— Hagámos un trato— Propuso Baram mientras se miraba al espejo, allí quien la veía era el demonio que controlaba su cuerpo o "Nokdu" como a ella le gustaba llamarle.
De día Baram seguiría trabajando y escribiendo la novela que estrictamente la sacaría de la pobreza.
De noche, Nokdu tomaba el control. Iba a clubes nocturnos y se alimentaba de los miedos que creaba en la cabeza de sus víctimas altamente borrachas y fueras de sí.
De día Baram seguiría trabajando y escribiendo la novela que estrictamente la sacaría de la pobreza.
De noche, Nokdu tomaba el control. Iba a clubes nocturnos y se alimentaba de los miedos que creaba en la cabeza de sus víctimas altamente borrachas y fueras de sí.
— Hagámos un trato— Propuso Baram mientras se miraba al espejo, allí quien la veía era el demonio que controlaba su cuerpo o "Nokdu" como a ella le gustaba llamarle.
De día Baram seguiría trabajando y escribiendo la novela que estrictamente la sacaría de la pobreza.
De noche, Nokdu tomaba el control. Iba a clubes nocturnos y se alimentaba de los miedos que creaba en la cabeza de sus víctimas altamente borrachas y fueras de sí.