—Asegúrate de que la mujer de tu libro entre en un estanque a plena luz del día. Haz que esa mujer no tenga prisa por salir del agua. Que se quede ahí, en ese jardín que no le pertenece a ningún rey, simplemente sintiendo cómo la luz le atraviesa el cabello. Me pregunto si el rubio de su cabeza brilla más cuando no hay sombras de palacio acechando—
Murmura mientras observa su propio reflejo en el fondo de la taza de té, con una mirada tan límpida y estática que parece de cristal. Sus ojos estaban fijos sobre su propio cabello.
Murmura mientras observa su propio reflejo en el fondo de la taza de té, con una mirada tan límpida y estática que parece de cristal. Sus ojos estaban fijos sobre su propio cabello.
—Asegúrate de que la mujer de tu libro entre en un estanque a plena luz del día. Haz que esa mujer no tenga prisa por salir del agua. Que se quede ahí, en ese jardín que no le pertenece a ningún rey, simplemente sintiendo cómo la luz le atraviesa el cabello. Me pregunto si el rubio de su cabeza brilla más cuando no hay sombras de palacio acechando—
Murmura mientras observa su propio reflejo en el fondo de la taza de té, con una mirada tan límpida y estática que parece de cristal. Sus ojos estaban fijos sobre su propio cabello.