• Mis hijos... ¿Como estarán? Como estará mi Lucian y mi Seren... Los extraño tanto, se que seguramente estarán bien porque son fuertes como sus padres, espero hayan encontrado a sus primos o a su tía...

    -Murmuraba para si mismo suspirando leve mientras apoyaba su cabeza en sus brazos frustrado, deseaba encontrarlos o al menos saber de ellos-
    Mis hijos... ¿Como estarán? Como estará mi Lucian y mi Seren... Los extraño tanto, se que seguramente estarán bien porque son fuertes como sus padres, espero hayan encontrado a sus primos o a su tía... -Murmuraba para si mismo suspirando leve mientras apoyaba su cabeza en sus brazos frustrado, deseaba encontrarlos o al menos saber de ellos-
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  • ¿Que tan complicado puede ser hornear un pastel?
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  • La pregunta es ..... como expresame , lo que siento sin meter la pata ¿como lo are? .
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  • Domingo de disociar para olvidar el estrés laboral.
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  • Parece que esta noche .... solo sera tranquila y tendre tiempo para pensar en el .
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  • Una condena justa
    Nombre humano: Daniel Bianchi Nombre celestial: — Edad Humana: 23 años  Edad celestial: 627 años  Familia humana: Padre y madre.  Familia celestial: Madre, abuelo y un hermano mayor. Historia. Hace veintitrés años humanos, en lo alto de los cielos la corte divina tomaba una importante decisión, nada más y nada menos que el...
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  • Esto ...... no se quedara asi.
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  • No es .... no tuve , dijo no tengo nada que decir los dejo un momento.
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  • Pareciera que aquella noche había más estrellas que la anterior. Tal vez así era… o al menos eso parecía.

    Cada ruego, cada sueño, cada petición humilde y honesta era escuchada. Kazuo prestaba atención con su agudo oído, capaz de oír incluso las palabras no dichas.

    Anotaba toda esperanza que merecía ser escuchada. Y en cada noche sin luna, el cielo amanecía con más estrellas, porque cada sueño se convertía en aquella estela que cruzaba los cielos buscando, como destino, las manos de su diosa madre, Inari.

    Esa noche, que no necesitaba de la amante del sol para brillar con esplendor, Kazuo se hallaba sentado sobre el lecho verde, fresco y casi cítrico de la pradera. Los deseos y rezos se deslizaban entre sus dedos, tomando fuerza propia y elevándose hacia los cielos, donde el viento los guiaba con ternura.

    Quizá aquello le llevaría toda una noche sin descanso, mas ese era su cometido: la razón por la que sentía y hasta respiraba, su razón de vivir. Era lo único certero que tenía en su existencia.

    Las horas pasarían, los sueños llegarían a su destino… y Kazuo, una noche más, no dormiría.

    ((Escena abierta para rol))
    Pareciera que aquella noche había más estrellas que la anterior. Tal vez así era… o al menos eso parecía. Cada ruego, cada sueño, cada petición humilde y honesta era escuchada. Kazuo prestaba atención con su agudo oído, capaz de oír incluso las palabras no dichas. Anotaba toda esperanza que merecía ser escuchada. Y en cada noche sin luna, el cielo amanecía con más estrellas, porque cada sueño se convertía en aquella estela que cruzaba los cielos buscando, como destino, las manos de su diosa madre, Inari. Esa noche, que no necesitaba de la amante del sol para brillar con esplendor, Kazuo se hallaba sentado sobre el lecho verde, fresco y casi cítrico de la pradera. Los deseos y rezos se deslizaban entre sus dedos, tomando fuerza propia y elevándose hacia los cielos, donde el viento los guiaba con ternura. Quizá aquello le llevaría toda una noche sin descanso, mas ese era su cometido: la razón por la que sentía y hasta respiraba, su razón de vivir. Era lo único certero que tenía en su existencia. Las horas pasarían, los sueños llegarían a su destino… y Kazuo, una noche más, no dormiría. ((Escena abierta para rol))
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  • Breve Biografía de Jonas
    “Los médicos no podían creer el nacimiento de Jonas, puesto que tenía un tamaño drásticamente inferior al de un recién nacido común y corriente. Nació con una peculiaridad, podía reducir su tamaño a escalas impensables, pero con el inconveniente de no poder controlarlo al sentir emociones demasiado fuertes. Por tal...
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    Me entristece
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