• 𝐅𝐞𝐥𝐢𝐜𝐢𝐚 𝐧𝐨 𝐞𝐫𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐭𝐢𝐩𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐡𝐚𝐛𝐥𝐚 𝐝𝐞 𝐬𝐮𝐬 𝐞𝐦𝐨𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬.

    ¿𝐀𝐛𝐫𝐢𝐫 𝐞𝐥 𝐜𝐨𝐫𝐚𝐳𝐨́𝐧 𝐲 𝐞𝐧𝐭𝐚𝐛𝐥𝐚𝐫 𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐞𝐫𝐬𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐬𝐢𝐧𝐜𝐞𝐫𝐚 𝐛𝐚𝐬𝐚𝐝𝐚 𝐞𝐧 𝐚𝐟𝐞𝐜𝐭𝐨 𝐠𝐞𝐧𝐮𝐢𝐧𝐨 𝐲 𝐜𝐨𝐧𝐞𝐜𝐭𝐚𝐫?

    𝐍𝐨 𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐨 𝐨𝐝𝐢𝐞, 𝐥𝐞 𝐚𝐭𝐞𝐫𝐫𝐨𝐫𝐢𝐳𝐚 𝐯𝐞𝐫𝐬𝐞 𝐞𝐱𝐩𝐮𝐞𝐬𝐭𝐚.

    𝐏𝐨𝐫 𝐞𝐬𝐨 𝐩𝐫𝐞𝐟𝐢𝐞𝐫𝐞 𝐥𝐚 𝐞𝐦𝐨𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐯𝐞𝐫𝐬𝐞 𝐬𝐨𝐥𝐨 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐨𝐬𝐜𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝, 𝐬𝐢𝐧 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐥𝐢𝐜𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐧𝐢 𝐞𝐧𝐫𝐞𝐝𝐨𝐬 𝐢𝐧𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨𝐬, 𝐬𝐢𝐧 𝐜𝐨𝐫𝐚𝐳𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐫𝐨𝐭𝐨𝐬 ,𝐧𝐢 𝐞𝐱𝐩𝐞𝐜𝐭𝐚𝐭𝐢𝐯𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐨 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐜𝐮𝐦𝐩𝐥𝐢𝐫.

    𝐄𝐥𝐥𝐚 𝐣𝐚𝐦𝐚́𝐬 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐜𝐮𝐦𝐩𝐥𝐢𝐫 𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐬𝐞𝐨𝐬 𝐚𝐣𝐞𝐧𝐨𝐬 𝐲 𝐥𝐚 𝐟𝐫𝐮𝐬𝐭𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐬𝐞 𝐡𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐞𝐫𝐭𝐢𝐝𝐨 𝐞𝐧 𝐫𝐞𝐬𝐞𝐧𝐭𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨.

    𝐍𝐨 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐫 "𝐛𝐮𝐞𝐧𝐚", 𝐧𝐨 𝐝𝐞𝐥 𝐦𝐨𝐝𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐞𝐬𝐩𝐞𝐫𝐚𝐧.

    𝐏𝐞𝐫𝐨 𝐝𝐞𝐬𝐞𝐚 𝐜𝐚𝐦𝐛𝐢𝐚𝐫 𝐲 𝐝𝐞𝐣𝐚𝐫 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐚𝐫 𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐬 𝐚𝐮𝐧 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫𝐞 𝐚𝐫𝐫𝐚𝐧𝐜𝐚𝐫𝐬𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐢𝐞𝐥 𝐚𝐥 𝐫𝐞𝐯𝐞𝐥𝐚𝐫 𝐬𝐮𝐬 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐢𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐥𝐞𝐣𝐨𝐬 𝐞 𝐢𝐧𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝𝐞𝐬.

    𝐐𝐮𝐢𝐳𝐚́ 𝐧𝐮𝐧𝐜𝐚 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐚 𝐬𝐞𝐫 𝐬𝐮𝐟𝐢𝐜𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐛𝐮𝐞𝐧𝐚, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐫 𝐮𝐧𝐚 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫 𝐯𝐞𝐫𝐬𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐅𝐞𝐥𝐢𝐜𝐢𝐚 𝐇𝐚𝐫𝐝𝐲.
    𝐅𝐞𝐥𝐢𝐜𝐢𝐚 𝐧𝐨 𝐞𝐫𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐭𝐢𝐩𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐡𝐚𝐛𝐥𝐚 𝐝𝐞 𝐬𝐮𝐬 𝐞𝐦𝐨𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬. ¿𝐀𝐛𝐫𝐢𝐫 𝐞𝐥 𝐜𝐨𝐫𝐚𝐳𝐨́𝐧 𝐲 𝐞𝐧𝐭𝐚𝐛𝐥𝐚𝐫 𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐞𝐫𝐬𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐬𝐢𝐧𝐜𝐞𝐫𝐚 𝐛𝐚𝐬𝐚𝐝𝐚 𝐞𝐧 𝐚𝐟𝐞𝐜𝐭𝐨 𝐠𝐞𝐧𝐮𝐢𝐧𝐨 𝐲 𝐜𝐨𝐧𝐞𝐜𝐭𝐚𝐫? 𝐍𝐨 𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐨 𝐨𝐝𝐢𝐞, 𝐥𝐞 𝐚𝐭𝐞𝐫𝐫𝐨𝐫𝐢𝐳𝐚 𝐯𝐞𝐫𝐬𝐞 𝐞𝐱𝐩𝐮𝐞𝐬𝐭𝐚. 𝐏𝐨𝐫 𝐞𝐬𝐨 𝐩𝐫𝐞𝐟𝐢𝐞𝐫𝐞 𝐥𝐚 𝐞𝐦𝐨𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐯𝐞𝐫𝐬𝐞 𝐬𝐨𝐥𝐨 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐨𝐬𝐜𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝, 𝐬𝐢𝐧 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐥𝐢𝐜𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐧𝐢 𝐞𝐧𝐫𝐞𝐝𝐨𝐬 𝐢𝐧𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨𝐬, 𝐬𝐢𝐧 𝐜𝐨𝐫𝐚𝐳𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐫𝐨𝐭𝐨𝐬 ,𝐧𝐢 𝐞𝐱𝐩𝐞𝐜𝐭𝐚𝐭𝐢𝐯𝐚𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐨 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐜𝐮𝐦𝐩𝐥𝐢𝐫. 𝐄𝐥𝐥𝐚 𝐣𝐚𝐦𝐚́𝐬 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐜𝐮𝐦𝐩𝐥𝐢𝐫 𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐞𝐬𝐞𝐨𝐬 𝐚𝐣𝐞𝐧𝐨𝐬 𝐲 𝐥𝐚 𝐟𝐫𝐮𝐬𝐭𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐬𝐞 𝐡𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐞𝐫𝐭𝐢𝐝𝐨 𝐞𝐧 𝐫𝐞𝐬𝐞𝐧𝐭𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨. 𝐍𝐨 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐫 "𝐛𝐮𝐞𝐧𝐚", 𝐧𝐨 𝐝𝐞𝐥 𝐦𝐨𝐝𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐞𝐬𝐩𝐞𝐫𝐚𝐧. 𝐏𝐞𝐫𝐨 𝐝𝐞𝐬𝐞𝐚 𝐜𝐚𝐦𝐛𝐢𝐚𝐫 𝐲 𝐝𝐞𝐣𝐚𝐫 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐚𝐫 𝐚 𝐥𝐚𝐬 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐬 𝐚𝐮𝐧 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫𝐞 𝐚𝐫𝐫𝐚𝐧𝐜𝐚𝐫𝐬𝐞 𝐥𝐚 𝐩𝐢𝐞𝐥 𝐚𝐥 𝐫𝐞𝐯𝐞𝐥𝐚𝐫 𝐬𝐮𝐬 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐢𝐨𝐬 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐥𝐞𝐣𝐨𝐬 𝐞 𝐢𝐧𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐢𝐝𝐚𝐝𝐞𝐬. 𝐐𝐮𝐢𝐳𝐚́ 𝐧𝐮𝐧𝐜𝐚 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐚 𝐬𝐞𝐫 𝐬𝐮𝐟𝐢𝐜𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐛𝐮𝐞𝐧𝐚, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐫 𝐮𝐧𝐚 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫 𝐯𝐞𝐫𝐬𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐅𝐞𝐥𝐢𝐜𝐢𝐚 𝐇𝐚𝐫𝐝𝐲.
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  • ──── ¿𝘊𝘶á𝘯𝘥𝘰 𝘴𝘦𝘳á 𝘶𝘯 𝘥í𝘢 𝘣𝘶𝘦𝘯𝘰 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘮í?. . . 𝘚𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦 𝘭𝘰 𝘮𝘪𝘴𝘮𝘰 ¡É𝘴𝘵𝘰𝘴 𝘭𝘦𝘯𝘵𝘦𝘴 𝘯𝘰 𝘥𝘶𝘳𝘢𝘯 𝘶𝘯𝘢 𝘮𝘪𝘦𝘳𝘥𝘢! ──── 𝐿𝑢𝑛𝑒𝑠 𝑑𝑒 𝑓𝑙𝑜𝑗𝑒𝑟𝑎. [•]
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  • 𝑮𝒂𝒎𝒆 𝒐𝒗𝒆𝒓, 𝒃𝒊𝒕𝒄𝒉𝒆𝒔.
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  • 𝖬𝖨𝖭-𝖩𝖨 𝖬𝖮𝖣𝖤: 𝖴𝗇𝖼𝖾𝗇𝗌𝗈𝗋𝖾𝖽

    ¡Hola a todos!
    Me paso de forma breve para lanzaros una idea al aire para que la debatamos en un futuro episodio más largo.

    "Si nos paramos a pensarlo con detenimiento, de los grupos que hicieron la actuación grupal en aquellos MAMA en 2022, que fueron IVE, NMIXX, NewJeans, Kep1er y LE SSERAFIM.
    El único grupo que, técnicamente, sigue con las mismas integrantes que empezó es IVE, ya que todos los demás, en algún punto desde el debut han perdido a una o más miembros.
    Es algo cuanto menos llamativo."
    𝖬𝖨𝖭-𝖩𝖨 𝖬𝖮𝖣𝖤: 𝖴𝗇𝖼𝖾𝗇𝗌𝗈𝗋𝖾𝖽 ¡Hola a todos! Me paso de forma breve para lanzaros una idea al aire para que la debatamos en un futuro episodio más largo. "Si nos paramos a pensarlo con detenimiento, de los grupos que hicieron la actuación grupal en aquellos MAMA en 2022, que fueron IVE, NMIXX, NewJeans, Kep1er y LE SSERAFIM. El único grupo que, técnicamente, sigue con las mismas integrantes que empezó es IVE, ya que todos los demás, en algún punto desde el debut han perdido a una o más miembros. Es algo cuanto menos llamativo."
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  • 𝐂𝐫𝐨́𝐧𝐢𝐜𝐚 𝐝𝐞 𝐒𝐢𝐞𝐠𝐦𝐞𝐲𝐞𝐫 "𝐆𝐮𝐞𝐫𝐫𝐚 𝐜𝐢𝐯𝐢𝐥". (𝐍𝐚𝐫𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐞𝐧 𝐚𝐥𝐠𝐮𝐧𝐚 𝐭𝐚𝐛𝐞𝐫𝐧𝐚 𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐥𝐚𝐦𝐮𝐞𝐭𝐞, 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐜𝐨𝐧 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐚 𝐜𝐨𝐩𝐚𝐬 𝐝𝐞𝐦𝐚𝐬)

    La lluvia de flechas oscureció el cielo por un instante. Yo avanzaba entre el barro y los cuerpos caídos, la espada larga en la mano derecha y el escudo negro en la izquierda. El tabardo azul sobre la armadura estaba ya rasgado y cubierto de sangre ajena. No sentía nada. Solo el peso del acero, el crujido de las placas al moverse y el olor metálico que impregnaba el aire.

    Habíamos marchado tres días sin descanso para llegar a las murallas de Valthar. El señor de la ciudad había traicionado a su propio rey y ahora sus huestes defendían el castillo en la colina. Yo no luchaba por el rey, ni por la justicia. Solo caminaba hacia donde el camino me llevaba, y ese día el camino terminaba allí.
    Choqué contra la primera línea enemiga. Mi espada atravesó el yelmo de un hombre que gritaba algo que no me importó escuchar. El siguiente intentó cortarme las piernas; le abrí el pecho desde el hombro hasta la cadera con un solo golpe descendente. El acero entraba y salía sin resistencia.

    Una lanza me atravesó el muslo izquierdo. La arranqué sin detenerme. La sangre corría por dentro de la greba, tibia al principio, fría después. Seguí avanzando, un hacha me golpeó el hombro derecho y sentí cómo se rompía la clavícula. El dolor era distante, como un recuerdo viejo. Giré y decapité al portador del hacha. Su cabeza rodó entre las piernas de sus compañeros.

    Llegué hasta el pie de la muralla, los defensores arrojaban piedras y aceite hirviendo. Una roca del tamaño de un torso me impactó en pleno pecho y me derribó. El mundo se volvió negro por un segundo. Me levanté. La armadura estaba abollada, pero el cuerpo ya se estaba reparando. Siempre lo hacía.

    Subí por una escalera de asedio que apenas se sostenía. En la muralla, un caballero con sobrevesta roja me esperaba. Cruzamos espadas, sus golpes eran precisos, entrenados, los míos eran simples, mecánicos. Le atravesé el visor del yelmo en el quinto choque. Cayó hacia atrás, sobre sus propios hombres. Entonces llegó la flecha, entró por debajo del casco, justo en la base del cráneo. Sentí el metal romper hueso y luego la oscuridad absoluta. Caí desde lo alto de la muralla.

    Solo habia silencio. Minutos después abrí los ojos. Estaba tirado entre los muertos, con el cuello torcido en un ángulo imposible. Los huesos crujieron al recolocarse. Me puse de pie lentamente. La flecha seguía clavada; la arranqué sin prisa. Sangre fresca brotó y se detuvo casi al instante.

    A mi alrededor la batalla continuaba. Nadie había notado que un hombre había muerto y regresado. Tomé la espada que yacía junto a un cadáver sin cabeza y seguí caminando hacia la puerta principal del castillo. En mi no habiarabia ni cansancio. Solo el siguiente paso, y el siguiente, y el siguiente. Mientras los vivos gritaban y morían, yo simplemente seguía existiendo.
    𝐂𝐫𝐨́𝐧𝐢𝐜𝐚 𝐝𝐞 𝐒𝐢𝐞𝐠𝐦𝐞𝐲𝐞𝐫 "𝐆𝐮𝐞𝐫𝐫𝐚 𝐜𝐢𝐯𝐢𝐥". (𝐍𝐚𝐫𝐫𝐚𝐝𝐚 𝐞𝐧 𝐚𝐥𝐠𝐮𝐧𝐚 𝐭𝐚𝐛𝐞𝐫𝐧𝐚 𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐥𝐚𝐦𝐮𝐞𝐭𝐞, 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐜𝐨𝐧 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐚 𝐜𝐨𝐩𝐚𝐬 𝐝𝐞𝐦𝐚𝐬) La lluvia de flechas oscureció el cielo por un instante. Yo avanzaba entre el barro y los cuerpos caídos, la espada larga en la mano derecha y el escudo negro en la izquierda. El tabardo azul sobre la armadura estaba ya rasgado y cubierto de sangre ajena. No sentía nada. Solo el peso del acero, el crujido de las placas al moverse y el olor metálico que impregnaba el aire. Habíamos marchado tres días sin descanso para llegar a las murallas de Valthar. El señor de la ciudad había traicionado a su propio rey y ahora sus huestes defendían el castillo en la colina. Yo no luchaba por el rey, ni por la justicia. Solo caminaba hacia donde el camino me llevaba, y ese día el camino terminaba allí. Choqué contra la primera línea enemiga. Mi espada atravesó el yelmo de un hombre que gritaba algo que no me importó escuchar. El siguiente intentó cortarme las piernas; le abrí el pecho desde el hombro hasta la cadera con un solo golpe descendente. El acero entraba y salía sin resistencia. Una lanza me atravesó el muslo izquierdo. La arranqué sin detenerme. La sangre corría por dentro de la greba, tibia al principio, fría después. Seguí avanzando, un hacha me golpeó el hombro derecho y sentí cómo se rompía la clavícula. El dolor era distante, como un recuerdo viejo. Giré y decapité al portador del hacha. Su cabeza rodó entre las piernas de sus compañeros. Llegué hasta el pie de la muralla, los defensores arrojaban piedras y aceite hirviendo. Una roca del tamaño de un torso me impactó en pleno pecho y me derribó. El mundo se volvió negro por un segundo. Me levanté. La armadura estaba abollada, pero el cuerpo ya se estaba reparando. Siempre lo hacía. Subí por una escalera de asedio que apenas se sostenía. En la muralla, un caballero con sobrevesta roja me esperaba. Cruzamos espadas, sus golpes eran precisos, entrenados, los míos eran simples, mecánicos. Le atravesé el visor del yelmo en el quinto choque. Cayó hacia atrás, sobre sus propios hombres. Entonces llegó la flecha, entró por debajo del casco, justo en la base del cráneo. Sentí el metal romper hueso y luego la oscuridad absoluta. Caí desde lo alto de la muralla. Solo habia silencio. Minutos después abrí los ojos. Estaba tirado entre los muertos, con el cuello torcido en un ángulo imposible. Los huesos crujieron al recolocarse. Me puse de pie lentamente. La flecha seguía clavada; la arranqué sin prisa. Sangre fresca brotó y se detuvo casi al instante. A mi alrededor la batalla continuaba. Nadie había notado que un hombre había muerto y regresado. Tomé la espada que yacía junto a un cadáver sin cabeza y seguí caminando hacia la puerta principal del castillo. En mi no habiarabia ni cansancio. Solo el siguiente paso, y el siguiente, y el siguiente. Mientras los vivos gritaban y morían, yo simplemente seguía existiendo.
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  • 𝐂𝐀𝐋𝐋 𝐎𝐔𝐓 𝐌𝐘 𝐍𝐀𝐌𝐄

    𝑊ℎ𝑒𝑛𝑒𝑣𝑒𝑟 𝑦𝑜𝑢 𝑛𝑒𝑒𝑑 𝑚𝑒
    𝐽𝑢𝑠𝑡 𝑐𝑎𝑙𝑙 𝑜𝑢𝑡 𝑚𝑦 𝑛𝑎𝑚𝑒
    𝐴𝑛𝑑 𝐼′𝑙𝑙 𝑏𝑒 𝑡ℎ𝑒𝑟𝑒 𝑤𝑖𝑡ℎ 𝑦𝑜𝑢𝑟 𝑖𝑛𝑠𝑎𝑛𝑖𝑡𝑦

    Gracias, A.
    𝐂𝐀𝐋𝐋 𝐎𝐔𝐓 𝐌𝐘 𝐍𝐀𝐌𝐄 𝑊ℎ𝑒𝑛𝑒𝑣𝑒𝑟 𝑦𝑜𝑢 𝑛𝑒𝑒𝑑 𝑚𝑒 𝐽𝑢𝑠𝑡 𝑐𝑎𝑙𝑙 𝑜𝑢𝑡 𝑚𝑦 𝑛𝑎𝑚𝑒 𝐴𝑛𝑑 𝐼′𝑙𝑙 𝑏𝑒 𝑡ℎ𝑒𝑟𝑒 𝑤𝑖𝑡ℎ 𝑦𝑜𝑢𝑟 𝑖𝑛𝑠𝑎𝑛𝑖𝑡𝑦 Gracias, A.
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    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝒎𝒂𝒅𝒆 𝒃𝒚 #.lebanon.ᐟ ㅤ
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  • 𝐿𝑜𝑣𝑒 𝑖𝑡 𝑤ℎ𝑒𝑛 𝑦𝑜𝑢 𝑐𝑜𝑚𝑒 𝑏𝑎𝑐𝑘 𝑎𝑛𝑑 𝑐𝑎𝑛’𝑡 𝑡𝑎𝑘𝑒 𝑖𝑡 𝑤ℎ𝑒𝑛 𝑦𝑜𝑢 𝑙𝑒𝑎𝑣𝑒
    𝐺𝑜𝑡 𝑚𝑒 𝑓𝑎𝑛𝑡𝑎𝑠𝑖𝑧𝑖𝑛𝑔 𝑜𝑢𝑟 𝑖𝑛𝑖𝑡𝑖𝑎𝑙𝑠 𝑎𝑙𝑟𝑒𝑎𝑑𝑦
    𝐴𝑛𝑑 𝐼 𝑤𝑎𝑛𝑛𝑎 𝑗𝑢𝑠𝑡 𝑙𝑒𝑡 𝑔𝑜, 𝑓𝑎𝑙𝑙𝑖𝑛𝑔 𝑑𝑒𝑒𝑝𝑒𝑟 𝑡ℎ𝑎𝑛 𝑏𝑒𝑓𝑜𝑟𝑒
    𝑆𝑎𝑦 𝑡ℎ𝑎𝑡 𝑦𝑜𝑢 𝑎𝑙𝑟𝑒𝑎𝑑𝑦 𝑙𝑜𝑐𝑘 𝑖𝑡 𝑢𝑝 𝑖𝑛 𝑎 ℎ𝑒𝑎𝑟𝑡𝑏𝑒𝑎𝑡
    𝐼 𝑤𝑎𝑛𝑡 𝑦𝑜𝑢 𝑡𝑜 𝑏𝑒 𝑡ℎ𝑒 𝑜𝑛𝑒 𝑡ℎ𝑎𝑡'𝑠 𝑜𝑛 𝑚𝑦 𝑚𝑖𝑛𝑑 ♡
    𝐿𝑜𝑣𝑒 𝑖𝑡 𝑤ℎ𝑒𝑛 𝑦𝑜𝑢 𝑐𝑜𝑚𝑒 𝑏𝑎𝑐𝑘 𝑎𝑛𝑑 𝑐𝑎𝑛’𝑡 𝑡𝑎𝑘𝑒 𝑖𝑡 𝑤ℎ𝑒𝑛 𝑦𝑜𝑢 𝑙𝑒𝑎𝑣𝑒 𝐺𝑜𝑡 𝑚𝑒 𝑓𝑎𝑛𝑡𝑎𝑠𝑖𝑧𝑖𝑛𝑔 𝑜𝑢𝑟 𝑖𝑛𝑖𝑡𝑖𝑎𝑙𝑠 𝑎𝑙𝑟𝑒𝑎𝑑𝑦 𝐴𝑛𝑑 𝐼 𝑤𝑎𝑛𝑛𝑎 𝑗𝑢𝑠𝑡 𝑙𝑒𝑡 𝑔𝑜, 𝑓𝑎𝑙𝑙𝑖𝑛𝑔 𝑑𝑒𝑒𝑝𝑒𝑟 𝑡ℎ𝑎𝑛 𝑏𝑒𝑓𝑜𝑟𝑒 𝑆𝑎𝑦 𝑡ℎ𝑎𝑡 𝑦𝑜𝑢 𝑎𝑙𝑟𝑒𝑎𝑑𝑦 𝑙𝑜𝑐𝑘 𝑖𝑡 𝑢𝑝 𝑖𝑛 𝑎 ℎ𝑒𝑎𝑟𝑡𝑏𝑒𝑎𝑡 𝐼 𝑤𝑎𝑛𝑡 𝑦𝑜𝑢 𝑡𝑜 𝑏𝑒 𝑡ℎ𝑒 𝑜𝑛𝑒 𝑡ℎ𝑎𝑡'𝑠 𝑜𝑛 𝑚𝑦 𝑚𝑖𝑛𝑑 ♡
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  • 𝐃𝐄𝐓𝐇𝐑𝐎𝐍𝐄

    Despertó de golpe inhalando una gran bocanada de aire por la boca.
    Como si esa adrenalina se hubiese quedado atrapada después que perdió el conocimiento.

    En la cama de un hospital y llena de cables, aparatos y sonidos que no cooperaban con su terrible dolor de cabeza.
    El ruido alertó a una flotilla de enfermeras que se dividió entre las que se apresuraron a buscar un doctor y en las que se quedaron a asistirla.
    Por la expresión, seguramente se veía jodida. Sólo esperaba no tener alguna cicatriz en el rostro porque ahí si ni el mismo Satán salvaría a esos idiotas. Los haría pagar.

    Su garganta ardía de lo seca que estaba. Tosió con dolor; tuvo que cubrir sus costillas con su brazo para amortiguar un poco las punzadas.

    Estaba viva, era lo importante.

    Su padre estaría furioso y listo para hacer arder el mundo. Le urgía verlo para detenerlo porque eso sólo había sido una tentación. No era un objetivo, sólo querían ver de que era capaz el líder de los Calatrava.

    A su habitación entraron dos doctores, el resto de enfermeras y un padre furico/preocupado.

    —¡Eres terca!
    —Estoy bien papá, gracias por preguntar...
    —¡Pero no vuelves a salir sola! Y te olvidas de las galas y el trabajo...
    —¿Qué? No. Eso sería darles el gusto... ¡no! Yo seguiré mi vida normal... te acepto la seguridad discreta pero no me voy a esconder...
    —¡Es por tu bien!
    —¡No lo haré!
    —Igual que...
    —¡Igual que tú!

    No discutió más.
    El hombre dejó ver en su rostro el peso de un padre preocupado y se acercó a abrazarla en silencio.
    Sólo ahí entendió que no era Massimo Calatrava con quien discutía sino sólo Massimo, el padre preocupado por ver a su hija tan cerca de las garras de la muerte...

    —Me iré de la ciudad... Estaré unos días en la casa de los abuelos... — Cedió y su padre pudo respirar tranquilo de nuevo.
    —Haré todos los preparativos... ahora descansa...

    Se hizo a un lado para dejar trabajar a los doctores en su rutina de chequeo.
    𝐃𝐄𝐓𝐇𝐑𝐎𝐍𝐄 Despertó de golpe inhalando una gran bocanada de aire por la boca. Como si esa adrenalina se hubiese quedado atrapada después que perdió el conocimiento. En la cama de un hospital y llena de cables, aparatos y sonidos que no cooperaban con su terrible dolor de cabeza. El ruido alertó a una flotilla de enfermeras que se dividió entre las que se apresuraron a buscar un doctor y en las que se quedaron a asistirla. Por la expresión, seguramente se veía jodida. Sólo esperaba no tener alguna cicatriz en el rostro porque ahí si ni el mismo Satán salvaría a esos idiotas. Los haría pagar. Su garganta ardía de lo seca que estaba. Tosió con dolor; tuvo que cubrir sus costillas con su brazo para amortiguar un poco las punzadas. Estaba viva, era lo importante. Su padre estaría furioso y listo para hacer arder el mundo. Le urgía verlo para detenerlo porque eso sólo había sido una tentación. No era un objetivo, sólo querían ver de que era capaz el líder de los Calatrava. A su habitación entraron dos doctores, el resto de enfermeras y un padre furico/preocupado. —¡Eres terca! —Estoy bien papá, gracias por preguntar... —¡Pero no vuelves a salir sola! Y te olvidas de las galas y el trabajo... —¿Qué? No. Eso sería darles el gusto... ¡no! Yo seguiré mi vida normal... te acepto la seguridad discreta pero no me voy a esconder... —¡Es por tu bien! —¡No lo haré! —Igual que... —¡Igual que tú! No discutió más. El hombre dejó ver en su rostro el peso de un padre preocupado y se acercó a abrazarla en silencio. Sólo ahí entendió que no era Massimo Calatrava con quien discutía sino sólo Massimo, el padre preocupado por ver a su hija tan cerca de las garras de la muerte... —Me iré de la ciudad... Estaré unos días en la casa de los abuelos... — Cedió y su padre pudo respirar tranquilo de nuevo. —Haré todos los preparativos... ahora descansa... Se hizo a un lado para dejar trabajar a los doctores en su rutina de chequeo.
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