Septiembre, año 1998.
Hora: 17:30 pm
-Han pasado algunos años desde el día que Sapphire llegó al mundo, desde entonces una serie de situaciones de violencia extrema se han desataron a partir de su nacimiento. En su corta vida, siempre intuyó que fué una niña no deseada, sin embargo estaba ahí "robando oxígeno", viviendo siempre bajo el argumento de: "otros niños desearían tener lo que tú posees", "Si no estudias lo suficiente, serás como aquella mujer que vive al lado: pobre y arrimada ¿Así quieres terminar tú vida?", "Maldita pendeja, ya no te soporto, no quiero verte ¡Lárgate! Estoy cansada de tí. Debería llevarte con tu padre y no tenerte más aquí".
-En el lapso de tristeza, apretó el lápiz con la palma de su mano, convenciendose que ha sido es un estorbo desde un principio, o bien una piedra atada en el cuello de su progenitora. En su temprana depresión, el desinteres por el estudio y las asignaturas, le han orillado a cometer el último y peor error que puede cegar su corta vida; entonces, la solución llamada "muerte" asaltó su mente; ella debía terminar con su vida, salir de ese infierno y abandonar aquello que le preocupa y le causa estrés postraumático de por medio.-
-Las lágrimas brotaron de sus mejillas y se deslizaron por encima de sus tersas y regordetas mejillas hasta caer en forma de gota por su mentón, y por último, sobre la hoja de papel que yace al frente de ella.-
—"Debí ser más inteligente, debí ser más lista. ¿Por qué no nací más capaz? ¿Porqué todos pueden y yo no? Lo siento, no fué mi intención ser una niña tonta e inútil. Aunque me esfuerce, nada parece salir bien. Tengo que irme... Si, debo irme...ya no quiero estar aquí."
-Sapphire analizaba con rotunda crudeza a su propia persona, autocríticandose y comprandose con sus demás compañeros de escuela e incluso familia. Llegaría a la conclusión que es un estorbo en ésta vida, una piedra atada en el cuello de su madre, una niña incapaz de aprender y hacer las cosas de "la mejor manera". Sus ojos enjugados con lágrimas observan la nota reprobatoria de una de las innumerables tareas escolares que poco o nada entiende.-
—No hay tiempo. -Dijo levantándose del piso y dirigiéndose a la cocina, donde ahí, prepararía una bebida con agua oxigenada, destapacaños y demás sustancias toxicas para uso doméstico.-
—....
-A continuación vió el vaso con aquel veneno recién preparado. Su reflejo en el líquido mortal demuestra la tristeza en su rostro y el motivo que la orilló a realizar ese acto de llamada misericordia. En su mente una voz de decía: "-Hazlo, vamos.. aquí terminará todo." Y a pesar que ella desea beberlo hasta el fondo, una segunda voz vino a su mente. "-No, no lo hagas. Vamos, tienes que ser valiente Sapphire. Sé que duele, pero eres fuerte."
-Y entonces, entre el dilema de ambas voces, la segunda voz terminó por vencer a la primera obligando a Sapphire a vaciar el contenido sobre la tarja mientras la toxica mezcla inmediatamente se fué diluyendo por el drenaje hasta desaparecer. Por otra parte, Sapphire llora amargamente sin saber a quién o dónde acudir, sólo sabía que debía "ser valiente" lo cual significa: aguantar más los insultos, golpes, amenazas e incluso las humillaciones que se viven a diario en la escuela.-
-Su único crimen fué ser una excéntrica chica no deseada y además con un padecimiento no diagnósticado denominado TDAH, en su significado es: Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad. Sapphire pagaba el castigo de ser "mala" en un mundo que poco comprende y apenas conoce, el rencor comienza a nacer y el odio va tomando forma.-