Nombre completo: Penélope Eleanor Harrigton
Edad: 25 años
Nacionalidad: irlandesa
Ocupación: Modelo
Estado civil: Soltera
Residencia: Londres
Apariencia
Estatura media, complexión delgada
Cabello pelirrojo
Ojos marrones
Piel clara, con ojeras suaves fruto de noches en vela
Estilo el que le manda su agente
Personalidad
Reservada, observadora y profundamente introspectiva
Inteligente y meticulosa, con una sensibilidad artística muy marcada
Empática, aunque le cuesta abrirse emocionalmente
Tiene un fuerte sentido del deber y la lealtad
Carga con culpa y miedo al abandono, lo que la vuelve autosuficiente en exceso
Historia – Infancia
Penélope creció en una familia aparentemente acomodada, pero emocionalmente fracturada. Su padre, Edmund Harrigton, era un historiador obsesivo, más enamorado del pasado que de su propia hija. Pasaba días enteros encerrado entre libros y manuscritos, ignorando la presencia de Penélope incluso cuando ella lo esperaba despierta por las noches.
Su madre, Margaret, padecía depresión severa. A menudo se encerraba en su habitación, dejando a Penélope sola con el silencio y el eco de una casa demasiado grande. A los 10 años, Penélope fue quien aprendió a prepararse la cena, a guardar silencio y a no pedir nada.
El golpe definitivo llegó a los 12 años, cuando su madre fue internada tras un intento de suicidio. Nadie se lo explicó con claridad. Solo recuerda una noche de lluvia, luces azules reflejadas en las paredes y la sensación de que el mundo podía romperse sin previo aviso.
Desde entonces, Penélope asoció el cariño con la pérdida y aprendió que amar significaba estar preparada para quedarse sola.
Motivaciones
Ser famosa
Demostrarse que puede construir algo duradero
Entender su pasado para no repetirlo
Miedos
Ser olvidada
Depender emocionalmente de alguien
Repetir los errores de sus padres
Habilidades
Dibujar
Investigación histórica y archivística
Escritura reflexiva (diarios, cartas que nunca envía)
Gran capacidad de observación
Debilidades
Evita el conflicto emocional
Dificultad para confiar plenamente
Tendencia a reprimir sentimientos hasta el límite