• -El estruendo de pasos hizo temblar toda la fortaleza subterranea, los Orcos rebeldes dejaron de hablar apenas escucharon aquello acercandose por los enormes tuneles de piedra. Algunos tomaron sus armas de inmediato. Otros comenzaron a gritar ordenes mientras el fuego de las antorchas iluminaba los rostros tensos de los guerreros. El aire dentro del enorme salon olia a humo, alcohol y hierro caliente... y entonces lo vieron, el ogro aparecio caminando lentamente entre las llamas, totalmente Solo. Su gigantesca figura azul casi rozaba el techo de piedra mientras avanzaba hacia el centro del salon, el fuego iluminaba las cicatrices que cubrian todo su cuerpo, sus enormes colmillos los cuernos negros curvados que salian de su cabeza. Su cabello largo y salvaje caia sobre sus hombros como una sombra oscura. No llevaba armadura, no llevaba armas, solo sus manos desnudas-

    -Y aun asi, nadie se movio, porque todos entendieron porque estaba alli, los habia encontrado , los desertores, los traidores, 700 orcos que abandonaron su ejercito creyendo que podrian esconderse en las montañas y formar su propia tribu lejos de el. Habian robado provisiones, armas y territorio. ALgunos incluso se habian atrevido a burlarse de su nombre despues de huir, y el Ogro habia venido personalmente a responderles, uno de los Lideres rebeldes dio un paso al frente levantando un enorme martillo de guerra, mientras rugia ordenes al resto-

    Lider Orco: "PREPARENSE CANALLAS! HOY ASESINAREMOS A LA BESTIA AZUL Y NOS CORONAREMOS COMO LOS REYES DE ESTAS TIERRAS! GLORIA A LA HORDA!"

    -Entonces comenzo, las primeras flechas impactaron directamente en el pecho del Ogro, otras atravezaron sus brazos y cuello, el no mostro dolor o miedo, solo continuo su caminar, las lanzas llegaron despues, clavandose en sus hombros y costados con violencia suficiente para atravesar armaduras normales. Varias espadas golpearon su cuerpo apenas alcanzo las primeras filas enemigas, pero el Monstruo Azul nunca se detuvo, ni siquiera intento cubrirse o esquivar esos ataques, sus ojos brillaban entre las sombras mientras avanzaba directamente hacia ellos, recibiendo todos los ataques de frente, como si el dolor simplemente no existiera para algo como el, y cuando finalmente llego hasta los primeros orcos.. la carniceria comenzo.-

    -Su mano atrapo la cabeza de uno de ellos y la aplasto como si fuese una fruta madura. Sangre y huesos explotaron sobre los guerreros cercanos antes de que el Ogro arrancara el brazo de otro rebelde de un tiron brutal. Los gritos llenaron el salon de inmediato, el monstruo reia a carcajadas, estaba disfrutando de ese banquete-

    "HAHAHAHAHAHAHA ES HORA DE APLASTAR ESCORIAS! HAHAHAHAHAHAHAHAHA!"

    -Una risa grave, salvaje y monstruosa que retumbaba por toda la fortaleza, una habilidad que anulaba los pensamientos de temor en sus enemigos y los obligaba a atacarlo, una habilidad de "Tanque" "Un Aggro", mientras destruia cuerpos a golpes, Orcos enormes eran levantados del suelo y partidos contra pilares de piedra. Algunos morian aplastados bajo sus propias tropas cuando el Ogro arrojaba cadaveres contra ellos. Otros intentaban escapar y terminaban atrapados entre sus manos gigantescas antes de ser despedazados vivos, hachas se hundian en su espalda, espadas atravezaban sus musculos, flechas cubrian su pecho, pero el seguia avanzando entre la multitud como una bestia imposible de detener. Cada vez que un arma se clavaba en su cuerpo, el ogro sonreia aun mas, porque para el.. aquello no era una batalla, era pura diversion-

    "HAHAHAHAHAHAHA! COMBATAN ESCORIAS! NO ALCANZARAN EL NIRVANA SI HUYEN DE MI! HAHAHAHAHA!"

    -Los Rebeldes dejaron de pelear organizadamente despues de los primeros minutos. El enorme salon se convirtio en un caos absoluto de sangre, fuego y cuerpos despedazados. Algunos orcos comenzaron a arrastrarse intentando a huir hacia los tuneles mientras otros gritaban aterrados viendo como el monstruos atravesaba filas enteras usando unicamente las manos desnudas, como tomaba del pecho a varios orcos y los estrellaba contra el techo, como los hundia contra la tierra, como los partia al medio, golpes poderosos, precisos repletos de daño explosivo de sus puñetazos, cabezas volando, brazos, piernas..sangre y caos, una autentica matanza, el ogro los persiguio igual, no dejo escapar a ninguno-

    "HAHAHAHAHAHAHAHAHA!"

    -Cuando todo termino, el silencio regreso lentamente al salon, el fuego seguia ardiendo alrededor de los cadaveres amontonados. Sangre negra descendia por las escaleras de piedra formando pequeños rios entre cuerpos mutilados. Craneos rotos cubrian el suelo junto a dientes, armas quebradas y restos irreconocibles de los guerreros rebeldes, y en medio de toda aquella masacre, el Ogro Seguia de pie, su cuerpo parecia un campo de batalla por si solo, espadas atravesaban sus hombros y espaldas. varias lanzas seguian incrustadas entre sus costillas. Flechas sobresalian de sus brazos, cuello y abdomen. Una enorme hacha permanecia enterrada profundamente cerca de su pecho mientras la sangre descendia lentamente por su piel azul, pero el respiraba tranquilo, sonriente-

    "Escoria apestosa.. ni una herida para recordar, sucias ratas desertoras."

    -Sus ojos observaban los cuerpos esparcidos alrededor suyo, mientras el fuego iluminaba las paredes cubiertas de cuerpos incrustados por lanzas, hundidos en impactos en las rocas, en el techo, en el suelo. Lentamente, el monstruo llevo una mano hacia una espada clavada en su costado y la arranco de un tiron rapido, la observo unos segundos y luego la lanzo hacia detras de el, clavandola directamente en la garganta del ultimo Orco vivo, el cual caeria de frente contra el trono destrozado de roca, este sonrio y volteo su cuerpo, dirigiendose hacia la salida del salon, perdiendose en la oscuridad del campo de batalla-
    -El estruendo de pasos hizo temblar toda la fortaleza subterranea, los Orcos rebeldes dejaron de hablar apenas escucharon aquello acercandose por los enormes tuneles de piedra. Algunos tomaron sus armas de inmediato. Otros comenzaron a gritar ordenes mientras el fuego de las antorchas iluminaba los rostros tensos de los guerreros. El aire dentro del enorme salon olia a humo, alcohol y hierro caliente... y entonces lo vieron, el ogro aparecio caminando lentamente entre las llamas, totalmente Solo. Su gigantesca figura azul casi rozaba el techo de piedra mientras avanzaba hacia el centro del salon, el fuego iluminaba las cicatrices que cubrian todo su cuerpo, sus enormes colmillos los cuernos negros curvados que salian de su cabeza. Su cabello largo y salvaje caia sobre sus hombros como una sombra oscura. No llevaba armadura, no llevaba armas, solo sus manos desnudas- -Y aun asi, nadie se movio, porque todos entendieron porque estaba alli, los habia encontrado , los desertores, los traidores, 700 orcos que abandonaron su ejercito creyendo que podrian esconderse en las montañas y formar su propia tribu lejos de el. Habian robado provisiones, armas y territorio. ALgunos incluso se habian atrevido a burlarse de su nombre despues de huir, y el Ogro habia venido personalmente a responderles, uno de los Lideres rebeldes dio un paso al frente levantando un enorme martillo de guerra, mientras rugia ordenes al resto- Lider Orco: "PREPARENSE CANALLAS! HOY ASESINAREMOS A LA BESTIA AZUL Y NOS CORONAREMOS COMO LOS REYES DE ESTAS TIERRAS! GLORIA A LA HORDA!" -Entonces comenzo, las primeras flechas impactaron directamente en el pecho del Ogro, otras atravezaron sus brazos y cuello, el no mostro dolor o miedo, solo continuo su caminar, las lanzas llegaron despues, clavandose en sus hombros y costados con violencia suficiente para atravesar armaduras normales. Varias espadas golpearon su cuerpo apenas alcanzo las primeras filas enemigas, pero el Monstruo Azul nunca se detuvo, ni siquiera intento cubrirse o esquivar esos ataques, sus ojos brillaban entre las sombras mientras avanzaba directamente hacia ellos, recibiendo todos los ataques de frente, como si el dolor simplemente no existiera para algo como el, y cuando finalmente llego hasta los primeros orcos.. la carniceria comenzo.- -Su mano atrapo la cabeza de uno de ellos y la aplasto como si fuese una fruta madura. Sangre y huesos explotaron sobre los guerreros cercanos antes de que el Ogro arrancara el brazo de otro rebelde de un tiron brutal. Los gritos llenaron el salon de inmediato, el monstruo reia a carcajadas, estaba disfrutando de ese banquete- "HAHAHAHAHAHAHA ES HORA DE APLASTAR ESCORIAS! HAHAHAHAHAHAHAHAHA!" -Una risa grave, salvaje y monstruosa que retumbaba por toda la fortaleza, una habilidad que anulaba los pensamientos de temor en sus enemigos y los obligaba a atacarlo, una habilidad de "Tanque" "Un Aggro", mientras destruia cuerpos a golpes, Orcos enormes eran levantados del suelo y partidos contra pilares de piedra. Algunos morian aplastados bajo sus propias tropas cuando el Ogro arrojaba cadaveres contra ellos. Otros intentaban escapar y terminaban atrapados entre sus manos gigantescas antes de ser despedazados vivos, hachas se hundian en su espalda, espadas atravezaban sus musculos, flechas cubrian su pecho, pero el seguia avanzando entre la multitud como una bestia imposible de detener. Cada vez que un arma se clavaba en su cuerpo, el ogro sonreia aun mas, porque para el.. aquello no era una batalla, era pura diversion- "HAHAHAHAHAHAHA! COMBATAN ESCORIAS! NO ALCANZARAN EL NIRVANA SI HUYEN DE MI! HAHAHAHAHA!" -Los Rebeldes dejaron de pelear organizadamente despues de los primeros minutos. El enorme salon se convirtio en un caos absoluto de sangre, fuego y cuerpos despedazados. Algunos orcos comenzaron a arrastrarse intentando a huir hacia los tuneles mientras otros gritaban aterrados viendo como el monstruos atravesaba filas enteras usando unicamente las manos desnudas, como tomaba del pecho a varios orcos y los estrellaba contra el techo, como los hundia contra la tierra, como los partia al medio, golpes poderosos, precisos repletos de daño explosivo de sus puñetazos, cabezas volando, brazos, piernas..sangre y caos, una autentica matanza, el ogro los persiguio igual, no dejo escapar a ninguno- "HAHAHAHAHAHAHAHAHA!" -Cuando todo termino, el silencio regreso lentamente al salon, el fuego seguia ardiendo alrededor de los cadaveres amontonados. Sangre negra descendia por las escaleras de piedra formando pequeños rios entre cuerpos mutilados. Craneos rotos cubrian el suelo junto a dientes, armas quebradas y restos irreconocibles de los guerreros rebeldes, y en medio de toda aquella masacre, el Ogro Seguia de pie, su cuerpo parecia un campo de batalla por si solo, espadas atravesaban sus hombros y espaldas. varias lanzas seguian incrustadas entre sus costillas. Flechas sobresalian de sus brazos, cuello y abdomen. Una enorme hacha permanecia enterrada profundamente cerca de su pecho mientras la sangre descendia lentamente por su piel azul, pero el respiraba tranquilo, sonriente- "Escoria apestosa.. ni una herida para recordar, sucias ratas desertoras." -Sus ojos observaban los cuerpos esparcidos alrededor suyo, mientras el fuego iluminaba las paredes cubiertas de cuerpos incrustados por lanzas, hundidos en impactos en las rocas, en el techo, en el suelo. Lentamente, el monstruo llevo una mano hacia una espada clavada en su costado y la arranco de un tiron rapido, la observo unos segundos y luego la lanzo hacia detras de el, clavandola directamente en la garganta del ultimo Orco vivo, el cual caeria de frente contra el trono destrozado de roca, este sonrio y volteo su cuerpo, dirigiendose hacia la salida del salon, perdiendose en la oscuridad del campo de batalla-
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  • -Permanecía inmóvil frente al enorme ventanal, observando la ciudad extenderse bajo él como un océano interminable de luces y ruido distante. Desde aquella altura, todo parecía pequeño… insignificante. Los edificios, los autos, las personas viviendo sus vidas sin imaginar cuántas cosas oscuras se escondían entre las sombras de esa misma ciudad. Una de sus manos descansaba dentro del bolsillo del pantalón mientras la otra permanecía relajada a un costado de su cuerpo. Su expresión era tranquila, demasiado tranquila para alguien que años atrás habría Acabado con ya tantos seres, demonios, dragones, hadas, licántropos y todo lo que no fuese humano.

    El cristal reflejaba tenuemente su silueta… pero no era exactamente la que tenía frente a él ahora. El reflejo devolvía una versión más vieja de sí mismo. Una más fría. Más violenta. Aquella mirada roja no mostraba calma, sino rabia contenida; un monstruo vestido con rostro humano que durante mucho tiempo solo supo avanzar dejando sangre detrás de cada paso. Ryuji bajó apenas la mirada, observando de reojo aquella imagen como si estuviera viendo a alguien más… aunque sabía perfectamente que seguía siendo él-

    Antes pensaba que el odio servía para seguir adelante…

    -El silencio volvió a llenar el lugar mientras la ciudad seguía brillando al otro lado del cristal. Su reflejo parecía observarlo también, casi desafiándolo, como si aquella versión pasada todavía siguiera viva en algún rincón dentro de él-

    Y durante mucho tiempo funcionó.

    -Sus ojos se entrecerraron apenas. Recordaba perfectamente esa sensación. El deseo constante de destruir algo. La necesidad de responder violencia con más violencia. Las noches donde la espada pesaba menos que los pensamientos que llevaba encima. Lentamente levantó una mano, apoyando apenas los dedos sobre el vidrio frío, justo donde el reflejo de aquella vieja versión lo observaba-

    Pero el odio es un fuego extraño… al principio sientes que te hace más fuerte. Después entiendes que solo estaba consumiéndote más lento que al resto.

    -Una pequeña sonrisa apareció en sus labios, cansada… casi amarga-

    Supongo que sobrevivir suficiente tiempo también significa tener que mirar en qué te estabas convirtiendo.
    -Permanecía inmóvil frente al enorme ventanal, observando la ciudad extenderse bajo él como un océano interminable de luces y ruido distante. Desde aquella altura, todo parecía pequeño… insignificante. Los edificios, los autos, las personas viviendo sus vidas sin imaginar cuántas cosas oscuras se escondían entre las sombras de esa misma ciudad. Una de sus manos descansaba dentro del bolsillo del pantalón mientras la otra permanecía relajada a un costado de su cuerpo. Su expresión era tranquila, demasiado tranquila para alguien que años atrás habría Acabado con ya tantos seres, demonios, dragones, hadas, licántropos y todo lo que no fuese humano. El cristal reflejaba tenuemente su silueta… pero no era exactamente la que tenía frente a él ahora. El reflejo devolvía una versión más vieja de sí mismo. Una más fría. Más violenta. Aquella mirada roja no mostraba calma, sino rabia contenida; un monstruo vestido con rostro humano que durante mucho tiempo solo supo avanzar dejando sangre detrás de cada paso. Ryuji bajó apenas la mirada, observando de reojo aquella imagen como si estuviera viendo a alguien más… aunque sabía perfectamente que seguía siendo él- Antes pensaba que el odio servía para seguir adelante… -El silencio volvió a llenar el lugar mientras la ciudad seguía brillando al otro lado del cristal. Su reflejo parecía observarlo también, casi desafiándolo, como si aquella versión pasada todavía siguiera viva en algún rincón dentro de él- Y durante mucho tiempo funcionó. -Sus ojos se entrecerraron apenas. Recordaba perfectamente esa sensación. El deseo constante de destruir algo. La necesidad de responder violencia con más violencia. Las noches donde la espada pesaba menos que los pensamientos que llevaba encima. Lentamente levantó una mano, apoyando apenas los dedos sobre el vidrio frío, justo donde el reflejo de aquella vieja versión lo observaba- Pero el odio es un fuego extraño… al principio sientes que te hace más fuerte. Después entiendes que solo estaba consumiéndote más lento que al resto. -Una pequeña sonrisa apareció en sus labios, cansada… casi amarga- Supongo que sobrevivir suficiente tiempo también significa tener que mirar en qué te estabas convirtiendo.
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  • -Un pequeño recuerdo de la culpa de mi debilidad por haber sido corrompida por un jedi..-

    Raxus Prime quedó grabado en mi memoria como un paisaje de ruinas infinitas y silencios cargados de ecos. Allí, entre montañas de metal muerto y restos de guerras olvidadas, sostuve una de las persecuciones más largas de mi vida como Inquisidora. Mi objetivo era un joven caballero Jedi llamado Roy Praxon. Al principio no parecía diferente a otros sobrevivientes, pero con el tiempo se convirtió en el eje de algo que no estaba previsto en mí.

    Durante incontables ciclos lo rastreé sin descanso. Siempre cerca, siempre escapando. No era su técnica lo que lo mantenía con vida, sino su voluntad. Cada encuentro lo dejaba más herido, pero también más firme. Aquello alteró el sentido mismo de la cacería. Lo que debía ser una misión terminó transformándose en una fijación.

    Con el paso del tiempo, algo empezó a quebrarse en mi interior. Su forma de resistir, de no ceder al odio, comenzó a erosionar la certeza con la que yo actuaba. No fue un cambio brusco, sino una grieta lenta, persistente. Empecé a observar en lugar de destruir, a pensar en lugar de ejecutar. Sin darme cuenta, me acerqué a una tensión que no podía sostener: entre lo que era y lo que comenzaba a percibir.

    En uno de nuestros enfrentamientos, en medio del choque de sables y la presión acumulada de toda la persecución, esa grieta se volvió imposible de ignorar. Hubo un instante suspendido en el que la violencia se detuvo. Sin el casco que me definía, lo acorrale contra una estructura de metal. No ejecuté el golpe final. En su lugar, lo besé. Él respondió. Fue un momento breve, pero suficiente para romper todo lo que creía controlar.

    La llegada del Gran Inquisidor convirtió ese instante en una condena.

    Roy Praxon, en lugar de huir, se interpuso. Intentó enfrentarlo. No fue una batalla prolongada ni equilibrada. Fueron movimientos simples, precisos, inevitables. En cuestión de segundos, el joven caballero cayó frente a mí. Sin resistencia real, sin oportunidad de cambiar el resultado. Su caída fue definitiva.

    Ese momento terminó de sellar mi quiebre.

    Después de eso, ya no hubo espacio para la duda. El Gran Inquisidor dirigió su atención hacia mí. Lo que había comenzado como una vacilación se transformó, ante su presencia, en una falla que debía ser corregida. Intenté resistirme, pero mi estado era inestable. Fui derrotada con facilidad.

    Lo que siguió no fue inmediato ni visible hacia afuera, pero marcó el resto de mi existencia. Fui sometida, quebrada y reconstruida bajo su control. La intención no era castigar, sino eliminar cualquier rastro de aquello que había surgido en Raxus Prime. Cada pensamiento débil, cada recuerdo que implicará duda, fue convertido en una fuente de dolor hasta que dejó de tener sentido conservarlo.

    No se trató solo de disciplina. Fue una reconfiguración completa. Una imposición constante hasta que la única forma de sostenerme fue abrazar por completo el lado oscuro.

    Roy Praxon dejó de ser un objetivo. Se convirtió en un recuerdo que debía ser enterrado. Mi antiguo maestro, en una posibilidad que rechacé. Y Raxus Prime, en el lugar donde comprendí que no existe equilibrio para alguien como yo.

    Desde entonces, ya no persigo con dudas, Solo ejecutó al enemigo.
    -Un pequeño recuerdo de la culpa de mi debilidad por haber sido corrompida por un jedi..- Raxus Prime quedó grabado en mi memoria como un paisaje de ruinas infinitas y silencios cargados de ecos. Allí, entre montañas de metal muerto y restos de guerras olvidadas, sostuve una de las persecuciones más largas de mi vida como Inquisidora. Mi objetivo era un joven caballero Jedi llamado Roy Praxon. Al principio no parecía diferente a otros sobrevivientes, pero con el tiempo se convirtió en el eje de algo que no estaba previsto en mí. Durante incontables ciclos lo rastreé sin descanso. Siempre cerca, siempre escapando. No era su técnica lo que lo mantenía con vida, sino su voluntad. Cada encuentro lo dejaba más herido, pero también más firme. Aquello alteró el sentido mismo de la cacería. Lo que debía ser una misión terminó transformándose en una fijación. Con el paso del tiempo, algo empezó a quebrarse en mi interior. Su forma de resistir, de no ceder al odio, comenzó a erosionar la certeza con la que yo actuaba. No fue un cambio brusco, sino una grieta lenta, persistente. Empecé a observar en lugar de destruir, a pensar en lugar de ejecutar. Sin darme cuenta, me acerqué a una tensión que no podía sostener: entre lo que era y lo que comenzaba a percibir. En uno de nuestros enfrentamientos, en medio del choque de sables y la presión acumulada de toda la persecución, esa grieta se volvió imposible de ignorar. Hubo un instante suspendido en el que la violencia se detuvo. Sin el casco que me definía, lo acorrale contra una estructura de metal. No ejecuté el golpe final. En su lugar, lo besé. Él respondió. Fue un momento breve, pero suficiente para romper todo lo que creía controlar. La llegada del Gran Inquisidor convirtió ese instante en una condena. Roy Praxon, en lugar de huir, se interpuso. Intentó enfrentarlo. No fue una batalla prolongada ni equilibrada. Fueron movimientos simples, precisos, inevitables. En cuestión de segundos, el joven caballero cayó frente a mí. Sin resistencia real, sin oportunidad de cambiar el resultado. Su caída fue definitiva. Ese momento terminó de sellar mi quiebre. Después de eso, ya no hubo espacio para la duda. El Gran Inquisidor dirigió su atención hacia mí. Lo que había comenzado como una vacilación se transformó, ante su presencia, en una falla que debía ser corregida. Intenté resistirme, pero mi estado era inestable. Fui derrotada con facilidad. Lo que siguió no fue inmediato ni visible hacia afuera, pero marcó el resto de mi existencia. Fui sometida, quebrada y reconstruida bajo su control. La intención no era castigar, sino eliminar cualquier rastro de aquello que había surgido en Raxus Prime. Cada pensamiento débil, cada recuerdo que implicará duda, fue convertido en una fuente de dolor hasta que dejó de tener sentido conservarlo. No se trató solo de disciplina. Fue una reconfiguración completa. Una imposición constante hasta que la única forma de sostenerme fue abrazar por completo el lado oscuro. Roy Praxon dejó de ser un objetivo. Se convirtió en un recuerdo que debía ser enterrado. Mi antiguo maestro, en una posibilidad que rechacé. Y Raxus Prime, en el lugar donde comprendí que no existe equilibrio para alguien como yo. Desde entonces, ya no persigo con dudas, Solo ejecutó al enemigo.
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  • —POLVORA CALIENTE: 1/3—


    —La guerra se quedó atrás y una nueva Francia nacía de sus escombros, la gente volvia a sus hogares y poco a poco volvía la calma, aunque claro, no todos lo disfrutaban como tal, algunos jamás abandonaron las armas y la violencia que les dejo la guerra, uno de ellos fue Joseph, quien todavía seguía en alerta, esperando a las mínima señal de violencia para responder con aun más violencia, aquí es donde comienza nuestro punto de quiebre que perdurará por generaciones—
    —POLVORA CALIENTE: 1/3— —La guerra se quedó atrás y una nueva Francia nacía de sus escombros, la gente volvia a sus hogares y poco a poco volvía la calma, aunque claro, no todos lo disfrutaban como tal, algunos jamás abandonaron las armas y la violencia que les dejo la guerra, uno de ellos fue Joseph, quien todavía seguía en alerta, esperando a las mínima señal de violencia para responder con aun más violencia, aquí es donde comienza nuestro punto de quiebre que perdurará por generaciones—
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  • Hace muchos años, una pequeña aldea ha sido atacada por un numeroso ejército enviado por un tirano aterrador, un tipo que se graduó de genocida. Un pobre aldeano pese a sus súplicas de piedad hacia los fríos soldados, ellos solamente respondieron con el peor nivel de violencia posible, para su suerte, Dohanna intervino de inmediato para salvar la vida de aquél joven, luego de haberla invocado usando las escrituras antiguas a la luz de la Luna, por desgracia, no llegó a tiempo para salvar a los demás, pero sí prometió hacer justicia por él y por los aldeanos inocentes.
    Hace muchos años, una pequeña aldea ha sido atacada por un numeroso ejército enviado por un tirano aterrador, un tipo que se graduó de genocida. Un pobre aldeano pese a sus súplicas de piedad hacia los fríos soldados, ellos solamente respondieron con el peor nivel de violencia posible, para su suerte, Dohanna intervino de inmediato para salvar la vida de aquél joven, luego de haberla invocado usando las escrituras antiguas a la luz de la Luna, por desgracia, no llegó a tiempo para salvar a los demás, pero sí prometió hacer justicia por él y por los aldeanos inocentes.
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  • Una vez que puse un pie en el Barrio Caníbal, me dirigí a mi antigua residencia con un único propósito: recuperar aquellas pertenencias que los hermanos mayores habían dejado atrás y que ahora servirían para mis crías más pequeñas. Sin embargo, en cuanto crucé el umbral, esa extraña pesadez volvió a invadirme. Un adormecimiento progresivo nubló mis sentidos; sacudí la cabeza con violencia, luchando por enfocar una visión que se volvía borrosa y errática.
    Incluso mi propia sombra, actuando con esa autonomía inquietante, se alteró al notar mi estado y me dedicó una mirada cargada de una preocupación casi humana.

    —Jajaja, tranquilo... no es para tanto —murmuré, intentando restarle importancia al asunto—. Deja de poner esa cara. Es lógico que los sucesos recientes me tengan con la mente dispersa, pero te aseguro que estoy bien.


    Al entrar en la habitación de mi primogénito, una sonrisa teñida de una profunda nostalgia se dibujó en mi rostro. Todo permanecía intacto, tal cual él lo había dejado la última vez. No se trataba de que mi amor por él fuera superior al que siento por mis otras crías; simplemente, él representó el inicio de todo. Fue un hijo tan anhelado y amado que el recuerdo de la primera vez que lo sostuve en mis brazos vivirá en mí eternamente.
    Con delicadeza, devolví a su sitio un pequeño portarretratos que había tomado entre mis manos y me senté al borde de la cama. En ese rincón, donde mi pequeño Damián solía dormir cuando apenas era un niño, el aire parecía vibrar con energía antigua. Era como si las paredes cobraran vida propia, proyectando escenas de tiempos más felices:
    Ecos de su voz: Casi podía escucharlo cantar de nuevo.
    Visiones del ayer: Lo veía jugar y moverse por el cuarto mientras yo, a su lado, lo acompañaba en cada una de sus ocurrencias.
    Me quedé allí un momento, atrapado en esa proyección del pasado, sintiendo cómo los recuerdos de Damián llenaban el vacío del presente.



    https://youtu.be/gFsMo-_n4_w?si=Y32GUBuYK908PkLC
    Una vez que puse un pie en el Barrio Caníbal, me dirigí a mi antigua residencia con un único propósito: recuperar aquellas pertenencias que los hermanos mayores habían dejado atrás y que ahora servirían para mis crías más pequeñas. Sin embargo, en cuanto crucé el umbral, esa extraña pesadez volvió a invadirme. Un adormecimiento progresivo nubló mis sentidos; sacudí la cabeza con violencia, luchando por enfocar una visión que se volvía borrosa y errática. Incluso mi propia sombra, actuando con esa autonomía inquietante, se alteró al notar mi estado y me dedicó una mirada cargada de una preocupación casi humana. —Jajaja, tranquilo... no es para tanto —murmuré, intentando restarle importancia al asunto—. Deja de poner esa cara. Es lógico que los sucesos recientes me tengan con la mente dispersa, pero te aseguro que estoy bien. Al entrar en la habitación de mi primogénito, una sonrisa teñida de una profunda nostalgia se dibujó en mi rostro. Todo permanecía intacto, tal cual él lo había dejado la última vez. No se trataba de que mi amor por él fuera superior al que siento por mis otras crías; simplemente, él representó el inicio de todo. Fue un hijo tan anhelado y amado que el recuerdo de la primera vez que lo sostuve en mis brazos vivirá en mí eternamente. Con delicadeza, devolví a su sitio un pequeño portarretratos que había tomado entre mis manos y me senté al borde de la cama. En ese rincón, donde mi pequeño Damián solía dormir cuando apenas era un niño, el aire parecía vibrar con energía antigua. Era como si las paredes cobraran vida propia, proyectando escenas de tiempos más felices: Ecos de su voz: Casi podía escucharlo cantar de nuevo. Visiones del ayer: Lo veía jugar y moverse por el cuarto mientras yo, a su lado, lo acompañaba en cada una de sus ocurrencias. Me quedé allí un momento, atrapado en esa proyección del pasado, sintiendo cómo los recuerdos de Damián llenaban el vacío del presente. https://youtu.be/gFsMo-_n4_w?si=Y32GUBuYK908PkLC
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  • EL DUELO SANGRIENTO DE LAS SOMBRAS: CRISANA VS. EL ABISMO
    Escenario: La Cámara del Espejo Negro.

    En Un anfiteatro subterráneo de basalto pulido, tan oscuro que parece tragar la luz. En el centro, una única columna de luz blanca que me ilumina. Mi armadura de plata y el corsé con detalles de telaraña brillan intensamente, proyectando una sombra nítida y profunda que parece tener vida propia sobre el suelo de piedra negra.

    ajustando mi posición. Mis botas metálica golpea el basalto con un eco seco. Pone su mano izquierda sobre su nuca, asegurando la caída de su trenza, mientras la derecha se cierne sobre el pomo de su espada. Respira hondo. Sus ojos turquesa se clavan en la mancha oscura a sus pies.

    "No eres mi reflejo. Eres mi duda. Eres mi debilidad. La razón por la que me siguen viendo cómo una chiquilla pero esto se termina hoy."

    Sin previo aviso, el suelo bajo mis pies oscila. Con un sonido sibilante, la sombra de ella misma se levanta. Es una silueta tridimensional de oscuridad absoluta que imita exactamente la armadura de dragón y mi figura. Ella sonríe de forma depredadora; el entrenamiento ha comenzado.

    Ambas se mueven a la vez. El estallido es instantáneo desenvaino, mi hoja es una línea de plata pura, mientras la Sombra genera una hoja idéntica hecha de noche líquida. Chocan con un estruendo sordo que vibra en mis huesos.

    Ella lanza una estocada rápida al abdomen. La Sombra hace un parry perfecto e inmediatamente lanza un tajo horizontal al cuello. Me agacho, sintiendo el frío de la oscuridad rozar su cabello, y usa el impulso para lanzar una patada giratoria con su rodillera blindada. Su bota atraviesa el pecho de la Sombra, que se disipa en humo solo para reformarse un milisegundo después a su espalda.

    El combate se vuelve un borrón de velocidad sobrehumana. bailando entre destellos de plata y ráfagas de oscuridad, su capa púrpura ondeando violentamente. La Sombra es despiadada: conoce cada truco de Crisana porque es ella. Sangre real salpica el basalto cuando la Sombra logra rozar el brazo expuesto de la joven. no retrocedo; el dolor solo aviva mi enfoque.
    Están atrapadas en un torbellino. Usando la pared para impulsarme, lanzando un ataque descendente que la Sombra bloquea, obligando a ambas a retroceder por la fuerza del impacto.

    Cambiando mi postura. No ataca; espera. La Sombra, imitando la impulsividad que Crisana lucha por controlar, se lanza a un ataque final. Es exactamente lo que ella esperaba.
    En lugar de bloquear, me dejo caer, deslizándose por el suelo pulido justo por debajo del acero oscuro. Mientras pasa, agarra con fuerza la armadura de humo de su oponente y gira con violencia. Con un grito que resuena en toda la cámara, empalo a la Sombra desde la espalda, hundiendo su hoja de plata justo donde late el origen de esa oscuridad.

    La Sombra se congela y un sonido como cristal rompiéndose llena el aire. La oscuridad se resquebraja, dejando que la luz blanca de la cámara la consuma desde dentro. Con un último suspiro, la silueta colapsa y vuelve a ser una simple mancha inanimada a sus pies

    ella se queda de pie, jadeando, con el sudor mezclándose con la herida de su brazo. Envaina su espada con un "clic" firme y se limpia la boca con el dorso de su guantelete de plata. Mira a su sombra, ahora pacífica y sumisa.

    "Gracias por la lección y dejar que me desahogara un poco, supongo que Hasta mañana."

    De forma calmada deshago la trenza que ataba mi cabello después de aquella pelea, como dando mis cabellos mientras mi respiración se ajusta poco a poco para regresar a la normalidad
    EL DUELO SANGRIENTO DE LAS SOMBRAS: CRISANA VS. EL ABISMO Escenario: La Cámara del Espejo Negro. En Un anfiteatro subterráneo de basalto pulido, tan oscuro que parece tragar la luz. En el centro, una única columna de luz blanca que me ilumina. Mi armadura de plata y el corsé con detalles de telaraña brillan intensamente, proyectando una sombra nítida y profunda que parece tener vida propia sobre el suelo de piedra negra. ajustando mi posición. Mis botas metálica golpea el basalto con un eco seco. Pone su mano izquierda sobre su nuca, asegurando la caída de su trenza, mientras la derecha se cierne sobre el pomo de su espada. Respira hondo. Sus ojos turquesa se clavan en la mancha oscura a sus pies. "No eres mi reflejo. Eres mi duda. Eres mi debilidad. La razón por la que me siguen viendo cómo una chiquilla pero esto se termina hoy." Sin previo aviso, el suelo bajo mis pies oscila. Con un sonido sibilante, la sombra de ella misma se levanta. Es una silueta tridimensional de oscuridad absoluta que imita exactamente la armadura de dragón y mi figura. Ella sonríe de forma depredadora; el entrenamiento ha comenzado. Ambas se mueven a la vez. El estallido es instantáneo desenvaino, mi hoja es una línea de plata pura, mientras la Sombra genera una hoja idéntica hecha de noche líquida. Chocan con un estruendo sordo que vibra en mis huesos. Ella lanza una estocada rápida al abdomen. La Sombra hace un parry perfecto e inmediatamente lanza un tajo horizontal al cuello. Me agacho, sintiendo el frío de la oscuridad rozar su cabello, y usa el impulso para lanzar una patada giratoria con su rodillera blindada. Su bota atraviesa el pecho de la Sombra, que se disipa en humo solo para reformarse un milisegundo después a su espalda. El combate se vuelve un borrón de velocidad sobrehumana. bailando entre destellos de plata y ráfagas de oscuridad, su capa púrpura ondeando violentamente. La Sombra es despiadada: conoce cada truco de Crisana porque es ella. Sangre real salpica el basalto cuando la Sombra logra rozar el brazo expuesto de la joven. no retrocedo; el dolor solo aviva mi enfoque. Están atrapadas en un torbellino. Usando la pared para impulsarme, lanzando un ataque descendente que la Sombra bloquea, obligando a ambas a retroceder por la fuerza del impacto. Cambiando mi postura. No ataca; espera. La Sombra, imitando la impulsividad que Crisana lucha por controlar, se lanza a un ataque final. Es exactamente lo que ella esperaba. En lugar de bloquear, me dejo caer, deslizándose por el suelo pulido justo por debajo del acero oscuro. Mientras pasa, agarra con fuerza la armadura de humo de su oponente y gira con violencia. Con un grito que resuena en toda la cámara, empalo a la Sombra desde la espalda, hundiendo su hoja de plata justo donde late el origen de esa oscuridad. La Sombra se congela y un sonido como cristal rompiéndose llena el aire. La oscuridad se resquebraja, dejando que la luz blanca de la cámara la consuma desde dentro. Con un último suspiro, la silueta colapsa y vuelve a ser una simple mancha inanimada a sus pies ella se queda de pie, jadeando, con el sudor mezclándose con la herida de su brazo. Envaina su espada con un "clic" firme y se limpia la boca con el dorso de su guantelete de plata. Mira a su sombra, ahora pacífica y sumisa. "Gracias por la lección y dejar que me desahogara un poco, supongo que Hasta mañana." De forma calmada deshago la trenza que ataba mi cabello después de aquella pelea, como dando mis cabellos mientras mi respiración se ajusta poco a poco para regresar a la normalidad
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    EN FICROL FALTAN PERSONAJES DE THE BOYS

    Ahora mismo somos solo un par de personajes activos, literalmente, y… se nota. (actualmente solo estamos Soldier Boy y un OC Fem)

    Es un fandom con muchísimo potencial: supers, caos, política, Vought, violencia, humor negro… y da para tramas muy buenas. Pero sin más personajes, esto no tiene gracia.

    Nos encantaría ver llegar a personajes (3D) como Billy Butcher, Homelander, Starlight, Hughie , Queen Maeve… o cualquier otro. También seria genial ver OC’s, por supuesto.

    Gente que quiera montarse su propio grupo de supers, formar parte del grupo de Butcher, trabajar para Vought o simplemente sobrevivir en medio del desastre. Y que tengan ganas de interactuar, rolear... Y, abiertos a los headcanon de OCs

    No es una búsqueda para grupo cerrado ni nada por el estilo.

    Solo son ganas de que el fandom crezca, de ver movimiento del fandom, tener con quién interactuar y de que pasen cosas.



    No hace falta que postules, crea tu personaje y ya ^^
    EN FICROL FALTAN PERSONAJES DE THE BOYS Ahora mismo somos solo un par de personajes activos, literalmente, y… se nota. (actualmente solo estamos Soldier Boy y un OC Fem) Es un fandom con muchísimo potencial: supers, caos, política, Vought, violencia, humor negro… y da para tramas muy buenas. Pero sin más personajes, esto no tiene gracia. Nos encantaría ver llegar a personajes (3D) como Billy Butcher, Homelander, Starlight, Hughie , Queen Maeve… o cualquier otro. También seria genial ver OC’s, por supuesto. Gente que quiera montarse su propio grupo de supers, formar parte del grupo de Butcher, trabajar para Vought o simplemente sobrevivir en medio del desastre. Y que tengan ganas de interactuar, rolear... Y, abiertos a los headcanon de OCs No es una búsqueda para grupo cerrado ni nada por el estilo. Solo son ganas de que el fandom crezca, de ver movimiento del fandom, tener con quién interactuar y de que pasen cosas. No hace falta que postules, crea tu personaje y ya ^^
    0 comentarios 4 compartidos
  • Miralos sois unos monstruos... Mírate en el espejo
    Fandom Freerol
    Categoría Acción
    #Ro en primer lugar quiero dedicar este starter a , mi Karen personal y Dublín va por vosotras..

    En el siguiente starter contiene violencia, lenguaje fuerte, tortura y un reencuentro por fin dulce.
    Si eres sensible no lo leas .

    Lo hice, he enviado el vídeo no sé si hago bien pidiendo esas cosas a Eli pero no sé si saldré de esta con vida.

    Años han pasado desde la última vez que he pisado el Kinderheim 511. Según las coordenadas aquí se esconde el cabron de mi tío y hoy mismo será su maldito final.

    Tanto a Mia y a mí nos ha hecho ser lo que somos pero luego sin duda iríamos a por el mayor cabronazo, si muero al menos se que habría intentado parar un nuevo yo. Pero seamos francos entre tú y yo nadie puede superar a Johan y Nina Liebert.

    Empiezo a caminar a una posible muerte, pero al menos moriré sabiendo que es el amor verdadero. El cielo está oscuro... Hoy en Praga daba nieve, que irónico es como aquella noche que Johan quedó mal herido a ver qué casi hago y está noche lo quiero matar.

    Mαrkus De Lıoncourt au de Richard
    Mia Argent
    Alexander Skorobogatov au de Gerard
    #Ro en primer lugar quiero dedicar este starter a 🅰️, mi Karen personal y Dublín va por vosotras.. ⚠️ En el siguiente starter contiene violencia, lenguaje fuerte, tortura y un reencuentro por fin dulce. Si eres sensible no lo leas . Lo hice, he enviado el vídeo no sé si hago bien pidiendo esas cosas a Eli pero no sé si saldré de esta con vida. Años han pasado desde la última vez que he pisado el Kinderheim 511. Según las coordenadas aquí se esconde el cabron de mi tío y hoy mismo será su maldito final. Tanto a Mia y a mí nos ha hecho ser lo que somos pero luego sin duda iríamos a por el mayor cabronazo, si muero al menos se que habría intentado parar un nuevo yo. Pero seamos francos entre tú y yo nadie puede superar a Johan y Nina Liebert. Empiezo a caminar a una posible muerte, pero al menos moriré sabiendo que es el amor verdadero. El cielo está oscuro... Hoy en Praga daba nieve, que irónico es como aquella noche que Johan quedó mal herido a ver qué casi hago y está noche lo quiero matar. [Thxpocionboy] au de Richard [Thxhacker13] [Thxrussianman95] au de Gerard
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    Cualquier línea
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    Terminado
    Me shockea
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  • |= LORE #1 =|

    • Aproximadamente en el año 4007 del nuevo mundo ahora conocido como el año 3 después de la aparición del último profeta legítimo de la raza dominante actual existió una tribu muy temida por todas las especies del continente donde habitaban, los conocían como los seguidores de Arioch. El peso del clan se sostenía en creencias, actitudes y habilidades poco vistas en batalla aparte de su estrecha conexión con el demonio Arioch, su jerarquía duró más de dos siglos siendo la cúspide de la violencia y fuerza teniendo rituales de iniciación para los jóvenes cachorros que ya cumplían cierta edad mudando sus colmillos. Cada año llevaban a los nuevos candidatos a cazadores vestidos de forma ceremonial para que entregarán sus colmillos mientras eran marcados con la sangre de Arioch quedando atados a él para la eternidad •
    |= LORE #1 =| • Aproximadamente en el año 4007 del nuevo mundo ahora conocido como el año 3 después de la aparición del último profeta legítimo de la raza dominante actual existió una tribu muy temida por todas las especies del continente donde habitaban, los conocían como los seguidores de Arioch. El peso del clan se sostenía en creencias, actitudes y habilidades poco vistas en batalla aparte de su estrecha conexión con el demonio Arioch, su jerarquía duró más de dos siglos siendo la cúspide de la violencia y fuerza teniendo rituales de iniciación para los jóvenes cachorros que ya cumplían cierta edad mudando sus colmillos. Cada año llevaban a los nuevos candidatos a cazadores vestidos de forma ceremonial para que entregarán sus colmillos mientras eran marcados con la sangre de Arioch quedando atados a él para la eternidad •
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