Dicen que ver a un naga pelear es como ver a una persona volar. Pero no tenemos alas, sólo tenemos un instinto depredador desarrollado desde que nacemos.

A muchos de nosotros nos enseñaron a repartir patadas antes de repartir caramelos o de compartir nuestros juguetes, y el resultado son agentes listos para defenderse, a puño limpio o armados, con o sin energía etérica.

Depredadores hijos de Gaia.
Dicen que ver a un naga pelear es como ver a una persona volar. Pero no tenemos alas, sólo tenemos un instinto depredador desarrollado desde que nacemos. A muchos de nosotros nos enseñaron a repartir patadas antes de repartir caramelos o de compartir nuestros juguetes, y el resultado son agentes listos para defenderse, a puño limpio o armados, con o sin energía etérica. Depredadores hijos de Gaia.
Me gusta
Me encocora
2
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados