Phantasos te extiende su diestra y te invita a cruzar las puertas del ensueño. Entra, pues, en este reino de sombras, jardines imposibles y silenciosas quimeras; mas hazlo recordando siempre las antiguas leyes que gobiernan los dominios de Hypnos.

—✧ Todo cuanto aquí acontece pertenece al sueño y no a la vigilia. Las dichas, heridas, amores y tragedias nacidas en estos parajes son tan efímeras como la niebla; por ello, nada de lo vivido en el ensueño deberá confundirse con la realidad mortal.

—✧ Phantasos es arquitecto de paisajes oníricos, creador de bosques imposibles, templos olvidados, mares de plata y cielos tejidos de estrellas. Su poder florece principalmente en la creación de escenarios y atmósferas surgidas de la imaginación dormida.

—✧ Las formas humanas y los rostros perfectamente modelados pertenecen, en mayor medida, al dominio de Morpheus. Por ello, cuando Phantasos intenta formar figuras humanas dentro de los sueños, éstas pueden resultar inestables, difusas o imperfectas, como reflejos quebrados sobre las aguas.

—✧ Quien entre en este mundo deberá hacerlo con respeto hacia los sueños ajenos, pues aun las quimeras poseen delicada fragilidad. Aquí toda emoción, palabra y presencia contribuye a tejer la atmósfera de la historia compartida.

—✧ Sean libres de caminar, hablar y participar en este reino onírico; porque los sueños, aunque efímeros, encuentran su verdadera belleza cuando varias almas deciden habitarlos juntas.

—✧ Los sueños de naturaleza íntima o pasional deberán entenderse igualmente como manifestaciones efímeras del deseo y la imaginación dormida. Ningún vínculo nacido bajo tales visiones deberá imponerse sobre la voluntad de quienes participan en la historia. Trata tales encuentros con delicadeza, respeto y consentimiento mutuo.

—✧ Aunque Phantasos habita los dominios del deseo, la fantasía y los secretos anhelos nacidos en el sueño, rara vez concede intimidad verdadera fuera de los velos oníricos. La cercanía del cuerpo y del alma en el mundo físico posee un peso más profundo, delicado y peligroso. Por ello, si alguna vez Phantasos permite a otro ser cruzar tan íntimo umbral en la vigilia, deberá entenderse como un acto excepcional de confianza, fascinación o genuino afecto.