• Hacía mucho frío, no quería levantarse y hacer cosas. ¿Habría castigo si hoy no era productivo? El mundo humano era un tanto complicado con sus normas y leyes, pero no creyó que lo principal serían sus "virus". Había estado estornudando toda la noche y ahora se sentía cansado.

    — ¡He sido atrapado por un hechizo de los humanos!

    Se quejaba entre su sueño sin saber que simplemente le comenzaba un resfriado.
    🥀 Hacía mucho frío, no quería levantarse y hacer cosas. ¿Habría castigo si hoy no era productivo? El mundo humano era un tanto complicado con sus normas y leyes, pero no creyó que lo principal serían sus "virus". Había estado estornudando toda la noche y ahora se sentía cansado. — ¡He sido atrapado por un hechizo de los humanos! Se quejaba entre su sueño sin saber que simplemente le comenzaba un resfriado.
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  • Habían transcurrido más de diez años. A veces sentía que podía oler el humo de aquella noche, pues no estaba adherido a su piel: lo estaba a su consciencia.

    La sangre resbalaba por el filo de su acero y caía gota a gota sobre la nieve, ensuciando y mancillando su blancura.

    El aire le quemaba los pulmones. La mandíbula estaba tan tensa, que las muelas chirriaron bajo el esfuerzo de soportar aquella tensión. Los músculos se endurecieron como el acero que empuñaban, y el cuero se quejó bajó los nudillos blancos.

    La choza ardía y frente a ella, siete cuerpos yacían sin vida en el suelo. Solo uno respiraba, entre sus semejantes. Sus ojos desorbitados, comenzaron a entender que aquel hombre que tenía frente a él, no era un hombre común.

    No aquella noche.

    Y nunca más desde entonces.

    Tras aquella figura imponente, tras la puerta que colgaba de una de sus bisagras, el pálido brazo de una mujer, se asomaba como el pecado cuya sentencia tomaba la forma de una espada.

    Y ese hombre con los ojos enrojecidos de dolor y rabia, era su verdugo.

    Había cedido amargamente el control al dolor. La adrenalina le impedía sentir el profundo corte en su abdomen, o el frío que lo azotaba. El pulso acelerado le latía en las sienes como un tambor de guerra.

    Aquel hombre arrodillado balbuceaba súplicas que no estaban siendo escuchadas. Hakon ya no oía nada. Lo único que lo mantenía cuerdo yacía sin vida sobre un charco de sangre, dentro de un edificio de madera que se consumía y se desmoronaba.

    La cadena se había roto.

    La bestia campaba libre.

    Rugió.

    No hubo duda. Fue un corte limpio y letal. La cabeza del desdichado cayó al suelo con un golpe seco. No rodó, se clavó en la nieve.

    Ese golpe se repite en su cabeza en ese instante. Su cuerpo incluso se resiente al revivir el momento y sus manos se aprietan en un gesto que logra contener sin esfuerzo.

    Un suspiro escapa entre sus labios.

    Corto. Fuerte.

    El vaho se expande hasta difuminarse ante sus ojos de color azul, y verde. En este momento más brillantes que hace un rato. Pero no se permite esa concesión, y afila la mirada antes de seguir descendiendo la ladera.
    Habían transcurrido más de diez años. A veces sentía que podía oler el humo de aquella noche, pues no estaba adherido a su piel: lo estaba a su consciencia. La sangre resbalaba por el filo de su acero y caía gota a gota sobre la nieve, ensuciando y mancillando su blancura. El aire le quemaba los pulmones. La mandíbula estaba tan tensa, que las muelas chirriaron bajo el esfuerzo de soportar aquella tensión. Los músculos se endurecieron como el acero que empuñaban, y el cuero se quejó bajó los nudillos blancos. La choza ardía y frente a ella, siete cuerpos yacían sin vida en el suelo. Solo uno respiraba, entre sus semejantes. Sus ojos desorbitados, comenzaron a entender que aquel hombre que tenía frente a él, no era un hombre común. No aquella noche. Y nunca más desde entonces. Tras aquella figura imponente, tras la puerta que colgaba de una de sus bisagras, el pálido brazo de una mujer, se asomaba como el pecado cuya sentencia tomaba la forma de una espada. Y ese hombre con los ojos enrojecidos de dolor y rabia, era su verdugo. Había cedido amargamente el control al dolor. La adrenalina le impedía sentir el profundo corte en su abdomen, o el frío que lo azotaba. El pulso acelerado le latía en las sienes como un tambor de guerra. Aquel hombre arrodillado balbuceaba súplicas que no estaban siendo escuchadas. Hakon ya no oía nada. Lo único que lo mantenía cuerdo yacía sin vida sobre un charco de sangre, dentro de un edificio de madera que se consumía y se desmoronaba. La cadena se había roto. La bestia campaba libre. Rugió. No hubo duda. Fue un corte limpio y letal. La cabeza del desdichado cayó al suelo con un golpe seco. No rodó, se clavó en la nieve. Ese golpe se repite en su cabeza en ese instante. Su cuerpo incluso se resiente al revivir el momento y sus manos se aprietan en un gesto que logra contener sin esfuerzo. Un suspiro escapa entre sus labios. Corto. Fuerte. El vaho se expande hasta difuminarse ante sus ojos de color azul, y verde. En este momento más brillantes que hace un rato. Pero no se permite esa concesión, y afila la mirada antes de seguir descendiendo la ladera.
    Me entristece
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  • Healing Neverland – A Sword Raises
    Fandom Original
    Categoría Slice of Life

    ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀[Illán] - Abril de 2026.


    ⠀⠀Despertó, era la mañana del otro día... no recordaba exactamente qué sucedió ayer. Su memoria estaba borrosa, pero recuerda recibir un par de golpes, sintió un escalofrío en la cara al recordar eso, y al palmarse la misma, por suerte no tenía un dolor... tan agudo.
    ⠀⠀Se miró al espejo que era de la mesa nocturna de Anneliese... y vio un buen par de moretones en sus brazos y rodilla, ya que solía dormir en boxers. Ahí recordó... ⸻¡Vivian!⸻ Gritó para sí mismo.

    ⠀⠀Cierto era que Morana le había asignado una tutora para mejorar sus artes marciales en sparring constante, misma persona con la que había tenido uno justamente ayer. Ahora que tiene la memoria más clara, rememora haber colapsado poco después, sin tener claro quién ganó, pero estaba seguro que él no fue el que salió victorioso.
    ⠀⠀Se cambió como de costumbre, salió de su habitación y fue directo al comedor, lugar donde tuvieron su primer encuentro ayer. Viendo la hora, aproximadamente las [9:34 am], ya estarían sirviendo los desayunos para los del segundo destacamento, así que se acercó sin prisas.

    ⠀⠀Recorría a través de las miradas de todos, Illán siempre fue un bicho raro en su propia organización debido a sus estrechos lazos con una de las herederas, pero ahora que no estaba, seguro muchos se preguntaban porqué conservaba sus privilegios. Aunque ni él mismo lo sabía... siendo honestos.
    ⠀⠀Viendo que estaba relativamente vacío, fue a tomar uno de los vasos descartables para servirse un café, finalmente tomó asiento en una de las mesas cercanas a la cristalería. Observando por la ventana el campo de entrenamiento, recordando el combate por partes, y tratando de retratar los fundamentos aprendidos para complementar su estilo.

    ⠀⠀"Fue productivo", pensó. Cree que podrá mejorar bastante con la tutela de esa mujer... si la encuentra...

    Vivian
    ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀[Illán] - Abril de 2026. ⠀⠀Despertó, era la mañana del otro día... no recordaba exactamente qué sucedió ayer. Su memoria estaba borrosa, pero recuerda recibir un par de golpes, sintió un escalofrío en la cara al recordar eso, y al palmarse la misma, por suerte no tenía un dolor... tan agudo. ⠀⠀Se miró al espejo que era de la mesa nocturna de Anneliese... y vio un buen par de moretones en sus brazos y rodilla, ya que solía dormir en boxers. Ahí recordó... ⸻¡Vivian!⸻ Gritó para sí mismo. ⠀⠀Cierto era que Morana le había asignado una tutora para mejorar sus artes marciales en sparring constante, misma persona con la que había tenido uno justamente ayer. Ahora que tiene la memoria más clara, rememora haber colapsado poco después, sin tener claro quién ganó, pero estaba seguro que él no fue el que salió victorioso. ⠀⠀Se cambió como de costumbre, salió de su habitación y fue directo al comedor, lugar donde tuvieron su primer encuentro ayer. Viendo la hora, aproximadamente las [9:34 am], ya estarían sirviendo los desayunos para los del segundo destacamento, así que se acercó sin prisas. ⠀⠀Recorría a través de las miradas de todos, Illán siempre fue un bicho raro en su propia organización debido a sus estrechos lazos con una de las herederas, pero ahora que no estaba, seguro muchos se preguntaban porqué conservaba sus privilegios. Aunque ni él mismo lo sabía... siendo honestos. ⠀⠀Viendo que estaba relativamente vacío, fue a tomar uno de los vasos descartables para servirse un café, finalmente tomó asiento en una de las mesas cercanas a la cristalería. Observando por la ventana el campo de entrenamiento, recordando el combate por partes, y tratando de retratar los fundamentos aprendidos para complementar su estilo. ⠀⠀"Fue productivo", pensó. Cree que podrá mejorar bastante con la tutela de esa mujer... si la encuentra... [Fight_To_Death]
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  • Cada vez más segura que soy una mujer con bastante suerte en la vida
    Cada vez más segura que soy una mujer con bastante suerte en la vida
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  • -No suelo pasar por la ciudad, pero siempre que llegó me encuentro con un trocito de color en la escala de grises de los edificios.-
    -No suelo pasar por la ciudad, pero siempre que llegó me encuentro con un trocito de color en la escala de grises de los edificios.-
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  • Su teléfono se dirigió directamente hacia el espejo de su habitación; el leve (click) confirmó el instante capturado. Se había tomado una foto.

    Ese día había intentado un peinado diferente. Estaba acostumbrada a llevarlo en una coleta o simplemente suelto, por lo que se sentía ligeramente extraña.

    Al abrir la aplicación de mensajes, seleccionó el chat y envió la imagen. Luego escribió: “¿Qué piensas? Hoy intenté un peinado nuevo… ¿qué tal me queda?”
    Su teléfono se dirigió directamente hacia el espejo de su habitación; el leve (click) confirmó el instante capturado. Se había tomado una foto. Ese día había intentado un peinado diferente. Estaba acostumbrada a llevarlo en una coleta o simplemente suelto, por lo que se sentía ligeramente extraña. Al abrir la aplicación de mensajes, seleccionó el chat y envió la imagen. Luego escribió: “¿Qué piensas? Hoy intenté un peinado nuevo… ¿qué tal me queda?”
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    CURIOSIDADES DE KOTONE SHIOMI
    1)En su época de secundaria no sé separaba de su mp3
    2) Era bastante popular pero ella pasaba de todo menos del grupo SEES.
    3) Estuvo enamorada de Shinjiro pero cuando "murió" creyó no volver más verlo.
    4) En su vida adulta es una nadadora reconocida y ha tenido varios trofeos.
    5) Quiere conseguir una medalla en oro en los juegos olímpicos.
    6) Es alérgica al látex.
    7) Suele cocinar pero no es tan buena.
    8) Es la alegría del grupo de las chicas.
    9) Está en proceso de sacarse la licencia de conducir.
    10) Su comida favorita es el sushi de cierto pelinegro.
    11) Ama los buffets
    CURIOSIDADES DE KOTONE SHIOMI 1)En su época de secundaria no sé separaba de su mp3 2) Era bastante popular pero ella pasaba de todo menos del grupo SEES. 3) Estuvo enamorada de Shinjiro pero cuando "murió" creyó no volver más verlo. 4) En su vida adulta es una nadadora reconocida y ha tenido varios trofeos. 5) Quiere conseguir una medalla en oro en los juegos olímpicos. 6) Es alérgica al látex. 7) Suele cocinar pero no es tan buena. 8) Es la alegría del grupo de las chicas. 9) Está en proceso de sacarse la licencia de conducir. 10) Su comida favorita es el sushi de cierto pelinegro. 11) Ama los buffets
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  • Carne humana
    Fandom Original
    Categoría Terror
    La sangre resbaló de su boca en un hilo espeso. El demonio, que adoraba la carne humana, escupió un trozo al suelo con desdén y se limpió con las mangas blancas de su camisa, dejando manchas que se abrían como flores marchitas en la tela.

    Una vez más, sus garras estaban cubiertas, teñidas hasta las grietas de carmesí. El aire del callejón se había vuelto pesado y saturado de un olor agrio y metálico que se pegaba a la garganta....
    Sin darse cuenta, se estaba riendo; una risa rota, que vibraba en su pecho. ¿Había perdido la cordura? Tal vez...O quizá nunca la tuvo.

    Se había escapado del infierno. Había vagado por la tierra durante tres días, arrastrando consigo ese vacío insaciable que no conocía descanso. En ese tiempo, había dejado tras de sí un rastro invisible de ausencias y de silencios abruptos en calles que ya no volverían a ser las mismas. Había devorado a incontables personas… excepto una.

    Una presencia firme en medio del hedor y la penumbra. ¿Qué hacía esa persona ahí? ¿Por qué no retrocedía, por qué no huía como los demás? ¿Acaso no comprendía el peligro que respiraba en cada centímetro de ese lugar?

    El demonio inclinó ligeramente la cabeza, observándola con curiosidad. Aún así, la decisión ya estaba tomada. La devoraría lentamente, sin dejar rastro alguno, hasta que no quedara más que el recuerdo distorsionado de haber existido.
    La sangre resbaló de su boca en un hilo espeso. El demonio, que adoraba la carne humana, escupió un trozo al suelo con desdén y se limpió con las mangas blancas de su camisa, dejando manchas que se abrían como flores marchitas en la tela. Una vez más, sus garras estaban cubiertas, teñidas hasta las grietas de carmesí. El aire del callejón se había vuelto pesado y saturado de un olor agrio y metálico que se pegaba a la garganta.... Sin darse cuenta, se estaba riendo; una risa rota, que vibraba en su pecho. ¿Había perdido la cordura? Tal vez...O quizá nunca la tuvo. Se había escapado del infierno. Había vagado por la tierra durante tres días, arrastrando consigo ese vacío insaciable que no conocía descanso. En ese tiempo, había dejado tras de sí un rastro invisible de ausencias y de silencios abruptos en calles que ya no volverían a ser las mismas. Había devorado a incontables personas… excepto una. Una presencia firme en medio del hedor y la penumbra. ¿Qué hacía esa persona ahí? ¿Por qué no retrocedía, por qué no huía como los demás? ¿Acaso no comprendía el peligro que respiraba en cada centímetro de ese lugar? El demonio inclinó ligeramente la cabeza, observándola con curiosidad. Aún así, la decisión ya estaba tomada. La devoraría lentamente, sin dejar rastro alguno, hasta que no quedara más que el recuerdo distorsionado de haber existido.
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  • ⿻࣪࣪͜☢︎       

          ʚ 𝕳. 𝖂𝖎𝖓𝖌𝖋𝖎𝖊𝖑𝖉 ɞ ✧༷ꦿ݈۟
          レンの妻 ⋆ ᵗᵒ ᵗʰᵉ ˢᵗᵃʳˢ ✚
          𝆺𝅥 𝆭 ˑ ִ ۫ ּ ִ 𝆺𝅥 𝆭 ˑ ִ ۫ ּ ִ 𝆺𝅥 ˑ ִ ۫ ּ𝆺𝅥

    ⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝ ͝

    "Knock, knock"

    No tenía hora de llegada, aparecía de manera random en casa de Stanley. Hoy era justo el primer día de verano a las nueve de la mañana y ya estaba tocando la ventana de Stanley.

    ∘₊✧───── ¡Hey!

    Había movido una roca para alcanzar el borde y empezó a subir. Claro que podía ir al frente y llamar a su puerta pero estaba tan ansioso de mostrarle su nuevo invento que empezó a trepar.

    ∘₊✧───── ¡Buenos días!

    Terminó cayendo encima suyo, pero al menos había salvado el pequeño cohete con sus manitas antes de que terminara en el suelo. Su dolor corporal no era nada comparado a perder su creación.
    ⿻࣪࣪͜☢︎              ʚ 𝕳. 𝖂𝖎𝖓𝖌𝖋𝖎𝖊𝖑𝖉 ɞ ✧༷ꦿ݈۟       レンの妻 ⋆ ᵗᵒ ᵗʰᵉ ˢᵗᵃʳˢ ✚       𝆺𝅥 𝆭 ˑ ִ ۫ ּ ִ 𝆺𝅥 𝆭 ˑ ִ ۫ ּ ִ 𝆺𝅥 ˑ ִ ۫ ּ𝆺𝅥 ⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝ ͝ "Knock, knock" No tenía hora de llegada, aparecía de manera random en casa de Stanley. Hoy era justo el primer día de verano a las nueve de la mañana y ya estaba tocando la ventana de Stanley. 🍓∘₊✧───── ¡Hey! Había movido una roca para alcanzar el borde y empezó a subir. Claro que podía ir al frente y llamar a su puerta pero estaba tan ansioso de mostrarle su nuevo invento que empezó a trepar. 🍓∘₊✧───── ¡Buenos días! Terminó cayendo encima suyo, pero al menos había salvado el pequeño cohete con sus manitas antes de que terminara en el suelo. Su dolor corporal no era nada comparado a perder su creación.
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  • Una plegaria a la condena
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    Había pasado un tiempo desde la ultima vez que lo vi, pero recordaba claramente sus palabras, aun que seguía sin entender de ¿Por que entre todos los lugares que nos pudimos reunir tenia que ser este? No seria sorpresa para nadie que me conociera que las iglesias eran de mis lugares menos favoritos, era algo cliché mi repudio por ellas, pero no lo podía evitar. No después de tantas cosas que había tenido que vivir en ellas y ninguna siendo agradable.

    Me quedo unos minutos párelas enfrente mirando la fachada extrabajante y antigua del edificio que tenia grandes ventanales coloridos, las sombras del lugar se hicieron más grandes e incluso tétricas con el paso de la noche, este me pareció el momento más oportuno para nuestro encuentro y en donde menos riesgo tendría de terminar lastimada.

    Me toma unos momentos hacerme de valor para entrar a la iglesia, no por la puerta si no que por una de las ventanas por que a esta hora era claro que me negarían el paso, tengo cuidado de hacer el menor ruido posible al forzar una de las ventanas y así poder entrar.

    En el interior no había algo que iluminara, solo estaba la luz de la luna que se proyectaba débilmente en el suelo del lugar, a los lados estaban largas filas de asientos de madera, viejos y desgastados, pero al fondo había una gran mesa de piedra. Zagreo the Dark Demon Greek Mitology
    Había pasado un tiempo desde la ultima vez que lo vi, pero recordaba claramente sus palabras, aun que seguía sin entender de ¿Por que entre todos los lugares que nos pudimos reunir tenia que ser este? No seria sorpresa para nadie que me conociera que las iglesias eran de mis lugares menos favoritos, era algo cliché mi repudio por ellas, pero no lo podía evitar. No después de tantas cosas que había tenido que vivir en ellas y ninguna siendo agradable. Me quedo unos minutos párelas enfrente mirando la fachada extrabajante y antigua del edificio que tenia grandes ventanales coloridos, las sombras del lugar se hicieron más grandes e incluso tétricas con el paso de la noche, este me pareció el momento más oportuno para nuestro encuentro y en donde menos riesgo tendría de terminar lastimada. Me toma unos momentos hacerme de valor para entrar a la iglesia, no por la puerta si no que por una de las ventanas por que a esta hora era claro que me negarían el paso, tengo cuidado de hacer el menor ruido posible al forzar una de las ventanas y así poder entrar. En el interior no había algo que iluminara, solo estaba la luz de la luna que se proyectaba débilmente en el suelo del lugar, a los lados estaban largas filas de asientos de madera, viejos y desgastados, pero al fondo había una gran mesa de piedra. [Dark_Demon]
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