• 𝘜𝘯 𝘷𝘦𝘳𝘢𝘯𝘰 𝘥𝘦 𝟣𝟪𝟫𝟩. 𝘔𝘢𝘯𝘴𝘪𝘰́𝘯 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘉𝘳𝘶𝘫𝘢 𝘝𝘦𝘳𝘥𝘦, 𝘐𝘯𝘨𝘭𝘢𝘵𝘦𝘳𝘳𝘢.
    Fandom Fandom Kuroshitsuji, Era victoriana
    Categoría Otros
    El verano del 97, La Reina Victoria hacía aquel año sesenta años desde que subió al poder, desde que se convirtió en la líder y la cara de Inglaterra pronto se celebraría un gran evento en el Palacio del Balmoral para celebrar semejante proeza, evento al que Sieglinde estaba invitada, claro, aunque ella prefería sumergirse horas y horas en su taller y raras veces salir o sacar la cabeza de un libro, solo cuando su mayordomo Wolfram era capaz de captar su atención la joven Sully levantaba la cabeza de sus estudios para "vivir en sociedad".

    Aquel verano, tan caluroso como los demás, pero a la vez soportable ( si no fuera por esas malditas prótesis en sus piernas) parecía que Sully iba a tener que trabajar de más pues se le había encomendado la misión de investigar cierto químico venido de Alemania que hacía que los animales se volvieran "locos", los asalvajaba, atacaban sin motivo aparente, les hacía peligrosos. Más de una veintena de perros domésticos habían sido sacrificados por culpa de aquel químico.

    ¿Quién estaría distribuyéndolo por Inglaterra? Y lo más importante ¿Por qué?

    Sabía que si necesitaba ayuda podría contar con la mano de su amigo el Conde Phantomhive, pero ¿Molestarle por algo así? Ya sabía bien que al Conde no le gustaban nada los animales y meterle en aquel embrollo solo haría que complicarle la salud, una pena, con lo que le gustaba compartir conversaciones filosóficas o molestarle con conversaciones que había tenido con su prometida, Lizzy.

    Sully hizo llamar a un carro de caballos, junto con Wolfram irían a donde supuestamente deberían tener la primera pista, el barrio de Whitechapel, en un pequeño parque cerca de la calle Fleet.
    El verano del 97, La Reina Victoria hacía aquel año sesenta años desde que subió al poder, desde que se convirtió en la líder y la cara de Inglaterra pronto se celebraría un gran evento en el Palacio del Balmoral para celebrar semejante proeza, evento al que Sieglinde estaba invitada, claro, aunque ella prefería sumergirse horas y horas en su taller y raras veces salir o sacar la cabeza de un libro, solo cuando su mayordomo Wolfram era capaz de captar su atención la joven Sully levantaba la cabeza de sus estudios para "vivir en sociedad". Aquel verano, tan caluroso como los demás, pero a la vez soportable ( si no fuera por esas malditas prótesis en sus piernas) parecía que Sully iba a tener que trabajar de más pues se le había encomendado la misión de investigar cierto químico venido de Alemania que hacía que los animales se volvieran "locos", los asalvajaba, atacaban sin motivo aparente, les hacía peligrosos. Más de una veintena de perros domésticos habían sido sacrificados por culpa de aquel químico. ¿Quién estaría distribuyéndolo por Inglaterra? Y lo más importante ¿Por qué? Sabía que si necesitaba ayuda podría contar con la mano de su amigo el Conde Phantomhive, pero ¿Molestarle por algo así? Ya sabía bien que al Conde no le gustaban nada los animales y meterle en aquel embrollo solo haría que complicarle la salud, una pena, con lo que le gustaba compartir conversaciones filosóficas o molestarle con conversaciones que había tenido con su prometida, Lizzy. Sully hizo llamar a un carro de caballos, junto con Wolfram irían a donde supuestamente deberían tener la primera pista, el barrio de Whitechapel, en un pequeño parque cerca de la calle Fleet.
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  • 𝘜𝘯 𝘷𝘦𝘳𝘢𝘯𝘰 𝘥𝘦 𝟣𝟪𝟫𝟩. 𝘜𝘯𝘢 𝘵𝘢𝘳𝘥𝘦 𝘵𝘰𝘮𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘦𝘭 𝘵𝘦́.
    Fandom Fandom Kuroshitsuji, Era Victoriana
    Categoría Otros
    Tras casi nueve años viviendo en Inglaterra se había amoldado a las costumbres locales, a las cinco en punto, ni un minuto más ni un minuto menos, sonaba el reloj de cuco para dar paso a la hora del té.

    Aquella tarde Wolfram le había preparado en el jardín de la mansión una merienda digna de alguien como ella, lo cierto es que agradecía que Wolfram también se hubiera adaptado a aquellas costumbres pues iba a ser un problema que se mostrasen "demasiado alemanes" tras tanto tiempo allí.

    – 𝐹𝑟𝑎̈𝑢𝑙𝑒𝑖𝑛, ha llegado una carta para usted.

    Resonó la voz de Wolfram que le ofrecía una carta a la señora de la casa, Sully abrió el sobrecito y comenzó a leer en voz alta, pued nada tenía que ocultarle al mayordomo.

    " 𝑄𝑢𝑒𝑟𝑖𝑑𝑎 𝑎𝑚𝑖𝑔𝑎 𝑆𝑢𝑙𝑙𝑦,
    𝑇𝑒 𝑒𝑠𝑐𝑟𝑖𝑏𝑜 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑖𝑛𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎𝑟𝑡𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑚𝑒 𝑔𝑢𝑠𝑡𝑎𝑟𝜄́𝑎 𝑣𝑒𝑟𝑛𝑜𝑠 𝑐𝑢𝑎𝑛𝑡𝑜 𝑎𝑛𝑡𝑒𝑠, 𝘩𝑒 𝑒𝑛𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑎𝑑𝑜 𝑢𝑛 𝑚𝑒́𝑑𝑖𝑐𝑜 𝑒𝑛 𝑚𝑖𝑠 𝑣𝑖𝑎𝑗𝑒𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑝𝑜𝑑𝑟𝜄́𝑎 𝑎𝑦𝑢𝑑𝑎𝑟𝑡𝑒 𝑐𝑜𝑛 𝑒𝑙 𝑑𝑜𝑙𝑜𝑟 𝑑𝑒 𝑡𝑢𝑠 𝑝𝑖𝑒𝑟𝑛𝑎𝑠.
    𝐴𝑡𝑒𝑛𝑡𝑎𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒: 𝐸. 𝑀"

    Sully resopló mirando la letra, la cual sabía a la perfección de quien era, no era que le molestase que alguien se preocupara por el estado de sus pies y sus piernas, era que sabía demasiado bien que no había mucho que hacer para "solucionar aquello", sencillamente tendría que mejorar sus prótesis y ya está.

    Wolfram, visiblemente dolido y angustiado por la carta evitaba mirar a su ama.

    – Wolfram.
    Dijo Sully con una pequeña sonrisa en los labios.

    – No pasa nada, no fue culpa tuya ¿Vale? Así que borra esa cara de amargura y ven a merendar conmigo, seguro que te has esforzado demasiado para la merienda de hoy.

    Explicaba Sully, Wolfram abrió la boca para contestar a su ama pero una sirvienta apareció en el jardín, había corrido por toda la mansión hasta encontrarles.

    – Señorita... Tiene... Visita...

    Dijo casi sin aire la pobre sirvienta, Sully que casi pensó que la pobre se desmayaría en aquel lugar se puso en pie, pero Wolfram fue más rápido, tomó la mano de la criada y colocó otra de sus manos en la cintura.

    – Tranquilizate, dile a esa visita que pase, Wolfram. Y tu ve a descansar.

    Ordenó la dueña de la mansión Sullivan, mientras que Wolfram acompañaba a la sirvienta al interior de la mansión para seguidamente hacer pasar a los invitados y llevarlos hasta el lugar en el que Sully tomaba el té.
    Tras casi nueve años viviendo en Inglaterra se había amoldado a las costumbres locales, a las cinco en punto, ni un minuto más ni un minuto menos, sonaba el reloj de cuco para dar paso a la hora del té. Aquella tarde Wolfram le había preparado en el jardín de la mansión una merienda digna de alguien como ella, lo cierto es que agradecía que Wolfram también se hubiera adaptado a aquellas costumbres pues iba a ser un problema que se mostrasen "demasiado alemanes" tras tanto tiempo allí. – 𝐹𝑟𝑎̈𝑢𝑙𝑒𝑖𝑛, ha llegado una carta para usted. Resonó la voz de Wolfram que le ofrecía una carta a la señora de la casa, Sully abrió el sobrecito y comenzó a leer en voz alta, pued nada tenía que ocultarle al mayordomo. " 𝑄𝑢𝑒𝑟𝑖𝑑𝑎 𝑎𝑚𝑖𝑔𝑎 𝑆𝑢𝑙𝑙𝑦, 𝑇𝑒 𝑒𝑠𝑐𝑟𝑖𝑏𝑜 𝑝𝑎𝑟𝑎 𝑖𝑛𝑓𝑜𝑟𝑚𝑎𝑟𝑡𝑒 𝑞𝑢𝑒 𝑚𝑒 𝑔𝑢𝑠𝑡𝑎𝑟𝜄́𝑎 𝑣𝑒𝑟𝑛𝑜𝑠 𝑐𝑢𝑎𝑛𝑡𝑜 𝑎𝑛𝑡𝑒𝑠, 𝘩𝑒 𝑒𝑛𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑎𝑑𝑜 𝑢𝑛 𝑚𝑒́𝑑𝑖𝑐𝑜 𝑒𝑛 𝑚𝑖𝑠 𝑣𝑖𝑎𝑗𝑒𝑠 𝑞𝑢𝑒 𝑝𝑜𝑑𝑟𝜄́𝑎 𝑎𝑦𝑢𝑑𝑎𝑟𝑡𝑒 𝑐𝑜𝑛 𝑒𝑙 𝑑𝑜𝑙𝑜𝑟 𝑑𝑒 𝑡𝑢𝑠 𝑝𝑖𝑒𝑟𝑛𝑎𝑠. 𝐴𝑡𝑒𝑛𝑡𝑎𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒: 𝐸. 𝑀" Sully resopló mirando la letra, la cual sabía a la perfección de quien era, no era que le molestase que alguien se preocupara por el estado de sus pies y sus piernas, era que sabía demasiado bien que no había mucho que hacer para "solucionar aquello", sencillamente tendría que mejorar sus prótesis y ya está. Wolfram, visiblemente dolido y angustiado por la carta evitaba mirar a su ama. – Wolfram. Dijo Sully con una pequeña sonrisa en los labios. – No pasa nada, no fue culpa tuya ¿Vale? Así que borra esa cara de amargura y ven a merendar conmigo, seguro que te has esforzado demasiado para la merienda de hoy. Explicaba Sully, Wolfram abrió la boca para contestar a su ama pero una sirvienta apareció en el jardín, había corrido por toda la mansión hasta encontrarles. – Señorita... Tiene... Visita... Dijo casi sin aire la pobre sirvienta, Sully que casi pensó que la pobre se desmayaría en aquel lugar se puso en pie, pero Wolfram fue más rápido, tomó la mano de la criada y colocó otra de sus manos en la cintura. – Tranquilizate, dile a esa visita que pase, Wolfram. Y tu ve a descansar. Ordenó la dueña de la mansión Sullivan, mientras que Wolfram acompañaba a la sirvienta al interior de la mansión para seguidamente hacer pasar a los invitados y llevarlos hasta el lugar en el que Sully tomaba el té.
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  • Pronto será la hora del té, Wolfram podría prepararle una rica merienda, le apetece mucho unos éclairs de crema o de nata.

    Además es un extraño día de verano, tiene una extraña sensación en el estómago como si fuera a pasar algo malo.
    Pronto será la hora del té, Wolfram podría prepararle una rica merienda, le apetece mucho unos éclairs de crema o de nata. Además es un extraño día de verano, tiene una extraña sensación en el estómago como si fuera a pasar algo malo.
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  • — M de Miércoles de Michis, con una M extra de mandarlos a la mierda. — menos a su mamá Okiko y la bruja de las pociones raras Hiloko.
    — M de Miércoles de Michis, con una M extra de mandarlos a la mierda. — menos a su mamá Okiko y la bruja de las pociones raras Hiloko.
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  • Tengo ganas de conocer gente....
    Tengo ganas de conocer gente....
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  • —Tuve bastante tiempo libre y de repente me apareció algo en tiktok que quise intentar, tomé un lienzo, pinté el fondo y luego mientras se sacaba quite mi ropa con cuidado y me pare frente a mi espejo para marcar con un bolígrafo hasta donde iba a pintar en mi cuerpo.

    —Al tocar el lienzo y ver qué estaba seco en su totalidad empecé a pasar aquel pincel con pintura blanca por todo mi cuerpo hasta masomenos la mitad de mi muslo y tuve que pegar las partes de mi cuerpo por partes, mis pechos no dejaban que mi abdomen se marcara bien y allí estuve un rato hasta conseguirlo, coloque mi firma y luego empecé a limpiarme.

    No quedó nada mal, y me veo más ancha, alguien la querrá?
    —Tuve bastante tiempo libre y de repente me apareció algo en tiktok que quise intentar, tomé un lienzo, pinté el fondo y luego mientras se sacaba quite mi ropa con cuidado y me pare frente a mi espejo para marcar con un bolígrafo hasta donde iba a pintar en mi cuerpo. —Al tocar el lienzo y ver qué estaba seco en su totalidad empecé a pasar aquel pincel con pintura blanca por todo mi cuerpo hasta masomenos la mitad de mi muslo y tuve que pegar las partes de mi cuerpo por partes, mis pechos no dejaban que mi abdomen se marcara bien y allí estuve un rato hasta conseguirlo, coloque mi firma y luego empecé a limpiarme. No quedó nada mal, y me veo más ancha, alguien la querrá?
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  • Tengo ganas de poder ser independiente pero mis padres dudo que me dejen tan rápido volar del nido.
    Tengo ganas de poder ser independiente pero mis padres dudo que me dejen tan rápido volar del nido.
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  • Otra vez no… por favor. Fue suficiente ver como los esclavizaba a todos, como lo perdía todo. Otra vez no.
    Otra vez no… por favor. Fue suficiente ver como los esclavizaba a todos, como lo perdía todo. Otra vez no.
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  • Sometimes is better to take another road
    Sometimes is better to take another road
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  • Pocas veces la elegancia y el peligro se mezclan con tanta naturalidad como Angela Di Trapani. Demonio de nacimiento, pero con el corazón dividido entre el rugido de una motocicleta y el silencio de un lienzo en blanco, está mujer es mucho más que una mafiosa: es una tormenta de talento, pólvora y fuego.

    Experta en armas, pintora apasionada y motociclista profesional, Angela domina todos los terrenos con una actitud fría, implacable y profundamente seductora.

    Sus ojos grises y su postura gritan poder y su lengua es un arma de doble filo para el que trate de meterse con esta mujer, Sus tatuajes la hacen inolvidable y tan sumamente exquisita para el que la prueba y hasta ahora solo tiene una pequeña debilidad que no vamos a mencionar hasta se encuentre en una cama con alguien.

    Amante de los animales, la cocina, las fiestas y al sexo furtivo, salvaje y si control, que más puedes pedir simple mortal?

    Mención a [CarolineForbes] por la gratificante presentación y que esperan ustedes? No pierdan la oportunidad de conocerla porque les aseguro que... No sé van a arrepentir.
    Pocas veces la elegancia y el peligro se mezclan con tanta naturalidad como Angela Di Trapani. Demonio de nacimiento, pero con el corazón dividido entre el rugido de una motocicleta y el silencio de un lienzo en blanco, está mujer es mucho más que una mafiosa: es una tormenta de talento, pólvora y fuego. Experta en armas, pintora apasionada y motociclista profesional, Angela domina todos los terrenos con una actitud fría, implacable y profundamente seductora. Sus ojos grises y su postura gritan poder y su lengua es un arma de doble filo para el que trate de meterse con esta mujer, Sus tatuajes la hacen inolvidable y tan sumamente exquisita para el que la prueba y hasta ahora solo tiene una pequeña debilidad que no vamos a mencionar hasta se encuentre en una cama con alguien. Amante de los animales, la cocina, las fiestas y al sexo furtivo, salvaje y si control, que más puedes pedir simple mortal? Mención a [CarolineForbes] por la gratificante presentación y que esperan ustedes? No pierdan la oportunidad de conocerla porque les aseguro que... No sé van a arrepentir.
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