• Jero Rael💀 Bianca Auditore
    *Tras ser expulsado a la fuerza del "laberinto de las grietas de las fracturas de la realidad. Antes de volverme espectro de nuevo impacto fuertemente contra el piso de la sala de estar del departamento de Bianca*

    -OUCH. Eso si que lo sentí. ¿Dónde estoy?... ¿Bianca?.
    [Jeroaberration0] [Freaky_Ghost_Ovni] *Tras ser expulsado a la fuerza del "laberinto de las grietas de las fracturas de la realidad. Antes de volverme espectro de nuevo impacto fuertemente contra el piso de la sala de estar del departamento de Bianca* -OUCH. Eso si que lo sentí. ¿Dónde estoy?... ¿Bianca?.
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  • 𝐶𝑟𝑜́𝑛𝑖𝑐𝑎 𝑑𝑒 𝑆𝑖𝑒𝑔𝑚𝑒𝑦𝑒𝑟 — 𝑆𝑎𝑛𝑔𝑟𝑒 𝑁𝑒𝑔𝑟𝑎
    Fandom OC
    Categoría Fantasía
    Estaba sentado sobre una roca helada, con la capa pesada de nieve y mi espada descansando sobre las rodillas, contemplaba a lo lejos aquel gran bastión. Sus torres se alzaban imponentes entre la ventisca, envueltas en un halo de misterio. Valdrakkar. Calculé que aún me faltaban tres días de marcha dura para llegar, cruzar el barranco helado, atravesar los bosques densos y subir la última cordillera. Tres días de frío que cala hasta los huesos, incluso para alguien como yo. El viento aullaba, la nieve caía sin descanso, y yo solo pensaba en el camino que tenía por delante.

    En ese preciso momento, mientras yo observaba el castillo con serenidad, sin sospechar nada, dentro de sus muros ya había comenzado el infierno. Una orden de asesinos se había infiltrado como sombras silenciosas. Dagas envenenadas, pasos que no hacían ruido sobre la nieve de los tejados. Guardias caían uno tras otro, nobles eran degollados en sus salones, y la traición se extendía como una plaga por los pasillos de Valdrakkar. El reino que desde lejos parecía un refugio de paz ya sangraba por dentro.

    Yo no lo sabía, simplemente me levanté, me ajusté el yelmo y continué mi camino con pasos firmes, dejando huellas profundas en la nieve, ajeno todavía al caos que me esperaba al final de esas tres jornadas.

    Cuando crucé las puertas de Valdrakkar, el castillo ya era un matadero. El olor a sangre caliente mezclada con nieve me golpeó como un puñetazo. Apenas había dado unos pasos cuando las sombras se movieron. Eran muchos. Demasiados. Al menos una docena de aquellos asesinos se lanzaron sobre mí desde los balcones, los pasillos y las vigas del techo. Vestían negro absoluto, máscaras lisas sin ojos.

    Sus dagas envenenadas buscaban las juntas de mi armadura. Desenvainé mi espada, con un movimiento corté el aire con un rugido metálico. Partí a dos de un solo tajo, el impacto resonando en las placas de mi peto. Giré, y mi codo blindado aplastó el cráneo de otro contra una columna. La nieve y la sangre salpicaban mi yelmo mientras avanzaba, es una de las razones por las que llevo armadura, menos posibilidades de quedar incapacitado de golpe.

    Aun así eran demasiados. Sus golpes llovían sobre mí, dagas resbalando contra el acero, pero algunas encontraron las uniones. Una se hundió bajo la axila, otra atravesó la juntura del muslo, y varias más perforaron la espalda donde las placas se unían. Sentí el veneno entrar como fuego líquido que quemaba a través de la carne bajo el metal. Aun así seguí luchando. Maté tantos que el salón principal era un matadero de sombras y acero. Mi armadura resonaba con cada impacto, abollada y rayada, pero yo seguía en pie.
    Hasta que me rodearon por completo.
    Un golpe de maza en la parte trasera del yelmo me hizo caer de rodillas con un estruendo metálico. Luego vinieron las dagas: una docena perforando las juntas, clavándose profundo. El líder de los asesinos hundió su hoja larga directamente a través de la visera de mi yelmo, atravesándome el ojo y el cerebro.
    Todo se volvió negro dentro del acero.

    Tras unos minutos mi cuerpo inmortal se rebeló. Dentro de la armadura, el infierno comenzó. El veneno ardía como ácido fundido, quemando venas y órganos, mientras la regeneración luchaba contra él. Se podía oír desde fuera, el crujido grotesco de huesos recomponiéndose, la carne retorciéndose y burbujeando bajo las placas, expulsando chorros de sangre ennegrecida y veneno por las juntas del yelmo y los guanteletes. Mi espalda se arqueaba violentamente dentro del peto, haciendo que la armadura entera se sacudiera y crujiera como si un demonio estuviera naciendo dentro de ella. Trozos de carne muerta y venenosa salían expulsados por las aberturas del yelmo, humeando en el aire frío.

    Los asesinos que aún quedaban retrocedieron aterrorizados al ver cómo la figura blindada se levantaba sola, tambaleante, con líquido negro chorreando por todas las ranuras de la armadura. El yelmo, abollado y perforado, se giró hacia ellos con un movimiento lento y antinatural.

    — Un monstruo... — Susurró uno.

    Mi espada volvió a alzarse, aún empuñada por una mano que se regeneraba dentro del guantelete. Maté a los últimos en un frenesí brutal y lento, cada golpe acompañado del sonido metálico de mi armadura y los sonidos húmedos y grotescos de mi carne reconstruyéndose.
    Cuando todo terminó, me derrumbé contra una pared, la armadura abollada y chorreando sangre y veneno. Respiraba con dificultad dentro del yelmo, el dolor aún recorriéndome como llamas eternas. La hija del señor y los pocos supervivientes me observaban entre horror y esperanza.

    En cuanto pude levantarme nuevamente me marche de allí, siempre odie esa mirada de agradecimiento falsa, ya habían reportado el incidente a la Orden. No tardarían en llegar a intentar terminar lo que alguna vez comenzaron.
    Estaba sentado sobre una roca helada, con la capa pesada de nieve y mi espada descansando sobre las rodillas, contemplaba a lo lejos aquel gran bastión. Sus torres se alzaban imponentes entre la ventisca, envueltas en un halo de misterio. Valdrakkar. Calculé que aún me faltaban tres días de marcha dura para llegar, cruzar el barranco helado, atravesar los bosques densos y subir la última cordillera. Tres días de frío que cala hasta los huesos, incluso para alguien como yo. El viento aullaba, la nieve caía sin descanso, y yo solo pensaba en el camino que tenía por delante. En ese preciso momento, mientras yo observaba el castillo con serenidad, sin sospechar nada, dentro de sus muros ya había comenzado el infierno. Una orden de asesinos se había infiltrado como sombras silenciosas. Dagas envenenadas, pasos que no hacían ruido sobre la nieve de los tejados. Guardias caían uno tras otro, nobles eran degollados en sus salones, y la traición se extendía como una plaga por los pasillos de Valdrakkar. El reino que desde lejos parecía un refugio de paz ya sangraba por dentro. Yo no lo sabía, simplemente me levanté, me ajusté el yelmo y continué mi camino con pasos firmes, dejando huellas profundas en la nieve, ajeno todavía al caos que me esperaba al final de esas tres jornadas. Cuando crucé las puertas de Valdrakkar, el castillo ya era un matadero. El olor a sangre caliente mezclada con nieve me golpeó como un puñetazo. Apenas había dado unos pasos cuando las sombras se movieron. Eran muchos. Demasiados. Al menos una docena de aquellos asesinos se lanzaron sobre mí desde los balcones, los pasillos y las vigas del techo. Vestían negro absoluto, máscaras lisas sin ojos. Sus dagas envenenadas buscaban las juntas de mi armadura. Desenvainé mi espada, con un movimiento corté el aire con un rugido metálico. Partí a dos de un solo tajo, el impacto resonando en las placas de mi peto. Giré, y mi codo blindado aplastó el cráneo de otro contra una columna. La nieve y la sangre salpicaban mi yelmo mientras avanzaba, es una de las razones por las que llevo armadura, menos posibilidades de quedar incapacitado de golpe. Aun así eran demasiados. Sus golpes llovían sobre mí, dagas resbalando contra el acero, pero algunas encontraron las uniones. Una se hundió bajo la axila, otra atravesó la juntura del muslo, y varias más perforaron la espalda donde las placas se unían. Sentí el veneno entrar como fuego líquido que quemaba a través de la carne bajo el metal. Aun así seguí luchando. Maté tantos que el salón principal era un matadero de sombras y acero. Mi armadura resonaba con cada impacto, abollada y rayada, pero yo seguía en pie. Hasta que me rodearon por completo. Un golpe de maza en la parte trasera del yelmo me hizo caer de rodillas con un estruendo metálico. Luego vinieron las dagas: una docena perforando las juntas, clavándose profundo. El líder de los asesinos hundió su hoja larga directamente a través de la visera de mi yelmo, atravesándome el ojo y el cerebro. Todo se volvió negro dentro del acero. Tras unos minutos mi cuerpo inmortal se rebeló. Dentro de la armadura, el infierno comenzó. El veneno ardía como ácido fundido, quemando venas y órganos, mientras la regeneración luchaba contra él. Se podía oír desde fuera, el crujido grotesco de huesos recomponiéndose, la carne retorciéndose y burbujeando bajo las placas, expulsando chorros de sangre ennegrecida y veneno por las juntas del yelmo y los guanteletes. Mi espalda se arqueaba violentamente dentro del peto, haciendo que la armadura entera se sacudiera y crujiera como si un demonio estuviera naciendo dentro de ella. Trozos de carne muerta y venenosa salían expulsados por las aberturas del yelmo, humeando en el aire frío. Los asesinos que aún quedaban retrocedieron aterrorizados al ver cómo la figura blindada se levantaba sola, tambaleante, con líquido negro chorreando por todas las ranuras de la armadura. El yelmo, abollado y perforado, se giró hacia ellos con un movimiento lento y antinatural. — Un monstruo... — Susurró uno. Mi espada volvió a alzarse, aún empuñada por una mano que se regeneraba dentro del guantelete. Maté a los últimos en un frenesí brutal y lento, cada golpe acompañado del sonido metálico de mi armadura y los sonidos húmedos y grotescos de mi carne reconstruyéndose. Cuando todo terminó, me derrumbé contra una pared, la armadura abollada y chorreando sangre y veneno. Respiraba con dificultad dentro del yelmo, el dolor aún recorriéndome como llamas eternas. La hija del señor y los pocos supervivientes me observaban entre horror y esperanza. En cuanto pude levantarme nuevamente me marche de allí, siempre odie esa mirada de agradecimiento falsa, ya habían reportado el incidente a la Orden. No tardarían en llegar a intentar terminar lo que alguna vez comenzaron.
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  • La Fuerza es proporcional a la masa y la aceleración. Segunda ley de Newton. Usando la fuerza centrífuga, se puede crear un mayor impacto.
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  • [Durante la noche anterior cuando Gyuseki termino de trabajar puso su plan en marcha y en el horario de las 01:30am se dirigió a un puerto industrial donde los barcos se encargaban de comercializar cosas de gran valor]

    ×una vez en el lugar me oculte detrás de una pila de maderas para observar a cuatro miembros de la organización que vine a buscar, podía oírlos hablar desde ahi×

    Sujeto 1: oigan la última carga que nos llegó es sin duda muy valiosa, deben ser como 500 millones de tenés

    Sujeto 2: ¿¡Tanta cantidad!? Cielos no sabía que esas cosas daban tanto dinero

    Sujeto 3: pues son escamas de diferentes dragones, incluso vi escamas de oro ¿Puedes creerlo?

    Sujeto 4: oigan no hablen tan fuerte haber si el dragón ejecutor viene por nuestras cabezas

    Sujeto 1: jajajaja esa historia es más falsa que tus relaciones todos saben que ese dragón murió junto a su reina, seguramente fue algo como "su majestad no se preocupe la protegeré con mí vida" ¡Y no protegió un carajo! Jajaja

    ×sin dudarlo ni un solo segundo salí de mí escondite y moviéndome a la velocidad de un fuerte viento alcance por la espalda al primero de ellos dejándole clavados ambos cuchillos en el cuello, uno en cada lado y entonces los gire como si fueran una rueda para así arrancar su cabeza de lugar y está iría rodando hasta sus compañeros×

    Sujeto 2: ¿¡Que acabas de hacerle!? ¡Eres un desgraciado!

    ×todos empezaron a disparar siendo inútil al cubrirme con las escamas únicamente en las zonas donde iban a impactar las balas, me coloque en posición y volví a moverme a esa velocidad y cuando estuve delate del segundo di un salto junto a un giro para así encajarle un fuerte golpe con mí pierna izquierda en su cuello el cual se quebraria en el acto, el siguiente fue el tercero por el que fui acercándome a medida que esquivaba el resto de balas y al llegar hice aparecer escamas en los nudillos de mí puño para golpearlo con fuerza en las costillas de la derecha para así fracturarlas todas y mandarlo a volar contra un monton de madera×

    ya solo quedas tu ¿verdad? no voy a preguntar dónde está el hangar que busco ya lo encontraré yo mismo

    Sujeto 4: desquiciado.. los mataste a todos ¿¡quien se supone que eres!?

    ¿no es obvio? te lo diré, me llaman el ejecutor.

    ×al escuchar esto el último de ellos empezó a disparar todo el cartucho pero con los cuchillos bloquearía cada una de sus balas antes de lanzarme con rapidez y acabar con su vida no sin antes escuchar como este me llamaba monstruo con su último aliento×

    [después de ese enfrentamiento Gyuseki encontró el hangar que estaba buscando pero como era de esperarse quedó completamente rodeado de enemigos al entrar]

    que amables son al esperarme con tanta paciencia.. no me enorgullezco de lo que voy a hacerles pero obviamente me odiarán..

    ×todos ellos empezaron a atacarme utilizando armas de filo pero antes de que me alcanzaran sacaría mis alas para elevarme en el cielo y así formar una X con estás mismas×

    que sus almas descansen sin importan en donde les toque estar ¡Ventisca asesina!

    ×separaria mis alas hacia los lados con rapidez provocando un fuerte viento por el aleteo que los alcanzo a todos ellos y de la nada aparecieron cortes muy profundos en el cuerpo de cada uno provocándoles una muerte rápida, mientras tanto me encargaría de los pocos que quedaban y al terminar subí unas escaleras que me llevaron a una vieja oficina y antes de que pueda notar su presencia alguien colocaría una pistola cerca de mí frente×

    ???: déjame decir que tienes agallas chico muchas agallas.. vienes a mí puerto comercial y masacras a todos mis hombres haciéndote pasar por el difunto Ejecutor aunque nosotros los humanos le pusimos un apodo distinto.. El Juggernaut.

    me da igual que apodo hayan usado así como también me da igual si me crees o no cuando digo que soy el ejecutor.. creí haber podido dejar todo ese pasado atrás y vivir sin tener que asesinar a otros.. tengo pesadillas cada noche donde escucho los gritos de todos a los que hice sufrir.. pero en este momento sin duda puedo admitir que he regresado una vez más para cumplir mí último deber.. ¡Protegeré a ese niño! ¡se volverá el nuevo príncipe!

    ×ditia esto con una larga sonrisa en el rostro mientras me acercaba a el dejando que el cañón de su arma quede apoyado en mí frente×

    Ese pequeño va a ser la persona que lleve a nuestra raza hacia un nuevo destino ¡una vez más los dragones se levantaran!

    ???: ahora entiendo así que de eso se trata.. ¿buscas a ese mercenario? estás loco si crees que te diré algo

    no te preocupes con revisar los archivos de tu celular y computadora será suficiente.. ahora respóndeme algo, ¿disfrutas siendo un traficante de escamas? maldito asesino.

    ×aquel sujeto no tardo en soltar el disparo y esto provocó que su arma explotará debido a que en mí frente habían escamas que recibieron la bala haciéndola estallar dentro del cañón, sin embargo este no se quiso rendir y se lanzó a golpearme con su puño derecho pero simplemente me agache y con un corte rápido de mí cuchillo le abrí el vientre provocándole una muerte agonizante mientras me quedaba mirando como se retorcía en el suelo igual que un gusano×

    (me da igual a quien deba asesinar.. cumpliré mí objetivo y quizás después logré descansar en paz..)
    [Durante la noche anterior cuando Gyuseki termino de trabajar puso su plan en marcha y en el horario de las 01:30am se dirigió a un puerto industrial donde los barcos se encargaban de comercializar cosas de gran valor] ×una vez en el lugar me oculte detrás de una pila de maderas para observar a cuatro miembros de la organización que vine a buscar, podía oírlos hablar desde ahi× Sujeto 1: oigan la última carga que nos llegó es sin duda muy valiosa, deben ser como 500 millones de tenés Sujeto 2: ¿¡Tanta cantidad!? Cielos no sabía que esas cosas daban tanto dinero Sujeto 3: pues son escamas de diferentes dragones, incluso vi escamas de oro ¿Puedes creerlo? Sujeto 4: oigan no hablen tan fuerte haber si el dragón ejecutor viene por nuestras cabezas Sujeto 1: jajajaja esa historia es más falsa que tus relaciones todos saben que ese dragón murió junto a su reina, seguramente fue algo como "su majestad no se preocupe la protegeré con mí vida" ¡Y no protegió un carajo! Jajaja ×sin dudarlo ni un solo segundo salí de mí escondite y moviéndome a la velocidad de un fuerte viento alcance por la espalda al primero de ellos dejándole clavados ambos cuchillos en el cuello, uno en cada lado y entonces los gire como si fueran una rueda para así arrancar su cabeza de lugar y está iría rodando hasta sus compañeros× Sujeto 2: ¿¡Que acabas de hacerle!? ¡Eres un desgraciado! ×todos empezaron a disparar siendo inútil al cubrirme con las escamas únicamente en las zonas donde iban a impactar las balas, me coloque en posición y volví a moverme a esa velocidad y cuando estuve delate del segundo di un salto junto a un giro para así encajarle un fuerte golpe con mí pierna izquierda en su cuello el cual se quebraria en el acto, el siguiente fue el tercero por el que fui acercándome a medida que esquivaba el resto de balas y al llegar hice aparecer escamas en los nudillos de mí puño para golpearlo con fuerza en las costillas de la derecha para así fracturarlas todas y mandarlo a volar contra un monton de madera× ya solo quedas tu ¿verdad? no voy a preguntar dónde está el hangar que busco ya lo encontraré yo mismo Sujeto 4: desquiciado.. los mataste a todos ¿¡quien se supone que eres!? ¿no es obvio? te lo diré, me llaman el ejecutor. ×al escuchar esto el último de ellos empezó a disparar todo el cartucho pero con los cuchillos bloquearía cada una de sus balas antes de lanzarme con rapidez y acabar con su vida no sin antes escuchar como este me llamaba monstruo con su último aliento× [después de ese enfrentamiento Gyuseki encontró el hangar que estaba buscando pero como era de esperarse quedó completamente rodeado de enemigos al entrar] que amables son al esperarme con tanta paciencia.. no me enorgullezco de lo que voy a hacerles pero obviamente me odiarán.. ×todos ellos empezaron a atacarme utilizando armas de filo pero antes de que me alcanzaran sacaría mis alas para elevarme en el cielo y así formar una X con estás mismas× que sus almas descansen sin importan en donde les toque estar ¡Ventisca asesina! ×separaria mis alas hacia los lados con rapidez provocando un fuerte viento por el aleteo que los alcanzo a todos ellos y de la nada aparecieron cortes muy profundos en el cuerpo de cada uno provocándoles una muerte rápida, mientras tanto me encargaría de los pocos que quedaban y al terminar subí unas escaleras que me llevaron a una vieja oficina y antes de que pueda notar su presencia alguien colocaría una pistola cerca de mí frente× ???: déjame decir que tienes agallas chico muchas agallas.. vienes a mí puerto comercial y masacras a todos mis hombres haciéndote pasar por el difunto Ejecutor aunque nosotros los humanos le pusimos un apodo distinto.. El Juggernaut. me da igual que apodo hayan usado así como también me da igual si me crees o no cuando digo que soy el ejecutor.. creí haber podido dejar todo ese pasado atrás y vivir sin tener que asesinar a otros.. tengo pesadillas cada noche donde escucho los gritos de todos a los que hice sufrir.. pero en este momento sin duda puedo admitir que he regresado una vez más para cumplir mí último deber.. ¡Protegeré a ese niño! ¡se volverá el nuevo príncipe! ×ditia esto con una larga sonrisa en el rostro mientras me acercaba a el dejando que el cañón de su arma quede apoyado en mí frente× Ese pequeño va a ser la persona que lleve a nuestra raza hacia un nuevo destino ¡una vez más los dragones se levantaran! ???: ahora entiendo así que de eso se trata.. ¿buscas a ese mercenario? estás loco si crees que te diré algo no te preocupes con revisar los archivos de tu celular y computadora será suficiente.. ahora respóndeme algo, ¿disfrutas siendo un traficante de escamas? maldito asesino. ×aquel sujeto no tardo en soltar el disparo y esto provocó que su arma explotará debido a que en mí frente habían escamas que recibieron la bala haciéndola estallar dentro del cañón, sin embargo este no se quiso rendir y se lanzó a golpearme con su puño derecho pero simplemente me agache y con un corte rápido de mí cuchillo le abrí el vientre provocándole una muerte agonizante mientras me quedaba mirando como se retorcía en el suelo igual que un gusano× (me da igual a quien deba asesinar.. cumpliré mí objetivo y quizás después logré descansar en paz..)
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  • [el general Deimos se encontraba aburrido en su castillo por lo que decidio hacer algo para divertirse, este al ver qué los dragones se volvían tan famosos últimamente decidió domesticar a uno para usarlo de transporte así que se dirigió al mundo humano localizando a uno que se encontraba en una zona rocosa cercana a un volcán]

    •una pequeña nube rojiza se formó en el cielo y de su interior salió el general para aterrizar delante de aquel dragón. al ver a este aterrizar el dragón se levantó para estar preparado al no sentir buenas intenciones en aquel demonio•

    Te ves intimidante, serás la mascota perfecta para hacer que otros me tengan miedo y respeto, en fin tu decides chico ¿Lo hacemos por las buenas o las malas?

    Dragón: si piensas que dejaré mí libertad de lado para servirle a un sucio demonio, estas equivocado.

    •el dragón preparo su aliento para arrojar una fuerte llamarada hacia el general pero con una sonrisa confiada el demonio recibió el ataque que terminaría siendo absorbido por su cuerpo•

    Dragón: que fue eso.. ¿¡Que hiciste con mí fuego!?

    Me temo tener que decirte esto.. los ataques elementales no tienen efecto en mí pero aún así te felicito por esforzarte.

    Dragón: no te creas tanto solo por tener esa habilidad ¡No superarás mi resistencia!

    •el dragón lanzó de su cola unos pinchos de magma que explotaban al impactar y cuando vio que el general los esquivo trato de aprovechar la distracción para atacarlo de lado con un golpe su pata superior derecha pero al levantar su pie para el golpe el general apareció justo debajo de su estomago y endureció la piel de su mano para luego cubrir el puño con un aura rojiza•

    Dragón: desgraciado.. inténtalo ¡Será inútil!

    ¿Que te parece si volvemos a la parte importante de la conversación? Para ver si después de esto cambias de opinión.

    •el general le dio un golpe al centro de su estómago haciendo que el dragón se viera obligado a escupir saliva antes de salir disparado hacia el cielo donde el general se teletransporto para esperarlo y con el mismo golpe atacó su lomo provocando que el dragón cayera a gran velocidad impactando contra el suelo, después de eso el general cayó a su lado de pie y colocó su pierna izquierda sobre la cabeza del dragón•

    Muy bien ahora te toca decidir nuevamente ¿Lo hacemos por las buenas o las malas?~
    [el general Deimos se encontraba aburrido en su castillo por lo que decidio hacer algo para divertirse, este al ver qué los dragones se volvían tan famosos últimamente decidió domesticar a uno para usarlo de transporte así que se dirigió al mundo humano localizando a uno que se encontraba en una zona rocosa cercana a un volcán] •una pequeña nube rojiza se formó en el cielo y de su interior salió el general para aterrizar delante de aquel dragón. al ver a este aterrizar el dragón se levantó para estar preparado al no sentir buenas intenciones en aquel demonio• Te ves intimidante, serás la mascota perfecta para hacer que otros me tengan miedo y respeto, en fin tu decides chico ¿Lo hacemos por las buenas o las malas? Dragón: si piensas que dejaré mí libertad de lado para servirle a un sucio demonio, estas equivocado. •el dragón preparo su aliento para arrojar una fuerte llamarada hacia el general pero con una sonrisa confiada el demonio recibió el ataque que terminaría siendo absorbido por su cuerpo• Dragón: que fue eso.. ¿¡Que hiciste con mí fuego!? Me temo tener que decirte esto.. los ataques elementales no tienen efecto en mí pero aún así te felicito por esforzarte. Dragón: no te creas tanto solo por tener esa habilidad ¡No superarás mi resistencia! •el dragón lanzó de su cola unos pinchos de magma que explotaban al impactar y cuando vio que el general los esquivo trato de aprovechar la distracción para atacarlo de lado con un golpe su pata superior derecha pero al levantar su pie para el golpe el general apareció justo debajo de su estomago y endureció la piel de su mano para luego cubrir el puño con un aura rojiza• Dragón: desgraciado.. inténtalo ¡Será inútil! ¿Que te parece si volvemos a la parte importante de la conversación? Para ver si después de esto cambias de opinión. •el general le dio un golpe al centro de su estómago haciendo que el dragón se viera obligado a escupir saliva antes de salir disparado hacia el cielo donde el general se teletransporto para esperarlo y con el mismo golpe atacó su lomo provocando que el dragón cayera a gran velocidad impactando contra el suelo, después de eso el general cayó a su lado de pie y colocó su pierna izquierda sobre la cabeza del dragón• Muy bien ahora te toca decidir nuevamente ¿Lo hacemos por las buenas o las malas?~
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  • [Las pruebas de combate de Unknown se han vuelto cada vez más desafiantes. En esta ocasión se enfrenta a una unidad avanzada de combate que también ha sido desarrolada en el mismo laboratorio].

    *Otro día. Otra prueba. Se repite lo mismo. Me inyectan cosas. Me duermen. Luego me lanzan a combatir estas cosas en esta jaula de piedra. No lo comprendo. No tiene sentido. Me enoja. Me enoja profundamente. Siempre procuro terminar rápido para que me permitan volver a la celda a leer. Me lanzo al ataqué ferozmente. Este es más fuerte. Más grande. Pero tarde o temprano. Todos se rompen* -¡¡¡¡AAAAAAAAH!!!. *Grito con ferocidad mientras impacto el cuerpo de la criatura con mis garras*
    [Las pruebas de combate de Unknown se han vuelto cada vez más desafiantes. En esta ocasión se enfrenta a una unidad avanzada de combate que también ha sido desarrolada en el mismo laboratorio]. *Otro día. Otra prueba. Se repite lo mismo. Me inyectan cosas. Me duermen. Luego me lanzan a combatir estas cosas en esta jaula de piedra. No lo comprendo. No tiene sentido. Me enoja. Me enoja profundamente. Siempre procuro terminar rápido para que me permitan volver a la celda a leer. Me lanzo al ataqué ferozmente. Este es más fuerte. Más grande. Pero tarde o temprano. Todos se rompen* -¡¡¡¡AAAAAAAAH!!!. *Grito con ferocidad mientras impacto el cuerpo de la criatura con mis garras*
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  • El centinela.
    Fandom Las crónicas de Fenrir
    Categoría Acción
    https://ficrol.com/posts/380841

    El planeta de Eredh-Khal llevaba siglos pudriéndose lentamente bajo el peso de sus propios gobernantes.

    Las ciudades brillaban desde el cielo como joyas suspendidas entre montañas y océanos dorados, pero bajo aquella belleza artificial se escondía un mundo construido sobre hambre, miedo y obediencia. Las grandes familias soberanas habían convertido la fe en una cadena. Los templos controlaban el alimento. Los nobles controlaban el agua. Y los ciudadanos sobrevivían trabajando hasta la muerte para mantener encendida una civilización que ya no pertenecía al pueblo desde hacía generaciones.

    Decían que los dioses protegían Eredh-Khal.

    Mentira.

    Los dioses habían muerto hacía mucho tiempo.

    Lo único que quedaba eran hombres ricos usando sus nombres.

    Mientras barrios enteros caían en la miseria, los soberanos desviaban recursos imposibles hacia un único proyecto: crear el Centinela Absoluto. Un arma sagrada capaz de resistir cualquier invasión. Un guardián bendecido por reliquias antiguas y alimentado con la fe de millones.

    Y cuando las naves negras aparecieron atravesando las nubes…

    Comprendieron demasiado tarde que habían construido un dios únicamente para retrasar el final.

    El cielo rugía.

    Las estructuras imperiales de Nexus Concordia cubrían continentes enteros proyectando sombras gigantescas sobre mares y ciudades. Sirenas de evacuación resonaban entre los templos mientras miles de ciudadanos observaban aterrados cómo las nubes comenzaban a abrirse lentamente por la presión de los motores celestiales.

    La invasión había comenzado.

    Columnas de luz descendían desde las naves impactando contra fortalezas, puertos y centros políticos. Los soldados de Concordia avanzaban entre fuego y ceniza como una marea imposible de detener. Perfectamente sincronizados. Silenciosos. Hermosos.

    Y en medio del caos…

    Algo despertó.

    Las montañas sagradas de Eredh-Khal comenzaron a temblar violentamente mientras enormes círculos dorados aparecían sobre el cielo. Campanas antiguas resonaron por todo el continente y una presión divina recorrió la atmósfera como un latido.

    Entonces el Centinela abrió los ojos.

    La colosal figura emergió lentamente desde el corazón del templo principal envuelta en luz blanca y fragmentos de roca flotante. Medía cientos de metros de altura. Su cuerpo estaba cubierto de armaduras ceremoniales grabadas con escrituras sagradas y múltiples anillos luminosos giraban lentamente detrás de su espalda como pequeños soles artificiales.

    Cada paso hacía temblar ciudades enteras.

    En una de sus manos apareció una gigantesca lanza de energía celestial.

    En la otra…
    un círculo mágico tan enorme que cubrió las nubes.

    La voz del Centinela descendió sobre el planeta entero.

    —Entidad invasora detectada.
    Activando protocolo de purificación.—

    Y entonces…

    Alguien comenzó a reír.

    No una risa humana.

    Algo más oscuro.
    Más arrogante.

    Una grieta roja atravesó el cielo sobre las ruinas de la capital mientras llamas negras comenzaban a derramarse lentamente hacia el vacío. Varias explosiones sacudieron el aire y decenas de soldados sagrados fueron despedidos violentamente antes siquiera de comprender qué ocurría.

    De la grieta emergió una figura caminando tranquilamente entre el fuego.

    Cuernos oscuros.
    Cabello agitado por el viento.
    Ojos brillando como brasas infernales.

    La presión demoníaca hizo crujir las estructuras cercanas apenas puso un pie sobre el suelo destruido.

    Zagreo.

    La mano derecha de Veythra.

    El semidiós nacido entre lo celestial y lo abismal.

    Levantó lentamente la mirada hacia el gigantesco Centinela que dominaba el horizonte… y sonrió mostrando los colmillos.

    —¿Todo esto…—

    Las llamas comenzaron a girar alrededor suyo como una tormenta viva.

    —…solo para recibirme a mí?—

    El Centinela alzó la lanza.

    Los anillos sagrados detrás de su espalda comenzaron a iluminarse violentamente.

    Y el cielo entero explotó en luz.
    https://ficrol.com/posts/380841 El planeta de Eredh-Khal llevaba siglos pudriéndose lentamente bajo el peso de sus propios gobernantes. Las ciudades brillaban desde el cielo como joyas suspendidas entre montañas y océanos dorados, pero bajo aquella belleza artificial se escondía un mundo construido sobre hambre, miedo y obediencia. Las grandes familias soberanas habían convertido la fe en una cadena. Los templos controlaban el alimento. Los nobles controlaban el agua. Y los ciudadanos sobrevivían trabajando hasta la muerte para mantener encendida una civilización que ya no pertenecía al pueblo desde hacía generaciones. Decían que los dioses protegían Eredh-Khal. Mentira. Los dioses habían muerto hacía mucho tiempo. Lo único que quedaba eran hombres ricos usando sus nombres. Mientras barrios enteros caían en la miseria, los soberanos desviaban recursos imposibles hacia un único proyecto: crear el Centinela Absoluto. Un arma sagrada capaz de resistir cualquier invasión. Un guardián bendecido por reliquias antiguas y alimentado con la fe de millones. Y cuando las naves negras aparecieron atravesando las nubes… Comprendieron demasiado tarde que habían construido un dios únicamente para retrasar el final. El cielo rugía. Las estructuras imperiales de Nexus Concordia cubrían continentes enteros proyectando sombras gigantescas sobre mares y ciudades. Sirenas de evacuación resonaban entre los templos mientras miles de ciudadanos observaban aterrados cómo las nubes comenzaban a abrirse lentamente por la presión de los motores celestiales. La invasión había comenzado. Columnas de luz descendían desde las naves impactando contra fortalezas, puertos y centros políticos. Los soldados de Concordia avanzaban entre fuego y ceniza como una marea imposible de detener. Perfectamente sincronizados. Silenciosos. Hermosos. Y en medio del caos… Algo despertó. Las montañas sagradas de Eredh-Khal comenzaron a temblar violentamente mientras enormes círculos dorados aparecían sobre el cielo. Campanas antiguas resonaron por todo el continente y una presión divina recorrió la atmósfera como un latido. Entonces el Centinela abrió los ojos. La colosal figura emergió lentamente desde el corazón del templo principal envuelta en luz blanca y fragmentos de roca flotante. Medía cientos de metros de altura. Su cuerpo estaba cubierto de armaduras ceremoniales grabadas con escrituras sagradas y múltiples anillos luminosos giraban lentamente detrás de su espalda como pequeños soles artificiales. Cada paso hacía temblar ciudades enteras. En una de sus manos apareció una gigantesca lanza de energía celestial. En la otra… un círculo mágico tan enorme que cubrió las nubes. La voz del Centinela descendió sobre el planeta entero. —Entidad invasora detectada. Activando protocolo de purificación.— Y entonces… Alguien comenzó a reír. No una risa humana. Algo más oscuro. Más arrogante. Una grieta roja atravesó el cielo sobre las ruinas de la capital mientras llamas negras comenzaban a derramarse lentamente hacia el vacío. Varias explosiones sacudieron el aire y decenas de soldados sagrados fueron despedidos violentamente antes siquiera de comprender qué ocurría. De la grieta emergió una figura caminando tranquilamente entre el fuego. Cuernos oscuros. Cabello agitado por el viento. Ojos brillando como brasas infernales. La presión demoníaca hizo crujir las estructuras cercanas apenas puso un pie sobre el suelo destruido. Zagreo. La mano derecha de Veythra. El semidiós nacido entre lo celestial y lo abismal. Levantó lentamente la mirada hacia el gigantesco Centinela que dominaba el horizonte… y sonrió mostrando los colmillos. —¿Todo esto…— Las llamas comenzaron a girar alrededor suyo como una tormenta viva. —…solo para recibirme a mí?— El Centinela alzó la lanza. Los anillos sagrados detrás de su espalda comenzaron a iluminarse violentamente. Y el cielo entero explotó en luz.
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    Individual
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    Me endiabla
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  • EL PRIMER ENCUENTRO.

    La ciudad estaba extrañamente silenciosa, no un silencio tranquilo sino uno incómodo y pesado, como si algo hubiese roto el sonido mismo. Las grietas recorrían edificios enteros y algunas permanecían suspendidas en el aire como fracturas invisibles, mientras bajo mis pies el suelo vibraba apenas, suave pero constante. Caminé lentamente entre las ruinas intentando encontrar el origen de aquella sensación hasta que finalmente lo vi, un chico sentado sobre restos de piedra como si todo aquel desastre no significara nada para él. Cabello blanco corto, ojos rojos intensos y una expresión imposible de leer. Entonces levantó la mirada y al verme se quedó completamente inmóvil, como si hubiese esperado ese momento durante años.

    —…—

    Simplemente me observó en silencio esperando algo de mí, alguna reacción, algún gesto… pero yo no entendía nada. Fruncí ligeramente el ceño al sentir aquella presión extraña en el pecho, porque aunque estaba segura de no conocerlo… algo dentro de mí se sentía incómodo, como un recuerdo demasiado lejano intentando salir a la superficie. El chico terminó poniéndose de pie lentamente sin apartar la mirada de mí ni un segundo y pequeñas grietas comenzaron a extenderse bajo sus pies.

    —Claro…—

    Su voz salió baja, casi rota.

    —…ni siquiera me recuerdas.—

    Di un pequeño paso atrás confundida observando cómo el aire empezaba a vibrar alrededor de él.

    —¿Nos conocemos…?—

    El silencio duró apenas un segundo.

    Y entonces el suelo explotó violentamente.

    Las fracturas atravesaron la calle mientras algo deformaba el entorno como si el mundo estuviera quebrándose desde dentro. Apenas alcancé a levantar una barrera azulada antes de que restos de piedra y cristal salieran despedidos hacia mí. La presión era absurda, cada vibración hacía temblar el aire y las paredes cercanas comenzaban a romperse lentamente.

    Él empezó a caminar hacia mí sin detenerse, cada paso dejando nuevas grietas detrás suyo mientras aquella presión seguía aumentando.

    —¿Sabes qué quedó de mi hogar…?—

    Otra fractura atravesó el aire cerca de mi rostro obligándome a retroceder.

    —¿Sabes cuántos murieron mientras tú seguías viviendo tranquila?—

    Seguía sin entender de qué estaba hablando y, por alguna razón, mi expresión confundida pareció hacerlo enfurecer todavía más. Intenté mantener mis barreras mientras runas azuladas aparecían alrededor de mis manos para contener las ondas de choque, pero él peleaba de forma agresiva, descontrolada, como alguien que llevaba demasiado tiempo guardando dolor dentro.

    —No entiendo qué estás diciendo…—

    Hablé finalmente mientras bloqueaba otra onda que hizo crujir el suelo bajo mis pies.

    —…yo ni siquiera sé quién eres.—

    Por un instante el ambiente entero pareció congelarse.

    Su expresión cambió apenas, como si esas palabras terminaran de romper algo dentro de él. La presión aumentó todavía más y varias fracturas oscuras aparecieron suspendidas detrás de su espalda.

    —Claro… tú pudiste olvidarlo.—

    Durante uno de los impactos conseguí acercarme lo suficiente para verlo realmente de cerca y entonces algo dentro de mí se estremeció. No fue su rostro… fueron sus ojos. Por un instante una imagen apareció en mi mente como un recuerdo roto, una cueva oscura, sangre, una manta desgarrada y una voz infantil diciendo “…sigues vivo.” El recuerdo desapareció tan rápido como llegó, pero él notó perfectamente el cambio en mi expresión.

    [imegen1]

    La presión aumentó de golpe, no como una explosión sino como si el propio aire empezara a colapsar alrededor de mí. Las grietas negras detrás de Kael Vireon comenzaron a expandirse lentamente por los edificios cercanos mientras pequeños fragmentos de piedra se elevaban del suelo vibrando de forma antinatural. Apenas podía mantenerme en pie, sentía el cuerpo pesado, como si algo invisible estuviera aplastando todo a mi alrededor. Mis runas azuladas giraban cada vez más rápido frente a mí iluminando las ruinas con pequeños destellos celestes, pero incluso así podía escuchar cómo la barrera empezaba a resquebrajarse bajo aquella presión absurda. Él siguió avanzando lentamente entre el caos, paso tras paso, y con cada movimiento suyo nuevas fracturas aparecían en el suelo, en las paredes… incluso en el aire.

    —Porque tú pudiste seguir adelante…—

    Su voz salió baja… fría… pero rota al mismo tiempo.

    —…mientras yo me quedé atrapado ahí.—

    Entonces levantó la mano lentamente hacia mí.

    Y todo explotó.

    Una onda sísmica invisible atravesó la calle destruyendo absolutamente todo a su paso. Las ventanas estallaron, el pavimento se partió violentamente y mi barrera azulada tembló de inmediato bajo aquella fuerza monstruosa. Sentí el impacto recorrerme los brazos enteros hasta los hombros mientras intentaba sostener la defensa con ambas manos. Mis pies se deslizaron varios metros hacia atrás dejando marcas profundas en el suelo roto y las runas comenzaron a fallar una tras otra mientras pequeñas grietas aparecían sobre la barrera luminosa.

    —¡gh…!—

    Apreté los dientes intentando mantenerme firme mientras el suelo seguía hundiéndose bajo mis pies. Apenas podía respirar, era como intentar detener un desastre natural con las manos desnudas. El cabello plateado se agitaba violentamente alrededor mío por la presión de aquellas vibraciones mientras fragmentos de edificios enteros empezaban a caer alrededor. Kael seguía caminando hacia mí completamente tranquilo, como si el caos no pudiera tocarlo, y aquellas fracturas oscuras detrás de él parecían abrirse cada vez más, como heridas en el propio mundo.

    —Defiéndete.—

    Otra onda impactó de frente contra mi barrera.

    Esta vez una de las runas explotó.

    Sentí un dolor agudo recorrerme el brazo mientras parte de la energía se dispersaba en todas direcciones iluminando la calle con destellos azulados. Caí de rodillas inmediatamente intentando mantener la defensa activa aunque mis manos ya estaban temblando por el esfuerzo. La presión seguía aumentando, tanto que incluso el suelo debajo de mí comenzaba lentamente a romperse en múltiples grietas.

    —…yo no quiero pelear contigo…—

    Por primera vez él se detuvo.

    Solo un instante.

    Sus ojos rojos me observaron fijamente mientras todo seguía destruyéndose alrededor y durante ese pequeño segundo… pareció dudar. Pero entonces algo cambió en su expresión, como si algún recuerdo hubiera vuelto a atravesarlo. Las llamas. Las ruinas. El ejército. Y aquella niña de blanco alejándose de aquel lugar. La presión regresó todavía peor que antes y las fracturas del aire comenzaron a acercarse lentamente hacia mí mientras mi barrera empezaba finalmente a romperse.

    —Pero yo sí necesito esto.—

    La siguiente onda hizo añicos varias de mis runas al instante.

    La barrera se llenó de grietas azuladas y sentí cómo parte de aquella fuerza lograba atravesarla golpeándome directamente. El impacto me lanzó hacia atrás entre los restos de piedra mientras todo mi cuerpo temblaba por el dolor. Apenas conseguí incorporarme apoyándome en una mano mientras respiraba agitadamente, viendo cómo Kael seguía acercándose entre las ruinas como si fuera el propio desastre caminando hacia mí.

    [imagen2]
    ⚠️⚠️EL PRIMER ENCUENTRO.⚠️⚠️ La ciudad estaba extrañamente silenciosa, no un silencio tranquilo sino uno incómodo y pesado, como si algo hubiese roto el sonido mismo. Las grietas recorrían edificios enteros y algunas permanecían suspendidas en el aire como fracturas invisibles, mientras bajo mis pies el suelo vibraba apenas, suave pero constante. Caminé lentamente entre las ruinas intentando encontrar el origen de aquella sensación hasta que finalmente lo vi, un chico sentado sobre restos de piedra como si todo aquel desastre no significara nada para él. Cabello blanco corto, ojos rojos intensos y una expresión imposible de leer. Entonces levantó la mirada y al verme se quedó completamente inmóvil, como si hubiese esperado ese momento durante años. —…— Simplemente me observó en silencio esperando algo de mí, alguna reacción, algún gesto… pero yo no entendía nada. Fruncí ligeramente el ceño al sentir aquella presión extraña en el pecho, porque aunque estaba segura de no conocerlo… algo dentro de mí se sentía incómodo, como un recuerdo demasiado lejano intentando salir a la superficie. El chico terminó poniéndose de pie lentamente sin apartar la mirada de mí ni un segundo y pequeñas grietas comenzaron a extenderse bajo sus pies. —Claro…— Su voz salió baja, casi rota. —…ni siquiera me recuerdas.— Di un pequeño paso atrás confundida observando cómo el aire empezaba a vibrar alrededor de él. —¿Nos conocemos…?— El silencio duró apenas un segundo. Y entonces el suelo explotó violentamente. Las fracturas atravesaron la calle mientras algo deformaba el entorno como si el mundo estuviera quebrándose desde dentro. Apenas alcancé a levantar una barrera azulada antes de que restos de piedra y cristal salieran despedidos hacia mí. La presión era absurda, cada vibración hacía temblar el aire y las paredes cercanas comenzaban a romperse lentamente. Él empezó a caminar hacia mí sin detenerse, cada paso dejando nuevas grietas detrás suyo mientras aquella presión seguía aumentando. —¿Sabes qué quedó de mi hogar…?— Otra fractura atravesó el aire cerca de mi rostro obligándome a retroceder. —¿Sabes cuántos murieron mientras tú seguías viviendo tranquila?— Seguía sin entender de qué estaba hablando y, por alguna razón, mi expresión confundida pareció hacerlo enfurecer todavía más. Intenté mantener mis barreras mientras runas azuladas aparecían alrededor de mis manos para contener las ondas de choque, pero él peleaba de forma agresiva, descontrolada, como alguien que llevaba demasiado tiempo guardando dolor dentro. —No entiendo qué estás diciendo…— Hablé finalmente mientras bloqueaba otra onda que hizo crujir el suelo bajo mis pies. —…yo ni siquiera sé quién eres.— Por un instante el ambiente entero pareció congelarse. Su expresión cambió apenas, como si esas palabras terminaran de romper algo dentro de él. La presión aumentó todavía más y varias fracturas oscuras aparecieron suspendidas detrás de su espalda. —Claro… tú pudiste olvidarlo.— Durante uno de los impactos conseguí acercarme lo suficiente para verlo realmente de cerca y entonces algo dentro de mí se estremeció. No fue su rostro… fueron sus ojos. Por un instante una imagen apareció en mi mente como un recuerdo roto, una cueva oscura, sangre, una manta desgarrada y una voz infantil diciendo “…sigues vivo.” El recuerdo desapareció tan rápido como llegó, pero él notó perfectamente el cambio en mi expresión. [imegen1] La presión aumentó de golpe, no como una explosión sino como si el propio aire empezara a colapsar alrededor de mí. Las grietas negras detrás de Kael Vireon comenzaron a expandirse lentamente por los edificios cercanos mientras pequeños fragmentos de piedra se elevaban del suelo vibrando de forma antinatural. Apenas podía mantenerme en pie, sentía el cuerpo pesado, como si algo invisible estuviera aplastando todo a mi alrededor. Mis runas azuladas giraban cada vez más rápido frente a mí iluminando las ruinas con pequeños destellos celestes, pero incluso así podía escuchar cómo la barrera empezaba a resquebrajarse bajo aquella presión absurda. Él siguió avanzando lentamente entre el caos, paso tras paso, y con cada movimiento suyo nuevas fracturas aparecían en el suelo, en las paredes… incluso en el aire. —Porque tú pudiste seguir adelante…— Su voz salió baja… fría… pero rota al mismo tiempo. —…mientras yo me quedé atrapado ahí.— Entonces levantó la mano lentamente hacia mí. Y todo explotó. Una onda sísmica invisible atravesó la calle destruyendo absolutamente todo a su paso. Las ventanas estallaron, el pavimento se partió violentamente y mi barrera azulada tembló de inmediato bajo aquella fuerza monstruosa. Sentí el impacto recorrerme los brazos enteros hasta los hombros mientras intentaba sostener la defensa con ambas manos. Mis pies se deslizaron varios metros hacia atrás dejando marcas profundas en el suelo roto y las runas comenzaron a fallar una tras otra mientras pequeñas grietas aparecían sobre la barrera luminosa. —¡gh…!— Apreté los dientes intentando mantenerme firme mientras el suelo seguía hundiéndose bajo mis pies. Apenas podía respirar, era como intentar detener un desastre natural con las manos desnudas. El cabello plateado se agitaba violentamente alrededor mío por la presión de aquellas vibraciones mientras fragmentos de edificios enteros empezaban a caer alrededor. Kael seguía caminando hacia mí completamente tranquilo, como si el caos no pudiera tocarlo, y aquellas fracturas oscuras detrás de él parecían abrirse cada vez más, como heridas en el propio mundo. —Defiéndete.— Otra onda impactó de frente contra mi barrera. Esta vez una de las runas explotó. Sentí un dolor agudo recorrerme el brazo mientras parte de la energía se dispersaba en todas direcciones iluminando la calle con destellos azulados. Caí de rodillas inmediatamente intentando mantener la defensa activa aunque mis manos ya estaban temblando por el esfuerzo. La presión seguía aumentando, tanto que incluso el suelo debajo de mí comenzaba lentamente a romperse en múltiples grietas. —…yo no quiero pelear contigo…— Por primera vez él se detuvo. Solo un instante. Sus ojos rojos me observaron fijamente mientras todo seguía destruyéndose alrededor y durante ese pequeño segundo… pareció dudar. Pero entonces algo cambió en su expresión, como si algún recuerdo hubiera vuelto a atravesarlo. Las llamas. Las ruinas. El ejército. Y aquella niña de blanco alejándose de aquel lugar. La presión regresó todavía peor que antes y las fracturas del aire comenzaron a acercarse lentamente hacia mí mientras mi barrera empezaba finalmente a romperse. —Pero yo sí necesito esto.— La siguiente onda hizo añicos varias de mis runas al instante. La barrera se llenó de grietas azuladas y sentí cómo parte de aquella fuerza lograba atravesarla golpeándome directamente. El impacto me lanzó hacia atrás entre los restos de piedra mientras todo mi cuerpo temblaba por el dolor. Apenas conseguí incorporarme apoyándome en una mano mientras respiraba agitadamente, viendo cómo Kael seguía acercándose entre las ruinas como si fuera el propio desastre caminando hacia mí. [imagen2]
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  • El joven cura caminaba con tranquilidad por los estrechos callejones húmedos, ignorando las miradas hostiles que aparecían entre la oscuridad. El sonido de sus botas resonaba contra el pavimento mientras sostenía con firmeza la vieja maleta junto a su costado. Graso error.

    -¿hm? No quiero problemas. Ustedes tampoco quieren problemas conmigo.

    Un grupo de pandilleros emergió desde las sombras, bloqueándole el paso. Entre risas burlonas y una lluvia de insultos, comenzaron a rodearlo como animales hambrientos. Zelkova intentó retroceder con calma, pero uno de ellos sacó una navaja oxidada y se lanzó directo hacia él.

    -Estupido.

    El reflejo fue inmediato, apartó el brazo armado de un golpe seco y respondió con el puño desnudo, impactando el rostro del agresor. Entonces todo se volvió caos. Recibió golpes en el abdomen, otro directo al rostro que le abrió la ceja y lo hizo caer contra el suelo mojado. La maleta casi resbaló de sus manos, pero la sujetó con desesperación antes de volver a levantarse. Respiraba con dificultad.

    -¡Vengan cuantos quieran!

    Otro pandillero se abalanzó sobre él y Zelkova respondió con violencia torpe pero decidida, usando el peso de su cuerpo y años de cargar culpa más que experiencia en peleas. Un codazo, un empujón contra la pared, otro golpe recibido en las costillas. Sangre descendía lentamente por su rostro mientras seguía levantándose una y otra vez.

    -Tengo un Dios que me hará ganar mis guerras. ¡Porque él es ÉL!

    Hasta que finalmente el callejón quedó en silencio.

    -S-se los dije...

    Los agresores huyeron maldiciendo, dejando al joven sacerdote solo entre respiraciones agitadas y el eco lejano de la ciudad nocturna.

    -Esperen... aún pueden encaminarse...

    Zelkova terminó apoyado contra la pared de ladrillo, temblando ligeramente. La sangre recorría su mejilla y caía desde su frente hasta el cuello del abrigo. Entre sus brazos abrazaba con fuerza la maleta que contenía la vasija, como si temiera que el mundo entero quisiera arrebatársela.

    -Aquí estás...te tengo..

    Cerró los ojos unos segundos y dejó escapar una sonrisa rota, apenas visible.

    -Por una vez… pude protegerte…
    El joven cura caminaba con tranquilidad por los estrechos callejones húmedos, ignorando las miradas hostiles que aparecían entre la oscuridad. El sonido de sus botas resonaba contra el pavimento mientras sostenía con firmeza la vieja maleta junto a su costado. Graso error. -¿hm? No quiero problemas. Ustedes tampoco quieren problemas conmigo. Un grupo de pandilleros emergió desde las sombras, bloqueándole el paso. Entre risas burlonas y una lluvia de insultos, comenzaron a rodearlo como animales hambrientos. Zelkova intentó retroceder con calma, pero uno de ellos sacó una navaja oxidada y se lanzó directo hacia él. -Estupido. El reflejo fue inmediato, apartó el brazo armado de un golpe seco y respondió con el puño desnudo, impactando el rostro del agresor. Entonces todo se volvió caos. Recibió golpes en el abdomen, otro directo al rostro que le abrió la ceja y lo hizo caer contra el suelo mojado. La maleta casi resbaló de sus manos, pero la sujetó con desesperación antes de volver a levantarse. Respiraba con dificultad. -¡Vengan cuantos quieran! Otro pandillero se abalanzó sobre él y Zelkova respondió con violencia torpe pero decidida, usando el peso de su cuerpo y años de cargar culpa más que experiencia en peleas. Un codazo, un empujón contra la pared, otro golpe recibido en las costillas. Sangre descendía lentamente por su rostro mientras seguía levantándose una y otra vez. -Tengo un Dios que me hará ganar mis guerras. ¡Porque él es ÉL! Hasta que finalmente el callejón quedó en silencio. -S-se los dije... Los agresores huyeron maldiciendo, dejando al joven sacerdote solo entre respiraciones agitadas y el eco lejano de la ciudad nocturna. -Esperen... aún pueden encaminarse... Zelkova terminó apoyado contra la pared de ladrillo, temblando ligeramente. La sangre recorría su mejilla y caía desde su frente hasta el cuello del abrigo. Entre sus brazos abrazaba con fuerza la maleta que contenía la vasija, como si temiera que el mundo entero quisiera arrebatársela. -Aquí estás...te tengo.. Cerró los ojos unos segundos y dejó escapar una sonrisa rota, apenas visible. -Por una vez… pude protegerte…
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  • (suceso ocurrido la noche anterior)

    [Ahora que ambos llevaban la vestimenta adecuada Alex fue con Emily al club Voidam donde fingirian ser pareja para dar con el anfitrión de la fiesta siendo este el objetivo de ambos]

    •luego de que un contacto confiable nos pusiera en la lista me acercaría junto a Emily hasta la fila de los invitados para esperar un rato•

    Te noto algo inquieta y eso es mala señal ¿Que te sucede?

    Emily: voy a maldecir a las mujeres humanas por esto.. ¿Cómo hacen para caminar con estas cosas tan molestas?

    Se llaman tacones y aunque no lo creas son perfectos para bailar y demostrar que tienes elegancia

    Emily: métete la elegancia por ya sabes dónde estos tacones me están matando.. Auch..

    Portero 1: ¡Que pase la siguiente pareja!

    •ahora que nos tocaba a nosotros Emily suspiro dos veces para después pararse con firmeza y avanzar a mí lado mostrando una mirada tranquila, el segundo portero se acercó para hacernos una revisión en la que se aseguraron de que no teníamos armas•

    Portero 2: de acuerdo ambos están limpios déjalos entrar

    Portero 1: sus nombres están en la lista así que no hay problema ¡Adelante!

    Emily: llámame loca pero estoy segura de que me manoseaste mucho más que a mí esposo..

    Portero 2: no se de qué me habla señorita nuestro personal jamás haría tal cosa (tiene las piernas de una diosa jeje)

    Emily: pervertido.. marrano.. asquero..

    Tranquila cariño no te alteres ya lo escuchaste en ningún momento se sobrepasó contigo.

    •tomaria de la mano izquierda a emily mientras le decia aquello para llevarmela hacia el interior del club donde todo era oscuro y solo se veían algunas luces, el único lugar con mayor iluminación era la zona VIP•

    Emily: desde aquí puedo ver qué la pista de baile ya está repleta de gente.

    Está debe ser la zona donde cada pareja ordena sus bebidas, debemos mezclarnos entre ellos para no llamar sospechas, ¿Alguna bebida en especial?

    Emily: no sabría que decirte jamás he tomado alcohol así que elige cualquier cosa te esperaré.

    [Después de recibir sus bebidas ambos fingieron un brindis para después beber hasta el fondo, Emily quedó con sus mejillas algo ruborizadas por el efecto del alcohol pero por suerte no la afectó demasiado y se dirigieron hasta la pista donde se mezclarian entre la multitud]

    Emily: ¿Sabes? Para ser mí primera vez bebiendo alcohol no está mal tiene un sabor dulce.

    No vayas a beber más de una copa te necesito estando sobria si queremos salir ilesos de esto

    Emily: oukidoki~ busquemos a ese sujeto no debe estar tan lejos ¿Verdad?

    •mientras ella miraba hacia la derecha yo me puse a observar la izquierda durante unos segundos hasta que pude visualizar la zona VIP donde frente a mis ojos estaba el sujeto que veníamos a buscar•

    Ahí está es nuestro querido amigo y parece estar protegido por varios guardias, envenenar su bebida no es una opción ya que a causa de la revisión no podíamos traer eso, ¿Tienes algo en mente?

    Emily: pues ese tipo tiene pinta de degenerado y yo estoy con mí apariencia humana teniendo buen cuerpo

    Quisiera decir que no entiendo de lo que hablas pero obviamente si lo entiendo.. quieres seducirlo ¿Verdad?

    Emily: será muy fácil solo debo actuar como borracha para acercarme lo suficiente, manos a la obra.

    [Emily se acercó al objetivo fingiendo estar borracha, los guardias trataron de alejarla el hombre sentado en su sillón les dio la señal para que la dejen pasar y ella pondría en marcha su plan, seducirlo fue bastante sencillo y logró que esté la llevará a una habitación de invitados]

    Objetivo: eres una linda muchacha ¿Sabías? Creo que hasta ahora eres la mujer más hermosa que han visto mis ojos

    Emily: gracias aunque no soy merecedora de sus palabras caballero lo único que hago es cuidar mí salud con lo que consumo, ¿Hmm? Oiga que hace.

    Objetivo: ¿No es obvio? Vamos a seguir bebiendo hasta que la fiesta termine será divertido

    Emily: esto.. ehmm.. está bien hagámoslo (apresurate a venir Alex..)

    •emily tomaria un total de dos copas y el efecto del alcohol ya era notorio en ella mientras que aquel hombre ya tenía ideas sucias en la cabeza pero fue en ese momento que la puerta se abrio dejando entrar a alguien•

    Objetivo: oye que estás haciendo idiota ¿¡Sabes dónde estás!?

    Emily: hmm.. eres tu Alex ¿Cómo estás? Te queda muy bien ese traje

    Esto no me sorprende ¿Porque será? Solo te pedí que no bebieras más alcohol y terminaste haciendo todo lo contrario

    •meteria mí mano derecha al interior de mí traje para sacar una pistola que le arrebate a uno de los guardias y entonces le apunte a aquel hombre que no tardo en sentir el miedo recorrer su cuerpo•

    Objetivo: oye oye ¡Piensa en lo que harás! Baja eso amigo tengo una familia

    Vengo en busca de información así que dime todo lo que sabes sobre el proyecto M.A.N.T.R.A

    Objetivo: ¿Ese proyecto? Ya veo eres el mocoso que escapó de los laboratorios del gobierno.. te apodaron como el fantasma de la muerte

    Tengo muy poca paciencia así que empieza a hablar.. el gatillo es muy sensible, que prefieres ¿Vida o muerte?

    Objetivo: está bien te lo diré todo pero cálmate lunático.. verás chico ese proyecto se inició con el fin de usar a personas como tu para beneficiar a nuestro país cosas de negocios tu me entiendes.. pero lamentablemente alguien más tomo el mando y todo cambio.. están tramando algo muy oscuro.. es algo inhumano se trata de..

    •antes de que pudiera terminar una bala atravezo la ventana ubicada detrás de el impactando en su craneo, tras verlo morir me arrojaria hacia Emily para hacer que ella volviera a fusionarse con mí cuerpo•

    Tirador: ¿Donde estas? Sal a jugar niño sombra prometo no herirte demasiado

    Apuntas hacia el lado incorrecto ¡Estoy justo aquí!

    •convertido en sombra me había arrastrado por los muros de ambos edificios para así salir a la superficie estando detrás de el y daría un salto en el que levantaria mí pie para arrojarle una patada descendente pero el tirador logro esquivarla al rodar en el suelo y se puso de pie•

    ¿Porque no te quitas esa máscara? Veo que no deseas que alguien como yo vea tu identidad

    Tirador: esperaba poder matarte aprovechando que la mocosa estaba fuera de tu cuerpo pero supongo que me iré sin haber tenido éxito.. te lo advierto chico deja de investigar ese proyecto no es algo de tu incumbencia y pondrás en peligro a quienes te rodean

    •despues de decir eso el sujeto se lanzó desde el borde del edificio y cuando me asome vi que debajo había un camión donde al caer este encima se lo llevaron de la escena•

    Emily: no me siento bien regresemos a casa y déjame dormir...

    Descuida enseguida te llevo no pienso quedarme en una fiesta para socializar..
    (suceso ocurrido la noche anterior) [Ahora que ambos llevaban la vestimenta adecuada Alex fue con Emily al club Voidam donde fingirian ser pareja para dar con el anfitrión de la fiesta siendo este el objetivo de ambos] •luego de que un contacto confiable nos pusiera en la lista me acercaría junto a Emily hasta la fila de los invitados para esperar un rato• Te noto algo inquieta y eso es mala señal ¿Que te sucede? Emily: voy a maldecir a las mujeres humanas por esto.. ¿Cómo hacen para caminar con estas cosas tan molestas? Se llaman tacones y aunque no lo creas son perfectos para bailar y demostrar que tienes elegancia Emily: métete la elegancia por ya sabes dónde estos tacones me están matando.. Auch.. Portero 1: ¡Que pase la siguiente pareja! •ahora que nos tocaba a nosotros Emily suspiro dos veces para después pararse con firmeza y avanzar a mí lado mostrando una mirada tranquila, el segundo portero se acercó para hacernos una revisión en la que se aseguraron de que no teníamos armas• Portero 2: de acuerdo ambos están limpios déjalos entrar Portero 1: sus nombres están en la lista así que no hay problema ¡Adelante! Emily: llámame loca pero estoy segura de que me manoseaste mucho más que a mí esposo.. Portero 2: no se de qué me habla señorita nuestro personal jamás haría tal cosa (tiene las piernas de una diosa jeje) Emily: pervertido.. marrano.. asquero.. Tranquila cariño no te alteres ya lo escuchaste en ningún momento se sobrepasó contigo. •tomaria de la mano izquierda a emily mientras le decia aquello para llevarmela hacia el interior del club donde todo era oscuro y solo se veían algunas luces, el único lugar con mayor iluminación era la zona VIP• Emily: desde aquí puedo ver qué la pista de baile ya está repleta de gente. Está debe ser la zona donde cada pareja ordena sus bebidas, debemos mezclarnos entre ellos para no llamar sospechas, ¿Alguna bebida en especial? Emily: no sabría que decirte jamás he tomado alcohol así que elige cualquier cosa te esperaré. [Después de recibir sus bebidas ambos fingieron un brindis para después beber hasta el fondo, Emily quedó con sus mejillas algo ruborizadas por el efecto del alcohol pero por suerte no la afectó demasiado y se dirigieron hasta la pista donde se mezclarian entre la multitud] Emily: ¿Sabes? Para ser mí primera vez bebiendo alcohol no está mal tiene un sabor dulce. No vayas a beber más de una copa te necesito estando sobria si queremos salir ilesos de esto Emily: oukidoki~ busquemos a ese sujeto no debe estar tan lejos ¿Verdad? •mientras ella miraba hacia la derecha yo me puse a observar la izquierda durante unos segundos hasta que pude visualizar la zona VIP donde frente a mis ojos estaba el sujeto que veníamos a buscar• Ahí está es nuestro querido amigo y parece estar protegido por varios guardias, envenenar su bebida no es una opción ya que a causa de la revisión no podíamos traer eso, ¿Tienes algo en mente? Emily: pues ese tipo tiene pinta de degenerado y yo estoy con mí apariencia humana teniendo buen cuerpo Quisiera decir que no entiendo de lo que hablas pero obviamente si lo entiendo.. quieres seducirlo ¿Verdad? Emily: será muy fácil solo debo actuar como borracha para acercarme lo suficiente, manos a la obra. [Emily se acercó al objetivo fingiendo estar borracha, los guardias trataron de alejarla el hombre sentado en su sillón les dio la señal para que la dejen pasar y ella pondría en marcha su plan, seducirlo fue bastante sencillo y logró que esté la llevará a una habitación de invitados] Objetivo: eres una linda muchacha ¿Sabías? Creo que hasta ahora eres la mujer más hermosa que han visto mis ojos Emily: gracias aunque no soy merecedora de sus palabras caballero lo único que hago es cuidar mí salud con lo que consumo, ¿Hmm? Oiga que hace. Objetivo: ¿No es obvio? Vamos a seguir bebiendo hasta que la fiesta termine será divertido Emily: esto.. ehmm.. está bien hagámoslo (apresurate a venir Alex..) •emily tomaria un total de dos copas y el efecto del alcohol ya era notorio en ella mientras que aquel hombre ya tenía ideas sucias en la cabeza pero fue en ese momento que la puerta se abrio dejando entrar a alguien• Objetivo: oye que estás haciendo idiota ¿¡Sabes dónde estás!? Emily: hmm.. eres tu Alex ¿Cómo estás? Te queda muy bien ese traje Esto no me sorprende ¿Porque será? Solo te pedí que no bebieras más alcohol y terminaste haciendo todo lo contrario •meteria mí mano derecha al interior de mí traje para sacar una pistola que le arrebate a uno de los guardias y entonces le apunte a aquel hombre que no tardo en sentir el miedo recorrer su cuerpo• Objetivo: oye oye ¡Piensa en lo que harás! Baja eso amigo tengo una familia Vengo en busca de información así que dime todo lo que sabes sobre el proyecto M.A.N.T.R.A Objetivo: ¿Ese proyecto? Ya veo eres el mocoso que escapó de los laboratorios del gobierno.. te apodaron como el fantasma de la muerte Tengo muy poca paciencia así que empieza a hablar.. el gatillo es muy sensible, que prefieres ¿Vida o muerte? Objetivo: está bien te lo diré todo pero cálmate lunático.. verás chico ese proyecto se inició con el fin de usar a personas como tu para beneficiar a nuestro país cosas de negocios tu me entiendes.. pero lamentablemente alguien más tomo el mando y todo cambio.. están tramando algo muy oscuro.. es algo inhumano se trata de.. •antes de que pudiera terminar una bala atravezo la ventana ubicada detrás de el impactando en su craneo, tras verlo morir me arrojaria hacia Emily para hacer que ella volviera a fusionarse con mí cuerpo• Tirador: ¿Donde estas? Sal a jugar niño sombra prometo no herirte demasiado Apuntas hacia el lado incorrecto ¡Estoy justo aquí! •convertido en sombra me había arrastrado por los muros de ambos edificios para así salir a la superficie estando detrás de el y daría un salto en el que levantaria mí pie para arrojarle una patada descendente pero el tirador logro esquivarla al rodar en el suelo y se puso de pie• ¿Porque no te quitas esa máscara? Veo que no deseas que alguien como yo vea tu identidad Tirador: esperaba poder matarte aprovechando que la mocosa estaba fuera de tu cuerpo pero supongo que me iré sin haber tenido éxito.. te lo advierto chico deja de investigar ese proyecto no es algo de tu incumbencia y pondrás en peligro a quienes te rodean •despues de decir eso el sujeto se lanzó desde el borde del edificio y cuando me asome vi que debajo había un camión donde al caer este encima se lo llevaron de la escena• Emily: no me siento bien regresemos a casa y déjame dormir... Descuida enseguida te llevo no pienso quedarme en una fiesta para socializar..
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