• ❝Por suerte estamos aquí...❞
    Fandom The Walking Dead
    Categoría Slice of Life
    ㅤㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤ ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑
    ㅤㅤㅤㅤ ˹ Daryl Dixon



    Puede que aquella fuera la época en la que realmente tocaran fondo como familia. Todo se volvió más duro y complicado desde que salieron de la Terminal. Gracias a Carol y un golpe de suerte escaparon de aquella trampa mortal de caníbales dispuestos a matarnos. Y con ello se reunieron con Tyresse, quien habia pasado todo aquel tiempo cuidando de Judith. Recuperar a Judith fue la mejor sensación que Liv pudo llevarse consigo.

    Después de aquello, tras salvarle la vida a Gabriel, un pastor que guardaba un terrible secreto, se acomodaron en su iglesia. Allí, el equipo de Abraham les propuso acompañarlos a Washington para que Eugene, quien al parecer podía resolver el problema de los caminantes, obrara un milagro. Y aunque aquello parecía esperanzador, la vida les pondría la zancadilla una y otra vez… Perdieron a Bob por culpa de los supervivientes de La Terminal, encontrarían a Beth en un hospital de Atlanta solo para volver a perderla. Esta vez para siempre. Un golpe muy duro para Maggie, quien habia perdido a su padre unas semanas atrás. Y, para colmo de desgracias, Eugene se reveló como un farsante. Porque, aunque resultaba imposible que un solo hombre pudiera resolver aquello, ellos aun guardaban las esperanzas…

    Incorporaron a Noah al equipo, un chico que habia conocido a Beth en el hospital y que queria regresar a la casa de su madre en Richmond. Solo Rick, Michonne, Glenn y Tyresse lo acompañaron. El resto del grupo se quedó resguardado en una casa a unos kilómetros. Daryl habia estado taciturno desde la muerte de Beth y Liv, sabiendo que a él le habia importado la joven no sabía bien como consolarle. Intentaba dejarle a solas el tiempo que él requería, pero tampoco era capaz de dejarlo pasar. Le dolía verle pasarlo mal…

    Carol habia hablado con Liv mientras esperaban por noticias de Rick o los demás:

    -Tiene que dejar ir el dolor. Daryl es… Bueno, ya le conoces -dijo Carol mientras reunían bayas para hacer algo de comer- Es introspectivo, callado y se guarda esas cosas para sí mismo… Acabará explotando…

    Asi que, con esas palabras en mente, Liv habia decidido salir a acompañar a Daryl a buscar algo de caza. No habia hecho falta proponérselo. Simplemente, se compenetraban asi de bien, a pesar de todo… Por lo que los dos recorrían el bosque aledaño a la casita donde se alojaban, en silencio intentando no hacer ruido. Solo cuando encontraron un par de conejos y regresaban, Liv se atrevió a hablar. Alargó una mano hacia la masculina y tiró de él levemente para llamar su atención.

    -Oye… -le dijo dando un paso adelante para colocarse delante de él- Sé que… quizás ahora no es el mejor momento, pero… no puedes guardártelo dentro…- le dijo solamente- Estoy aquí. Siempre. Y no volveré a irme -le aseguró antes de acortar la distancia entre los dos y dejar un beso cariñoso en su labio inferior.
    Por supuesto, aún era demasiado pronto para que Daryl se decidiera a hablar. Aun asi, Liv no se separaba de él. Lo buscaba para dormir, compartía con él la poca comida que tenían y cuando lo de Richmond resultó ser un fracaso, perdieron tambien a Tyresse y tuvieron que regresar a la carretera (aunque ahora con un destino ya que Michonne pensó que Eugene queria ir a DC por algo), respetó sus espacios y momentos de ausencia.

    Lo ocurrido en el granero, aquella tormenta que logró volver a aunar al grupo, ayudó a limpiar un poco la racha de mala suerte, pero más la limpió el momento en que un desconocido llamado Aaron apareció en escena con intenciones de llevarlos a su hogar. Aunque Rick fue reticente al principio, lo cierto era que Liv estaba en desacuerdo con él. Al igual que Maggie y Sasha, quienes lo habían encontrado primero. No se cortó un pelo en contarle sus impresiones a Daryl, con quien habia revisado la carretera siguiendo las ordenes de su padre.

    -Pues yo si creo que Aaron dice la verdad -dijo, y ante la mirada de Daryl, ella se encogió de hombros- No sé, llámame ingenua, pero creo que puede funcionar. Creo que hemos tenido bastante mala suerte en las ultimas semanas como para que algo se nos vuelva a ir a la mierda. Entiendo que papá esté a la defensiva, pero… Ha de ser algo bueno de verdad…

    Y lo fue. Fueron horas tensas pero tras encontrar al, a todas luces, novio de Aaron, el grupo entero consiguió llegar hasta las puertas enrejadas de Alejandria. Aaron no habia mentido. Habia muros, se escuchaban niños en el interior del enclave y estaba seguro… Liv alzó las cejas hacia Daryl en un mudo: “¿Lo ves?”

    Tras dejar sus armas en la armería, aunque no le hiciera demasiada gracia deshacerse de su arco de poleas (el que Daryl habia rescatado de Joe y su grupo de saqueadores y que Carol habia encontrado después en La Terminal), lo dejó sobre la mesa metálica al lado de la ballesta de Daryl. Después de aquello llegó la hora de las entrevistas con Deanna, la líder de Alejandria. Primero fue Rick, después Carl, y tras aquello llegó el turno de Liv.

    -¿A qué te dedicabas antes? -preguntó Deanna desde su sillón mirándola afablemente.

    Liv miró a su alrededor, sintiendo que era irreal estar sentada en medio de una sala de estar ordenada, limpia y segura. Como si el mundo no se hubiera ido a la mierda. ¿Qué? ¿Mientras ellos habían estado durmiendo en celdas o al raso esa gente habia estado allí todo el tiempo? ¿Sin problemas? ¿Sin enemigos? No sabían la suerte que tenían.

    -Olivia…- la llamó Deanna con suavidad. Liv la miró, sorprendida. Deanna sonrió- ¿A qué te dedicabas antes?

    Liv esbozó una tímida sonrisa de disculpa.

    -Perdone… -pronunció echando una ultima mirada alrededor de forma rápida. Sus dedos tironeaban de un hilo suelto de uno de sus guantes- Pues… Estudiaba medicina -rodó los ojos- Queria… ser cirujana.

    Deanna pareció conforme con su respuesta.

    -Tenemos un médico. Uno muy bueno, quizás te gustaría aprender de él…- propuso Deanna.

    Y Liv, que llevaba mas de un año sin tocar siquiera una aguja, se sintió abrumada.

    -Seria… No quiero ser un estorbo -dijo la muchacha.

    -No digas tonterías. Pete te enseñará todo lo que necesitas -decía Deanna- ¿No te ves siendo médico, Olivia?

    Y Liv, cuyo sueño, desde niña, habia sido ser médico de pronto pensó que quizás tendría oportunidad de realizar su sueño.

    -Me veo… Cuidando de mi familia. De mi padre, de mis hermanos, de Daryl y los demás. Es lo que he hecho desde que todo esto empezó. Aprender a valerme sola. Aprender a sobrevivir… Vivir un día más… -decía la muchacha- No sé -rio algo conmocionada con aquel cambio- Perdóneme… Es que… No me creo esto… Llevamos tanto tiempo fuera que…

    Deanna asintió.

    -Tu padre dice que habéis estado fuera desde el principio. ¿Cómo fue?

    Liv hinchó los mofletes y resopló.

    -Cuando dispararon a mi padre pareció que el mundo se fue a la mierda. Mi madre, Carl y yo salimos de nuestro pueblo con… un amigo de la familia… Y fuimos a Atlanta. Acampamos en el exterior. Después de un mes, o dos… mi padre volvió. Nos encontró. Y después… El Centro de Control de Enfermedades, una granja en medio de Georgia, la carretera, una prisión, la carretera otra vez…

    Deanna asintió.

    -Parece que habéis hecho un largo recorrido…

    Liv asintió.

    -No se lo imagina…



    #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Starter #TheWalkingDead
    ㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤ ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑 ㅤㅤㅤㅤ ˹ [DarylDixon] Puede que aquella fuera la época en la que realmente tocaran fondo como familia. Todo se volvió más duro y complicado desde que salieron de la Terminal. Gracias a Carol y un golpe de suerte escaparon de aquella trampa mortal de caníbales dispuestos a matarnos. Y con ello se reunieron con Tyresse, quien habia pasado todo aquel tiempo cuidando de Judith. Recuperar a Judith fue la mejor sensación que Liv pudo llevarse consigo. Después de aquello, tras salvarle la vida a Gabriel, un pastor que guardaba un terrible secreto, se acomodaron en su iglesia. Allí, el equipo de Abraham les propuso acompañarlos a Washington para que Eugene, quien al parecer podía resolver el problema de los caminantes, obrara un milagro. Y aunque aquello parecía esperanzador, la vida les pondría la zancadilla una y otra vez… Perdieron a Bob por culpa de los supervivientes de La Terminal, encontrarían a Beth en un hospital de Atlanta solo para volver a perderla. Esta vez para siempre. Un golpe muy duro para Maggie, quien habia perdido a su padre unas semanas atrás. Y, para colmo de desgracias, Eugene se reveló como un farsante. Porque, aunque resultaba imposible que un solo hombre pudiera resolver aquello, ellos aun guardaban las esperanzas… Incorporaron a Noah al equipo, un chico que habia conocido a Beth en el hospital y que queria regresar a la casa de su madre en Richmond. Solo Rick, Michonne, Glenn y Tyresse lo acompañaron. El resto del grupo se quedó resguardado en una casa a unos kilómetros. Daryl habia estado taciturno desde la muerte de Beth y Liv, sabiendo que a él le habia importado la joven no sabía bien como consolarle. Intentaba dejarle a solas el tiempo que él requería, pero tampoco era capaz de dejarlo pasar. Le dolía verle pasarlo mal… Carol habia hablado con Liv mientras esperaban por noticias de Rick o los demás: -Tiene que dejar ir el dolor. Daryl es… Bueno, ya le conoces -dijo Carol mientras reunían bayas para hacer algo de comer- Es introspectivo, callado y se guarda esas cosas para sí mismo… Acabará explotando… Asi que, con esas palabras en mente, Liv habia decidido salir a acompañar a Daryl a buscar algo de caza. No habia hecho falta proponérselo. Simplemente, se compenetraban asi de bien, a pesar de todo… Por lo que los dos recorrían el bosque aledaño a la casita donde se alojaban, en silencio intentando no hacer ruido. Solo cuando encontraron un par de conejos y regresaban, Liv se atrevió a hablar. Alargó una mano hacia la masculina y tiró de él levemente para llamar su atención. -Oye… -le dijo dando un paso adelante para colocarse delante de él- Sé que… quizás ahora no es el mejor momento, pero… no puedes guardártelo dentro…- le dijo solamente- Estoy aquí. Siempre. Y no volveré a irme -le aseguró antes de acortar la distancia entre los dos y dejar un beso cariñoso en su labio inferior. Por supuesto, aún era demasiado pronto para que Daryl se decidiera a hablar. Aun asi, Liv no se separaba de él. Lo buscaba para dormir, compartía con él la poca comida que tenían y cuando lo de Richmond resultó ser un fracaso, perdieron tambien a Tyresse y tuvieron que regresar a la carretera (aunque ahora con un destino ya que Michonne pensó que Eugene queria ir a DC por algo), respetó sus espacios y momentos de ausencia. Lo ocurrido en el granero, aquella tormenta que logró volver a aunar al grupo, ayudó a limpiar un poco la racha de mala suerte, pero más la limpió el momento en que un desconocido llamado Aaron apareció en escena con intenciones de llevarlos a su hogar. Aunque Rick fue reticente al principio, lo cierto era que Liv estaba en desacuerdo con él. Al igual que Maggie y Sasha, quienes lo habían encontrado primero. No se cortó un pelo en contarle sus impresiones a Daryl, con quien habia revisado la carretera siguiendo las ordenes de su padre. -Pues yo si creo que Aaron dice la verdad -dijo, y ante la mirada de Daryl, ella se encogió de hombros- No sé, llámame ingenua, pero creo que puede funcionar. Creo que hemos tenido bastante mala suerte en las ultimas semanas como para que algo se nos vuelva a ir a la mierda. Entiendo que papá esté a la defensiva, pero… Ha de ser algo bueno de verdad… Y lo fue. Fueron horas tensas pero tras encontrar al, a todas luces, novio de Aaron, el grupo entero consiguió llegar hasta las puertas enrejadas de Alejandria. Aaron no habia mentido. Habia muros, se escuchaban niños en el interior del enclave y estaba seguro… Liv alzó las cejas hacia Daryl en un mudo: “¿Lo ves?” Tras dejar sus armas en la armería, aunque no le hiciera demasiada gracia deshacerse de su arco de poleas (el que Daryl habia rescatado de Joe y su grupo de saqueadores y que Carol habia encontrado después en La Terminal), lo dejó sobre la mesa metálica al lado de la ballesta de Daryl. Después de aquello llegó la hora de las entrevistas con Deanna, la líder de Alejandria. Primero fue Rick, después Carl, y tras aquello llegó el turno de Liv. -¿A qué te dedicabas antes? -preguntó Deanna desde su sillón mirándola afablemente. Liv miró a su alrededor, sintiendo que era irreal estar sentada en medio de una sala de estar ordenada, limpia y segura. Como si el mundo no se hubiera ido a la mierda. ¿Qué? ¿Mientras ellos habían estado durmiendo en celdas o al raso esa gente habia estado allí todo el tiempo? ¿Sin problemas? ¿Sin enemigos? No sabían la suerte que tenían. -Olivia…- la llamó Deanna con suavidad. Liv la miró, sorprendida. Deanna sonrió- ¿A qué te dedicabas antes? Liv esbozó una tímida sonrisa de disculpa. -Perdone… -pronunció echando una ultima mirada alrededor de forma rápida. Sus dedos tironeaban de un hilo suelto de uno de sus guantes- Pues… Estudiaba medicina -rodó los ojos- Queria… ser cirujana. Deanna pareció conforme con su respuesta. -Tenemos un médico. Uno muy bueno, quizás te gustaría aprender de él…- propuso Deanna. Y Liv, que llevaba mas de un año sin tocar siquiera una aguja, se sintió abrumada. -Seria… No quiero ser un estorbo -dijo la muchacha. -No digas tonterías. Pete te enseñará todo lo que necesitas -decía Deanna- ¿No te ves siendo médico, Olivia? Y Liv, cuyo sueño, desde niña, habia sido ser médico de pronto pensó que quizás tendría oportunidad de realizar su sueño. -Me veo… Cuidando de mi familia. De mi padre, de mis hermanos, de Daryl y los demás. Es lo que he hecho desde que todo esto empezó. Aprender a valerme sola. Aprender a sobrevivir… Vivir un día más… -decía la muchacha- No sé -rio algo conmocionada con aquel cambio- Perdóneme… Es que… No me creo esto… Llevamos tanto tiempo fuera que… Deanna asintió. -Tu padre dice que habéis estado fuera desde el principio. ¿Cómo fue? Liv hinchó los mofletes y resopló. -Cuando dispararon a mi padre pareció que el mundo se fue a la mierda. Mi madre, Carl y yo salimos de nuestro pueblo con… un amigo de la familia… Y fuimos a Atlanta. Acampamos en el exterior. Después de un mes, o dos… mi padre volvió. Nos encontró. Y después… El Centro de Control de Enfermedades, una granja en medio de Georgia, la carretera, una prisión, la carretera otra vez… Deanna asintió. -Parece que habéis hecho un largo recorrido… Liv asintió. -No se lo imagina… #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Starter #TheWalkingDead
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  • -Nyxar'Kael. Aquel que nació del caos... Heraldo del caos... Movido por la venganza de los que profanaron a su madre.. y compartiendo los recuerdos de esta misma... El caos no acaba. Lo aceptas o te destruye que eliges?

    Astolfo: recipiente humano en el cual desarollo un alter ego amigable con todos! Disfruta de su humanidad aunque aquí es limitado sus poderes.... CUIDADO no te relajes! Ante el llamado del caos puede adquirir rápidamente su verdadera forma!
    -Nyxar'Kael. Aquel que nació del caos... Heraldo del caos... Movido por la venganza de los que profanaron a su madre.. y compartiendo los recuerdos de esta misma... El caos no acaba. Lo aceptas o te destruye que eliges? Astolfo: recipiente humano en el cual desarollo un alter ego amigable con todos! Disfruta de su humanidad aunque aquí es limitado sus poderes.... CUIDADO no te relajes! Ante el llamado del caos puede adquirir rápidamente su verdadera forma!
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  • ¿Perder a la persona que amas a costar de matar a quien acabo con tu madre? Es una decisión difícil de elegir, no tiene mano dura para acabar con su amante solo por entrometerse en su camino, la ira y el enojo son los sentimientos en lo que te impulso a apuntarle a cualquiera.

    Con tal de amenazar que se mueva así lograr su cometido, así tenga que matarlo para luego ir a por la otra.
    ¿Perder a la persona que amas a costar de matar a quien acabo con tu madre? Es una decisión difícil de elegir, no tiene mano dura para acabar con su amante solo por entrometerse en su camino, la ira y el enojo son los sentimientos en lo que te impulso a apuntarle a cualquiera. Con tal de amenazar que se mueva así lograr su cometido, así tenga que matarlo para luego ir a por la otra.
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    Búsqueda MXM — Hudson W. x (Connor S.)

    #EnemiesToLovers #GrumpyxSunshine

    Sasha (Connor), hijo de un magnate ruso (alto cargo dentro de la industria militar rusa, con habladurías de que forma parte de algún grupo de crimen organizado bajo La Bratva, —que son ciertas—). El padre se junta por cuarta vez con una ex modelo famosa con planes de futura boda, y junto a su hijo esta se muda a una de las mansiones que tienen, en específico la de Sandiego, California. Los hijos no se conocen, aunque saben de la existencia del otro.

    Habrá mal ambiente porque Sasha aún sigue aferrado a la muerte de su madre y ninguna de las anteriores parejas de su padre han llegado a buen puerto (es un poco putero), así que, cuando X (Hudson) se muda con su madre, Sasha no pretende siquiera llegar a conocerlos a fondo. Pero poco a poco la tensión crecerá entre ellos dos, una tensión que, al menos Sasha, no mantendrá por mucho tiempo e intentará acercarse a él. Al principio sólo será por la atracción y el morbo que le de la situación "indecente" (aquí necesito que X no ceda fácilmente, bien porque no le parece correcto o añadiendo también el transfondo personal/traumitas que queráis añadirle).

    Sasha Yezhov: 23.
    X: 20-22. Nacionalidad, historia base y personalidad a elegir. 100% customizable (?)

    —Ideas de añadir tramas con la Mafia rusa, con bandos enfrentados. Sasha dice ser "empresario", pero está igual de metido que su padre (por culpa suya) en el tráfico de armamento y movidas chungas. PD: Me encanta el drama y pasarlo mal, quedáis avisadxs.

    —No tengo problema en rolear prácticamente nada, excepto temas con menores y cositas muy asquerosas.

    —Sasha tendrá relaciones espontáneas/de follamigos con chicas y chicos (NPC), porque jamás se habrá permitido abrirse ni aferrarse a nadie, reprime sus sentimientos (pero con X todo cambiará, of course). De hecho, al principio puede que llegue a buscar liarse con X como un motivo para que su nueva situación "familiar" no funcionase.

    —Cualquier trama más que se nos ocurra o ligada a la historia que le deis a X, es súper bienvenida.

    —Mi horario es de España, aunque no tengo problemas si hay diferencia horaria. Soy muy flexible en lo que conlleva responder, de hecho doy partidaria de, si un rol "largo" se nos hace pesado, hablarlo para cortarlo o abrir uno más corto/rápido entre medias para "crear contenido" o amenizar el rato (que esto es para pasárselo bien). Lo que sí que pido es, que si eres de lxs que tienen muchos pjs y solo vas a pasarte unas 2-3 veces al mes, dejes esta búsqueda para otra persona que sí vaya a estar más activa. <3

    —Roleo medio-largo, y me gustaría un mínimo de buena redacción (ofrezco lo que pido). Aparte de eso, también me gusta hacer publicaciones tipo "red social", que hablen por mensajería, llamadas, etc.

    Cualquier cosita, respondo por mensaje privado. ♡
    Búsqueda MXM — Hudson W. x (Connor S.) #EnemiesToLovers #GrumpyxSunshine Sasha (Connor), hijo de un magnate ruso (alto cargo dentro de la industria militar rusa, con habladurías de que forma parte de algún grupo de crimen organizado bajo La Bratva, —que son ciertas—). El padre se junta por cuarta vez con una ex modelo famosa con planes de futura boda, y junto a su hijo esta se muda a una de las mansiones que tienen, en específico la de Sandiego, California. Los hijos no se conocen, aunque saben de la existencia del otro. Habrá mal ambiente porque Sasha aún sigue aferrado a la muerte de su madre y ninguna de las anteriores parejas de su padre han llegado a buen puerto (es un poco putero), así que, cuando X (Hudson) se muda con su madre, Sasha no pretende siquiera llegar a conocerlos a fondo. Pero poco a poco la tensión crecerá entre ellos dos, una tensión que, al menos Sasha, no mantendrá por mucho tiempo e intentará acercarse a él. Al principio sólo será por la atracción y el morbo que le de la situación "indecente" (aquí necesito que X no ceda fácilmente, bien porque no le parece correcto o añadiendo también el transfondo personal/traumitas que queráis añadirle). Sasha Yezhov: 23. X: 20-22. Nacionalidad, historia base y personalidad a elegir. 100% customizable (?) —Ideas de añadir tramas con la Mafia rusa, con bandos enfrentados. Sasha dice ser "empresario", pero está igual de metido que su padre (por culpa suya) en el tráfico de armamento y movidas chungas. PD: Me encanta el drama y pasarlo mal, quedáis avisadxs. —No tengo problema en rolear prácticamente nada, excepto temas con menores y cositas muy asquerosas. —Sasha tendrá relaciones espontáneas/de follamigos con chicas y chicos (NPC), porque jamás se habrá permitido abrirse ni aferrarse a nadie, reprime sus sentimientos (pero con X todo cambiará, of course). De hecho, al principio puede que llegue a buscar liarse con X como un motivo para que su nueva situación "familiar" no funcionase. —Cualquier trama más que se nos ocurra o ligada a la historia que le deis a X, es súper bienvenida. —Mi horario es de España, aunque no tengo problemas si hay diferencia horaria. Soy muy flexible en lo que conlleva responder, de hecho doy partidaria de, si un rol "largo" se nos hace pesado, hablarlo para cortarlo o abrir uno más corto/rápido entre medias para "crear contenido" o amenizar el rato (que esto es para pasárselo bien). Lo que sí que pido es, que si eres de lxs que tienen muchos pjs y solo vas a pasarte unas 2-3 veces al mes, dejes esta búsqueda para otra persona que sí vaya a estar más activa. <3 —Roleo medio-largo, y me gustaría un mínimo de buena redacción (ofrezco lo que pido). Aparte de eso, también me gusta hacer publicaciones tipo "red social", que hablen por mensajería, llamadas, etc. Cualquier cosita, respondo por mensaje privado. ♡
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  • La verdad es una arma de doble filo
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    Categoría Drama
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    Madre au Ivanna 𝑺𝒑𝒆𝒍𝒍𝒎𝒂𝒏
    Padre au Oliver Williams


    Mis padres regresaron hace dos semanas de haber estado todo el mes de vacaciones en Montana, visitando a la familia de mi padre.
    Ahora mismo me estoy dirigiendo a su casa, viven en el mundo humano por padre.
    Tenía dudas de si llevarles algún obsequio pero si lo hiciera sospecharían, cometí un terrible error y intento solucionarlo, antes de que sea demasiado tarde.
    STARTE Madre au [ThxGreen] Padre au [Th_xSnow] Mis padres regresaron hace dos semanas de haber estado todo el mes de vacaciones en Montana, visitando a la familia de mi padre. Ahora mismo me estoy dirigiendo a su casa, viven en el mundo humano por padre. Tenía dudas de si llevarles algún obsequio pero si lo hiciera sospecharían, cometí un terrible error y intento solucionarlo, antes de que sea demasiado tarde.
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  • Acabo de probar el tabaco de madre y no está nada mal.... Pero debería hablar con ella en casa no hay secretos.
    Acabo de probar el tabaco de madre y no está nada mal.... Pero debería hablar con ella en casa no hay secretos.
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  • ❛‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ 𝑨𝑼: 𝑫𝑨𝑹𝑲 𝑭𝑨𝑵𝑻𝑨𝑺𝒀/𝑺𝑶𝑼𝑳𝑺𝑩𝑶𝑹𝑵𝑬



    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ❝𝐷𝑖𝑐𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟𝑜𝑠 𝑽𝒂𝒆𝒍𝒕𝒂𝒋𝒂 𝑛𝑜 𝑛𝑎𝑐𝑖𝑒𝑟𝑜𝑛 𝘩𝑜𝑚𝑏𝑟𝑒𝑠, 𝑠𝑖𝑛𝑜 𝑏𝑒𝑠𝑡𝑖𝑎𝑠❞

    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎



    ‎❛ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ Nacieron durante el invierno en que los caminos dejaron de conducir a los pueblos y comenzaron a llevar únicamente hacia las tumbas. Fue una época donde la nieve cubría los cuerpos antes de que las familias pudieran reclamarlos y los lobos aprendieron a seguir el sonido de las campanas funerarias.

    Los viejos relatos cuentan que un rey, desesperado por terminar una guerra imposible, pidió ayuda a algo que dormía debajo del mundo. No un dios, no las raíces de las montañas, ni siquiera el fuego de un demonio del mundo antiguo. Los dioses todavía exigen amor o fe; esto solo tenía hambre. Y el hambre respondió.

    Los Vaeltaja llegaron después de eso. Altos, silenciosos, cubiertos con pieles oscuras y hierro ennegrecido. Nunca marchaban en grupo, pero los campos quedaban vacíos tras su paso al igual que si hubieran atravesado llanuras oscuras o ejércitos enteros. No tomaban prisioneros, no levantaban estandartes; solo aparecían cuando el invierno era especialmente cruel o una tierra había acumulado demasiados muertos sin enterrar. La gente comenzó a dejarles ofrendas fuera de las aldeas. Carne, herramientas, a veces niños enfermos que no sobrevivirían otra nevada, y todo para que les dieran un entierro digno.

    𝑆𝑖𝑛 𝑒𝑚𝑏𝑎𝑟𝑔𝑜, 𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑎𝑠𝑖 𝑛𝑢𝑛𝑐𝑎 𝑎𝑐𝑒𝑝𝑡𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑒𝑙 𝑜𝑟𝑜, 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑠𝑖𝑒𝑚𝑝𝑟𝑒 𝑠𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑎𝑙𝑔𝑜.

    Con el tiempo dejaron de ser vistos como hombres y comenzaron a convertirse en mal augurio, en advertencia. Las madres decían a sus hijos que no siguieran las voces en medio de la tormenta, porque los Vaeltaja imitaban los tonos de quienes uno extrañaba. Otros aseguraban que bajo sus cascos no había rostro, solo dientes pálidos y un vacío que respiraba. Nadie logró comprobarlo nunca.

    Los pocos que sobrevivían a encontrarlos hablaban de algo peor: 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑙𝑚𝑎.

    Porque un Vaeltaja jamás parecía furioso a simple vista. Ni siquiera durante la matanza. Caminaban entre cuerpos con la misma quietud con la que un alto sacerdote recorre una catedral vacía. Como si matar no fuese violencia para ellos, sino un oficio. Como si cada hueso roto obedeciera una ley antigua que el resto del mundo había olvidado.

    Pero hay otro relato. Uno menos... "𝑟𝑒𝑝𝑒𝑡𝑖𝑑𝑜".

    Dicen que un Vaeltaja, hace mucho tiempo, permaneció demasiado tiempo cerca de una aldea. No cazó, no habló. Solo regresaba una y otra vez al mismo lugar, observando desde el bosque como un animal incapaz de abandonar algo que no entiende. Y cuando finalmente volvió a marcharse, el invierno lo siguió detrás. La aldea desapareció antes de la primavera, pues no encontraron cuerpos, solo huellas alrededor de las casas. Él no llevaba estandarte ni juramento visible. El hierro negro de su armadura estaba tan gastado que parecía haber sido arrastrado por el fondo de algún lugar. Atravesó pueblos enfermos, fosas abiertas y bosques donde incluso los lobos evitaban entrar.

    Un pueblo pequeño enterrado entre montañas negras, demasiado lejos de todo para importar realmente. El hambre ya había llegado antes que las bestias; las chimeneas dejaron de encenderse una por una, y la nieve cubría los techos como una mortaja blanca. Él permaneció ahí; quizá el deber, quizá un juramento. Pero se quedó porque todavía había alguien respirando.

    Las historias dicen que las criaturas del bosque comenzaron a rodear el valle la última nevada. Miles de ojos moviéndose entre los árboles al caer la noche y nadie sabe cuánto duró realmente esa nevada. Algunos hablan de días. Otros de semanas enteras donde el sonido del hierro y los gritos jamás se detuvieron.

    Cuando llegó la primavera, el pueblo seguía en pie. No estaba vacío, y encontraron que la aldea estaba llena y prosperando. Ni bestias, ni rastro de batalla. Ni sangre, ni vísceras.

    𝑆𝑜𝑙𝑜 𝑙𝑎 𝑛𝑖𝑒𝑣𝑒 𝑑𝑒𝑟𝑟𝑒𝑡𝑖𝑑𝑎, 𝑎𝑢𝑔𝑢𝑟𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑢𝑛 𝑚𝑎𝑛̃𝑎𝑛𝑎.


    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᛁᚴᛁ ᚢᛅᚱᚦᛘᛅᚦᛦ ᛋᚾᚢᛦ ᚼᚱᛅᛁᚾ ᚼᛅᛁᛘ
    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❝𝘕𝘰 𝘨𝘶𝘢𝘳𝘥𝘪𝘢𝘯 𝘳𝘦𝘵𝘶𝘳𝘯𝘴 𝘩𝘰𝘮𝘦 𝘤𝘭𝘦𝘢𝘯❞



    ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᚦᛦ


    ‎‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❛‎ ‎ https://youtu.be/8B-oncQtgAM‎
    ❛‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ 𝑨𝑼: 𝑫𝑨𝑹𝑲 𝑭𝑨𝑵𝑻𝑨𝑺𝒀/𝑺𝑶𝑼𝑳𝑺𝑩𝑶𝑹𝑵𝑬 ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ❝𝐷𝑖𝑐𝑒𝑛 𝑞𝑢𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟𝑜𝑠 𝑽𝒂𝒆𝒍𝒕𝒂𝒋𝒂 𝑛𝑜 𝑛𝑎𝑐𝑖𝑒𝑟𝑜𝑛 𝘩𝑜𝑚𝑏𝑟𝑒𝑠, 𝑠𝑖𝑛𝑜 𝑏𝑒𝑠𝑡𝑖𝑎𝑠❞ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❛ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ Nacieron durante el invierno en que los caminos dejaron de conducir a los pueblos y comenzaron a llevar únicamente hacia las tumbas. Fue una época donde la nieve cubría los cuerpos antes de que las familias pudieran reclamarlos y los lobos aprendieron a seguir el sonido de las campanas funerarias. Los viejos relatos cuentan que un rey, desesperado por terminar una guerra imposible, pidió ayuda a algo que dormía debajo del mundo. No un dios, no las raíces de las montañas, ni siquiera el fuego de un demonio del mundo antiguo. Los dioses todavía exigen amor o fe; esto solo tenía hambre. Y el hambre respondió. Los Vaeltaja llegaron después de eso. Altos, silenciosos, cubiertos con pieles oscuras y hierro ennegrecido. Nunca marchaban en grupo, pero los campos quedaban vacíos tras su paso al igual que si hubieran atravesado llanuras oscuras o ejércitos enteros. No tomaban prisioneros, no levantaban estandartes; solo aparecían cuando el invierno era especialmente cruel o una tierra había acumulado demasiados muertos sin enterrar. La gente comenzó a dejarles ofrendas fuera de las aldeas. Carne, herramientas, a veces niños enfermos que no sobrevivirían otra nevada, y todo para que les dieran un entierro digno. 𝑆𝑖𝑛 𝑒𝑚𝑏𝑎𝑟𝑔𝑜, 𝑒𝑙𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑎𝑠𝑖 𝑛𝑢𝑛𝑐𝑎 𝑎𝑐𝑒𝑝𝑡𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑒𝑙 𝑜𝑟𝑜, 𝑝𝑒𝑟𝑜 𝑠𝑖𝑒𝑚𝑝𝑟𝑒 𝑠𝑒 𝑙𝑙𝑒𝑣𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑎𝑙𝑔𝑜. Con el tiempo dejaron de ser vistos como hombres y comenzaron a convertirse en mal augurio, en advertencia. Las madres decían a sus hijos que no siguieran las voces en medio de la tormenta, porque los Vaeltaja imitaban los tonos de quienes uno extrañaba. Otros aseguraban que bajo sus cascos no había rostro, solo dientes pálidos y un vacío que respiraba. Nadie logró comprobarlo nunca. Los pocos que sobrevivían a encontrarlos hablaban de algo peor: 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑙𝑚𝑎. Porque un Vaeltaja jamás parecía furioso a simple vista. Ni siquiera durante la matanza. Caminaban entre cuerpos con la misma quietud con la que un alto sacerdote recorre una catedral vacía. Como si matar no fuese violencia para ellos, sino un oficio. Como si cada hueso roto obedeciera una ley antigua que el resto del mundo había olvidado. Pero hay otro relato. Uno menos... "𝑟𝑒𝑝𝑒𝑡𝑖𝑑𝑜". Dicen que un Vaeltaja, hace mucho tiempo, permaneció demasiado tiempo cerca de una aldea. No cazó, no habló. Solo regresaba una y otra vez al mismo lugar, observando desde el bosque como un animal incapaz de abandonar algo que no entiende. Y cuando finalmente volvió a marcharse, el invierno lo siguió detrás. La aldea desapareció antes de la primavera, pues no encontraron cuerpos, solo huellas alrededor de las casas. Él no llevaba estandarte ni juramento visible. El hierro negro de su armadura estaba tan gastado que parecía haber sido arrastrado por el fondo de algún lugar. Atravesó pueblos enfermos, fosas abiertas y bosques donde incluso los lobos evitaban entrar. Un pueblo pequeño enterrado entre montañas negras, demasiado lejos de todo para importar realmente. El hambre ya había llegado antes que las bestias; las chimeneas dejaron de encenderse una por una, y la nieve cubría los techos como una mortaja blanca. Él permaneció ahí; quizá el deber, quizá un juramento. Pero se quedó porque todavía había alguien respirando. Las historias dicen que las criaturas del bosque comenzaron a rodear el valle la última nevada. Miles de ojos moviéndose entre los árboles al caer la noche y nadie sabe cuánto duró realmente esa nevada. Algunos hablan de días. Otros de semanas enteras donde el sonido del hierro y los gritos jamás se detuvieron. Cuando llegó la primavera, el pueblo seguía en pie. No estaba vacío, y encontraron que la aldea estaba llena y prosperando. Ni bestias, ni rastro de batalla. Ni sangre, ni vísceras. 𝑆𝑜𝑙𝑜 𝑙𝑎 𝑛𝑖𝑒𝑣𝑒 𝑑𝑒𝑟𝑟𝑒𝑡𝑖𝑑𝑎, 𝑎𝑢𝑔𝑢𝑟𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑢𝑛 𝑚𝑎𝑛̃𝑎𝑛𝑎. ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᛁᚴᛁ ᚢᛅᚱᚦᛘᛅᚦᛦ ᛋᚾᚢᛦ ᚼᚱᛅᛁᚾ ᚼᛅᛁᛘ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❝𝘕𝘰 𝘨𝘶𝘢𝘳𝘥𝘪𝘢𝘯 𝘳𝘦𝘵𝘶𝘳𝘯𝘴 𝘩𝘰𝘮𝘦 𝘤𝘭𝘦𝘢𝘯❞ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ᚦᛦ ‎‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎ ‎❛‎ ‎ https://youtu.be/8B-oncQtgAM‎ ❜
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  • Con la llegada de la noticia de que pronto sería papá, una emoción que nunca había sentido antes inundó todo su ser, pero con ello también llegaron nuevas preocupaciones y responsabilidades. Empezando por el delicado estado en el que se encontraría su amada esposa durante todo el proceso hasta el esperado momento del parto. Se le había dado una misión muy importante, encontrar una fuente de calor constante para la madre de sus hijos, ya que la forma de vida que estaba creciendo en su vientre consumía su temperatura corporal casi en su totalidad, dejándola muy débil.

    — Ya es hora.

    El día anterior había realizado los preparativos para partir a primera hora por la mañana, tan pronto saliera el sol, pidió a los empleados de la mansión Feu que le facilitaran el saco más grande que tuvieran, hecho con escamas de dragón para asegurarse de que no se fuera a romper a mitad de camino. Con todo eso listo pudo desplegar sus alas desde el balcón de su habitación para salir volando después de despedirse de su pareja, quien seguía durmiendo, ahora estaba más cansada que nunca.

    Se dirigió al volcán más cercano, aterrizando en el interior del mismo, entonces comenzó a recoger las dichosas piedras de fuego, que contenían una fuente de calor tan intensa que solo el cuerpo de un dragón podría soportar. Sujetó la primera en la palma de su mano, un segundo después esta se convirtió en polvo, deslizándose entre el espacio que había entre sus dedos hasta caer al suelo. Era de mala calidad, simplemente no le servía, se encogió de hombros con pesadez, dándose cuenta de que esto sería más difícil de lo que pensó en un inicio.

    Estuvo todo el día recogiendo piedras de fuego para llenar el saco hasta que no entrara una más, para eso fue necesario visitar varios volcanes, solo se detuvo cuando empezó a anochecer, ya que el sol se ocultó por completo decidió volver a su hogar. Había quedado hecho un desastre, cada parte de su cuerpo, ropa, cabello e incluso la joyería estaba negra de polvo y carbón, lo menos que podía esperarse tras pasar desde la mañana entre volcanes.

    Al llegar a las puertas de la mansión se encontró con un problema, el saco estaba tan lleno que no entraba por la puerta principal de ninguna manera, pero antes de eso había otro problema del que encargarse. Colocó la palma de la mano sobre el contenedor de las piedras, para infundir cada una de ellas de su energía solar, la criatura que estaba dentro de la dragona sin duda alguna tenía su sangre, no solo necesitaba calor, también el poder del sol para subsistir, pero sobretodo para crecer grande y fuerte.

    Desplegando sus alas una vez más llevó el botín hasta el patio trasero, aún habían otras preparaciones que hacer antes de poder darles uso a las piedras, hasta hace poco estaban en un volcán, por lo que era de esperarse que estuvieran repletas de suciedad, polvo e impurezas, no podía dejar que la madre de sus hijos las ingiera en ese estado, sería necesario limpiarlas apropiadamente.

    — Aún hay mucho trabajo que hacer...

    Estaba agotado de no haber comido nada desde la mañana, sin embargo, sentía que no podía relajarse hasta tener todo listo, quizás debería confiar en los empleados de la mansión, lo que se lo impedía era el temor de que cometieran algún fallo y, que fuera quien pronto sería madre quien sufra las consecuencias.
    Con la llegada de la noticia de que pronto sería papá, una emoción que nunca había sentido antes inundó todo su ser, pero con ello también llegaron nuevas preocupaciones y responsabilidades. Empezando por el delicado estado en el que se encontraría su amada esposa durante todo el proceso hasta el esperado momento del parto. Se le había dado una misión muy importante, encontrar una fuente de calor constante para la madre de sus hijos, ya que la forma de vida que estaba creciendo en su vientre consumía su temperatura corporal casi en su totalidad, dejándola muy débil. — Ya es hora. El día anterior había realizado los preparativos para partir a primera hora por la mañana, tan pronto saliera el sol, pidió a los empleados de la mansión Feu que le facilitaran el saco más grande que tuvieran, hecho con escamas de dragón para asegurarse de que no se fuera a romper a mitad de camino. Con todo eso listo pudo desplegar sus alas desde el balcón de su habitación para salir volando después de despedirse de su pareja, quien seguía durmiendo, ahora estaba más cansada que nunca. Se dirigió al volcán más cercano, aterrizando en el interior del mismo, entonces comenzó a recoger las dichosas piedras de fuego, que contenían una fuente de calor tan intensa que solo el cuerpo de un dragón podría soportar. Sujetó la primera en la palma de su mano, un segundo después esta se convirtió en polvo, deslizándose entre el espacio que había entre sus dedos hasta caer al suelo. Era de mala calidad, simplemente no le servía, se encogió de hombros con pesadez, dándose cuenta de que esto sería más difícil de lo que pensó en un inicio. Estuvo todo el día recogiendo piedras de fuego para llenar el saco hasta que no entrara una más, para eso fue necesario visitar varios volcanes, solo se detuvo cuando empezó a anochecer, ya que el sol se ocultó por completo decidió volver a su hogar. Había quedado hecho un desastre, cada parte de su cuerpo, ropa, cabello e incluso la joyería estaba negra de polvo y carbón, lo menos que podía esperarse tras pasar desde la mañana entre volcanes. Al llegar a las puertas de la mansión se encontró con un problema, el saco estaba tan lleno que no entraba por la puerta principal de ninguna manera, pero antes de eso había otro problema del que encargarse. Colocó la palma de la mano sobre el contenedor de las piedras, para infundir cada una de ellas de su energía solar, la criatura que estaba dentro de la dragona sin duda alguna tenía su sangre, no solo necesitaba calor, también el poder del sol para subsistir, pero sobretodo para crecer grande y fuerte. Desplegando sus alas una vez más llevó el botín hasta el patio trasero, aún habían otras preparaciones que hacer antes de poder darles uso a las piedras, hasta hace poco estaban en un volcán, por lo que era de esperarse que estuvieran repletas de suciedad, polvo e impurezas, no podía dejar que la madre de sus hijos las ingiera en ese estado, sería necesario limpiarlas apropiadamente. — Aún hay mucho trabajo que hacer... Estaba agotado de no haber comido nada desde la mañana, sin embargo, sentía que no podía relajarse hasta tener todo listo, quizás debería confiar en los empleados de la mansión, lo que se lo impedía era el temor de que cometieran algún fallo y, que fuera quien pronto sería madre quien sufra las consecuencias.
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  • Disfrutaba de uno de los "paraísos" terrenales, bendecidos por la lluvia de su padre, y la protección de su madre.

    Las aguas en ese lugar, tenían una temperatura increíble, perfecta para la piel.

    Además la privacidad, permitía que su invitada 🦋ℭ𝔞𝔰𝔱𝔬𝔯𝔦𝔠𝔢🦋 no tuviera que preocuparse por el don que poseía. Sólo estarían ellos solos.

    — ¡Entra al agua, está perfecta!—

    #SeductiveSunday
    Disfrutaba de uno de los "paraísos" terrenales, bendecidos por la lluvia de su padre, y la protección de su madre. Las aguas en ese lugar, tenían una temperatura increíble, perfecta para la piel. Además la privacidad, permitía que su invitada [fable_pink_lobster_370] no tuviera que preocuparse por el don que poseía. Sólo estarían ellos solos. — ¡Entra al agua, está perfecta!— #SeductiveSunday
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  • • Las Crónicas De Fenrir Queen •

    ~El día que ella se marchó..~

    Después de semanas oculto entre montañas nevadas y restos de una guerra que todavía seguía ardiendo dentro de su cabeza, Kael Vireon finalmente había conseguido volver a caminar gracias a la ayuda constante de Fenrir Queen. Para él, aquella chica se había convertido lentamente en algo mucho más importante de lo que quería admitir. En un mundo donde todo olía a humo, sangre y cenizas, Fenrir era la única cosa que todavía parecía cálida. Cada vez que aparecía entrando a la cueva con comida, agua o vendas improvisadas, Kael sentía por unos instantes que el dolor desaparecía un poco. Ella hablaba poco, pero incluso su silencio transmitía tranquilidad. Y para un niño que acababa de perder absolutamente todo… aquello terminó convirtiéndose en un refugio emocional del que ni siquiera era consciente.

    Había noches donde Kael despertaba sobresaltado por las pesadillas, escuchando nuevamente los gritos de su pueblo, viendo otra vez el fuego devorando las casas mientras el cielo se llenaba de aquellas monstruosas estructuras flotantes. Recordaba el abrazo desesperado de su madre, el último grito de su padre y la sensación de impotencia mientras el mundo entero colapsaba frente a él. Pero entonces veía a Fenrir dormida cerca del fuego o escuchaba su voz tranquila preguntándole si las heridas todavía dolían… y por un momento podía respirar otra vez.

    Por eso jamás imaginó lo que estaba a punto de descubrir.

    Aquella mañana el sonido regresó.

    Un estruendo profundo atravesó las montañas haciendo vibrar la nieve bajo sus pies. Kael abrió los ojos inmediatamente y su cuerpo reaccionó por puro instinto. Ese ruido… era exactamente el mismo. El mismo sonido que escuchó el día que comenzó la masacre.

    Sin decir nada salió rápidamente de la cueva mientras el viento helado golpeaba su rostro. Desde la altura de la montaña pudo ver enormes sombras moviéndose entre las nubes. Varias estructuras gigantescas descendían lentamente sobre el valle rodeadas de humo y energía, como depredadores regresando al lugar donde ya habían arrasado todo una vez.

    El corazón de Kael comenzó a acelerarse violentamente.

    No.

    No podía ser.

    Sus piernas avanzaron solas entre la nieve hasta alcanzar un punto desde donde podía observar mejor el valle… y entonces la vio.

    Fenrir.

    Estaba allí.

    De pie sobre una de aquellas enormes plataformas flotantes mientras el viento movía lentamente su vestido blanco. Detrás de ella caminaban soldados armados cubiertos con las mismas armaduras oscuras que Kael jamás había podido olvidar. Desde esa distancia ella parecía tranquila, completamente integrada entre aquel ejército monstruoso que dominaba el cielo.

    Y fue entonces cuando Kael empezó a reconocer los símbolos.

    Las banderas negras.

    Los emblemas grabados sobre el metal.

    Las marcas que vio entre humo y sangre el día que su hogar desapareció.

    Todo encajó de golpe.

    Fenrir no era una superviviente.
    No era una chica perdida.
    No era alguien que simplemente apareció en medio de la guerra.

    Ella pertenecía a ellos.

    Al mismo ejército que redujo su hogar a cenizas.
    Al mismo ejército que asesinó a su madre, a su padre, a sus vecinos… a todos.

    Kael sintió que algo dentro de él simplemente se rompía.

    Las imágenes comenzaron a mezclarse violentamente en su cabeza. Su madre abrazándolo mientras lloraba. Su padre cubierto de sangre intentando detener a aquellos soldados. El fuego consumiendo las calles. Los gritos. La nieve teñida de rojo. Y luego Fenrir… sentada junto al fuego de la cueva mirándolo con aquella expresión tranquila mientras curaba sus heridas.

    El contraste era demasiado.

    Su respiración empezó a fallar.

    —…no…—

    La voz apenas salió de su garganta mientras retrocedía un paso sobre la nieve. Abajo, varias naves comenzaron a elevarse lentamente y soldados seguían moviéndose alrededor de Fenrir como si aquel infierno fuera algo normal para ella.

    —…tú…?—

    Las lágrimas empezaron a caerle sin siquiera darse cuenta.

    Todo lo que había construido emocionalmente alrededor de ella empezó a derrumbarse de golpe. Porque Fenrir no solo había sido alguien importante para él. Había sido literalmente lo único que le quedaba después de perderlo todo. La única persona que logró hacerle sentir protegido otra vez. La única voz capaz de calmar sus pesadillas.

    Y ahora estaba viendo que esa misma persona pertenecía al monstruo que destruyó su vida.

    Kael apretó los puños con tanta fuerza que sus uñas atravesaron la piel de sus manos. Su cuerpo entero comenzó a temblar mientras una mezcla insoportable de dolor, rabia y traición crecía dentro de él como algo vivo.

    Quería odiarla.

    Quería gritarle.

    Quería arrancarse de encima cada recuerdo relacionado con ella.

    Pero justamente eso era lo que más lo destruía… porque aun viendo todo aquello, una parte de él seguía recordando a la chica que se sentaba junto al fuego para hacerle compañía en silencio.

    Y esa contradicción terminó quebrándolo completamente.

    El aire empezó a vibrar.

    Primero levemente.

    Después violentamente.

    La nieve alrededor de Kael comenzó a agrietarse mientras una presión monstruosa explotaba desde su cuerpo de forma descontrolada. Rocas enteras empezaron a fracturarse bajo sus pies y el espacio alrededor suyo pareció deformarse por un instante.

    Kael cayó de rodillas gritando mientras el dolor emocional terminaba despertando algo dormido en lo más profundo de su existencia.

    La Resonancia Sísmica del Vacío.

    Una habilidad nacida del colapso absoluto de sus emociones y de un odio tan intenso que literalmente hacía vibrar el mundo a su alrededor. Ondas invisibles comenzaron a expandirse desde su cuerpo deformando el aire y resquebrajando todo lo que tocaban. La montaña explotó en múltiples fracturas gigantescas mientras árboles enteros eran arrancados desde la raíz y enormes pedazos de tierra colapsaban hacia el vacío.

    El cielo mismo parecía partirse.

    Las estructuras flotantes comenzaron a sacudirse violentamente.

    Varios soldados perdieron el equilibrio.

    Incluso el océano lejano empezó a agitarse bajo aquellas vibraciones monstruosas.

    Y en medio de aquel nacimiento aterrador… Kael solo podía mirar a Fenrir con el rostro completamente roto por el dolor.

    Porque en ese instante murió el niño que todavía quería creer en ella.

    Y nació alguien capaz de hacer temblar el mundo entero con su odio.
    • Las Crónicas De Fenrir Queen • ~El día que ella se marchó..~ Después de semanas oculto entre montañas nevadas y restos de una guerra que todavía seguía ardiendo dentro de su cabeza, Kael Vireon finalmente había conseguido volver a caminar gracias a la ayuda constante de Fenrir Queen. Para él, aquella chica se había convertido lentamente en algo mucho más importante de lo que quería admitir. En un mundo donde todo olía a humo, sangre y cenizas, Fenrir era la única cosa que todavía parecía cálida. Cada vez que aparecía entrando a la cueva con comida, agua o vendas improvisadas, Kael sentía por unos instantes que el dolor desaparecía un poco. Ella hablaba poco, pero incluso su silencio transmitía tranquilidad. Y para un niño que acababa de perder absolutamente todo… aquello terminó convirtiéndose en un refugio emocional del que ni siquiera era consciente. Había noches donde Kael despertaba sobresaltado por las pesadillas, escuchando nuevamente los gritos de su pueblo, viendo otra vez el fuego devorando las casas mientras el cielo se llenaba de aquellas monstruosas estructuras flotantes. Recordaba el abrazo desesperado de su madre, el último grito de su padre y la sensación de impotencia mientras el mundo entero colapsaba frente a él. Pero entonces veía a Fenrir dormida cerca del fuego o escuchaba su voz tranquila preguntándole si las heridas todavía dolían… y por un momento podía respirar otra vez. Por eso jamás imaginó lo que estaba a punto de descubrir. Aquella mañana el sonido regresó. Un estruendo profundo atravesó las montañas haciendo vibrar la nieve bajo sus pies. Kael abrió los ojos inmediatamente y su cuerpo reaccionó por puro instinto. Ese ruido… era exactamente el mismo. El mismo sonido que escuchó el día que comenzó la masacre. Sin decir nada salió rápidamente de la cueva mientras el viento helado golpeaba su rostro. Desde la altura de la montaña pudo ver enormes sombras moviéndose entre las nubes. Varias estructuras gigantescas descendían lentamente sobre el valle rodeadas de humo y energía, como depredadores regresando al lugar donde ya habían arrasado todo una vez. El corazón de Kael comenzó a acelerarse violentamente. No. No podía ser. Sus piernas avanzaron solas entre la nieve hasta alcanzar un punto desde donde podía observar mejor el valle… y entonces la vio. Fenrir. Estaba allí. De pie sobre una de aquellas enormes plataformas flotantes mientras el viento movía lentamente su vestido blanco. Detrás de ella caminaban soldados armados cubiertos con las mismas armaduras oscuras que Kael jamás había podido olvidar. Desde esa distancia ella parecía tranquila, completamente integrada entre aquel ejército monstruoso que dominaba el cielo. Y fue entonces cuando Kael empezó a reconocer los símbolos. Las banderas negras. Los emblemas grabados sobre el metal. Las marcas que vio entre humo y sangre el día que su hogar desapareció. Todo encajó de golpe. Fenrir no era una superviviente. No era una chica perdida. No era alguien que simplemente apareció en medio de la guerra. Ella pertenecía a ellos. Al mismo ejército que redujo su hogar a cenizas. Al mismo ejército que asesinó a su madre, a su padre, a sus vecinos… a todos. Kael sintió que algo dentro de él simplemente se rompía. Las imágenes comenzaron a mezclarse violentamente en su cabeza. Su madre abrazándolo mientras lloraba. Su padre cubierto de sangre intentando detener a aquellos soldados. El fuego consumiendo las calles. Los gritos. La nieve teñida de rojo. Y luego Fenrir… sentada junto al fuego de la cueva mirándolo con aquella expresión tranquila mientras curaba sus heridas. El contraste era demasiado. Su respiración empezó a fallar. —…no…— La voz apenas salió de su garganta mientras retrocedía un paso sobre la nieve. Abajo, varias naves comenzaron a elevarse lentamente y soldados seguían moviéndose alrededor de Fenrir como si aquel infierno fuera algo normal para ella. —…tú…?— Las lágrimas empezaron a caerle sin siquiera darse cuenta. Todo lo que había construido emocionalmente alrededor de ella empezó a derrumbarse de golpe. Porque Fenrir no solo había sido alguien importante para él. Había sido literalmente lo único que le quedaba después de perderlo todo. La única persona que logró hacerle sentir protegido otra vez. La única voz capaz de calmar sus pesadillas. Y ahora estaba viendo que esa misma persona pertenecía al monstruo que destruyó su vida. Kael apretó los puños con tanta fuerza que sus uñas atravesaron la piel de sus manos. Su cuerpo entero comenzó a temblar mientras una mezcla insoportable de dolor, rabia y traición crecía dentro de él como algo vivo. Quería odiarla. Quería gritarle. Quería arrancarse de encima cada recuerdo relacionado con ella. Pero justamente eso era lo que más lo destruía… porque aun viendo todo aquello, una parte de él seguía recordando a la chica que se sentaba junto al fuego para hacerle compañía en silencio. Y esa contradicción terminó quebrándolo completamente. El aire empezó a vibrar. Primero levemente. Después violentamente. La nieve alrededor de Kael comenzó a agrietarse mientras una presión monstruosa explotaba desde su cuerpo de forma descontrolada. Rocas enteras empezaron a fracturarse bajo sus pies y el espacio alrededor suyo pareció deformarse por un instante. Kael cayó de rodillas gritando mientras el dolor emocional terminaba despertando algo dormido en lo más profundo de su existencia. La Resonancia Sísmica del Vacío. Una habilidad nacida del colapso absoluto de sus emociones y de un odio tan intenso que literalmente hacía vibrar el mundo a su alrededor. Ondas invisibles comenzaron a expandirse desde su cuerpo deformando el aire y resquebrajando todo lo que tocaban. La montaña explotó en múltiples fracturas gigantescas mientras árboles enteros eran arrancados desde la raíz y enormes pedazos de tierra colapsaban hacia el vacío. El cielo mismo parecía partirse. Las estructuras flotantes comenzaron a sacudirse violentamente. Varios soldados perdieron el equilibrio. Incluso el océano lejano empezó a agitarse bajo aquellas vibraciones monstruosas. Y en medio de aquel nacimiento aterrador… Kael solo podía mirar a Fenrir con el rostro completamente roto por el dolor. Porque en ese instante murió el niño que todavía quería creer en ella. Y nació alguien capaz de hacer temblar el mundo entero con su odio.
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