• Solo espero no cometer , los mismos errores que en el pasado .
    Solo espero no cometer , los mismos errores que en el pasado .
    Me shockea
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Raden había limpiado y ordenado muy bien el sótano de la tienda, un espacio amplio que casi siempre permanecía cerrado y oscuro. Sin embargo, hoy daba la bienvenida a sus dos nuevas inquilinas. En la pared más despejada, destacaba una pizarra enorme, donde las palabras 'REGLAS DE LA CASA' estaban escritas con una caligrafía impecable.

    — Bienvenidas, pequeñas traviesas ~ —su voz fue un suave arrullo, pero sus ojos, de un azul demasiado intenso, recorrían a Mococo Abyssgard y Fuwawa Abyssgard con la curiosidad de una coleccionista ante dos piezas potencialmente peligrosas— espero que encuentren este... refugio, a su gusto. He hecho los arreglos personalmente, uhum.

    Con un movimiento fluido, giró sobre sus tacones y se plantó frente a la pizarra. El abanico, como una extensión natural de su gestualidad, se cerró para apuntar con un extremo a la primera regla de la pizarra.

    — Ahora, hablemos de las normas. Son pocas, pero... cruciales para la armonía. Y para su seguridad, jeje ~ ...

    1. Tratar con sumo cuidado las reliquias. La tienda no es un parque de atracciones. Cada objeto tiene una historia... y la mayoría, un temperamento.

    2. Mantener el orden.

    3. Los clientes son... clientes. Si alguno baja y las ve, una sonrisa y un 'la propietaria no está' bastará. Nada de travesuras que los asusten. Ahem, aunque algunos se lo merezcan.

    4. Prohibidas las peleas en la tienda. Los duelos a muerte, si son estrictamente necesarios, se reservan para el sótano. El sofá es vintage, por favor, no manchen la tapicería...

    5. Nada de invitados indeseados. Traer problemas externos aquí es de pésimo gusto. Yo ya tengo los míos propios.

    6. ¡Y LA MAS IMPORTANTE!... —aquí, su voz bajó a un susurro dramático— No tocar, jugar, romper o, por todos los abismos, beber de mis objetos o reliquias. ¡Prohibido!

    Hizo una pausa, dejando que el silencio las dejara procesar la advertencia. Luego, de repente, lanzó sus manos hacia adelante con los dedos curvados como garras, haciendo una mueca exagerada.

    — ¡Grrr! ¡Porque si lo hacen, los objetos podrían molestarse, despertar... y ATACAR! —soltó una risita, como si fuera una broma adorable.

    Era broma. Aunque no era del todo improbable que algo así pudiera ocurrir.

    —En fin ~ —continuó, recuperando su compostura y abriendo el abanico de nuevo con un gesto elegante— El incumplimiento de alguna de estas reglas conllevará a... hm... —se llevó la punta del abanico a la barbilla, pensativa. Sus ojos se iluminaron con un destello púrpura— ¡Ah, ya sé! Me veré en la obligación de llamar a Shiori. Sí, ella será la adulta responsable de ustedes...

    Era inevitable para Raden ver a las dos chicas como si fueran dos niñas traviesas, por lo cual hacia falta algún adulto responsable. Y ella era adulta, claro, pero no responsable.

    — Y... creo que es todo, si, ¿alguna pregunta, mis pequeñas futuras causas de canas?
    Raden había limpiado y ordenado muy bien el sótano de la tienda, un espacio amplio que casi siempre permanecía cerrado y oscuro. Sin embargo, hoy daba la bienvenida a sus dos nuevas inquilinas. En la pared más despejada, destacaba una pizarra enorme, donde las palabras 'REGLAS DE LA CASA' estaban escritas con una caligrafía impecable. — Bienvenidas, pequeñas traviesas ~ —su voz fue un suave arrullo, pero sus ojos, de un azul demasiado intenso, recorrían a [haze_peridot_bat_137] y [Inu_blue_1] con la curiosidad de una coleccionista ante dos piezas potencialmente peligrosas— espero que encuentren este... refugio, a su gusto. He hecho los arreglos personalmente, uhum. Con un movimiento fluido, giró sobre sus tacones y se plantó frente a la pizarra. El abanico, como una extensión natural de su gestualidad, se cerró para apuntar con un extremo a la primera regla de la pizarra. — Ahora, hablemos de las normas. Son pocas, pero... cruciales para la armonía. Y para su seguridad, jeje ~ ... 1. Tratar con sumo cuidado las reliquias. La tienda no es un parque de atracciones. Cada objeto tiene una historia... y la mayoría, un temperamento. 2. Mantener el orden. 3. Los clientes son... clientes. Si alguno baja y las ve, una sonrisa y un 'la propietaria no está' bastará. Nada de travesuras que los asusten. Ahem, aunque algunos se lo merezcan. 4. Prohibidas las peleas en la tienda. Los duelos a muerte, si son estrictamente necesarios, se reservan para el sótano. El sofá es vintage, por favor, no manchen la tapicería... 5. Nada de invitados indeseados. Traer problemas externos aquí es de pésimo gusto. Yo ya tengo los míos propios. 6. ¡Y LA MAS IMPORTANTE!... —aquí, su voz bajó a un susurro dramático— No tocar, jugar, romper o, por todos los abismos, beber de mis objetos o reliquias. ¡Prohibido! Hizo una pausa, dejando que el silencio las dejara procesar la advertencia. Luego, de repente, lanzó sus manos hacia adelante con los dedos curvados como garras, haciendo una mueca exagerada. — ¡Grrr! ¡Porque si lo hacen, los objetos podrían molestarse, despertar... y ATACAR! —soltó una risita, como si fuera una broma adorable. Era broma. Aunque no era del todo improbable que algo así pudiera ocurrir. —En fin ~ —continuó, recuperando su compostura y abriendo el abanico de nuevo con un gesto elegante— El incumplimiento de alguna de estas reglas conllevará a... hm... —se llevó la punta del abanico a la barbilla, pensativa. Sus ojos se iluminaron con un destello púrpura— ¡Ah, ya sé! Me veré en la obligación de llamar a Shiori. Sí, ella será la adulta responsable de ustedes... Era inevitable para Raden ver a las dos chicas como si fueran dos niñas traviesas, por lo cual hacia falta algún adulto responsable. Y ella era adulta, claro, pero no responsable. — Y... creo que es todo, si, ¿alguna pregunta, mis pequeñas futuras causas de canas?
    Me gusta
    Me encocora
    2
    9 turnos 0 maullidos
  • Realmente es aburrido o solo es el dia .....
    Realmente es aburrido o solo es el dia .....
    0 turnos 0 maullidos
  • ¿Me buscaba? *Lo mira traviesa y divertida desde el sofa de su salón*
    ¿Me buscaba? *Lo mira traviesa y divertida desde el sofa de su salón*
    Me encocora
    Me gusta
    9
    0 turnos 0 maullidos
  • ¡Hola cariño!

    [Mr_Spellman]
    ¡Hola cariño! [Mr_Spellman]
    0 turnos 0 maullidos
  • Estoy realmente aburrido ..... Ya no se que más hacer?
    Estoy realmente aburrido ..... Ya no se que más hacer?
    6 turnos 0 maullidos
  • —No le gusta dejar la moto afuera, incluso encadenada le da miedo dejarla sola—
    —No le gusta dejar la moto afuera, incluso encadenada le da miedo dejarla sola—
    Me enjaja
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Flippy me ha invitado a un picnic ya que el día está soleado pero el aire fresco. ¡Me pregunto que ha traído para almorzar!.
    Flippy me ha invitado a un picnic ya que el día está soleado pero el aire fresco. ¡Me pregunto que ha traído para almorzar!.
    Me gusta
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Un policía y un demonio
    Fandom Resident evil y hazbin hotel
    Categoría Suspenso
    La sirena de patrulla se alejaba lentamente mientras la lluvia comenzaba a caer sobre el callejón. Cintas amarillas ondeaban con el viento y las luces rojas y azules iluminaban los cuerpos sin vida que yacían sobre el pavimento. León Kennedy se agachó, cubriéndose con su abrigo mientras observaba las marcas en el cadáver: cortes profundos, casi ceremoniales… y aquella sonrisa macabra dibujada a la fuerza en el rostro de la víctima.

    —Esto no es humano… —murmuró, apretando la mandíbula.

    Los oficiales del departamento susurraban rumores: una voz extraña escuchada por las radios de patrulla, risas estáticas que congelaban la sangre, grabaciones que parecían hablar solas. Una entidad desconocida, decían. Un ser que no dejaba huellas… excepto una sensación de burla y espectáculo.

    León tomó fotos, recogió una muestra de un polvo rojizo que no supo identificar y se levantó. Sabía que esa escena sería sólo una más en una cadena que parecía extenderse por todo el mundo. Algo —o alguien— estaba disfrutando este juego.

    Horas después, ya en su departamento, se dejó caer en el sofá. Se pasó la mano por el rostro, agotado. Encendió la pequeña radio que usaba para monitorear frecuencias policiales… pero en lugar de la transmisión habitual, un chasquido de estática llenó la habitación.

    —¿Qué…? No había ningún reporte en esta franja… —frunció el ceño, intentando ajustar la perilla.

    La estática se ordenó, como si algo del otro lado intentara formar palabras. Luego, una risa suave, elegante… inquietantemente alegre, inundó la habitación.

    ༒𓂀 𝔸𝕝𝕒𝕤𝕥𝕠𝕣 𝕿𝖍𝖊 𝕽𝖆𝖉𝖎𝖔 𝕯𝖊𝖒𝖔𝖓𓂀༒
    La sirena de patrulla se alejaba lentamente mientras la lluvia comenzaba a caer sobre el callejón. Cintas amarillas ondeaban con el viento y las luces rojas y azules iluminaban los cuerpos sin vida que yacían sobre el pavimento. León Kennedy se agachó, cubriéndose con su abrigo mientras observaba las marcas en el cadáver: cortes profundos, casi ceremoniales… y aquella sonrisa macabra dibujada a la fuerza en el rostro de la víctima. —Esto no es humano… —murmuró, apretando la mandíbula. Los oficiales del departamento susurraban rumores: una voz extraña escuchada por las radios de patrulla, risas estáticas que congelaban la sangre, grabaciones que parecían hablar solas. Una entidad desconocida, decían. Un ser que no dejaba huellas… excepto una sensación de burla y espectáculo. León tomó fotos, recogió una muestra de un polvo rojizo que no supo identificar y se levantó. Sabía que esa escena sería sólo una más en una cadena que parecía extenderse por todo el mundo. Algo —o alguien— estaba disfrutando este juego. Horas después, ya en su departamento, se dejó caer en el sofá. Se pasó la mano por el rostro, agotado. Encendió la pequeña radio que usaba para monitorear frecuencias policiales… pero en lugar de la transmisión habitual, un chasquido de estática llenó la habitación. —¿Qué…? No había ningún reporte en esta franja… —frunció el ceño, intentando ajustar la perilla. La estática se ordenó, como si algo del otro lado intentara formar palabras. Luego, una risa suave, elegante… inquietantemente alegre, inundó la habitación. [Alastor_rabbit]
    Tipo
    Individual
    Líneas
    5
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    5
    23 turnos 0 maullidos
  • ¡Callaté, Nutty!... Nadie debe enterarse de esto, ¿Entiendes?. Por favor, no me delates.
    ¡Callaté, Nutty!... Nadie debe enterarse de esto, ¿Entiendes?. Por favor, no me delates.
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados