He aquí el inhumano. Es moreno, de cabello blanco y esponjoso, y de intensos ojos dorados. Mira el foco en el techo, su luz parpadeante por el pésimo estado de la instalación eléctrica. Viene de una familia desconocida, tal vez viva o tal vez no. Su presencia es notoria, como si el aire se agitara a su alrededor, con un zumbido apenas perceptible.
Despega la espalda del sillón, un imperfecto mueble de superficie magullada y patas rotas que combina con la imágen decadente del lugar; paredes húmedas, piso desnivelado y mil y un envoltorios de diferentes snacks. Volteó a la derecha, después a la izquierda. La cantidad de basura era increíble, pero nada fuera de lo que él consideraba común.
Caminó hasta la cocina pateando vasos plásticos y latas de aluminio, con los pies desnudos. La decadencia no era distinta a la de la sala, pero lograba distinguirse por la presencia de jeringas y preservativos regados en todas partes. Allí solo fue a buscar el pedazo de pizza que estaba tirado en la mesa, sobras que quedaron extrañamente intactas entre los desperdicios. Comió. Salió de la cocina, con la frente brillante de sudor. Hacia calor, demasiado.
La puerta de la entrada salió disparada con tanta violencia que su impactó resonó a lo largo y ancho del barrio. Cualquiera pensaría que la razón sería una explosión, en lugar de ese moreno chaparro que rara vez salía de aquella casa sin ventanas. Ésta era una de esas veces. Él pateó la puerta desde adentro, lanzándola contra la cerca de madera y rompiéndola en el proceso.
La luz solar dió de lleno en su persona, tragada por la negrura de sus extravagantes prendas. La temperatura seguramente rondaba los treinta grados, cosa que se sentía brutal por la falta de viento. Con el entrecejo arrugado caminó, dando pasos anchos y encorvado.
Era un día horriblemente caluroso. Ahora es un día horriblemente caluroso y extraño, pues su vibrante presencia era una novedad en el barrio.
||Capitulo: 01 ||
||Primer arco: Guerra ||
•••
//Estoy improvisando todo, así que es muy seguro que salga para la pija- Ni modo. Pueden darse el gusto de rolear como se les cante o no, eso ya cae en ustedes.
//El resto de capitulos serán publicaciones comunes.
He aquí el inhumano. Es moreno, de cabello blanco y esponjoso, y de intensos ojos dorados. Mira el foco en el techo, su luz parpadeante por el pésimo estado de la instalación eléctrica. Viene de una familia desconocida, tal vez viva o tal vez no. Su presencia es notoria, como si el aire se agitara a su alrededor, con un zumbido apenas perceptible.
Despega la espalda del sillón, un imperfecto mueble de superficie magullada y patas rotas que combina con la imágen decadente del lugar; paredes húmedas, piso desnivelado y mil y un envoltorios de diferentes snacks. Volteó a la derecha, después a la izquierda. La cantidad de basura era increíble, pero nada fuera de lo que él consideraba común.
Caminó hasta la cocina pateando vasos plásticos y latas de aluminio, con los pies desnudos. La decadencia no era distinta a la de la sala, pero lograba distinguirse por la presencia de jeringas y preservativos regados en todas partes. Allí solo fue a buscar el pedazo de pizza que estaba tirado en la mesa, sobras que quedaron extrañamente intactas entre los desperdicios. Comió. Salió de la cocina, con la frente brillante de sudor. Hacia calor, demasiado.
La puerta de la entrada salió disparada con tanta violencia que su impactó resonó a lo largo y ancho del barrio. Cualquiera pensaría que la razón sería una explosión, en lugar de ese moreno chaparro que rara vez salía de aquella casa sin ventanas. Ésta era una de esas veces. Él pateó la puerta desde adentro, lanzándola contra la cerca de madera y rompiéndola en el proceso.
La luz solar dió de lleno en su persona, tragada por la negrura de sus extravagantes prendas. La temperatura seguramente rondaba los treinta grados, cosa que se sentía brutal por la falta de viento. Con el entrecejo arrugado caminó, dando pasos anchos y encorvado.
Era un día horriblemente caluroso. Ahora es un día horriblemente caluroso y extraño, pues su vibrante presencia era una novedad en el barrio.
||Capitulo: 01 ||
||Primer arco: Guerra ||
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//Estoy improvisando todo, así que es muy seguro que salga para la pija- Ni modo. Pueden darse el gusto de rolear como se les cante o no, eso ya cae en ustedes.
//El resto de capitulos serán publicaciones comunes.