• La noche fue pesada, ya estaba amaneciendo, el habia peleado otra vez en las calles, firmo un autografo y saco a un conocido de la calle, estaba agotado mentalmente.

    Cuando entro, sento a Al en un sofá para una persona, el tomo lugar en el sofá más grande, aun estaba sucio, con la sangre seca y pegada

    -¿Vas a contarme como terminaste ahi o voy a tener que encargarme de sacarte la información?.-

    Se dejo ir en el sofa relajando cuerpo y mente en aquel momento, su mirada se veia tranquila pero su pierna aun se movia con la adrenalina recorriendo su sistema entero.



    ✩ ₊ ˚ ⋆ ☾ Chaos☽ ⋆ ⁺ ₊ ✧
    La noche fue pesada, ya estaba amaneciendo, el habia peleado otra vez en las calles, firmo un autografo y saco a un conocido de la calle, estaba agotado mentalmente. Cuando entro, sento a Al en un sofá para una persona, el tomo lugar en el sofá más grande, aun estaba sucio, con la sangre seca y pegada -¿Vas a contarme como terminaste ahi o voy a tener que encargarme de sacarte la información?.- Se dejo ir en el sofa relajando cuerpo y mente en aquel momento, su mirada se veia tranquila pero su pierna aun se movia con la adrenalina recorriendo su sistema entero. [cha_os]
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  • un gran festival habia dado inicio en la ciudad, las calles estaban llenas de personas y pokemon haciendo shows, podias observar a gente patinando sobre caminos hechos por pokemon tipo hielo, peleas pokemon en medio de las calles acompañadas de musica y canto junto a pokemon demostrando sus habilidades de baile en el escenario.
    -los festivales de mi cudad son cuando menos caoticos no es verdad?- solto nas risillas antes de unirse al caos junto a su gothittelle que uso psiquico para elevarlos en el aire y bailar junto a los pokemon tipo volador

    https://music.youtube.com/watch?v=6l_puYLTZ-8&si=cNJDb7yPcOIiGJIn
    un gran festival habia dado inicio en la ciudad, las calles estaban llenas de personas y pokemon haciendo shows, podias observar a gente patinando sobre caminos hechos por pokemon tipo hielo, peleas pokemon en medio de las calles acompañadas de musica y canto junto a pokemon demostrando sus habilidades de baile en el escenario. -los festivales de mi cudad son cuando menos caoticos no es verdad?- solto nas risillas antes de unirse al caos junto a su gothittelle que uso psiquico para elevarlos en el aire y bailar junto a los pokemon tipo volador https://music.youtube.com/watch?v=6l_puYLTZ-8&si=cNJDb7yPcOIiGJIn
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  • —No me pidas que me rinda
    Sé que también querés pelear (por este amor)
    ¿Por qué no puedo?
    Es que tenés miedo
    Es mi impedimento
    Dale otro intento
    A los dos
    —No me pidas que me rinda Sé que también querés pelear (por este amor) ¿Por qué no puedo? Es que tenés miedo Es mi impedimento Dale otro intento A los dos
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  • I'll use you as a focal point, so I don't lose sight of what I want
    Fandom Harry Potter
    Categoría Fantasía
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    La biblioteca siempre era el lugar seguro para Hermione, su refugio cuando necesitaba concentrarse o relajarse, y también cuando estaba furiosa y no quería soltar palabras mordaces que pocos solían entender como un insulto o un ataque, entonces necesitaba aislarse. El aroma a pergamino antiguo, de algún modo, le recordaba que mientras tuviera un libro frente a ella, el caos del mundo exterior —la nieve, los T.I.M.O. o, desde hacía unas horas, la insoportable idea de compartir un caldero con un compañero de clase tan prejuicioso como lo era Malfoy— podía quedar reducido a un ruido de fondo.

    Aún así, esa tarde nada parecía funcionar, y el silencio de la biblioteca la resultaba sofocante.

    Frente a ella descansaba el tomo de "𝑇𝑒𝑜𝑟𝜄́𝑎 𝑑𝑒 𝑀𝑎𝑔𝑖𝑎 𝐷𝑒𝑓𝑒𝑛𝑠𝑖𝑣𝑎", de Wilbert Slinkhard, libro que había leído en su totalidad dos veces antes del inicio de clases creyendo que ése año finalmente podría superar a su mejor amigo en la materia que mejor se le daba (a él, claramente). Eso no estaba ocurriendo. De hecho, esa misma mañana había vuelto a fallar al querer conjurar un hechizo durante la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Mientras Harry lograba desviar un ataque con un movimiento fluido de muñeca, ella se había quedado allí, con la cara ligeramente ruborizada de la vergüenza tras que su varita emitiera un chispazo plateado en lugar de un escudo que la protegiera en su totalidad.

    La teoría la tenía dominada. ¿Pero la ejecución? Se sentía como intentar gritar bajo el agua.

    Ya vería cómo realizarlo. Ahora debía repasar otros encantamientos, como por ejemplo...

    ...el 𝐌𝐨𝐛𝐢𝐥𝐢𝐜𝐨𝐫𝐩𝐮𝐬. Sus dedos recorrieron las líneas gastadas del manual, deteniéndose en la descripción de los "hilos invisibles". El texto explicaba cómo el hechizo debía anclarse en tres puntos de presión específicos: las muñecas, el cuello y las rodillas. "𝑄𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑜 𝑙𝑎𝑛𝑧𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑜𝑙𝑎𝑟 𝑎 𝑠𝑢 𝑜𝑏𝑗𝑒𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑖 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑎𝑟𝑖𝑜𝑛𝑒𝑡𝑎", leyó frunciendo el ceño. No solo debía elevar el cuerpo, sino también sostenerlo.

    Cerró los ojos un instante, tratando de visualizar cómo debía verse el hechizo en acción. En la teoría, el Mobilicorpus era una extensión lógica de los encantamientos de levitación básicos que había aprendido en sus inicios en Hogwarts, pero éste requería una sintonía de su destreza física que aún no dominaba. Si todavía no podía crear un escudo de manera no verbal, ¿cómo esperaba manejar la complejidad de mover un cuerpo entero con la precisión que exigía el texto? Porque esa palabra, 𝐩𝐫𝐞𝐜𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧, se repetía varias veces a lo largo de la descripción.

    Al volver a abrir los ojos, las letras sobre las hojas parecieron bailar frente a ella mientras intentaba enfocarse. La frustración, que hasta entonces había mantenido controlada, se convirtió en una llama. Una que se reflejó inmediatamente en su mirada cuando la desvió inevitablemente hacia el pergamino que asomaba bajo su libro de defensa. Era la nota de Snape.

    Su profesor le había asignado una nueva tarea hacia el final de la clase de Pociones, cuando ya no quedaba nadie más que ella dentro del aula, con esa voz siseante y monótona que le recordaba lo poco que se agradaban mutuamente. Por "𝑜́𝑟𝑑𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑜𝑟", se requería una provisión extra de Poción Matalobos ya que Snape estaría abocado a otras tareas para la Orden. Era una tarea extremadamente delicada cuyo margen de error debía ser nulo, y por eso se necesitaban dos de los mejores alumnos de quinto año. Después de todo, eran pocos los que conocían la existencia de la organización, y no podían arriesgarse a involucrar alumnos de otros años.

    Pero Snape no la había emparejado con alguno de sus amigos, ni siquiera con un Ravenclaw competente que podría estar a su altura — o al menos acercarse a ella. Su compañero era el Slytherin que la odiaba, y que casualmente era también el otro alumno destacado en Pociones.

    Cada vez que leía el nombre "Draco Malfoy" junto al suyo, sentía una punzada de indignación en el estómago. La poción era una de las más peligrosas y difíciles de elaborar; un solo error en el manejo del acónito y los efectos podrían ser catastróficos. Dumbledore confiaba en ella, eso estaba claro, ¿pero por qué obligarla a trabajar con alguien que pasaba la mitad del tiempo burlándose de sus amigos?

    Y al menos ella sabía porqué estaría haciéndola los siguientes meses, como le repitió su profesor antes de dejarla ir, y cuáles eran los beneficios. ¿Pero cómo lograría convencer al otro estudiante? A pesar de su enojo, le intrigaba saber qué había en juego para su, lamentablemente, nuevo compañero. Él no podía saber de la Orden, ni tampoco que estaría ayudando a Lupin, o de seguro se reiría y no aceptaría. ¿Entonces...?

    Luego trataría de averiguarlo.

    Tener que pasar horas en una habitación en el sótano más frío del castillo compartiendo espacio con Draco Malfoy era su idea personal del infierno. El solo pensar en sus comentarios sarcásticos sobre su linaje, acompañados por esa sonrisa estúpida con aires de superioridad, o en las instancias de pelea que generaría solo para hacerla enojar, le quitaban cualquier intención de calmar su enojo.

    La fémina cerró el libro de golpe con un sonido seco que resonó entree las paredes de la biblioteca. El eco pareció despertar a Madam Pince, quien asomó su rostro por encima de una estantería de libros de Transformaciones. Un leve “Lo siento” escapó en un murmullo de sus labios antes de recoger sus cosas.

    «Precisión», recordó mentalmente mientras guardaba el pergamino de Snape dentro de su túnica. Esa palabra aplicaba al hechizo de levitación, y también a la poción que aprendería esa noche.

    Mientras bajaba las escaleras hacia las mazmorras, cargando con una mochila más pesada de lo habitual debido a los tomos extra de consulta que había pedido prestados y a los elementos que Snape le había indicado debía llevar a la sesión, una sensación distinta comenzó a abrirse paso entre la indignación. Estaba enojada aún, más de lo que le gustaría admitir, pero cuanto más vueltas le daba a la idea, más fuerza iba ganando una pequeña chispa de ambición. Un orgullo que no podía ignorar porque había sido elegida, entre tantos alumnos de aquel colegio, por el mismísimo Dumbledore para una tarea que podía salvar vidas. Y era otra oportunidad más para demostrar su valor.

    𝙳𝚁𝙰𝙲𝙾 𝙼𝙰𝙻𝙵𝙾𝚈
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Eso no estaba ocurriendo. De hecho, esa misma mañana había vuelto a fallar al querer conjurar un hechizo durante la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Mientras Harry lograba desviar un ataque con un movimiento fluido de muñeca, ella se había quedado allí, con la cara ligeramente ruborizada de la vergüenza tras que su varita emitiera un chispazo plateado en lugar de un escudo que la protegiera en su totalidad. La teoría la tenía dominada. ¿Pero la ejecución? Se sentía como intentar gritar bajo el agua. Ya vería cómo realizarlo. Ahora debía repasar otros encantamientos, como por ejemplo... ...el 𝐌𝐨𝐛𝐢𝐥𝐢𝐜𝐨𝐫𝐩𝐮𝐬. Sus dedos recorrieron las líneas gastadas del manual, deteniéndose en la descripción de los "hilos invisibles". El texto explicaba cómo el hechizo debía anclarse en tres puntos de presión específicos: las muñecas, el cuello y las rodillas. "𝑄𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑜 𝑙𝑎𝑛𝑧𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑜𝑙𝑎𝑟 𝑎 𝑠𝑢 𝑜𝑏𝑗𝑒𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑖 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑎𝑟𝑖𝑜𝑛𝑒𝑡𝑎", leyó frunciendo el ceño. No solo debía elevar el cuerpo, sino también sostenerlo. Cerró los ojos un instante, tratando de visualizar cómo debía verse el hechizo en acción. En la teoría, el Mobilicorpus era una extensión lógica de los encantamientos de levitación básicos que había aprendido en sus inicios en Hogwarts, pero éste requería una sintonía de su destreza física que aún no dominaba. Si todavía no podía crear un escudo de manera no verbal, ¿cómo esperaba manejar la complejidad de mover un cuerpo entero con la precisión que exigía el texto? Porque esa palabra, 𝐩𝐫𝐞𝐜𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧, se repetía varias veces a lo largo de la descripción. Al volver a abrir los ojos, las letras sobre las hojas parecieron bailar frente a ella mientras intentaba enfocarse. La frustración, que hasta entonces había mantenido controlada, se convirtió en una llama. Una que se reflejó inmediatamente en su mirada cuando la desvió inevitablemente hacia el pergamino que asomaba bajo su libro de defensa. Era la nota de Snape. Su profesor le había asignado una nueva tarea hacia el final de la clase de Pociones, cuando ya no quedaba nadie más que ella dentro del aula, con esa voz siseante y monótona que le recordaba lo poco que se agradaban mutuamente. Por "𝑜́𝑟𝑑𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑜𝑟", se requería una provisión extra de Poción Matalobos ya que Snape estaría abocado a otras tareas para la Orden. Era una tarea extremadamente delicada cuyo margen de error debía ser nulo, y por eso se necesitaban dos de los mejores alumnos de quinto año. Después de todo, eran pocos los que conocían la existencia de la organización, y no podían arriesgarse a involucrar alumnos de otros años. Pero Snape no la había emparejado con alguno de sus amigos, ni siquiera con un Ravenclaw competente que podría estar a su altura — o al menos acercarse a ella. Su compañero era el Slytherin que la odiaba, y que casualmente era también el otro alumno destacado en Pociones. Cada vez que leía el nombre "Draco Malfoy" junto al suyo, sentía una punzada de indignación en el estómago. La poción era una de las más peligrosas y difíciles de elaborar; un solo error en el manejo del acónito y los efectos podrían ser catastróficos. Dumbledore confiaba en ella, eso estaba claro, ¿pero por qué obligarla a trabajar con alguien que pasaba la mitad del tiempo burlándose de sus amigos? Y al menos ella sabía porqué estaría haciéndola los siguientes meses, como le repitió su profesor antes de dejarla ir, y cuáles eran los beneficios. ¿Pero cómo lograría convencer al otro estudiante? A pesar de su enojo, le intrigaba saber qué había en juego para su, lamentablemente, nuevo compañero. Él no podía saber de la Orden, ni tampoco que estaría ayudando a Lupin, o de seguro se reiría y no aceptaría. ¿Entonces...? Luego trataría de averiguarlo. Tener que pasar horas en una habitación en el sótano más frío del castillo compartiendo espacio con Draco Malfoy era su idea personal del infierno. El solo pensar en sus comentarios sarcásticos sobre su linaje, acompañados por esa sonrisa estúpida con aires de superioridad, o en las instancias de pelea que generaría solo para hacerla enojar, le quitaban cualquier intención de calmar su enojo. La fémina cerró el libro de golpe con un sonido seco que resonó entree las paredes de la biblioteca. El eco pareció despertar a Madam Pince, quien asomó su rostro por encima de una estantería de libros de Transformaciones. Un leve “Lo siento” escapó en un murmullo de sus labios antes de recoger sus cosas. «Precisión», recordó mentalmente mientras guardaba el pergamino de Snape dentro de su túnica. Esa palabra aplicaba al hechizo de levitación, y también a la poción que aprendería esa noche. Mientras bajaba las escaleras hacia las mazmorras, cargando con una mochila más pesada de lo habitual debido a los tomos extra de consulta que había pedido prestados y a los elementos que Snape le había indicado debía llevar a la sesión, una sensación distinta comenzó a abrirse paso entre la indignación. Estaba enojada aún, más de lo que le gustaría admitir, pero cuanto más vueltas le daba a la idea, más fuerza iba ganando una pequeña chispa de ambición. Un orgullo que no podía ignorar porque había sido elegida, entre tantos alumnos de aquel colegio, por el mismísimo Dumbledore para una tarea que podía salvar vidas. Y era otra oportunidad más para demostrar su valor. [PUREBL00D]
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  • No estaba segura que vestido te gustaría mas y se que estas ocupado con tu trabajo y misiones pero recuerda que siempre estare a tu lado, yo tambien se pelear, no necesito que me protejas tanto como antes ahora puedo caminar a tu lado sosteniendo tu mano y no solo detras de ti 𝐒𝐎𝐋𝐃𝐈𝐄𝐑
    No estaba segura que vestido te gustaría mas y se que estas ocupado con tu trabajo y misiones pero recuerda que siempre estare a tu lado, yo tambien se pelear, no necesito que me protejas tanto como antes ahora puedo caminar a tu lado sosteniendo tu mano y no solo detras de ti [SOLDIER0]
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  • Pelea de mandobles!!

    *Saca sus dos mandobles*
    Pelea de mandobles!! *Saca sus dos mandobles*
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  • Me llamo Yu Feng. Tengo veinte años y desde que recuerdo el mundo ha sido mi casa… porque no tuve otra.
    No guardo casi nada de mis padres, solo sensaciones sueltas, como el vapor del té en invierno o el ruido de la lluvia contra la madera. Después todo fueron caminos. Aprendí pronto que la gente no se conoce por lo que dice de sí misma.
    No viajo buscando peleas, pero tampoco huyo de ellas si alguien lo necesita. Prefiero empujar un carro embarrado antes que contar hazañas. Prefiero escuchar historias antes que presumir de las mías. Siempre hay alguien más interesante que uno mismo si sabes quedarte callado el tiempo suficiente.
    Me gustan los mercados al amanecer, los animales que te adoptan sin preguntar y las conversaciones que empiezan por casualidad y acaban en confianza. No tengo hogar fijo… pero sí lugares a los que me alegra volver.
    Suelo preguntar tu nombre antes que tu oficio.
    Si me caes bien, compartiré mi comida.
    Si no… probablemente insistiré hasta que sí.
    Soy Yu Feng.
    No sé muy bien qué voy a encontrar ahí fuera, pero pienso saludar primero y preocuparme después.
    Me llamo Yu Feng. Tengo veinte años y desde que recuerdo el mundo ha sido mi casa… porque no tuve otra. No guardo casi nada de mis padres, solo sensaciones sueltas, como el vapor del té en invierno o el ruido de la lluvia contra la madera. Después todo fueron caminos. Aprendí pronto que la gente no se conoce por lo que dice de sí misma. No viajo buscando peleas, pero tampoco huyo de ellas si alguien lo necesita. Prefiero empujar un carro embarrado antes que contar hazañas. Prefiero escuchar historias antes que presumir de las mías. Siempre hay alguien más interesante que uno mismo si sabes quedarte callado el tiempo suficiente. Me gustan los mercados al amanecer, los animales que te adoptan sin preguntar y las conversaciones que empiezan por casualidad y acaban en confianza. No tengo hogar fijo… pero sí lugares a los que me alegra volver. Suelo preguntar tu nombre antes que tu oficio. Si me caes bien, compartiré mi comida. Si no… probablemente insistiré hasta que sí. Soy Yu Feng. No sé muy bien qué voy a encontrar ahí fuera, pero pienso saludar primero y preocuparme después.
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  • Que quieren salir a celebrar el día de los enamorados

    +Digo con voz sisiante y algo baja+

    Bueno si me ganan en una pelea les dejo salir caballeros.

    +Dejando mis manos tras mi espalda con una sonrisa tranquila+

    O tienen miedo?
    Que quieren salir a celebrar el día de los enamorados +Digo con voz sisiante y algo baja+ Bueno si me ganan en una pelea les dejo salir caballeros. +Dejando mis manos tras mi espalda con una sonrisa tranquila+ O tienen miedo?
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Series viejitas. "UTENA".

    La semana pasada estaba platicando con una compañera de clases y salio el tema de las series clásicas y sus remakes. Yo me vi la serie de Ranma 1/2, Y hace poco termine de ver el remake y no me gusto esta ultima. Mi compañera me dijo que van a sacar este año el remake de las Guerreras Magicas, serie que hace unas semanas mas o menos subieron a Netflix pero ni idea de iba la historia, así que hablando de series y series mi amiga me dijo de la serie de Utena que esperaba su remake, yo ahí estaba perdida pero me conto un lore que si me pico la curiosidad y ayer comencé a ver unos episodios.

    La serie es un producto de su época pero tiene cositas que me dieron curiosidad y de golpe me vi varios episodios. Entre las cosas que me han gustado es su música, en primer lugar el intro, es de eso que en cada episodio que lo veía adelantarlo. La música de los duelos son otra delicia, el tema de entrada al duelo siempre es la misma pero al comenzar el duelo cambia la letra, ni idea de que dice la letra porque estoy concentrada en ver la pelea y no en estar leyendo la letra de las canciones pero me encanto. Soy fan! Todavía no termino de ver la serie, si alguien ya la vio no me hagan spoiler por favor.

    https://www.youtube.com/watch?v=tyPv7QyuZl0
    Series viejitas. "UTENA". La semana pasada estaba platicando con una compañera de clases y salio el tema de las series clásicas y sus remakes. Yo me vi la serie de Ranma 1/2, Y hace poco termine de ver el remake y no me gusto esta ultima. Mi compañera me dijo que van a sacar este año el remake de las Guerreras Magicas, serie que hace unas semanas mas o menos subieron a Netflix pero ni idea de iba la historia, así que hablando de series y series mi amiga me dijo de la serie de Utena que esperaba su remake, yo ahí estaba perdida pero me conto un lore que si me pico la curiosidad y ayer comencé a ver unos episodios. La serie es un producto de su época pero tiene cositas que me dieron curiosidad y de golpe me vi varios episodios. Entre las cosas que me han gustado es su música, en primer lugar el intro, es de eso que en cada episodio que lo veía adelantarlo. La música de los duelos son otra delicia, el tema de entrada al duelo siempre es la misma pero al comenzar el duelo cambia la letra, ni idea de que dice la letra porque estoy concentrada en ver la pelea y no en estar leyendo la letra de las canciones pero me encanto. Soy fan! Todavía no termino de ver la serie, si alguien ya la vio no me hagan spoiler por favor. https://www.youtube.com/watch?v=tyPv7QyuZl0
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  • Sury Sakai: su historia
    Fandom Crossover
    Categoría Acción
    "Desperté hace tres años en un pueblo alejado de la gran ciudad, sin recuerdos, sin un pasado al que aferrarme. No sabía quién era ni de dónde venía, y esa incertidumbre me hizo sufrir más de lo que puedo explicar. Cada día era una lucha contra el vacío en mi mente. Aun así, los pueblerinos me tendieron la mano cuando más lo necesitaba, y gracias a ellos logré seguir adelante.

    Decidí llamarme Sury Sakai, tomando el apellido del pueblo que me dio un hogar cuando no tenía nada. Con el tiempo, empecé a sentir que ese nombre me pertenecía de verdad.

    Pero la paz nunca fue completa. Cada cierto tiempo, un demonio de hielo aparecía para alimentarse de los ciudadanos. Siempre que regresaba, yo lo enfrentaba. Nunca gané. Perdí una y otra vez. Sin embargo, algo dentro de mí se negaba a huir. Aunque no recordara mi pasado, mi cuerpo reaccionaba por instinto: empuñaba mi espada con una destreza que no sabía de dónde venía, como si una parte de mí recordara lo que mi mente había olvidado. Protegía a los míos porque sentía que era lo correcto… porque los amaba.

    Tres años después, llegó al pueblo un joven agente de seguridad pública de vacaciones. Se llamaba Jasón. Poco a poco empezamos a hablar, a compartir momentos, y sin darme cuenta nació un lazo de amistad sincero.

    Una noche, mientras cenábamos juntos, el frío volvió a sentirse distinto. El demonio regresó… y esta vez se llevó a una madre con sus dos hijos. Algo se quebró dentro de mí. La rabia, el miedo y la culpa se mezclaron hasta volverse una sola cosa.

    No lo pensé. Lo seguí.

    Alcancé al demonio de hielo y me lancé a una pelea brutal, decidida a salvarlos o morir intentándolo. A lo lejos, Jasón nos observaba, incapaz de intervenir, mientras yo me enfrentaba una vez más al monstruo que había marcado estos tres años de mi vida.

    Y en ese momento entendí algo: aunque no supiera quién fui… sabía quién quería ser."
    "Desperté hace tres años en un pueblo alejado de la gran ciudad, sin recuerdos, sin un pasado al que aferrarme. No sabía quién era ni de dónde venía, y esa incertidumbre me hizo sufrir más de lo que puedo explicar. Cada día era una lucha contra el vacío en mi mente. Aun así, los pueblerinos me tendieron la mano cuando más lo necesitaba, y gracias a ellos logré seguir adelante. Decidí llamarme Sury Sakai, tomando el apellido del pueblo que me dio un hogar cuando no tenía nada. Con el tiempo, empecé a sentir que ese nombre me pertenecía de verdad. Pero la paz nunca fue completa. Cada cierto tiempo, un demonio de hielo aparecía para alimentarse de los ciudadanos. Siempre que regresaba, yo lo enfrentaba. Nunca gané. Perdí una y otra vez. Sin embargo, algo dentro de mí se negaba a huir. Aunque no recordara mi pasado, mi cuerpo reaccionaba por instinto: empuñaba mi espada con una destreza que no sabía de dónde venía, como si una parte de mí recordara lo que mi mente había olvidado. Protegía a los míos porque sentía que era lo correcto… porque los amaba. Tres años después, llegó al pueblo un joven agente de seguridad pública de vacaciones. Se llamaba Jasón. Poco a poco empezamos a hablar, a compartir momentos, y sin darme cuenta nació un lazo de amistad sincero. Una noche, mientras cenábamos juntos, el frío volvió a sentirse distinto. El demonio regresó… y esta vez se llevó a una madre con sus dos hijos. Algo se quebró dentro de mí. La rabia, el miedo y la culpa se mezclaron hasta volverse una sola cosa. No lo pensé. Lo seguí. Alcancé al demonio de hielo y me lancé a una pelea brutal, decidida a salvarlos o morir intentándolo. A lo lejos, Jasón nos observaba, incapaz de intervenir, mientras yo me enfrentaba una vez más al monstruo que había marcado estos tres años de mi vida. Y en ese momento entendí algo: aunque no supiera quién fui… sabía quién quería ser."
    Tipo
    Individual
    Líneas
    300
    Estado
    Disponible
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