• Desde que mamá está ocupada y papá desaparecido.. esta es mi vida..

    —Hago mis deberes.
    —Estudió para los exámenes de la academia
    —Me hago mi propia comida.
    —compró cosas para casa.
    —Lavo la ropa sucia.
    —Y al final del día me pongo a revisar cositas para no sentirme tan sola.

    Necesito un hermano.. hmmmm
    Desde que mamá está ocupada y papá desaparecido.. esta es mi vida.. —Hago mis deberes. —Estudió para los exámenes de la academia —Me hago mi propia comida. —compró cosas para casa. —Lavo la ropa sucia. —Y al final del día me pongo a revisar cositas para no sentirme tan sola. Necesito un hermano.. hmmmm
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  • Tenemos que hablar - Encargo especial
    Categoría Acción
    - Billy cito a Halley en un lugar a cierta hora, tenían que hablar de algo serio y nada de le escapaba a la bruja, la sombra que lo seguía hace un par de horas estaba ahí, aún que antes de que Halley llegará se esfumó, sabía lo que iba a pasar-
    - Billy cito a Halley en un lugar a cierta hora, tenían que hablar de algo serio y nada de le escapaba a la bruja, la sombra que lo seguía hace un par de horas estaba ahí, aún que antes de que Halley llegará se esfumó, sabía lo que iba a pasar-
    Tipo
    Individual
    Líneas
    10
    Estado
    Disponible
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  • Aburrido...
    * miraba a la entrada de la cafetería, a la vez que arma varquitos de sevilletas que había acercado al mostrador.*
    Aburrido... * miraba a la entrada de la cafetería, a la vez que arma varquitos de sevilletas que había acercado al mostrador.*
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  • ⚘️ Manjiro Sano
    Soy débil... pero tú eres fuerte, Takemichi. Lo que es realmente importante no es que puedas ganar en peleas, es no perder en contra de ti mismo. Japonés 佐野・万次郎 Rōmaji Sano Manjirō Apodo(s) "Invencible Mikey" Mikey (マイキー, Maikī) Michael Información Estado Nacimiento 20 de Agosto, 1990 Edad Pasado: 15 Futuro: 27 Arco final: 17 Primera línea del...
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  • — Definitivamente ya no somos tú y yo contra todo, ¿es así como se siente saber que ya no estás para mí?
    — Definitivamente ya no somos tú y yo contra todo, ¿es así como se siente saber que ya no estás para mí?
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  • No cabía ninguna duda, lo había sentido en aquel planeta; era una presencia fuera de lo común.

    El espacio profundo, con su silencio absoluto que tanto deleitaba sus sentidos, se vio interrumpido por una perturbación invisible en el tejido de la energía cósmica.

    Valerius detuvo su avance en el vacío. Sus ojos carmesí, profundos como brasas moribundas en la oscuridad, destellaron con la intensidad de una supernova. Sus venas doradas se traslucieron bajo sus escamas brillando con fuerza a medida que su mente procesaba el estímulo de forma clínica.

    Como un maestro estratega analizando un tablero de ajedrez, calculó la trayectoria el pulso magnético no pertenecía a ninguna de las razas inferiores que usualmente infectaban el cosmos.

    Aquella firma térmica, aunque distante y amortiguada por la atmósfera de un mundo desconocido, poseía la misma vibración de alta densidad que su propio plasma solar.

    — ¿Un remanente? —murmuró — ¿Alguien de mi propia sangre? Imposible. —

    Su lógica le dictaba que su linaje dinástico había sido extirpado por completo en el pasado. Sin perder un solo segundo en vacilaciones emocionales, trazó la ruta hacia el tercer planeta de un sistema solar joven y promedio: la Tierra.

    La llegada al planeta fue silenciosa, un acto de infiltración perfecto a pesar de su tamaño, el aire alrededor de su cuerpo vibraba con violencia debido al calor residual de sus células, pero para los radares humanos, solo fue una estrella fugaz desvaneciéndose en el cielo nocturno.

    El contraste entre la frialdad del aire terrestre y el aura ardiente que arrastraba tras de sí creó una leve neblina a su alrededor. Dio un paso al frente y extendió sus alas, permitiendo que sus escamas doradas respiraran el aire de este nuevo tablero de juego.

    Se dio un momento para recobrar energías y adaptarse al sol en aquel sitio, solo para de nuevo elevarse hacia los cielos.

    No había prisa en sus movimientos, comenzó a planear sobre el territorio, cortaba las nubes mientras volaba por el sitio, sus ojos escudriñaban la superficie del planeta con una sonrisa ladina y autosuficiente.

    Era cuestión de tiempo para encontrar al dueño de aquella radiación de calor.

    FT: Asʜᴇɴᴏʀᴅ

    No cabía ninguna duda, lo había sentido en aquel planeta; era una presencia fuera de lo común. El espacio profundo, con su silencio absoluto que tanto deleitaba sus sentidos, se vio interrumpido por una perturbación invisible en el tejido de la energía cósmica. Valerius detuvo su avance en el vacío. Sus ojos carmesí, profundos como brasas moribundas en la oscuridad, destellaron con la intensidad de una supernova. Sus venas doradas se traslucieron bajo sus escamas brillando con fuerza a medida que su mente procesaba el estímulo de forma clínica. Como un maestro estratega analizando un tablero de ajedrez, calculó la trayectoria el pulso magnético no pertenecía a ninguna de las razas inferiores que usualmente infectaban el cosmos. Aquella firma térmica, aunque distante y amortiguada por la atmósfera de un mundo desconocido, poseía la misma vibración de alta densidad que su propio plasma solar. — ¿Un remanente? —murmuró — ¿Alguien de mi propia sangre? Imposible. — Su lógica le dictaba que su linaje dinástico había sido extirpado por completo en el pasado. Sin perder un solo segundo en vacilaciones emocionales, trazó la ruta hacia el tercer planeta de un sistema solar joven y promedio: la Tierra. La llegada al planeta fue silenciosa, un acto de infiltración perfecto a pesar de su tamaño, el aire alrededor de su cuerpo vibraba con violencia debido al calor residual de sus células, pero para los radares humanos, solo fue una estrella fugaz desvaneciéndose en el cielo nocturno. El contraste entre la frialdad del aire terrestre y el aura ardiente que arrastraba tras de sí creó una leve neblina a su alrededor. Dio un paso al frente y extendió sus alas, permitiendo que sus escamas doradas respiraran el aire de este nuevo tablero de juego. Se dio un momento para recobrar energías y adaptarse al sol en aquel sitio, solo para de nuevo elevarse hacia los cielos. No había prisa en sus movimientos, comenzó a planear sobre el territorio, cortaba las nubes mientras volaba por el sitio, sus ojos escudriñaban la superficie del planeta con una sonrisa ladina y autosuficiente. Era cuestión de tiempo para encontrar al dueño de aquella radiación de calor. FT: [sun.dragon]
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  • 𝐿𝑎 𝑃𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟𝑎 𝑦 𝐸𝑡𝑒𝑟𝑛𝑎 𝐿𝑙𝑎𝑚𝑎
    Fandom OC
    Categoría Drama
    Ambient: https://youtu.be/reiZrOUYpjY?si=aBIYTpySt-M_Q6_g

    En el claro del bosque antiguo, donde la luz dorada se filtraba entre las hojas como un recuerdo que se niega a morir, Siegmeyer se arrodilló. Su armadura , marcada por el paso de incontables batallas, brillaba débilmente bajo el sol del atardecer. La capa roja, raída y descolorida por el tiempo, caía pesadamente sobre sus hombros. Su gran espada descansaba en su espalda, testigo silencioso de una pena que nunca sanaba.

    Habían pasado más de siglos. Y aun así, el dolor era fresco como la mañana en que la perdió. Su nombre era Liora. Su primer amor. La mujer que le enseñó que un corazón inmortal podía latir con la misma fuerza que uno mortal. La conoció cuando él aún era joven en espíritu, recién bendecido (o maldecido) con la inmortalidad. Ella era una simple sanadora de una aldea fronteriza, cabello castaño que brillaba como miel bajo el sol, ojos verdes llenos de una calidez que hacía que el mundo entero pareciera menos cruel. No era una guerrera, ni una princesa, ni una maga poderosa. Solo era ella y eso bastaba.

    Se enamoraron despacio, como crecen las flores silvestres primero como compañeros, ella curaba sus heridas después de cada batalla, riendo suavemente cuando él intentaba impresionarla con historias de dragones y ejércitos caídos. Eres un tonto Siegmeyer”, le susurraba mientras pasaba sus dedos por su rostro.

    Compartieron años que para él fueron un suspiro. Caminatas por este mismo bosque, noches bajo las estrellas donde ella apoyaba la cabeza en su pecho y soñaba en voz alta con una vida sencilla, una casa pequeña, hijos corriendo entre las flores, envejecer juntos. Siegmeyer nunca tuvo el valor de decirle que él no envejecería. Que mientras ella hablaba de canas y arrugas, él ya sabía que la vería marchitarse.

    La enfermedad llegó sin aviso. Una plaga oscura que ni sus hierbas ni sus oraciones pudieron detener. Siegmeyer lo intentó todo. Cabalgó días enteros en busca de curanderos legendarios, ofreció su propia sangre a dioses que en ese entonces creía, se arrodilló en templos olvidados rogando un milagro, pero nada funcionó.

    En sus últimos días, yacía en la cama de su humilde cabaña, frágil como una hoja seca. Tomó su mano grande y callosa entre las suyas, ya temblorosas y frías.

    —Prométeme algo. —Le dijo con voz débil pero serena—. No dejes que esto te convierta en piedra. Ama de nuevo. Ríe. Vive… por los dos. —

    El caballero que había enfrentado dragones y ejércitos sin temblar, rompió a llorar como un niño.

    —No puedo. — Susurró. — No quiero vivir sin ti. —

    Liora sonrió con esfuerzo, esa sonrisa que siempre lograba calmar sus tormentas internas.

    — Entonces vive por mí. Cada vez que protejas a alguien, cada vez que mires una flor silvestre o escuches el viento entre los árboles… que sea por mí. Yo estaré ahí, en tus recuerdos. No me dejes ir del todo. —

    Murió al amanecer, con la mano aún entrelazada con la de él. Siegmeyer se quedó allí, inmóvil, sosteniendo un cuerpo que ya no era ella. El sol salió igual que siempre, indiferente a su dolor.

    Siglos despues, cuando todo se habia tornado mas oscuro. Las lágrimas caían silenciosas bajo el yelmo. Había tenido otros compañeros desde entonces, y los había amado a cada uno. Pero ella fue la primera. Antes de marcharse, tocó con los dedos la pequeña piedra que había tallado siglos atrás junto al claro, solo un nombre y una frase sencilla.

    “Liora. Mi primer amanecer.”

    || Disculpen lo meloso. ||
    Ambient: https://youtu.be/reiZrOUYpjY?si=aBIYTpySt-M_Q6_g En el claro del bosque antiguo, donde la luz dorada se filtraba entre las hojas como un recuerdo que se niega a morir, Siegmeyer se arrodilló. Su armadura , marcada por el paso de incontables batallas, brillaba débilmente bajo el sol del atardecer. La capa roja, raída y descolorida por el tiempo, caía pesadamente sobre sus hombros. Su gran espada descansaba en su espalda, testigo silencioso de una pena que nunca sanaba. Habían pasado más de siglos. Y aun así, el dolor era fresco como la mañana en que la perdió. Su nombre era Liora. Su primer amor. La mujer que le enseñó que un corazón inmortal podía latir con la misma fuerza que uno mortal. La conoció cuando él aún era joven en espíritu, recién bendecido (o maldecido) con la inmortalidad. Ella era una simple sanadora de una aldea fronteriza, cabello castaño que brillaba como miel bajo el sol, ojos verdes llenos de una calidez que hacía que el mundo entero pareciera menos cruel. No era una guerrera, ni una princesa, ni una maga poderosa. Solo era ella y eso bastaba. Se enamoraron despacio, como crecen las flores silvestres primero como compañeros, ella curaba sus heridas después de cada batalla, riendo suavemente cuando él intentaba impresionarla con historias de dragones y ejércitos caídos. Eres un tonto Siegmeyer”, le susurraba mientras pasaba sus dedos por su rostro. Compartieron años que para él fueron un suspiro. Caminatas por este mismo bosque, noches bajo las estrellas donde ella apoyaba la cabeza en su pecho y soñaba en voz alta con una vida sencilla, una casa pequeña, hijos corriendo entre las flores, envejecer juntos. Siegmeyer nunca tuvo el valor de decirle que él no envejecería. Que mientras ella hablaba de canas y arrugas, él ya sabía que la vería marchitarse. La enfermedad llegó sin aviso. Una plaga oscura que ni sus hierbas ni sus oraciones pudieron detener. Siegmeyer lo intentó todo. Cabalgó días enteros en busca de curanderos legendarios, ofreció su propia sangre a dioses que en ese entonces creía, se arrodilló en templos olvidados rogando un milagro, pero nada funcionó. En sus últimos días, yacía en la cama de su humilde cabaña, frágil como una hoja seca. Tomó su mano grande y callosa entre las suyas, ya temblorosas y frías. —Prométeme algo. —Le dijo con voz débil pero serena—. No dejes que esto te convierta en piedra. Ama de nuevo. Ríe. Vive… por los dos. — El caballero que había enfrentado dragones y ejércitos sin temblar, rompió a llorar como un niño. —No puedo. — Susurró. — No quiero vivir sin ti. — Liora sonrió con esfuerzo, esa sonrisa que siempre lograba calmar sus tormentas internas. — Entonces vive por mí. Cada vez que protejas a alguien, cada vez que mires una flor silvestre o escuches el viento entre los árboles… que sea por mí. Yo estaré ahí, en tus recuerdos. No me dejes ir del todo. — Murió al amanecer, con la mano aún entrelazada con la de él. Siegmeyer se quedó allí, inmóvil, sosteniendo un cuerpo que ya no era ella. El sol salió igual que siempre, indiferente a su dolor. Siglos despues, cuando todo se habia tornado mas oscuro. Las lágrimas caían silenciosas bajo el yelmo. Había tenido otros compañeros desde entonces, y los había amado a cada uno. Pero ella fue la primera. Antes de marcharse, tocó con los dedos la pequeña piedra que había tallado siglos atrás junto al claro, solo un nombre y una frase sencilla. “Liora. Mi primer amanecer.” || Disculpen lo meloso. ||
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  • 𝑫𝒆𝒔𝒅𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒆𝒔𝒕á 𝒍𝒊𝒃𝒓𝒆, 𝒍𝒆 𝒉𝒂 𝒕𝒐𝒄𝒂𝒅𝒐 𝒂𝒈𝒖𝒂𝒏𝒕𝒂𝒓 𝒂𝒍 𝒔𝒆𝒏𝒔𝒆𝒊 𝒅𝒆 𝒔𝒖 𝒂𝒎𝒐. 𝒀 𝒏𝒐 𝒗𝒂 𝒂 𝒎𝒆𝒏𝒕𝒊𝒓: 𝒓𝒆𝒂𝒍𝒎𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒆𝒓𝒂 𝒕𝒂𝒏 𝒊𝒏𝒔𝒐𝒑𝒐𝒓𝒕𝒂𝒃𝒍𝒆 𝒄𝒐𝒎𝒐 𝒉𝒂𝒃í𝒂 𝒆𝒔𝒄𝒖𝒄𝒉𝒂𝒅𝒐.

    "𝖄𝖆 𝖓𝖔 𝖑𝖔 𝖆𝖌𝖚𝖆𝖓𝖙𝖔... 𝕱𝖎𝖓𝖆𝖑𝖒𝖊𝖓𝖙𝖊 𝖊𝖓𝖙𝖎𝖊𝖓𝖉𝖔 𝖆 𝕹𝖆𝖓𝖆𝖒𝖎 𝖞 𝖆 𝕸𝖊𝖌𝖚𝖒𝖎. ¡𝕯𝖎𝖌𝖆𝖓𝖑𝖊 𝖖𝖚𝖊 𝖒𝖊 𝖉𝖊𝖛𝖚𝖊𝖑𝖛𝖆 𝖒𝖎 𝖗𝖚𝖊𝖉𝖆!"
    𝑫𝒆𝒔𝒅𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒆𝒔𝒕á 𝒍𝒊𝒃𝒓𝒆, 𝒍𝒆 𝒉𝒂 𝒕𝒐𝒄𝒂𝒅𝒐 𝒂𝒈𝒖𝒂𝒏𝒕𝒂𝒓 𝒂𝒍 𝒔𝒆𝒏𝒔𝒆𝒊 𝒅𝒆 𝒔𝒖 𝒂𝒎𝒐. 𝒀 𝒏𝒐 𝒗𝒂 𝒂 𝒎𝒆𝒏𝒕𝒊𝒓: 𝒓𝒆𝒂𝒍𝒎𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒆𝒓𝒂 𝒕𝒂𝒏 𝒊𝒏𝒔𝒐𝒑𝒐𝒓𝒕𝒂𝒃𝒍𝒆 𝒄𝒐𝒎𝒐 𝒉𝒂𝒃í𝒂 𝒆𝒔𝒄𝒖𝒄𝒉𝒂𝒅𝒐. "𝖄𝖆 𝖓𝖔 𝖑𝖔 𝖆𝖌𝖚𝖆𝖓𝖙𝖔... 𝕱𝖎𝖓𝖆𝖑𝖒𝖊𝖓𝖙𝖊 𝖊𝖓𝖙𝖎𝖊𝖓𝖉𝖔 𝖆 𝕹𝖆𝖓𝖆𝖒𝖎 𝖞 𝖆 𝕸𝖊𝖌𝖚𝖒𝖎. ¡𝕯𝖎𝖌𝖆𝖓𝖑𝖊 𝖖𝖚𝖊 𝖒𝖊 𝖉𝖊𝖛𝖚𝖊𝖑𝖛𝖆 𝖒𝖎 𝖗𝖚𝖊𝖉𝖆!"
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  • Dentro del odio y los recuerdos de su madre un estruendo de furia hizo que Nyxar'Kael enloqueceria....

    Dentro de esa locura conectado por el caos apareció una persona.... Apareció Chantle Queen Ishtar ....

    -Quien eres tu criatura!? Que es lo que quieres!?

    Decia alterado entre los recuerdos que compartia de su madre... Pero después de un momento el mismo caos le hablo....

    -no tienes que decir ni una palabra ya se quien eres.... Y veo que el caos evolucionó en ti hijo de Veythra Lili Queen Ishtar

    Lo observaba notando aquella máscara y apariencia claramente podía saber que estaba siendo controlado por un lacayo del caos.... El cual este mismo se ofreció con un gesto a ayudar

    -Tu... Serás mi verdugo.... "Verdugo del caos" es un buen nombre para ti hermano....

    Seguía mirándolo

    - tu me ayudarás a la venganza la venganza que el caos exije que mis recuerdos atormentan sobre aquellos que se atrevieron a tocar a nuestra madre....

    Reía... Reía entre la locura y sin pensar vi aquellos logos los cuales representaban y los destrui.....

    -esto es un fragmento de lo que les espera... ATENCION A MIS PALABRAS MALDITOS MANCILLADORES USTEDES SABEN QUIENES SON Y LO PAGARÁN.....


    -Jaegerjackez.... Ishtar...... Queen.... Aquellos apellidos de lls mancilladores.... Sus días están contandos disfruten.... Disfruten porque el caos llegará.....




    Dentro del odio y los recuerdos de su madre un estruendo de furia hizo que Nyxar'Kael enloqueceria.... Dentro de esa locura conectado por el caos apareció una persona.... Apareció [frost_platinum_hare_393] .... -Quien eres tu criatura!? Que es lo que quieres!? Decia alterado entre los recuerdos que compartia de su madre... Pero después de un momento el mismo caos le hablo.... -no tienes que decir ni una palabra ya se quien eres.... Y veo que el caos evolucionó en ti hijo de [Lili.Queen] Lo observaba notando aquella máscara y apariencia claramente podía saber que estaba siendo controlado por un lacayo del caos.... El cual este mismo se ofreció con un gesto a ayudar -Tu... Serás mi verdugo.... "Verdugo del caos" es un buen nombre para ti hermano.... Seguía mirándolo - tu me ayudarás a la venganza la venganza que el caos exije que mis recuerdos atormentan sobre aquellos que se atrevieron a tocar a nuestra madre.... Reía... Reía entre la locura y sin pensar vi aquellos logos los cuales representaban y los destrui..... -esto es un fragmento de lo que les espera... ATENCION A MIS PALABRAS MALDITOS MANCILLADORES USTEDES SABEN QUIENES SON Y LO PAGARÁN..... -Jaegerjackez.... Ishtar...... Queen.... Aquellos apellidos de lls mancilladores.... Sus días están contandos disfruten.... Disfruten porque el caos llegará.....
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  • -Promete no volver a tomar frascos de la alacena de Katya... Una semana va a tardar con esas orejas. -

    Y bueno .. nyahahahá
    -Promete no volver a tomar frascos de la alacena de Katya... Una semana va a tardar con esas orejas. - Y bueno .. nyahahahá
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