• EVENTO FICROL FIESTA NOCTURNA CONCURSO DE BELLEZA MIXTO EN ISLA PARADISIACA DE MUJERES PLAYA NORTE. BY LADY CÉLESTE.
    Fandom FicRol.
    Categoría Original
    Llegamos a una isla rodeado de aguas azules y cristalinas en donde el aroma del mar se podía sentir cuando se llegaba, todos los invitados (as) llegaban a la isla para participar en este encuentro de verano en la isla de mujeres, cada invitado (a) tenía una dinámica diferente al llegar y yo por mi parte había organizado una fiesta nocturna en la playa en un desfile de modelaje mixto.

    Invité como jurados (as) para el concurso de belleza mixto a unos amigos míos (as) para que hiciesen de jueces (as) y así eligieran el rey y la reina de la noche en base al diseño y técnica en la que modelan su traje de baño.

    Los jueces (as) son:

    1. 桑蒂 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐢𝐚𝐠𝐨 ᴬᵒᶦ 葵
    2. ᴬⁿⁱˡˡᵒ Superchica ᔆᵗᵃʳ ᔆᵃᵖᵖʰⁱʳᵉ
    3. ᴛᴏᴍᴏᴋɪ sᴀᴋᴜʀᴀɪ
    4. Ate de Grecia

    La ubicación donde nos encontramos en el lado Playa Norte habían muchos (as) conchas de caracol en la arena y algas en las orillas de las rocas, la luna estaba brillante y las estrellas también, emitiendo una luz así a la gente siendo así mi primera visita en México, ha sido un lugar muy agradable para estar, empezando por su comida, de cual yo me di cuenta el estilo de vida de los residentes, en cuanto a su alimentación, la mayoría disfruta en diferentes grados de picante, pero sigue habiendo picante al gusto y con diferente estilo de moderación.

    Y por mi parte al no consumir tanto picante, entonces me pedí unas papas fritas y unos tacos con frijoles y aguacate y un poquito de chile, mientras que esperaba a los participantes del certamen de belleza mixto y presento el lugar ya que soy una de las organizadoras de esta hermosa fiesta nocturna y Concurso de belleza Mixto.

    Empezamos primero con el escenario donde hay en primer lugar una gran pista de pasarela con muchas luces de colores en la playa Norte de la isla de mujeres, el cual viene con un sistema de música incluido para ambientar el Evento cuando de inicio.

    También tiene cortinas, el anuncio de apertura de color morado y el piso portátil de color blanco con matices en morado, el frente de la pasarela se encuentra los asientos de los jueces que después van a disponer de sillas cómodas y una mesa en la que podrán ubicar su agua de coco o un cóctel de frutas con unos bocadillos o palomitas de maní.

    Mientras tanto se van recibiendo los invitados (as) de la fiesta los cuales esperaban que se reportaran y mostraran su disponibilidad a participar entre cuales envié algunas invitaciones especiales a mis amistades, hermandades y familia:

    1. Venom Chibi mi adorable y pequeño sobrinito.
    2. NOOV ᵉˡ ᶜʰᶤᶜᵒ ʳᵒᵇᵒᵗ : Mi querido sobrino.
    3. Flaky Lorber ᵖᵒʳᶜᵘᵖⁱⁿᵉ : Mi adorada hermana Rojita.
    4. Sora Niki : Mi querida hermana Gatita.
    5. Dai Nslein : Hermanito Dai.
    6. Daozhang Xiao Xingchen Un respetado amigo.
    7. Xue Yang
    8.Lιᥣιᥲ Vᥲᥒɾoᥙgᥱ
    9. Christopher Shikibu
    10. Iȥυɱιɳσƙαɱι ᴷᵃⁿᵉˢᵃᵈᵃ
    11. Zagreo the Dark Demon Greek Mitology
    12. [fire_lime_whale_384]
    13. Jean Phantomhive
    14. Rina Atherina
    15. 𝓑𝒍𝒂𝒏𝒄𝒉𝒆
    16.Kalisa
    17. 𝑆𝑎𝑑𝑎 𝐴𝑏𝑒 阿部・さだ
    18. Aιкσ Blυηdєя Wєιѕѕ
    19. [mirage_cyan_wolf_604]
    20. Sakamoto San
    21. Naruto Uzumaki
    22. 𝓔𝓵𝔂𝓸𝓷 𝓞𝓻𝓲𝓮𝓷 𝓡𝓮𝓲𝓼
    23. Yoli Kimelly Lumen Queoos
    24. Katrin Ishtar Schrodinger
    25.Elyana Serathiel
    26.Dr Sniffles Stuart ᴬⁿᵗᵉᵃᵗᵉʳ
    27.Verónica Valentine
    28. Azael Devine
    29. Kiki
    30. Gremory 9 Rias
    31.Javier Van Klaverie
    32. Dylan 🐄🌿💖
    33.Veythra Lili Queen Ishtar
    34. 𝑆𝑐𝑎𝑟𝑙𝑒𝑡𝑡 𝐸𝑙𝑒𝑎𝑛𝑜𝑟 𝑀𝑜𝑟𝑒𝑡𝑡𝑖
    35. Samantha Ishtar Yokin
    36.Charles Grey
    37.Lord Damon Vampire
    38. 𝐇𝐚𝐲𝐝𝐞𝐧 𝐂𝐡𝐫𝐨𝐦𝐚 𝐏𝐫𝐢𝐦𝐞
    39. Sylphiel Nels Lahda
    40. 𝕊𝕠𝕟𝕚𝕔 𝕥𝕙𝕖 𝕙𝕖𝕕𝕘𝕖𝕙𝕠𝕘
    41. †𝕾𝖆𝖕𝖕𝖍𝖎𝖗𝖊 𝕸𝖎𝖉𝖔𝖗𝖎 𝕶𝖆𝖜𝖆𝖘𝖍𝖎𝖒𝖆† Mi dulce, amada y adorada hermanita.

    Y todos los demás que quisieran unirse a este hermoso Evento.

    Mientras llegan los invitados (as) les iré presentando lo que tengo disponible para la fiesta nocturna:
    Está la pista de baile, que fue limpiada de conchas marinas, porque cuando lleguen, no se vayan a cortar los pies al pisar la arena de la playa.

    Hay una mesa en el escenario con unos micrófonos y unos altavoces que tienen los controles de sonido y los accesorios que pueda menestar el Dj, también habrán cantantes disponibles a parte de una sección libre en la que cada invitado (a) podrá participar en un turno para un Karaoke.

    También habrá comida al estilo Mexicano al lado de la mesa del bar de bebidas, en los cuales en su medida ha pedido el público, son libres o no de pedir alcohol ya está en su criterio.

    En la comida Mexicana está disponible y vamos a encontrar burritos, achiladas, chilaquiles, elotes con salsa picante, quesadillas, tacos, nachos, pozole, tamales, chiles en nogada, mole poblano, tortas ahogadas y algunos dulces mexicanos en su gran variedad en una amplia gama y sabores, también postres como flan de tiramisú, cheese cake, brownie, helado, churros y el delicioso pastel tres leches, pan dulce, buñuelos, pudín de pan mexicano, arroz con leche y cocada.

    Para pasar la sed había para degustación unas bebidas frías típicas de la región mexicana junto con unos helados muy deliciosos, a parte de unos pasteles deliciosos, los mas comunes de los helados que había era: Rompope, Zapote, Nieve de Elote, Rosa de Castilla, Aguacate, Gansito.
    De las bebidas típicas de México, para escoger habían variadas entre ellas agua de jamaica, la paloma, pulque, tepache, tejuino, torito, xtabentún, charanda, agua de horchata, jugo verde, tejate, tascale, aguas frescas y tejuino.

    En el rincón de actividades, a parte de una sala para el karaoke para su respectiva competencia, hay competencia de billar, competencia de baile y competencia de tejido en el que cada uno deberá tejer una colcha el bordo de un elemento , objeto o planta cultural de la tradición de México.

    Aquí vamos a detallar los reglamentos del concurso de belleza Mixto que se llevará a cabo en esta hermosa fiesta nocturna, isla de mujeres, ubicación playa Norte:

    1. Que haya muy buena convivencia con los participantes.
    2. Cuidar los elementos que vayan a utilizar a la hora de concursar.
    3. No dejar basura en la playa ni en el entorno del concurso en el que se comen alimentos o toman bebidas.
    4. Actuar con respeto con todos (as) los (as) participantes.

    5. Divertirse y pasarla bien a parte de no pelear.

    PASOS PARA EL CONCURSO DE BELLEZA MIXTO EN ISLA DE MUJERES PLAYA NORTE:

    1. Hacer su propio traje de baño diferente al que ya han puesto de forma original y personalizada, en mejor estilo a la hora de la competencia para volverse rey / reina de la playa, a parte de cumplir con el resto de actividades que haya en la fiesta.

    2. Todos (as) las tallas pueden participar y todas las edades también, el único requisito es que tengan una constitución saludable para hacer el recorrido con la caminata de la pasarela.

    3. Decir sus motivaciones a la hora de participar y tener un buen manejo de los elementos de costura a la hora de crear su traje de baño personalizado.

    4. Impresionar a los jueces (as) ya que ellos (as) junto conmigo decidirán la última palabra de quien va ganando cada actividad.

    5. Elaborar un estilo propio de ropa de playa la cual fuera utilizar en su coronación si fuese a ganar.

    PREMIACIÓN DEL CONCURSO DE BELLEZA MIXTO EN ISLA DE MUJERES PLAYA NORTE:
    Primer premio: 50 millones de dólares en boletos exclusivos en las tiendas de los centros Comerciales de México.

    Segundo Premio: 10 boletos de entrada libre al cine para mirar los estrenos de temporada antes de la fecha de estreno oficial.

    Tercer Premio: Un cupón libre de uso de comestibles con un valor de 20 Millones de Dolares.

    Cuarto Premio: Pedir un deseo a los jueces el cual debe estar limitado (a) en capacidades ya que no se puede utilizar en beneficio propio si no para beneficiar a otros y en consecuencia termine beneficiando al que pidió el deseo.

    Y para terminar esta hermosa velada con una sección de juegos de playa en las actividades podrán jugar a la pelota, hacer un conjunto de joyería con las conchas de mar y hacer castillos de arena, esto daría puntos para el concurso mixto de belleza.

    Muchas gracias por vuestro (a) participación, estamos atentos (as) para comenzar.

    // Aclaro a todos los usuarios (as) participantes y demás que todos las acciones en este Rol se quedan en el Rol Mode y no tienen que pasar al otro plano de la realidad, por lo tanto, todo lo mencionado aquí es solo Rol Mode y diversión para todos (as).



    #FicRol #IslaMujeres #RolPlayero #EventoDeRol #ConcursoDeRol #RoleplayMexico #PlayaNorte.
    Llegamos a una isla rodeado de aguas azules y cristalinas en donde el aroma del mar se podía sentir cuando se llegaba, todos los invitados (as) llegaban a la isla para participar en este encuentro de verano en la isla de mujeres, cada invitado (a) tenía una dinámica diferente al llegar y yo por mi parte había organizado una fiesta nocturna en la playa en un desfile de modelaje mixto. Invité como jurados (as) para el concurso de belleza mixto a unos amigos míos (as) para que hiciesen de jueces (as) y así eligieran el rey y la reina de la noche en base al diseño y técnica en la que modelan su traje de baño. Los jueces (as) son: 1. [Im_coming_for_you12] 2. [An0uk] 3. [TomokiSakurai] 4. [Ate_de_Grecia] La ubicación donde nos encontramos en el lado Playa Norte habían muchos (as) conchas de caracol en la arena y algas en las orillas de las rocas, la luna estaba brillante y las estrellas también, emitiendo una luz así a la gente siendo así mi primera visita en México, ha sido un lugar muy agradable para estar, empezando por su comida, de cual yo me di cuenta el estilo de vida de los residentes, en cuanto a su alimentación, la mayoría disfruta en diferentes grados de picante, pero sigue habiendo picante al gusto y con diferente estilo de moderación. Y por mi parte al no consumir tanto picante, entonces me pedí unas papas fritas y unos tacos con frijoles y aguacate y un poquito de chile, mientras que esperaba a los participantes del certamen de belleza mixto y presento el lugar ya que soy una de las organizadoras de esta hermosa fiesta nocturna y Concurso de belleza Mixto. Empezamos primero con el escenario donde hay en primer lugar una gran pista de pasarela con muchas luces de colores en la playa Norte de la isla de mujeres, el cual viene con un sistema de música incluido para ambientar el Evento cuando de inicio. También tiene cortinas, el anuncio de apertura de color morado y el piso portátil de color blanco con matices en morado, el frente de la pasarela se encuentra los asientos de los jueces que después van a disponer de sillas cómodas y una mesa en la que podrán ubicar su agua de coco o un cóctel de frutas con unos bocadillos o palomitas de maní. Mientras tanto se van recibiendo los invitados (as) de la fiesta los cuales esperaban que se reportaran y mostraran su disponibilidad a participar entre cuales envié algunas invitaciones especiales a mis amistades, hermandades y familia: 1. [ChibiVenom] mi adorable y pequeño sobrinito. 2. [n.o.o.v] : Mi querido sobrino. 3. [flaky] : Mi adorada hermana Rojita. 4. [solar_malachite_lizard_684] : Mi querida hermana Gatita. 5. [Wanderer] : Hermanito Dai. 6. [Daozhang_XiaoXingchen] Un respetado amigo. 7. [XueChengmei] 8.[Lilia_vanrouge_Off.Rplyr01] 9. [Christopher007] 10. [PA18.MB] 11. [Dark_Demon] 12. [fire_lime_whale_384] 13. [littl3gr3y] 14. [Rina1] 15. [blanchesca8] 16.[Kalisa1] 17. [abesada] 18. [AikoBlunder83] 19. [mirage_cyan_wolf_604] 20. [Sakamoto_san] 21. [Kurogane_Cal_Devens100099] 22. [fire_teal_shark_824] 23. [YoltheWolf1406] 24. [KatrinIshtar] 25.[flash_gray_zebra_981] 26.[Sn1ffles] 27.[fire_ruby_bull_303] 28. [myth_purple_mouse_339] 29. [kiiiiiki_SG] 30. [Gremory9Rias] 31.[drift_crimson_fox_876] 32. [Dylan_the_cow_2007] 33.[Lili.Queen] 34. [vision_fuchsia_rabbit_825] 35. [frost_pearl_bull_887] 36.[EarlGrey] 37.[LordAlucardV] 38. [drakoframe.10] 39. [Sylph1el] 40. [Sonic.Dash_59] 41. [Psicotic_blood_195] Mi dulce, amada y adorada hermanita. Y todos los demás que quisieran unirse a este hermoso Evento. Mientras llegan los invitados (as) les iré presentando lo que tengo disponible para la fiesta nocturna: Está la pista de baile, que fue limpiada de conchas marinas, porque cuando lleguen, no se vayan a cortar los pies al pisar la arena de la playa. Hay una mesa en el escenario con unos micrófonos y unos altavoces que tienen los controles de sonido y los accesorios que pueda menestar el Dj, también habrán cantantes disponibles a parte de una sección libre en la que cada invitado (a) podrá participar en un turno para un Karaoke. También habrá comida al estilo Mexicano al lado de la mesa del bar de bebidas, en los cuales en su medida ha pedido el público, son libres o no de pedir alcohol ya está en su criterio. En la comida Mexicana está disponible y vamos a encontrar burritos, achiladas, chilaquiles, elotes con salsa picante, quesadillas, tacos, nachos, pozole, tamales, chiles en nogada, mole poblano, tortas ahogadas y algunos dulces mexicanos en su gran variedad en una amplia gama y sabores, también postres como flan de tiramisú, cheese cake, brownie, helado, churros y el delicioso pastel tres leches, pan dulce, buñuelos, pudín de pan mexicano, arroz con leche y cocada. Para pasar la sed había para degustación unas bebidas frías típicas de la región mexicana junto con unos helados muy deliciosos, a parte de unos pasteles deliciosos, los mas comunes de los helados que había era: Rompope, Zapote, Nieve de Elote, Rosa de Castilla, Aguacate, Gansito. De las bebidas típicas de México, para escoger habían variadas entre ellas agua de jamaica, la paloma, pulque, tepache, tejuino, torito, xtabentún, charanda, agua de horchata, jugo verde, tejate, tascale, aguas frescas y tejuino. En el rincón de actividades, a parte de una sala para el karaoke para su respectiva competencia, hay competencia de billar, competencia de baile y competencia de tejido en el que cada uno deberá tejer una colcha el bordo de un elemento , objeto o planta cultural de la tradición de México. Aquí vamos a detallar los reglamentos del concurso de belleza Mixto que se llevará a cabo en esta hermosa fiesta nocturna, isla de mujeres, ubicación playa Norte: 1. Que haya muy buena convivencia con los participantes. 2. Cuidar los elementos que vayan a utilizar a la hora de concursar. 3. No dejar basura en la playa ni en el entorno del concurso en el que se comen alimentos o toman bebidas. 4. Actuar con respeto con todos (as) los (as) participantes. 5. Divertirse y pasarla bien a parte de no pelear. PASOS PARA EL CONCURSO DE BELLEZA MIXTO EN ISLA DE MUJERES PLAYA NORTE: 1. Hacer su propio traje de baño diferente al que ya han puesto de forma original y personalizada, en mejor estilo a la hora de la competencia para volverse rey / reina de la playa, a parte de cumplir con el resto de actividades que haya en la fiesta. 2. Todos (as) las tallas pueden participar y todas las edades también, el único requisito es que tengan una constitución saludable para hacer el recorrido con la caminata de la pasarela. 3. Decir sus motivaciones a la hora de participar y tener un buen manejo de los elementos de costura a la hora de crear su traje de baño personalizado. 4. Impresionar a los jueces (as) ya que ellos (as) junto conmigo decidirán la última palabra de quien va ganando cada actividad. 5. Elaborar un estilo propio de ropa de playa la cual fuera utilizar en su coronación si fuese a ganar. PREMIACIÓN DEL CONCURSO DE BELLEZA MIXTO EN ISLA DE MUJERES PLAYA NORTE: Primer premio: 50 millones de dólares en boletos exclusivos en las tiendas de los centros Comerciales de México. Segundo Premio: 10 boletos de entrada libre al cine para mirar los estrenos de temporada antes de la fecha de estreno oficial. Tercer Premio: Un cupón libre de uso de comestibles con un valor de 20 Millones de Dolares. Cuarto Premio: Pedir un deseo a los jueces el cual debe estar limitado (a) en capacidades ya que no se puede utilizar en beneficio propio si no para beneficiar a otros y en consecuencia termine beneficiando al que pidió el deseo. Y para terminar esta hermosa velada con una sección de juegos de playa en las actividades podrán jugar a la pelota, hacer un conjunto de joyería con las conchas de mar y hacer castillos de arena, esto daría puntos para el concurso mixto de belleza. Muchas gracias por vuestro (a) participación, estamos atentos (as) para comenzar. // Aclaro a todos los usuarios (as) participantes y demás que todos las acciones en este Rol se quedan en el Rol Mode y no tienen que pasar al otro plano de la realidad, por lo tanto, todo lo mencionado aquí es solo Rol Mode y diversión para todos (as). #FicRol #IslaMujeres #RolPlayero #EventoDeRol #ConcursoDeRol #RoleplayMexico #PlayaNorte.
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  • Un deseo por cada dedo. Pídelo bien. No lo pidas pequeño ni con miedo. Sé ambicioso y pide exactamente lo que quieres sin rebajarlo para parecer prudente. Lo verdaderamente oscuro no es desear demasiado, sino tener esa oportunidad frente a ti y atreverte a pedir poco… porque esta vez no hay trampa.
    Un deseo por cada dedo. Pídelo bien. No lo pidas pequeño ni con miedo. Sé ambicioso y pide exactamente lo que quieres sin rebajarlo para parecer prudente. Lo verdaderamente oscuro no es desear demasiado, sino tener esa oportunidad frente a ti y atreverte a pedir poco… porque esta vez no hay trampa.
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  • —Vi una estrella fugaz y alcancé a pedir un deseo.
    —Vi una estrella fugaz y alcancé a pedir un deseo.
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  • Aveces desearia tener una vida asi de normal y tranquila ...... pero soy simpre inmortal , diosa que tiene un deseo tonto

    -atrapada su presamiento-
    Aveces desearia tener una vida asi de normal y tranquila ...... pero soy simpre inmortal , diosa que tiene un deseo tonto -atrapada su presamiento-
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  • —A veces miro las estrellas y pienso... debería pedir un deseo. Luego recuerdo que YO concedo deseos y la conversación se vuelve un poco incómoda (?)
    —A veces miro las estrellas y pienso... debería pedir un deseo. Luego recuerdo que YO concedo deseos y la conversación se vuelve un poco incómoda (?)
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  • —Que raro... últimamente nadie me ha regañado ni reprochado nada. ¿Será que me estoy volviendo aburrida? ¿Debería conceder un deseo gratuito en medio de una plaza? (?)
    —Que raro... últimamente nadie me ha regañado ni reprochado nada. ¿Será que me estoy volviendo aburrida? ¿Debería conceder un deseo gratuito en medio de una plaza? (?)
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  • —Me asaltó de la nada un deseo bastante repentino de prenderle fuego a algo. No sé por qué... supongo que mi intuición suele venir en forma de pirómana interna (?)
    —Me asaltó de la nada un deseo bastante repentino de prenderle fuego a algo. No sé por qué... supongo que mi intuición suele venir en forma de pirómana interna (?)
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  • La pirotecnia comprada por puro capricho, yacía abandonada en el sótano. Olvidada, como tantas cosas en aquella mansión. Sus niveles de energía solían oscilar entre tormenta eléctrica con ganas de pelear... y esto. El bajón. Un descenso energético y emocional tan profundo que se sentía como un agujero negro en el pecho.

    Recostada en su cama, escuchaba como, más allá de los muros y las ventanas sucias, estallaba la pirotecnia de los demás. Fuegos artificiales de una normalidad que no le pertenecía. Celebraciones que giraban entorno a la familia, al hogar, al encuentro...

    Hogar, claro. Pero, ¿qué hogar?, cuando todo lo que tenía era una mansión decadente, dónde el único sonido era el goteo obstinado de una gotera que nunca se molestó en reparar. Y, además, ¡¿qué diferencia guardaba este día de cualquier otro miércoles o jueves de invierno?! En teoría, ninguna.

    Pero por alguna razón, hoy, el vacío tenía un filo distinto. Más personal. Más punzante.

    Afuera, estallaban las risas y la música. Aquí, dentro, solo el goteo de la gotera.

    Quizás, debería abrir una brecha hacia un plano donde estas fechas no existan. O, más fiel a su naturaleza, conceder un deseo estúpido al primero que pasara, solo para ver qué tragedia le regala el Caos a cambio.

    Pero, claro, incluso para eso hace falta una chispa de energía que hoy... no tenía.

    —Que absurda obsesión con cambiar números en un calendario —se quejó hacia la penumbra, cubriendose con la manta— ...Tsk, como si el universo se reiniciara con el último segundo...

    Al final, el año no nacía ni moría. Solo se acumulaba, capa sobre capa, como el polvo sobre sus muebles, como el cansancio sobre sus huesos...

    Entonces,
    ¿Por qué tanto drama... si al final nada cambia?
    ¿Por qué, entonces, ese vacío que se siente tan ajeno... y tan propio?
    La pirotecnia comprada por puro capricho, yacía abandonada en el sótano. Olvidada, como tantas cosas en aquella mansión. Sus niveles de energía solían oscilar entre tormenta eléctrica con ganas de pelear... y esto. El bajón. Un descenso energético y emocional tan profundo que se sentía como un agujero negro en el pecho. Recostada en su cama, escuchaba como, más allá de los muros y las ventanas sucias, estallaba la pirotecnia de los demás. Fuegos artificiales de una normalidad que no le pertenecía. Celebraciones que giraban entorno a la familia, al hogar, al encuentro... Hogar, claro. Pero, ¿qué hogar?, cuando todo lo que tenía era una mansión decadente, dónde el único sonido era el goteo obstinado de una gotera que nunca se molestó en reparar. Y, además, ¡¿qué diferencia guardaba este día de cualquier otro miércoles o jueves de invierno?! En teoría, ninguna. Pero por alguna razón, hoy, el vacío tenía un filo distinto. Más personal. Más punzante. Afuera, estallaban las risas y la música. Aquí, dentro, solo el goteo de la gotera. Quizás, debería abrir una brecha hacia un plano donde estas fechas no existan. O, más fiel a su naturaleza, conceder un deseo estúpido al primero que pasara, solo para ver qué tragedia le regala el Caos a cambio. Pero, claro, incluso para eso hace falta una chispa de energía que hoy... no tenía. —Que absurda obsesión con cambiar números en un calendario —se quejó hacia la penumbra, cubriendose con la manta— ...Tsk, como si el universo se reiniciara con el último segundo... Al final, el año no nacía ni moría. Solo se acumulaba, capa sobre capa, como el polvo sobre sus muebles, como el cansancio sobre sus huesos... Entonces, ¿Por qué tanto drama... si al final nada cambia? ¿Por qué, entonces, ese vacío que se siente tan ajeno... y tan propio?
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  • ⠀⠀.·:⠀*⠀𝐅𝐞𝐥𝐢𝐳 𝐬𝐨𝐥𝐬𝐭𝐢𝐜𝐢𝐨, 𝐆𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐥.⠀*⠀:·.
    ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ✧⠀˖⠀°⠀.

    Aguantar a Cassian por lo general solía ser un verdadero DOLOR DE CABEZA, y eso... bien lo sabían Nesta y Azriel.

    Pero entre Cassian y Nesta había un entendimiento puro que pocos podrían llegar a entender, Nesta había aprendido a no rechazar aquellos sentimiento, había aprendido (solo un poco) a creerse merecedora de cualquier sentimiento que no fuera oscuro y destructivo para ella, era por eso que toleraba a Cassian mucho más de lo que toleraba a cualquier persona de su alrededor, exceptuando las Valkirias, claro.

    Aquel solsticio, aprendiendo las tradiciones de su hermana menor y Alta Lady, y de todo el Circulo interno, decidió que era momento de participar en aquella tradición de intercambiar regalos, si bien los dos solsticios anteriores no había sido capaz de dar el paso para regalarle algo al General, aquel año se prometió a si misma que sería diferente, que sería... ¿Mejor?

    Los días anteriores al solsticio Nesta había estado pasando tiempo en la forja para crear algo para su hermana Feyre, y a la vez el tiempo restante lo invertía en zambullirse entre libros para poder encontrar una idea digna de el General de la Corte Noche. Nada le parecía 𝐥𝐨 𝐬𝐮𝐟𝐢𝐜𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐛𝐮𝐞𝐧𝐨 para Cassian, de hecho, la Alta Fae había tenido hasta el impulso de ir a hablar con su cuñado Rhysand para obtener algunas ideas frescas, pero finalmente no lo hizo.

    Un día, buceando entre libros, páginas y gruñidos de frustración llegó a sus manos un libro que más bien parecía un cuento infantil, parecía que eran historias que antaño se les contaba a los niños Ilyrios para dormir, había una historia de un pato horrendo, de una niña tan chiquitita como un garbanzo, de un niño que rescataba a los niños que se perdían y se quedaban sin padres, una princesa que perdía su zapato... La lectura transportó a Nesta a un deseo de revivir una infancia que no tuvo. Si miraba atrás solo recordaba la estricta mirada de su madre clavada en ella, moldeándola, preparándola para algo, pero momentáneamente esa "Nesta pequeña" se sentía reconfortada con la idea de que si hubiera conocido a Cassian de niño ambos hubieran jugado juntos, bueno, seguramente no, su madre no les hubiera dejado, de hecho, ella le hubiera tenido miedo al pequeño Ilyrio y su madre lo hubiera espantado a gritos o pedradas o a saber qué, pero... si hubiera sabido todo lo que sabía en aquel momento... Se esforzó en visualizar a un Cassian de cinco o seis años, correteando con un pequeño Azriel y un Rhysand en miniatura, haciendo maldades y peleándose con espadas de madera. La Alta Fae sonrió con aquella visión imaginaria, sabía lo que tenía que hacer.

    Aprovechando su tiempo en la forja para preparar el regalo de Feyra, también preparó algo para Cassian, pero para él empleó aleaciones de metales pesados de dos colores diferentes, plateado y negro. Con el poco tiempo que le quedaba libre consiguió material para tallar dos tablas de maderas de colores diferentes.

    Cuando terminó aquella tarea, envolvió aquello en dos cajas diferentes, esperaba que Cassian entendiera que aquel regalo no era solo para alimentar "los juegos de la niñez" si no también para pasar tiempo con él, 𝐣𝐮𝐠𝐚𝐧𝐝𝐨.

    Cuando la fiesta estaba en su ecuador, Nesta se acercó al General tendiéndole las dos cajas, no titubeó, le miró a los ojos directamente, desafiándole.

    — Feliz solsticio, 𝐂𝐀𝐒𝐒𝐈𝐀𝐍 .

    En aquel regalo se escondían los deseos de una Alta Fae por pasar más tiempo con el Ilyrio jugando a un simple juego de estrategia. Un set completo de ajedrez, con su tablero incluido esperaba a Cassian.
    ⠀⠀.·:⠀*⠀𝐅𝐞𝐥𝐢𝐳 𝐬𝐨𝐥𝐬𝐭𝐢𝐜𝐢𝐨, 𝐆𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐥.⠀*⠀:·. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ✧⠀˖⠀°⠀. Aguantar a Cassian por lo general solía ser un verdadero DOLOR DE CABEZA, y eso... bien lo sabían Nesta y Azriel. Pero entre Cassian y Nesta había un entendimiento puro que pocos podrían llegar a entender, Nesta había aprendido a no rechazar aquellos sentimiento, había aprendido (solo un poco) a creerse merecedora de cualquier sentimiento que no fuera oscuro y destructivo para ella, era por eso que toleraba a Cassian mucho más de lo que toleraba a cualquier persona de su alrededor, exceptuando las Valkirias, claro. Aquel solsticio, aprendiendo las tradiciones de su hermana menor y Alta Lady, y de todo el Circulo interno, decidió que era momento de participar en aquella tradición de intercambiar regalos, si bien los dos solsticios anteriores no había sido capaz de dar el paso para regalarle algo al General, aquel año se prometió a si misma que sería diferente, que sería... ¿Mejor? Los días anteriores al solsticio Nesta había estado pasando tiempo en la forja para crear algo para su hermana Feyre, y a la vez el tiempo restante lo invertía en zambullirse entre libros para poder encontrar una idea digna de el General de la Corte Noche. Nada le parecía 𝐥𝐨 𝐬𝐮𝐟𝐢𝐜𝐢𝐞𝐧𝐭𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐛𝐮𝐞𝐧𝐨 para Cassian, de hecho, la Alta Fae había tenido hasta el impulso de ir a hablar con su cuñado Rhysand para obtener algunas ideas frescas, pero finalmente no lo hizo. Un día, buceando entre libros, páginas y gruñidos de frustración llegó a sus manos un libro que más bien parecía un cuento infantil, parecía que eran historias que antaño se les contaba a los niños Ilyrios para dormir, había una historia de un pato horrendo, de una niña tan chiquitita como un garbanzo, de un niño que rescataba a los niños que se perdían y se quedaban sin padres, una princesa que perdía su zapato... La lectura transportó a Nesta a un deseo de revivir una infancia que no tuvo. Si miraba atrás solo recordaba la estricta mirada de su madre clavada en ella, moldeándola, preparándola para algo, pero momentáneamente esa "Nesta pequeña" se sentía reconfortada con la idea de que si hubiera conocido a Cassian de niño ambos hubieran jugado juntos, bueno, seguramente no, su madre no les hubiera dejado, de hecho, ella le hubiera tenido miedo al pequeño Ilyrio y su madre lo hubiera espantado a gritos o pedradas o a saber qué, pero... si hubiera sabido todo lo que sabía en aquel momento... Se esforzó en visualizar a un Cassian de cinco o seis años, correteando con un pequeño Azriel y un Rhysand en miniatura, haciendo maldades y peleándose con espadas de madera. La Alta Fae sonrió con aquella visión imaginaria, sabía lo que tenía que hacer. Aprovechando su tiempo en la forja para preparar el regalo de Feyra, también preparó algo para Cassian, pero para él empleó aleaciones de metales pesados de dos colores diferentes, plateado y negro. Con el poco tiempo que le quedaba libre consiguió material para tallar dos tablas de maderas de colores diferentes. Cuando terminó aquella tarea, envolvió aquello en dos cajas diferentes, esperaba que Cassian entendiera que aquel regalo no era solo para alimentar "los juegos de la niñez" si no también para pasar tiempo con él, 𝐣𝐮𝐠𝐚𝐧𝐝𝐨. Cuando la fiesta estaba en su ecuador, Nesta se acercó al General tendiéndole las dos cajas, no titubeó, le miró a los ojos directamente, desafiándole. — Feliz solsticio, [N1GHTCOMMANDER]. En aquel regalo se escondían los deseos de una Alta Fae por pasar más tiempo con el Ilyrio jugando a un simple juego de estrategia. Un set completo de ajedrez, con su tablero incluido esperaba a Cassian. ⠀
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  • This can be our secret… if you want.
    Fandom Game Of Thrones
    Categoría Romance
    STARTER PARA 𝚂𝙰𝙽𝙳𝙾𝚁 𝙲𝙻𝙴𝙶𝙰𝙽𝙴

    Aquella noche, tras temer durante horas soñar con el hombre que la mantenía en vilo, resultó soñar con el único que había conseguido calmarla. No solo a ella, sino a su dolor. Aquel que la había atormentado, que la había hecho sangrar en la bañera, que había conseguido que incluso él, el hombre más tosco de aquel lugar, arrugara el ceño.

    Aquella noche, Serenna soñó con Sandor.
    Pero no fue un sueño apacible, ni agradable. Fue uno de aquellos que te despiertan en mitad de la noche con la frente perlada.

    Las preocupaciones de la noche anterior la habían llevado hasta allí, hasta aquel recóndito lugar de su mente en el que se proyectaron sus miedos. Su temor a haber perdido el poco acercamiento que había tenido con su protector.

    El miedo de haberle asustado, de haberse sobrepasado, tal vez. El miedo a… perder lo único que le quedaba en aquel castillo y, probablemente, en aquel mundo.

    Lord Tywin Lannister parecía no sentir ni un mínimo resquicio de cariño, la mantenía aún en su encierro como un castigo que parecía eterno.

    Ella por supuesto, no sabía que Sandor le explicaba cada noche cómo había sido el día. Que el León sabía perfectamente cómo estaba, lo que hacía, y cómo seguía.

    Y tal vez por eso, su preocupación había pasado de estar en él a estar en Sandor Clegane: El Perro. Su guardián. Su sombra.

    ------------------------------------------------------

    Se había despertado aquella mañana, agitada, con el dolor aún retumbando en su vientre. No había olvidado la noche anterior, y la pesadilla hizo que fuese por ello imposible. Sandor todavía no estaba ahí, no había llegado aún. Pero sí las doncellas, quien la ayudaron a vestirse. La peinaron, la acicalaron y le colocaron el vestido.

    La puerta sonó, pero esta vez no fue Sandor quien aguardaba tras ella, sino Jaime Lannister.

    Vestido con su armadura dorada, aunque sin el casco, su cabello rubio caía desordenado sobre sus hombros.
    Jaime entró sin pedir permiso, mirando rápidamente a Serenna.

    —Parece que la princesa Velaryon —dijo, con su evidente tono irónico—, ha sobrevivido a otra luna. ¿Lista para un paseo matutino, mi lady? —Hizo un gesto exagerado con la mano, invitándola a seguirlo.

    Ella lo contempló ceñuda, sin esperarse encontrarle a él, menos aún, que le preguntara cómo estaba. O pareciera estar haciéndolo

    Las doncellas se apartaron rápidamente, inclinando la cabeza a modo de reverencia.

    —¿Paseo? —preguntó ella—. Ya bien sabéis ser Jaime, que no puedo salir de este lugar.

    Él se encogió de hombros.

    —No quiero estropearos la sorpresa. Digamos que es… un asunto familiar —Hizo una pausa, cruzando los brazos. Avanzó un paso más hacia ella, extendiendo la mano—. Después de vos… Mi Lady.

    “Un asunto familiar”. Aquello hizo que sus alarmas se dispararan.

    Serenna asomó la cabeza hacia la puerta, buscando la figura de Sandor.
    No tardó en ver parte de su armadura, aguardando fuera. Soltó despacio el aire y asintió. Las doncellas se apartaron, y Jaime la acompañó a la salida.

    Ahí estaba Sandor, de pie, sin siquiera mirarla.
    Ella esperó a que lo hiciera, pero parecía que la presencia de Jaime Lannister provocó que lo que la poca cercanía que hubo entre ellos dejara de existir.

    Jaime la tomó por el brazo y ella se negó a dejar de mirar a Sandor, como si esperara que él en cualquier momento fuese a devolverle la mirada. Un: ¿no venís conmigo? ¿Por qué no venís conmigo?...

    No fue sino hasta que ella por poco tropezó con sus propios pies que miró al frente y dejó de esperar, que Sandor la miró, y en sus labios se dibujó un gesto de hastío, incluso de asco.

    ¿Fue por ella? ¿Fue por Jaime?...

    La guio por los pasillos de la Fortaleza Roja.
    El camino los llevó a través de patios internos y escaleras empinadas, hasta llegar a la Torre de la Mano.
    La estructura irguiéndose imponente, casi como una forma de representar el poder que Tywin Lannister ejercía sobre el reino.

    Los guardias de capas carmesíes flanqueaban la entrada, apartándose sin articular palabra ante la llegada de Jaime.

    Serenna sintió cómo algo se agitaba en su interior. Después de todo aquel tiempo volvería a verle.
    Y lo cierto es que no estaba segura de… querer hacerlo.

    O eso pensó hasta que entró, y lo vio. En el centro, sentado tras el escritorio macizo.

    Al verlos entrar, levantó la vista con deliberada lentitud, como si su tiempo fuera un recurso precioso que no malgastaba en saludos innecesarios.

    —Padre —dijo Jaime, soltando el brazo de Serenna—. Os traigo a Lady Velaryon, como ordenasteis.

    Tywin hizo un gesto casi imperceptible con la mano, despidiendo a su hijo. Jaime arqueó una ceja, pero no protestó; sonrió amargamente antes de girarse y salir.

    Tywin ni siquiera la miró, continuó escribiendo en el pergamino hasta que creyó suficiente el hacerla temblar. Entonces, la observó durante un largo momento, evaluándola, sabiendo que aquello la estaba poniendo demasiado nerviosa. Podía verlo en su mirada, en sus ojos, en su cuerpo… Debilidad, flaqueza. Su labio se arqueó un instante.

    Suficiente para que ella lo viera, y su corazón se resquebrajara un instante.

    —Has languidecido lo suficiente en tu jaula. He decidido poner fin a tu aislamiento.

    Ella contuvo el aliento.

    —Te permitiré vagar por la Fortaleza Roja y sus jardines, siempre bajo vigilancia.
    Y ahora, lo soltó de golpe. “Bajo vigilancia” Aquello significaba que Él seguiría a su lado.
    El alivio inicial se entremezcló con la cautela; nada con Tywin Lannister era tan simple. Se inclinó ligeramente, manteniendo la compostura. O al menos, intentándolo.

    —My lord... os agradezco vuestra clemencia.

    Él asintió.

    —¿Significa eso que...?

    Entonces él la interrumpió, con un gesto seco, levantándose de su asiento. Caminó alrededor del escritorio, deteniéndose a unos pasos de ella, su estatura imponente y su mirada perforante, dispararon su pulso. Al parcer, nada había cambiado…

    —No lo confundas… Hay una condición… El mar te está vetado. No pisarás los muelles, no olerás la brisa salada.

    En cierto punto de la conversación, Serenna se despegó de la realidad, se marchó lejos, al pensamiento de Sandor, como si de algún modo, algo la estuviera obligando a volver ahí, al sueño.

    Entonces, la voz de Tywin la hizo volver en sí.

    —¿He sido lo suficientemente claro?

    Serenna sintió el nudo en la garganta. El mar lo era todo para ella, pero sabía que aquello era más de lo que podía pedir. Le había levantado el castigo y aquello ya era demasiado.
    Casi podía escuchar a Cersei quejarse, diciéndole que era una mala decisión, que debería ser tan duro como lo fue con ellos.

    Asintió lentamente, bajando la vista.

    —Sí, mi lord. Lo entiendo.

    Tywin regresó a su asiento, como si el asunto estuviera zanjado, pero su voz
    —Bien... El Perro seguirá siendo tu sombra, vigilando cada uno de tus pasos. No se lo pongas más difícil. Créeme… no quieres enfadarlo.

    Ella tragó saliva y asintió una vez más.
    Y es cierto que no supo cómo actuar. Se quedó paralizada, como si aquella situación fuese extraña, como si… fuese diferente a todas las demás.

    ¿De verdad a él le importaba tan poco como estaba demostrando?

    Aquello hizo que su ceño se frunciera, que su mirada descendiera al suelo y que deseara marcharse de allí cuanto antes. Así que, y sin su permiso, Serenna asintió a modo de despedida, hizo una reverencia y se dio la vuelta, dispuesta a marcharse.
    Pero entonces, su voz la detuvo.

    —No recuerdo haberte dicho que pudieras irte.

    Serenna se quedó inmóvil.

    Tywin se levantó despacio. Caminó hacia ella, deteniéndose lo suficientemente cerca para que el calor de su cuerpo la envolviera, para que su aliento rozara apenas su nuca, evidenciando así que estaba tras ella.

    Ésta se giró lentamente, enfrentándole. Tragó saliva, el pulso acelerándosele en el cuello visiblemente.

    —No... no era mi intención desafiaros, My Lord —susurró ella. Su cuerpo traicionándola al inclinarse apenas hacia atrás.

    Tywin no dijo nada, tan solo la miró, analizándola en silencio. Aquellos ojos azules, penetrantes, se aguzaban mientras la escudriñaban. Su ceño fruncido, su ceja arqueada. Y ahí estaba… aquella expresión tan suya… Esa que utilizaba cuando diseccionaba a las personas, cuando evaluaba cada detalle. Y oh… en ella pudo ver mucho… Demasiado.

    El temblor sutil en sus hombros, el modo en que su pecho subía y bajaba con la respiración entrecortada, el pulso visible en su cuello…

    Avanzó un paso más, y luego otro, acorralándola. Su altura imponente obligándola a retroceder instintivamente hasta que su espalda rozó la piedra fría.

    Serenna levantó la vista hacia él, sus labios entreabriéndose por un deseo incontrolable.

    Intentó mantener la compostura, apretando los muslos con disimulo, mordiéndose el interior de la mejilla para no dejar escapar un suspiro, pero el calor de su proximidad la traicionaba, haciendo que su cuerpo respondiera con un pulso insistente entre sus piernas, un anhelo que rogaba no ser visto.

    Tywin se detuvo entonces, tan cerca que podía sentir el calor de su aliento en su rostro, sus ojos clavados en los de ella, notando cada matiz: el rubor que subía a sus mejillas, el leve temblor de sus labios, el deseo que emanaba de ella.

    Su mandíbula se tensó fugazmente, un atisbo de aquella debilidad que solo ella provocaba en él, pero lo contuvo, como siempre.

    Casi como si solo hubiera querido comprobar eso: que ella aún lo deseaba, que su atracción por él no se había extinguido, que seguía siendo capaz de encender ese fuego en ella con solo su presencia.

    Satisfecho, o al menos, aparentándolo, dio un paso atrás, rompiendo la tensión, dejándola con las ganas.

    —Que no se vuelva a repetir —advirtió, volviendo a su escritorio, sentándose como si nada hubiera pasado.

    Serenna asintió, temblorosa, saliendo de la torre con el cuerpo aún latiendo por el encuentro, el deseo no saciado quemándole por dentro.

    Confundida, volvió a sus aposentos, aunque allí ya no tuviese que estar. No por obligación, al menos.

    Cuando llegó, Sandor la esperaba, de nuevo con la mirada al frente, sin mirarla. Ella, desilusionada y con el reciente encuentro de Tywin, decidió no continuar presionándole. No volvió a mirarle, no esperó respuesta, tan solo entró en la habitación, se encerró y se echó a llorar. La espalda contra la puerta, el cuerpo encogido, sus brazos rodeándose.

    Le deseaba, le quería. Aún a pesar de todo lo que le había hecho. Aún a pesar de que le hubiera prohibido aquello que más quería.
    El mar.

    ------------------------------------------------------


    Una semana más tarde, cuando todo pareció asentarse, Tywin anunció su marcha.
    Debía viajar unos días para unos asuntos importantes. Sandor, como ya había aclarado, se quedaría con Serenna, cuidando de ella, y protegiéndola. Como había sido hasta ahora.

    La relación del Perro y la “princesa” había sido diferente aquellos días. Ella parecía haber aceptado que no volvería a repetirse lo que había sucedido en su encierro. Él era su protector, y nada más.
    Y es que, la joven Velaryon no podía permitirse perderle.

    Aquel día Sandor la acompañaba en lo alto del castillo. El mar se extendía bajo ellos. El cabello de la joven se mecía suavemente. El perfume de su piel llegaba hasta él, inundándolo.

    Entonces, ella se giró, y buscó su mirada.

    —Ser Clegane…

    Insistió en llamarlo así. A veces, eso hacía que él reaccionara, que… pareciera humano, que… pareciera el mismo hombre de aquellos días.

    STARTER PARA [THEH0UND] Aquella noche, tras temer durante horas soñar con el hombre que la mantenía en vilo, resultó soñar con el único que había conseguido calmarla. No solo a ella, sino a su dolor. Aquel que la había atormentado, que la había hecho sangrar en la bañera, que había conseguido que incluso él, el hombre más tosco de aquel lugar, arrugara el ceño. Aquella noche, Serenna soñó con Sandor. Pero no fue un sueño apacible, ni agradable. Fue uno de aquellos que te despiertan en mitad de la noche con la frente perlada. Las preocupaciones de la noche anterior la habían llevado hasta allí, hasta aquel recóndito lugar de su mente en el que se proyectaron sus miedos. Su temor a haber perdido el poco acercamiento que había tenido con su protector. El miedo de haberle asustado, de haberse sobrepasado, tal vez. El miedo a… perder lo único que le quedaba en aquel castillo y, probablemente, en aquel mundo. Lord Tywin Lannister parecía no sentir ni un mínimo resquicio de cariño, la mantenía aún en su encierro como un castigo que parecía eterno. Ella por supuesto, no sabía que Sandor le explicaba cada noche cómo había sido el día. Que el León sabía perfectamente cómo estaba, lo que hacía, y cómo seguía. Y tal vez por eso, su preocupación había pasado de estar en él a estar en Sandor Clegane: El Perro. Su guardián. Su sombra. ------------------------------------------------------ Se había despertado aquella mañana, agitada, con el dolor aún retumbando en su vientre. No había olvidado la noche anterior, y la pesadilla hizo que fuese por ello imposible. Sandor todavía no estaba ahí, no había llegado aún. Pero sí las doncellas, quien la ayudaron a vestirse. La peinaron, la acicalaron y le colocaron el vestido. La puerta sonó, pero esta vez no fue Sandor quien aguardaba tras ella, sino Jaime Lannister. Vestido con su armadura dorada, aunque sin el casco, su cabello rubio caía desordenado sobre sus hombros. Jaime entró sin pedir permiso, mirando rápidamente a Serenna. —Parece que la princesa Velaryon —dijo, con su evidente tono irónico—, ha sobrevivido a otra luna. ¿Lista para un paseo matutino, mi lady? —Hizo un gesto exagerado con la mano, invitándola a seguirlo. Ella lo contempló ceñuda, sin esperarse encontrarle a él, menos aún, que le preguntara cómo estaba. O pareciera estar haciéndolo Las doncellas se apartaron rápidamente, inclinando la cabeza a modo de reverencia. —¿Paseo? —preguntó ella—. Ya bien sabéis ser Jaime, que no puedo salir de este lugar. Él se encogió de hombros. —No quiero estropearos la sorpresa. Digamos que es… un asunto familiar —Hizo una pausa, cruzando los brazos. Avanzó un paso más hacia ella, extendiendo la mano—. Después de vos… Mi Lady. “Un asunto familiar”. Aquello hizo que sus alarmas se dispararan. Serenna asomó la cabeza hacia la puerta, buscando la figura de Sandor. No tardó en ver parte de su armadura, aguardando fuera. Soltó despacio el aire y asintió. Las doncellas se apartaron, y Jaime la acompañó a la salida. Ahí estaba Sandor, de pie, sin siquiera mirarla. Ella esperó a que lo hiciera, pero parecía que la presencia de Jaime Lannister provocó que lo que la poca cercanía que hubo entre ellos dejara de existir. Jaime la tomó por el brazo y ella se negó a dejar de mirar a Sandor, como si esperara que él en cualquier momento fuese a devolverle la mirada. Un: ¿no venís conmigo? ¿Por qué no venís conmigo?... No fue sino hasta que ella por poco tropezó con sus propios pies que miró al frente y dejó de esperar, que Sandor la miró, y en sus labios se dibujó un gesto de hastío, incluso de asco. ¿Fue por ella? ¿Fue por Jaime?... La guio por los pasillos de la Fortaleza Roja. El camino los llevó a través de patios internos y escaleras empinadas, hasta llegar a la Torre de la Mano. La estructura irguiéndose imponente, casi como una forma de representar el poder que Tywin Lannister ejercía sobre el reino. Los guardias de capas carmesíes flanqueaban la entrada, apartándose sin articular palabra ante la llegada de Jaime. Serenna sintió cómo algo se agitaba en su interior. Después de todo aquel tiempo volvería a verle. Y lo cierto es que no estaba segura de… querer hacerlo. O eso pensó hasta que entró, y lo vio. En el centro, sentado tras el escritorio macizo. Al verlos entrar, levantó la vista con deliberada lentitud, como si su tiempo fuera un recurso precioso que no malgastaba en saludos innecesarios. —Padre —dijo Jaime, soltando el brazo de Serenna—. Os traigo a Lady Velaryon, como ordenasteis. Tywin hizo un gesto casi imperceptible con la mano, despidiendo a su hijo. Jaime arqueó una ceja, pero no protestó; sonrió amargamente antes de girarse y salir. Tywin ni siquiera la miró, continuó escribiendo en el pergamino hasta que creyó suficiente el hacerla temblar. Entonces, la observó durante un largo momento, evaluándola, sabiendo que aquello la estaba poniendo demasiado nerviosa. Podía verlo en su mirada, en sus ojos, en su cuerpo… Debilidad, flaqueza. Su labio se arqueó un instante. Suficiente para que ella lo viera, y su corazón se resquebrajara un instante. —Has languidecido lo suficiente en tu jaula. He decidido poner fin a tu aislamiento. Ella contuvo el aliento. —Te permitiré vagar por la Fortaleza Roja y sus jardines, siempre bajo vigilancia. Y ahora, lo soltó de golpe. “Bajo vigilancia” Aquello significaba que Él seguiría a su lado. El alivio inicial se entremezcló con la cautela; nada con Tywin Lannister era tan simple. Se inclinó ligeramente, manteniendo la compostura. O al menos, intentándolo. —My lord... os agradezco vuestra clemencia. Él asintió. —¿Significa eso que...? Entonces él la interrumpió, con un gesto seco, levantándose de su asiento. Caminó alrededor del escritorio, deteniéndose a unos pasos de ella, su estatura imponente y su mirada perforante, dispararon su pulso. Al parcer, nada había cambiado… —No lo confundas… Hay una condición… El mar te está vetado. No pisarás los muelles, no olerás la brisa salada. En cierto punto de la conversación, Serenna se despegó de la realidad, se marchó lejos, al pensamiento de Sandor, como si de algún modo, algo la estuviera obligando a volver ahí, al sueño. Entonces, la voz de Tywin la hizo volver en sí. —¿He sido lo suficientemente claro? Serenna sintió el nudo en la garganta. El mar lo era todo para ella, pero sabía que aquello era más de lo que podía pedir. Le había levantado el castigo y aquello ya era demasiado. Casi podía escuchar a Cersei quejarse, diciéndole que era una mala decisión, que debería ser tan duro como lo fue con ellos. Asintió lentamente, bajando la vista. —Sí, mi lord. Lo entiendo. Tywin regresó a su asiento, como si el asunto estuviera zanjado, pero su voz —Bien... El Perro seguirá siendo tu sombra, vigilando cada uno de tus pasos. No se lo pongas más difícil. Créeme… no quieres enfadarlo. Ella tragó saliva y asintió una vez más. Y es cierto que no supo cómo actuar. Se quedó paralizada, como si aquella situación fuese extraña, como si… fuese diferente a todas las demás. ¿De verdad a él le importaba tan poco como estaba demostrando? Aquello hizo que su ceño se frunciera, que su mirada descendiera al suelo y que deseara marcharse de allí cuanto antes. Así que, y sin su permiso, Serenna asintió a modo de despedida, hizo una reverencia y se dio la vuelta, dispuesta a marcharse. Pero entonces, su voz la detuvo. —No recuerdo haberte dicho que pudieras irte. Serenna se quedó inmóvil. Tywin se levantó despacio. Caminó hacia ella, deteniéndose lo suficientemente cerca para que el calor de su cuerpo la envolviera, para que su aliento rozara apenas su nuca, evidenciando así que estaba tras ella. Ésta se giró lentamente, enfrentándole. Tragó saliva, el pulso acelerándosele en el cuello visiblemente. —No... no era mi intención desafiaros, My Lord —susurró ella. Su cuerpo traicionándola al inclinarse apenas hacia atrás. Tywin no dijo nada, tan solo la miró, analizándola en silencio. Aquellos ojos azules, penetrantes, se aguzaban mientras la escudriñaban. Su ceño fruncido, su ceja arqueada. Y ahí estaba… aquella expresión tan suya… Esa que utilizaba cuando diseccionaba a las personas, cuando evaluaba cada detalle. Y oh… en ella pudo ver mucho… Demasiado. El temblor sutil en sus hombros, el modo en que su pecho subía y bajaba con la respiración entrecortada, el pulso visible en su cuello… Avanzó un paso más, y luego otro, acorralándola. Su altura imponente obligándola a retroceder instintivamente hasta que su espalda rozó la piedra fría. Serenna levantó la vista hacia él, sus labios entreabriéndose por un deseo incontrolable. Intentó mantener la compostura, apretando los muslos con disimulo, mordiéndose el interior de la mejilla para no dejar escapar un suspiro, pero el calor de su proximidad la traicionaba, haciendo que su cuerpo respondiera con un pulso insistente entre sus piernas, un anhelo que rogaba no ser visto. Tywin se detuvo entonces, tan cerca que podía sentir el calor de su aliento en su rostro, sus ojos clavados en los de ella, notando cada matiz: el rubor que subía a sus mejillas, el leve temblor de sus labios, el deseo que emanaba de ella. Su mandíbula se tensó fugazmente, un atisbo de aquella debilidad que solo ella provocaba en él, pero lo contuvo, como siempre. Casi como si solo hubiera querido comprobar eso: que ella aún lo deseaba, que su atracción por él no se había extinguido, que seguía siendo capaz de encender ese fuego en ella con solo su presencia. Satisfecho, o al menos, aparentándolo, dio un paso atrás, rompiendo la tensión, dejándola con las ganas. —Que no se vuelva a repetir —advirtió, volviendo a su escritorio, sentándose como si nada hubiera pasado. Serenna asintió, temblorosa, saliendo de la torre con el cuerpo aún latiendo por el encuentro, el deseo no saciado quemándole por dentro. Confundida, volvió a sus aposentos, aunque allí ya no tuviese que estar. No por obligación, al menos. Cuando llegó, Sandor la esperaba, de nuevo con la mirada al frente, sin mirarla. Ella, desilusionada y con el reciente encuentro de Tywin, decidió no continuar presionándole. No volvió a mirarle, no esperó respuesta, tan solo entró en la habitación, se encerró y se echó a llorar. La espalda contra la puerta, el cuerpo encogido, sus brazos rodeándose. Le deseaba, le quería. Aún a pesar de todo lo que le había hecho. Aún a pesar de que le hubiera prohibido aquello que más quería. El mar. ------------------------------------------------------ Una semana más tarde, cuando todo pareció asentarse, Tywin anunció su marcha. Debía viajar unos días para unos asuntos importantes. Sandor, como ya había aclarado, se quedaría con Serenna, cuidando de ella, y protegiéndola. Como había sido hasta ahora. La relación del Perro y la “princesa” había sido diferente aquellos días. Ella parecía haber aceptado que no volvería a repetirse lo que había sucedido en su encierro. Él era su protector, y nada más. Y es que, la joven Velaryon no podía permitirse perderle. Aquel día Sandor la acompañaba en lo alto del castillo. El mar se extendía bajo ellos. El cabello de la joven se mecía suavemente. El perfume de su piel llegaba hasta él, inundándolo. Entonces, ella se giró, y buscó su mirada. —Ser Clegane… Insistió en llamarlo así. A veces, eso hacía que él reaccionara, que… pareciera humano, que… pareciera el mismo hombre de aquellos días.
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