• El Reino del Silencio Eterno
    Categoría Drama
    -La dragona permanecía sentada en su trono, en lo alto de su castillo entre montañas. El lugar era enorme, silencioso y vacío… demasiado vacío para alguien que había vivido siglos rodeada de poder pero sin verdadera compañía-

    -Sus ojos recorrían la sala con calma, como si estuviera acostumbrada a ese silencio, aunque en realidad cada día se volvía más pesado-

    …Qué aburrido se ha vuelto todo esto

    -Suspiró levemente, apoyando su espalda en el trono mientras miraba las grandes puertas del salón, esperando algo o a alguien que rompiera la monotonía-
    -La dragona permanecía sentada en su trono, en lo alto de su castillo entre montañas. El lugar era enorme, silencioso y vacío… demasiado vacío para alguien que había vivido siglos rodeada de poder pero sin verdadera compañía- -Sus ojos recorrían la sala con calma, como si estuviera acostumbrada a ese silencio, aunque en realidad cada día se volvía más pesado- …Qué aburrido se ha vuelto todo esto -Suspiró levemente, apoyando su espalda en el trono mientras miraba las grandes puertas del salón, esperando algo o a alguien que rompiera la monotonía-
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    15
    Estado
    Disponible
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  • —No es tan malo realmente —Musitó Joah, sentada en una banca del parque frente al taller mecánico de Enthon. Lo miraba trabajar enfocado, sin nada que lo distrajera. Se pasó la mano diestra sobre la mejilla, justo dónde le había besado el día anterior y luego, como si estuviera pensando en cosas indebidas, sacudió la cabeza y volvió su atención al libro que estaba leyendo. -(?)
    —No es tan malo realmente —Musitó Joah, sentada en una banca del parque frente al taller mecánico de Enthon. Lo miraba trabajar enfocado, sin nada que lo distrajera. Se pasó la mano diestra sobre la mejilla, justo dónde le había besado el día anterior y luego, como si estuviera pensando en cosas indebidas, sacudió la cabeza y volvió su atención al libro que estaba leyendo. -(?)
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  • La princesa de las aguas...

    Bajo el mar duerme la ciudad,
    su reina en sombras quedó.
    Cabellos negros como la marea,
    ojos dorados que el agua ocultó.

    Por orgullo y pasión cayó el reino,
    y ella, eterna, en el abismo quedó.
    Mas cansada de eterna monotonía,
    rompió el silencio de las profundidades frías.

    Salió a la luz, pisó tierra firme,
    errante y libre, sin rumbo ni guía,
    buscando en bosques, montes y llanuras
    otras magias que el mar nunca le daría....
    La princesa de las aguas... Bajo el mar duerme la ciudad, su reina en sombras quedó. Cabellos negros como la marea, ojos dorados que el agua ocultó. Por orgullo y pasión cayó el reino, y ella, eterna, en el abismo quedó. Mas cansada de eterna monotonía, rompió el silencio de las profundidades frías. Salió a la luz, pisó tierra firme, errante y libre, sin rumbo ni guía, buscando en bosques, montes y llanuras otras magias que el mar nunca le daría....
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  • Hacia unas horas que estaba solo en su habitación, ya habían sacado todo residuo del producto fallido de su ser, se despertó aturdido y apenas tomaba consciencia después del shock.

    Al despertar empezó a buscar en la habitación mientras escuchaba el llanto de un bebé de fondo, su corazón se empezó a acelerar y los doctores recibieron la alerta cuando el menor se quitó el monitor empezó a buscar por la habitación la fuente del llanto que solo escuchaba en su cabeza.

    Hacia un desastre en la habitación,mientras entraba en pánico doctores entraron a la habitación Theo al verlos se asusto más, parecía haber entrado a un estado de pánico y empezó a empujar a los doctores con una fuerza que no conocía hasta

    — ¿¡DONDE ESTA MI BE...bé...?

    Miro a su muslo un doctor había alcanzado a inyectar el calmante antes de que el chico le aventara una de las mesitas de asistencia a un doctor, al sentir el pinchazo empezó a sentirse con mucho sueño

    —¿ Q-que...?

    Cayó en los brazos de un doctor antes de caer al suelo, se mantenía consiente pero cansado

    —¿Que me...que me hacen...y mi bebé?....

    El menor miro al doctor el cual veía al menor con lástima

    — ¿Ya nació?...

    Arrastraba bastante la voz mientras lo dejaron en la cama y lo conectaban nuevamente al monitor, su ritmo estaba más tranquilo y poco a poco empezaba a salir de estado

    —Lorenzo...?

    —Tu tranquilo...tu novio está en el cuarto de aquí al lado pequeño...todo está bien si?

    Decía el doctor mientras le administraba más suero, la mirada de lástima trataba de ocultarla
    Hacia unas horas que estaba solo en su habitación, ya habían sacado todo residuo del producto fallido de su ser, se despertó aturdido y apenas tomaba consciencia después del shock. Al despertar empezó a buscar en la habitación mientras escuchaba el llanto de un bebé de fondo, su corazón se empezó a acelerar y los doctores recibieron la alerta cuando el menor se quitó el monitor empezó a buscar por la habitación la fuente del llanto que solo escuchaba en su cabeza. Hacia un desastre en la habitación,mientras entraba en pánico doctores entraron a la habitación Theo al verlos se asusto más, parecía haber entrado a un estado de pánico y empezó a empujar a los doctores con una fuerza que no conocía hasta — ¿¡DONDE ESTA MI BE...bé...? Miro a su muslo un doctor había alcanzado a inyectar el calmante antes de que el chico le aventara una de las mesitas de asistencia a un doctor, al sentir el pinchazo empezó a sentirse con mucho sueño —¿ Q-que...? Cayó en los brazos de un doctor antes de caer al suelo, se mantenía consiente pero cansado —¿Que me...que me hacen...y mi bebé?.... El menor miro al doctor el cual veía al menor con lástima — ¿Ya nació?... Arrastraba bastante la voz mientras lo dejaron en la cama y lo conectaban nuevamente al monitor, su ritmo estaba más tranquilo y poco a poco empezaba a salir de estado —Lorenzo...? —Tu tranquilo...tu novio está en el cuarto de aquí al lado pequeño...todo está bien si? Decía el doctor mientras le administraba más suero, la mirada de lástima trataba de ocultarla
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  • {El agua golpeaba las piedras rotas de la plaza como si el propio cielo quisiera borrar aquel lugar del mundo.

    Ivandore permanecía inmóvil bajo la lluvia, con la espada baja y el escudo levantado. Su respiración resonaba dentro del yelmo mientras observaba a la aberración que se alzaba frente a él.

    No era un hombre.

    No era una bestia.

    Era un títere.

    Uno de aquellos engendros de madera y tela maldita que habitaban los rincones olvidados de los viejos caminos.

    Las cuerdas descendían desde la oscuridad sobre la criatura de verdes ropajes, perdiéndose en las alturas de las ruinas. Sus ojos rojizos brillaban con una luz enfermiza mientras avanzaba con movimientos imposibles, torciendo las articulaciones en ángulos antinaturales.

    Ivandore hundió una bota en el barro.}

    —Sea quien sea el que mueve tus hilos... hoy los cortaré.

    {La marioneta emitió un chirrido semejante a una carcajada rota y lanzó una de sus afiladas hojas hacia el caballero.

    El acero chocó contra el escudo con un estruendo seco.

    Sin perder un segundo, Ivandore avanzó.

    Una zancada.

    Dos.

    Tres.

    Su espada describió un arco brillante bajo la lluvia, obligando al monstruo a retroceder. Las cuerdas se tensaron violentamente mientras la criatura saltaba hacia atrás con una agilidad imposible.

    Pero el caballero no se detuvo.

    Había sobrevivido a Arkenfall.

    Había sido expulsado de la Orden.

    Había caminado solo por las tierras salvajes de Asteria.

    Y no pensaba caer ante una marioneta.

    Con un rugido contenido, Ivandore cargó una vez más, dispuesto a acabar con aquella criatura y descubrir qué oscuro titiritero se ocultaba tras las sombras de la ciudad maldita.}
    {El agua golpeaba las piedras rotas de la plaza como si el propio cielo quisiera borrar aquel lugar del mundo. Ivandore permanecía inmóvil bajo la lluvia, con la espada baja y el escudo levantado. Su respiración resonaba dentro del yelmo mientras observaba a la aberración que se alzaba frente a él. No era un hombre. No era una bestia. Era un títere. Uno de aquellos engendros de madera y tela maldita que habitaban los rincones olvidados de los viejos caminos. Las cuerdas descendían desde la oscuridad sobre la criatura de verdes ropajes, perdiéndose en las alturas de las ruinas. Sus ojos rojizos brillaban con una luz enfermiza mientras avanzaba con movimientos imposibles, torciendo las articulaciones en ángulos antinaturales. Ivandore hundió una bota en el barro.} —Sea quien sea el que mueve tus hilos... hoy los cortaré. {La marioneta emitió un chirrido semejante a una carcajada rota y lanzó una de sus afiladas hojas hacia el caballero. El acero chocó contra el escudo con un estruendo seco. Sin perder un segundo, Ivandore avanzó. Una zancada. Dos. Tres. Su espada describió un arco brillante bajo la lluvia, obligando al monstruo a retroceder. Las cuerdas se tensaron violentamente mientras la criatura saltaba hacia atrás con una agilidad imposible. Pero el caballero no se detuvo. Había sobrevivido a Arkenfall. Había sido expulsado de la Orden. Había caminado solo por las tierras salvajes de Asteria. Y no pensaba caer ante una marioneta. Con un rugido contenido, Ivandore cargó una vez más, dispuesto a acabar con aquella criatura y descubrir qué oscuro titiritero se ocultaba tras las sombras de la ciudad maldita.}
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  • "Dicen que los lunares son donde te besaron en tu vida pasada.."

    Oh!..oh..
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  • Estoy demasiado cansado, esa reunión duró una eternidad.
    Estoy demasiado cansado, esa reunión duró una eternidad.
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  • – ¡Groooar!

    No se lo van asimilar así por así y comienza a usar sus garras para reventar las gruesas paredes estomacales del enorme infestado, quien comienza a retorcerse de dolor no obstante, usa su masa para comprimir a presa y retenerla en su interior.

    Huele ese gas y cambia de color blanco a naranja, exhalando su aliento elemental, fuego, la chispa su aliento, el combustible, el metano, el resultado, la llama se expande, la prisión de carne se rompe con un terrible aroma de carne asada, al salir de la bolsa comienza a golpear los huesos, rayar los músculos y expandir el fuego dentro de la criatura, cuya cabeza se desprende del torso para no soportar semejante castigo.

    – ¡Groooar!

    Del torso abandonado emerge violentamente Chroma, envuelto en tripas, fluidos desconocidos y alguna que otra llama viva acariciando su propia piel.
    – ¡Groooar! No se lo van asimilar así por así y comienza a usar sus garras para reventar las gruesas paredes estomacales del enorme infestado, quien comienza a retorcerse de dolor no obstante, usa su masa para comprimir a presa y retenerla en su interior. Huele ese gas y cambia de color blanco a naranja, exhalando su aliento elemental, fuego, la chispa su aliento, el combustible, el metano, el resultado, la llama se expande, la prisión de carne se rompe con un terrible aroma de carne asada, al salir de la bolsa comienza a golpear los huesos, rayar los músculos y expandir el fuego dentro de la criatura, cuya cabeza se desprende del torso para no soportar semejante castigo. – ¡Groooar! Del torso abandonado emerge violentamente Chroma, envuelto en tripas, fluidos desconocidos y alguna que otra llama viva acariciando su propia piel.
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  • Oh, pesado letargo que osas profanar mi templo... desvanece tu fría sombra y abandona este cuerpo que ha sido consagrado a la obra y al destino, pues la pereza no es más que un eco vacío ante la voluntad de mi alma.
    Oh, pesado letargo que osas profanar mi templo... desvanece tu fría sombra y abandona este cuerpo que ha sido consagrado a la obra y al destino, pues la pereza no es más que un eco vacío ante la voluntad de mi alma.
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  • [Luego de desayunar está mañana, Gyuseki fue convocado al salón de entrenamiento para esgrima donde su entrenamiento sería derrotar a varios de los monjes usando una espada de madera, pero por algún motivo este tomaría dos espadas]

    (Que extraño mí cuerpo se siente incómodo si tomo solo una espada.. ¿Será algo de mí pasado? Quizás mí antiguo yo utilizaba dos espadas..)

    Monje 1: de acuerdo es momento de iniciar el entrenamiento, ¿Estás preparado?

    Estoy preparado así que ataquenme con todo lo que tengan.

    -y así fue como el entrenamiento dio inicio, me atacaron primero por delante pero utilizando movimientos sutiles y precisos bloquearía cada ataque y cuando me tocaba atacarlos arrojaba golpes directos hacia las espadas que ellos tenían provocando que se rompieran al instante. Al dejar mí espalda descubierta otros decidieron atacar por ahí pero por algún extraño motivo sentí cosquilleos en las zonas donde me iban golpear, hice aparecer escamas en dichos lugares y bloquearía sus ataques haciendo que rompieran sus espadas-

    (¿Que fue eso? Es como si mí cuerpo recordara perfectamente como pelear en situaciones así..)

    Monje 3: magnífico Gyuseki-san se ve que no has perdido el toque, tu cuerpo recuerda como luchar, continuemos.

    -uno de ellos lanzaría un golpe directo a mis piernas pero levanté mí pie izquierdo lo suficiente como para bloquear el golpe y al mismo tiempo impulsarme hacia atras con la espada de mí enemigo pasando por encima de todos los demás y quedar a sus espaldas, sin darles tiempo a reaccionar me lanzaría rápidamente golpeandolos uno por uno en lugares diferentes como las piernas, estomago, cuello y la zona baja de la espalda-

    [El combate duraria un buen rato hasta que Gyuseki logro vencer a todos sin recibir un solo rasguño]
    [Luego de desayunar está mañana, Gyuseki fue convocado al salón de entrenamiento para esgrima donde su entrenamiento sería derrotar a varios de los monjes usando una espada de madera, pero por algún motivo este tomaría dos espadas] (Que extraño mí cuerpo se siente incómodo si tomo solo una espada.. ¿Será algo de mí pasado? Quizás mí antiguo yo utilizaba dos espadas..) Monje 1: de acuerdo es momento de iniciar el entrenamiento, ¿Estás preparado? Estoy preparado así que ataquenme con todo lo que tengan. -y así fue como el entrenamiento dio inicio, me atacaron primero por delante pero utilizando movimientos sutiles y precisos bloquearía cada ataque y cuando me tocaba atacarlos arrojaba golpes directos hacia las espadas que ellos tenían provocando que se rompieran al instante. Al dejar mí espalda descubierta otros decidieron atacar por ahí pero por algún extraño motivo sentí cosquilleos en las zonas donde me iban golpear, hice aparecer escamas en dichos lugares y bloquearía sus ataques haciendo que rompieran sus espadas- (¿Que fue eso? Es como si mí cuerpo recordara perfectamente como pelear en situaciones así..) Monje 3: magnífico Gyuseki-san se ve que no has perdido el toque, tu cuerpo recuerda como luchar, continuemos. -uno de ellos lanzaría un golpe directo a mis piernas pero levanté mí pie izquierdo lo suficiente como para bloquear el golpe y al mismo tiempo impulsarme hacia atras con la espada de mí enemigo pasando por encima de todos los demás y quedar a sus espaldas, sin darles tiempo a reaccionar me lanzaría rápidamente golpeandolos uno por uno en lugares diferentes como las piernas, estomago, cuello y la zona baja de la espalda- [El combate duraria un buen rato hasta que Gyuseki logro vencer a todos sin recibir un solo rasguño]
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