• "¿Ves, mamá? Yo también. . . yo también puedo llorar. Como tú, como papá. ¿Ves?"

    Estúpida. ¿Cómo pude ser tan estúpida? ¿Cómo pude no darme cuenta antes?

    Una niña estúpida con una vida falsa, protagonizando un cuento de hadas barato y trillado. ¿Una familia? ¿Una niñez normal, feliz? ¿Vacaciones en la playa?

    Qué idiota. Tan trillado. Tan repetitivo. Y tan. . . tan. . .

    Tan dolorosamente real.

    Metal bajo mis rodillas raspadas. Cables donde carne y sangre debería de haber. Yo era. . . yo soy una cosa. Un objeto frío, infértil, insensible.

    O, al menos, eso decían sus miradas. Horrorizados. ¿Cómo culparlos? La hija que creían haber críado por años era una marioneta, una maraña de circuitos y metales.

    Ella era un. . .

    "¡Monstruo!"

    Dolió. Aún duele. ¿Por qué? ¿Por qué no puedo olvidarlo? ¿Por qué no deja de doler?

    Tomé agua del oceano y me la regué por la cara. Quería llorar. Quería, con todas mis fuerzas, sólo una vez, llorar de verdad. No ese maldito fluido que me salía de la cuencas que simulaban ser ojos. Quería lágrimas reales.

    Quise llorar cuando mi "madre" me llamó un monstruo.

    Quise llorar cuando ambos corrieron, cuando me dejaron atrás.

    ¿Por qué? ¿Por qué me hicieron conocer esta felicidad si me la iban a arrancar al final? Hubiera preferido no conocerla. Ojalá no saber, ojalá no sentir.

    Ojalá poder llorar.
    "¿Ves, mamá? Yo también. . . yo también puedo llorar. Como tú, como papá. ¿Ves?" Estúpida. ¿Cómo pude ser tan estúpida? ¿Cómo pude no darme cuenta antes? Una niña estúpida con una vida falsa, protagonizando un cuento de hadas barato y trillado. ¿Una familia? ¿Una niñez normal, feliz? ¿Vacaciones en la playa? Qué idiota. Tan trillado. Tan repetitivo. Y tan. . . tan. . . Tan dolorosamente real. Metal bajo mis rodillas raspadas. Cables donde carne y sangre debería de haber. Yo era. . . yo soy una cosa. Un objeto frío, infértil, insensible. O, al menos, eso decían sus miradas. Horrorizados. ¿Cómo culparlos? La hija que creían haber críado por años era una marioneta, una maraña de circuitos y metales. Ella era un. . . "¡Monstruo!" Dolió. Aún duele. ¿Por qué? ¿Por qué no puedo olvidarlo? ¿Por qué no deja de doler? Tomé agua del oceano y me la regué por la cara. Quería llorar. Quería, con todas mis fuerzas, sólo una vez, llorar de verdad. No ese maldito fluido que me salía de la cuencas que simulaban ser ojos. Quería lágrimas reales. Quise llorar cuando mi "madre" me llamó un monstruo. Quise llorar cuando ambos corrieron, cuando me dejaron atrás. ¿Por qué? ¿Por qué me hicieron conocer esta felicidad si me la iban a arrancar al final? Hubiera preferido no conocerla. Ojalá no saber, ojalá no sentir. Ojalá poder llorar.
    Me entristece
    Me gusta
    7
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    CURIOSIDADES
    DE
    ℒ𝒰𝒞ℐ𝒩𝒟𝒜 𝒜ℛ𝒢ℰ𝒩𝒯

    1- Siempre ha sido más de perros que de gatos
    2- De vez en cuando le gusta hacerse cambios de look
    3- Antes de empezar a salir con Matt, no ha salido con ningún otro chico
    4- Es bastante ordenada con sus cosas
    5- Sus novelas favoritas son de época
    6- Cada vez se le da mejor las transformaciones y aparecerse en diferentes lugares
    7- Todavía no se atreve a sacarse el carnet de conducir
    8- Después del tiroteo no se siente segura cada vez que sale a la calle
    9- Se lo pasa genial cocinando con su abuela y su madre
    10- Le hace mucha gracia cuando su abuelo se transforma en gato cuando le da la gana
    CURIOSIDADES DE ℒ𝒰𝒞ℐ𝒩𝒟𝒜 𝒜ℛ𝒢ℰ𝒩𝒯 1- Siempre ha sido más de perros que de gatos 2- De vez en cuando le gusta hacerse cambios de look 3- Antes de empezar a salir con Matt, no ha salido con ningún otro chico 4- Es bastante ordenada con sus cosas 5- Sus novelas favoritas son de época 6- Cada vez se le da mejor las transformaciones y aparecerse en diferentes lugares 7- Todavía no se atreve a sacarse el carnet de conducir 8- Después del tiroteo no se siente segura cada vez que sale a la calle 9- Se lo pasa genial cocinando con su abuela y su madre 10- Le hace mucha gracia cuando su abuelo se transforma en gato cuando le da la gana
    Me encocora
    1
    0 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    CURIOSIDADES
    DE
    ℰ𝒟𝒜 ℬℒ𝒪𝒮𝒮𝒪ℳ

    1- Cada día trabaja duro para mostrar que perfectamente las mujeres podemos ser perfectamente jefas
    2- Cada emana va tres días después del trabajo al gimnasio
    3- Ahora en verano va a comenzar a sacarse el carnet de conducir
    4- Estas navidades las pasó en Turquía, con la familia materna
    5- Esta perdidamente enamorada de su novio
    6- Le encanta la jardinería y también cocinar
    7- En el futuro quiere ser madre
    8- Cuando no usa tacones se ve muy rara
    9- A veces después de tanto trabajar solo quiere quedarse en casa, en pijama sentada en el sofá viendo Netflix o Disney
    10- Le encanta el dulce, sobre todo el chocolate
    CURIOSIDADES DE ℰ𝒟𝒜 ℬℒ𝒪𝒮𝒮𝒪ℳ 1- Cada día trabaja duro para mostrar que perfectamente las mujeres podemos ser perfectamente jefas 2- Cada emana va tres días después del trabajo al gimnasio 3- Ahora en verano va a comenzar a sacarse el carnet de conducir 4- Estas navidades las pasó en Turquía, con la familia materna 5- Esta perdidamente enamorada de su novio 6- Le encanta la jardinería y también cocinar 7- En el futuro quiere ser madre 8- Cuando no usa tacones se ve muy rara 9- A veces después de tanto trabajar solo quiere quedarse en casa, en pijama sentada en el sofá viendo Netflix o Disney 10- Le encanta el dulce, sobre todo el chocolate
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    CURIOSIDADES
    DE
    𝒞ℋ𝒜ℛℒℐℰ 𝒜ℛ𝒢ℰ𝒩𝒯

    1- Es un aficionado al rugby, tanto jugarlo como ver partidos en la televisión
    2- No es muy buen estudiante
    3- A veces es bastante impulsivo
    4- Cuando se le mete algo en la cabeza, nadie puede frenarle
    5- De pequeño estaba todo el rato pegado a su madre
    6- Su abuelo le enseño a jugar al póker, a los diez años
    7- Le encanta jugar con la play o también con su ordenador de mesa
    8- Es intolerante a la lactosa
    9- Hace poco aprobó la licencia para poder volar en escoba
    10- Es un adicto a la coca cola
    CURIOSIDADES DE 𝒞ℋ𝒜ℛℒℐℰ 𝒜ℛ𝒢ℰ𝒩𝒯 1- Es un aficionado al rugby, tanto jugarlo como ver partidos en la televisión 2- No es muy buen estudiante 3- A veces es bastante impulsivo 4- Cuando se le mete algo en la cabeza, nadie puede frenarle 5- De pequeño estaba todo el rato pegado a su madre 6- Su abuelo le enseño a jugar al póker, a los diez años 7- Le encanta jugar con la play o también con su ordenador de mesa 8- Es intolerante a la lactosa 9- Hace poco aprobó la licencia para poder volar en escoba 10- Es un adicto a la coca cola
    Me encocora
    1
    0 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    CURIOSIDADES
    DE
    𝓙𝓤𝓝𝓟𝓔𝓘 𝓑𝓔𝓒𝓚𝓔𝓣𝓣

    1- Su padre los abandonó cuando el tenía cinco años
    2- Es bastante torpe y desordenado
    3- Lleva enamorada de Yoshino desde el instituto
    4- Le fascina hacer fotografías
    5- Sus ideas son muy alocadas y siempre salen mal
    6- Siempre esta haciendo payasadas
    7- Es muy friki de Marvel y también de DC
    8- Quiere que su madre se mude a Salem, la echa mucho de menos
    9- Es bastante leal y protector con la gente que quiere
    10- Detesta el brócoli, las coles de bruselas y las espinacas
    CURIOSIDADES DE 𝓙𝓤𝓝𝓟𝓔𝓘 𝓑𝓔𝓒𝓚𝓔𝓣𝓣 1- Su padre los abandonó cuando el tenía cinco años 2- Es bastante torpe y desordenado 3- Lleva enamorada de Yoshino desde el instituto 4- Le fascina hacer fotografías 5- Sus ideas son muy alocadas y siempre salen mal 6- Siempre esta haciendo payasadas 7- Es muy friki de Marvel y también de DC 8- Quiere que su madre se mude a Salem, la echa mucho de menos 9- Es bastante leal y protector con la gente que quiere 10- Detesta el brócoli, las coles de bruselas y las espinacas
    Me encocora
    1
    0 comentarios 0 compartidos
  • Tras deshacernos del coche y de lavarnos. No perdimos el tiempo para volver a Estados Unidos, no sé si era que aún tenía la adrenalina a mil pero no dormí. Se que debería avisar a Oliver de que su chica está viva, pero llegamos al lugar a nuestro entorno a salvo.

    La enfermera nos vio con cara sorprendida pero no dijo nada. Y le entregué una nota.

    " Por favor llama a mi novio y a mí cuñada "

    Fuimos directamente al cuarto de mamá y ahí como dos niños pequeños caímos cada uno a un lado de la cama y agarramos las manos de nuestra madre.

    - M...mis niños -

    Susurra Lucinda con lágrimas pero nosotros no lo logramos escuchar, estábamos lejos de los monstruos por fin. Donde siempre debimos estar.

    Oliver Williams Elisabeth Turner 𝐆𝐑𝐀𝐘𝐒𝐎𝐍 𝐀𝐑𝐆𝐄𝐍𝐓
    Tras deshacernos del coche y de lavarnos. No perdimos el tiempo para volver a Estados Unidos, no sé si era que aún tenía la adrenalina a mil pero no dormí. Se que debería avisar a Oliver de que su chica está viva, pero llegamos al lugar a nuestro entorno a salvo. La enfermera nos vio con cara sorprendida pero no dijo nada. Y le entregué una nota. " Por favor llama a mi novio y a mí cuñada " Fuimos directamente al cuarto de mamá y ahí como dos niños pequeños caímos cada uno a un lado de la cama y agarramos las manos de nuestra madre. - M...mis niños - Susurra Lucinda con lágrimas pero nosotros no lo logramos escuchar, estábamos lejos de los monstruos por fin. Donde siempre debimos estar. [Th_xSnow] [Turney_thcx] [ThxArgent]
    Me encocora
    Me entristece
    2
    8 turnos 0 maullidos
  • Que extraño Mía me ha enviado un vídeo, procedo a reproducirlo en la televisión antes de sentarme en el sofá a verlo.

    No puedo creer ninguna de las palabras que salen de los labios de mi novia, antes de que el vídeo llegara a su fin tuve que apagar la televisión y lanzó el mando sin mirar ni siquiera donde cayó.
    El ruido provocó que nuestro segundo bebé peludo se asustara y se marchara del salón.
    No voy detrás para intentar calmarlo, ya que no yo mismo puedo calmar la furia y sobre todo la tristeza que siento en este momento.

    Tapo mi rostro no por vergüenza de estar llorando, sigo sin creerme que ya no la volveré a tener en mis, reírnos juntos por cualquier tontería.
    Incluso extrañaré cuando discutíamos , Mía me mostró que podía confiar de nuevo en las mujeres.
    Y ahora ya no voy a volver a saborear sus labios, entrenar con Grayson…
    Pobre Elisabeth, debe estar igual de destrozada y la pobre Lucinda… había vuelto a reunirse con sus hijos después de tanto tiempo y sufrimiento.

    Ellos ya no están, ahora Eli y yo debemos cuidar mutuamente de su madre y entre nosotros.
    Que extraño Mía me ha enviado un vídeo, procedo a reproducirlo en la televisión antes de sentarme en el sofá a verlo. No puedo creer ninguna de las palabras que salen de los labios de mi novia, antes de que el vídeo llegara a su fin tuve que apagar la televisión y lanzó el mando sin mirar ni siquiera donde cayó. El ruido provocó que nuestro segundo bebé peludo se asustara y se marchara del salón. No voy detrás para intentar calmarlo, ya que no yo mismo puedo calmar la furia y sobre todo la tristeza que siento en este momento. Tapo mi rostro no por vergüenza de estar llorando, sigo sin creerme que ya no la volveré a tener en mis, reírnos juntos por cualquier tontería. Incluso extrañaré cuando discutíamos , Mía me mostró que podía confiar de nuevo en las mujeres. Y ahora ya no voy a volver a saborear sus labios, entrenar con Grayson… Pobre Elisabeth, debe estar igual de destrozada y la pobre Lucinda… había vuelto a reunirse con sus hijos después de tanto tiempo y sufrimiento. Ellos ya no están, ahora Eli y yo debemos cuidar mutuamente de su madre y entre nosotros.
    Me entristece
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • La primera vez que Vancroft arrebató una vida, se trataba del padre de Elias, y había sido, en una sola palabra: magnífico. Devolverle a ese monstruo cada gota del daño y tormento que le había impartido a su madre durante décadas se sintió como emerger de aguas profundas y volver a respirar. Al ser su primera vez dejando salir sus instintos asesinos, admitía que fue un trabajo descuidado; visceral, caótico, dejando un cuerpo irreconocible y deformado sobre un charco de sus propios pecados.

    Pero la mejor parte no fue la masacre en sí. Fue el momento en que su otra conciencia, Elias, tomó el control y encontró aquel cadáver destrozado. No hubo gritos de terror. No hubo reclamos morales ni miedo paralizante. Hubo un silencio pesado, seguido de un alivio que los inundó a ambos.

    La imagen de ese bulto sin vida se quedaría grabada en sus mentes para siempre, de eso no había duda, pero el peso del mundo había desaparecido de los hombros de Elias. Por primera vez en su vida, era libre. Y Vancroft lo sintió con cada fibra de su ser, porque él podía sentir todo lo que Elias sentía.
    Esa epifanía se había convertido en su doctrina. Entonces... ¿por qué?

    ¿Por qué todo lo que veía ahora en los rostros de las familias a las que también "liberaba" de sus cargas no reflejaba esa misma gratitud? Vancroft era meticuloso ahora, un profesional en las sombras que nunca dejaba pistas. Pero, a través de los ojos de Elias, se veía obligado a presenciar la reacción de los familiares cuando encontraban los cuerpos sin vida de esos pacientes terminales, de esas anclas que los hundían. Veía desesperación. Veía dolor, llanto y una agonía incomprensible.

    ¿Por qué la gente era tan ciega? ¿Por qué no podían honrar su buena voluntad y su impecable trabajo con la misma expresión de paz que alguna vez vio nacer en el rostro de Elias?

    Los odiaba. Odiaba su hipocresía y su apego a lo que ya estaba roto. Y, a la vez, esa profunda decepción era el combustible que encendía su motor. Alimentaba su necesidad enfermiza de seguir adelante, de seguir reparando el mundo, extirpando a cuanto paciente terminal se cruzara en su memoria fotográfica, hasta que alguien, algún día, por fin comprendiera su obra y le diera las gracias.
    La primera vez que Vancroft arrebató una vida, se trataba del padre de Elias, y había sido, en una sola palabra: magnífico. Devolverle a ese monstruo cada gota del daño y tormento que le había impartido a su madre durante décadas se sintió como emerger de aguas profundas y volver a respirar. Al ser su primera vez dejando salir sus instintos asesinos, admitía que fue un trabajo descuidado; visceral, caótico, dejando un cuerpo irreconocible y deformado sobre un charco de sus propios pecados. Pero la mejor parte no fue la masacre en sí. Fue el momento en que su otra conciencia, Elias, tomó el control y encontró aquel cadáver destrozado. No hubo gritos de terror. No hubo reclamos morales ni miedo paralizante. Hubo un silencio pesado, seguido de un alivio que los inundó a ambos. La imagen de ese bulto sin vida se quedaría grabada en sus mentes para siempre, de eso no había duda, pero el peso del mundo había desaparecido de los hombros de Elias. Por primera vez en su vida, era libre. Y Vancroft lo sintió con cada fibra de su ser, porque él podía sentir todo lo que Elias sentía. Esa epifanía se había convertido en su doctrina. Entonces... ¿por qué? ¿Por qué todo lo que veía ahora en los rostros de las familias a las que también "liberaba" de sus cargas no reflejaba esa misma gratitud? Vancroft era meticuloso ahora, un profesional en las sombras que nunca dejaba pistas. Pero, a través de los ojos de Elias, se veía obligado a presenciar la reacción de los familiares cuando encontraban los cuerpos sin vida de esos pacientes terminales, de esas anclas que los hundían. Veía desesperación. Veía dolor, llanto y una agonía incomprensible. ¿Por qué la gente era tan ciega? ¿Por qué no podían honrar su buena voluntad y su impecable trabajo con la misma expresión de paz que alguna vez vio nacer en el rostro de Elias? Los odiaba. Odiaba su hipocresía y su apego a lo que ya estaba roto. Y, a la vez, esa profunda decepción era el combustible que encendía su motor. Alimentaba su necesidad enfermiza de seguir adelante, de seguir reparando el mundo, extirpando a cuanto paciente terminal se cruzara en su memoria fotográfica, hasta que alguien, algún día, por fin comprendiera su obra y le diera las gracias.
    Me shockea
    Me gusta
    Me encocora
    Me endiabla
    12
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ****Edad del Caos****
    "Elun’Kaor, la Hija del Monstruo"

    La guerra había cambiado, ya no era solo Ozma contra los dioses ahora eran pueblos enteros luchando por sobrevivir, razas obligadas a elegir un bando y traiciones nacidas del miedo.

    Yen lo sabía por eso, cuando recibió el aviso de que una de las ciudades liberadas estaba a punto de caer, no dudó.

    Ozma no iría con ella, Helior Prime había aparecido y eso solo significaba una cosa:
    era una trampa. Los Dioses querian dividir sus fuerzas pero aun asi Yen avanzó.

    No tenía opción, los ciudadanos no corrían, no gritaban, esperaban. Fue entonces cuando lo entendió.

    Esto no es un rescate -Murmuró Yen.-

    Las puertas se abrieron s lo que salió de ellas no eran refugiados, eran enemigos, humanos armados, criaturas deformadas, Demonios con marcas que no les pertenecían.

    Nos vendieron… -Susurró uno de los Kijin.-

    No... No nos vendieron, eligieron un bando. -Respondio Yen.-

    Los dioses les habían ofrecido poder y ellos aceptaron. La batalla comenzó sin tregua. Fue un día entero sin descanso, sin pausas.

    Yen luchaba al frente, como siempre, su espada cortaba, su cuerpo resistía, su mente calculaba pero no era suficiente. Los demonios no caían como deberían, se regeneraban, se retorcían y se levantaban. El poder de los dioses mezclado con el poder oscuro de estos. Era una aberración.

    Al caer la noche los Kijin empezaron a caer uno a uno, Onix seguía en pie, cubierta de sangre y agotada. Yen respiraba con dificultad, su brazo mecánico crujía, su cuerpo ya no respondía igual y por primera vez en años penso que esta vez nadie de su grupo se salvaría

    -Pero entonces levanto la vista a la luna llena observándola.- Padre… -Susurró, apretando los dientes- Dame fuerza.

    -Pero no fue a él a quien sintió, fue calor suave y familiar.- Madre…?! -La luz la envolvió, su piel cambió, la oscuridad verde desapareció y en su lugar… una figura de luz plateada emergio

    Su cabello era plateado y brillante, ojos claros... Una Elunai completa. Los Kijin retrocedieron, porque no entendían lo que veían pero aun asi, lo sabian en el fondo.

    "Es ella…"

    Yen no dudó, se lanzó, ahora diferente, su espada ya no solo cortaba, Quemaba y purificaba. La magia de sanación fluía por su cuerpo pero no sanaba... Destruía.

    Los demonios gritaban, sus cuerpos se deshacían bajo una luz que no debería matar. Y ahí, algo comenzó a romperse dentro de ella. La luna no estaba hecha para eso, ese poder no era para destruir, Yen lo forzó, lo torció y lo usó como arma.

    -Su cabello plateado se oscureció, al lado de sus ojos se marcaba en rojo. Los Elunai que observaban desde lejos lo entendieron al instante.- "Elun’Kaor… Una corrupta… La hija del monstruo".

    Pero Yen ya no escuchaba, ni siquiera era consiente de su propio apariencia, solo avanzaba y destruía. Un demonio mayor cargó contra ella.

    Gigantesco, deforme, gritando, Yen levantó su brazo mecánico y lo detuvo en seco con un poderoso golpe. El impacto rompió el suelo, el aire explotó y luego del golpeó el cuerpo del demonio se desintegró.

    Pero algo más también se rompió, su brazo mecánico estalló en pedazos. Onix lo vio y grito asustada: ¡YEN!

    Pero Yen no se detuvo, gritó. Fue un grito que no era de este mundo, su poder se disparó, su cuerpo creció, músculos, fuerza, furia y entonces… sintió algo nuevo donde no había nada. Algo nació, era carne, hueso, sangre... Su brazo regenerándose demasiado rápido,, demasiado violento.

    Yen estaba completa, vio a sus enemigos y sonrió con sed de sangre... La batalla terminó poco después no porque ganaran, sino porque no quedó nada con que combatir.

    Yen cayó de rodillas, su cuerpo volvió a la normalidad. Piel verde, respiración rota.
    Había ganado, sí, pero en el fondo algo no estaba bien.
    ****Edad del Caos**** "Elun’Kaor, la Hija del Monstruo" La guerra había cambiado, ya no era solo Ozma contra los dioses ahora eran pueblos enteros luchando por sobrevivir, razas obligadas a elegir un bando y traiciones nacidas del miedo. Yen lo sabía por eso, cuando recibió el aviso de que una de las ciudades liberadas estaba a punto de caer, no dudó. Ozma no iría con ella, Helior Prime había aparecido y eso solo significaba una cosa: era una trampa. Los Dioses querian dividir sus fuerzas pero aun asi Yen avanzó. No tenía opción, los ciudadanos no corrían, no gritaban, esperaban. Fue entonces cuando lo entendió. Esto no es un rescate -Murmuró Yen.- Las puertas se abrieron s lo que salió de ellas no eran refugiados, eran enemigos, humanos armados, criaturas deformadas, Demonios con marcas que no les pertenecían. Nos vendieron… -Susurró uno de los Kijin.- No... No nos vendieron, eligieron un bando. -Respondio Yen.- Los dioses les habían ofrecido poder y ellos aceptaron. La batalla comenzó sin tregua. Fue un día entero sin descanso, sin pausas. Yen luchaba al frente, como siempre, su espada cortaba, su cuerpo resistía, su mente calculaba pero no era suficiente. Los demonios no caían como deberían, se regeneraban, se retorcían y se levantaban. El poder de los dioses mezclado con el poder oscuro de estos. Era una aberración. Al caer la noche los Kijin empezaron a caer uno a uno, Onix seguía en pie, cubierta de sangre y agotada. Yen respiraba con dificultad, su brazo mecánico crujía, su cuerpo ya no respondía igual y por primera vez en años penso que esta vez nadie de su grupo se salvaría -Pero entonces levanto la vista a la luna llena observándola.- Padre… -Susurró, apretando los dientes- Dame fuerza. -Pero no fue a él a quien sintió, fue calor suave y familiar.- Madre…?! -La luz la envolvió, su piel cambió, la oscuridad verde desapareció y en su lugar… una figura de luz plateada emergio Su cabello era plateado y brillante, ojos claros... Una Elunai completa. Los Kijin retrocedieron, porque no entendían lo que veían pero aun asi, lo sabian en el fondo. "Es ella…" Yen no dudó, se lanzó, ahora diferente, su espada ya no solo cortaba, Quemaba y purificaba. La magia de sanación fluía por su cuerpo pero no sanaba... Destruía. Los demonios gritaban, sus cuerpos se deshacían bajo una luz que no debería matar. Y ahí, algo comenzó a romperse dentro de ella. La luna no estaba hecha para eso, ese poder no era para destruir, Yen lo forzó, lo torció y lo usó como arma. -Su cabello plateado se oscureció, al lado de sus ojos se marcaba en rojo. Los Elunai que observaban desde lejos lo entendieron al instante.- "Elun’Kaor… Una corrupta… La hija del monstruo". Pero Yen ya no escuchaba, ni siquiera era consiente de su propio apariencia, solo avanzaba y destruía. Un demonio mayor cargó contra ella. Gigantesco, deforme, gritando, Yen levantó su brazo mecánico y lo detuvo en seco con un poderoso golpe. El impacto rompió el suelo, el aire explotó y luego del golpeó el cuerpo del demonio se desintegró. Pero algo más también se rompió, su brazo mecánico estalló en pedazos. Onix lo vio y grito asustada: ¡YEN! Pero Yen no se detuvo, gritó. Fue un grito que no era de este mundo, su poder se disparó, su cuerpo creció, músculos, fuerza, furia y entonces… sintió algo nuevo donde no había nada. Algo nació, era carne, hueso, sangre... Su brazo regenerándose demasiado rápido,, demasiado violento. Yen estaba completa, vio a sus enemigos y sonrió con sed de sangre... La batalla terminó poco después no porque ganaran, sino porque no quedó nada con que combatir. Yen cayó de rodillas, su cuerpo volvió a la normalidad. Piel verde, respiración rota. Había ganado, sí, pero en el fondo algo no estaba bien.
    0 comentarios 1 compartido
  • "Something wicked this way comes"
    Fandom Once Upon A Time
    Categoría Fantasía
    Como cada noche soñó con una nube púrpura que lo arrasaba todo. Soñó con los gritos de las personas que habían sido sus amigos, su gente… Soñó con el sonido de la campana del castillo de Blancanieves. Y soñó con esa capa roja. Soñó con ella… Y, lo último que retuvo en su conciencia antes de despertar fue el sentimiento de desazón y miedo a perderla…

    Pero cuando despertó, todo aquello se esfumó. Y si alguien hubiera estado atento a los ojos castaños de John Storrie hubiera podido ver la nube purpura deshaciéndose en sus iris, como el reflejo vidrioso de un recuerdo traumático. Como cada mañana, procesó durante dos segundos aquel sueño antes de olvidarlo y salió de la cama. Aún era de noche pero tenía que patrullar el bosque. Graham le habia pedido que echara un vistazo ya que algunos ciudadanos aseguraban haber visto un ciervo y, aunque Storybrooke no contaba con coto de caza, la visión de este ciervo ya estaba animando a algunos a ir en pos del animal.

    Le gustaba el bosque, le gustaba el silencio desaparecer entre los sonidos de la fauna autóctona. Pero lo que le gustaba más era lo que hacía antes de ir al bosque. Y no, no se trataba de su ducha matutina, y tampoco del uniforme de guarda forestal que dejaba en el armario siempre en favor de su propia ropa la cual consideraba mucho más cómoda. No. Qué va… Lo que más le gustaba era pasar por el hostal de la Abuelita cada mañana a las 6:30 y ver a Ruby Lucas detrás de la barra. No era de esos babosos repulsivos que la miraban todo el rato. Qué va. A John le bastaba con saberse cerca de ella en esa habitación o con verla sonreírle cuando le entregaba su café sobre la barra… Le parecía la mujer más guapa que habia visto en su vida y todavia estaba reuniendo el valor para atreverse a pedirle una cita. O…. a decirle algo que no fuera “un café con leche” y “gracias”.

    Aunque todos sus sentidos estuvieran puestos en Ruby, no pudo evitar que llegara a sus oídos la conversacion que Archie y Marco mantenían en una mesa cerca de la barra, tras él.

    -Sí… Una chica… Cuando fui ayer a comisaria Graham la tenía en una celda. Al parecer se chocó con el cartel… -comentaba Marco.

    -Es raro… ¿La madre de Henry? -preguntó Archie.

    Marco emitió un efusivo sonido afirmativo.

    -Sí…. Al parecer va a quedarse…- comentó la Abuelita atravesando el salón para llegar hasta la barra- Pidió una habitación anoche…

    -Pues me alegro mucho de que el crío tenga a su madre en su vida. La alcaldesa es una mujer ocupada y…

    Archie pareció estar de acuerdo. Después de eso se escuchó el tintineo de una taza sobre el platito.

    -Tengo que irme ya… La alcaldesa me ha pedido que revise los engranajes del reloj de la torre… Anoche se puso en marcha…

    John frunció el ceño y se giró.

    -¿El reloj funciona? -preguntó.


    𝑹𝒐𝒋𝒂 ·𝑹𝑼𝑩𝒀·
    Como cada noche soñó con una nube púrpura que lo arrasaba todo. Soñó con los gritos de las personas que habían sido sus amigos, su gente… Soñó con el sonido de la campana del castillo de Blancanieves. Y soñó con esa capa roja. Soñó con ella… Y, lo último que retuvo en su conciencia antes de despertar fue el sentimiento de desazón y miedo a perderla… Pero cuando despertó, todo aquello se esfumó. Y si alguien hubiera estado atento a los ojos castaños de John Storrie hubiera podido ver la nube purpura deshaciéndose en sus iris, como el reflejo vidrioso de un recuerdo traumático. Como cada mañana, procesó durante dos segundos aquel sueño antes de olvidarlo y salió de la cama. Aún era de noche pero tenía que patrullar el bosque. Graham le habia pedido que echara un vistazo ya que algunos ciudadanos aseguraban haber visto un ciervo y, aunque Storybrooke no contaba con coto de caza, la visión de este ciervo ya estaba animando a algunos a ir en pos del animal. Le gustaba el bosque, le gustaba el silencio desaparecer entre los sonidos de la fauna autóctona. Pero lo que le gustaba más era lo que hacía antes de ir al bosque. Y no, no se trataba de su ducha matutina, y tampoco del uniforme de guarda forestal que dejaba en el armario siempre en favor de su propia ropa la cual consideraba mucho más cómoda. No. Qué va… Lo que más le gustaba era pasar por el hostal de la Abuelita cada mañana a las 6:30 y ver a Ruby Lucas detrás de la barra. No era de esos babosos repulsivos que la miraban todo el rato. Qué va. A John le bastaba con saberse cerca de ella en esa habitación o con verla sonreírle cuando le entregaba su café sobre la barra… Le parecía la mujer más guapa que habia visto en su vida y todavia estaba reuniendo el valor para atreverse a pedirle una cita. O…. a decirle algo que no fuera “un café con leche” y “gracias”. Aunque todos sus sentidos estuvieran puestos en Ruby, no pudo evitar que llegara a sus oídos la conversacion que Archie y Marco mantenían en una mesa cerca de la barra, tras él. -Sí… Una chica… Cuando fui ayer a comisaria Graham la tenía en una celda. Al parecer se chocó con el cartel… -comentaba Marco. -Es raro… ¿La madre de Henry? -preguntó Archie. Marco emitió un efusivo sonido afirmativo. -Sí…. Al parecer va a quedarse…- comentó la Abuelita atravesando el salón para llegar hasta la barra- Pidió una habitación anoche… -Pues me alegro mucho de que el crío tenga a su madre en su vida. La alcaldesa es una mujer ocupada y… Archie pareció estar de acuerdo. Después de eso se escuchó el tintineo de una taza sobre el platito. -Tengo que irme ya… La alcaldesa me ha pedido que revise los engranajes del reloj de la torre… Anoche se puso en marcha… John frunció el ceño y se giró. -¿El reloj funciona? -preguntó. [R0JAOUAT]
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    Me shockea
    2
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados