• <~~~~~ *Ha dormido tres lechugas, y mírala , hora como una frescura .
    En fin , menos mal que algún alma caritativa le echó una mantita extra, porque últimamente el grajo no es que vuele bajo, es que hasta bufanda y abriguito lleva.
    Han traído churritos, y un megatanque de café , así que eso también es bien, por lo que ¿ Sueños días? ,¿ Buenos días? Pues queso. Good morning.*
    <~~~~~ *Ha dormido tres lechugas, y mírala , hora como una frescura . En fin , menos mal que algún alma caritativa le echó una mantita extra, porque últimamente el grajo no es que vuele bajo, es que hasta bufanda y abriguito lleva. Han traído churritos, y un megatanque de café , así que eso también es bien, por lo que ¿ Sueños días? ,¿ Buenos días? Pues queso. Good morning.*
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  • Tras reorganizar el nuevo tanque para Slyther, más amplio y con varios huequitos para esconderse, fue a la habitación de sus mascotas para revisar entre los juguetes rotos y camas, cambiando todo tranquilamente.

    Tras reorganizar el nuevo tanque para Slyther, más amplio y con varios huequitos para esconderse, fue a la habitación de sus mascotas para revisar entre los juguetes rotos y camas, cambiando todo tranquilamente.
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  • [ROL LIBRE]

    Sacudir, administrar las pociones, rociar con agua del estanque mágico las plantas, cosechar las margaritas para crear mas pociones antiespectros... ¡Oh cielos! En estos momentos me gustaría tanto tener un asistente.

    ~ Suspiro la mujer con pesadez mientras comtemplaba en silencio todo el pequeño caos que tenía en su estudio privado, mucha gente pensaria que por ser una bruja usaría su magia para acabar rápido con todo, pero las veces que la habia usado para algo asi resultaba aun peor, una vez incluso el director de la academia de magia en donde trabajaba la castigo por que ella quiso limpiar la biblioteca con magia, pero resultó que habia invocado mal el hechizo, lo cual provoco que los fantasmas que tenían encerrados en frascos magicos fueran liberados, siendo toda la culpa de ella.

    No perderia más el tiempo en recordar fracasos absurdos, tomo una pila grande de libros y comenzo a acomodarlos en el estante cercano. ~
    [ROL LIBRE] Sacudir, administrar las pociones, rociar con agua del estanque mágico las plantas, cosechar las margaritas para crear mas pociones antiespectros... ¡Oh cielos! En estos momentos me gustaría tanto tener un asistente. ~ Suspiro la mujer con pesadez mientras comtemplaba en silencio todo el pequeño caos que tenía en su estudio privado, mucha gente pensaria que por ser una bruja usaría su magia para acabar rápido con todo, pero las veces que la habia usado para algo asi resultaba aun peor, una vez incluso el director de la academia de magia en donde trabajaba la castigo por que ella quiso limpiar la biblioteca con magia, pero resultó que habia invocado mal el hechizo, lo cual provoco que los fantasmas que tenían encerrados en frascos magicos fueran liberados, siendo toda la culpa de ella. No perderia más el tiempo en recordar fracasos absurdos, tomo una pila grande de libros y comenzo a acomodarlos en el estante cercano. ~
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  • ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝑹𝒆𝒄𝒖𝒆𝒓𝒅𝒐𝒔
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤcon Daryl Dixon


    Cada paso era más duro que el anterior. La carretera se extendía ante ella como un desierto árido con los árboles inclinándose sobre el asfalto como sombras al acecho. El sol ya empezaba a descender, y Liv sabía que tenía que encontrar refugio antes de que la oscuridad la tragara por completo.

    Pero no podía detenerse. Si lo hacía, la realidad la alcanzaría.

    La prisión había caído. La casa que habían construido, la seguridad que creyeron posible… todo se había convertido en humo y gritos. El rugido del tanque aún vibraba en su cabeza, el eco de las balas silbando entre las rejas. Se aferró a la mochila como si eso pudiera devolverle todo lo que había perdido.

    El viento susurró entre los árboles, y Liv cerró los ojos por un instante, buscando algo a lo que aferrarse:



    ⸻⸻ El motor del coche ronroneaba suavemente mientras avanzaban por la carretera llena de grietas y restos de escombros. Daryl conducía con una mano en el volante y la otra descansando sobre su ballesta. Liv iba en el asiento del copiloto, con la mirada recorriendo los alrededores en busca de cualquier movimiento. La patrulla de aquel día había sido tranquila, lo que nunca era una buena señal.

    —Nada útil hasta ahora —murmuró ella, echando un vistazo a la carretera. Todo parecía tranquilo.

    Daryl no respondió, pero su ceño se frunció de golpe.

    —Ahí —dijo, inclinando la cabeza hacia adelante.

    Liv siguió su mirada y vio a un hombre caminando por el borde de la carretera, con la mochila colgando de uno de sus hombros. No se tambaleaba como un caminante. Estaba sucio, con la ropa gastada y una postura cansada, pero estaba claro que estaba vivo.

    Daryl pisó el freno y detuvo el coche. Ambos se quedaron en silencio unos segundos, evaluando la situación.

    —Podría ser una trampa —susurró Liv.

    —O solo un pobre diablo —respondió Daryl, tomando su ballesta antes de abrir la puerta.

    Liv suspiró y salió del coche junto a él. El sonido de las puertas al cerrarse hizo que el hombre se detuviera en seco y alzase ambas manos en señal de rendición.

    —No quiero problemas —dijo con voz áspera—. Solo... estoy buscando un lugar donde quedarme.

    Liv y Daryl se acercaron con cautela.

    —¿Tienes armas? —preguntó Daryl con tono serio.

    El hombre negó con la cabeza y dejó caer su mochila al suelo, abriéndola para que vieran su contenido.

    —Nada. Perdí todo hace días. Solo me queda esto —explicó, señalando la botella de agua medio vacía en su cinturón.

    —¿Cómo te llamas? —intervino Liv.

    —Bob. Bob Stookey.

    Daryl lo estudió con detenimiento. No parecía una amenaza, pero en ese mundo, nunca se sabía.

    —¿Cuánto tiempo llevas solo? —preguntó.

    —Desde que mi último grupo cayó. Un mes, tal vez más.

    Se hizo un breve silencio. Bob parecía resignado a cualquier respuesta que pudieran darle, como si estuviera acostumbrado a los rechazos.

    Liv miró a Daryl. Sabía lo que él estaba pensando: llevarlo a la prisión era un riesgo, pero también sabían lo que era estar solos en un mundo como ese.

    —Podemos llevarte con nosotros —dijo finalmente—. Tenemos un grupo. Un lugar seguro.

    Bob parpadeó, como si la idea le pareciera demasiado buena para ser cierta.

    —¿De veras?

    Daryl chasqueó la lengua.

    —No hagas que nos arrepintamos.

    Bob asintió de inmediato.

    —No lo haré. Lo prometo.

    Daryl inclinó la cabeza hacia el coche.

    —Sube.

    Bob recogió su mochila y se apresuró a abrir la puerta trasera. Liv lo observó por el retrovisor mientras se acomodaba en el asiento. Puede que fuera un riesgo, pero en ese mundo, la única forma de sobrevivir era seguir intentándolo. Porque Andrea tuvo razón al decir que nadie podría sobrevivir solo.


    #Personajes3D #3D #Comunidad3D #OneShot
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝑹𝒆𝒄𝒖𝒆𝒓𝒅𝒐𝒔 ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤcon [DarylDixon] Cada paso era más duro que el anterior. La carretera se extendía ante ella como un desierto árido con los árboles inclinándose sobre el asfalto como sombras al acecho. El sol ya empezaba a descender, y Liv sabía que tenía que encontrar refugio antes de que la oscuridad la tragara por completo. Pero no podía detenerse. Si lo hacía, la realidad la alcanzaría. La prisión había caído. La casa que habían construido, la seguridad que creyeron posible… todo se había convertido en humo y gritos. El rugido del tanque aún vibraba en su cabeza, el eco de las balas silbando entre las rejas. Se aferró a la mochila como si eso pudiera devolverle todo lo que había perdido. El viento susurró entre los árboles, y Liv cerró los ojos por un instante, buscando algo a lo que aferrarse: ⸻⸻ El motor del coche ronroneaba suavemente mientras avanzaban por la carretera llena de grietas y restos de escombros. Daryl conducía con una mano en el volante y la otra descansando sobre su ballesta. Liv iba en el asiento del copiloto, con la mirada recorriendo los alrededores en busca de cualquier movimiento. La patrulla de aquel día había sido tranquila, lo que nunca era una buena señal. —Nada útil hasta ahora —murmuró ella, echando un vistazo a la carretera. Todo parecía tranquilo. Daryl no respondió, pero su ceño se frunció de golpe. —Ahí —dijo, inclinando la cabeza hacia adelante. Liv siguió su mirada y vio a un hombre caminando por el borde de la carretera, con la mochila colgando de uno de sus hombros. No se tambaleaba como un caminante. Estaba sucio, con la ropa gastada y una postura cansada, pero estaba claro que estaba vivo. Daryl pisó el freno y detuvo el coche. Ambos se quedaron en silencio unos segundos, evaluando la situación. —Podría ser una trampa —susurró Liv. —O solo un pobre diablo —respondió Daryl, tomando su ballesta antes de abrir la puerta. Liv suspiró y salió del coche junto a él. El sonido de las puertas al cerrarse hizo que el hombre se detuviera en seco y alzase ambas manos en señal de rendición. —No quiero problemas —dijo con voz áspera—. Solo... estoy buscando un lugar donde quedarme. Liv y Daryl se acercaron con cautela. —¿Tienes armas? —preguntó Daryl con tono serio. El hombre negó con la cabeza y dejó caer su mochila al suelo, abriéndola para que vieran su contenido. —Nada. Perdí todo hace días. Solo me queda esto —explicó, señalando la botella de agua medio vacía en su cinturón. —¿Cómo te llamas? —intervino Liv. —Bob. Bob Stookey. Daryl lo estudió con detenimiento. No parecía una amenaza, pero en ese mundo, nunca se sabía. —¿Cuánto tiempo llevas solo? —preguntó. —Desde que mi último grupo cayó. Un mes, tal vez más. Se hizo un breve silencio. Bob parecía resignado a cualquier respuesta que pudieran darle, como si estuviera acostumbrado a los rechazos. Liv miró a Daryl. Sabía lo que él estaba pensando: llevarlo a la prisión era un riesgo, pero también sabían lo que era estar solos en un mundo como ese. —Podemos llevarte con nosotros —dijo finalmente—. Tenemos un grupo. Un lugar seguro. Bob parpadeó, como si la idea le pareciera demasiado buena para ser cierta. —¿De veras? Daryl chasqueó la lengua. —No hagas que nos arrepintamos. Bob asintió de inmediato. —No lo haré. Lo prometo. Daryl inclinó la cabeza hacia el coche. —Sube. Bob recogió su mochila y se apresuró a abrir la puerta trasera. Liv lo observó por el retrovisor mientras se acomodaba en el asiento. Puede que fuera un riesgo, pero en ese mundo, la única forma de sobrevivir era seguir intentándolo. Porque Andrea tuvo razón al decir que nadie podría sobrevivir solo. #Personajes3D #3D #Comunidad3D #OneShot
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  • 𝐋𝐚 𝐦𝐞𝐭𝐚𝐦𝐨𝐫𝐟𝐨𝐬𝐢𝐬 𝐝𝐞 𝐮𝐧𝐚 𝐦𝐚𝐫𝐠𝐚𝐫𝐢𝐭𝐚

    En un resquicio del asfalto, donde el gris devora la vida, nació una margarita. Pequeña, frágil, solitaria, resistía el inclemente sol y la sed insaciable de la tierra reseca. Soñaba con un imposible: que en lugar de raíces le crecieran pies, para huir de aquel páramo de indiferencia.

    Pero un día, el destino la traicionó. Un paso descuidado, un peso inmenso, y su existencia casi se extinguió. Doblegada, con pétalos mutilados y su talle inclinado hacia la nada, sintió que su vida se desvanecía.

    Fue entonces cuando unas manos se posaron sobre ella con ternura inesperada. La alzaron con delicadeza, la llevaron lejos del asfalto cruel y la sembraron en un jardín japonés, donde el murmullo del agua y la danza del viento acariciaban las hojas con dulzura.

    Aquel hombre la regó con paciencia, la nutrió con palabras, la protegió del frío y la abrazó con su sombra en los días de sol ardiente. La margarita, agradecida, floreció con renovado esplendor. Pero constantemente se preguntaba:

    ¿Lo quiero porque me salvó?
    ¿O porque me enseñó que este mundo también sabe ser amable?
    ¿Sus manos me sostienen por cariño, o solo por compasión?

    Quiso cambiar, quiso dejar de ser margarita. Luchó contra su naturaleza, pero su reflejo en el estanque seguía siendo el mismo. Se entristeció, hasta que un día ocurrió el milagro.

    Su tallo se alzó con fuerza, sus pétalos se tornaron dorados como el sol, su esencia se transformó. Dejó de ser una margarita. Se convirtió en un girasol.

    Se dio cuenta que esa clase de milagros sólo eran por gracia del amor: Pues no pide, no exige, no arrastra… simplemente transforma. No importaba el cómo ni el porqué de su encuentro, sino la belleza de lo que ahora era. Un girasol radiante, de raíces profundas, nacido del milagro de haber sido querida
    𝐋𝐚 𝐦𝐞𝐭𝐚𝐦𝐨𝐫𝐟𝐨𝐬𝐢𝐬 𝐝𝐞 𝐮𝐧𝐚 𝐦𝐚𝐫𝐠𝐚𝐫𝐢𝐭𝐚 En un resquicio del asfalto, donde el gris devora la vida, nació una margarita. Pequeña, frágil, solitaria, resistía el inclemente sol y la sed insaciable de la tierra reseca. Soñaba con un imposible: que en lugar de raíces le crecieran pies, para huir de aquel páramo de indiferencia. Pero un día, el destino la traicionó. Un paso descuidado, un peso inmenso, y su existencia casi se extinguió. Doblegada, con pétalos mutilados y su talle inclinado hacia la nada, sintió que su vida se desvanecía. Fue entonces cuando unas manos se posaron sobre ella con ternura inesperada. La alzaron con delicadeza, la llevaron lejos del asfalto cruel y la sembraron en un jardín japonés, donde el murmullo del agua y la danza del viento acariciaban las hojas con dulzura. Aquel hombre la regó con paciencia, la nutrió con palabras, la protegió del frío y la abrazó con su sombra en los días de sol ardiente. La margarita, agradecida, floreció con renovado esplendor. Pero constantemente se preguntaba: ¿Lo quiero porque me salvó? ¿O porque me enseñó que este mundo también sabe ser amable? ¿Sus manos me sostienen por cariño, o solo por compasión? Quiso cambiar, quiso dejar de ser margarita. Luchó contra su naturaleza, pero su reflejo en el estanque seguía siendo el mismo. Se entristeció, hasta que un día ocurrió el milagro. Su tallo se alzó con fuerza, sus pétalos se tornaron dorados como el sol, su esencia se transformó. Dejó de ser una margarita. Se convirtió en un girasol. Se dio cuenta que esa clase de milagros sólo eran por gracia del amor: Pues no pide, no exige, no arrastra… simplemente transforma. No importaba el cómo ni el porqué de su encuentro, sino la belleza de lo que ahora era. Un girasol radiante, de raíces profundas, nacido del milagro de haber sido querida
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  • — Fue mejor así, supongo.

    Se inclina ligeramente para verse en el reflejo del agua, su cabello no cubre la cicatriz por completo.

    — Extraño lugar, para un prisionero.

    Se aparta del estanque de una casa veraniega muy bien acomodada pero muy vigilada, más que a él.
    — Fue mejor así, supongo. Se inclina ligeramente para verse en el reflejo del agua, su cabello no cubre la cicatriz por completo. — Extraño lugar, para un prisionero. Se aparta del estanque de una casa veraniega muy bien acomodada pero muy vigilada, más que a él.
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  • El sol de la mañana se filtraba a través de las puertas de papel shoji del templo, proyectando un brillo dorado sobre el suelo de madera pulida. Morticia se despertó lentamente, sus largos cabellos rojos esparcidos sobre la almohada. Se estiró, sus delicados dedos rozando la suave seda de su kimono.
    Mientras se sentaba, notó el silencio a su alrededor, un silencio solo roto por el suave susurro de las hojas en el jardín exterior. El tranquilo ambiente del templo era un marcado contraste con el bullicio de su vida habitual, pero Morticia lo encontró reconfortante.
    Con gracia, se levantó y se acercó a las puertas shoji, deslizándolas para revelar el jardín bañado por el sol. Los cerezos estaban en plena floración, sus delicadas flores rosadas bailaban con la suave brisa. Un pequeño estanque de carpas brillaba bajo el sol de la mañana, y el aire estaba lleno del dulce aroma de las flores.
    Morticia respiró hondo, llenando sus pulmones con el aire fresco y fragante. Sintió una sensación de paz y tranquilidad que no había experimentado en mucho tiempo. Este templo, este jardín, era un mundo alejado del caos y el drama que a menudo definían su vida.
    Mientras contemplaba el jardín, Morticia no pudo evitar sonreír. Este viaje a Japón había sido una oportunidad para ella para escapar de su vida habitual y encontrarse a sí misma. Y en este tranquilo templo, rodeada de belleza natural, finalmente estaba comenzando a hacerlo.
    El sol de la mañana se filtraba a través de las puertas de papel shoji del templo, proyectando un brillo dorado sobre el suelo de madera pulida. Morticia se despertó lentamente, sus largos cabellos rojos esparcidos sobre la almohada. Se estiró, sus delicados dedos rozando la suave seda de su kimono. Mientras se sentaba, notó el silencio a su alrededor, un silencio solo roto por el suave susurro de las hojas en el jardín exterior. El tranquilo ambiente del templo era un marcado contraste con el bullicio de su vida habitual, pero Morticia lo encontró reconfortante. Con gracia, se levantó y se acercó a las puertas shoji, deslizándolas para revelar el jardín bañado por el sol. Los cerezos estaban en plena floración, sus delicadas flores rosadas bailaban con la suave brisa. Un pequeño estanque de carpas brillaba bajo el sol de la mañana, y el aire estaba lleno del dulce aroma de las flores. Morticia respiró hondo, llenando sus pulmones con el aire fresco y fragante. Sintió una sensación de paz y tranquilidad que no había experimentado en mucho tiempo. Este templo, este jardín, era un mundo alejado del caos y el drama que a menudo definían su vida. Mientras contemplaba el jardín, Morticia no pudo evitar sonreír. Este viaje a Japón había sido una oportunidad para ella para escapar de su vida habitual y encontrarse a sí misma. Y en este tranquilo templo, rodeada de belleza natural, finalmente estaba comenzando a hacerlo.
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  • ――――― De Vuelta a la Acción: Neutralizando al Leviatán Fantasma

    Una noche sin luna se cierne sobre nosotros, pero no hay nada similar a paz en esta oscuridad. Estoy aferrado al cuello del leviatán, el viento salado azotándome la cara mientras la criatura lucha con toda su furia. Su cuerpo translúcido, como si estuviera hecho de luz y humo, hace que mis manos resbalen con cada movimiento.

    El rugido de sus mandíbulas abiertas resuena tan fuerte que siento los huesos vibrar.

    ― ¡Equipo, necesitamos que esa cabeza quede baja! ―grito por el comunicador, jadeando y chapoteando― ¡Ahora!

    El plan está en marcha: mi segunda al mando, Lyra, invoca sus esferas mágicas para formar una red eléctrica que chisporrotea con destellos azulados, mientras Jorek, el francotirador, dispara anclas energéticas desde una de las grúas de la plataforma para inmovilizar parte de su cuerpo. Yo soy el anzuelo, como siempre, el señuelo que mantiene a esta bestia interesada en nosotros.

    Con un rugido que rivaliza con el del monstruo, empuño mi arma. Mi hacha ya está cargada, lista para el golpe final... aunque lo último que quiero es matarle.

    De repente, el leviatán cambia de estrategia. Con un giro violento, su cola atraviesa uno de los tanques de combustible de la plataforma petrolera, enviando llamas al aire. En el caos, su cuello da una sacudida que me lanza al vacío. Extiendo mi brazo y me aferro a un saliente de la criatura, pero la bestia se dobla en dos, lanzando su cola sobre si misma, sobre mi. El impacto es brutal. Siento el crujido inconfundible del hueso rompiéndose.

    ― ¡Maldición! ―gruño, los dientes apretados mientras intento mantener el agarre.

    ― ¡Aguanta, Xhiva! ―responde Lyra en el comunicador, con partes iguales de miedo y determinación.

    ― ¡Hazlo rápido, Lyra! ―grito mientras el dolor amenaza con nublar mi juicio― Este desgraciado no me va a soltar.

    Con un destello, la red eléctrica se cierra, atrapando al leviatán y drenando la energía etérea que lo sostiene. La criatura se desploma con un gemido gutural, su forma etérea disminuyendo en una bruma pálida hasta volverse de un tamaño manejable.

    Lyra me atrapa con un campo de energía y me lleva hasta la plataforma. Caigo al suelo metálico, jadeando y con el brazo colgando inerte. Mis compañeros corren hacia mí, pero antes de que puedan decir nada, les sonrío con una mueca de dolor.

    ― Otro día más en la oficina, ¿eh? ―bromeo, mientras Lyra se inclina para revisarme el brazo.

    Ella suspira, sus ojos reflejando alivio y exasperación.

    ― Deberías aprender a no jugar con serpientes más grandes que tú, Xhiva.

    ― No sé de qué hablas. Yo soy la serpiente más grande. Este era un primo lejano... y espero que pronto este más lejos.

    #𓆙𓆙𓆙 #NagaBros
    ――――― De Vuelta a la Acción: Neutralizando al Leviatán Fantasma Una noche sin luna se cierne sobre nosotros, pero no hay nada similar a paz en esta oscuridad. Estoy aferrado al cuello del leviatán, el viento salado azotándome la cara mientras la criatura lucha con toda su furia. Su cuerpo translúcido, como si estuviera hecho de luz y humo, hace que mis manos resbalen con cada movimiento. El rugido de sus mandíbulas abiertas resuena tan fuerte que siento los huesos vibrar. ― ¡Equipo, necesitamos que esa cabeza quede baja! ―grito por el comunicador, jadeando y chapoteando― ¡Ahora! El plan está en marcha: mi segunda al mando, Lyra, invoca sus esferas mágicas para formar una red eléctrica que chisporrotea con destellos azulados, mientras Jorek, el francotirador, dispara anclas energéticas desde una de las grúas de la plataforma para inmovilizar parte de su cuerpo. Yo soy el anzuelo, como siempre, el señuelo que mantiene a esta bestia interesada en nosotros. Con un rugido que rivaliza con el del monstruo, empuño mi arma. Mi hacha ya está cargada, lista para el golpe final... aunque lo último que quiero es matarle. De repente, el leviatán cambia de estrategia. Con un giro violento, su cola atraviesa uno de los tanques de combustible de la plataforma petrolera, enviando llamas al aire. En el caos, su cuello da una sacudida que me lanza al vacío. Extiendo mi brazo y me aferro a un saliente de la criatura, pero la bestia se dobla en dos, lanzando su cola sobre si misma, sobre mi. El impacto es brutal. Siento el crujido inconfundible del hueso rompiéndose. ― ¡Maldición! ―gruño, los dientes apretados mientras intento mantener el agarre. ― ¡Aguanta, Xhiva! ―responde Lyra en el comunicador, con partes iguales de miedo y determinación. ― ¡Hazlo rápido, Lyra! ―grito mientras el dolor amenaza con nublar mi juicio― Este desgraciado no me va a soltar. Con un destello, la red eléctrica se cierra, atrapando al leviatán y drenando la energía etérea que lo sostiene. La criatura se desploma con un gemido gutural, su forma etérea disminuyendo en una bruma pálida hasta volverse de un tamaño manejable. Lyra me atrapa con un campo de energía y me lleva hasta la plataforma. Caigo al suelo metálico, jadeando y con el brazo colgando inerte. Mis compañeros corren hacia mí, pero antes de que puedan decir nada, les sonrío con una mueca de dolor. ― Otro día más en la oficina, ¿eh? ―bromeo, mientras Lyra se inclina para revisarme el brazo. Ella suspira, sus ojos reflejando alivio y exasperación. ― Deberías aprender a no jugar con serpientes más grandes que tú, Xhiva. ― No sé de qué hablas. Yo soy la serpiente más grande. Este era un primo lejano... y espero que pronto este más lejos. #𓆙𓆙𓆙 #NagaBros
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  • Reino de Lys, capítulo #2: El nacimiento de un imperio

    A pesar de todo, la idea de una utopía sin violencia es un sueño... uno muy hermoso, pero no por ello más real. Pronto, naciones menos avanzadas pero mucho más grandes y bélicas pusieron ojos en las tierras más hermosas y fértiles sobre las que Lys ahora yacía... cosa que nos orilló a usar la magia, como se le conocía al arte de la manipulación del Aether, como un arma; desarrollamos vehículos, armas y creamos ejércitos para defendernos. Cuando nuestros enemigos usaban caballos y arcos de madera, empuñaban garrotes y espadas, nosotos teníamos tanques, arcas de guerra, barcos armados y armadas con rifles de Aether, espadas templadas capaces de cortar acero y cóvenes de brujos conjurando Aether con maestría para curar a nuestras tropas, invocar bestias poderosas a nuestro servicio e incluso manipular la naturaleza para actuar a nuestro favor... nuestras fuerzas mostraron superioridad y pronto el que fue un diminuto reino sin luz metido entre enormes potencias a un colosal imperio construido encima de los huesos de nuestros enemigos... nuestro rey, ahora emperador, Charlemagne D'Lys nos guió por un camino claro cuando la sombra de la guerrra nos asechaba, llevándonos a la gloria...
    Reino de Lys, capítulo #2: El nacimiento de un imperio A pesar de todo, la idea de una utopía sin violencia es un sueño... uno muy hermoso, pero no por ello más real. Pronto, naciones menos avanzadas pero mucho más grandes y bélicas pusieron ojos en las tierras más hermosas y fértiles sobre las que Lys ahora yacía... cosa que nos orilló a usar la magia, como se le conocía al arte de la manipulación del Aether, como un arma; desarrollamos vehículos, armas y creamos ejércitos para defendernos. Cuando nuestros enemigos usaban caballos y arcos de madera, empuñaban garrotes y espadas, nosotos teníamos tanques, arcas de guerra, barcos armados y armadas con rifles de Aether, espadas templadas capaces de cortar acero y cóvenes de brujos conjurando Aether con maestría para curar a nuestras tropas, invocar bestias poderosas a nuestro servicio e incluso manipular la naturaleza para actuar a nuestro favor... nuestras fuerzas mostraron superioridad y pronto el que fue un diminuto reino sin luz metido entre enormes potencias a un colosal imperio construido encima de los huesos de nuestros enemigos... nuestro rey, ahora emperador, Charlemagne D'Lys nos guió por un camino claro cuando la sombra de la guerrra nos asechaba, llevándonos a la gloria...
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  • "Por un segundo... fue el fin del mundo"
    Fandom The Walking Dead
    Categoría Acción
    ㅤㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤ "Y cuando todo parecía controlado y
    ㅤㅤㅤㅤlas medicinas llegaron… Todo tembló…
    ㅤㅤㅤㅤ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑
    ㅤㅤㅤㅤ˹ Daryl Dixon


    ㅤㅤㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤㅤLa semanas siguientes a aquel primer enfrentamiento con Woodbury fueron intensas para el grupo. Sabedores de que El Gobernador no se detendría en su empeño habían reforzado la cárcel, y en vista de que la reunión entre este y Rick -líder del grupo de Atlanta- había resultado ser totalmente estéril. Liv sabia que algo iba mal pero su padre todavía se empeñaba en guardar secretos sobre sus planes. Planes que solo llegó a compartir con Daryl y Hershel.

    Por esos dias, Andrea hizo una breve aparición en la cárcel, bastante tensa al principio, pues todo su interés era que cesaran las hostilidades, pero estaba claro que nadie en la prisión iba a ceder. No después de lo ocurrido a Maggie, Glenn o la pelea de zombies con Daryl y Merle. Ya no había punto y aparte en todo aquello… Era curioso pero a pesar de haber pasado meses sin verla, Liv todavía no había desarrollado simpatía por aquella mujer y, mucho menos, después de enterarse de lo acaecido en Woodbury entre ella, Michonne y aquel cabrón. ¿Qué clase de persona cambiaba a una amiga por un par de polvos? Aquello le hizo sentir una rara y repentina simpatía por Michonne. Lo que ayudó a que ambas mujeres estrecharan lazos.

    Fue demasiado tarde cuando Liv se enteró de los planes de Rick. Y es que al no ver en la prisión a Merle ni Michonne y tras escuchar a Daryl contarle la rara conversacion que había tenido con su hermano horas atrás, no le quedó ninguna duda de donde estaban ninguno de los dos. Ese cabrón había ido a entregar a Michonne. Y no había que ser muy inteligente para entender que ese era el secreto que Rick guardaba tras su reunión con El Gobernador.

    Merle había muerto intentando hacer algo bueno, pues al final en el último momento venció su honradez. No estaba mal un último acto de redención al dejar libre a Michonne y tratar de enfrentar él mismo al Gobernador…

    En lugar de plantar cara al Gobernador decidieron usar una táctica de tierra quemada… Si ellos aparentaban no estar en la cárcel cuando este llegara, ¿de qué le serviría siquiera al Gobernador aquel lugar? Absolutamente de nada.

    De ese modo no fue difícil repeler el ataque y El Gobernador y sus hombres tuvieron que salir de aquel lugar con el rabo entre las piernas. Lo que ninguno esperaba fueron las consecuencias de todo eso… Y es que el Gobernador asesino de forma cruel y despiadada al convoy de hombres que había llevado hasta la prisión… Después de esto, nadie lo volvió a ver…

    El grupo de la prisión decidió recoger a las personas residentes en Woodbury y llevarlos consigo a la prisión y… fue un alivio pues, horas mas tarde de aquello vieron una columna de humo gris alzarse entre los arboles dando clara evidencia de que el pueblo del Gobernador había ardido hasta los cimientos.

    >> Con el paso de las semanas y los meses se realizaron cambios dentro de la prisión… Rick había decidido renunciar al liderazgo del grupo, por lo que ahora este peso recaía en un Consejo formado por Hershel, Carol, Daryl y Sasha entre otros. Y, por supuesto, Liv.

    Hubo mejoras, tambien, en la organización de la prisión: se limpiaron dos pabellones y se estableció allí a los supervivientes de Woodbury y otros tantos que Daryl encontraba en la carretera mientras buscaba al Gobernador. Algunos en grupo como eran los siete miembros del grupo que Daryl encontró en Decatur, y otros solitarios, como fue Bob, un doctor al que parecía perseguir la mala suerte y que había encontrado en la prisión su segunda (o quinta) oportunidad.

    Por supuesto, la relacion entre Daryl y Liv se había vuelto muchisimo más estrecha y consolidada. A medida que los dos ocupaban sus puestos como miembros del Consejo se convertían en figuras de referencia para otros miembros de aquel grupo. Casi siempre se los veia juntos, pero no de un modo empalagoso o zanganeando… No, la verdad es que esos dos eran bastante activos y se habían dado cuenta de que su dinámica de pareja funcionaba sorprendentemente bien haciendo que se entendieran sin palabras apenas.

    Tenían su propia habitación en el bloque de celdas, a pesar de que a Liv le costó bastante que Daryl accediera a dormir en aquel cubículo, y se habían hecho dueños de una de las torres de vigilancia que prácticamente estaba decorada a su antojo, para hacerles más amenas las horas de vigilia allí arriba.

    -Feliz aniversario -le dijo un día Liv a Daryl sorprendiendo al sureño de buena mañana, y rápidamente añadió- No es que lleve la cuenta, pero… este me parece tan buen día como otro para decirlo…- rio antes de plantar un beso en los labios del arquero.

    Se construyó una pocilga para albergar cerdos salvajes capturados por Rick, tambien un par de cuadras para recoger caballos que Daryl había divisado en una granja cercana… y se habían creado campos de cultivo cuidados por Hershel, Rick y Carl… En el centro del patio se había construido una pérgola con materiales que fueron encontrando por la zona y se había construido una rudimentaria cocina exterior que daba de comer a los habitantes de la prisión.

    Aquellos meses de primavera habían sido favorables para el grupo superviviente de Atlanta y sus nuevos amigos. Todos se habían asentado y casi miraban con optimismo al futuro. Incluso Daryl había dejado de salir a buscar al Gobernador. No asi Michonne, quien cada vez parecía irse más lejos en busca de alguna pista pero siempre regresaba sin nada más que algunos comics, golosinas y algo que contarle a Carl… Esos dos habían hecho muy buenas migas… La samurái tampoco se olvidaba de Liv, pues en uno de sus viajes le trajo unas excelentes gafas de sol que hicieron las delicias de la hija del Sheriff.

    Pero, como siempre pasa en las grandes historias, las cosas habían de torcerse:

    Un brote de gripe asoló la prisión diezmando considerablemente la población del interior de la estructura. Entre los enfermos se contaban nombres como: Sasha, Glenn, Liv, Lizzie (una de las dos niñas que Carol se había visto obligada a adoptar). Cuando el medico que se ocupaba de los enfermos tambien sucumbió a la enfermedad fue Hershel quien se ocupo de mantener con vida a los enfermos del pabellón.

    Daryl, Tyresse, Bob y Michonne marcharon a un centro Universitario Veterinario en busca de medicamentos que pudieran paliar la situación de los enfermos.

    ¿He dicho que las cosas habían de torcerse? Aun faltaba lo peor: caos.

    Los enfermos que murieron en el pabellón donde se había aislado a las víctimas de aquella gripe despertaron convertidos en zombies y comenzaron a atacar a los pocos que restaban con vida, los muertos del exterior de la prisión casi lograron tirar la valla de no haber sido por Rick y Carl… Y cuando todo parecía controlado y las medicinas llegaron…

    Todo tembló…

    El Gobernador regresó con un nuevo grupo y había hecho prisioneros a Hershel y Michonne y, aunque Rick intentó mediar para proteger al grupo, no había palabras que convencieran a ese hombre… Decapitó a Hershel con la katana de Michonne y entonces… estalló la guerra. Todo fueron disparos, carreras…

    Siguiendo el plan de huida establecido meses atrás, Daryl instó a Liv de subir al autobús que sacaría a los enfermos de allí, prometiéndole que iria justo detrás de ella. Los minutos pasaban y Daryl no aparecia. El conductor del autobús apremio a Liv informándole de que no podían esperar más. Por lo que Liv bajó del vehículo y se cargó su arco y flechas al hombro dispuesta a buscar al arquero. Pero cuando regresó al centro de la batalla… se dio cuenta de que todo estaba perdido. La prisión estaba en llamas, el tanque del Gobernador había abierto boquetes irreparables en los muros y… todo estaba repleto de muertos que campaban a sus anchas. Se adentró en el patio lo justo para descubrir la sillita de bebé de Judith, su hermana a quien Carl había dado el nombre, llena de sangre. Aquello fue un mazazo emocional irreparable para Liv, quien tuvo que huir de la prisión haciendo un agujero en la valla y huyendo por el punto mas alejado de los muertos que ahora habían tomado aquel lugar.

    Lo había perdido todo. Absolutamente todo. A su familia. A sus amigos. A Daryl. Absolutamente… todo…

    Estaba sola. Y esta vez sin un Daryl que viniera a buscarla y llevarla de vuelta… La única esperanza que le quedaba era la de pensar en que podrían seguir con vida, aunque no volviera a verlos… Aunque hordas de muertos los separasen… Pero nada le aseguraba aquello…



    #Personajes3D #3D #Comunidad3D #RolPrivado
    ㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤ "Y cuando todo parecía controlado y ㅤㅤㅤㅤlas medicinas llegaron… Todo tembló… ㅤㅤㅤㅤ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑 ㅤㅤㅤㅤ˹ [DarylDixon] ㅤㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤㅤLa semanas siguientes a aquel primer enfrentamiento con Woodbury fueron intensas para el grupo. Sabedores de que El Gobernador no se detendría en su empeño habían reforzado la cárcel, y en vista de que la reunión entre este y Rick -líder del grupo de Atlanta- había resultado ser totalmente estéril. Liv sabia que algo iba mal pero su padre todavía se empeñaba en guardar secretos sobre sus planes. Planes que solo llegó a compartir con Daryl y Hershel. Por esos dias, Andrea hizo una breve aparición en la cárcel, bastante tensa al principio, pues todo su interés era que cesaran las hostilidades, pero estaba claro que nadie en la prisión iba a ceder. No después de lo ocurrido a Maggie, Glenn o la pelea de zombies con Daryl y Merle. Ya no había punto y aparte en todo aquello… Era curioso pero a pesar de haber pasado meses sin verla, Liv todavía no había desarrollado simpatía por aquella mujer y, mucho menos, después de enterarse de lo acaecido en Woodbury entre ella, Michonne y aquel cabrón. ¿Qué clase de persona cambiaba a una amiga por un par de polvos? Aquello le hizo sentir una rara y repentina simpatía por Michonne. Lo que ayudó a que ambas mujeres estrecharan lazos. Fue demasiado tarde cuando Liv se enteró de los planes de Rick. Y es que al no ver en la prisión a Merle ni Michonne y tras escuchar a Daryl contarle la rara conversacion que había tenido con su hermano horas atrás, no le quedó ninguna duda de donde estaban ninguno de los dos. Ese cabrón había ido a entregar a Michonne. Y no había que ser muy inteligente para entender que ese era el secreto que Rick guardaba tras su reunión con El Gobernador. Merle había muerto intentando hacer algo bueno, pues al final en el último momento venció su honradez. No estaba mal un último acto de redención al dejar libre a Michonne y tratar de enfrentar él mismo al Gobernador… En lugar de plantar cara al Gobernador decidieron usar una táctica de tierra quemada… Si ellos aparentaban no estar en la cárcel cuando este llegara, ¿de qué le serviría siquiera al Gobernador aquel lugar? Absolutamente de nada. De ese modo no fue difícil repeler el ataque y El Gobernador y sus hombres tuvieron que salir de aquel lugar con el rabo entre las piernas. Lo que ninguno esperaba fueron las consecuencias de todo eso… Y es que el Gobernador asesino de forma cruel y despiadada al convoy de hombres que había llevado hasta la prisión… Después de esto, nadie lo volvió a ver… El grupo de la prisión decidió recoger a las personas residentes en Woodbury y llevarlos consigo a la prisión y… fue un alivio pues, horas mas tarde de aquello vieron una columna de humo gris alzarse entre los arboles dando clara evidencia de que el pueblo del Gobernador había ardido hasta los cimientos. >> Con el paso de las semanas y los meses se realizaron cambios dentro de la prisión… Rick había decidido renunciar al liderazgo del grupo, por lo que ahora este peso recaía en un Consejo formado por Hershel, Carol, Daryl y Sasha entre otros. Y, por supuesto, Liv. Hubo mejoras, tambien, en la organización de la prisión: se limpiaron dos pabellones y se estableció allí a los supervivientes de Woodbury y otros tantos que Daryl encontraba en la carretera mientras buscaba al Gobernador. Algunos en grupo como eran los siete miembros del grupo que Daryl encontró en Decatur, y otros solitarios, como fue Bob, un doctor al que parecía perseguir la mala suerte y que había encontrado en la prisión su segunda (o quinta) oportunidad. Por supuesto, la relacion entre Daryl y Liv se había vuelto muchisimo más estrecha y consolidada. A medida que los dos ocupaban sus puestos como miembros del Consejo se convertían en figuras de referencia para otros miembros de aquel grupo. Casi siempre se los veia juntos, pero no de un modo empalagoso o zanganeando… No, la verdad es que esos dos eran bastante activos y se habían dado cuenta de que su dinámica de pareja funcionaba sorprendentemente bien haciendo que se entendieran sin palabras apenas. Tenían su propia habitación en el bloque de celdas, a pesar de que a Liv le costó bastante que Daryl accediera a dormir en aquel cubículo, y se habían hecho dueños de una de las torres de vigilancia que prácticamente estaba decorada a su antojo, para hacerles más amenas las horas de vigilia allí arriba. -Feliz aniversario -le dijo un día Liv a Daryl sorprendiendo al sureño de buena mañana, y rápidamente añadió- No es que lleve la cuenta, pero… este me parece tan buen día como otro para decirlo…- rio antes de plantar un beso en los labios del arquero. Se construyó una pocilga para albergar cerdos salvajes capturados por Rick, tambien un par de cuadras para recoger caballos que Daryl había divisado en una granja cercana… y se habían creado campos de cultivo cuidados por Hershel, Rick y Carl… En el centro del patio se había construido una pérgola con materiales que fueron encontrando por la zona y se había construido una rudimentaria cocina exterior que daba de comer a los habitantes de la prisión. Aquellos meses de primavera habían sido favorables para el grupo superviviente de Atlanta y sus nuevos amigos. Todos se habían asentado y casi miraban con optimismo al futuro. Incluso Daryl había dejado de salir a buscar al Gobernador. No asi Michonne, quien cada vez parecía irse más lejos en busca de alguna pista pero siempre regresaba sin nada más que algunos comics, golosinas y algo que contarle a Carl… Esos dos habían hecho muy buenas migas… La samurái tampoco se olvidaba de Liv, pues en uno de sus viajes le trajo unas excelentes gafas de sol que hicieron las delicias de la hija del Sheriff. Pero, como siempre pasa en las grandes historias, las cosas habían de torcerse: Un brote de gripe asoló la prisión diezmando considerablemente la población del interior de la estructura. Entre los enfermos se contaban nombres como: Sasha, Glenn, Liv, Lizzie (una de las dos niñas que Carol se había visto obligada a adoptar). Cuando el medico que se ocupaba de los enfermos tambien sucumbió a la enfermedad fue Hershel quien se ocupo de mantener con vida a los enfermos del pabellón. Daryl, Tyresse, Bob y Michonne marcharon a un centro Universitario Veterinario en busca de medicamentos que pudieran paliar la situación de los enfermos. ¿He dicho que las cosas habían de torcerse? Aun faltaba lo peor: caos. Los enfermos que murieron en el pabellón donde se había aislado a las víctimas de aquella gripe despertaron convertidos en zombies y comenzaron a atacar a los pocos que restaban con vida, los muertos del exterior de la prisión casi lograron tirar la valla de no haber sido por Rick y Carl… Y cuando todo parecía controlado y las medicinas llegaron… Todo tembló… El Gobernador regresó con un nuevo grupo y había hecho prisioneros a Hershel y Michonne y, aunque Rick intentó mediar para proteger al grupo, no había palabras que convencieran a ese hombre… Decapitó a Hershel con la katana de Michonne y entonces… estalló la guerra. Todo fueron disparos, carreras… Siguiendo el plan de huida establecido meses atrás, Daryl instó a Liv de subir al autobús que sacaría a los enfermos de allí, prometiéndole que iria justo detrás de ella. Los minutos pasaban y Daryl no aparecia. El conductor del autobús apremio a Liv informándole de que no podían esperar más. Por lo que Liv bajó del vehículo y se cargó su arco y flechas al hombro dispuesta a buscar al arquero. Pero cuando regresó al centro de la batalla… se dio cuenta de que todo estaba perdido. La prisión estaba en llamas, el tanque del Gobernador había abierto boquetes irreparables en los muros y… todo estaba repleto de muertos que campaban a sus anchas. Se adentró en el patio lo justo para descubrir la sillita de bebé de Judith, su hermana a quien Carl había dado el nombre, llena de sangre. Aquello fue un mazazo emocional irreparable para Liv, quien tuvo que huir de la prisión haciendo un agujero en la valla y huyendo por el punto mas alejado de los muertos que ahora habían tomado aquel lugar. Lo había perdido todo. Absolutamente todo. A su familia. A sus amigos. A Daryl. Absolutamente… todo… Estaba sola. Y esta vez sin un Daryl que viniera a buscarla y llevarla de vuelta… La única esperanza que le quedaba era la de pensar en que podrían seguir con vida, aunque no volviera a verlos… Aunque hordas de muertos los separasen… Pero nada le aseguraba aquello… #Personajes3D #3D #Comunidad3D #RolPrivado
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