• Había llegado al trabajo con normalidad tenía el teléfono de la joven Alessandra Valmont ya que se lo había quitado con una intención hablada con ella.


    Al llegar revise mi bolsillo sacando su teléfono, el mío y una pequeña sorpresa que me hizo morder mi labio inferior con picardía.


    Era una tanga negra, con encaje, obviamente con recuerdos de la noche anterior y sonreí ladina leyendo la nota y volviendo a tomar la tanga.


    — Está niña va a acabar conmigo..~
    Había llegado al trabajo con normalidad tenía el teléfono de la joven [illusion_lavender_raven_293] ya que se lo había quitado con una intención hablada con ella. Al llegar revise mi bolsillo sacando su teléfono, el mío y una pequeña sorpresa que me hizo morder mi labio inferior con picardía. Era una tanga negra, con encaje, obviamente con recuerdos de la noche anterior y sonreí ladina leyendo la nota y volviendo a tomar la tanga. — Está niña va a acabar conmigo..~
    Me endiabla
    2
    15 turnos 0 maullidos
  • "¿Sigues en la superficie? ¿O ya perdiste el miedo a sumergirte en el mar de fragmentos de vidrio y recuerdos, abismo inmisericorde que te hace encarar a tu propia obsolescencia?

    Le llaman loco al que entra, pero héroe al que logra salir".
    "¿Sigues en la superficie? ¿O ya perdiste el miedo a sumergirte en el mar de fragmentos de vidrio y recuerdos, abismo inmisericorde que te hace encarar a tu propia obsolescencia? Le llaman loco al que entra, pero héroe al que logra salir".
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    11
    0 turnos 0 maullidos
  • -- Susurro de Plutón --

    El Susurro de Plutón crece en grandes racimos, es raro encontrar a un especímen lejos de un grupo. El tallo es largo y de grosor promedio, mientras que la tapa es gruesa, lisa, de textura aceitosa. Resaltan zonas bioluminiscentes con forma similar a estrellas.

    En las zonas subterráneas del refugio, la principal fuente de luz proviene de estas setas.

    El Susurro crece exclusivamente sobre materia orgánica en descomposición, como por ejemplo, otras setas, las pocas plantas que crecen en las zonas profundas del refugio, y más notablemente, los cadáveres de los pocos animales que se aventuran a estas zonas. Los que brotan de animales parecen tener ciertas propiedades pricotrópicas aunque son los más difíciles de encontrar.

    Este hongo puede, a través de un mecanismo que no entendemos aún, absorber los pensamientos y recuerdos del animal sobre el que brota y transferir esos recuerdos a cualquiera que consuma el hongo. Hemos recibido ofertas millonarias de ciertos grupos y sectas espiritistas, interesadas en sus supuestas propiedades para vincular el alma humana con su espíritu animal.
    -- Susurro de Plutón -- El Susurro de Plutón crece en grandes racimos, es raro encontrar a un especímen lejos de un grupo. El tallo es largo y de grosor promedio, mientras que la tapa es gruesa, lisa, de textura aceitosa. Resaltan zonas bioluminiscentes con forma similar a estrellas. En las zonas subterráneas del refugio, la principal fuente de luz proviene de estas setas. El Susurro crece exclusivamente sobre materia orgánica en descomposición, como por ejemplo, otras setas, las pocas plantas que crecen en las zonas profundas del refugio, y más notablemente, los cadáveres de los pocos animales que se aventuran a estas zonas. Los que brotan de animales parecen tener ciertas propiedades pricotrópicas aunque son los más difíciles de encontrar. Este hongo puede, a través de un mecanismo que no entendemos aún, absorber los pensamientos y recuerdos del animal sobre el que brota y transferir esos recuerdos a cualquiera que consuma el hongo. Hemos recibido ofertas millonarias de ciertos grupos y sectas espiritistas, interesadas en sus supuestas propiedades para vincular el alma humana con su espíritu animal.
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • https://www.youtube.com/watch?v=jqFPgcMt_Jo

    -El muchacho observaba en la pantalla gigante el videoclip, mientras se encontraba sentado en la terraza de un edificio. Y a medida que escuchaba, esbozaba una sonrisa a la vez que su cabeza se movía con el ritmo de la canción. Aún recordaba aquella colaboración, y se preguntaba qué había sido de la chica con la que había cantado en aquella ocasión. En un momento cerró los ojos y dejó que sus recuerdos fluyeran al ritmo de la canción.-
    https://www.youtube.com/watch?v=jqFPgcMt_Jo -El muchacho observaba en la pantalla gigante el videoclip, mientras se encontraba sentado en la terraza de un edificio. Y a medida que escuchaba, esbozaba una sonrisa a la vez que su cabeza se movía con el ritmo de la canción. Aún recordaba aquella colaboración, y se preguntaba qué había sido de la chica con la que había cantado en aquella ocasión. En un momento cerró los ojos y dejó que sus recuerdos fluyeran al ritmo de la canción.-
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • El tiempo se va,
    Como un copo se derritió,
    Y mis ojos hoy
    Al horizonte van.
    En este invierno sin fin,
    ¿se perdió tu corazón,
    o se ocultó ya de mí?

    Aquí se vive un día a la vez,
    Pero eso sabes bien.
    Si no hay futuro, no hay una promesa
    De que tu voz pueda a mí llegar,
    Y aún así, hay que gritar.

    Si la luz desapareció,
    Si en las sombras me encerró,
    Mis recuerdos de esta tumba invernal
    Me salvarán.
    Y si no puedo evitar a tu calor decir adiós,
    Te juro que en esta vida,
    Nos espera una reunión.

    En la infinidad
    De este nevado y frío lugar,
    Una niña está,
    Sola y sin llorar.
    Vaga, pero no perdió
    El camino de regreso a su razón,
    Su canción.

    "Dime, ¿qué siento en mi interior?"
    Tu voz, rota, salió.
    Y la respuesta ya la sabes, está en ti.
    Así que qúedate bien quieta y
    Déjamelo todo a mí.

    Y la luz desapareció,
    Pese a nuestra devoción,
    Mis recuerdos de esta oración
    Nos salvarán.
    Y si no puedo escuchar entre la ventisca tu voz,
    Te juro, en esta vida,
    Y cualquier otra, una reunión.

    Aquí se vive un día a la vez,
    Pero eso sabes bien.
    Si no hay futuro, no hay una promesa
    De que tu voz pueda a mí llegar,
    Y aún así, hay que pelear.

    Si la luz desapareció,
    Si en las sombras me encerró,
    Mis recuerdos de este invierno fugaz
    Me guiarán..
    Y si no puedo evitar a tu calor decir adiós,
    Te juro, por esta vida,
    Que te encontraré.

    Y la luz desapareció,
    Pese a nuestra devoción,
    Mis recuerdos de esta oración
    Nos salvarán.
    Y si no puedo escuchar entre la ventisca tu voz,
    Te juro, en esta vida,
    Y cualquier otra, una reunión.

    || Adaptación JP-ES:
    https://youtu.be/tF47rV9yPYw
    El tiempo se va, Como un copo se derritió, Y mis ojos hoy Al horizonte van. En este invierno sin fin, ¿se perdió tu corazón, o se ocultó ya de mí? Aquí se vive un día a la vez, Pero eso sabes bien. Si no hay futuro, no hay una promesa De que tu voz pueda a mí llegar, Y aún así, hay que gritar. Si la luz desapareció, Si en las sombras me encerró, Mis recuerdos de esta tumba invernal Me salvarán. Y si no puedo evitar a tu calor decir adiós, Te juro que en esta vida, Nos espera una reunión. En la infinidad De este nevado y frío lugar, Una niña está, Sola y sin llorar. Vaga, pero no perdió El camino de regreso a su razón, Su canción. "Dime, ¿qué siento en mi interior?" Tu voz, rota, salió. Y la respuesta ya la sabes, está en ti. Así que qúedate bien quieta y Déjamelo todo a mí. Y la luz desapareció, Pese a nuestra devoción, Mis recuerdos de esta oración Nos salvarán. Y si no puedo escuchar entre la ventisca tu voz, Te juro, en esta vida, Y cualquier otra, una reunión. Aquí se vive un día a la vez, Pero eso sabes bien. Si no hay futuro, no hay una promesa De que tu voz pueda a mí llegar, Y aún así, hay que pelear. Si la luz desapareció, Si en las sombras me encerró, Mis recuerdos de este invierno fugaz Me guiarán.. Y si no puedo evitar a tu calor decir adiós, Te juro, por esta vida, Que te encontraré. Y la luz desapareció, Pese a nuestra devoción, Mis recuerdos de esta oración Nos salvarán. Y si no puedo escuchar entre la ventisca tu voz, Te juro, en esta vida, Y cualquier otra, una reunión. || Adaptación JP-ES: https://youtu.be/tF47rV9yPYw
    Me encocora
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Registro interno — Luana
    Todo llegó de golpe.
    No como recuerdos ordenados, no como escenas claras…

    sino como un impacto.
    Un segundo estaba de pie.
    Al siguiente, el mundo se volvió demasiado rápido.

    Las imágenes no pedían permiso.
    Mi infancia —fragmentos rotos—
    manos que no eran mías, voces que no usaban mi nombre,
    la sensación constante de estar aprendiendo a sobrevivir, no a vivir.
    Después, sangre. No el color…

    La sensación.
    El peso de obedecer sin entender.
    El vacío de hacer lo que se esperaba de mí y no sentir nada al hacerlo.

    Corría mi mente como si alguien hubiera presionado avance rápido:
    rostros que ya no recuerdo completos,
    lugares donde nunca fui persona, solo función.

    Órdenes. Silencios. Frío.
    Luego, la transformación.
    No el dolor físico…

    sino la ruptura de saber que ya no había vuelta atrás.
    Ser loba.
    Ser algo más.

    Ser algo que otros nombraban por mí.
    Intenté respirar, pero el aire no entraba bien.

    Mis manos temblaban, no por miedo…
    sino porque mi cuerpo estaba cansado de sostenerme.

    Sentí el vínculo.
    Ese hilo invisible que siempre fingí no sentir.

    No como una voz.
    Como un eco que decía: no estás sola,
    y yo lo odié… porque no quería necesitar a nadie.

    Quise pensar: soy libre.
    Pero en ese instante no lo sentí cierto.
    Solo sentí agotamiento.
    Mis piernas cedieron.
    No fue una caída dramática.
    Fue lenta.
    Pesada.

    Como si la gravedad finalmente hubiera ganado.
    No pensé en morir.

    Pensé algo peor:
    ¿Y si nunca supe quién era sin sobrevivir?
    La esperanza no se rompió.

    Se apagó, como una luz cansada que no tenía fuerzas para seguir encendida.
    Y allí, desorientada, con la mente llena y el cuerpo vacío,
    entendí algo con una claridad brutal:
    No estaba tocando fondo porque fuera débil.

    Estaba tocando fondo porque nunca me había permitido parar.
    Registro interno — Luana Todo llegó de golpe. No como recuerdos ordenados, no como escenas claras… sino como un impacto. Un segundo estaba de pie. Al siguiente, el mundo se volvió demasiado rápido. Las imágenes no pedían permiso. Mi infancia —fragmentos rotos— manos que no eran mías, voces que no usaban mi nombre, la sensación constante de estar aprendiendo a sobrevivir, no a vivir. Después, sangre. No el color… La sensación. El peso de obedecer sin entender. El vacío de hacer lo que se esperaba de mí y no sentir nada al hacerlo. Corría mi mente como si alguien hubiera presionado avance rápido: rostros que ya no recuerdo completos, lugares donde nunca fui persona, solo función. Órdenes. Silencios. Frío. Luego, la transformación. No el dolor físico… sino la ruptura de saber que ya no había vuelta atrás. Ser loba. Ser algo más. Ser algo que otros nombraban por mí. Intenté respirar, pero el aire no entraba bien. Mis manos temblaban, no por miedo… sino porque mi cuerpo estaba cansado de sostenerme. Sentí el vínculo. Ese hilo invisible que siempre fingí no sentir. No como una voz. Como un eco que decía: no estás sola, y yo lo odié… porque no quería necesitar a nadie. Quise pensar: soy libre. Pero en ese instante no lo sentí cierto. Solo sentí agotamiento. Mis piernas cedieron. No fue una caída dramática. Fue lenta. Pesada. Como si la gravedad finalmente hubiera ganado. No pensé en morir. Pensé algo peor: ¿Y si nunca supe quién era sin sobrevivir? La esperanza no se rompió. Se apagó, como una luz cansada que no tenía fuerzas para seguir encendida. Y allí, desorientada, con la mente llena y el cuerpo vacío, entendí algo con una claridad brutal: No estaba tocando fondo porque fuera débil. Estaba tocando fondo porque nunca me había permitido parar.
    Me gusta
    Me shockea
    2
    1 turno 0 maullidos
  • Una vez más en este bosque... Una vez más los recuerdos inundarían su ahora lúcida mente...

    El camino había sido breve esta vez, lo recordaba con más claridad que antes, un efecto que tenía en ella el retomar su forma original.

    La noche era iluminada solamente por la luna llena. El único ruido en estos lugares era el viento silbando a través de los árboles, pues los animales eran escasos en estas tierras. Sus botas apenas hacían algún ruido al caminar.

    Sus ojos de un color plateado se notaban bajo la sombra proyectada por su sombrero. Su cabellera rubia era iluminada parcialmente por la luz lunar.

    Finalmente alcanzó su destino, la tumba que había visitado miles de veces. Las flores se amontonaban, la mayoría marchitas, apenas un recuerdo, una plegaria para que volviese con ella.

    Su voz rompió el silencio. — Pensé que querrías verme así. — Pues no venía como Morana, sino como Adela, aquella mujer de campo que, de alguna forma, consiguió cautivar la mirada de un noble.

    Adela suspiró, tenía sus girasoles en mano, una flor que simbolizaba la lealtad y la admiración. Colocó las flores sobre la tumba con delicadeza. — Es posible que no vuelva. — Comentó como si su esposo fuera a escucharla a través de la tierra.

    Si bien era poderosa, el conflicto por venir era a gran escala, y no sabría si le sería posible volver a verlo, no sabría si su vida terminaría en este siglo.

    — Espero que lo entiendas. — Su voz sonaba... Cansada más que triste. Tantos años repitiendo el mismo camino, tantos años repitiendo el mismo ritual ¿Para qué? Debería dejar de hacer esto, él ya no está y le dejó claro que no quería una segunda vida.

    — Adiós Gerhard. — Dijo en voz baja al momento de voltearse, quiso decir que lo amaba, pero realmente... Ya no lo tenía tan claro. El tiempo había hecho mella en su corazón, pero ahora no había tiempo de dudar...

    Así se alejó, caminando tan tranquilamente como llegó al lugar, pero con una nueva duda en su corazón.
    Una vez más en este bosque... Una vez más los recuerdos inundarían su ahora lúcida mente... El camino había sido breve esta vez, lo recordaba con más claridad que antes, un efecto que tenía en ella el retomar su forma original. La noche era iluminada solamente por la luna llena. El único ruido en estos lugares era el viento silbando a través de los árboles, pues los animales eran escasos en estas tierras. Sus botas apenas hacían algún ruido al caminar. Sus ojos de un color plateado se notaban bajo la sombra proyectada por su sombrero. Su cabellera rubia era iluminada parcialmente por la luz lunar. Finalmente alcanzó su destino, la tumba que había visitado miles de veces. Las flores se amontonaban, la mayoría marchitas, apenas un recuerdo, una plegaria para que volviese con ella. Su voz rompió el silencio. — Pensé que querrías verme así. — Pues no venía como Morana, sino como Adela, aquella mujer de campo que, de alguna forma, consiguió cautivar la mirada de un noble. Adela suspiró, tenía sus girasoles en mano, una flor que simbolizaba la lealtad y la admiración. Colocó las flores sobre la tumba con delicadeza. — Es posible que no vuelva. — Comentó como si su esposo fuera a escucharla a través de la tierra. Si bien era poderosa, el conflicto por venir era a gran escala, y no sabría si le sería posible volver a verlo, no sabría si su vida terminaría en este siglo. — Espero que lo entiendas. — Su voz sonaba... Cansada más que triste. Tantos años repitiendo el mismo camino, tantos años repitiendo el mismo ritual ¿Para qué? Debería dejar de hacer esto, él ya no está y le dejó claro que no quería una segunda vida. — Adiós Gerhard. — Dijo en voz baja al momento de voltearse, quiso decir que lo amaba, pero realmente... Ya no lo tenía tan claro. El tiempo había hecho mella en su corazón, pero ahora no había tiempo de dudar... Así se alejó, caminando tan tranquilamente como llegó al lugar, pero con una nueva duda en su corazón.
    Me gusta
    Me entristece
    6
    7 turnos 0 maullidos


  • FINALIZADO




    El tren finalmente desaceleró.
    El traqueteo constante se transformó en un gemido prolongado de metal forzado, hasta que el movimiento cesó por completo. Durante unos segundos, nada ocurrió. Ni una sacudida final. Ni un anuncio. Solo silencio.
    Entonces, las puertas se abrieron.
    Más allá del umbral no había una estación.
    No había señales de infraestructura humana funcional.
    Solo un espacio deformado, como si el entorno hubiera sido reconstruido a partir de recuerdos incompletos.
    Las estructuras eran reconocibles, pero incorrectas: paredes demasiado altas, ángulos imposibles, superficies que parecían orgánicas bajo una apariencia artificial. El aire allí fuera era distinto, más pesado, cargado de una tensión que no provenía del ambiente… sino de algo que ya estaba presente.
    No hubo advertencia.
    No hubo presentación.
    La anomalía no apareció de forma dramática, ni agresiva. Su sola existencia alteraba el espacio a su alrededor, como si las reglas locales se vieran forzadas a adaptarse. No era necesario comprender qué era para entender una cosa:
    Ese lugar no estaba vacío antes de su llegada.
    El tren permanecía detrás, inmóvil, como negándose a avanzar más allá de ese punto. No ofrecía refugio, pero tampoco cerraba la posibilidad de retirada. Era una frontera silenciosa entre lo conocido y lo que aún no reclamaba nombre.

    Morana Veythra Lili Queen Ishtar Axel Koroved Usagi Rhett Zakharov Tobıαs Novαkovıc Zagreo the Dark Demon Greek Mitology Verónica Valentine [Incub_Oli_Berry] Ryuリュウ・イシュタル・ヨキン Ishtar Yokin
    FINALIZADO El tren finalmente desaceleró. El traqueteo constante se transformó en un gemido prolongado de metal forzado, hasta que el movimiento cesó por completo. Durante unos segundos, nada ocurrió. Ni una sacudida final. Ni un anuncio. Solo silencio. Entonces, las puertas se abrieron. Más allá del umbral no había una estación. No había señales de infraestructura humana funcional. Solo un espacio deformado, como si el entorno hubiera sido reconstruido a partir de recuerdos incompletos. Las estructuras eran reconocibles, pero incorrectas: paredes demasiado altas, ángulos imposibles, superficies que parecían orgánicas bajo una apariencia artificial. El aire allí fuera era distinto, más pesado, cargado de una tensión que no provenía del ambiente… sino de algo que ya estaba presente. No hubo advertencia. No hubo presentación. La anomalía no apareció de forma dramática, ni agresiva. Su sola existencia alteraba el espacio a su alrededor, como si las reglas locales se vieran forzadas a adaptarse. No era necesario comprender qué era para entender una cosa: Ese lugar no estaba vacío antes de su llegada. El tren permanecía detrás, inmóvil, como negándose a avanzar más allá de ese punto. No ofrecía refugio, pero tampoco cerraba la posibilidad de retirada. Era una frontera silenciosa entre lo conocido y lo que aún no reclamaba nombre. [Undead_Mistress] [Lili.Queen] [Akly_5] [us4gi] [theannoyingcriminal75] [phantasm_winter] [Dark_Demon] [fire_ruby_bull_303] [Incub_Oli_Berry] [Ryu]
    Me gusta
    3
    46 turnos 0 maullidos
  • *Se encontraba en el invernadero de su amigo, un lugar custodiado por puertas que, gracias a su reliquia, se convirtieron en el puente hacia su antiguo mundo. Aunque no deseaba regresar definitivamente, buscaba refugio en ese umbral dimensional que aún llamaba "hogar". Allí, entre los acordes sonoros del jazz, siempre mantenía la puerta entreabierta; sabía que si la cerraba, el peso de los recuerdos lo atraparía para siempre en un pasado del que no quería volver a formar parte.*
    *Se encontraba en el invernadero de su amigo, un lugar custodiado por puertas que, gracias a su reliquia, se convirtieron en el puente hacia su antiguo mundo. Aunque no deseaba regresar definitivamente, buscaba refugio en ese umbral dimensional que aún llamaba "hogar". Allí, entre los acordes sonoros del jazz, siempre mantenía la puerta entreabierta; sabía que si la cerraba, el peso de los recuerdos lo atraparía para siempre en un pasado del que no quería volver a formar parte.*
    Me gusta
    Me encocora
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • Nos conocimos cuando éramos niños, cuando las mochilas pesaban más que los sueños y la vida era simple. Yo estuve ahí desde el primer día: compartimos la sala, los recreos, las risas escondidas y los silencios que solo los mejores amigos entienden. Crecimos uno al lado del otro sin darnos cuenta de lo mucho que nos necesitábamos.
    Fuimos mejores amigos antes de saber qué era el amor. Fuiste mi refugio en los días difíciles y mi risa favorita en los días buenos. Conociste mis miedos antes que nadie y yo aprendí a leerte con solo mirarte. Entre cuadernos, tareas y tardes interminables, tu presencia se volvió parte de mi mundo.
    Un día algo cambió, sin aviso. Ya no eras solo mi mejor amiga, eras el lugar donde mi corazón se sentía en casa. Y entendí que el amor más bonito no aparece de golpe, se construye lento, con recuerdos, confianza y años compartidos.
    Hoy te miro y sigo viendo a esa niña que conocí en la escuela, pero también a la persona que elegí para caminar a mi lado. Porque antes de ser pareja, fuimos infancia, fuimos amistad… y eso hace que nuestro amor sea para siempre.

    Melínoe Fleur 🩷
    Nos conocimos cuando éramos niños, cuando las mochilas pesaban más que los sueños y la vida era simple. Yo estuve ahí desde el primer día: compartimos la sala, los recreos, las risas escondidas y los silencios que solo los mejores amigos entienden. Crecimos uno al lado del otro sin darnos cuenta de lo mucho que nos necesitábamos. Fuimos mejores amigos antes de saber qué era el amor. Fuiste mi refugio en los días difíciles y mi risa favorita en los días buenos. Conociste mis miedos antes que nadie y yo aprendí a leerte con solo mirarte. Entre cuadernos, tareas y tardes interminables, tu presencia se volvió parte de mi mundo. Un día algo cambió, sin aviso. Ya no eras solo mi mejor amiga, eras el lugar donde mi corazón se sentía en casa. Y entendí que el amor más bonito no aparece de golpe, se construye lento, con recuerdos, confianza y años compartidos. Hoy te miro y sigo viendo a esa niña que conocí en la escuela, pero también a la persona que elegí para caminar a mi lado. Porque antes de ser pareja, fuimos infancia, fuimos amistad… y eso hace que nuestro amor sea para siempre. [Melinoe_Fleur] 🩷
    Me encocora
    Me gusta
    3
    1 turno 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados