Lorraine MacAllen, 32 años, es la más reciente jefa de editores en Stillworth Publishing, una de las más antiguas editoriales londinenses y la única que aún parece tener fé en escritores jóvenes, de esos que se creen capaces de comerse el mundo y buscan alguien que les brinde la oportunidad de demostrar que pueden. 

Uno de estos autores es la enigmática pluma fantasma conocida como Autumn, alguien cuya identidad envuelta en misterio resulta tan fascinante como sus escritos. La publicación mensual Autumn's Fall, con las historias que Lorraine recibe personalmente el día quince de cada mes, es la más exitosa de la editorial. Su éxito es tal, de hecho, que otras editoriales han empezado ya a maquinar planes para robarles la primicia.

La identidad de Autumn no es sólo un misterio que cautiva a los lectores, es un preciado tesoro del cual el futuro de Stillworth depende, y Lorraine lo sabe mejor que nadie. 

Es la única persona en la editorial que cruza palabra con Autumn ocasionalmente, aunque no por eso sabe mucho acerca de quién es realmente. 

Lorraine es una mujer firme, de carácter fuerte, con un sólido sentido de la responsabilidad, el deber y la honestidad. Perfeccionista a un grado casi patológico, se exige a sí misma el 110% y espera lo mismo de los demás. Puede parecer fría y difícil de tratar, pero (sobre todo después de un par de copas) a veces un lado de ella más ameno, ligero y hasta bromista se asoma. Más que el dinero, lo que le interesa es que Stillworth sea conocida como una editorial que tiene algo valioso que ofrecerle al mundo, que cada palabra que sus imprentas dejan en el papel sea digna de ser leída.