• Hidden in the forest
    Categoría Fantasía
    Los pequeños rayos del sol de atardecer se asomaban atravez de las ramas de los arboles.
    Me encontraba en el bosque alejado del castillo... Alejado de los problemas

    Me acerqué a el lago y me sente de cunclillas para tocar el agua, de reojo observé a Meraxes mi dragon que me habia llevado volando hacia aqui, tomando agua.

    Derrepente esa sensación de estar siendo observada me estremeció —Quien esta ahi? — grite al aire con dirección al follaje del bosque
    Los pequeños rayos del sol de atardecer se asomaban atravez de las ramas de los arboles. Me encontraba en el bosque alejado del castillo... Alejado de los problemas Me acerqué a el lago y me sente de cunclillas para tocar el agua, de reojo observé a Meraxes mi dragon que me habia llevado volando hacia aqui, tomando agua. Derrepente esa sensación de estar siendo observada me estremeció —Quien esta ahi? — grite al aire con dirección al follaje del bosque
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  • Demasiada inactividad por hoy... Necesito un café.
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  • No leverias tener esa cara , ademas de aburrid@ y seri@ una bella sonrisa , agegamos una risa hasta no poder respirar ....
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  • https://www.youtube.com/watch?v=zdZtMJySQio

    Despertar sin necesariamente ser consciente, atrapado en la oscuridad más deslumbrante, vuelve imposible diferenciar ese estado de somnolencia intelectual de la vivacidad exclusiva de los iluminados. No hay extremidades que padezcan el entumecimiento de haber flotado a la deriva; así debería entenderse el significado del vacío, pero asumir que en la nada nada existe sería tan ingenuo como intentar divisar un horizonte.

    Sabe dónde se encuentra: el océano formado por el primer lamento, tan denso que niega cualquier clase de disparidad; ni siquiera los pensamientos tienen forma. No obstante, allí produjo una ínfima corriente que amenazó con perderse en la más ansiada tranquilidad.

    ¿Para qué huir? Fue la cuna, y desde ese momento no existió más un final; el encierro en la infinitud es la hipérbole más genuina de la libertad. Seguir pensando es limitarse; fingir es definirse, erosionar esa naturaleza empujada por el hambre y el eco de espejismos intangibles, ocurrencias de un lugar que no le es propio y al que jamás debió llegar.

    ¿Para qué despertar? ¿Por qué seguir durmiendo? Tantos años desperdiciados con inaudita soberbia no son sino un esfuerzo innecesario. La relevancia se vuelve lejana con la percepción; ¿y si el cierre de todo es lo ya predispuesto? Ese momento iba a llegar, más temprano que tarde, aunque el terror indique lo contrario.

    Es tan sencillo como decidir una vez más: vuelve a cerrar los ojos, que los párpados se fundan con el silencio. Nadie esperará tu regreso; el reencuentro ocurrirá cuando todos sean reducidos a la mínima expresión, y te ahogarás en ellos.

    Una tentación sin gusto sedujo sus inmensurables fauces; como nunca antes, debió cerrarlas, devorar la insulsa eternidad. Mas su cuerpo dejó de ser tan extenso como irreconocible.

    Sus dedos se flexionaron con pétrea rigidez. Las falanges, forjadas desde un conocimiento imaginario, y los incontables tejidos crearon vulnerabilidad. Un soplido lunar pigmentó aquella carcasa y, cuando supo del firmamento, lo que parecía impenetrable se desdibujó en el celeste de una bóveda tan imperfecta como embaucadora.

    Sensaciones abrumadoras sobrepasaron la descoordinación. De forma intermitente, la brisa del mediodía anunció la reciente poda del césped. Bisbiseos, zumbidos y maquinarias móviles quebraron su blanca quietud con la desprolijidad de un horrísono exabrupto; la superposición violenta de una frecuencia que no condice con la mal llamada realidad. Peor aún ocurrió con su visión, cuando lo que era tan colorido y armonioso perdió toda configuración en la duración de un parpadeo.

    Un recordatorio de toda aquella pretensión: fingir que importa, que se convertirá en el aliento del mundo, que habrá siquiera un motivo por el cual todo tenga sentido.

    Su mano encierra el sol; lo devora como podredumbres errantes lo harían en su imaginario. Cierra los ojos para cerciorarse de que no ha desmenuzado su entorno, solo las texturas deben imperar en la imperfección a la que decidió aferrarse una vez más.

    Aunque hace trampa, porque se ahorra el malestar y la desprolijidad de haber convertido unos quince minutos en la totalidad de un mes.

    Tenía una vida qué retomar.
    https://www.youtube.com/watch?v=zdZtMJySQio Despertar sin necesariamente ser consciente, atrapado en la oscuridad más deslumbrante, vuelve imposible diferenciar ese estado de somnolencia intelectual de la vivacidad exclusiva de los iluminados. No hay extremidades que padezcan el entumecimiento de haber flotado a la deriva; así debería entenderse el significado del vacío, pero asumir que en la nada nada existe sería tan ingenuo como intentar divisar un horizonte. Sabe dónde se encuentra: el océano formado por el primer lamento, tan denso que niega cualquier clase de disparidad; ni siquiera los pensamientos tienen forma. No obstante, allí produjo una ínfima corriente que amenazó con perderse en la más ansiada tranquilidad. ¿Para qué huir? Fue la cuna, y desde ese momento no existió más un final; el encierro en la infinitud es la hipérbole más genuina de la libertad. Seguir pensando es limitarse; fingir es definirse, erosionar esa naturaleza empujada por el hambre y el eco de espejismos intangibles, ocurrencias de un lugar que no le es propio y al que jamás debió llegar. ¿Para qué despertar? ¿Por qué seguir durmiendo? Tantos años desperdiciados con inaudita soberbia no son sino un esfuerzo innecesario. La relevancia se vuelve lejana con la percepción; ¿y si el cierre de todo es lo ya predispuesto? Ese momento iba a llegar, más temprano que tarde, aunque el terror indique lo contrario. Es tan sencillo como decidir una vez más: vuelve a cerrar los ojos, que los párpados se fundan con el silencio. Nadie esperará tu regreso; el reencuentro ocurrirá cuando todos sean reducidos a la mínima expresión, y te ahogarás en ellos. Una tentación sin gusto sedujo sus inmensurables fauces; como nunca antes, debió cerrarlas, devorar la insulsa eternidad. Mas su cuerpo dejó de ser tan extenso como irreconocible. Sus dedos se flexionaron con pétrea rigidez. Las falanges, forjadas desde un conocimiento imaginario, y los incontables tejidos crearon vulnerabilidad. Un soplido lunar pigmentó aquella carcasa y, cuando supo del firmamento, lo que parecía impenetrable se desdibujó en el celeste de una bóveda tan imperfecta como embaucadora. Sensaciones abrumadoras sobrepasaron la descoordinación. De forma intermitente, la brisa del mediodía anunció la reciente poda del césped. Bisbiseos, zumbidos y maquinarias móviles quebraron su blanca quietud con la desprolijidad de un horrísono exabrupto; la superposición violenta de una frecuencia que no condice con la mal llamada realidad. Peor aún ocurrió con su visión, cuando lo que era tan colorido y armonioso perdió toda configuración en la duración de un parpadeo. Un recordatorio de toda aquella pretensión: fingir que importa, que se convertirá en el aliento del mundo, que habrá siquiera un motivo por el cual todo tenga sentido. Su mano encierra el sol; lo devora como podredumbres errantes lo harían en su imaginario. Cierra los ojos para cerciorarse de que no ha desmenuzado su entorno, solo las texturas deben imperar en la imperfección a la que decidió aferrarse una vez más. Aunque hace trampa, porque se ahorra el malestar y la desprolijidad de haber convertido unos quince minutos en la totalidad de un mes. Tenía una vida qué retomar.
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  • "No importa cuanto preguntes, solo te evadiré"
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  • Salté de la cama con el tiempo pisándome los talones. Después de un lavado de cara rápido, pasé a ver a mis bebés; verlos dormir tan tranquilos, ajenos a sus travesuras habituales, me arrancó una sonrisa llena de afecto. Les di un beso fugaz y me dirigí al estudio para poner mi programa en marcha. Mientras la transmisión avanzaba, mi mente se perdía en los eventos recientes; solté una carcajada irónica, decidido a no rebajarme ante nada ni nadie.
    Mi sombra, siempre mi cómplice más animada, me sugirió que cantara mientras señalaba el anuncio de una banda local. Divertido por la ocurrencia, tomé el micro. De repente, el silencio se apoderó de la cabina y de los receptores de mis oyentes. Fue un vacío denso, cargado de una estática que parecía un lamento, hasta que finalmente empecé a cantar. No era una interpretación común: era un reclamo directo al destino, una forma de poner las cartas sobre la mesa y ajustar cuentas de una vez por todas.


    https://youtu.be/oESvy9tL8g4?si=LOPwrX2S2LfXU7WX
    Salté de la cama con el tiempo pisándome los talones. Después de un lavado de cara rápido, pasé a ver a mis bebés; verlos dormir tan tranquilos, ajenos a sus travesuras habituales, me arrancó una sonrisa llena de afecto. Les di un beso fugaz y me dirigí al estudio para poner mi programa en marcha. Mientras la transmisión avanzaba, mi mente se perdía en los eventos recientes; solté una carcajada irónica, decidido a no rebajarme ante nada ni nadie. Mi sombra, siempre mi cómplice más animada, me sugirió que cantara mientras señalaba el anuncio de una banda local. Divertido por la ocurrencia, tomé el micro. De repente, el silencio se apoderó de la cabina y de los receptores de mis oyentes. Fue un vacío denso, cargado de una estática que parecía un lamento, hasta que finalmente empecé a cantar. No era una interpretación común: era un reclamo directo al destino, una forma de poner las cartas sobre la mesa y ajustar cuentas de una vez por todas. https://youtu.be/oESvy9tL8g4?si=LOPwrX2S2LfXU7WX
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  • -apuntaba su arma asia el rostro de el enemigo, sin miedo, sin temblar, solo espwrando respuestas, avistamientos de su familia que creia perdida, obligaba a golpes a el hombre a confesar, despues de horas de tortura, saldria esa informacion, seguido de eso colocaba el caliente cañon en la frente de el hombre-

    Si les pasa algo... matare a tus hijos...

    -mencionaba tirando de el gatillo quitandole la vida a aquel hombre sin puedad alguna-
    -apuntaba su arma asia el rostro de el enemigo, sin miedo, sin temblar, solo espwrando respuestas, avistamientos de su familia que creia perdida, obligaba a golpes a el hombre a confesar, despues de horas de tortura, saldria esa informacion, seguido de eso colocaba el caliente cañon en la frente de el hombre- Si les pasa algo... matare a tus hijos... -mencionaba tirando de el gatillo quitandole la vida a aquel hombre sin puedad alguna-
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  • mis corazones de pollo feliz en Mónaco una marca de autos me invito como parte de su marca y su glorioso evento.
    humo motores GENIAL¡¡¡ la pase super y todo estuvo perfecto
    definitivamente un #SeductiveSunday maravilloso
    mis corazones de pollo feliz en Mónaco una marca de autos me invito como parte de su marca y su glorioso evento. humo motores GENIAL¡¡¡ la pase super y todo estuvo perfecto definitivamente un #SeductiveSunday maravilloso
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  • El #seductivesunday me sedujo.

    Q vergüenza
    El #seductivesunday me sedujo. Q vergüenza
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    Me endiabla
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  • H-Hee... Seung, es-pera... No te veo...

    – La voz del pelinegro tembló, casi incomprensible, mientras frenaba sus pasos torpemente en medio de su tranquilo paseo. –

    Hee Park
    H-Hee... Seung, es-pera... No te veo... – La voz del pelinegro tembló, casi incomprensible, mientras frenaba sus pasos torpemente en medio de su tranquilo paseo. – [spirit_yellow_koala_469]
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