• Que aburrida es la vida de un compositor pasar oras con un lápiz y cuaderno y 5 jarras de café para que nadie escuche tus letras y les den el reconocimiento a otros artistas
    Que aburrida es la vida de un compositor pasar oras con un lápiz y cuaderno y 5 jarras de café para que nadie escuche tus letras y les den el reconocimiento a otros artistas
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  • Ataque a la Fundación de Carcosa
    Fandom OC
    Categoría Acción
    Anneliese Illán

    MENSAJE CLASIFICADO: MISIÓN #678

    COMENZANDO VIDEO...

    -En la pantalla del comunicador de la cazadora, se mostraba una señal de audio que reaccionaba a la voz del mafioso con el que había trabajado tanto tiempo. -

    Hey. Es bueno saber que puedo contar contigo. Aunque, debo admitir que me sorprende que no prefirieras esperar por otra misión vampírica.

    -El comunicador dejaba de mostrar la señal de audio y en su lugar, emergen 4 imágenes que se situaban en distintas partes de pantalla, como si varias ventanas de un ordenador se acomodasen. En la primera imagen, se muestra a un grupo de 7 personas vistiendo túnicas amarillas alrededor de un símbolo desconocido. La foto parecía ser tomada de forma oculta. La segunda imagen presentaba con estática lo que parecía ser una figura humanoide con una túnica amarilla, sentada en un trono, sin poder apreciarse su rostro. En la tercera imagen, yacía un libro de apariencia simple, con una portada color café claro, y unas palabras escritas en ella en un idioma desconocido el cuál, mientras más lo observase, de alguna forma, muy lentamente las letras comenzaban a tomar forma en un idioma que sí entendía la mercenaria. La última imagen trataba de dos imágenes adjuntas en una sola, notable que era este el caso por lo claramente distintas la una de la otra. Una mitad revelaba una especie de portal en forma de diamante con una energía color verde además de trazos de color negro emergiendo de esta, mientras que la otra mitad mostraba lo que parecía ser una compañía situada en las afueras de una ciudad-

    Quienes ves en la primera imagen son los llamados "La Hermandad del Signo de Amarillo" esta gente no son solo esos de ahí, hay miles dispersados por el mundo, en distintas especies y sociedades. Sirven a Hastur, un dios primigenio cuyos objetivos son desconocidos, como la mayoría de su familia, pero que claramente no es bueno. Apenas tenemos una representación de lo que aparentemente puede ser uno de sus avatares más famosos en la segunda imagen. Esta gente intenta expandir su obra para conseguir más adeptos. ¿Por qué una obra te preguntarás? Sencillo, es algo parecido al necronomicón. Es la forma en que puedes contactar directamente con esa deidad. Lo que aparenta ser una obra de teatro escrita, es una trampa mortal. Sucede que, mientras más leas el libro, más cordura perderás y menos voluntad tendrás para dejar de leerlo. Esa cosa se adapta al idioma de cualquier ser vivo, por lo que evita a toda costa leerlo, ni siquiera frases de ello.

    Ahora bien, el objetivo principal, es evitar que esta gente logre completar su ritual para invocar a ese dios. No obstante, hay dos caminos por los que puedes elegir. El primero es ingresando al portal. Llegaremos a una dimensión totalmente desconocida, limpiaremos lo que haya allí e interrumpiremos el ritual directamente. Suena fácil y directo, pero estaremos en tierra de nadie, en un limbo del que, tienen más influencia esa gente que nosotros. Claramente esta es una misión en la que voy a participar, por lo que puedes estar segura de al menos tener a alguien que te apoye en caso de que las cosas se pongan feas.

    La segunda forma, es ir y atacar a la fundación de Carcosa, quienes son parte de igual forma de dicha hermandad. Tendríamos que destruir un dispositivo. Resulta que están intentando conseguir más adeptos para el ritual. Su objetivo es utilizar dicha máquina para esparcir la obra en medios digitales de forma masiva. Básicamente, intentan que todo dispositivo electrónico contenga el libro por completo y sea obligado a leerse. Parece sencillo ir y hacer desastre allí, pero están armados hasta los dientes y seguramente tienen algún contacto con esa dimensión que pueda hacernos la vida difícil también. Para esta entiendo que no vas a necesitar mi ayuda, al menos que claramente quieras ver explosiones por todos lados.

    Ahora bien. Te mencioné que Hastur es un dios, pero realmente se desconoce si lo es, pues, solo se sabe de su avatar del rey de amarillo. ¿Es un lugar? ¿Es un objeto? ¿Es una entidad? ¿Una manifestación de un concepto que no podemos entender? Sea lo que sea, no me interesa intentar explorarlo. Me es suficiente con ver como terminan los que lo intentaron. Así que, tú tampoco lo intentes.

    ¡Te veo allí muchacha!

    -TRANSMISIÓN TERMINADA.

    ZONA DE INICIO DE MISIÓN A ELEGIR:

    Zona A: ××××××××××××-

    —-> Zona B: Fundación de Carcosa

    ¿ESTÁ SEGURA DE SU ELECCIÓN?

    —>SÍ

    NO



    ZONA B HA SIDO SELECCIONADA: Fundación de Carcosa. TRANSMITIENDO COORDENADAS…


    -La voz del hombre se hizo nuevamente presente-

    Vaya. Para nada una sorpresa que ibas a elegir esta zona. Bien, como mencioné en el video, hay una máquina que debes destruir. Cualquier duda que tengas puedes utilizar el comunicador para solicitar información. Estaré disponible para guiarte si lo necesitas.


    -A las seis y media de la tarde, tanto Anneliese como Illán se encontraban dentro de un helicóptero militar pequeño, de un color “Jet Black”. Por la falta de ruido excesivo del mismo y su comodidad en el trayecto, claramente demostraba que la organización para la cual estaban trabajando, tenía acceso a tecnología reservada para gobiernos.-

    Piloto: Estamos cerca del punto de aterrizaje. Recuerden que este será el mismo lugar en el que los recogeremos si así lo ven conveniente luego de que terminen de completar la misión.

    -Luego de sobrevolar por unos minutos una zona boscosa, se apreciaba una zona algo despejada del bosque, lo suficiente como para que un helicóptero de dicho tamaño, pudiese aterrizar sin problemas. Una vez realizada dicha acción y que ambas personas bajasen con su equipamiento, el helicóptero volvió a ascender una vez más, alejándose de la zona en dirección contraria.-

    Comunicador: DISTANCIA DEL OBJETIVO, 3 KILÓMETROS.

    -El comunicador mostraba un mapa satelital de la zona con el que se podía interactuar. La fundación se encontraba algo rodeada por vegetación, pero no era lo suficiente como para poder entrar directamente utilizandola a su favor. La noche, el equipamiento y las capacidades de los mercenarios, era lo único que podría ayudarlos a completar la misión.-
    [Made_To_Hunt] [Cursed_Bastard] MENSAJE CLASIFICADO: MISIÓN #678 COMENZANDO VIDEO... -En la pantalla del comunicador de la cazadora, se mostraba una señal de audio que reaccionaba a la voz del mafioso con el que había trabajado tanto tiempo. - Hey. Es bueno saber que puedo contar contigo. Aunque, debo admitir que me sorprende que no prefirieras esperar por otra misión vampírica. -El comunicador dejaba de mostrar la señal de audio y en su lugar, emergen 4 imágenes que se situaban en distintas partes de pantalla, como si varias ventanas de un ordenador se acomodasen. En la primera imagen, se muestra a un grupo de 7 personas vistiendo túnicas amarillas alrededor de un símbolo desconocido. La foto parecía ser tomada de forma oculta. La segunda imagen presentaba con estática lo que parecía ser una figura humanoide con una túnica amarilla, sentada en un trono, sin poder apreciarse su rostro. En la tercera imagen, yacía un libro de apariencia simple, con una portada color café claro, y unas palabras escritas en ella en un idioma desconocido el cuál, mientras más lo observase, de alguna forma, muy lentamente las letras comenzaban a tomar forma en un idioma que sí entendía la mercenaria. La última imagen trataba de dos imágenes adjuntas en una sola, notable que era este el caso por lo claramente distintas la una de la otra. Una mitad revelaba una especie de portal en forma de diamante con una energía color verde además de trazos de color negro emergiendo de esta, mientras que la otra mitad mostraba lo que parecía ser una compañía situada en las afueras de una ciudad- Quienes ves en la primera imagen son los llamados "La Hermandad del Signo de Amarillo" esta gente no son solo esos de ahí, hay miles dispersados por el mundo, en distintas especies y sociedades. Sirven a Hastur, un dios primigenio cuyos objetivos son desconocidos, como la mayoría de su familia, pero que claramente no es bueno. Apenas tenemos una representación de lo que aparentemente puede ser uno de sus avatares más famosos en la segunda imagen. Esta gente intenta expandir su obra para conseguir más adeptos. ¿Por qué una obra te preguntarás? Sencillo, es algo parecido al necronomicón. Es la forma en que puedes contactar directamente con esa deidad. Lo que aparenta ser una obra de teatro escrita, es una trampa mortal. Sucede que, mientras más leas el libro, más cordura perderás y menos voluntad tendrás para dejar de leerlo. Esa cosa se adapta al idioma de cualquier ser vivo, por lo que evita a toda costa leerlo, ni siquiera frases de ello. Ahora bien, el objetivo principal, es evitar que esta gente logre completar su ritual para invocar a ese dios. No obstante, hay dos caminos por los que puedes elegir. El primero es ingresando al portal. Llegaremos a una dimensión totalmente desconocida, limpiaremos lo que haya allí e interrumpiremos el ritual directamente. Suena fácil y directo, pero estaremos en tierra de nadie, en un limbo del que, tienen más influencia esa gente que nosotros. Claramente esta es una misión en la que voy a participar, por lo que puedes estar segura de al menos tener a alguien que te apoye en caso de que las cosas se pongan feas. La segunda forma, es ir y atacar a la fundación de Carcosa, quienes son parte de igual forma de dicha hermandad. Tendríamos que destruir un dispositivo. Resulta que están intentando conseguir más adeptos para el ritual. Su objetivo es utilizar dicha máquina para esparcir la obra en medios digitales de forma masiva. Básicamente, intentan que todo dispositivo electrónico contenga el libro por completo y sea obligado a leerse. Parece sencillo ir y hacer desastre allí, pero están armados hasta los dientes y seguramente tienen algún contacto con esa dimensión que pueda hacernos la vida difícil también. Para esta entiendo que no vas a necesitar mi ayuda, al menos que claramente quieras ver explosiones por todos lados. Ahora bien. Te mencioné que Hastur es un dios, pero realmente se desconoce si lo es, pues, solo se sabe de su avatar del rey de amarillo. ¿Es un lugar? ¿Es un objeto? ¿Es una entidad? ¿Una manifestación de un concepto que no podemos entender? Sea lo que sea, no me interesa intentar explorarlo. Me es suficiente con ver como terminan los que lo intentaron. Así que, tú tampoco lo intentes. ¡Te veo allí muchacha! -TRANSMISIÓN TERMINADA. ZONA DE INICIO DE MISIÓN A ELEGIR: Zona A: ××××××××××××- —-> Zona B: Fundación de Carcosa ¿ESTÁ SEGURA DE SU ELECCIÓN? —>SÍ NO ZONA B HA SIDO SELECCIONADA: Fundación de Carcosa. TRANSMITIENDO COORDENADAS… -La voz del hombre se hizo nuevamente presente- Vaya. Para nada una sorpresa que ibas a elegir esta zona. Bien, como mencioné en el video, hay una máquina que debes destruir. Cualquier duda que tengas puedes utilizar el comunicador para solicitar información. Estaré disponible para guiarte si lo necesitas. -A las seis y media de la tarde, tanto Anneliese como Illán se encontraban dentro de un helicóptero militar pequeño, de un color “Jet Black”. Por la falta de ruido excesivo del mismo y su comodidad en el trayecto, claramente demostraba que la organización para la cual estaban trabajando, tenía acceso a tecnología reservada para gobiernos.- Piloto: Estamos cerca del punto de aterrizaje. Recuerden que este será el mismo lugar en el que los recogeremos si así lo ven conveniente luego de que terminen de completar la misión. -Luego de sobrevolar por unos minutos una zona boscosa, se apreciaba una zona algo despejada del bosque, lo suficiente como para que un helicóptero de dicho tamaño, pudiese aterrizar sin problemas. Una vez realizada dicha acción y que ambas personas bajasen con su equipamiento, el helicóptero volvió a ascender una vez más, alejándose de la zona en dirección contraria.- Comunicador: DISTANCIA DEL OBJETIVO, 3 KILÓMETROS. -El comunicador mostraba un mapa satelital de la zona con el que se podía interactuar. La fundación se encontraba algo rodeada por vegetación, pero no era lo suficiente como para poder entrar directamente utilizandola a su favor. La noche, el equipamiento y las capacidades de los mercenarios, era lo único que podría ayudarlos a completar la misión.-
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  • "Ayúdame"
    Fandom Sobrenatural ~ Crónicas Vampíricas
    Categoría Crossover
    sᴛᴀʀᴛᴇʀ ᴘᴀʀᴀ: 𝐒A𝐌 W𝐈N𝐂H𝐄S𝐓E𝐑

    Las manadas de hombres lobo ya no eran tan escasas como lo fueron antaño. Siglos atrás los hombres lobo eran una de las especies dominantes sobre la tierra, pero la proliferación de vampiros y cazadores habia obligado a las manadas a esconderse. A ocultarse en pueblos, en las montañas, en lugares donde poder pasar desapercibidos. Y asi, poco a poco, el gen del hombre lobo durmió. No todos los descendientes de las grandes manadas activaban su maldición lupina. Hombres y mujeres vivían y morían sin activar nunca su maldición y, poco a poco, se perdió el legado.

    Pero ese no habia sido el caso de los Wood. De las familias licántropas, los pertenecientes a la manada Apisi, ahora disgregada por el país, los Wood eran los únicos que todavia reconocían y recordaban su legado, sus leyendas. Asentados en Kansas, disfrutaban de la licantropía y no la consideraban una maldición. El dolor de la transformación, a diferencia de para otras familias, se tornaba cada vez más soportable con cada luna llena. Y, en lugar de encerrarse y encadenarse en sótanos y celdas, la familia Wood corría por el bosque. Libres. Aullando a la luna y disfrutando del instinto y las horas lupinas. Asi habia sido desde que Hazel tenia uso de razón. Desde que desatara su maldición a los diecisiete años se habia transformado con cada luna llena al resguardo y cobijo de sus padres y su familia. Su padre, era el alfa de la manada o al menos, de aquel grupo de lobos y, algún día, esperaba que su hija ocupara su lugar. Para ello la habia criado…

    Hasta aquella luna llena…

    Hazel corría por el bosque, olfateando, sintiendo el aire en su pelaje, sintiéndose libre. Sus patas parecían volar sobre el suelo, corriendo a tal velocidad que nada podía pararla. Nada salvo… Aquel sonido estridente y desgarrador. La loba alzó sus orejas irguiendo el cuello, alarmada, preocupada. Un aullido de dolor y muerte llegó hasta ella. Cercano y fulminante. Y supo que habia perdido a alguien de su manada.

    Un nuevo disparo. Un nuevo aullido mortecino.

    Hazel no se quedó a esperar su turno. Echó a correr en dirección contraria sabiendo que no podía regresar a casa. Porque si esos cazadores los habían encontrado allí era porque sabían exactamente cómo y dónde Vivian. Asi que Hazel corrió a toda velocidad, huyendo de los disparos y la muerte que amenazaba con alcanzarla.

    Un proyectil le acertó en el costado en plena carrera y la loba, herida y magullada, cayó estrepitosamente contra el suelo. Resollaba, asustada. Dolía, quemaba. Aquella herida le habia quitado el aliento y sabia que se desangraba. Pero no podía dejar que su manada terminara asi. Tenia que vivir.

    Asi que tratando de hacer caso omiso a los disparos que llenaban el ambiente, Hazel volvio a erguirse sobre sus cuatro patas. Sanaria. Aquella herida sanaría gracias a la magia de la luna llena. Sanaria… Echó a correr de nuevo, esta vez algo más cansada, algo más lenta. Pero corrió todo cuanto daban sus patas. Y corrió toda la noche, cruzando pueblos, atravesando bosques mientras aquella ultima noche de luna llena duraba. Corrió hasta que los disparos ya eran inexistentes en el eco de la noche.

    >> Despertó desnuda en medio del bosque. Con la salida del sol su cuerpo habia recuperado su forma humana y ella se habia desmayado entre ramas y pequeños arbustos. Profirió un quejido llevándose una mano al costado allí donde la herida de bala aun sanaba lentamente. La sangre teñía su piel bronceada. Pero sabia que, aunque dolía, estaba fuera de peligro. Sobreviviría. Lo haría.

    Era la única superviviente de su manada. Y la certeza y la soledad de aquel pensamiento la abrumaron haciendo que la muchacha dejara ir un ligero y corto sollozo. Por todos los que queria, que habia perdido y que no volvería a ver. Se llevó una mano a los labios y se encogió sobre si misma, llorando a los caídos, a aquella terrorífica noche. Y cuando sintió que se quedaba sin aire, decidió que tenia que salir de allí.

    Desnuda recorrió el bosque hasta encontrar civilización. Y cuando el cansancio hizo que sus piernas temblaran, finalmente encontró un pequeño camping de caravanas. Le llegaban voces. Niños, familias. Salpicaduras de agua en una piscina. El olor de una barbacoa, podía ver la pequeña columna de humo alzarse entre algunas caravanas… Y allí, delante de ella, desprotegida… una cuerda de tender con algo de ropa. No se paró a ver qué era. Llegó hasta allí, y cogió lo primero que pilló. Una camiseta blanca de manga corta, una chaqueta vaquera y unos pantalones de chándal. Y, con las mismas, salió de allí volviendo a internarse en el bosque.

    Porque habia algo que no os he contado. Y es que la familia Wood tenia una leyenda. Una leyenda inmemorial. Su padre siempre le habia contado que la razon por la que su bisabuelo se habia instalado allí con su manada era una muy sencilla. Protección. La manada protegía a un grupo de Hombres. Los Hombres de Letras. Y ellos los protegían tambien. Un acuerdo del pasado, un pacto de no dañarse mutuamente nunca más. Un pacto de hermandad. No estaba firmado en ninguna parte y nadie podía corroborar que fuera real. Pero tenia una localización. Lebanon. Y hasta allí le habían conducido sus pisadas. Si quedaba alguien allí, habrían de ayudarla, darle cobijo o un lugar donde averiguar quién le habia arrebatado a su familia..

    “A las puertas de Lebanon, interno en el bosque, accesible por pocos caminos, se yergue el orgulloso bastión. Lobos y hombres lo consideran su salvación”

    Era una mierda de rima y parecía demasiado barata para ser una leyenda demasiado antigua, pero Hazel siempre habia creído que su bisabuelo no tendría demasiada idea de mensajes crípticos. Hubiera sido un espía terrible.

    Pero al menos tenia una pista. A las afueras de Lebanon, en el bosque…

    Caminó descalza por la tierra, indemne a las ramas o piedras. Cansada, desolada y sangrando. La sangre se habia transferido a su camiseta, y sin alimento y descanso correcto, aquella herida no sanaba de forma correcta.

    Escuchó los pasos de una carrera. Cerca de ella. Pero no lo advirtió tan a tiempo como podría haberlo hecho en pleno uso de sus facultades físicas. Antes de que la vista se le nublase pudo ver como un hombre se acercaba a ella haciendo footing y se detenía al verla en el camino. Quizás se lo habia imaginado, quizás no. Pero…

    -Ayuda… me… -dijo Hazel antes de perder el sentido y caer, desmayada, en medio del camino.
    sᴛᴀʀᴛᴇʀ ᴘᴀʀᴀ: [SAM.MY] Las manadas de hombres lobo ya no eran tan escasas como lo fueron antaño. Siglos atrás los hombres lobo eran una de las especies dominantes sobre la tierra, pero la proliferación de vampiros y cazadores habia obligado a las manadas a esconderse. A ocultarse en pueblos, en las montañas, en lugares donde poder pasar desapercibidos. Y asi, poco a poco, el gen del hombre lobo durmió. No todos los descendientes de las grandes manadas activaban su maldición lupina. Hombres y mujeres vivían y morían sin activar nunca su maldición y, poco a poco, se perdió el legado. Pero ese no habia sido el caso de los Wood. De las familias licántropas, los pertenecientes a la manada Apisi, ahora disgregada por el país, los Wood eran los únicos que todavia reconocían y recordaban su legado, sus leyendas. Asentados en Kansas, disfrutaban de la licantropía y no la consideraban una maldición. El dolor de la transformación, a diferencia de para otras familias, se tornaba cada vez más soportable con cada luna llena. Y, en lugar de encerrarse y encadenarse en sótanos y celdas, la familia Wood corría por el bosque. Libres. Aullando a la luna y disfrutando del instinto y las horas lupinas. Asi habia sido desde que Hazel tenia uso de razón. Desde que desatara su maldición a los diecisiete años se habia transformado con cada luna llena al resguardo y cobijo de sus padres y su familia. Su padre, era el alfa de la manada o al menos, de aquel grupo de lobos y, algún día, esperaba que su hija ocupara su lugar. Para ello la habia criado… Hasta aquella luna llena… Hazel corría por el bosque, olfateando, sintiendo el aire en su pelaje, sintiéndose libre. Sus patas parecían volar sobre el suelo, corriendo a tal velocidad que nada podía pararla. Nada salvo… Aquel sonido estridente y desgarrador. La loba alzó sus orejas irguiendo el cuello, alarmada, preocupada. Un aullido de dolor y muerte llegó hasta ella. Cercano y fulminante. Y supo que habia perdido a alguien de su manada. Un nuevo disparo. Un nuevo aullido mortecino. Hazel no se quedó a esperar su turno. Echó a correr en dirección contraria sabiendo que no podía regresar a casa. Porque si esos cazadores los habían encontrado allí era porque sabían exactamente cómo y dónde Vivian. Asi que Hazel corrió a toda velocidad, huyendo de los disparos y la muerte que amenazaba con alcanzarla. Un proyectil le acertó en el costado en plena carrera y la loba, herida y magullada, cayó estrepitosamente contra el suelo. Resollaba, asustada. Dolía, quemaba. Aquella herida le habia quitado el aliento y sabia que se desangraba. Pero no podía dejar que su manada terminara asi. Tenia que vivir. Asi que tratando de hacer caso omiso a los disparos que llenaban el ambiente, Hazel volvio a erguirse sobre sus cuatro patas. Sanaria. Aquella herida sanaría gracias a la magia de la luna llena. Sanaria… Echó a correr de nuevo, esta vez algo más cansada, algo más lenta. Pero corrió todo cuanto daban sus patas. Y corrió toda la noche, cruzando pueblos, atravesando bosques mientras aquella ultima noche de luna llena duraba. Corrió hasta que los disparos ya eran inexistentes en el eco de la noche. >> Despertó desnuda en medio del bosque. Con la salida del sol su cuerpo habia recuperado su forma humana y ella se habia desmayado entre ramas y pequeños arbustos. Profirió un quejido llevándose una mano al costado allí donde la herida de bala aun sanaba lentamente. La sangre teñía su piel bronceada. Pero sabia que, aunque dolía, estaba fuera de peligro. Sobreviviría. Lo haría. Era la única superviviente de su manada. Y la certeza y la soledad de aquel pensamiento la abrumaron haciendo que la muchacha dejara ir un ligero y corto sollozo. Por todos los que queria, que habia perdido y que no volvería a ver. Se llevó una mano a los labios y se encogió sobre si misma, llorando a los caídos, a aquella terrorífica noche. Y cuando sintió que se quedaba sin aire, decidió que tenia que salir de allí. Desnuda recorrió el bosque hasta encontrar civilización. Y cuando el cansancio hizo que sus piernas temblaran, finalmente encontró un pequeño camping de caravanas. Le llegaban voces. Niños, familias. Salpicaduras de agua en una piscina. El olor de una barbacoa, podía ver la pequeña columna de humo alzarse entre algunas caravanas… Y allí, delante de ella, desprotegida… una cuerda de tender con algo de ropa. No se paró a ver qué era. Llegó hasta allí, y cogió lo primero que pilló. Una camiseta blanca de manga corta, una chaqueta vaquera y unos pantalones de chándal. Y, con las mismas, salió de allí volviendo a internarse en el bosque. Porque habia algo que no os he contado. Y es que la familia Wood tenia una leyenda. Una leyenda inmemorial. Su padre siempre le habia contado que la razon por la que su bisabuelo se habia instalado allí con su manada era una muy sencilla. Protección. La manada protegía a un grupo de Hombres. Los Hombres de Letras. Y ellos los protegían tambien. Un acuerdo del pasado, un pacto de no dañarse mutuamente nunca más. Un pacto de hermandad. No estaba firmado en ninguna parte y nadie podía corroborar que fuera real. Pero tenia una localización. Lebanon. Y hasta allí le habían conducido sus pisadas. Si quedaba alguien allí, habrían de ayudarla, darle cobijo o un lugar donde averiguar quién le habia arrebatado a su familia.. “A las puertas de Lebanon, interno en el bosque, accesible por pocos caminos, se yergue el orgulloso bastión. Lobos y hombres lo consideran su salvación” Era una mierda de rima y parecía demasiado barata para ser una leyenda demasiado antigua, pero Hazel siempre habia creído que su bisabuelo no tendría demasiada idea de mensajes crípticos. Hubiera sido un espía terrible. Pero al menos tenia una pista. A las afueras de Lebanon, en el bosque… Caminó descalza por la tierra, indemne a las ramas o piedras. Cansada, desolada y sangrando. La sangre se habia transferido a su camiseta, y sin alimento y descanso correcto, aquella herida no sanaba de forma correcta. Escuchó los pasos de una carrera. Cerca de ella. Pero no lo advirtió tan a tiempo como podría haberlo hecho en pleno uso de sus facultades físicas. Antes de que la vista se le nublase pudo ver como un hombre se acercaba a ella haciendo footing y se detenía al verla en el camino. Quizás se lo habia imaginado, quizás no. Pero… -Ayuda… me… -dijo Hazel antes de perder el sentido y caer, desmayada, en medio del camino.
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  • El timbre del receso había sonado como una muy fuerte y ruidosa alarma de despertador... Taladrando en la cien de todos los allí presentes que, como zombis salieron afuera en busca de estirar las piernas y sus cuellos; era esperable después de una pesada mañana de clase de letras.
    Pero, de entre todos los escamosos y reptilianos dinosaurios que poblaban el aula, había una que no se había movido en lo absoluto... quizás absorta en su propio mundo, quizás dormida; por sus ojos muertos que miraban hacía el libro de texto que estudiaban en clase, no se sabía bien que era lo que pasaba por la mente de esa Utharaptor de escamas blancas, pero si algo era seguro, eso era que ella no tenía la mente allí. Quizás sea buena idea preguntarle ¿Qué dices?

    El timbre del receso había sonado como una muy fuerte y ruidosa alarma de despertador... Taladrando en la cien de todos los allí presentes que, como zombis salieron afuera en busca de estirar las piernas y sus cuellos; era esperable después de una pesada mañana de clase de letras. Pero, de entre todos los escamosos y reptilianos dinosaurios que poblaban el aula, había una que no se había movido en lo absoluto... quizás absorta en su propio mundo, quizás dormida; por sus ojos muertos que miraban hacía el libro de texto que estudiaban en clase, no se sabía bien que era lo que pasaba por la mente de esa Utharaptor de escamas blancas, pero si algo era seguro, eso era que ella no tenía la mente allí. Quizás sea buena idea preguntarle ¿Qué dices?
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    ¡Bienvenid@s a FicRol!
    Hoy damos la bienvenida a nuevos personajes que se unen a la comunidad de Personajes 3D:

    ㅤㅤ¡𝐒A𝐌 W𝐈N𝐂H𝐄S𝐓E𝐑!
    Raza: Humano
    Fandom: Supernatural
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    ㅤㅤ¡Riku Suzuki!
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    Fandom: OC
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    Es un placer teneros por aquí . Esperamos que disfrutéis creando historias, conexiones y momentos memorables dentro de FicRol.

    Soy Arwen, RolSage de Personajes 3D. Si tenéis dudas, necesitáis orientación o simplemente queréis charlar, mis DMs están abiertos. En mi fanpage encontraréis guías útiles para moveros por la plataforma con facilidad.

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    ¡Nos vemos en el Inicio!

    #RolSage3D #Personajes3D #Bienvenida3D
    ✨ ¡Bienvenid@s a FicRol! ✨ Hoy damos la bienvenida a nuevos personajes que se unen a la comunidad de Personajes 3D: ㅤㅤ¡[SAM.MY]! 🧬 Raza: Humano 👾 Fandom: Supernatural 💼 Hombre de letras || Legado ㅤㅤ¡[whisper_onyx_squirrel_846]! 🧬 Raza: Humano 👾 Fandom: OC 💼 Estudiante Universitario Es un placer teneros por aquí 🍂. Esperamos que disfrutéis creando historias, conexiones y momentos memorables dentro de FicRol. 🧙‍♀️ Soy Arwen, RolSage de Personajes 3D. Si tenéis dudas, necesitáis orientación o simplemente queréis charlar, mis DMs están abiertos. En mi fanpage encontraréis guías útiles para moveros por la plataforma con facilidad. 🔎 Recursos útiles para empezar: Normas básicas: https://ficrol.com/static/guidelines Guías y miniguías: https://ficrol.com/posts/147711 Grupo de Personajes 3D: https://ficrol.com/groups/Personajes3D Directorio 3D: https://ficrol.com/posts/181793 ¡Nos vemos en el Inicio! 🍁 #RolSage3D #Personajes3D #Bienvenida3D
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  • Dulce mentira.
    Fandom OC
    Categoría Drama
    ღ➶ 𝑺𝒂𝒓𝒂𝒉 ➶ღ

    "Cuando caigan las máscaras, cuando toda mentira sea descubierta, tu identidad será todo lo que te quede, pero a ti, que usas cada rostro como si de una moneda se tratase... ¿Qué te quedará?"

    [París - x/x/1885 - 11:28]

    Una época incierta en la que el nombre de Morana aún resonaba en alguna historia de los pueblos, pero como nada más que una fábula, la historia de una bruja avariciosa que se llevaba a los que se alejaban demasiado de las ciudades...

    La verdad era que no importaba dónde estuvieras, si le interesabas, incluso a plena vista era capaz de tomar lo que ella veía suyo... Pero no estamos aquí para hablar de eso ¿Verdad?

    Un mensaje, una carta, una invitación... El papel aún en su mano, su mirada leía las letras tratando de descifrar un mensaje oculto que... Sencillamente no había.

    "Hola, llevábamos tiempo sin hablar, así que pensé que una reunión estaría bien, te esperaré en ____ a mediodía."

    Una invitación tan simple y directa era algo extraño en el cerrado círculo de Morana, pero no era algo impensable ¿Quizás alguno de sus conocidos quería arrimar el hombro? Era posible.

    Caminaba sin prisa pero con paso firme, como era costumbre, el tiempo era algo tan abundante para ella como lo era el aire mismo, beneficios de tener una vida inmortal.

    Esta persona con la que había quedado era de las pocas que conocían el estado de su... Corazón, vamos a decir. Sabía que su esposo había fallecido, aunque no la forma y sabía que Morana prácticamente vivía en luto.

    Cierto era que la soledad por su parte había cobrado bastante, si no fuera por su regeneración, el insomnio constante al que se somete Morana se hubiera cobrado su vida y su cordura hace siglos, y es que dormir le traía las pesadillas más horribles que podía concebir... Los recuerdos.

    Apenas se dio cuenta de que se acercaba al sitio, guardó el papel en el bolsillo interior de su abrigo, no sin antes doblarlo un par de veces. Su mirada recorrió el lugar, tratando de ver si con quien se iba a reunir había llegado.

    Una cafetería, lo suficientemente simple como para no acumular gente, pero lo suficientemente buena como para ser uno de los lugares favoritos de Morana. Fue ahí que reconoció a la mujer y con calma se acercó.

    Una tenue sonrisa se dibujó en su rostro, alzó la mano un poco a modo de saludo y fue entonces que alzó la voz. — Hola, cuanto tiempo... — Su voz era tranquila, pues desconocía totalmente que ella no era la persona que aparentaba ser...
    [cyclone_jade_cow_411] "Cuando caigan las máscaras, cuando toda mentira sea descubierta, tu identidad será todo lo que te quede, pero a ti, que usas cada rostro como si de una moneda se tratase... ¿Qué te quedará?" [París - x/x/1885 - 11:28] Una época incierta en la que el nombre de Morana aún resonaba en alguna historia de los pueblos, pero como nada más que una fábula, la historia de una bruja avariciosa que se llevaba a los que se alejaban demasiado de las ciudades... La verdad era que no importaba dónde estuvieras, si le interesabas, incluso a plena vista era capaz de tomar lo que ella veía suyo... Pero no estamos aquí para hablar de eso ¿Verdad? Un mensaje, una carta, una invitación... El papel aún en su mano, su mirada leía las letras tratando de descifrar un mensaje oculto que... Sencillamente no había. "Hola, llevábamos tiempo sin hablar, así que pensé que una reunión estaría bien, te esperaré en ____ a mediodía." Una invitación tan simple y directa era algo extraño en el cerrado círculo de Morana, pero no era algo impensable ¿Quizás alguno de sus conocidos quería arrimar el hombro? Era posible. Caminaba sin prisa pero con paso firme, como era costumbre, el tiempo era algo tan abundante para ella como lo era el aire mismo, beneficios de tener una vida inmortal. Esta persona con la que había quedado era de las pocas que conocían el estado de su... Corazón, vamos a decir. Sabía que su esposo había fallecido, aunque no la forma y sabía que Morana prácticamente vivía en luto. Cierto era que la soledad por su parte había cobrado bastante, si no fuera por su regeneración, el insomnio constante al que se somete Morana se hubiera cobrado su vida y su cordura hace siglos, y es que dormir le traía las pesadillas más horribles que podía concebir... Los recuerdos. Apenas se dio cuenta de que se acercaba al sitio, guardó el papel en el bolsillo interior de su abrigo, no sin antes doblarlo un par de veces. Su mirada recorrió el lugar, tratando de ver si con quien se iba a reunir había llegado. Una cafetería, lo suficientemente simple como para no acumular gente, pero lo suficientemente buena como para ser uno de los lugares favoritos de Morana. Fue ahí que reconoció a la mujer y con calma se acercó. Una tenue sonrisa se dibujó en su rostro, alzó la mano un poco a modo de saludo y fue entonces que alzó la voz. — Hola, cuanto tiempo... — Su voz era tranquila, pues desconocía totalmente que ella no era la persona que aparentaba ser...
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    Fandom Harry Potter
    Categoría Fantasía
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    La biblioteca siempre era el lugar seguro para Hermione, su refugio cuando necesitaba concentrarse o relajarse, y también cuando estaba furiosa y no quería soltar palabras mordaces que pocos solían entender como un insulto o un ataque, entonces necesitaba aislarse. El aroma a pergamino antiguo, de algún modo, le recordaba que mientras tuviera un libro frente a ella, el caos del mundo exterior —la nieve, los T.I.M.O. o, desde hacía unas horas, la insoportable idea de compartir un caldero con un compañero de clase tan prejuicioso como lo era Malfoy— podía quedar reducido a un ruido de fondo.

    Aún así, esa tarde nada parecía funcionar, y el silencio de la biblioteca la resultaba sofocante.

    Frente a ella descansaba el tomo de "𝑇𝑒𝑜𝑟𝜄́𝑎 𝑑𝑒 𝑀𝑎𝑔𝑖𝑎 𝐷𝑒𝑓𝑒𝑛𝑠𝑖𝑣𝑎", de Wilbert Slinkhard, libro que había leído en su totalidad dos veces antes del inicio de clases creyendo que ése año finalmente podría superar a su mejor amigo en la materia que mejor se le daba (a él, claramente). Eso no estaba ocurriendo. De hecho, esa misma mañana había vuelto a fallar al querer conjurar un hechizo durante la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Mientras Harry lograba desviar un ataque con un movimiento fluido de muñeca, ella se había quedado allí, con la cara ligeramente ruborizada de la vergüenza tras que su varita emitiera un chispazo plateado en lugar de un escudo que la protegiera en su totalidad.

    La teoría la tenía dominada. ¿Pero la ejecución? Se sentía como intentar gritar bajo el agua.

    Ya vería cómo realizarlo. Ahora debía repasar otros encantamientos, como por ejemplo...

    ...el 𝐌𝐨𝐛𝐢𝐥𝐢𝐜𝐨𝐫𝐩𝐮𝐬. Sus dedos recorrieron las líneas gastadas del manual, deteniéndose en la descripción de los "hilos invisibles". El texto explicaba cómo el hechizo debía anclarse en tres puntos de presión específicos: las muñecas, el cuello y las rodillas. "𝑄𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑜 𝑙𝑎𝑛𝑧𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑜𝑙𝑎𝑟 𝑎 𝑠𝑢 𝑜𝑏𝑗𝑒𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑖 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑎𝑟𝑖𝑜𝑛𝑒𝑡𝑎", leyó frunciendo el ceño. No solo debía elevar el cuerpo, sino también sostenerlo.

    Cerró los ojos un instante, tratando de visualizar cómo debía verse el hechizo en acción. En la teoría, el Mobilicorpus era una extensión lógica de los encantamientos de levitación básicos que había aprendido en sus inicios en Hogwarts, pero éste requería una sintonía de su destreza física que aún no dominaba. Si todavía no podía crear un escudo de manera no verbal, ¿cómo esperaba manejar la complejidad de mover un cuerpo entero con la precisión que exigía el texto? Porque esa palabra, 𝐩𝐫𝐞𝐜𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧, se repetía varias veces a lo largo de la descripción.

    Al volver a abrir los ojos, las letras sobre las hojas parecieron bailar frente a ella mientras intentaba enfocarse. La frustración, que hasta entonces había mantenido controlada, se convirtió en una llama. Una que se reflejó inmediatamente en su mirada cuando la desvió inevitablemente hacia el pergamino que asomaba bajo su libro de defensa. Era la nota de Snape.

    Su profesor le había asignado una nueva tarea hacia el final de la clase de Pociones, cuando ya no quedaba nadie más que ella dentro del aula, con esa voz siseante y monótona que le recordaba lo poco que se agradaban mutuamente. Por "𝑜́𝑟𝑑𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑜𝑟", se requería una provisión extra de Poción Matalobos ya que Snape estaría abocado a otras tareas para la Orden. Era una tarea extremadamente delicada cuyo margen de error debía ser nulo, y por eso se necesitaban dos de los mejores alumnos de quinto año. Después de todo, eran pocos los que conocían la existencia de la organización, y no podían arriesgarse a involucrar alumnos de otros años.

    Pero Snape no la había emparejado con alguno de sus amigos, ni siquiera con un Ravenclaw competente que podría estar a su altura — o al menos acercarse a ella. Su compañero era el Slytherin que la odiaba, y que casualmente era también el otro alumno destacado en Pociones.

    Cada vez que leía el nombre "Draco Malfoy" junto al suyo, sentía una punzada de indignación en el estómago. La poción era una de las más peligrosas y difíciles de elaborar; un solo error en el manejo del acónito y los efectos podrían ser catastróficos. Dumbledore confiaba en ella, eso estaba claro, ¿pero por qué obligarla a trabajar con alguien que pasaba la mitad del tiempo burlándose de sus amigos?

    Y al menos ella sabía porqué estaría haciéndola los siguientes meses, como le repitió su profesor antes de dejarla ir, y cuáles eran los beneficios. ¿Pero cómo lograría convencer al otro estudiante? A pesar de su enojo, le intrigaba saber qué había en juego para su, lamentablemente, nuevo compañero. Él no podía saber de la Orden, ni tampoco que estaría ayudando a Lupin, o de seguro se reiría y no aceptaría. ¿Entonces...?

    Luego trataría de averiguarlo.

    Tener que pasar horas en una habitación en el sótano más frío del castillo compartiendo espacio con Draco Malfoy era su idea personal del infierno. El solo pensar en sus comentarios sarcásticos sobre su linaje, acompañados por esa sonrisa estúpida con aires de superioridad, o en las instancias de pelea que generaría solo para hacerla enojar, le quitaban cualquier intención de calmar su enojo.

    La fémina cerró el libro de golpe con un sonido seco que resonó entree las paredes de la biblioteca. El eco pareció despertar a Madam Pince, quien asomó su rostro por encima de una estantería de libros de Transformaciones. Un leve “Lo siento” escapó en un murmullo de sus labios antes de recoger sus cosas.

    «Precisión», recordó mentalmente mientras guardaba el pergamino de Snape dentro de su túnica. Esa palabra aplicaba al hechizo de levitación, y también a la poción que aprendería esa noche.

    Mientras bajaba las escaleras hacia las mazmorras, cargando con una mochila más pesada de lo habitual debido a los tomos extra de consulta que había pedido prestados y a los elementos que Snape le había indicado debía llevar a la sesión, una sensación distinta comenzó a abrirse paso entre la indignación. Estaba enojada aún, más de lo que le gustaría admitir, pero cuanto más vueltas le daba a la idea, más fuerza iba ganando una pequeña chispa de ambición. Un orgullo que no podía ignorar porque había sido elegida, entre tantos alumnos de aquel colegio, por el mismísimo Dumbledore para una tarea que podía salvar vidas. Y era otra oportunidad más para demostrar su valor.

    𝙳𝚁𝙰𝙲𝙾 𝙼𝙰𝙻𝙵𝙾𝚈
    STARTER La biblioteca siempre era el lugar seguro para Hermione, su refugio cuando necesitaba concentrarse o relajarse, y también cuando estaba furiosa y no quería soltar palabras mordaces que pocos solían entender como un insulto o un ataque, entonces necesitaba aislarse. El aroma a pergamino antiguo, de algún modo, le recordaba que mientras tuviera un libro frente a ella, el caos del mundo exterior —la nieve, los T.I.M.O. o, desde hacía unas horas, la insoportable idea de compartir un caldero con un compañero de clase tan prejuicioso como lo era Malfoy— podía quedar reducido a un ruido de fondo. Aún así, esa tarde nada parecía funcionar, y el silencio de la biblioteca la resultaba sofocante. Frente a ella descansaba el tomo de "𝑇𝑒𝑜𝑟𝜄́𝑎 𝑑𝑒 𝑀𝑎𝑔𝑖𝑎 𝐷𝑒𝑓𝑒𝑛𝑠𝑖𝑣𝑎", de Wilbert Slinkhard, libro que había leído en su totalidad dos veces antes del inicio de clases creyendo que ése año finalmente podría superar a su mejor amigo en la materia que mejor se le daba (a él, claramente). Eso no estaba ocurriendo. De hecho, esa misma mañana había vuelto a fallar al querer conjurar un hechizo durante la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Mientras Harry lograba desviar un ataque con un movimiento fluido de muñeca, ella se había quedado allí, con la cara ligeramente ruborizada de la vergüenza tras que su varita emitiera un chispazo plateado en lugar de un escudo que la protegiera en su totalidad. La teoría la tenía dominada. ¿Pero la ejecución? Se sentía como intentar gritar bajo el agua. Ya vería cómo realizarlo. Ahora debía repasar otros encantamientos, como por ejemplo... ...el 𝐌𝐨𝐛𝐢𝐥𝐢𝐜𝐨𝐫𝐩𝐮𝐬. Sus dedos recorrieron las líneas gastadas del manual, deteniéndose en la descripción de los "hilos invisibles". El texto explicaba cómo el hechizo debía anclarse en tres puntos de presión específicos: las muñecas, el cuello y las rodillas. "𝑄𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑜 𝑙𝑎𝑛𝑧𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑜𝑙𝑎𝑟 𝑎 𝑠𝑢 𝑜𝑏𝑗𝑒𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑖 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑎𝑟𝑖𝑜𝑛𝑒𝑡𝑎", leyó frunciendo el ceño. No solo debía elevar el cuerpo, sino también sostenerlo. Cerró los ojos un instante, tratando de visualizar cómo debía verse el hechizo en acción. En la teoría, el Mobilicorpus era una extensión lógica de los encantamientos de levitación básicos que había aprendido en sus inicios en Hogwarts, pero éste requería una sintonía de su destreza física que aún no dominaba. Si todavía no podía crear un escudo de manera no verbal, ¿cómo esperaba manejar la complejidad de mover un cuerpo entero con la precisión que exigía el texto? Porque esa palabra, 𝐩𝐫𝐞𝐜𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧, se repetía varias veces a lo largo de la descripción. Al volver a abrir los ojos, las letras sobre las hojas parecieron bailar frente a ella mientras intentaba enfocarse. La frustración, que hasta entonces había mantenido controlada, se convirtió en una llama. Una que se reflejó inmediatamente en su mirada cuando la desvió inevitablemente hacia el pergamino que asomaba bajo su libro de defensa. Era la nota de Snape. Su profesor le había asignado una nueva tarea hacia el final de la clase de Pociones, cuando ya no quedaba nadie más que ella dentro del aula, con esa voz siseante y monótona que le recordaba lo poco que se agradaban mutuamente. Por "𝑜́𝑟𝑑𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑜𝑟", se requería una provisión extra de Poción Matalobos ya que Snape estaría abocado a otras tareas para la Orden. Era una tarea extremadamente delicada cuyo margen de error debía ser nulo, y por eso se necesitaban dos de los mejores alumnos de quinto año. Después de todo, eran pocos los que conocían la existencia de la organización, y no podían arriesgarse a involucrar alumnos de otros años. Pero Snape no la había emparejado con alguno de sus amigos, ni siquiera con un Ravenclaw competente que podría estar a su altura — o al menos acercarse a ella. Su compañero era el Slytherin que la odiaba, y que casualmente era también el otro alumno destacado en Pociones. Cada vez que leía el nombre "Draco Malfoy" junto al suyo, sentía una punzada de indignación en el estómago. La poción era una de las más peligrosas y difíciles de elaborar; un solo error en el manejo del acónito y los efectos podrían ser catastróficos. Dumbledore confiaba en ella, eso estaba claro, ¿pero por qué obligarla a trabajar con alguien que pasaba la mitad del tiempo burlándose de sus amigos? Y al menos ella sabía porqué estaría haciéndola los siguientes meses, como le repitió su profesor antes de dejarla ir, y cuáles eran los beneficios. ¿Pero cómo lograría convencer al otro estudiante? A pesar de su enojo, le intrigaba saber qué había en juego para su, lamentablemente, nuevo compañero. Él no podía saber de la Orden, ni tampoco que estaría ayudando a Lupin, o de seguro se reiría y no aceptaría. ¿Entonces...? Luego trataría de averiguarlo. Tener que pasar horas en una habitación en el sótano más frío del castillo compartiendo espacio con Draco Malfoy era su idea personal del infierno. El solo pensar en sus comentarios sarcásticos sobre su linaje, acompañados por esa sonrisa estúpida con aires de superioridad, o en las instancias de pelea que generaría solo para hacerla enojar, le quitaban cualquier intención de calmar su enojo. La fémina cerró el libro de golpe con un sonido seco que resonó entree las paredes de la biblioteca. El eco pareció despertar a Madam Pince, quien asomó su rostro por encima de una estantería de libros de Transformaciones. Un leve “Lo siento” escapó en un murmullo de sus labios antes de recoger sus cosas. «Precisión», recordó mentalmente mientras guardaba el pergamino de Snape dentro de su túnica. Esa palabra aplicaba al hechizo de levitación, y también a la poción que aprendería esa noche. Mientras bajaba las escaleras hacia las mazmorras, cargando con una mochila más pesada de lo habitual debido a los tomos extra de consulta que había pedido prestados y a los elementos que Snape le había indicado debía llevar a la sesión, una sensación distinta comenzó a abrirse paso entre la indignación. Estaba enojada aún, más de lo que le gustaría admitir, pero cuanto más vueltas le daba a la idea, más fuerza iba ganando una pequeña chispa de ambición. Un orgullo que no podía ignorar porque había sido elegida, entre tantos alumnos de aquel colegio, por el mismísimo Dumbledore para una tarea que podía salvar vidas. Y era otra oportunidad más para demostrar su valor. [PUREBL00D]
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  • —¡Está nevando! -exclamó la tríbrida mientras el chevrolet impala se acercaba al búnker de Los Hombres de Letras- Para, para. Para el coche... Hay algo que quiero hacer...

    Dean Winchester, no demasiado seguro de lo que se planteaba hacer la joven, terminó por detener el coche antes de la entrada del garaje.

    —Espero que valga la pena... -comentó mientras Hope ya abría la puerta del coche.

    —Para mi si... -rio ella saliendo del vehículo y saliendo al frio invernal sin poder evitar una sonrisa al tiempo que alzaba el rostro sintiendo la nieve caer sobre su tez.

    Dean llegó hasta ella, pelado de frio ya que ninguno llevaba chaqueta.

    -¿Y bien? -preguntó él— ¿qué querías?

    —Esto...

    La tríbrida lo miró y le quitó un par de copos de nieve del pelo antes de besarle con ternura.
    —¡Está nevando! -exclamó la tríbrida mientras el chevrolet impala se acercaba al búnker de Los Hombres de Letras- Para, para. Para el coche... Hay algo que quiero hacer... [BxbyDriver], no demasiado seguro de lo que se planteaba hacer la joven, terminó por detener el coche antes de la entrada del garaje. —Espero que valga la pena... -comentó mientras Hope ya abría la puerta del coche. —Para mi si... -rio ella saliendo del vehículo y saliendo al frio invernal sin poder evitar una sonrisa al tiempo que alzaba el rostro sintiendo la nieve caer sobre su tez. Dean llegó hasta ella, pelado de frio ya que ninguno llevaba chaqueta. -¿Y bien? -preguntó él— ¿qué querías? —Esto... La tríbrida lo miró y le quitó un par de copos de nieve del pelo antes de besarle con ternura.
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  • Post it - "Antes de que busques la continuación, es importante que leas esto"

    || Por algún motivo los pequeños papeles dentro del sobre se encuentran arrugados. Algunas letras no llegan a ser distinguibles de todo y parecen haber sido escritas con un bolígrafo que apenas pintaba. Se ha podido averiguar lo que estaba escrito frotándolos suavemente con una mina de grafito encima. Ordenándolos con los números que tienen marcados se puede distinguir un texto ||

    Esa vez, algo cambió. Tú cambiaste. Ella no volvió a ser la misma. Sabías lo que pasaría, lo dedujiste y seguiste. Y creaste...quizás no el más intenso, pero sí uno de los recuerdos de tu vida donde la inflexión es completa y palpable.

    Te escribo este anexo, querido yo del futuro, para que seas consciente. La mente se acostumbra, y aquellos estímulos que recibimos en ciertos momentos, en ciertas ocasiones, son tan adictivos como breve el número de veces que su intensidad puede ser similar.

    Atesoras ese momento como oro en paño. Desconoces lo que ha significado para ella, pero en tu caso te entregas a la vulnerabilidad de la emoción más pura.

    Por tanto, prométeme que solamente lo verás cuando no puedas más. Cuando tengas tantas dudas que ni sepas donde te sitúas. Cuando no te conozcas ni a ti, ni a ella.

    No la quieres perder.

    Es tu baza más poderosa.

    Le prometiste que la cuidarías.

    Y cuando eches de nuevo un vistazo a ese escrito tuyo, sabrás lo único de la situación.

    || En la parte interior del sobre se ven unas claves, indicando donde se encuentra la segunda parte de la carta. Por el momento no era la ocasión para detenerse y leerla. Pero sí en un futuro próximo ||
    Post it - "Antes de que busques la continuación, es importante que leas esto" || Por algún motivo los pequeños papeles dentro del sobre se encuentran arrugados. Algunas letras no llegan a ser distinguibles de todo y parecen haber sido escritas con un bolígrafo que apenas pintaba. Se ha podido averiguar lo que estaba escrito frotándolos suavemente con una mina de grafito encima. Ordenándolos con los números que tienen marcados se puede distinguir un texto || Esa vez, algo cambió. Tú cambiaste. Ella no volvió a ser la misma. Sabías lo que pasaría, lo dedujiste y seguiste. Y creaste...quizás no el más intenso, pero sí uno de los recuerdos de tu vida donde la inflexión es completa y palpable. Te escribo este anexo, querido yo del futuro, para que seas consciente. La mente se acostumbra, y aquellos estímulos que recibimos en ciertos momentos, en ciertas ocasiones, son tan adictivos como breve el número de veces que su intensidad puede ser similar. Atesoras ese momento como oro en paño. Desconoces lo que ha significado para ella, pero en tu caso te entregas a la vulnerabilidad de la emoción más pura. Por tanto, prométeme que solamente lo verás cuando no puedas más. Cuando tengas tantas dudas que ni sepas donde te sitúas. Cuando no te conozcas ni a ti, ni a ella. No la quieres perder. Es tu baza más poderosa. Le prometiste que la cuidarías. Y cuando eches de nuevo un vistazo a ese escrito tuyo, sabrás lo único de la situación. || En la parte interior del sobre se ven unas claves, indicando donde se encuentra la segunda parte de la carta. Por el momento no era la ocasión para detenerse y leerla. Pero sí en un futuro próximo ||
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  • ‎***Sonido de estática, seguido de un golpe seco contra un micrófono***


    ‎ — ¿Está encendido? ¿Sí? ¡Hola, Hawkins! Aquí su locutora favorita, la única persona en este pueblo que puede recitar el abecedario al revés mientras sufre una crisis existencial: Robin Buckley. Están sintonizando la frecuencia que nadie pidió, pero que todos necesitan para no morir de aburrimiento entre el campo de maíz número cuarenta y dos y la tienda de conveniencia que siempre huele a pies



    ‎***Se escucha el sonido de papeles revolviéndose rápidamente***



    ‎ — Noticias del día: el alcalde Kline sigue insistiendo en que el bache de la calle Main es un "proyecto de diseño urbano vanguardista" y no un portal al centro de la tierra que se tragó la bicicleta de Henderson ayer ¡En otras noticias! El jefe de policía recomienda no acercarse al bosque por la noche. Uhhh ¿Por qué será? Pues no por monstruos —porque, por favor, los monstruos no existen, ¿Verdad? — sino por el riesgo de encontrarse a Steve Harrington intentando usar un mapa sin ayuda de un adulto ¡Eso sí que es una tragedia humanitaria, gente, CUÍDENSE MUCHO!



    ‎***Se escucha la propia risa mal contenida de la locutora de fondo, y eso que había alejado lo suficiente el micrófono***



    ‎ — Okay... Muy bien, continuando con lo bueno ¿Sabían que los flamencos pueden doblar sus rodillas hacia atrás? No, esperen... Técnicamente son sus tobillos... ¿Y por qué les digo esto? Pues porque pasé cuatro horas anoche leyendo una enciclopedia porque no podía dormir y ahora ustedes tienen que cargar con este dato inútil conmigo ¡De nada! —Robin aclara su voz y su tono se vuelve un poco más "profesional" pero juguetón...



    ‎ — Pero bueno, basta de ciencia animal... Hoy es un día histórico. Un día que debería estar marcado en el calendario con letras mayúsculas, negrita y quizás algunos destellos de color pastel. Una de mis personas favoritas, la chica que tiene más determinación que todo el equipo de baloncesto y el cabello más perfecto bajo presión que he visto en mi vida —No te pongas celoso Harrington— está cumpliendo años y ¡Sí, hablo de ti [vortex_blue_shark_898]! La mujer que puede desarmar un motor o a un idiota con la misma mirada fría. Así que, prepárate, porque aquí viene...



    ‎***Se empieza a escuchar un tamborileo de dedos golpeando rítmicamente el borde de la mesa***



    ‎ — ¡Tweedly-deedly-dee, Nancy! ¡A-rockin' Robin está aquí para decirte que eres un año más vieja pero mil veces más increíble! ¡Caw-caw! ¡Feliz cumpleaños, Nancy! —Por favor no me mates por hacer esto en público, es que en serio, todavía tengo que devolver tres cintas en Family Video y no quiero que mi legado sea morir a manos de una periodista furiosa— ¡Ejem! Y como sé que odias las canciones de cumpleaños tradicionales porque son "ineficientes y repetitivas" voy a poner algo que realmente aprecias... Aquí va algo de "The Psychedelic Furs" así que disfruta de tu día, Wheeler. ¡Hawkins, háganme un favor no se mueran, regresamos después de la música!



    ‎***Entra el sintetizador icónico de "Love My Way" de The Psychedelic Furs***
    ‎***Sonido de estática, seguido de un golpe seco contra un micrófono*** ‎ ‎ — ¿Está encendido? ¿Sí? ¡Hola, Hawkins! Aquí su locutora favorita, la única persona en este pueblo que puede recitar el abecedario al revés mientras sufre una crisis existencial: Robin Buckley. Están sintonizando la frecuencia que nadie pidió, pero que todos necesitan para no morir de aburrimiento entre el campo de maíz número cuarenta y dos y la tienda de conveniencia que siempre huele a pies ‎ ‎***Se escucha el sonido de papeles revolviéndose rápidamente*** ‎ ‎ ‎ — Noticias del día: el alcalde Kline sigue insistiendo en que el bache de la calle Main es un "proyecto de diseño urbano vanguardista" y no un portal al centro de la tierra que se tragó la bicicleta de Henderson ayer ¡En otras noticias! El jefe de policía recomienda no acercarse al bosque por la noche. Uhhh ¿Por qué será? Pues no por monstruos —porque, por favor, los monstruos no existen, ¿Verdad? — sino por el riesgo de encontrarse a [Steve.H] intentando usar un mapa sin ayuda de un adulto ¡Eso sí que es una tragedia humanitaria, gente, CUÍDENSE MUCHO! ‎ ‎ ‎***Se escucha la propia risa mal contenida de la locutora de fondo, y eso que había alejado lo suficiente el micrófono*** ‎ ‎ — Okay... Muy bien, continuando con lo bueno ¿Sabían que los flamencos pueden doblar sus rodillas hacia atrás? No, esperen... Técnicamente son sus tobillos... ¿Y por qué les digo esto? Pues porque pasé cuatro horas anoche leyendo una enciclopedia porque no podía dormir y ahora ustedes tienen que cargar con este dato inútil conmigo ¡De nada! —Robin aclara su voz y su tono se vuelve un poco más "profesional" pero juguetón... ‎ ‎ ‎ — Pero bueno, basta de ciencia animal... Hoy es un día histórico. Un día que debería estar marcado en el calendario con letras mayúsculas, negrita y quizás algunos destellos de color pastel. Una de mis personas favoritas, la chica que tiene más determinación que todo el equipo de baloncesto y el cabello más perfecto bajo presión que he visto en mi vida —No te pongas celoso Harrington— está cumpliendo años y ¡Sí, hablo de ti [vortex_blue_shark_898]! La mujer que puede desarmar un motor o a un idiota con la misma mirada fría. Así que, prepárate, porque aquí viene... ‎ ‎ ‎***Se empieza a escuchar un tamborileo de dedos golpeando rítmicamente el borde de la mesa*** ‎ ‎ ‎ — ¡Tweedly-deedly-dee, Nancy! ¡A-rockin' Robin está aquí para decirte que eres un año más vieja pero mil veces más increíble! ¡Caw-caw! ¡Feliz cumpleaños, Nancy! —Por favor no me mates por hacer esto en público, es que en serio, todavía tengo que devolver tres cintas en Family Video y no quiero que mi legado sea morir a manos de una periodista furiosa— ¡Ejem! Y como sé que odias las canciones de cumpleaños tradicionales porque son "ineficientes y repetitivas" voy a poner algo que realmente aprecias... Aquí va algo de "The Psychedelic Furs" así que disfruta de tu día, Wheeler. ¡Hawkins, háganme un favor no se mueran, regresamos después de la música! ‎ ‎***Entra el sintetizador icónico de "Love My Way" de The Psychedelic Furs*** ‎
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