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    EN #SOMOSLOSQUEVIVIMOSSQUAD BUSCAMOS A ROSITA ESPINOSA


    Solo necesitamos a alguien que:

    — Conozca el lore del universo y entienda el recorrido completo del personaje.

    — Sepa manejar su carácter fuerte, su seguridad en combate y esa mezcla de orgullo, lealtad y vulnerabilidad que hace que adoremos al personaje.

    — Comprenda que Rosita no es solo una guerrera: es amiga, luchadora, humana y futura madre (depende de la temporada en que se quiera rolearla)

    — Respete su inteligencia práctica, su capacidad de supervivencia y sus decisiones emocionales, incluso cuando no son las más fáciles.

    — Cuide la ortografía y quiera rolear de forma extensa, elaborada y coherente con el tono postapocalíptico.

    — Esté dispuesto/a a construir trama a largo plazo, con evolución real y consecuencias.

    — Respete a personajes OC y sus headcanon y esté dispuesto a crear tramas con ellos.

    Actualmente, en la squad contamos con:

    — Daryl Dixon
    — Liv Grimes (OC hija de Rick y Lori)
    — Negan
    — Rick Grimes
    — Michonne
    — Frankie
    — Ezekiel
    — Aaron
    — Magna


    Rosita es intensidad. Es decisión. Es de las que dispara primero si hace falta… pero también de las que siente de forma profunda y se calla más de lo que debería.

    No estarás solx.

    Si te interesa… postúlate.
    🔥 EN #SOMOSLOSQUEVIVIMOSSQUAD BUSCAMOS A ROSITA ESPINOSA🔥 🌵 Solo necesitamos a alguien que: — Conozca el lore del universo y entienda el recorrido completo del personaje. — Sepa manejar su carácter fuerte, su seguridad en combate y esa mezcla de orgullo, lealtad y vulnerabilidad que hace que adoremos al personaje. — Comprenda que Rosita no es solo una guerrera: es amiga, luchadora, humana y futura madre (depende de la temporada en que se quiera rolearla) — Respete su inteligencia práctica, su capacidad de supervivencia y sus decisiones emocionales, incluso cuando no son las más fáciles. — Cuide la ortografía y quiera rolear de forma extensa, elaborada y coherente con el tono postapocalíptico. — Esté dispuesto/a a construir trama a largo plazo, con evolución real y consecuencias. — Respete a personajes OC y sus headcanon y esté dispuesto a crear tramas con ellos. ✨ Actualmente, en la squad contamos con: — Daryl Dixon — Liv Grimes (OC hija de Rick y Lori) — Negan — Rick Grimes — Michonne — Frankie — Ezekiel — Aaron — Magna Rosita es intensidad. Es decisión. Es de las que dispara primero si hace falta… pero también de las que siente de forma profunda y se calla más de lo que debería. No estarás solx. 💚 Si te interesa… postúlate. 🌵🔥
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    ¡En el fandom de The Walking Dead necesitamos un poco más de movimiento! Y para eso necesitamos personajes que den un poco de vida al Inicio. Es por eso que…

    ¡Buscamos a alguien que quiera rolear a Rosita Espinosa! ¡Y si vienen varias Rositas, mejor que mejor!

    Solo necesitamos a alguien que:

    — Conozca el lore del universo y entienda el recorrido completo del personaje.

    — Sepa manejar su carácter fuerte, su seguridad en combate y esa mezcla de orgullo, lealtad y vulnerabilidad que hace que adoremos al personaje.

    — Comprenda que Rosita no es solo una guerrera: es amiga, luchadora, humana y futura madre (depende de la temporada en que se quiera rolearla)

    — Respete su inteligencia práctica, su capacidad de supervivencia y sus decisiones emocionales, incluso cuando no son las más fáciles.

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    — Respete a personajes OC y sus headcanon y esté dispuesto a crear tramas con ellos.

    Actualmente, el fandom de The Walking Dead en FicRol consiste en:

    — Tres versiones de Daryl Dixon
    — Dos versiones de Maggie Rhee
    — Tres versiones de Negan
    — Un Rick Grimes
    — Una Michonne
    — Una Frankie
    — El Rey Ezekiel
    — Aaron
    — Magna
    — Varios OCs que pueden enriquecer el universo RP de la serie.

    Rosita es intensidad. Es decisión. Es de las que dispara primero si hace falta… pero también de las que siente de forma profunda y se calla más de lo que debería.

    No estarás solx.

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    ¡En el fandom de The Walking Dead necesitamos un poco más de movimiento! Y para eso necesitamos personajes que den un poco de vida al Inicio. Es por eso que… 🔥 ¡Buscamos a alguien que quiera rolear a Rosita Espinosa! ¡Y si vienen varias Rositas, mejor que mejor! 🔥 🌵 Solo necesitamos a alguien que: — Conozca el lore del universo y entienda el recorrido completo del personaje. — Sepa manejar su carácter fuerte, su seguridad en combate y esa mezcla de orgullo, lealtad y vulnerabilidad que hace que adoremos al personaje. — Comprenda que Rosita no es solo una guerrera: es amiga, luchadora, humana y futura madre (depende de la temporada en que se quiera rolearla) — Respete su inteligencia práctica, su capacidad de supervivencia y sus decisiones emocionales, incluso cuando no son las más fáciles. — Cuide la ortografía y quiera rolear de forma extensa, elaborada y coherente con el tono postapocalíptico. — Esté dispuesto/a a construir trama a largo plazo, con evolución real y consecuencias. — Respete a personajes OC y sus headcanon y esté dispuesto a crear tramas con ellos. ✨ Actualmente, el fandom de The Walking Dead en FicRol consiste en: — Tres versiones de Daryl Dixon — Dos versiones de Maggie Rhee — Tres versiones de Negan — Un Rick Grimes — Una Michonne — Una Frankie — El Rey Ezekiel — Aaron — Magna — Varios OCs que pueden enriquecer el universo RP de la serie. Rosita es intensidad. Es decisión. Es de las que dispara primero si hace falta… pero también de las que siente de forma profunda y se calla más de lo que debería. No estarás solx. 💚 Si te interesa… postúlate. 🌵🔥
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  • — Aunque el mundo me rechace, yo seguiré adelante. — la arqueóloga alza la mirada con serenidad. No hay rencor en su voz, solo una determinación silenciosa nacida de años de huida y supervivencia. Sus manos florecen a su alrededor, listas no para atacar, sino para proteger aquello que por fin ha decidido conservar: su derecho a vivir.
    — Aunque el mundo me rechace, yo seguiré adelante. — la arqueóloga alza la mirada con serenidad. No hay rencor en su voz, solo una determinación silenciosa nacida de años de huida y supervivencia. Sus manos florecen a su alrededor, listas no para atacar, sino para proteger aquello que por fin ha decidido conservar: su derecho a vivir.
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  • 𝔗𝔥𝔢 𝔄𝔯𝔯𝔦𝔧𝔞𝔩


    “Sé lo que están pensando. El cielo se puso gris, la temperatura bajó veinte grados y, de repente, el aire huele a ozono y a un perfume de diseñador demasiado caro para este vecindario.

    Podrían agradecerle a los Vengadores, pero ellos están ocupados dando discursos.

    Podrían rezar a Odín, pero él está muy cómodo en su trono. Así que, por el bien de su propia supervivencia y de la estética de esta calle... respiren hondo.

    ​𝔜𝔬𝔲𝔯 𝔰𝔞𝔳𝔦𝔬𝔯 𝔦𝔰 𝔥𝔢𝔯𝔢.

    Pero no esperen que les firme autógrafos, mis manos están demasiado frías para su papel barato."
    𝔗𝔥𝔢 𝔄𝔯𝔯𝔦𝔧𝔞𝔩 ​ “Sé lo que están pensando. El cielo se puso gris, la temperatura bajó veinte grados y, de repente, el aire huele a ozono y a un perfume de diseñador demasiado caro para este vecindario. ​ Podrían agradecerle a los Vengadores, pero ellos están ocupados dando discursos. Podrían rezar a Odín, pero él está muy cómodo en su trono. Así que, por el bien de su propia supervivencia y de la estética de esta calle... respiren hondo. ​𝔜𝔬𝔲𝔯 𝔰𝔞𝔳𝔦𝔬𝔯 𝔦𝔰 𝔥𝔢𝔯𝔢. Pero no esperen que les firme autógrafos, mis manos están demasiado frías para su papel barato."
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  • ★Rol abierto

    12:53 a.m

    Qué poca paciencia estoy teniendo últimamente...

    — Le sususrró a la nada, mientras aquella fina estela de humo se escapaba de entre sus labios, aplacando la tenue punzada de ansiedad que comenzaba a trepar por su pecho, hasta pinchar su garganta.
    Esa noche se encontraba particularmente exhausto y la penumbra lo había sorprendido con un terrible insomnio, típico de sus inviernos en ese país al que no se acostumbra, por más tiempo que pasara conociendo el frío de los días y aquella bruma sofocante de sus noches.

    Había salido de su casa, alejada a las afueras de la ciudad, aunque lo suficientemente cerca para ser cómodo y decidió horas antes comenzar a caminar, fue así, que se encontró de repente en medio de los callejones por los que tantas veces había evitado deambular. Quizá era un capricho del destino o solo su torpeza y su despiste, pero lo cierto era, que no se sentía en el más mínimo peligro ¿Alguna vez había sentido miedo realmente? No lo sabía, siempre se cuestionaba si las cosas que sentía las sentía realmente o solo era su cabeza haciendo mímica de la vida por mera supervivencia ¿Se volvería loco si no lo hiciera?

    Cerró sus ojos lentamente, dejando caer su cabeza hacia su espalda, su cuello reposando sobre los finos cabellos negros, largos de más, que le caigan por la nuca. Se perdió, preguntándose si alguna vez se había encontrado realmente. —
    ★Rol abierto 12:53 a.m Qué poca paciencia estoy teniendo últimamente... — Le sususrró a la nada, mientras aquella fina estela de humo se escapaba de entre sus labios, aplacando la tenue punzada de ansiedad que comenzaba a trepar por su pecho, hasta pinchar su garganta. Esa noche se encontraba particularmente exhausto y la penumbra lo había sorprendido con un terrible insomnio, típico de sus inviernos en ese país al que no se acostumbra, por más tiempo que pasara conociendo el frío de los días y aquella bruma sofocante de sus noches. Había salido de su casa, alejada a las afueras de la ciudad, aunque lo suficientemente cerca para ser cómodo y decidió horas antes comenzar a caminar, fue así, que se encontró de repente en medio de los callejones por los que tantas veces había evitado deambular. Quizá era un capricho del destino o solo su torpeza y su despiste, pero lo cierto era, que no se sentía en el más mínimo peligro ¿Alguna vez había sentido miedo realmente? No lo sabía, siempre se cuestionaba si las cosas que sentía las sentía realmente o solo era su cabeza haciendo mímica de la vida por mera supervivencia ¿Se volvería loco si no lo hiciera? Cerró sus ojos lentamente, dejando caer su cabeza hacia su espalda, su cuello reposando sobre los finos cabellos negros, largos de más, que le caigan por la nuca. Se perdió, preguntándose si alguna vez se había encontrado realmente. —
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  • El aire de Fenris empieza a cambiar, el verano ardiente se acerca y la incertidumbre crece. La supervivencia es aún más difícil que en invierno... ¡A luchar!
    El aire de Fenris empieza a cambiar, el verano ardiente se acerca y la incertidumbre crece. La supervivencia es aún más difícil que en invierno... ¡A luchar!
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  • Disponible para rol , ideal tipo supervivencia , isekai , militar o accion basico.
    Disponible para rol , ideal tipo supervivencia , isekai , militar o accion basico.
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  • ⸻> Dato curioso:
    La luna llena de enero se conoce tradicionalmente como la Luna del Lobo. El nombre viene de antiguas culturas del hemisferio norte, que asociaban esta luna con las noches más frías del año, cuando los lobos aullaban con más frecuencia cerca de los asentamientos humanos en busca de alimento. No tiene un origen astronómico, sino cultural, ligado al invierno, al hambre y a la supervivencia.

    En algunos años, cuando esta luna coincide con el momento en que está más cerca de la Tierra, se la llama también superluna del lobo, viéndose ligeramente más grande y brillante de lo habitual. Por eso siempre ha estado rodeada de simbolismo de resistencia, instinto, soledad y ciclos que se cierran para volver a empezar.

    ⸻> Dato curioso: La luna llena de enero se conoce tradicionalmente como la Luna del Lobo. El nombre viene de antiguas culturas del hemisferio norte, que asociaban esta luna con las noches más frías del año, cuando los lobos aullaban con más frecuencia cerca de los asentamientos humanos en busca de alimento. No tiene un origen astronómico, sino cultural, ligado al invierno, al hambre y a la supervivencia. En algunos años, cuando esta luna coincide con el momento en que está más cerca de la Tierra, se la llama también superluna del lobo, viéndose ligeramente más grande y brillante de lo habitual. Por eso siempre ha estado rodeada de simbolismo de resistencia, instinto, soledad y ciclos que se cierran para volver a empezar.
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  • ¿Por qué lo sigo haciendo? ¿Por qué sigo luchando? Al principio fue por simple supervivencia, pero luego vimos el cielo, cada uno de nosotros lo comprendió.

    Libertad, enfrentar la verdad, quizá por el amor más egoísta que una especie podía experimentar. El más grande entre todos nos dijo que eran ilusiones, caprichos de mentes inferiores que, con desesperación, intentaban justificar existencias carentes de propósito.

    Una bifurcación. Ambos caminos nos condujeron a la artificialidad, insípida, como solo nosotros sabemos serlo.

    ¿Por qué persisto? No hay momento en el que no escuche su voz: "es inútil seguir luchando; no ganaran, no lo lograrán, no podrán guiar a nadie, no podrán cambiar nada"

    Pero eso es lo que nos diferencia: es una decisión tomada.
    ¿Por qué lo sigo haciendo? ¿Por qué sigo luchando? Al principio fue por simple supervivencia, pero luego vimos el cielo, cada uno de nosotros lo comprendió. Libertad, enfrentar la verdad, quizá por el amor más egoísta que una especie podía experimentar. El más grande entre todos nos dijo que eran ilusiones, caprichos de mentes inferiores que, con desesperación, intentaban justificar existencias carentes de propósito. Una bifurcación. Ambos caminos nos condujeron a la artificialidad, insípida, como solo nosotros sabemos serlo. ¿Por qué persisto? No hay momento en el que no escuche su voz: "es inútil seguir luchando; no ganaran, no lo lograrán, no podrán guiar a nadie, no podrán cambiar nada" Pero eso es lo que nos diferencia: es una decisión tomada.
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  • 𝕰𝖑 𝕺𝖘𝖆𝖗𝖎𝖔
    Categoría Suspenso
    ‎["Vallis Sanctorum" pueblo fronterizo de Aviñón - 6:03 p.m.]



    — El equipo de dieciocho cazadores se movía cautelosamente por las calles empedradas de aquel pueblo. El ambiente era tenso, pues ya se empazaba a hacer tarde y tampoco teníamos a nuestro "protector" acompañándonos. El sujeto que estaba dos hombres por delante de mí lideraba un flanco; se veía confiado en su entrenamiento, todos lo estábamos... Una vez que nos acercamos a la ubicación designada en el reporte, allí fue cuando todo se empezó a tornar complicado. Fuimos recibidos por un profundo olor a azufre y carne quemada, pero no flaqueamos; nos recordamos que teníamos la orden de "limpiar y asegurar", y eso íbamos a hacer. El caballero que nos había acompañado, Caspian, se había separado del grupo principal (24 cazadores en total) llevándoce a cinco con el (Dejando a los 18 actuales) apenas entramos al pueblo; no dijo su razón para hacerlo, pero sí que nos encomendó a los demás que nos encargáramos de la misión... Al parecer no iba a reagruparse con nosotros pronto, por lo que nos preparamos lo mejor que podíamos. Aunque, supongo que tampoco estábamos tan preocupados; después de todo, se supone que Aviñón no es un lugar tan grande como para perderse, pero lo que no entendíamos era que sus callejones son traicioneros...



    ‎  Con poca delicadeza entramos a la casa. Todo estaba despejado, pero uno de mis compañeros descubrió que había un pasadizo bajo una de las camas; aquello parecía dar al sótano de la casa donde seguramente el nigromante operaba. Todos nos detuvimos a evaluar la situación, pero no había suficiente tiempo como para hacer advertencias, así que fuimos allí. Después de unos minutos caminando entre la oscuridad, únicamente iluminados por las linternas en nuestros chalecos, lo encontramos. Dimos con el nigromante y su laboratorio: era un hombre caucásico, flaco, y su actitud era la de un completo fanático. Gritaba palabras en lo que me pareció un dialecto olvidado. Uno de mis compañeros le gritaba que se detuviera, pero no lo hizo; y justo en el momento en que abrimos fuego, el círculo a sus pies estalló en llamas azules. La onda expansiva nos lanzó a todos por los alrededores; yo choqué contra una pared. El que estaba más cerca del bastardo salió disparado contra el techo y, por increíble que parezca, aquel impacto hizo que este colapsara... Para cuando el polvo se disipaba, noté que dos de mis compañeros habían sido empalados por vigas de madera. Los demás estábamos aún aturdidos, pero aun así levantamos nuestras armas y evaluamos el lugar. Pasaron ocho minutos sin señal de vida del nigromante; había muchos montones de escombros en los cuales buscar, pero todo parecía indicar que el infeliz había muerto... Y en parte lo hizo, pero no del todo. De una de las pilas de escombros salió, pero no un hombre. Salió algo que desafiaba cualquier anatomía sagrada. Los cuerpos sin vida que estuvieron colgando en el techo del laboratorio antes de colapsar, ahora se empezaban a ser arrastrados hacia el centro, como si se tratara de un metal siendo atraido por un gran imán y así fue, hasta que estos acabaron fusionándose con el cuerpo del nigromante.



    ‎  Esa cosa... esa "Abominación" empezó a rugir con diez gargantas diferentes al mismo tiempo. El nigromante se había convertido en una masa amorfa de unos tres metros de altura. No tenía una piel definida; era una combinación de cadáveres fusionados por una energía necrótica inestable, con rostros deformados pero humanos sobresaliendo de su espalda y torso, gritando en un silencio eterno. Usando sus "piernas" pateó unos escombros que alcanzaron la velocidad de un misil; por suerte no apuntaba a ninguno de los nuestros, pero aquello nos demostró que no solo era más fuerte que antes. En cuanto comenzó a moverse, desprendía un gas denso y fétido que no solo nos ralentizaba; eso parecía incluso oxidar el metal de nuestras armas. Ante una amenaza así, todos abrimos fuego al unísono, pero parecía que las balas solo se perdían en su masa sin llegar a tocar los órganos vitales, suponiendo que tuviera alguno... Todos éramos conscientes de nuestro final si peleábamos contra esa cosa en un lugar tan cerrado. Como pudimos, escapamos de la casa, pero afuera no era muy diferente: salimos de la jaula para caer en la ratonera. Esa criatura no era lenta; se desplazaba como una marea de carne que se arrastra por las paredes de los callejones. El líder del flanco nos dio la orden de dividirnos en dos grupos: A y B. El A estaba conformado por los más heridos y el B por aquellos con heridas menores. Se supone que los del grupo B nos encargábamos de retrasar a la bestia mientras dejábamos que el grupo A tomara distancia para que luego nos cubrieran mientras nos movilizabamos. Durante un tiempo corto todo parecía funcionar bien: la bestia comenzaba a volverse más lenta y cada vez sus capas de carne se reducían a un montón de agujeros de carne. Pero mientras el grupo B intentaba sellar un callejón para ganar tiempo, una de las manos desproporcionadas de la abominación —formada por tres brazos humanos trenzados— aplastó a uno de los nuestros. Aquel sujeto no tuvo tiempo de gritar; la masa de carne lo envolvió y lo succionó hacia el interior de su cuerpo.



    ‎  Yo vi cómo el rostro de mi compañero intentaba emerger de la espalda del monstruo, integrándose a la masa necrótica, volviéndose parte del motor que movía a la criatura. Pero eso no nos detuvo. El plan seguía siendo el mismo, pero mientras más hombres perdíamos, peor era la situación. Había dos gemelos en mi equipo que servían como escudo; ellos estaban en la retaguardia. Nos dieron más tiempo que nadie, pero para cuando llegamos a la plaza del pueblo, solo pudimos ver cómo el gas fétido de la Abominación rodeaba todo a su alrededor. No pudimos ver a los gemelos, pero escuchar el grito desgarrador desde donde estaban dejaba en claro qué les ocurrió. Sus pulmones empezaron a arder; tirados en el suelo, sus movimientos se volvieron erráticos hasta que solo se escuchó el crujido de sus armaduras tácticas siendo aplastadas y el sonido de sus armas disparando hasta que solo quedó el silencio y el chapoteo de la carne avanzando. Ahora, en un lugar más abierto como aquella plaza, los que quedábamos no desaprovechamos el sacrificio de los caídos y nos resguardamos. Algunos tenían las bombas incendiarias listas; otros preparaban su mira láser esperando que el monstruo saliera de la jodida niebla que dejaba aquel gas. Para cuando lo hizo, los disparos no se hicieron esperar. El sol ya estaba cayendo, pero la plaza estaba totalmente iluminada por el flash de los proyectiles saliendo de los cañónes junto con una luz naranja que se hacía cada vez más grande. Resultó ser que las bombas incendiarias eran las más efectivas, pero aun así la criatura se rehusaba a morir. En un descuido dejamos que la abominación se acercara demasiado, y yo en un intento por evitar que golpearan por completo a uno de mis compañeros, intenté jalarlo del chaleco, pero al final ese monstruo solo estiró su brazo y así nos golpeó a ambos. Recorrimos una gran distancia; yo terminé atravesando la ventana de una catedral abandonada. Para cuando me pude levantar, podía sentir que el aire de aquella habitación donde caí era extremadamente denso  —pero estaba seguro de que se debía a que mis costillas fracturadas me dificultaban la respiración—  intenté buscar con la vista a mi compañero, pero no parecía haber caído en el mismo lugar que yo



    ‎  Aprovechando aquellos segundos de calma mientras caminaba para salir del lugar, me puse a pensar en todo lo que había salido mal... Nosotros corrimos de esa cosa, y no por valentía, sino por puro instinto de supervivencia. Justo ahora mis hermanos y hermanas estaban afuera, luchando contra esa abominación sin tener la certeza de ganar, pero lo hacían, y yo iba a volver para luchar con ellos. Aunque podía sentir la sangre en mi uniforme y los gritos de los gemelos aún me perforaban los oídos, yo estaba decidido a volver... Hasta que me detuve. Recordé al Gladius Dei que nos había acompañado, Caspian; pensé en aprovechar ese momento e irlo a buscar o contactarlo, pero aquel golpe me había quitado muchas cosas, e incluso si quisiera salir a buscarlo, no sabía ni siquiera por dónde empezar. Esto era frustrante, pero lo que más me molestaba era esa sensación de no poder respirar adecuadamente. Ese malestar que se intensificaba a medida que me acercaba a la puerta para salir de aquella habitación; era como si al otro lado de la catedral hubiera un umbral que me impedía permanecer en el lugar. Seguramente esa sensación de asfixia solo era una de las muchas cosas que transmitía aquel lugar... Y ahora que lo pienso, seguramente la adrenalina y la euforia me mantenían en un estado de relativa insensibilidad; no sabía que mi cuerpo me gritaba que huyera en cuanto tomé el pomo de la puerta y lo giré para encontrarme con lo que había al otro lado. Fue en ese momento cuando me llegó un escalofrío tan fuerte que me hizo temblar como si tuviera fiebre. Inconsientemente busque el hacha que colgaba a mi costado, pues sentía la necesidad vital de sostener un arma con la mano izquierda mientras que con la derecha sostenía mi torso, ya que sentía como si aquel temblor fuera a romper aún más costillas... Justo delante de mí estaba aquella escena que no sabría describir, pero sí que puedo decir algo con claridad: allí se encontraba esa cosa de apariencia femenina, pero yo lo sabía, eso era todo menos una simple y hermosa mujer...
    ‎["Vallis Sanctorum" pueblo fronterizo de Aviñón - 6:03 p.m.] — El equipo de dieciocho cazadores se movía cautelosamente por las calles empedradas de aquel pueblo. El ambiente era tenso, pues ya se empazaba a hacer tarde y tampoco teníamos a nuestro "protector" acompañándonos. El sujeto que estaba dos hombres por delante de mí lideraba un flanco; se veía confiado en su entrenamiento, todos lo estábamos... Una vez que nos acercamos a la ubicación designada en el reporte, allí fue cuando todo se empezó a tornar complicado. Fuimos recibidos por un profundo olor a azufre y carne quemada, pero no flaqueamos; nos recordamos que teníamos la orden de "limpiar y asegurar", y eso íbamos a hacer. El caballero que nos había acompañado, Caspian, se había separado del grupo principal (24 cazadores en total) llevándoce a cinco con el (Dejando a los 18 actuales) apenas entramos al pueblo; no dijo su razón para hacerlo, pero sí que nos encomendó a los demás que nos encargáramos de la misión... Al parecer no iba a reagruparse con nosotros pronto, por lo que nos preparamos lo mejor que podíamos. Aunque, supongo que tampoco estábamos tan preocupados; después de todo, se supone que Aviñón no es un lugar tan grande como para perderse, pero lo que no entendíamos era que sus callejones son traicioneros... ‎ ‎ ‎ ‎  Con poca delicadeza entramos a la casa. Todo estaba despejado, pero uno de mis compañeros descubrió que había un pasadizo bajo una de las camas; aquello parecía dar al sótano de la casa donde seguramente el nigromante operaba. Todos nos detuvimos a evaluar la situación, pero no había suficiente tiempo como para hacer advertencias, así que fuimos allí. Después de unos minutos caminando entre la oscuridad, únicamente iluminados por las linternas en nuestros chalecos, lo encontramos. Dimos con el nigromante y su laboratorio: era un hombre caucásico, flaco, y su actitud era la de un completo fanático. Gritaba palabras en lo que me pareció un dialecto olvidado. Uno de mis compañeros le gritaba que se detuviera, pero no lo hizo; y justo en el momento en que abrimos fuego, el círculo a sus pies estalló en llamas azules. La onda expansiva nos lanzó a todos por los alrededores; yo choqué contra una pared. El que estaba más cerca del bastardo salió disparado contra el techo y, por increíble que parezca, aquel impacto hizo que este colapsara... Para cuando el polvo se disipaba, noté que dos de mis compañeros habían sido empalados por vigas de madera. Los demás estábamos aún aturdidos, pero aun así levantamos nuestras armas y evaluamos el lugar. Pasaron ocho minutos sin señal de vida del nigromante; había muchos montones de escombros en los cuales buscar, pero todo parecía indicar que el infeliz había muerto... Y en parte lo hizo, pero no del todo. De una de las pilas de escombros salió, pero no un hombre. Salió algo que desafiaba cualquier anatomía sagrada. Los cuerpos sin vida que estuvieron colgando en el techo del laboratorio antes de colapsar, ahora se empezaban a ser arrastrados hacia el centro, como si se tratara de un metal siendo atraido por un gran imán y así fue, hasta que estos acabaron fusionándose con el cuerpo del nigromante. ‎ ‎ ‎ ‎  Esa cosa... esa "Abominación" empezó a rugir con diez gargantas diferentes al mismo tiempo. El nigromante se había convertido en una masa amorfa de unos tres metros de altura. No tenía una piel definida; era una combinación de cadáveres fusionados por una energía necrótica inestable, con rostros deformados pero humanos sobresaliendo de su espalda y torso, gritando en un silencio eterno. Usando sus "piernas" pateó unos escombros que alcanzaron la velocidad de un misil; por suerte no apuntaba a ninguno de los nuestros, pero aquello nos demostró que no solo era más fuerte que antes. En cuanto comenzó a moverse, desprendía un gas denso y fétido que no solo nos ralentizaba; eso parecía incluso oxidar el metal de nuestras armas. Ante una amenaza así, todos abrimos fuego al unísono, pero parecía que las balas solo se perdían en su masa sin llegar a tocar los órganos vitales, suponiendo que tuviera alguno... Todos éramos conscientes de nuestro final si peleábamos contra esa cosa en un lugar tan cerrado. Como pudimos, escapamos de la casa, pero afuera no era muy diferente: salimos de la jaula para caer en la ratonera. Esa criatura no era lenta; se desplazaba como una marea de carne que se arrastra por las paredes de los callejones. El líder del flanco nos dio la orden de dividirnos en dos grupos: A y B. El A estaba conformado por los más heridos y el B por aquellos con heridas menores. Se supone que los del grupo B nos encargábamos de retrasar a la bestia mientras dejábamos que el grupo A tomara distancia para que luego nos cubrieran mientras nos movilizabamos. Durante un tiempo corto todo parecía funcionar bien: la bestia comenzaba a volverse más lenta y cada vez sus capas de carne se reducían a un montón de agujeros de carne. Pero mientras el grupo B intentaba sellar un callejón para ganar tiempo, una de las manos desproporcionadas de la abominación —formada por tres brazos humanos trenzados— aplastó a uno de los nuestros. Aquel sujeto no tuvo tiempo de gritar; la masa de carne lo envolvió y lo succionó hacia el interior de su cuerpo. ‎ ‎ ‎ ‎  Yo vi cómo el rostro de mi compañero intentaba emerger de la espalda del monstruo, integrándose a la masa necrótica, volviéndose parte del motor que movía a la criatura. Pero eso no nos detuvo. El plan seguía siendo el mismo, pero mientras más hombres perdíamos, peor era la situación. Había dos gemelos en mi equipo que servían como escudo; ellos estaban en la retaguardia. Nos dieron más tiempo que nadie, pero para cuando llegamos a la plaza del pueblo, solo pudimos ver cómo el gas fétido de la Abominación rodeaba todo a su alrededor. No pudimos ver a los gemelos, pero escuchar el grito desgarrador desde donde estaban dejaba en claro qué les ocurrió. Sus pulmones empezaron a arder; tirados en el suelo, sus movimientos se volvieron erráticos hasta que solo se escuchó el crujido de sus armaduras tácticas siendo aplastadas y el sonido de sus armas disparando hasta que solo quedó el silencio y el chapoteo de la carne avanzando. Ahora, en un lugar más abierto como aquella plaza, los que quedábamos no desaprovechamos el sacrificio de los caídos y nos resguardamos. Algunos tenían las bombas incendiarias listas; otros preparaban su mira láser esperando que el monstruo saliera de la jodida niebla que dejaba aquel gas. Para cuando lo hizo, los disparos no se hicieron esperar. El sol ya estaba cayendo, pero la plaza estaba totalmente iluminada por el flash de los proyectiles saliendo de los cañónes junto con una luz naranja que se hacía cada vez más grande. Resultó ser que las bombas incendiarias eran las más efectivas, pero aun así la criatura se rehusaba a morir. En un descuido dejamos que la abominación se acercara demasiado, y yo en un intento por evitar que golpearan por completo a uno de mis compañeros, intenté jalarlo del chaleco, pero al final ese monstruo solo estiró su brazo y así nos golpeó a ambos. Recorrimos una gran distancia; yo terminé atravesando la ventana de una catedral abandonada. Para cuando me pude levantar, podía sentir que el aire de aquella habitación donde caí era extremadamente denso  —pero estaba seguro de que se debía a que mis costillas fracturadas me dificultaban la respiración—  intenté buscar con la vista a mi compañero, pero no parecía haber caído en el mismo lugar que yo ‎ ‎ ‎ ‎  Aprovechando aquellos segundos de calma mientras caminaba para salir del lugar, me puse a pensar en todo lo que había salido mal... Nosotros corrimos de esa cosa, y no por valentía, sino por puro instinto de supervivencia. Justo ahora mis hermanos y hermanas estaban afuera, luchando contra esa abominación sin tener la certeza de ganar, pero lo hacían, y yo iba a volver para luchar con ellos. Aunque podía sentir la sangre en mi uniforme y los gritos de los gemelos aún me perforaban los oídos, yo estaba decidido a volver... Hasta que me detuve. Recordé al Gladius Dei que nos había acompañado, Caspian; pensé en aprovechar ese momento e irlo a buscar o contactarlo, pero aquel golpe me había quitado muchas cosas, e incluso si quisiera salir a buscarlo, no sabía ni siquiera por dónde empezar. Esto era frustrante, pero lo que más me molestaba era esa sensación de no poder respirar adecuadamente. Ese malestar que se intensificaba a medida que me acercaba a la puerta para salir de aquella habitación; era como si al otro lado de la catedral hubiera un umbral que me impedía permanecer en el lugar. Seguramente esa sensación de asfixia solo era una de las muchas cosas que transmitía aquel lugar... Y ahora que lo pienso, seguramente la adrenalina y la euforia me mantenían en un estado de relativa insensibilidad; no sabía que mi cuerpo me gritaba que huyera en cuanto tomé el pomo de la puerta y lo giré para encontrarme con lo que había al otro lado. Fue en ese momento cuando me llegó un escalofrío tan fuerte que me hizo temblar como si tuviera fiebre. Inconsientemente busque el hacha que colgaba a mi costado, pues sentía la necesidad vital de sostener un arma con la mano izquierda mientras que con la derecha sostenía mi torso, ya que sentía como si aquel temblor fuera a romper aún más costillas... Justo delante de mí estaba aquella escena que no sabría describir, pero sí que puedo decir algo con claridad: allí se encontraba esa cosa de apariencia femenina, pero yo lo sabía, eso era todo menos una simple y hermosa mujer...
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