• ❝Tenemos un trato❞
    Fandom The Originals || OC
    Categoría Fantasía
    La lluvia golpeaba el parabrisas con insistencia mientras el limpiaparabrisas arrastraba el agua de un lado a otro en un movimiento casi hipnótico. Rue llevaba demasiadas horas en carretera. Café frío. Gasolineras perdidas. El mapa lleno de marcas y nombres tachados. Y, aun asi, aquella pista era la primera real en semanas: Jebediah Voss había vuelto. Solo pensar en aquel nombre le revolvía algo oscuro en el pecho y le provocaba náuseas. Porque recordaba perfectamente la noche en la que le clavó una estaca en el corazón la primera vez. Recordaba la sangre. La sonrisa enferma de aquel vampiro incluso mientras moría. Recordaba el cuerpo de Logan tirado sobre el suelo del salón de su propia casa.

    Todavia seguía soñando con ello.

    Y ahora alguien estaba trayendo monstruos de vuelta de entre los muertos. Vampiros. Hombres lobo. Brujas. Criaturas que deberían haberse quedado pudriéndose bajo tierra. Todos con la misma marca grabada en la piel. Como ganado marcado antes del sacrificio. La última pista la habia llevado hasta un pueblo perdido entre montañas y bosque. No muy diferente al pueblo donde se habría criado: Uno de esos lugares donde las calles quedan vacías demasiado pronto y donde la gente evita mirar a los desconocidos demasiado tiempo. Un lugar donde nunca pasaba nada…

    >> Llevaba en ese pueblo apenas unas horas y ya habia encontrado suficiente sangre como para saber que Jebediah estaba cerca. Muy cerca. El problema fue darse cuenta demasiado tarde de que él también la había encontrado a ella.

    Rue avanzaba entre los árboles con la estaba de madera bien aferrada a su mano derecha y la linterna temblando ligeramente entre sus dedos. El bosque estaba demasiado silencioso. Sin grillos, ni viento, ni animales. Mala señal. Una rama crujió detrás de ella a pesar de la maleza húmeda por la lluvia.

    La mujer reaccionó rápido, girándose con la estaca ya en mano, pero no fue suficientemente rápida. Jebediah apareció de entre un par de árboles como una sombra siniestra, estampándola contra el tronco de un árbol con una fuerza brutal. El golpe le arrancó el aire de los pulmones.

    -Oh…. -dijo Jebediah en un tétrico arrullo- Cuanto te he echado de menos, Rue -la voz del vampiro sonó pegada a su oído, suave, enfermiza- Aunque debo admitir que esperaba que el duelo te hubiese envejecido peor.

    Rue forcejeó, intentando mover la mano que sostenía la estaca, a pesar de que él le sujetaba la muñeca con fuerza sobrenatural.

    -Debería haberte arrancado la cabeza aquella noche -escupió ella entre dientes.

    Jebediah sonrió. Y aquella sonrisa, a pesar de la lluvia que empapaba el rostro del vampiro seguía siendo exactamente igual que años atrás.

    -Y aun así aquí me tienes. Una estupenda segunda oportunidad… Para mí… Por fin sabré a qué sabe tu sangre…


    Ansel
    La lluvia golpeaba el parabrisas con insistencia mientras el limpiaparabrisas arrastraba el agua de un lado a otro en un movimiento casi hipnótico. Rue llevaba demasiadas horas en carretera. Café frío. Gasolineras perdidas. El mapa lleno de marcas y nombres tachados. Y, aun asi, aquella pista era la primera real en semanas: Jebediah Voss había vuelto. Solo pensar en aquel nombre le revolvía algo oscuro en el pecho y le provocaba náuseas. Porque recordaba perfectamente la noche en la que le clavó una estaca en el corazón la primera vez. Recordaba la sangre. La sonrisa enferma de aquel vampiro incluso mientras moría. Recordaba el cuerpo de Logan tirado sobre el suelo del salón de su propia casa. Todavia seguía soñando con ello. Y ahora alguien estaba trayendo monstruos de vuelta de entre los muertos. Vampiros. Hombres lobo. Brujas. Criaturas que deberían haberse quedado pudriéndose bajo tierra. Todos con la misma marca grabada en la piel. Como ganado marcado antes del sacrificio. La última pista la habia llevado hasta un pueblo perdido entre montañas y bosque. No muy diferente al pueblo donde se habría criado: Uno de esos lugares donde las calles quedan vacías demasiado pronto y donde la gente evita mirar a los desconocidos demasiado tiempo. Un lugar donde nunca pasaba nada… >> Llevaba en ese pueblo apenas unas horas y ya habia encontrado suficiente sangre como para saber que Jebediah estaba cerca. Muy cerca. El problema fue darse cuenta demasiado tarde de que él también la había encontrado a ella. Rue avanzaba entre los árboles con la estaba de madera bien aferrada a su mano derecha y la linterna temblando ligeramente entre sus dedos. El bosque estaba demasiado silencioso. Sin grillos, ni viento, ni animales. Mala señal. Una rama crujió detrás de ella a pesar de la maleza húmeda por la lluvia. La mujer reaccionó rápido, girándose con la estaca ya en mano, pero no fue suficientemente rápida. Jebediah apareció de entre un par de árboles como una sombra siniestra, estampándola contra el tronco de un árbol con una fuerza brutal. El golpe le arrancó el aire de los pulmones. -Oh…. -dijo Jebediah en un tétrico arrullo- Cuanto te he echado de menos, Rue -la voz del vampiro sonó pegada a su oído, suave, enfermiza- Aunque debo admitir que esperaba que el duelo te hubiese envejecido peor. Rue forcejeó, intentando mover la mano que sostenía la estaca, a pesar de que él le sujetaba la muñeca con fuerza sobrenatural. -Debería haberte arrancado la cabeza aquella noche -escupió ella entre dientes. Jebediah sonrió. Y aquella sonrisa, a pesar de la lluvia que empapaba el rostro del vampiro seguía siendo exactamente igual que años atrás. -Y aun así aquí me tienes. Una estupenda segunda oportunidad… Para mí… Por fin sabré a qué sabe tu sangre… [THEFIRST.ALPHA]
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  • Si, seguramente sea "la marca" y no el ser un hibrido de vampiro y lobo...
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  • Hacía un poco de calor en Teyvat.
    Razor, el Chico Lobo ya había hecho casi todas sus actividades del día a día, jugó por horas con su manada de lobos, pescó, se bañó en el lago detrás de Mondstadt, había ido a la Biblioteca a sus clases con su maestra Lisa.

    Al salir de la biblioteca y de la sede de los caballeros de Favonius el sol pegó en su rostro haciéndolo cerrar ligeramente sus ojos hasta adaptarse de nuevo a la luz.

    -Nhg...sol...enojado... -Así conocía él "calor" y luego, sonrió. Siempre buscaba cualquier pretexto para que Sara, la dueña y cocinera de El Gran Cazador le hiciera un batido bien frío con ganchos de lobo y miel-

    Con aquella idea y pretexto perfecto fue corriendo al restaurante cerca de la plaza de Mondstadt.

    -¡Sara...Sara...Sara!... -Demandó entrando al lugar mientras señalaba indignado hacia arriba y hacia afuera "indignado"-...Sol...molesto...

    +¡Razor! ¡Que sorpresa verte por aquí!... ¿Hu? Con que sol "molesto" ¿Eh?

    -¡Uhum! ¡Mucho!...

    +¿No será que...?...Ay ya, ya sé lo que quieres...Siéntate, ya te traigo uno.

    Razor sonrió victorioso. Tomó asiento como siempre y movió sus piernas de lado a lado esperando. Minutos después Sara llegó con su "arma contra el sol", su batido helado.

    +No lo bebas muy rápido...siempre se te congela el cerebro~.

    Razor tomó el vaso con los ojos resplandecientes e ignorando como siempre la advertencia su primer sorbo fue, grande, sus ojos se cerraron y se quejó levemente, paladar y cerebro congelado, pero rió, era un dolor "bueno".

    +¡Te dije que con cuidado!
    -Heh...Batido...bueno.... -Dejó un par de Moras pagando el batido y se fue victorioso con bebida en manos. La puerta del restaurante se abrió de nuevo-...Gracias...Sara...buena...

    Se le había olvidado agradecer como le enseñaron Jean y Lisa, después de ello, se fue contento bebiendo.
    Hacía un poco de calor en Teyvat. Razor, el Chico Lobo ya había hecho casi todas sus actividades del día a día, jugó por horas con su manada de lobos, pescó, se bañó en el lago detrás de Mondstadt, había ido a la Biblioteca a sus clases con su maestra Lisa. Al salir de la biblioteca y de la sede de los caballeros de Favonius el sol pegó en su rostro haciéndolo cerrar ligeramente sus ojos hasta adaptarse de nuevo a la luz. -Nhg...sol...enojado... -Así conocía él "calor" y luego, sonrió. Siempre buscaba cualquier pretexto para que Sara, la dueña y cocinera de El Gran Cazador le hiciera un batido bien frío con ganchos de lobo y miel- Con aquella idea y pretexto perfecto fue corriendo al restaurante cerca de la plaza de Mondstadt. -¡Sara...Sara...Sara!... -Demandó entrando al lugar mientras señalaba indignado hacia arriba y hacia afuera "indignado"-...Sol...molesto... +¡Razor! ¡Que sorpresa verte por aquí!... ¿Hu? Con que sol "molesto" ¿Eh? -¡Uhum! ¡Mucho!... +¿No será que...?...Ay ya, ya sé lo que quieres...Siéntate, ya te traigo uno. Razor sonrió victorioso. Tomó asiento como siempre y movió sus piernas de lado a lado esperando. Minutos después Sara llegó con su "arma contra el sol", su batido helado. +No lo bebas muy rápido...siempre se te congela el cerebro~. Razor tomó el vaso con los ojos resplandecientes e ignorando como siempre la advertencia su primer sorbo fue, grande, sus ojos se cerraron y se quejó levemente, paladar y cerebro congelado, pero rió, era un dolor "bueno". +¡Te dije que con cuidado! -Heh...Batido...bueno.... -Dejó un par de Moras pagando el batido y se fue victorioso con bebida en manos. La puerta del restaurante se abrió de nuevo-...Gracias...Sara...buena... Se le había olvidado agradecer como le enseñaron Jean y Lisa, después de ello, se fue contento bebiendo.
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  • —¡Un muy feliz día de las madres a todas las madres del mundo!.

    *Entrega una tarjeta junto con unas flores y oso de peluche y una caja de chocolates de cereales y dulces naturales hechos por ella misma, que tenía forma de corazón, el escenario se veía muy lindo bien adornado con globos alusivos al día de la madre y en el fondo de tan bonita celebración había una gran pancarta que decía lo siguiente*

    "Because there's only one mother, thank you for existing and giving us life, for being true warriors in this world, and for always taking care of us and protecting us. Happy Mother's Day!" Happy Mother's Day to all the mothers of the world, with love from your family. Souvenir Ma Famille Le Jardin Des Meilleurs Amis, to my beloved Ficrol family".


    —¡Espero que en verdad os sea de agrado estas ofrendas con cariño, amor y aprecio para todas las madres del mundo!.

    De vuestra amiga y Hermana Lady Céleste
    "La Rosa Violeta Celestial".
    En nombre de mi amada familia Souvenir Ma Famille Le Jardin Des Meilleurs Amis, para mi querida y maravillosa familia FicRol.
    —¡Un muy feliz día de las madres a todas las madres del mundo!. *Entrega una tarjeta junto con unas flores y oso de peluche y una caja de chocolates de cereales y dulces naturales hechos por ella misma, que tenía forma de corazón, el escenario se veía muy lindo bien adornado con globos alusivos al día de la madre y en el fondo de tan bonita celebración había una gran pancarta que decía lo siguiente* "Because there's only one mother, thank you for existing and giving us life, for being true warriors in this world, and for always taking care of us and protecting us. Happy Mother's Day!" Happy Mother's Day to all the mothers of the world, with love from your family. Souvenir Ma Famille Le Jardin Des Meilleurs Amis, to my beloved Ficrol family". —¡Espero que en verdad os sea de agrado estas ofrendas con cariño, amor y aprecio para todas las madres del mundo!. De vuestra amiga y Hermana Lady Céleste "La Rosa Violeta Celestial". En nombre de mi amada familia Souvenir Ma Famille Le Jardin Des Meilleurs Amis, para mi querida y maravillosa familia FicRol. :STK-11: :STK-11: :STK-45: :STK-47: :STK-64: :STK-69: :STK-84: :STK-75:
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  • Cuidado, cariño. Si sigues provocándome, voy a dejar de ser un lobo civilizado y voy a empezar a cazar de verdad.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    CURIOSADES DE NATASHA RUSSELL
    1) Se está sacando la nacionalidad estadounidense.
    2) Aprendió a conducir moto a la edad de 15.
    3) No es muy fan de tomar el sol.
    4) Tiene una alta tolerancia al alcohol.
    5) Ha esquivado a la muerte dos veces.
    6) Le gusta la moda.
    7) A veces siente que es algo brusca.
    8) No duerme muy bien.
    9) Le encanta el café negro.
    10) Tiene un acento muy marcado.
    11) Quiere acabar con la manada de los lobos que asesinaron a su familia.
    CURIOSADES DE NATASHA RUSSELL 1) Se está sacando la nacionalidad estadounidense. 2) Aprendió a conducir moto a la edad de 15. 3) No es muy fan de tomar el sol. 4) Tiene una alta tolerancia al alcohol. 5) Ha esquivado a la muerte dos veces. 6) Le gusta la moda. 7) A veces siente que es algo brusca. 8) No duerme muy bien. 9) Le encanta el café negro. 10) Tiene un acento muy marcado. 11) Quiere acabar con la manada de los lobos que asesinaron a su familia.
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  • Todo está oscuro... Todo está mal sintiendo como su sangre hervía.... *Estaba teniendo un combate muy dificultoso*

    *Al ponerse una máscara sintiéndose representado como un lobo igual que mí madre Ryu リュウ・イシュタル・ヨキン mí pelo crecía y mí sangre hervía más*

    *Mí pelo empezaba a crecer combinando los colores de mís madres mí sangre demoníaca hirviendo transforma mí ser igual de destructivo que mí madre Veythra Lili Queen Ishtar , una hoz aparecía y una gabardina que combina los colores de ambas me envolvía*

    -Yo no perdonaré aquel que se atreva a poner un dedo en mis madres! Yo soy el lobo! Hijo de Ryu リュウ・イシュタル・ヨキン! Yo soy un demonio! Y el caos es un aliado! No hay porque temerle! Soy hijo de Veythra Lili Queen Ishtar

    - Está máscara , estos colores y está carne! representan la unión de ambas! Aquella criatura que mancilla esto se las verá con mí presencia *decía con arrogancia aquella transformación no era el en si.. sino una persona mas...*

    *Aquella entidad procedía a acabar con sus enemigos rápidamente para luego dar una imagen amenazadora avanzando en silencio*


    Todo está oscuro... Todo está mal sintiendo como su sangre hervía.... *Estaba teniendo un combate muy dificultoso* *Al ponerse una máscara sintiéndose representado como un lobo igual que mí madre [Ryu] mí pelo crecía y mí sangre hervía más* *Mí pelo empezaba a crecer combinando los colores de mís madres mí sangre demoníaca hirviendo transforma mí ser igual de destructivo que mí madre [Lili.Queen], una hoz aparecía y una gabardina que combina los colores de ambas me envolvía* -Yo no perdonaré aquel que se atreva a poner un dedo en mis madres! Yo soy el lobo! Hijo de [Ryu]! Yo soy un demonio! Y el caos es un aliado! No hay porque temerle! Soy hijo de [Lili.Queen] - Está máscara , estos colores y está carne! representan la unión de ambas! Aquella criatura que mancilla esto se las verá con mí presencia *decía con arrogancia aquella transformación no era el en si.. sino una persona mas...* *Aquella entidad procedía a acabar con sus enemigos rápidamente para luego dar una imagen amenazadora avanzando en silencio*
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  • Hace globos con lo condones, que le han regalado, a tener muchos guardados.*
    Hace globos con lo condones, que le han regalado, a tener muchos guardados.*
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  • ---

    En este crepúsculo sin sombra,
    en los que arden los deseos de un apremio que llega sin anunciación,
    reverencio a tu corazón entre enjambres sagrados,
    Virgen entre suspiros conocida.

    Un néctar fino emerge de tus labios.
    El carmín de tus maneras, como ondulas con el violáceo matiz de tu sonrisa,
    que es un embriagador licor de naranjas, ese como el que viertes sobre mí,
    y en los que apuras el borde de continentes de una locura sin tiempo,
    sobre la geografía de mi cuerpo.

    Si este hechizo tiene nombre, quisiera perderme en tus recuerdos,
    Que son castillos en el cielo.
    Oh, Eva extraviada entre tu Jardín que es el Edén de mis principios y mis fines.
    Si mis labios pudieran nombrarte, me desvanecería y nacería de nuevo.

    Mujer extraña, nocturna Dama, tú, que renuevas la sociedad de mis estrellas.
    ¿Puedes escucharme?
    ¿Me anhelas tanto como yo a tus tormentas de Coriolis?
    Aunque vistas el éxtasis del cielo con tus promesas conocidas,
    Serás la portadora de mis ayeres y mis días.
    Y yo en cambio te soñaría como la portadora de un manto, sagrada,
    en el que también eres la fiereza del corazón del mar.
    Que no perdona a quién ama con los colores de un mundo que no se ha visto.

    Saberte real o una ilusión no me importa,
    siempre que no apagues las lámparas que alumbran nuestras ingenuidades al soñar,
    Como una sagaz trilogía de cascadas y de nieve.
    En el invierno que derrite los cuerpos que se persiguen en un vals interminable.
    Y me pregunto por qué;
    Si esto es real o fantasía.
    Si vemos el mundo con lo que se toca, en un libro doloroso de amor y de incendios al imaginarte siendo mía.

    Como sólo las doncellas son rescatadas de las bocas de los lobos.

    Y yo soy más ilícito de todos los que han logrado dar con tu realidad,
    entre imperios y atardeceres de mañanas.
    Oh, tierra de gracias, dueña de mi vida, espejo de mis sueños.
    Sagrada niña mujer, mujer niña, tú con tu vestido de orquídeas ante perfiles de mi propia codicia.
    No hay retorno para mí, y, vuelo, en el paraíso encarnado que sólo eres tú, y tan sólo tú.
    Y me pierdo entre el lecho de tus abrazos,
    Siento que no hay vuelta atrás.
    Oh, amanecer de tardes de un no retorno,
    Nos mezclamos como cazadores el uno del otro.

    Y al correr detrás de las luces de los campos de todos tus conjuros,
    Oh, hechicera de la noche, nos hacemos uno, y entre entregas de sentires en los que me transformo en tu siervo,
    Amparo mi despertar en el trono de la entrega,
    Que se piensa, y es la más sagrada de todas las historias.

    Oh, ven a mí, dama de hipnosis en los labios, reparte tus marcas en mi cuerpo.
    Así reviviré de nuevo,
    Así viviré con una corona depuesta por ti,
    en este tiempo detenido.
    En el que podré ser tuyo,
    En tus paraísos que se mecen ya entre nosotros,
    Y así finalmente,
    recrearme en el encuentro con tu propia euforia.

    --- En este crepúsculo sin sombra, en los que arden los deseos de un apremio que llega sin anunciación, reverencio a tu corazón entre enjambres sagrados, Virgen entre suspiros conocida. Un néctar fino emerge de tus labios. El carmín de tus maneras, como ondulas con el violáceo matiz de tu sonrisa, que es un embriagador licor de naranjas, ese como el que viertes sobre mí, y en los que apuras el borde de continentes de una locura sin tiempo, sobre la geografía de mi cuerpo. Si este hechizo tiene nombre, quisiera perderme en tus recuerdos, Que son castillos en el cielo. Oh, Eva extraviada entre tu Jardín que es el Edén de mis principios y mis fines. Si mis labios pudieran nombrarte, me desvanecería y nacería de nuevo. Mujer extraña, nocturna Dama, tú, que renuevas la sociedad de mis estrellas. ¿Puedes escucharme? ¿Me anhelas tanto como yo a tus tormentas de Coriolis? Aunque vistas el éxtasis del cielo con tus promesas conocidas, Serás la portadora de mis ayeres y mis días. Y yo en cambio te soñaría como la portadora de un manto, sagrada, en el que también eres la fiereza del corazón del mar. Que no perdona a quién ama con los colores de un mundo que no se ha visto. Saberte real o una ilusión no me importa, siempre que no apagues las lámparas que alumbran nuestras ingenuidades al soñar, Como una sagaz trilogía de cascadas y de nieve. En el invierno que derrite los cuerpos que se persiguen en un vals interminable. Y me pregunto por qué; Si esto es real o fantasía. Si vemos el mundo con lo que se toca, en un libro doloroso de amor y de incendios al imaginarte siendo mía. Como sólo las doncellas son rescatadas de las bocas de los lobos. Y yo soy más ilícito de todos los que han logrado dar con tu realidad, entre imperios y atardeceres de mañanas. Oh, tierra de gracias, dueña de mi vida, espejo de mis sueños. Sagrada niña mujer, mujer niña, tú con tu vestido de orquídeas ante perfiles de mi propia codicia. No hay retorno para mí, y, vuelo, en el paraíso encarnado que sólo eres tú, y tan sólo tú. Y me pierdo entre el lecho de tus abrazos, Siento que no hay vuelta atrás. Oh, amanecer de tardes de un no retorno, Nos mezclamos como cazadores el uno del otro. Y al correr detrás de las luces de los campos de todos tus conjuros, Oh, hechicera de la noche, nos hacemos uno, y entre entregas de sentires en los que me transformo en tu siervo, Amparo mi despertar en el trono de la entrega, Que se piensa, y es la más sagrada de todas las historias. Oh, ven a mí, dama de hipnosis en los labios, reparte tus marcas en mi cuerpo. Así reviviré de nuevo, Así viviré con una corona depuesta por ti, en este tiempo detenido. En el que podré ser tuyo, En tus paraísos que se mecen ya entre nosotros, Y así finalmente, recrearme en el encuentro con tu propia euforia.
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  • ---

    En este tórrido deseo, enhebro una rosa en el augurio de tus puertas de piedra;
    Me someto al albor de tus sirenas,
    Sagrada encendida como una lámpara del este.

    Oh, destello de ruedas del tiempo, que no dejan de andar en el arriba y el abajo.
    Brindaré ante este silencio; de ingerible porte.
    Ayúdame a invadir las lumbres de tus terrenos malnacidos.
    En estos camposantos de príncipes, sin iris, sin sonrisa;
    Engarza tus indóciles siluetas cuando bailes para mí;
    En el umbral de mi cuello.
    Tú, dama de la noche,
    Oscura mañana,
    Negrura de Soles insolentes.

    Vivo entre estas tinieblas de tu amor; y espero y tan sólo espero, sumergirme entre las olas de tu tarde.
    Una tarde que compite por la venia ejecutada; en el umbral de las fauces de los lobos; vestidos de cordero.

    Oh, tu caperuza de sangre; oh tu estrechada canasta de manzanas de oro y leche de agrias cabras;
    Son mi aguamiel y paraíso.
    Para mí.

    Mi mariposa de añil color; con los ojos de un púrpureo poniente;
    Encalla una guirnalda de muérdagos a tu cuerpo de guitarra; y viveme ante el amparo de mis fauces.

    Y ya mi emperatriz sin corona; ahora que descansaré mi cabeza en tu lecho;
    ¿No será mejor amaestrar a otros soberanos?
    En la primavera de tu vientre, en el verano de las cicatrices de tu ombligo, en el invierno entre tus cosenos;
    Me verán despertar; como las agujas que cosen las tardes, despiertan del otoño entre tus cielos.

    Y la borgoña de mi corazón;
    El enjambre de mi amor;
    Rige las puertas de tus tinieblas;
    Y la negrura de tus cabellos serán crepúsculos;
    Y convertirán tu risa en maravillas.
    En el abrigo, de inmortal conquista; ante tu risa sideral.
    Como en los nunca.
    Como en los para siempre;
    De batallas y cobijos ancestrales.

    Como un batallar eterno entre los labios del Sol y de la Luna.
    --- En este tórrido deseo, enhebro una rosa en el augurio de tus puertas de piedra; Me someto al albor de tus sirenas, Sagrada encendida como una lámpara del este. Oh, destello de ruedas del tiempo, que no dejan de andar en el arriba y el abajo. Brindaré ante este silencio; de ingerible porte. Ayúdame a invadir las lumbres de tus terrenos malnacidos. En estos camposantos de príncipes, sin iris, sin sonrisa; Engarza tus indóciles siluetas cuando bailes para mí; En el umbral de mi cuello. Tú, dama de la noche, Oscura mañana, Negrura de Soles insolentes. Vivo entre estas tinieblas de tu amor; y espero y tan sólo espero, sumergirme entre las olas de tu tarde. Una tarde que compite por la venia ejecutada; en el umbral de las fauces de los lobos; vestidos de cordero. Oh, tu caperuza de sangre; oh tu estrechada canasta de manzanas de oro y leche de agrias cabras; Son mi aguamiel y paraíso. Para mí. Mi mariposa de añil color; con los ojos de un púrpureo poniente; Encalla una guirnalda de muérdagos a tu cuerpo de guitarra; y viveme ante el amparo de mis fauces. Y ya mi emperatriz sin corona; ahora que descansaré mi cabeza en tu lecho; ¿No será mejor amaestrar a otros soberanos? En la primavera de tu vientre, en el verano de las cicatrices de tu ombligo, en el invierno entre tus cosenos; Me verán despertar; como las agujas que cosen las tardes, despiertan del otoño entre tus cielos. Y la borgoña de mi corazón; El enjambre de mi amor; Rige las puertas de tus tinieblas; Y la negrura de tus cabellos serán crepúsculos; Y convertirán tu risa en maravillas. En el abrigo, de inmortal conquista; ante tu risa sideral. Como en los nunca. Como en los para siempre; De batallas y cobijos ancestrales. Como un batallar eterno entre los labios del Sol y de la Luna.
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