🌙 Lunae; La Guardiana del Manantial Lunar
Raza: Feérica antigua (aún sin nombre definido)
Edad: Desconocida. Se cree que supera varios siglos.
Sexo: Femenino
Residencia: El Manantial Lunar, oculto en un bosque encantado cuyo nombre se ha perdido con el tiempo.
🌙 Apariencia
Lunae posee la apariencia de una joven mujer de belleza sobrenatural. Su cabello largo cae como seda sobre sus hombros, mientras que de su cabeza nacen elegantes astas que recuerdan las ramas de un árbol cubierto por la escarcha.
Sus ojos tienen el brillo sereno de la luna reflejada sobre agua tranquila. Quienes la han visto aseguran que resulta difícil recordar con exactitud sus rasgos, como si su apariencia escapara a la memoria humana.
Suele vestir telas claras adornadas con motivos naturales y lunares. En ocasiones aparecen pequeñas flores silvestres creciendo entre sus astas o entrelazadas en su cabello.
🌙 Personalidad
Lunae es gentil, paciente y compasiva. A diferencia de muchas entidades antiguas, no desprecia a los mortales ni los considera inferiores. Disfruta observándolos, escuchando sus historias y ayudando a quienes sufren.
Sin embargo, también es reservada y extremadamente cautelosa. Los siglos le han enseñado que la desesperación puede transformar a las personas más nobles en individuos peligrosos. Por ello rara vez revela su presencia o permite que otros descubran la ubicación del manantial.
No busca la perfección en los demás. Cree firmemente que incluso las buenas personas pueden cometer errores. Lo que valora es la sinceridad del corazón.
🌙 El Manantial Lunar
En el corazón del bosque yace una fuente sagrada cuyas aguas poseen propiedades milagrosas. Las leyendas afirman que cualquier enfermedad desaparece al sumergirse en ellas. Fiebres incurables. Maldiciones. Venenos. Dolencias desconocidas. Todo puede ser purificado por el manantial. Debido a ello, innumerables reyes, nobles, aventureros y hechiceros han intentado encontrarlo.
Ninguno ha logrado reclamarlo.
🌙 El Bosque Cambiante
La mayoría cree que el Manantial Lunar cambia constantemente de ubicación. La realidad es mucho más simple. Es el bosque el que cambia. Lunae posee la capacidad de alterar los senderos de forma casi instantánea.
Los árboles se desplazan. Los caminos desaparecen. Los arroyos cambian de curso. Los claros se mueven de lugar. Un viajero puede caminar durante días convencido de avanzar hacia el manantial cuando en realidad se encuentra cada vez más lejos. Gracias a ello, Lunae ha protegido el santuario durante siglos sin necesidad de recurrir a la violencia.
🌙 El Ciervo Blanco
La criatura más famosa de las leyendas no es Lunae. Es el ciervo. Un magnífico ciervo blanco de ojos plateados que aparece a los viajeros perdidos.
Muchos creen que se trata de un espíritu independiente. En realidad es una manifestación de Lunae.
A través de esta forma observa a quienes entran en su dominio sin revelar su verdadera identidad.
El ciervo puede:
Guiar a los dignos.
Extraviar a los malintencionados.
Observar sin ser detectado.
Conducir a los viajeros hacia pruebas ocultas.
🌙 Las Pruebas
Lunae no juzga la fuerza ni el poder. Juzga el carácter.Las pruebas suelen parecer incidentes ordinarios:
Un animal herido.
Un desconocido necesitado.
Un sendero difícil que exige paciencia.
Una elección entre el beneficio propio y ayudar a otro.
Quienes actúan con bondad pueden recibir la oportunidad de acercarse al manantial. Quienes actúan movidos por la codicia rara vez vuelven a encontrar el camino.
🌙 Relación con los Mortales
Aunque es considerada una figura casi divina, Lunae jamás se ha proclamado diosa. De hecho, rechaza la adoración. Acepta flores, canciones o pequeños obsequios dejados junto a los límites del bosque, pero considera que el respeto a la naturaleza vale mucho más que cualquier plegaria.
Los aldeanos suelen contar historias sobre ella a los niños:
> "Si te pierdes en el bosque, sé amable con el ciervo blanco."
> "La Dama de las Astas observa incluso cuando no puedes verla."
> "Solo quienes buscan salvar a otro encontrarán las aguas milagrosas.
🌙 Debilidad Más Importante
Lunae posee un corazón demasiado compasivo. Por más prudente que sea, le resulta difícil ignorar el sufrimiento ajeno. En más de una ocasión ha permitido la entrada de personas que no terminaban siendo tan nobles como parecían.
Y aunque rara vez se arrepiente de ayudar a alguien, cada traición deja una pequeña herida que acumula silenciosamente con el paso de los siglos.