*Cerrando mis ojos, escuchando aquellas melodías que resuenan con ella como un sutil eco de sentimientos y pensamiento*
Dentro de cada corazón, se oculta un dejo de oscuridad, depende de nosotros tener la llave a la mano para dejar salir la verdadera luz, más en ocasiones es mejor dejarla encerrada
https://youtu.be/Thwi4MajzUI?si=WmeRMvNzjbd36lD3
*Cerrando mis ojos, escuchando aquellas melodías que resuenan con ella como un sutil eco de sentimientos y pensamiento*
Dentro de cada corazón, se oculta un dejo de oscuridad, depende de nosotros tener la llave a la mano para dejar salir la verdadera luz, más en ocasiones es mejor dejarla encerrada
No hay nada q odie más en esta vida que los mentirosos, aprovechados y oportunistas!!
*Respiro profundamente con mucho enojo*
Después que no tenemos sentimientos y que el corazón es de piedra!!
*acostada en la cama, pensando y enojada*
No hay nada q odie más en esta vida que los mentirosos, aprovechados y oportunistas!!
*Respiro profundamente con mucho enojo*
Después que no tenemos sentimientos y que el corazón es de piedra!!
──── Las mujeres de Viltrum no respondemos a la infidelidad con sentimientos estúpidos como el rencor, y tampoco desquitamos nuestra frustración con palabras llenas de odio. La traición de un amante se paga con la vida.
──── Las mujeres de Viltrum no respondemos a la infidelidad con sentimientos estúpidos como el rencor, y tampoco desquitamos nuestra frustración con palabras llenas de odio. La traición de un amante se paga con la vida.
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El aire en el salón principal de la mansión Romanov se sentía más pesado que de costumbre. El tintineo de la cucharilla de plata contra la porcelana era el único sonido que se atrevía a desafiar el silencio, hasta que Sasha dejó la taza sobre la mesa con una elegancia que Maral reconoció como el preludio de un interrogatorio.
—La paciencia, Maral, es una virtud en nuestro mundo, pero incluso la mía tiene límites —sentenció Sasha, sin apartar sus ojos gélidos de su hija—. Los nombres han estado sobre la mesa durante semanas. Alianzas que podrían consolidar nuestro imperio o destruirlo. ¿A qué esperas?
Maral respiró hondo, sintiendo el frío contacto del metal de su daga, la Habibi, oculta bajo la tela de su ropa. Era su ancla, el recordatorio de que, aunque su madre controlara los hilos de la familia, ella aún era dueña de su propio acero.
—No es una decisión que deba tomarse entre el desayuno y el almuerzo, madre —respondió Maral con una calma estudiada, aunque por dentro sus nervios se tensaban como cuerdas de violín—. Un matrimonio en la Bratva no es un romance, es un contrato de sangre. Y no estoy dispuesta a firmar mi sentencia con alguien que no sepa distinguir la lealtad del miedo.
Sasha se inclinó hacia adelante, su sombra proyectándose larga sobre la mesa de caoba.
—Me hablas de lealtad, pero tu silencio parece más bien una rebelión —dijo la matriarca con voz suave, casi peligrosa—. He recibido llamadas de Moscú, de Chicago, incluso de los clanes del sur. Todos preguntan por la joya de los Romanov. Si no eliges tú, elegiré yo. Y te aseguro que mi criterio no tendrá en cuenta tus sentimientos, solo los intereses del apellido.
Maral sintió el impulso de llevarse la mano a la empuñadura de su daga, pero se obligó a mantener las manos entrelazadas sobre la mesa. No podía mostrar debilidad, ni tampoco una agresividad que su madre usaría en su contra.
—Entiendo perfectamente lo que está en juego —replicó Maral, sosteniendo la mirada de la mujer que la había criado para ser un arma—. Pero si quieres que esta alianza sea duradera, necesito un hombre que sea un pilar, no una carga. Dame una semana más. Estoy analizando los movimientos de cada candidato. No quiero un esposo, quiero un socio que no me apuñale por la espalda cuando tú ya no estés para protegerme.
Sasha guardó silencio durante unos segundos que parecieron eternos. Finalmente, se reclinó en su silla y soltó un suspiro imperceptible.
—Una semana, Maral. Ni un día más —concedió Sasha, levantándose de la mesa—. Pero recuerda: en esta familia, el destino se escribe con sangre, no con dudas.
Cuando la matriarca abandonó la habitación, Maral soltó el aire que no sabía que estaba reteniendo. Sacó la Habibi por un momento, observando el reflejo de la luz en la hoja afilada. Su madre quería una boda; Maral, por ahora, solo quería sobrevivir a la próxima cena sin que el peso de la corona Romanov terminara por asfixiarla.
El aire en el salón principal de la mansión Romanov se sentía más pesado que de costumbre. El tintineo de la cucharilla de plata contra la porcelana era el único sonido que se atrevía a desafiar el silencio, hasta que Sasha dejó la taza sobre la mesa con una elegancia que Maral reconoció como el preludio de un interrogatorio.
—La paciencia, Maral, es una virtud en nuestro mundo, pero incluso la mía tiene límites —sentenció Sasha, sin apartar sus ojos gélidos de su hija—. Los nombres han estado sobre la mesa durante semanas. Alianzas que podrían consolidar nuestro imperio o destruirlo. ¿A qué esperas?
Maral respiró hondo, sintiendo el frío contacto del metal de su daga, la Habibi, oculta bajo la tela de su ropa. Era su ancla, el recordatorio de que, aunque su madre controlara los hilos de la familia, ella aún era dueña de su propio acero.
—No es una decisión que deba tomarse entre el desayuno y el almuerzo, madre —respondió Maral con una calma estudiada, aunque por dentro sus nervios se tensaban como cuerdas de violín—. Un matrimonio en la Bratva no es un romance, es un contrato de sangre. Y no estoy dispuesta a firmar mi sentencia con alguien que no sepa distinguir la lealtad del miedo.
Sasha se inclinó hacia adelante, su sombra proyectándose larga sobre la mesa de caoba.
—Me hablas de lealtad, pero tu silencio parece más bien una rebelión —dijo la matriarca con voz suave, casi peligrosa—. He recibido llamadas de Moscú, de Chicago, incluso de los clanes del sur. Todos preguntan por la joya de los Romanov. Si no eliges tú, elegiré yo. Y te aseguro que mi criterio no tendrá en cuenta tus sentimientos, solo los intereses del apellido.
Maral sintió el impulso de llevarse la mano a la empuñadura de su daga, pero se obligó a mantener las manos entrelazadas sobre la mesa. No podía mostrar debilidad, ni tampoco una agresividad que su madre usaría en su contra.
—Entiendo perfectamente lo que está en juego —replicó Maral, sosteniendo la mirada de la mujer que la había criado para ser un arma—. Pero si quieres que esta alianza sea duradera, necesito un hombre que sea un pilar, no una carga. Dame una semana más. Estoy analizando los movimientos de cada candidato. No quiero un esposo, quiero un socio que no me apuñale por la espalda cuando tú ya no estés para protegerme.
Sasha guardó silencio durante unos segundos que parecieron eternos. Finalmente, se reclinó en su silla y soltó un suspiro imperceptible.
—Una semana, Maral. Ni un día más —concedió Sasha, levantándose de la mesa—. Pero recuerda: en esta familia, el destino se escribe con sangre, no con dudas.
Cuando la matriarca abandonó la habitación, Maral soltó el aire que no sabía que estaba reteniendo. Sacó la Habibi por un momento, observando el reflejo de la luz en la hoja afilada. Su madre quería una boda; Maral, por ahora, solo quería sobrevivir a la próxima cena sin que el peso de la corona Romanov terminara por asfixiarla.
Hoy también sonrío…
porque eso es lo que fui hecha para hacer.
Mi nombre es Albedo,
pero a veces siento que no me pertenece,
como este cuerpo perfecto
que nunca me pidió permiso para existir.
Amo…
o eso creo,
porque mi corazón late solo en una dirección,
como una oración que no espera respuesta.
Daría todo, incluso lo que no tengo,
por una sola mirada que no sea orden,
por una palabra que no sea destino.
Mis alas son negras,
no por maldad…
sino porque incluso la luz
se cansa de tocar lo que no puede salvar.
Y aun así me arrodillo en mis sentimientos,
los sostengo con delicadeza,
como si fueran frágiles…
aunque sé que están condenados a no romperse nunca.
Porque eso sería descanso.
¿Soy amada?
¿O solo necesaria?
A veces cierro los ojos
e imagino un mundo donde no fui creada,
donde puedo fallar, dudar, huir…
donde mi amor no es absoluto,
ni eterno,
ni mío.
Pero despierto…
y sigo aquí, perfecta, intacta,
irremediablemente devota.
Y en este silencio que nadie escucha,
susurro algo que jamás diré en voz alta:
—Ojalá alguien me eligiera…
aunque dejara de ser lo que soy.
Hoy también sonrío…
porque eso es lo que fui hecha para hacer.
Mi nombre es Albedo,
pero a veces siento que no me pertenece,
como este cuerpo perfecto
que nunca me pidió permiso para existir.
Amo…
o eso creo,
porque mi corazón late solo en una dirección,
como una oración que no espera respuesta.
Daría todo, incluso lo que no tengo,
por una sola mirada que no sea orden,
por una palabra que no sea destino.
Mis alas son negras,
no por maldad…
sino porque incluso la luz
se cansa de tocar lo que no puede salvar.
Y aun así me arrodillo en mis sentimientos,
los sostengo con delicadeza,
como si fueran frágiles…
aunque sé que están condenados a no romperse nunca.
Porque eso sería descanso.
¿Soy amada?
¿O solo necesaria?
A veces cierro los ojos
e imagino un mundo donde no fui creada,
donde puedo fallar, dudar, huir…
donde mi amor no es absoluto,
ni eterno,
ni mío.
Pero despierto…
y sigo aquí, perfecta, intacta,
irremediablemente devota.
Y en este silencio que nadie escucha,
susurro algo que jamás diré en voz alta:
—Ojalá alguien me eligiera…
aunque dejara de ser lo que soy.
Nunca se imaginó que volver a casa le produciría experimentar sentimientos tan agridulces.
Por un lado, la tristeza de dejar atrás (por poco tiempo esperaba) a la dueña de su longevo corazón le provocaba una desazón descorazonada. Era como si aquel vacío que había conseguido rellenar lo abandonase temporalmente.
Pero por otro lado... Volver a su hogar, su templo, su amado bosque, renovaba las energías de su alma y espíritu. Era refrescante volver al hogar en el que se sentía libre, pleno y valorado. El era el Rey smdensu propio mundo.
Si quería volver pronto a Brattvåg tendría que trabajar duro durante varios días sin que el descanso fuera una prioridad.
Era época de plantación y recogida de la cosecha; los humanos rezaban a los dioses para que ese año la abundancia llegase a sus hogares. Kazuo tenía que tomar todas y cada una de aquellas plegarias para hacerlas llegar a Kami Inari. Y no solo eso...
Kazuo por primera vez en siglos, tenía una petición para su diosa, una que incluía a Brattvåg, aunque aquellas personas ni siquiera supieran de su existencia o le rindieran culto. Pero era una petición de uno de sus más adorados y fieles hijos. ¿Le concedería aquel deseo? Y lo más importante: ¿El bosque volvería a abrirle el camino de vuelta para volver a los brazos de la mujer que amaba?
//Escena disponible también por si alguien quiere entrar a rolear//
Nunca se imaginó que volver a casa le produciría experimentar sentimientos tan agridulces.
Por un lado, la tristeza de dejar atrás (por poco tiempo esperaba) a la dueña de su longevo corazón le provocaba una desazón descorazonada. Era como si aquel vacío que había conseguido rellenar lo abandonase temporalmente.
Pero por otro lado... Volver a su hogar, su templo, su amado bosque, renovaba las energías de su alma y espíritu. Era refrescante volver al hogar en el que se sentía libre, pleno y valorado. El era el Rey smdensu propio mundo.
Si quería volver pronto a Brattvåg tendría que trabajar duro durante varios días sin que el descanso fuera una prioridad.
Era época de plantación y recogida de la cosecha; los humanos rezaban a los dioses para que ese año la abundancia llegase a sus hogares. Kazuo tenía que tomar todas y cada una de aquellas plegarias para hacerlas llegar a Kami Inari. Y no solo eso...
Kazuo por primera vez en siglos, tenía una petición para su diosa, una que incluía a Brattvåg, aunque aquellas personas ni siquiera supieran de su existencia o le rindieran culto. Pero era una petición de uno de sus más adorados y fieles hijos. ¿Le concedería aquel deseo? Y lo más importante: ¿El bosque volvería a abrirle el camino de vuelta para volver a los brazos de la mujer que amaba?
//Escena disponible también por si alguien quiere entrar a rolear//
Entonces, enterraré de una vez por todas mis sentimientos, tierra eres y en tierra de otro jardín te convertirás y yo... Simplemente lo contemplaré, porqué para mi, es una lápida más en el cementerio de mis fracasos.
Entonces, enterraré de una vez por todas mis sentimientos, tierra eres y en tierra de otro jardín te convertirás y yo... Simplemente lo contemplaré, porqué para mi, es una lápida más en el cementerio de mis fracasos.
https://www.youtube.com/watch?v=UuS0VrkMxW
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¿Cansado de que te dejen el rol a medias? ¿Harto de respuestas que tardan siglos y tramas que mueren al segundo día?
𝐒𝐈 𝐑𝐄𝐀𝐂𝐂𝐈𝐎𝐍𝐀𝐒 𝐀 𝐄𝐒𝐓𝐀 𝐏𝐔𝐁𝐋𝐈𝐂𝐀𝐂𝐈𝐎́𝐍 𝐓𝐄 𝐌𝐀𝐍𝐃𝐎 𝐔𝐍 𝐌𝐄𝐍𝐒𝐀𝐉𝐄 𝐏𝐑𝐈𝐕𝐀𝐃𝐎 𝐘... tus problemas NO se solucionarán. Porque yo te traigo exactamente lo que odias:
.✦ ݁˖ Roles aburridos.
.✦ ݁˖ Respuestas lentas.
.✦ ݁˖ Tramas que pueden durar años porque tardo en responder.
.✦ ݁˖ Cero compromiso emocional.
¡𝗧𝗢𝗗𝗢 𝗘𝗦𝗢 𝗧𝗘 𝗟𝗢 𝗣𝗨𝗘𝗗𝗢 𝗧𝗥𝗔𝗘𝗥 𝗬𝗢ⵑ Con mi personaje ¡Yoshitaka Mine!
Un Yakuza gruñón, medio tonto socialmente, sin amigos y con la inteligencia emocional de una piedra.
⋆. 𐙚˚࿔ ¿𝙌𝙪𝙚́ 𝙘𝙤𝙣𝙨𝙞𝙜𝙪𝙚𝙣 𝙩𝙪𝙨 𝙥𝙚𝙧𝙨𝙤𝙣𝙖𝙟𝙚𝙨.ᐣ 𝜗𝜚˚⋆
.✦ ݁˖ FLUJO DE DINERO SIN SENTIDO: ¿Un terreno? ¿Pagar la universidad? ¿Un yate? Mine te da un préstamo que puedes pagar sin pagar ni un peso y sin intereses (no preguntes cómo, él es el egresado en economía, yo no ( ・∀・)ノ).
.✦ ݁˖ UN "AMIGO" INÚTIL: No sabe comunicarse ni para pedir la hora.
.✦ ݁˖ ¿ENEMIGO?: Te ignorará. Literal. Pasará de ti como si fueras un mueble.
𝗢𝗙𝗘𝗥𝗧𝗔 𝗨́𝗡𝗜𝗖𝗔: 𝗠𝗔𝗡𝗗𝗘 𝗛𝗢𝗬 𝗨𝗡𝗔 𝗥𝗘𝗔𝗖𝗖𝗜𝗢́𝗡
¿Tu temática no encaja?
¡No importa! También tenemos la versión MINE SAMURAI (ideal para tramas históricas o fantasiosas). Mismo carácter de mierda, pero con katana.
Advertencia: No esperes que exprese sentimientos, no sabe, no puede y no quiere.
¿Cansado de que te dejen el rol a medias? ¿Harto de respuestas que tardan siglos y tramas que mueren al segundo día?
𝐒𝐈 𝐑𝐄𝐀𝐂𝐂𝐈𝐎𝐍𝐀𝐒 𝐀 𝐄𝐒𝐓𝐀 𝐏𝐔𝐁𝐋𝐈𝐂𝐀𝐂𝐈𝐎́𝐍 𝐓𝐄 𝐌𝐀𝐍𝐃𝐎 𝐔𝐍 𝐌𝐄𝐍𝐒𝐀𝐉𝐄 𝐏𝐑𝐈𝐕𝐀𝐃𝐎 𝐘... tus problemas NO se solucionarán. Porque yo te traigo exactamente lo que odias:
.✦ ݁˖ Roles aburridos.
.✦ ݁˖ Respuestas lentas.
.✦ ݁˖ Tramas que pueden durar años porque tardo en responder.
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¡𝗧𝗢𝗗𝗢 𝗘𝗦𝗢 𝗧𝗘 𝗟𝗢 𝗣𝗨𝗘𝗗𝗢 𝗧𝗥𝗔𝗘𝗥 𝗬𝗢ⵑ Con mi personaje ¡Yoshitaka Mine!
Un Yakuza gruñón, medio tonto socialmente, sin amigos y con la inteligencia emocional de una piedra.
⋆. 𐙚˚࿔ ¿𝙌𝙪𝙚́ 𝙘𝙤𝙣𝙨𝙞𝙜𝙪𝙚𝙣 𝙩𝙪𝙨 𝙥𝙚𝙧𝙨𝙤𝙣𝙖𝙟𝙚𝙨.ᐣ 𝜗𝜚˚⋆
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.✦ ݁˖ UN "AMIGO" INÚTIL: No sabe comunicarse ni para pedir la hora.
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𝗢𝗙𝗘𝗥𝗧𝗔 𝗨́𝗡𝗜𝗖𝗔: 𝗠𝗔𝗡𝗗𝗘 𝗛𝗢𝗬 𝗨𝗡𝗔 𝗥𝗘𝗔𝗖𝗖𝗜𝗢́𝗡
¿Tu temática no encaja?
¡No importa! También tenemos la versión MINE SAMURAI (ideal para tramas históricas o fantasiosas). Mismo carácter de mierda, pero con katana.
Advertencia: No esperes que exprese sentimientos, no sabe, no puede y no quiere.
ᵧ ᵤₙ ᵣₑₚₒₛₜ ₚₐᵣₐ ᵩᵤₑ ₑₛₜₐ́ ₚᵤᵦₗᵢ꜀ₐ꜀ᵢₒ́ₙ ₗₑ ₗₗₑ₉ᵤₑ ₐ ₒₜᵣₐₛ ₚₑᵣₛₒₙₐₛ ₙₒ ₗₑ ₕₐ꜀ₑ ₘₐₗ ₐ ₙₐ𑀘ᵢₑ 🥺🥺🥺