Esta no es la ficha de un personaje roleable. Se trata de un villano NPC de mis tramas de rol. Plasmo aqui la información sobre él para que sea más fácil para mis partner y para mi construir escenas de rol y tramas conociendo la apariencia y pasado de este personaje. NO DESEO que nadie se haga este personaje porque es de mi propia invención y yo manejo sus deseos, tramas y vicisitudes. 

 

Es un OC del universo de Crónicas Vampiricas que creé hace bastantes años y, aunque el personaje bebe del lore de la serie, diré que fue convertido en inmortal quinientos años antes de que fueran convertidos los Vampiros Originales. Después, la bruja de la familia original robaria a Ayana este hechizo el cual perfeccionó para otorgar la inmortalidad a sus hijos tal y como vemos en la serie de TV. Sí, este es mi intento de explicar los cambios y la inclusion del personaje en la trama. Esta ficha es una rescritura de la ficha del personaje que hice hace años en google docs. 

 

 

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  •  Nombre: Aunque ya nadie lo conoce por su verdadero nombre, y solo lo conocen y temen por el nombre que él mismo se puso cuando inició sus andanzas como terror vampírico, Mattheus Bourgeois una vez tuvo un nombre. Un nombre otorgado por una madre y un padre que esperaban grandes cosas de él. Lo llamaron Aurelian Valerius 

  • Apodo: Como digo, con el paso de los siglos la leyenda de este personaje empezo a llenar los pueblos y tierras y todos repetian un nombre: Mattheus

  • FC: Luke Evans




  • Raza: Híbrido de vampiro y lobo.

  • Descripción física:  Es un hombre alto, imponente y fuerte. Aunque tiene más de mil años tiene la apariencia de un hombre de unos treinta y cinco a cuarenta años. Posee una mirada acerada y rasgos perfilados. Viste de manera elegante y nunca descuida un detalle, ni de su físico, ni de su ropa, ni tampoco a su alrededor.

  • Psicología del personaje:  Puede hacerse pasar por un hombre encantador, sonriente, agradable y bueno. Consigue lo que quiere de una forma u otra: mujeres, dinero, alianzas... A pesar de su apariencia tranquila y pacífica cuando quiere conseguir algo, Aurelian se vuelve realmente irascible, malvado, y sanguinario. No tiene ningún tipo de aprecio por la vida humana. Para él son solo comida. Aunque en su pasado mataba sin preocuparse por los cuerpos, con el paso de los siglos y el cambio de la sociedad y la seguridad, ha aprendido a matar de forma que nadie se preocuparía por los cuerpos o las víctimas (aparte de poder obligar a las personas que empiecen a sospechar. O por otro lado, matarles también). Tampoco tiene aprecio por sus amigos. La realidad es que no tiene amigos. No quiere amigos. Pero tiene aliados. Si alguien hace algo que a él no le gusta no tendrá reparos en matar a quien haga falta para conseguir lo que quiere. Y si tiene que matar con violencia, es verdaderamente sanguinario y no le molesta mancharse de sangre.   

    Es realmente inteligente y sabe como conseguir lo que quiere de una forma u otra. Es capaz de trazar planes de lo más sangrientos sin siquiera preocuparse ni emplear más de unos minutos en ellos. Ha leído muchísimo y es un excelente estratega, aparte de ser un hombre verdaderamente culto.


  • Habilidades

Como todos los vampiros basados en la serie de Julie Plec, Crónicas Vampíricas, Mattheus posee:

  • La capacidad de correr y realizar movimientos a velocidad vampírica, tan rápido que el ojo humano apenas puede percibirlo.
  • Fuerza sobrehumana.
  • Puede también, controlar la mente de los seres humanos, mediante lo que los vampiros de su especie llaman “obligación”. Así como también borrar sus recuerdos y hacerles hacer cosas que jamás harían y que no recordarán haber hecho, entre otras cosas...
  • También tienen la habilidad de regenerarse.
  •  Sabe combatir cuerpo a cuerpo con increíble facilidad y fuerza, e incluso fiereza y brutalidad.
  • Es hábil con armas de fuego (pistolas, escopetas...) y con armas blancas como navajas, puñales y espadas.

Al ser hibrido de vampiro y hombre lobo asquiere habilidades de hombres lobo:

  • Puede transformarse en lobo a voluntad. A diferencia de los hombres lobo que estan sujetos a la luna llena. 
  • Su mordisco es letal para un vampiro
  • Puede detectar mentiras aunque no es infalible

A diferencia de los vampiros de TVD, Mattheus no puede convertir a otros vampiros. 

 

  • Debilidades:
  • Cualquier cosa que lleve algún compuesto hecho con verbena le puede hacer débil, pero no durante demasiado tiempo. Solo segundos debido a su procedencia, ya que no es la misma que los vampiros Originales o vampiros comunes…
  • No tiene debilidad a la luz del sol porque como híbrido es capaz de evitar los sintomas de esta sobre su piel. 
  • La sangre de Lucilla, la bruja que lo creó. Sangre que Mattheus conserva y guarda y a la que nadie puede tener acceso. 

 

  • Detalles de su atuendo: 

Suele vestir de manera elegante, pero cómoda. Con ropa que le facilite caminar, correr y pelear. Camisas, pantalones vaqueros, chaquetas de corte americano aunque de tela más resistente pero que le permita realizar sus actividades con tranquilidad y facilidades. 

  • Alimentación: 

Se alimenta de sangre humana. Mata a sus víctimas sin preocupación o pudor alguno. Aunque es realmente meticuloso, ya que se ocupa de esconder o hacer desaparecer los cuerpos. No tienen ningún tipo de preocupación por la vida humana o la de sus inferiores vampíricos o cualquier criatura que él considera inferior a él: brujas, hombres lobo, criaturas metamórficas...

 

  •  Parejas conocidas:
  • Lucilla

Emily Browning as Cassia in Pompeii | Emily browning, Vestiti medievali,  Vestiti

 

  • Evangeline I. Rosemont (alias Autumn)

96 ideas de Caroline Forbes | caroline forbes, candice king, the vampire  diaries

 

  • Biografía:

 

Aurelian Valerius nació hace más de mil quinientos años en lo que a día de hoy es Francia. Era el hijo del jefe de uno de los pueblos de la región y como tal era influyente en la gente que lo rodeaba. Era bueno, justo, inteligente, fuerte. Fue uno de los mejores guerreros del pueblo en el que vivía y ganó múltiples rencillas contra los enemigos de su padre. Por todo ello, era un gran partido y todas las mujeres se morían por que él las eligiese como su pareja y las desposase. Pero Aurelian nunca estuvo interesado en aquello, tenía por seguro que moriría en el campo de batalla tarde o temprano, defendiendo a su pueblo y luchando por lo que consideraba justo y noble.

Pero Aurelian escondía un secreto. Uno que le había sido transmitido por herencia sanguínea directa. Su padre era un hombre lobo, y él también. Por ello era más fuerte fuera y dentro del campo de batalla. Pues en más de una ocasión, aprovechó sus transformaciones a causa de la luna llena para borrar del mapa a los enemigos de su padre, aunque estos siquiera los hubieran atacado antes.

A la inevitable muerte de su padre, él lo siguió como jefe de la aldea heredando el puesto de manera directa. Y fue en aquel entonces cuando Lucilla entró en su vida. Era una mujer hermosa, extremadamente inteligente, que lo ayudó en numerosas ocasiones en asuntos de estrategia cuando tenía que planear un ataque contra un ejército enemigo. También era una excelente sanadora, y cuando él volvía herido de alguna batalla ellos pasaban tiempo juntos, quizás más del necesario, pero es que Lucilla buscaba cualquier pretexto para estar con él.

Fue así como Aurelian se enamoró de aquella mujer. Pero había muchos secretos que tendría que descubrir de su Lucilla.

 

Ella era una bruja. Cuando se lo confesó a Aurelian, él se sintió inundado por la incertidumbre, pues ella también le confesó que ella era inmortal. Es decir, que su vida seguiría durante toda la eternidad si nadie interrumpía su ciclo vital. Pero Aurelian no lo era. Él era un hombre lobo, sí. Pero no eterno. Moriría. De una forma u otra.

Así, a Lucilla se le ocurrió una idea. Lo convertiría en una criatura eterna para así los dos poder vivir el resto de su vida juntos. Aurelian accedió para así poder pasar el resto de la eternidad con ella. Pero lo que ella no le contó es que lo convertiría en un vampiro, una criatura sedienta de sangre que ardería bajo la luz del sol.

 

Cuando Aurelian mató a su propia madre, días después sucumbiendo a la sed que quemaba su garganta, supo que Lucilla le había tendido una trampa. La mujer que amaba lo había engañado. Así pues se enfrentó a ella y al preguntarle por qué le había hecho algo así ella le confesó que Aurelian había matado a su padre en una de sus batallas. Y lo llamó “justicia”, y dijo que le había hecho un favor, pues lo único que podría matarle era ella. Su sangre. Así que Aurelian la mató y la desangró de tal forma que extrajo de ella más de dos litros de sangre. 

Tras aquello, tuvo que huir de su tierra natal y rehacer su vida a la vez que descubría sus nuevas habilidades. Le entusiasmaban. Era capaz de correr, pelear y luchar como nunca antes lo había hecho. Era fuerte. Más que cuando era hombre lobo. Pero aún así, a pesar de ser un vampiro también podría seguir transformándose en lobo a su antojo. Así que pasó varios siglos descubriendo qué era él y qué era capaz de hacer. Para ello, documentaba toda su vida en una serie de diarios que guardaba a buen recaudo en cada uno de los lugares que habitaba.

Se dio cuenta de que era invencible pues solo la sangre de Lucilla podría matarlo, y aquello estaba celosamente guardado, y ese descubrimiento lo volvió mucho más seguro de sí mismo, mucho más narcisista. La clase de seguridad en sí mismo que te otorga el saber que eres el mayor depredador y que eres el primero de la cadena alimenticia.

Pero estaba solo, pues la maldición y el hechizo de Luclla habian convertido a Aurelian en una criatura que no podia transformar a otros en lo que era él.

 

Con el paso de los siglos, llegó el murmullo de que una raza de criaturas de la noche habian nacido en el Nuevo Mundo y que habian regresado a Europa. Seres que si podian convertir a otras criaturas, que si podian transformar a otros en lo que eran. Así, Aurelian pasó décadas buscando a este tipo de criaturas y creando poco a poco un aquelarre vampirico que lo seguian por la certeza de saber que, de traicionar a Aurelian, encontrarian la muerte a sus manos. Y así se labró un nuevo nombre. Abandonó su nombre de nacimiento, pues este ya no representaba quien era y no le granjearia apoyos en aquel nuevo mundo. Y nació Mattheus Bourgeois. Así pues, Mattheus descubrió que era más fuerte si actuaba en aquelarres.  Así que se alió con todos vampiros cuantos pudo y dejó que estos crearan vampiros a su vez, pues él no convertiría a nadie. No podía. Él quería ser el mejor, el más fuerte, él mayor depredador e indestructible. Por esto, todos los vampiros de los que se rodeó eran transformados por sus aliados.

Todos y cada uno de ellos, incluida Evangeline Rosemont: Una muchacha rubia y de un encanto delicioso y sin parangón que conoció en el siglo XIII y de la que quedó prendado al conocerla en una de las fiestas que se ofrecían en los castillos de los señores feudales. No tuvo que hacer ningún esfuerzo para atraerla para sí. El padre de ella se encargó de aquello. Quería casarla con un hombre al que ella no amaba y la joven mantuvo, a espaldas de su padre, un idilio amoroso con el hombre que ella verdaderamente creía amar, Mattheus.

Así pues, cuando el híbrido encontró a Autumn malherida una de aquellas noches en que se supone que iban a escapar juntos, la llevó con uno de sus aliados y este la transformó. Le dio su sangre y le rompió el cuello.

Cuando Autumn abrió sus ojos, bebio sangre humana y nació como un vampiro.

Vampiro al que Mattheus convirtió en su pareja durante cinco siglos, más o menos. Logrando esconderle su condición y también su horrible estilo de vida, pues Autumn nunca estuvo al tanto de que el hombre encantador que había conocido y que ahora sabía que era un vampiro, tenía una lista interminable de cadáveres a sus espaldas. Autumn fue educada para cubrir su rastro y no matar a nadie... Más no Mattheus. Él mataba, torturaba y destrozaba toda vida humana que podía.

Se asentaron en Virginia, en un pueblo llamado Richmond, y allí Mattheus erigió su bastión. Para aquel entonces tenía un aquelarre de varios vampiros fuertes y bien entrenados. Y planeó un sistema de alimentación que sus protegidos pensaban que era saludable, pues pensaba que personas inocentes se ofrecían para alimentar a aquellos vampiros y que luego volvían a sus casas. Pero no, Mattheus nunca dejaba pruebas. Y en los calabozos de aquella mansión donde se alojaban había más personas de las que caminaban por los pisos superiores de aquel lugar. En aquellos calabozos, seres humanos eran torturados hasta la muerte, apaleados y asesinados, para luego ser incinerados y que nadie los encontrara jamás.

Aunque Matthes era malvado, acogió bajo su cobijo a un niño humano. Un niño al que cuidó como si fuera suyo y que cuando creció fue convertido para ser un miembro más del aquelarre de Mattheus. Un niño que también Autumn cuidó como suyo, prácticamente, pues vivió varios años con ellos. Creció con ellos. Un niño llamado Evan Darkholme, que necesitaba huir de su hogar.

Pero no todo podía ser perfecto en la vida de Matthes.

Varios años después de adoptar a aquel muchacho, muchos años después, Evan y Autumn descubrieron qué era lo que tramaba Mattheus. Descubrieron cómo funcionaba aquel lugar que él había erigido. Y ambos lo traicionaron. Ingeniaron un plan de rescate para una de las mujeres a las que él tenía allí, en las mazmorras. Una mujer de la que él, Evan, se había enamorado. Y Autumn huyó de allí con ella.

La venganza de Mattheus fue terrible. No mató a Evan, pero se vengó de él a base de bien. Torturándolo durante días, queriendo asegurarse de que jamás volvería a hacerle algo así.

Pero también él lo abandonó.

 

Mattheus pasó los siglos siguientes siguiendo la pista de Autumn, queriendo recuperarla o... matarla. Pero aún así, no cesó en sus planes de dominio por encima de cualquier tipo de criatura.