• 𝕁𝕦𝕖𝕘𝕠 𝕕𝕖 𝕡𝕣𝕚𝕟𝕔𝕖𝕤𝕒𝕤
    Fandom oc
    Categoría Romance
    Por más que haya suplantado la identidad de la princesa Mary, en el Reino de Alasterian, no lo hizo con sus recuerdos, por lo que su supuesto matrimonio con el hijo de una familia noble, Máximo; se tornaría una amenazaa a resolver.

    Durante los primeros días del mes se planificó una cena con el fin de reforzar el compromiso entre la familia real y la familia de Máximo. Será supervisada por la élite del pueblo y por ende el papel que desenvuelva Mary se vuelve crucial, al ser la servidumbre su única fuente de información confiable.

    Mary y Máximo deberán pasar a tiempo como una pareja ideal, siendo que es la primera vez que se ven en la vida como tal.

    ¿Podra Mary sobrellevar y resolver su matrimonio para asegurar una buena imagen?
    Por más que haya suplantado la identidad de la princesa Mary, en el Reino de Alasterian, no lo hizo con sus recuerdos, por lo que su supuesto matrimonio con el hijo de una familia noble, Máximo; se tornaría una amenazaa a resolver. Durante los primeros días del mes se planificó una cena con el fin de reforzar el compromiso entre la familia real y la familia de Máximo. Será supervisada por la élite del pueblo y por ende el papel que desenvuelva Mary se vuelve crucial, al ser la servidumbre su única fuente de información confiable. Mary y Máximo deberán pasar a tiempo como una pareja ideal, siendo que es la primera vez que se ven en la vida como tal. ¿Podra Mary sobrellevar y resolver su matrimonio para asegurar una buena imagen?
    Tipo
    Grupal
    Líneas
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    Estado
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  • +estando encerrado en sus pensamientos, era como si aquel ser que siempre busca mantener se aprovecha de sus estados caóticos+

    Demi: cansado de pedir perdón por solo seguir órdenes

    +Michael con una cigarro en la boca y la mirada perdida+

    Mich: porque no te vas a la mierda
    Demi: pero que vocabulario y eso que el demonio soy yo
    Mich: tch solo eres una parte de mi que debo mantener a raya
    Demi: y dime en el infierno lo lograrás

    +Esté solo le da una calada profunda a su cigarro, como intentando controlarse+
    +estando encerrado en sus pensamientos, era como si aquel ser que siempre busca mantener se aprovecha de sus estados caóticos+ Demi: cansado de pedir perdón por solo seguir órdenes +Michael con una cigarro en la boca y la mirada perdida+ Mich: porque no te vas a la mierda Demi: pero que vocabulario y eso que el demonio soy yo Mich: tch solo eres una parte de mi que debo mantener a raya Demi: y dime en el infierno lo lograrás +Esté solo le da una calada profunda a su cigarro, como intentando controlarse+
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  • Cerró tras de sí con cuidado, como si la habitación pudiera sobresaltarse con su presencia. Dado que los encantamientos de protección los incluían a él y a la brujita no tuvo problemas en poder entrar. Se quitó el giratiempos y lo guardó en el bolsillo del pantalón. Después sacó su cuaderno y la carpeta manila y las dejó sobre la encimera de la cocina.

    Se sentó primero en uno de los taburetes de la isla de la cocina y se cruzó de brazos mirando hacia la puerta con una sonrisa. Pero pensó que aquello lo haría parecer demasiado presuntuoso. Asi que se bajó del taburete y caminó hasta uno de los pilares que separaban la cocina del salón para después apoyarse en el marco de la puerta del salón. De nuevo son esa sonrisa suya.

    -Bah…

    No, definitivamente aquello no era lo suyo. Se apartó del marco y caminó con pasos suaves hacia el dormitorio de la joven, la cual quedaba justo detrás de la sala de estar. Aparecer desde ahí le daría el golpe de efecto perfecto. Porque desde allí, el sonido del exterior llegaba amortiguado, pero claro. La cerradura. El roce de la magia doméstica reajustándose.

    Acheron se apoyó junto al armario, atento. Esperar se le daba bien. Sorprender, solo cuando merecía la pena.

    ⤷ Por supuesto la auror no viajó por la red flu hasta su chimenea, porque ya no estaba conectada a dicha red, pero el final del camino, casi lo hizo corriendo, y entró en el apartamento como una tromba. Necesitaba poder pensar tranquila.

    Cuando Acheron escuchó la puerta abrirse, se irguió despacio y salió de la habitación solo cuando supo que su aparición en el salón tendría el golpe de efecto que queria.

    -Te dije que volverías a verme, ¿no? -abrió los brazos al ver allí a la bruja- Sano y salvo.

    Entonces recordó algo, alzó un dedo pidiendo una pausa y se metió la otra mano en el bolsillo.

    -¡Ah!

    Sacó el pasador de Emmeline y lo mostró victorioso.

    -Tu pasador. Tal como prometí.

    Emmeline, nada más dejar las llaves y girarse hacia el salón, vio aparecer a Acheron desde su habitación.

    Su aparición y el comentario, la asustaron genuinamente, y es que no esperaba encontrárselo allí, de nuevo con aquella mirada, con aquella sonrisa, y no pudo reprimir un agudo grito que terminó en el nombre del mago.

    — ¡AAAAAAAAcheron!



    ⸻ 𝑒𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 Emmeline Bletchley
    Cerró tras de sí con cuidado, como si la habitación pudiera sobresaltarse con su presencia. Dado que los encantamientos de protección los incluían a él y a la brujita no tuvo problemas en poder entrar. Se quitó el giratiempos y lo guardó en el bolsillo del pantalón. Después sacó su cuaderno y la carpeta manila y las dejó sobre la encimera de la cocina. Se sentó primero en uno de los taburetes de la isla de la cocina y se cruzó de brazos mirando hacia la puerta con una sonrisa. Pero pensó que aquello lo haría parecer demasiado presuntuoso. Asi que se bajó del taburete y caminó hasta uno de los pilares que separaban la cocina del salón para después apoyarse en el marco de la puerta del salón. De nuevo son esa sonrisa suya. -Bah… No, definitivamente aquello no era lo suyo. Se apartó del marco y caminó con pasos suaves hacia el dormitorio de la joven, la cual quedaba justo detrás de la sala de estar. Aparecer desde ahí le daría el golpe de efecto perfecto. Porque desde allí, el sonido del exterior llegaba amortiguado, pero claro. La cerradura. El roce de la magia doméstica reajustándose. Acheron se apoyó junto al armario, atento. Esperar se le daba bien. Sorprender, solo cuando merecía la pena. ⤷ Por supuesto la auror no viajó por la red flu hasta su chimenea, porque ya no estaba conectada a dicha red, pero el final del camino, casi lo hizo corriendo, y entró en el apartamento como una tromba. Necesitaba poder pensar tranquila. Cuando Acheron escuchó la puerta abrirse, se irguió despacio y salió de la habitación solo cuando supo que su aparición en el salón tendría el golpe de efecto que queria. -Te dije que volverías a verme, ¿no? -abrió los brazos al ver allí a la bruja- Sano y salvo. Entonces recordó algo, alzó un dedo pidiendo una pausa y se metió la otra mano en el bolsillo. -¡Ah! Sacó el pasador de Emmeline y lo mostró victorioso. -Tu pasador. Tal como prometí. Emmeline, nada más dejar las llaves y girarse hacia el salón, vio aparecer a Acheron desde su habitación. Su aparición y el comentario, la asustaron genuinamente, y es que no esperaba encontrárselo allí, de nuevo con aquella mirada, con aquella sonrisa, y no pudo reprimir un agudo grito que terminó en el nombre del mago. — ¡AAAAAAAAcheron! ⸻ 𝑒𝑥𝑡𝑟𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑚𝑖 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 [3mmlineB] ⸻
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  • Oh, pero que noche más maravillosa.
    Mi corazón anhela que todos mis queridos hijos encuentren la paz en sus sueños y las pesadillas no los acechen
    Oh, pero que noche más maravillosa. Mi corazón anhela que todos mis queridos hijos encuentren la paz en sus sueños y las pesadillas no los acechen
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  • Sabe que no puede cambiar el pasado de los recuerdos vividos, el refractario se lo recuerda constantemente, al menos con lo que la simulación fluye, es capaz de despedirse de los kubrows de su infancia, los últimos de su linaje evolutivo, para un matadero por su pelaje.

    Aun atontados por los sedantes logra llegar hasta el recinto de estos donde acaricia al alfa que sigue postrado, sintiendo la suavidad y calidez del pelaje del kubrow.

    - Has sido un buen chico, apenas era un chiquillo cuando nos separamos, mi padre crió a tu padre y al padre de tu padre, para sobrevivir al invierno eterno.

    Continua acariciando el torso de la enorme bestia aun cuando Hayden sea un adulto, hasta que puede sentir y ver con el manto del vació que el corazón de la bestia a muerto.

    -Al menos desde el refractario, me despedi, chico grande.

    Donde se deslizo una mano se manifiestan las garras de Chroma, Hayden desapareciendo y en su lugar Chroma solo gruñe en voz baja por el destino de otra bestia, las alarmas suenan y las luces se apagan mientras se escuchan pasos apresurados por los pasillos aledaños.

    - GROAAAAAAR!

    Hayden abre los ojos emergiendo del agua del refractario luego de revivir ese pequeño evento de su pasado, sin embargo, a su lado hay un nuevo objeto, un fragmento de roca preciosa reluciente tallado con la forma de uno de los colmillos de ese Kubrow.

    Un regalo inusual, dirige la mirada hacia los alrededores mientras sale de esa piscina con ese diente de piedra preciosa en su diestra.

    - Un trofeo que sin duda atesorare como prueba de mi superación.
    Sabe que no puede cambiar el pasado de los recuerdos vividos, el refractario se lo recuerda constantemente, al menos con lo que la simulación fluye, es capaz de despedirse de los kubrows de su infancia, los últimos de su linaje evolutivo, para un matadero por su pelaje. Aun atontados por los sedantes logra llegar hasta el recinto de estos donde acaricia al alfa que sigue postrado, sintiendo la suavidad y calidez del pelaje del kubrow. - Has sido un buen chico, apenas era un chiquillo cuando nos separamos, mi padre crió a tu padre y al padre de tu padre, para sobrevivir al invierno eterno. Continua acariciando el torso de la enorme bestia aun cuando Hayden sea un adulto, hasta que puede sentir y ver con el manto del vació que el corazón de la bestia a muerto. -Al menos desde el refractario, me despedi, chico grande. Donde se deslizo una mano se manifiestan las garras de Chroma, Hayden desapareciendo y en su lugar Chroma solo gruñe en voz baja por el destino de otra bestia, las alarmas suenan y las luces se apagan mientras se escuchan pasos apresurados por los pasillos aledaños. - GROAAAAAAR! Hayden abre los ojos emergiendo del agua del refractario luego de revivir ese pequeño evento de su pasado, sin embargo, a su lado hay un nuevo objeto, un fragmento de roca preciosa reluciente tallado con la forma de uno de los colmillos de ese Kubrow. Un regalo inusual, dirige la mirada hacia los alrededores mientras sale de esa piscina con ese diente de piedra preciosa en su diestra. - Un trofeo que sin duda atesorare como prueba de mi superación.
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  • mientras andabas por el paruqe escuchaste a Sumemr a los lejos cantando algo que no podias entender, al acercarte y escuhcar mejor te hizo dudar de si de verdad era una cancion o solo balbuceos con ritmo
    -Xi kiyeua in xochitl
    xi kiyeua ipan moyojlo
    pampa nimitstlasojtla
    pampa nimitslasojtla
    ika nochi noyojlo- continuo cantando aquella melodia hasta notar tu prescencia -uy no pense tener audiencia esta tarde, perdon esta cancion no es para el publico general, no por que no desee que la escuchen si no por que pocos podran entender que estoy cantando- solto unas risitas antes de volver a cantar para que pudieras entender lo que cantaba
    -Guarda esta flor
    guárdala en tu corazón
    porque yo te amo
    porque yo te amo
    con todo mi corazón- te sonrio antes de suspirar -lo cantaba mi hermana cuando despertaba por culpa de las pesadillas-

    https://youtu.be/ULUUp5Y_wN8?si=OZdZMlLA_o87ldhW
    mientras andabas por el paruqe escuchaste a Sumemr a los lejos cantando algo que no podias entender, al acercarte y escuhcar mejor te hizo dudar de si de verdad era una cancion o solo balbuceos con ritmo -Xi kiyeua in xochitl xi kiyeua ipan moyojlo pampa nimitstlasojtla pampa nimitslasojtla ika nochi noyojlo- continuo cantando aquella melodia hasta notar tu prescencia -uy no pense tener audiencia esta tarde, perdon esta cancion no es para el publico general, no por que no desee que la escuchen si no por que pocos podran entender que estoy cantando- solto unas risitas antes de volver a cantar para que pudieras entender lo que cantaba -Guarda esta flor guárdala en tu corazón porque yo te amo porque yo te amo con todo mi corazón- te sonrio antes de suspirar -lo cantaba mi hermana cuando despertaba por culpa de las pesadillas- https://youtu.be/ULUUp5Y_wN8?si=OZdZMlLA_o87ldhW
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  • El sueño llega como llegan las tragedias: sin aviso.

    Dean está caminando por un lugar que no reconoce. No es el búnker, no es una carretera, no es ninguna ciudad que haya visitado antes. Es un espacio vacío, ni hay cielo, ni suelo, solo una extensión oscura donde todo parece detenido.

    Y allí está ella.

    Hope Mikaelson está de pie, tan solo a unos pocos metros de él. No se mueve. No va hacia él a pesar de que sabe que le ha escuchado mucho antes de verlo. No sonríe. Su cuerpo parece frágil, extraño.

    El cazador siente el miedo atenazando su pecho antes de saber el porque, y sin buscar explicaciones, corre hacia ella.
    Cuando la alcanza, Hope ya se está desplomando. Él la atrapa antes de que caiga al suelo, envolviéndola con los brazos como si así pudiera protegerla de lo que fuera que le estaba pasando. Su cuerpo no responde. Está demasiado quieta. Demasiado silenciosa.

    —Hope… —susurra, pero su voz apenas si consigue salir de sus labios.

    Ella lo mira con sus enormes ojos llenos de algo que no es miedo ni dolor, sino una calma terrible, mezclada con una profunda pena, como si ya supiera lo que va a pasar.

    No hay tiempo para hablar.

    No hay tiempo para promesas.

    Dean intenta sostenerla con más fuerza, como si apretarla contra su pecho pudiera evitar que la apartaran de su lado. Pero algo en ella está cambiando. Lo siente primero en la piel: pierde temperatura, pierde color, pierde vida.

    Como si el tiempo la estuviera consumiendo desde dentro.
    Hope se estaba apagando.
    Su cuerpo comienza a volverse rígido, seco, como una estatua que envejece en segundos. La calidez que siempre la rodeaba desaparece. La magia que solía vibrar bajo su piel ya no está. Solo queda un vacío imposible.

    El Winchester la llama por su nombre una y otra vez.
    No obtiene respuesta.
    La sostiene mientras su cuerpo empieza a quebrarse, mientras pequeñas grietas comienzan a recorrer su rostro, su cuello, sus manos.

    —No… no… no… —murmura Dean, con la voz rota.

    Hope Mikaelson poco a poco se va convirtiendo en polvo, frente a él.
    No cae al suelo.
    Se eleva.

    El viento aparece de la nada, llevándose fragmentos de Hope como si nunca hubiera sido real. Dean intenta atraparla, cerrar las manos, impedir que se vaya, pero sus manos se cierran entorno a la nada. Cada segundo hay menos de ella.

    Dean cae de rodillas abrazando un cuerpo que ya no existe.
    Donde estaba Hope, solo queda espacio vacío.
    El viento se ha llevado el último rastro.
    Y el mundo queda en silencio.

    Dean no grita, no llora, no lucha.
    No puede.
    El sonido se queda atrapado en su pecho.

    Sus manos tiemblan mientras intenta comprender cómo alguien tan real puede desaparecer sin dejar ni un cuerpo que llorar. No hay despedida. Solo polvo que se pierde en el aire como si jamás hubiera importado.

    —No tuve tiempo… —susurra al vacío. De nuevo aquel miedo absoluto, no a la muerte, no a la propia al menos, si no a la ausencia.

    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ·  ·  ·  ·  ·  ·  ·  · ·  ·  ·  ·  ·  ·  ·

    Despierta de golpe en el búnker, con el corazón desbocado y las manos cerradas como si aún estuviera sujetando cenizas. Las lagrimas le rompen la voz y su nombre sale de su boca sin permiso.

    —Hope…

    No está a su lado, colchón a su derecha está vacío. Se levanta, camina por los pasillos sin pensar, guiado solo por el pánico. La encuentra dormida, en su batcueva, respirando con tranquilidad, envuelta en una manta, viva.
    Dean se detiene en la puerta, no se acerca, la observa como si pudiera desvanecerse en cualquier momento, tratando de dejar atrás los últimos resquicios de una pesadilla que ojalá pudiera decir que no conocía ya.

    Una pesadilla que deja una certeza que lo persigue incluso despierto:

    Si Hope muere, no quedará nada que salvar.
    Ni siquiera un cuerpo que abrazar.

    Y ese es el tipo de pérdida al que Dean Winchester sabe que no sobrevivirá.
    El sueño llega como llegan las tragedias: sin aviso. Dean está caminando por un lugar que no reconoce. No es el búnker, no es una carretera, no es ninguna ciudad que haya visitado antes. Es un espacio vacío, ni hay cielo, ni suelo, solo una extensión oscura donde todo parece detenido. Y allí está ella. [thetribrid] está de pie, tan solo a unos pocos metros de él. No se mueve. No va hacia él a pesar de que sabe que le ha escuchado mucho antes de verlo. No sonríe. Su cuerpo parece frágil, extraño. El cazador siente el miedo atenazando su pecho antes de saber el porque, y sin buscar explicaciones, corre hacia ella. Cuando la alcanza, Hope ya se está desplomando. Él la atrapa antes de que caiga al suelo, envolviéndola con los brazos como si así pudiera protegerla de lo que fuera que le estaba pasando. Su cuerpo no responde. Está demasiado quieta. Demasiado silenciosa. —Hope… —susurra, pero su voz apenas si consigue salir de sus labios. Ella lo mira con sus enormes ojos llenos de algo que no es miedo ni dolor, sino una calma terrible, mezclada con una profunda pena, como si ya supiera lo que va a pasar. No hay tiempo para hablar. No hay tiempo para promesas. Dean intenta sostenerla con más fuerza, como si apretarla contra su pecho pudiera evitar que la apartaran de su lado. Pero algo en ella está cambiando. Lo siente primero en la piel: pierde temperatura, pierde color, pierde vida. Como si el tiempo la estuviera consumiendo desde dentro. Hope se estaba apagando. Su cuerpo comienza a volverse rígido, seco, como una estatua que envejece en segundos. La calidez que siempre la rodeaba desaparece. La magia que solía vibrar bajo su piel ya no está. Solo queda un vacío imposible. El Winchester la llama por su nombre una y otra vez. No obtiene respuesta. La sostiene mientras su cuerpo empieza a quebrarse, mientras pequeñas grietas comienzan a recorrer su rostro, su cuello, sus manos. —No… no… no… —murmura Dean, con la voz rota. Hope Mikaelson poco a poco se va convirtiendo en polvo, frente a él. No cae al suelo. Se eleva. El viento aparece de la nada, llevándose fragmentos de Hope como si nunca hubiera sido real. Dean intenta atraparla, cerrar las manos, impedir que se vaya, pero sus manos se cierran entorno a la nada. Cada segundo hay menos de ella. Dean cae de rodillas abrazando un cuerpo que ya no existe. Donde estaba Hope, solo queda espacio vacío. El viento se ha llevado el último rastro. Y el mundo queda en silencio. Dean no grita, no llora, no lucha. No puede. El sonido se queda atrapado en su pecho. Sus manos tiemblan mientras intenta comprender cómo alguien tan real puede desaparecer sin dejar ni un cuerpo que llorar. No hay despedida. Solo polvo que se pierde en el aire como si jamás hubiera importado. —No tuve tiempo… —susurra al vacío. De nuevo aquel miedo absoluto, no a la muerte, no a la propia al menos, si no a la ausencia. ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ·  ·  ·  ·  ·  ·  ·  · ·  ·  ·  ·  ·  ·  · Despierta de golpe en el búnker, con el corazón desbocado y las manos cerradas como si aún estuviera sujetando cenizas. Las lagrimas le rompen la voz y su nombre sale de su boca sin permiso. —Hope… No está a su lado, colchón a su derecha está vacío. Se levanta, camina por los pasillos sin pensar, guiado solo por el pánico. La encuentra dormida, en su batcueva, respirando con tranquilidad, envuelta en una manta, viva. Dean se detiene en la puerta, no se acerca, la observa como si pudiera desvanecerse en cualquier momento, tratando de dejar atrás los últimos resquicios de una pesadilla que ojalá pudiera decir que no conocía ya. Una pesadilla que deja una certeza que lo persigue incluso despierto: Si Hope muere, no quedará nada que salvar. Ni siquiera un cuerpo que abrazar. Y ese es el tipo de pérdida al que Dean Winchester sabe que no sobrevivirá.
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  • -cansado pero no derrotado, caminaba por el campo de batalla improvisado, por no decir que era un restaurante publico, logro matar a 15 hombres el solo, el porque? Aparentemente su cabeza tiene precio y no les dejaria el trabajo facil a nadie-

    ...
    -cansado pero no derrotado, caminaba por el campo de batalla improvisado, por no decir que era un restaurante publico, logro matar a 15 hombres el solo, el porque? Aparentemente su cabeza tiene precio y no les dejaria el trabajo facil a nadie- ...
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    // Alucino con las personas que pide "socializar" y luego te ven casado o con novia y directamente no te dan ni la oportunidad de conocer al personaje el cual pueden hacer buenas vibras al ser la misma raza o enemigos no importa, siempre se usa la imaginación, esto es rol, es improvisar y existe la amistad entre hombres y mujeres..
    // Alucino con las personas que pide "socializar" y luego te ven casado o con novia y directamente no te dan ni la oportunidad de conocer al personaje el cual pueden hacer buenas vibras al ser la misma raza o enemigos no importa, siempre se usa la imaginación, esto es rol, es improvisar y existe la amistad entre hombres y mujeres..
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  • ¿Cambiarías algo de tu pasado si pudieras...?

    [Alemania. - Berlín. - En el piso de Morana. - 22:18]

    El aire frío se colaba por la puerta del balcón, combatiendo con el vapor que salía del baño por ocupar la estancia. El ambiente parecía normal, solitario, quizás, pues el piso debería estar vacío ahora mismo.

    La escena en el baño era lo suficientemente normal. Morana dándose una ducha, el ruido del agua cayendo era lo único rompiendo el silencio que se había instalado en el lugar.

    La mirada de Morana, esos espejos plateados que todo lo veían, que tanto analizaban a los demás, esa mirada normalmente impasible, indescifrable, ahora revelaba todo lo que nadie era capaz de ver...

    Sus ojos eran dos cascadas de lágrimas.
    Su cuerpo era la cárcel.
    Su mente era el verdugo.
    Los recuerdos eran su cicuta.

    Los gritos eran audibles incluso tras un milenio, los recuerdos eran tan intensos que podía sentir que estaba nuevamente allí, observando como toda su familia ardía, como su esposo ardía, asesinados por un pueblo que ella amaba, por una fe que ella compartía.

    Cerró el grifo de la ducha, sus pasos eran lentos, llenos de duda y con un rostro que no reflejaba la vorágine que anidaba en ella. Su mirada se posó en el centro de su pecho, en el lugar donde un corazón debía latir, no quedaba más que el recuerdo, un órgano que apenas funcionaba, literal y metafóricamente.

    Fue alzándose, hasta que se encontró con sus propios ojos, y donde otros solamente verían a una mujer, ella veía una mirada llena de juicio, un odio tan intenso que si las miradas mataran, ella hubiera muerto 1000 veces. Se despreciaba a si misma, desde el inicio fue el origen de todos los problemas ¿Quizás el mundo hubiera sido mejor si ella nunca hubiera nacido?

    Tenerla a ella sería la perdición de su familia.
    Su madre perdió su título.
    Su padre comenzó a abusar de ambas.
    Su esposo perdió un ojo protegiéndola.

    Y finalmente, todos perdieron la vida de la misma forma horrible, ardiendo entre las llamas, rodeados de los insultos de una muchedumbre.

    Mientras aún lloraba, su rostro se llenó de rabia y con rapidez, propinó un golpe al cristal que reflejaba su desgracia. — ¡Cállate! — La desesperación era palpable en su voz ¿A quién se dirigía? Seguramente ni ella lo sabía... Quizás una plegaria en vano a su mente. — ¡Yo no elegí esta vida!¡Yo no elegí nacer así! — Se llevó una mano a la cabeza, haciendo su pelo mojado hacia atrás, mientras observó su otra mano, la cual, temblorosa, se acercó hacia su pecho.

    La sangre brotaba del reciente corte, aunque la herida ya se estaba cerrando... Su inmortalidad era una cárcel, la vida era su penitencia. — Yo no los maté a todos... — Su voz salió más débil, con una tristeza que era impensable ver en ella. — Gerhard... Te juro que no fue mi culpa... — Comenzó a sollozar, palabras vacías, sabía bien que era la responsable de todo lo que había ocurrido... Aunque nunca lo hubiera deseado. — No puedo más... Por favor... — Otra súplica en vano...

    Se encogió, apoyando el pecho sobre sus rodillas, y con una lentitud que reflejaba su pérdida de fuerzas, cayó hacia un lado. El frío del suelo le caló hasta los huesos más fuerte de lo que debería mientras las lágrimas fluían cual cascada.

    Allí, con su impotencia se mantuvo, llorando a todo pulmón, una escena que nadie deberá ver, pues su tortura es lo único que hace que pueda seguir considerándose humana.
    ¿Cambiarías algo de tu pasado si pudieras...? [Alemania. - Berlín. - En el piso de Morana. - 22:18] El aire frío se colaba por la puerta del balcón, combatiendo con el vapor que salía del baño por ocupar la estancia. El ambiente parecía normal, solitario, quizás, pues el piso debería estar vacío ahora mismo. La escena en el baño era lo suficientemente normal. Morana dándose una ducha, el ruido del agua cayendo era lo único rompiendo el silencio que se había instalado en el lugar. La mirada de Morana, esos espejos plateados que todo lo veían, que tanto analizaban a los demás, esa mirada normalmente impasible, indescifrable, ahora revelaba todo lo que nadie era capaz de ver... Sus ojos eran dos cascadas de lágrimas. Su cuerpo era la cárcel. Su mente era el verdugo. Los recuerdos eran su cicuta. Los gritos eran audibles incluso tras un milenio, los recuerdos eran tan intensos que podía sentir que estaba nuevamente allí, observando como toda su familia ardía, como su esposo ardía, asesinados por un pueblo que ella amaba, por una fe que ella compartía. Cerró el grifo de la ducha, sus pasos eran lentos, llenos de duda y con un rostro que no reflejaba la vorágine que anidaba en ella. Su mirada se posó en el centro de su pecho, en el lugar donde un corazón debía latir, no quedaba más que el recuerdo, un órgano que apenas funcionaba, literal y metafóricamente. Fue alzándose, hasta que se encontró con sus propios ojos, y donde otros solamente verían a una mujer, ella veía una mirada llena de juicio, un odio tan intenso que si las miradas mataran, ella hubiera muerto 1000 veces. Se despreciaba a si misma, desde el inicio fue el origen de todos los problemas ¿Quizás el mundo hubiera sido mejor si ella nunca hubiera nacido? Tenerla a ella sería la perdición de su familia. Su madre perdió su título. Su padre comenzó a abusar de ambas. Su esposo perdió un ojo protegiéndola. Y finalmente, todos perdieron la vida de la misma forma horrible, ardiendo entre las llamas, rodeados de los insultos de una muchedumbre. Mientras aún lloraba, su rostro se llenó de rabia y con rapidez, propinó un golpe al cristal que reflejaba su desgracia. — ¡Cállate! — La desesperación era palpable en su voz ¿A quién se dirigía? Seguramente ni ella lo sabía... Quizás una plegaria en vano a su mente. — ¡Yo no elegí esta vida!¡Yo no elegí nacer así! — Se llevó una mano a la cabeza, haciendo su pelo mojado hacia atrás, mientras observó su otra mano, la cual, temblorosa, se acercó hacia su pecho. La sangre brotaba del reciente corte, aunque la herida ya se estaba cerrando... Su inmortalidad era una cárcel, la vida era su penitencia. — Yo no los maté a todos... — Su voz salió más débil, con una tristeza que era impensable ver en ella. — Gerhard... Te juro que no fue mi culpa... — Comenzó a sollozar, palabras vacías, sabía bien que era la responsable de todo lo que había ocurrido... Aunque nunca lo hubiera deseado. — No puedo más... Por favor... — Otra súplica en vano... Se encogió, apoyando el pecho sobre sus rodillas, y con una lentitud que reflejaba su pérdida de fuerzas, cayó hacia un lado. El frío del suelo le caló hasta los huesos más fuerte de lo que debería mientras las lágrimas fluían cual cascada. Allí, con su impotencia se mantuvo, llorando a todo pulmón, una escena que nadie deberá ver, pues su tortura es lo único que hace que pueda seguir considerándose humana.
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