• Sin importar cómo sea el niño, el amor de una madre es el mismo siempre porque, ¿Debería haber una diferencia en el Amor?.
    Sin importar cómo sea el niño, el amor de una madre es el mismo siempre porque, ¿Debería haber una diferencia en el Amor?.
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  • — Ay madre, ¡muchas gracias, es preciosa!

    Chris Claire
    — Ay madre, ¡muchas gracias, es preciosa! [SIPH0NER]
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  • ¿ 🆀🆄🅴 🅴🆂 🅿🅴🅾🆁 🆀🆄🅴 🅴🅻 🅳🅴🅱🅴🆁?

    Ya han pasados cuatro meses desde que hablé con mi madre, mi padre murió hace 3 y por problemas del trabajo no pude ir a despedirme de el.

    Y desde entonces mi familia no me dirige la palabra, ahora vivo reprochandome mi falta de carácter, viviendo con la culpa que me atormentan cada noche, a veces creo ver su fantasma, honestamente ya debería estar acostumbrada, después de todo ese es mi trabajo, pero me pesa cada día más con forme pasa el tiempo y me preguntó ¿ Algún día volveré a casa?

    — [ El número que usted marco no está disponible ]
    ¿ 🆀🆄🅴 🅴🆂 🅿🅴🅾🆁 🆀🆄🅴 🅴🅻 🅳🅴🅱🅴🆁? Ya han pasados cuatro meses desde que hablé con mi madre, mi padre murió hace 3 y por problemas del trabajo no pude ir a despedirme de el. Y desde entonces mi familia no me dirige la palabra, ahora vivo reprochandome mi falta de carácter, viviendo con la culpa que me atormentan cada noche, a veces creo ver su fantasma, honestamente ya debería estar acostumbrada, después de todo ese es mi trabajo, pero me pesa cada día más con forme pasa el tiempo y me preguntó ¿ Algún día volveré a casa? — [ El número que usted marco no está disponible ]
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  • No soy como mi padre o como mi madre , solo soy yo la union de dos razas

    https://vm.tiktok.com/ZS9dEWSY6cxA1-ngpZP/
    No soy como mi padre o como mi madre , solo soy yo la union de dos razas https://vm.tiktok.com/ZS9dEWSY6cxA1-ngpZP/
    @kevin.simebtak

    Entre la Luz y la Obscuridad Rap de Tristán del anime The Seven Deadly Sins: Four Knights of the Apocalypse #Tristan #los7pecadoscapitales #los4jinetesdelapocalipsis #Kevinsimebtak #Anime

    ♬ sonido original - Kevin Simebtak
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  • Videollamada crítica
    Fandom Free rol
    Categoría Drama
    Sigo bastante molesta con madre se suponía que iba a quedarse una temporada en Salem, para pasarme más tiempo las tres juntas, mejorar la relación con mi chico y sobre todo que volviera a empezar desde cero.
    Todo fueron mentiras, ya que en cuanto su último novio le comenzó a pedir disculpas prometiéndola que iba a cambiar y más engaños.
    Ha vuelto a caer de nuevo en sus monstruosas garras, cierro otra vez mi joyero estoy muy cabreada.
    Ni siquiera sea despedido de sus hijas, ha huido como una rata.

    De repente escuchó la melodía de mi teléfono, mi madre me esta haciendo una videollamada.
    Al apretar el botón verde veo que se encuentra sentada dentro de un coche en movimiento.

    -Si quieres tus cosas puedes venir en una hora, lo he dejado todo fuera.

    au Luna Granger
    Sigo bastante molesta con madre se suponía que iba a quedarse una temporada en Salem, para pasarme más tiempo las tres juntas, mejorar la relación con mi chico y sobre todo que volviera a empezar desde cero. Todo fueron mentiras, ya que en cuanto su último novio le comenzó a pedir disculpas prometiéndola que iba a cambiar y más engaños. Ha vuelto a caer de nuevo en sus monstruosas garras, cierro otra vez mi joyero estoy muy cabreada. Ni siquiera sea despedido de sus hijas, ha huido como una rata. De repente escuchó la melodía de mi teléfono, mi madre me esta haciendo una videollamada. Al apretar el botón verde veo que se encuentra sentada dentro de un coche en movimiento. -Si quieres tus cosas puedes venir en una hora, lo he dejado todo fuera. au [CxEvans7]
    Tipo
    Individual
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    Cualquier línea
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    Terminado
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    #Ro se viene cambios en la relación de aki y mitsu. La tercera discordia es la madre que dio la vida de Mitsuru. Una mujer que es lo peor que puedes tener a tu lado.
    #Ro se viene cambios en la relación de aki y mitsu. La tercera discordia es la madre que dio la vida de Mitsuru. Una mujer que es lo peor que puedes tener a tu lado.
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  • Mi Madre tenía un estilo único, siempre le vendía sus obras a un comprador misterioso.
    Imagina mi sorpresa cuando ese comprador resultó ser tan... extravagante, por no decir mágico y con mucha brillantina.
    Mi Madre tenía un estilo único, siempre le vendía sus obras a un comprador misterioso. Imagina mi sorpresa cuando ese comprador resultó ser tan... extravagante, por no decir mágico y con mucha brillantina.
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  • Me alegro tanto de ver a mi madre pero quién más lo esta es mi prometido, así ya nos tiene a las dos para cocinarle.
    Me alegro tanto de ver a mi madre pero quién más lo esta es mi prometido, así ya nos tiene a las dos para cocinarle.
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  • ¿ Soy yo o huelo cierto pastel de mi segunda madre ?
    ¿ Soy yo o huelo cierto pastel de mi segunda madre ?
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  • 確信できる今だけ重ねて。
    Mikhail Wolfgang

    Mentiría si no dijera que la asfixia lo había perseguido como una sombra durante todo el día.

    Le costaba horrores sostener las notas altas, robando bocanadas de aire en pausas donde no correspondía; era una situación casi nauseabunda de sobrellevar frente a la clase. Pero Yuiichi no se permitiría detenerse. No iba a abandonar a los niños ni a recortarles el tiempo de lección por un "capricho" de su cuerpo. Con el tiempo, Yuiichi se había vuelto un experto en el arte del disimulo: apoyar la espalda recta contra la pared al cantar para liberar el diafragma, sentarse con frecuencia estratégica mientras ellos copiaban de la pizarra verde, o humedecerse los labios de forma constante sin llegar a beber. La restricción de líquidos era una tortura silenciosa; se estaba muriendo de sed en plena primavera, con la boca pastosa y el pecho rugiendo por un alivio que no llegaba.

    Le atormentaba la sensación de derrota cada vez que ayudaba a un alumno con un instrumento de viento. Recordaba con una punzada de fracaso el día que tuvo que soltar la trompeta, incapaz de mantener la presión necesaria sin sentir que el corazón se le salía por la garganta. Fue el inicio de una búsqueda desesperada por un instrumento que lo hiciera tan feliz como el violín, pero solo encontraba ecos de su propia limitación. Un fracaso tras otro.

    Al terminar la jornada, con los ojos irritados por el cansancio y el cuerpo operando casi en reserva, Yuiichi salió al pasillo buscando un poco de aire. Allí se topó con uno de sus alumnos más jóvenes, un pequeño cuya timidez rozaba el miedo, inherente a la de un niño que empieza a hacer cosas nuevas. El niño alguna vez mencionó que su madre era una persona "rara", una palabra casi dignificante, un eufemismo que a Yuiichi le calaba hasta los huesos; él también había lidiado con una madre "rara" en el mejor de los casos. Le dolía ver ese miedo a decepcionar, esa desolación infantil que él conocía tan bien. Se sentía impotente; al final del día, solo era un docente enfermo tratando de no desmoronarse antes de la última campana. Pero el no podía hacer nada, o al menos no mucho.

    El niño se le acercó como si hubiera visto un fantasma, había tratado de explicar algo que sucedía en la entrada de la institución, no en la reja de la entrada, más bien, en la entrada del edificio. Yuiichi se sorprendió al ver que el hombre extraño seguía allí, estático en los límites de la estructura. Con un paso lento y patoso que no podía evitar, casi arrastrando su propia fatiga, solo se acercó para intervenir.

    —Disculpe... —Su voz salió más afónica de lo que pretendía. Se vio obligado a tomar una respiración larga y profunda, una que le dolió en el centro del pecho, antes de continuar. No se atrevió a mirarlo a los ojos de inmediato. En su lugar, fijó la vista en las manos del desconocido, buscando cualquier señal de peligro, y luego en sus pies, tratando de estabilizar su propio equilibrio —Esta es una institución educativa... ¿Tiene a algún familiar aquí que venga a buscar? —Hizo una pausa obligatoria, tomando otra bocanada de aire para que sus pulmones no lo traicionaran, aun manteniendo la formalidad con la que se había criado —Si no es así... ¿podría retirarse, por favor?

    Dios, que día largo.
    確信できる今だけ重ねて。 [MishaWolfgang0] Mentiría si no dijera que la asfixia lo había perseguido como una sombra durante todo el día. Le costaba horrores sostener las notas altas, robando bocanadas de aire en pausas donde no correspondía; era una situación casi nauseabunda de sobrellevar frente a la clase. Pero Yuiichi no se permitiría detenerse. No iba a abandonar a los niños ni a recortarles el tiempo de lección por un "capricho" de su cuerpo. Con el tiempo, Yuiichi se había vuelto un experto en el arte del disimulo: apoyar la espalda recta contra la pared al cantar para liberar el diafragma, sentarse con frecuencia estratégica mientras ellos copiaban de la pizarra verde, o humedecerse los labios de forma constante sin llegar a beber. La restricción de líquidos era una tortura silenciosa; se estaba muriendo de sed en plena primavera, con la boca pastosa y el pecho rugiendo por un alivio que no llegaba. Le atormentaba la sensación de derrota cada vez que ayudaba a un alumno con un instrumento de viento. Recordaba con una punzada de fracaso el día que tuvo que soltar la trompeta, incapaz de mantener la presión necesaria sin sentir que el corazón se le salía por la garganta. Fue el inicio de una búsqueda desesperada por un instrumento que lo hiciera tan feliz como el violín, pero solo encontraba ecos de su propia limitación. Un fracaso tras otro. Al terminar la jornada, con los ojos irritados por el cansancio y el cuerpo operando casi en reserva, Yuiichi salió al pasillo buscando un poco de aire. Allí se topó con uno de sus alumnos más jóvenes, un pequeño cuya timidez rozaba el miedo, inherente a la de un niño que empieza a hacer cosas nuevas. El niño alguna vez mencionó que su madre era una persona "rara", una palabra casi dignificante, un eufemismo que a Yuiichi le calaba hasta los huesos; él también había lidiado con una madre "rara" en el mejor de los casos. Le dolía ver ese miedo a decepcionar, esa desolación infantil que él conocía tan bien. Se sentía impotente; al final del día, solo era un docente enfermo tratando de no desmoronarse antes de la última campana. Pero el no podía hacer nada, o al menos no mucho. El niño se le acercó como si hubiera visto un fantasma, había tratado de explicar algo que sucedía en la entrada de la institución, no en la reja de la entrada, más bien, en la entrada del edificio. Yuiichi se sorprendió al ver que el hombre extraño seguía allí, estático en los límites de la estructura. Con un paso lento y patoso que no podía evitar, casi arrastrando su propia fatiga, solo se acercó para intervenir. —Disculpe... —Su voz salió más afónica de lo que pretendía. Se vio obligado a tomar una respiración larga y profunda, una que le dolió en el centro del pecho, antes de continuar. No se atrevió a mirarlo a los ojos de inmediato. En su lugar, fijó la vista en las manos del desconocido, buscando cualquier señal de peligro, y luego en sus pies, tratando de estabilizar su propio equilibrio —Esta es una institución educativa... ¿Tiene a algún familiar aquí que venga a buscar? —Hizo una pausa obligatoria, tomando otra bocanada de aire para que sus pulmones no lo traicionaran, aun manteniendo la formalidad con la que se había criado —Si no es así... ¿podría retirarse, por favor? Dios, que día largo.
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