• I'll use you as a focal point, so I don't lose sight of what I want
    Fandom Harry Potter
    Categoría Fantasía
    STARTER

    La biblioteca siempre era el lugar seguro para Hermione, su refugio cuando necesitaba concentrarse o relajarse, y también cuando estaba furiosa y no quería soltar palabras mordaces que pocos solían entender como un insulto o un ataque, entonces necesitaba aislarse. El aroma a pergamino antiguo, de algún modo, le recordaba que mientras tuviera un libro frente a ella, el caos del mundo exterior —la nieve, los T.I.M.O. o, desde hacía unas horas, la insoportable idea de compartir un caldero con un compañero de clase tan prejuicioso como lo era Malfoy— podía quedar reducido a un ruido de fondo.

    Aún así, esa tarde nada parecía funcionar, y el silencio de la biblioteca la resultaba sofocante.

    Frente a ella descansaba el tomo de "𝑇𝑒𝑜𝑟𝜄́𝑎 𝑑𝑒 𝑀𝑎𝑔𝑖𝑎 𝐷𝑒𝑓𝑒𝑛𝑠𝑖𝑣𝑎", de Wilbert Slinkhard, libro que había leído en su totalidad dos veces antes del inicio de clases creyendo que ése año finalmente podría superar a su mejor amigo en la materia que mejor se le daba (a él, claramente). Eso no estaba ocurriendo. De hecho, esa misma mañana había vuelto a fallar al querer conjurar un hechizo durante la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Mientras Harry lograba desviar un ataque con un movimiento fluido de muñeca, ella se había quedado allí, con la cara ligeramente ruborizada de la vergüenza tras que su varita emitiera un chispazo plateado en lugar de un escudo que la protegiera en su totalidad.

    La teoría la tenía dominada. ¿Pero la ejecución? Se sentía como intentar gritar bajo el agua.

    Ya vería cómo realizarlo. Ahora debía repasar otros encantamientos, como por ejemplo...

    ...el 𝐌𝐨𝐛𝐢𝐥𝐢𝐜𝐨𝐫𝐩𝐮𝐬. Sus dedos recorrieron las líneas gastadas del manual, deteniéndose en la descripción de los "hilos invisibles". El texto explicaba cómo el hechizo debía anclarse en tres puntos de presión específicos: las muñecas, el cuello y las rodillas. "𝑄𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑜 𝑙𝑎𝑛𝑧𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑜𝑙𝑎𝑟 𝑎 𝑠𝑢 𝑜𝑏𝑗𝑒𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑖 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑎𝑟𝑖𝑜𝑛𝑒𝑡𝑎", leyó frunciendo el ceño. No solo debía elevar el cuerpo, sino también sostenerlo.

    Cerró los ojos un instante, tratando de visualizar cómo debía verse el hechizo en acción. En la teoría, el Mobilicorpus era una extensión lógica de los encantamientos de levitación básicos que había aprendido en sus inicios en Hogwarts, pero éste requería una sintonía de su destreza física que aún no dominaba. Si todavía no podía crear un escudo de manera no verbal, ¿cómo esperaba manejar la complejidad de mover un cuerpo entero con la precisión que exigía el texto? Porque esa palabra, 𝐩𝐫𝐞𝐜𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧, se repetía varias veces a lo largo de la descripción.

    Al volver a abrir los ojos, las letras sobre las hojas parecieron bailar frente a ella mientras intentaba enfocarse. La frustración, que hasta entonces había mantenido controlada, se convirtió en una llama. Una que se reflejó inmediatamente en su mirada cuando la desvió inevitablemente hacia el pergamino que asomaba bajo su libro de defensa. Era la nota de Snape.

    Su profesor le había asignado una nueva tarea hacia el final de la clase de Pociones, cuando ya no quedaba nadie más que ella dentro del aula, con esa voz siseante y monótona que le recordaba lo poco que se agradaban mutuamente. Por "𝑜́𝑟𝑑𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑜𝑟", se requería una provisión extra de Poción Matalobos ya que Snape estaría abocado a otras tareas para la Orden. Era una tarea extremadamente delicada cuyo margen de error debía ser nulo, y por eso se necesitaban dos de los mejores alumnos de quinto año. Después de todo, eran pocos los que conocían la existencia de la organización, y no podían arriesgarse a involucrar alumnos de otros años.

    Pero Snape no la había emparejado con alguno de sus amigos, ni siquiera con un Ravenclaw competente que podría estar a su altura — o al menos acercarse a ella. Su compañero era el Slytherin que la odiaba, y que casualmente era también el otro alumno destacado en Pociones.

    Cada vez que leía el nombre "Draco Malfoy" junto al suyo, sentía una punzada de indignación en el estómago. La poción era una de las más peligrosas y difíciles de elaborar; un solo error en el manejo del acónito y los efectos podrían ser catastróficos. Dumbledore confiaba en ella, eso estaba claro, ¿pero por qué obligarla a trabajar con alguien que pasaba la mitad del tiempo burlándose de sus amigos?

    Y al menos ella sabía porqué estaría haciéndola los siguientes meses, como le repitió su profesor antes de dejarla ir, y cuáles eran los beneficios. ¿Pero cómo lograría convencer al otro estudiante? A pesar de su enojo, le intrigaba saber qué había en juego para su, lamentablemente, nuevo compañero. Él no podía saber de la Orden, ni tampoco que estaría ayudando a Lupin, o de seguro se reiría y no aceptaría. ¿Entonces...?

    Luego trataría de averiguarlo.

    Tener que pasar horas en una habitación en el sótano más frío del castillo compartiendo espacio con Draco Malfoy era su idea personal del infierno. El solo pensar en sus comentarios sarcásticos sobre su linaje, acompañados por esa sonrisa estúpida con aires de superioridad, o en las instancias de pelea que generaría solo para hacerla enojar, le quitaban cualquier intención de calmar su enojo.

    La fémina cerró el libro de golpe con un sonido seco que resonó entree las paredes de la biblioteca. El eco pareció despertar a Madam Pince, quien asomó su rostro por encima de una estantería de libros de Transformaciones. Un leve “Lo siento” escapó en un murmullo de sus labios antes de recoger sus cosas.

    «Precisión», recordó mentalmente mientras guardaba el pergamino de Snape dentro de su túnica. Esa palabra aplicaba al hechizo de levitación, y también a la poción que aprendería esa noche.

    Mientras bajaba las escaleras hacia las mazmorras, cargando con una mochila más pesada de lo habitual debido a los tomos extra de consulta que había pedido prestados y a los elementos que Snape le había indicado debía llevar a la sesión, una sensación distinta comenzó a abrirse paso entre la indignación. Estaba enojada aún, más de lo que le gustaría admitir, pero cuanto más vueltas le daba a la idea, más fuerza iba ganando una pequeña chispa de ambición. Un orgullo que no podía ignorar porque había sido elegida, entre tantos alumnos de aquel colegio, por el mismísimo Dumbledore para una tarea que podía salvar vidas. Y era otra oportunidad más para demostrar su valor.

    𝙳𝚁𝙰𝙲𝙾 𝙼𝙰𝙻𝙵𝙾𝚈
    STARTER La biblioteca siempre era el lugar seguro para Hermione, su refugio cuando necesitaba concentrarse o relajarse, y también cuando estaba furiosa y no quería soltar palabras mordaces que pocos solían entender como un insulto o un ataque, entonces necesitaba aislarse. El aroma a pergamino antiguo, de algún modo, le recordaba que mientras tuviera un libro frente a ella, el caos del mundo exterior —la nieve, los T.I.M.O. o, desde hacía unas horas, la insoportable idea de compartir un caldero con un compañero de clase tan prejuicioso como lo era Malfoy— podía quedar reducido a un ruido de fondo. Aún así, esa tarde nada parecía funcionar, y el silencio de la biblioteca la resultaba sofocante. Frente a ella descansaba el tomo de "𝑇𝑒𝑜𝑟𝜄́𝑎 𝑑𝑒 𝑀𝑎𝑔𝑖𝑎 𝐷𝑒𝑓𝑒𝑛𝑠𝑖𝑣𝑎", de Wilbert Slinkhard, libro que había leído en su totalidad dos veces antes del inicio de clases creyendo que ése año finalmente podría superar a su mejor amigo en la materia que mejor se le daba (a él, claramente). Eso no estaba ocurriendo. De hecho, esa misma mañana había vuelto a fallar al querer conjurar un hechizo durante la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Mientras Harry lograba desviar un ataque con un movimiento fluido de muñeca, ella se había quedado allí, con la cara ligeramente ruborizada de la vergüenza tras que su varita emitiera un chispazo plateado en lugar de un escudo que la protegiera en su totalidad. La teoría la tenía dominada. ¿Pero la ejecución? Se sentía como intentar gritar bajo el agua. Ya vería cómo realizarlo. Ahora debía repasar otros encantamientos, como por ejemplo... ...el 𝐌𝐨𝐛𝐢𝐥𝐢𝐜𝐨𝐫𝐩𝐮𝐬. Sus dedos recorrieron las líneas gastadas del manual, deteniéndose en la descripción de los "hilos invisibles". El texto explicaba cómo el hechizo debía anclarse en tres puntos de presión específicos: las muñecas, el cuello y las rodillas. "𝑄𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑜 𝑙𝑎𝑛𝑧𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑜𝑙𝑎𝑟 𝑎 𝑠𝑢 𝑜𝑏𝑗𝑒𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑖 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑎𝑟𝑖𝑜𝑛𝑒𝑡𝑎", leyó frunciendo el ceño. No solo debía elevar el cuerpo, sino también sostenerlo. Cerró los ojos un instante, tratando de visualizar cómo debía verse el hechizo en acción. En la teoría, el Mobilicorpus era una extensión lógica de los encantamientos de levitación básicos que había aprendido en sus inicios en Hogwarts, pero éste requería una sintonía de su destreza física que aún no dominaba. Si todavía no podía crear un escudo de manera no verbal, ¿cómo esperaba manejar la complejidad de mover un cuerpo entero con la precisión que exigía el texto? Porque esa palabra, 𝐩𝐫𝐞𝐜𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧, se repetía varias veces a lo largo de la descripción. Al volver a abrir los ojos, las letras sobre las hojas parecieron bailar frente a ella mientras intentaba enfocarse. La frustración, que hasta entonces había mantenido controlada, se convirtió en una llama. Una que se reflejó inmediatamente en su mirada cuando la desvió inevitablemente hacia el pergamino que asomaba bajo su libro de defensa. Era la nota de Snape. Su profesor le había asignado una nueva tarea hacia el final de la clase de Pociones, cuando ya no quedaba nadie más que ella dentro del aula, con esa voz siseante y monótona que le recordaba lo poco que se agradaban mutuamente. Por "𝑜́𝑟𝑑𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑜𝑟", se requería una provisión extra de Poción Matalobos ya que Snape estaría abocado a otras tareas para la Orden. Era una tarea extremadamente delicada cuyo margen de error debía ser nulo, y por eso se necesitaban dos de los mejores alumnos de quinto año. Después de todo, eran pocos los que conocían la existencia de la organización, y no podían arriesgarse a involucrar alumnos de otros años. Pero Snape no la había emparejado con alguno de sus amigos, ni siquiera con un Ravenclaw competente que podría estar a su altura — o al menos acercarse a ella. Su compañero era el Slytherin que la odiaba, y que casualmente era también el otro alumno destacado en Pociones. Cada vez que leía el nombre "Draco Malfoy" junto al suyo, sentía una punzada de indignación en el estómago. La poción era una de las más peligrosas y difíciles de elaborar; un solo error en el manejo del acónito y los efectos podrían ser catastróficos. Dumbledore confiaba en ella, eso estaba claro, ¿pero por qué obligarla a trabajar con alguien que pasaba la mitad del tiempo burlándose de sus amigos? Y al menos ella sabía porqué estaría haciéndola los siguientes meses, como le repitió su profesor antes de dejarla ir, y cuáles eran los beneficios. ¿Pero cómo lograría convencer al otro estudiante? A pesar de su enojo, le intrigaba saber qué había en juego para su, lamentablemente, nuevo compañero. Él no podía saber de la Orden, ni tampoco que estaría ayudando a Lupin, o de seguro se reiría y no aceptaría. ¿Entonces...? Luego trataría de averiguarlo. Tener que pasar horas en una habitación en el sótano más frío del castillo compartiendo espacio con Draco Malfoy era su idea personal del infierno. El solo pensar en sus comentarios sarcásticos sobre su linaje, acompañados por esa sonrisa estúpida con aires de superioridad, o en las instancias de pelea que generaría solo para hacerla enojar, le quitaban cualquier intención de calmar su enojo. La fémina cerró el libro de golpe con un sonido seco que resonó entree las paredes de la biblioteca. El eco pareció despertar a Madam Pince, quien asomó su rostro por encima de una estantería de libros de Transformaciones. Un leve “Lo siento” escapó en un murmullo de sus labios antes de recoger sus cosas. «Precisión», recordó mentalmente mientras guardaba el pergamino de Snape dentro de su túnica. Esa palabra aplicaba al hechizo de levitación, y también a la poción que aprendería esa noche. Mientras bajaba las escaleras hacia las mazmorras, cargando con una mochila más pesada de lo habitual debido a los tomos extra de consulta que había pedido prestados y a los elementos que Snape le había indicado debía llevar a la sesión, una sensación distinta comenzó a abrirse paso entre la indignación. Estaba enojada aún, más de lo que le gustaría admitir, pero cuanto más vueltas le daba a la idea, más fuerza iba ganando una pequeña chispa de ambición. Un orgullo que no podía ignorar porque había sido elegida, entre tantos alumnos de aquel colegio, por el mismísimo Dumbledore para una tarea que podía salvar vidas. Y era otra oportunidad más para demostrar su valor. [PUREBL00D]
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  • —¡Está nevando! -exclamó la tríbrida mientras el chevrolet impala se acercaba al búnker de Los Hombres de Letras- Para, para. Para el coche... Hay algo que quiero hacer...

    Dean Winchester, no demasiado seguro de lo que se planteaba hacer la joven, terminó por detener el coche antes de la entrada del garaje.

    —Espero que valga la pena... -comentó mientras Hope ya abría la puerta del coche.

    —Para mi si... -rio ella saliendo del vehículo y saliendo al frio invernal sin poder evitar una sonrisa al tiempo que alzaba el rostro sintiendo la nieve caer sobre su tez.

    Dean llegó hasta ella, pelado de frio ya que ninguno llevaba chaqueta.

    -¿Y bien? -preguntó él— ¿qué querías?

    —Esto...

    La tríbrida lo miró y le quitó un par de copos de nieve del pelo antes de besarle con ternura.
    —¡Está nevando! -exclamó la tríbrida mientras el chevrolet impala se acercaba al búnker de Los Hombres de Letras- Para, para. Para el coche... Hay algo que quiero hacer... [BxbyDriver], no demasiado seguro de lo que se planteaba hacer la joven, terminó por detener el coche antes de la entrada del garaje. —Espero que valga la pena... -comentó mientras Hope ya abría la puerta del coche. —Para mi si... -rio ella saliendo del vehículo y saliendo al frio invernal sin poder evitar una sonrisa al tiempo que alzaba el rostro sintiendo la nieve caer sobre su tez. Dean llegó hasta ella, pelado de frio ya que ninguno llevaba chaqueta. -¿Y bien? -preguntó él— ¿qué querías? —Esto... La tríbrida lo miró y le quitó un par de copos de nieve del pelo antes de besarle con ternura.
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    \\ Les regaló un tip para ese individuo que se calienta con letras , con todo respeto.
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  • Post it - "Antes de que busques la continuación, es importante que leas esto"

    || Por algún motivo los pequeños papeles dentro del sobre se encuentran arrugados. Algunas letras no llegan a ser distinguibles de todo y parecen haber sido escritas con un bolígrafo que apenas pintaba. Se ha podido averiguar lo que estaba escrito frotándolos suavemente con una mina de grafito encima. Ordenándolos con los números que tienen marcados se puede distinguir un texto ||

    Esa vez, algo cambió. Tú cambiaste. Ella no volvió a ser la misma. Sabías lo que pasaría, lo dedujiste y seguiste. Y creaste...quizás no el más intenso, pero sí uno de los recuerdos de tu vida donde la inflexión es completa y palpable.

    Te escribo este anexo, querido yo del futuro, para que seas consciente. La mente se acostumbra, y aquellos estímulos que recibimos en ciertos momentos, en ciertas ocasiones, son tan adictivos como breve el número de veces que su intensidad puede ser similar.

    Atesoras ese momento como oro en paño. Desconoces lo que ha significado para ella, pero en tu caso te entregas a la vulnerabilidad de la emoción más pura.

    Por tanto, prométeme que solamente lo verás cuando no puedas más. Cuando tengas tantas dudas que ni sepas donde te sitúas. Cuando no te conozcas ni a ti, ni a ella.

    No la quieres perder.

    Es tu baza más poderosa.

    Le prometiste que la cuidarías.

    Y cuando eches de nuevo un vistazo a ese escrito tuyo, sabrás lo único de la situación.

    || En la parte interior del sobre se ven unas claves, indicando donde se encuentra la segunda parte de la carta. Por el momento no era la ocasión para detenerse y leerla. Pero sí en un futuro próximo ||
    Post it - "Antes de que busques la continuación, es importante que leas esto" || Por algún motivo los pequeños papeles dentro del sobre se encuentran arrugados. Algunas letras no llegan a ser distinguibles de todo y parecen haber sido escritas con un bolígrafo que apenas pintaba. Se ha podido averiguar lo que estaba escrito frotándolos suavemente con una mina de grafito encima. Ordenándolos con los números que tienen marcados se puede distinguir un texto || Esa vez, algo cambió. Tú cambiaste. Ella no volvió a ser la misma. Sabías lo que pasaría, lo dedujiste y seguiste. Y creaste...quizás no el más intenso, pero sí uno de los recuerdos de tu vida donde la inflexión es completa y palpable. Te escribo este anexo, querido yo del futuro, para que seas consciente. La mente se acostumbra, y aquellos estímulos que recibimos en ciertos momentos, en ciertas ocasiones, son tan adictivos como breve el número de veces que su intensidad puede ser similar. Atesoras ese momento como oro en paño. Desconoces lo que ha significado para ella, pero en tu caso te entregas a la vulnerabilidad de la emoción más pura. Por tanto, prométeme que solamente lo verás cuando no puedas más. Cuando tengas tantas dudas que ni sepas donde te sitúas. Cuando no te conozcas ni a ti, ni a ella. No la quieres perder. Es tu baza más poderosa. Le prometiste que la cuidarías. Y cuando eches de nuevo un vistazo a ese escrito tuyo, sabrás lo único de la situación. || En la parte interior del sobre se ven unas claves, indicando donde se encuentra la segunda parte de la carta. Por el momento no era la ocasión para detenerse y leerla. Pero sí en un futuro próximo ||
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  • ‎***Sonido de estática, seguido de un golpe seco contra un micrófono***


    ‎ — ¿Está encendido? ¿Sí? ¡Hola, Hawkins! Aquí su locutora favorita, la única persona en este pueblo que puede recitar el abecedario al revés mientras sufre una crisis existencial: Robin Buckley. Están sintonizando la frecuencia que nadie pidió, pero que todos necesitan para no morir de aburrimiento entre el campo de maíz número cuarenta y dos y la tienda de conveniencia que siempre huele a pies



    ‎***Se escucha el sonido de papeles revolviéndose rápidamente***



    ‎ — Noticias del día: el alcalde Kline sigue insistiendo en que el bache de la calle Main es un "proyecto de diseño urbano vanguardista" y no un portal al centro de la tierra que se tragó la bicicleta de Henderson ayer ¡En otras noticias! El jefe de policía recomienda no acercarse al bosque por la noche. Uhhh ¿Por qué será? Pues no por monstruos —porque, por favor, los monstruos no existen, ¿Verdad? — sino por el riesgo de encontrarse a Steve Harrington intentando usar un mapa sin ayuda de un adulto ¡Eso sí que es una tragedia humanitaria, gente, CUÍDENSE MUCHO!



    ‎***Se escucha la propia risa mal contenida de la locutora de fondo, y eso que había alejado lo suficiente el micrófono***



    ‎ — Okay... Muy bien, continuando con lo bueno ¿Sabían que los flamencos pueden doblar sus rodillas hacia atrás? No, esperen... Técnicamente son sus tobillos... ¿Y por qué les digo esto? Pues porque pasé cuatro horas anoche leyendo una enciclopedia porque no podía dormir y ahora ustedes tienen que cargar con este dato inútil conmigo ¡De nada! —Robin aclara su voz y su tono se vuelve un poco más "profesional" pero juguetón...



    ‎ — Pero bueno, basta de ciencia animal... Hoy es un día histórico. Un día que debería estar marcado en el calendario con letras mayúsculas, negrita y quizás algunos destellos de color pastel. Una de mis personas favoritas, la chica que tiene más determinación que todo el equipo de baloncesto y el cabello más perfecto bajo presión que he visto en mi vida —No te pongas celoso Harrington— está cumpliendo años y ¡Sí, hablo de ti [vortex_blue_shark_898]! La mujer que puede desarmar un motor o a un idiota con la misma mirada fría. Así que, prepárate, porque aquí viene...



    ‎***Se empieza a escuchar un tamborileo de dedos golpeando rítmicamente el borde de la mesa***



    ‎ — ¡Tweedly-deedly-dee, Nancy! ¡A-rockin' Robin está aquí para decirte que eres un año más vieja pero mil veces más increíble! ¡Caw-caw! ¡Feliz cumpleaños, Nancy! —Por favor no me mates por hacer esto en público, es que en serio, todavía tengo que devolver tres cintas en Family Video y no quiero que mi legado sea morir a manos de una periodista furiosa— ¡Ejem! Y como sé que odias las canciones de cumpleaños tradicionales porque son "ineficientes y repetitivas" voy a poner algo que realmente aprecias... Aquí va algo de "The Psychedelic Furs" así que disfruta de tu día, Wheeler. ¡Hawkins, háganme un favor no se mueran, regresamos después de la música!



    ‎***Entra el sintetizador icónico de "Love My Way" de The Psychedelic Furs***
    ‎***Sonido de estática, seguido de un golpe seco contra un micrófono*** ‎ ‎ — ¿Está encendido? ¿Sí? ¡Hola, Hawkins! Aquí su locutora favorita, la única persona en este pueblo que puede recitar el abecedario al revés mientras sufre una crisis existencial: Robin Buckley. Están sintonizando la frecuencia que nadie pidió, pero que todos necesitan para no morir de aburrimiento entre el campo de maíz número cuarenta y dos y la tienda de conveniencia que siempre huele a pies ‎ ‎***Se escucha el sonido de papeles revolviéndose rápidamente*** ‎ ‎ ‎ — Noticias del día: el alcalde Kline sigue insistiendo en que el bache de la calle Main es un "proyecto de diseño urbano vanguardista" y no un portal al centro de la tierra que se tragó la bicicleta de Henderson ayer ¡En otras noticias! El jefe de policía recomienda no acercarse al bosque por la noche. Uhhh ¿Por qué será? Pues no por monstruos —porque, por favor, los monstruos no existen, ¿Verdad? — sino por el riesgo de encontrarse a [Steve.H] intentando usar un mapa sin ayuda de un adulto ¡Eso sí que es una tragedia humanitaria, gente, CUÍDENSE MUCHO! ‎ ‎ ‎***Se escucha la propia risa mal contenida de la locutora de fondo, y eso que había alejado lo suficiente el micrófono*** ‎ ‎ — Okay... Muy bien, continuando con lo bueno ¿Sabían que los flamencos pueden doblar sus rodillas hacia atrás? No, esperen... Técnicamente son sus tobillos... ¿Y por qué les digo esto? Pues porque pasé cuatro horas anoche leyendo una enciclopedia porque no podía dormir y ahora ustedes tienen que cargar con este dato inútil conmigo ¡De nada! —Robin aclara su voz y su tono se vuelve un poco más "profesional" pero juguetón... ‎ ‎ ‎ — Pero bueno, basta de ciencia animal... Hoy es un día histórico. Un día que debería estar marcado en el calendario con letras mayúsculas, negrita y quizás algunos destellos de color pastel. Una de mis personas favoritas, la chica que tiene más determinación que todo el equipo de baloncesto y el cabello más perfecto bajo presión que he visto en mi vida —No te pongas celoso Harrington— está cumpliendo años y ¡Sí, hablo de ti [vortex_blue_shark_898]! La mujer que puede desarmar un motor o a un idiota con la misma mirada fría. Así que, prepárate, porque aquí viene... ‎ ‎ ‎***Se empieza a escuchar un tamborileo de dedos golpeando rítmicamente el borde de la mesa*** ‎ ‎ ‎ — ¡Tweedly-deedly-dee, Nancy! ¡A-rockin' Robin está aquí para decirte que eres un año más vieja pero mil veces más increíble! ¡Caw-caw! ¡Feliz cumpleaños, Nancy! —Por favor no me mates por hacer esto en público, es que en serio, todavía tengo que devolver tres cintas en Family Video y no quiero que mi legado sea morir a manos de una periodista furiosa— ¡Ejem! Y como sé que odias las canciones de cumpleaños tradicionales porque son "ineficientes y repetitivas" voy a poner algo que realmente aprecias... Aquí va algo de "The Psychedelic Furs" así que disfruta de tu día, Wheeler. ¡Hawkins, háganme un favor no se mueran, regresamos después de la música! ‎ ‎***Entra el sintetizador icónico de "Love My Way" de The Psychedelic Furs*** ‎
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    //: bueno... saliendo un poco del personaje quiero agradecer a todos mis compañer@s de rol por un año mas de locuras risas y algunos disgustos jajaja la verdad un AÑO muy movido y triste por algunos que ya no están aquí en esta plataforma que se retiraron o FUNARON por ya saben.... ( reservado )
    El caso es quiero darles un feliz año que pasen super genial con sus seres queridos y nos vemos el año que viene .. básicamente en dos días jajaja GRACIAS por las visitas y los roles PLASMADOS.
    Departe de Ryu Ishtar Yokin Y MIA ( USER) les deseo un feliz año y prospero 2026

    NOTA: prometo seguir con los pequeño relatos de EL DIARIO DE LA LOBA pero aun no encuentro letras adecuadas para el relato asi que apenas tenga las letras sigo...
    //: bueno... saliendo un poco del personaje quiero agradecer a todos mis compañer@s de rol por un año mas de locuras risas y algunos disgustos jajaja la verdad un AÑO muy movido y triste por algunos que ya no están aquí en esta plataforma que se retiraron o FUNARON por ya saben.... ( reservado ) El caso es quiero darles un feliz año que pasen super genial con sus seres queridos y nos vemos el año que viene .. básicamente en dos días jajaja GRACIAS por las visitas y los roles PLASMADOS. Departe de Ryu Ishtar Yokin Y MIA ( USER) les deseo un feliz año y prospero 2026 NOTA: prometo seguir con los pequeño relatos de EL DIARIO DE LA LOBA pero aun no encuentro letras adecuadas para el relato asi que apenas tenga las letras sigo... :STK-2:
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  • Sólo toma un segundo.

    El hogar que por generaciones perdura.
    La confianza que durante años se construye.
    La felicidad que mediante sacrificios se obtiene.

    Sólo toma un segundo, un instante, un parpadeo.

    Un error. Un error, y todo se ha ido.

    ...

    ¿Por qué no corrió? ¿Por qué había extraído el arma, por qué se congeló cuando el carmesí pintó la nieve?

    ¿Por qué? ¿Por qué todo tenía que terminar con el calor del rojo sobre lo helado del blanco?

    —¿Por qué?

    Preguntó, pero no hubo respuesta. El frío inmisericorde parecía esperar la oportunidad para colarse en su garganta, quemarla, recordarle algo importante.

    Sólo toma un segundo.

    ...

    —No sé... No sé cómo alguien pudo enterarse...

    De vuelta en su habitación de hotel con ℂ𝐡𝐥𝐨𝑒 ⁖⁖ y el pequeño zorro, el ocre del ocaso pintando todo. Todo, incluído el afiche sobre la mesa.

    "Se busca, viva o muerta".

    Más terminología criminal que le resulta abrumadora. Y, las letras más gruesas, más acusatorias:

    "Asesina".

    —Ellos creen que yo... ¿Por qué? Pero yo nunca... creí que...

    Sólo toma un segundo. Su garganta colapsa, el mundo implosiona en un punto dentro de su pecho. Las lágrimas no salen, como si el caos las confundiera, la sequedad de sus mejillas heladas siendo más acordes al momento.

    Y el recuento llega, expuesto para Chloe.

    Esa noche de invierno hace tres años. La terrible ventisca siberiana, el carruaje en la penumbra, el sinuoso camino rural que al pobre caballo le sirvió de tumba... los gritos de auxilio que llamaron la atención de Irura. ¿Viajeros, a esa hora, en esa temporada? Un buen motivo debían tener. O ninguno. La y el lugar para quien no tenía rumbo y uno desesperadamente buscaba.

    Un rumbo, o un final.

    "¿Por qué?"

    Eso preguntó ella al llegar a la escena. Una garganta colapsa, las gárgaras de sangre reemplazas sus palabras. ¿Quién lo hizo? ¿Acaso importa?

    Sólo toma un segundo. Sólo es un error.

    Retiró el arma del cuello del hombre, a sabiendas de que ya nada había para él en este plano. De que el cruel y frío acero sólo prolongaba su suplicio. Sólo toma un segundo, un acto de fatídica, quizás torpe compasión.

    Un error.

    —Yo no lo hice, cuando... cuando yo llegué, él ya estaba... él ya había...

    Hiperventilaba, sus palabras arrastrando a través de la nieve que de rojo se pintó aquella noche.

    "Asesina". Sólo toma un segundo convertirse en una.
    Sólo toma un segundo. El hogar que por generaciones perdura. La confianza que durante años se construye. La felicidad que mediante sacrificios se obtiene. Sólo toma un segundo, un instante, un parpadeo. Un error. Un error, y todo se ha ido. ... ¿Por qué no corrió? ¿Por qué había extraído el arma, por qué se congeló cuando el carmesí pintó la nieve? ¿Por qué? ¿Por qué todo tenía que terminar con el calor del rojo sobre lo helado del blanco? —¿Por qué? Preguntó, pero no hubo respuesta. El frío inmisericorde parecía esperar la oportunidad para colarse en su garganta, quemarla, recordarle algo importante. Sólo toma un segundo. ... —No sé... No sé cómo alguien pudo enterarse... De vuelta en su habitación de hotel con [Pandemonium.ft] y el pequeño zorro, el ocre del ocaso pintando todo. Todo, incluído el afiche sobre la mesa. "Se busca, viva o muerta". Más terminología criminal que le resulta abrumadora. Y, las letras más gruesas, más acusatorias: "Asesina". —Ellos creen que yo... ¿Por qué? Pero yo nunca... creí que... Sólo toma un segundo. Su garganta colapsa, el mundo implosiona en un punto dentro de su pecho. Las lágrimas no salen, como si el caos las confundiera, la sequedad de sus mejillas heladas siendo más acordes al momento. Y el recuento llega, expuesto para Chloe. Esa noche de invierno hace tres años. La terrible ventisca siberiana, el carruaje en la penumbra, el sinuoso camino rural que al pobre caballo le sirvió de tumba... los gritos de auxilio que llamaron la atención de Irura. ¿Viajeros, a esa hora, en esa temporada? Un buen motivo debían tener. O ninguno. La y el lugar para quien no tenía rumbo y uno desesperadamente buscaba. Un rumbo, o un final. "¿Por qué?" Eso preguntó ella al llegar a la escena. Una garganta colapsa, las gárgaras de sangre reemplazas sus palabras. ¿Quién lo hizo? ¿Acaso importa? Sólo toma un segundo. Sólo es un error. Retiró el arma del cuello del hombre, a sabiendas de que ya nada había para él en este plano. De que el cruel y frío acero sólo prolongaba su suplicio. Sólo toma un segundo, un acto de fatídica, quizás torpe compasión. Un error. —Yo no lo hice, cuando... cuando yo llegué, él ya estaba... él ya había... Hiperventilaba, sus palabras arrastrando a través de la nieve que de rojo se pintó aquella noche. "Asesina". Sólo toma un segundo convertirse en una.
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  • 僕は佇み君を思う。
    Eunwoo Kim

    Escuchó la afirmación sobre su acento con un fuerte revuelo en el pecho, como si en su interior, en lugar de un estanque en paz, hubiera una fuerte tormenta haciendo estragos en sus emociones. Yuiichi escondió el rostro entre sus manos un momento antes de tomar, esta vez, el vaso de agua —Gracias —susurró apenas, con una voz que podría confundirse con el murmullo del viento tras la ventana, mientras sus mejillas lucían un rojo brillante. No se esforzó por apartar el cabello que caía sobre su cara; no hacía más que existir como podía tras la declaración de Eunwoo. ¿Y cómo no estarlo? Estaba tan inmerso en sus sentimientos y en el latido frenético de su corazón que apenas lograba reaccionar. Muy pocas veces solía tener ese tipo de cumplidos, algunas veces, personas con las que había salido antes tenían como una especie de burla hacía cosas tan simples como su acento japonés, la dificultad para mencionar la “L” era una de las cosas que más le daba vergüenza después de su yaeba —No suelen decir cosas lindas de eso, o de mis dientes— comentó sin pensarlo mucho, arrepintiéndose un poco de su hablar sin pensar.

    Tras perderse en el silencio acompasado por el sonido de sus propios latidos, giró hacia Eunwoo al escuchar su pregunta. Con los ojos brillantes por el calor de su piel, alternó la vista entre el labio que el coreano mordía y sus ojos. ¿Acaso no era consciente de lo que provocaba? —Bueno, me gusta mucho la comida japonesa —dijo suave, volviendo la mirada al vaso que descansaba en sus manos para evitar los labios que soñaba con besar más pronto que tarde— No soy muy fan de la comida picante, pero por lo demás, como de todo —aclaró finalmente tras carraspear un poco, buscando sentirse menos apenado, aun jugando con el vaso en sus manos heladas.

    Luego de aspirar más hondo de lo habitual, inhalando el aroma ajeno, soltó el aire junto con su nombre: —Eunwoo... Tus gatos son de verdad muy adorables, me gustan mucho sus nombres —dijo, cambiando el tema mientras miraba hacia cualquier lado para evitar la cara de Eunwoo. Se humedeció los labios con la lengua; tenía sed de nuevo—. Suki... Está escrito con el kanji de "querer" y "cuidado". Onna y Ko, mujer y niño, respectivamente—pareció reflexionar un momento para luego repetir lo dicho, haciendo hincapié en ello— Es el significado de querer, de apreciar mucho algo.

    Comenzó a explicar los kanjis como podía, dibujando con la humedad del vaso sobre el dorso de la mano de Eunwoo: —Suki significa... como querer o gustar. —Siempre le había agradado dar ese tipo de explicaciones sobre lo que le apasionaba; por algo había terminado dando clases a pesar de la paga poco justa —Así que, por los cuidados que están tus gatos, y por el amor que se nota que les tienes, puedo decir que es un buen nombre— Terminó de agregar, esperando no haber dicho nada incorrecto y cuidando pronunciar todas las letras de la mejor forma, evitando resaltar su habla nativa. Pasaron un rato en silencio. Él esperaba el momento indicado para hablar, sumergido en todo lo que Eunwoo le hacía sentir, hasta que recordó lo que iba a decir antes de que su acento lo delatara por completo.

    —Antes de decir Purin... Pu... Pringles... —Sintió una oleada de vergüenza al notar que casi cometía el mismo error, justo cuando se armaba de valor para hablar de la única forma que encontraba—. Quería... —soltó un leve hmmm—. Quería saber más de ti— Con cada palabra su tono de voz bajaba más. Colocó su mano libre sobre su cuello, intentando comprobar por qué su temperatura era tan alta y por qué sentía que el ruido de su corazón era tan fuerte que podría escucharse en toda la cuadra.
    僕は佇み君を思う。 [whisper_scarlet_hawk_977] Escuchó la afirmación sobre su acento con un fuerte revuelo en el pecho, como si en su interior, en lugar de un estanque en paz, hubiera una fuerte tormenta haciendo estragos en sus emociones. Yuiichi escondió el rostro entre sus manos un momento antes de tomar, esta vez, el vaso de agua —Gracias —susurró apenas, con una voz que podría confundirse con el murmullo del viento tras la ventana, mientras sus mejillas lucían un rojo brillante. No se esforzó por apartar el cabello que caía sobre su cara; no hacía más que existir como podía tras la declaración de Eunwoo. ¿Y cómo no estarlo? Estaba tan inmerso en sus sentimientos y en el latido frenético de su corazón que apenas lograba reaccionar. Muy pocas veces solía tener ese tipo de cumplidos, algunas veces, personas con las que había salido antes tenían como una especie de burla hacía cosas tan simples como su acento japonés, la dificultad para mencionar la “L” era una de las cosas que más le daba vergüenza después de su yaeba —No suelen decir cosas lindas de eso, o de mis dientes— comentó sin pensarlo mucho, arrepintiéndose un poco de su hablar sin pensar. Tras perderse en el silencio acompasado por el sonido de sus propios latidos, giró hacia Eunwoo al escuchar su pregunta. Con los ojos brillantes por el calor de su piel, alternó la vista entre el labio que el coreano mordía y sus ojos. ¿Acaso no era consciente de lo que provocaba? —Bueno, me gusta mucho la comida japonesa —dijo suave, volviendo la mirada al vaso que descansaba en sus manos para evitar los labios que soñaba con besar más pronto que tarde— No soy muy fan de la comida picante, pero por lo demás, como de todo —aclaró finalmente tras carraspear un poco, buscando sentirse menos apenado, aun jugando con el vaso en sus manos heladas. Luego de aspirar más hondo de lo habitual, inhalando el aroma ajeno, soltó el aire junto con su nombre: —Eunwoo... Tus gatos son de verdad muy adorables, me gustan mucho sus nombres —dijo, cambiando el tema mientras miraba hacia cualquier lado para evitar la cara de Eunwoo. Se humedeció los labios con la lengua; tenía sed de nuevo—. Suki... Está escrito con el kanji de "querer" y "cuidado". Onna y Ko, mujer y niño, respectivamente—pareció reflexionar un momento para luego repetir lo dicho, haciendo hincapié en ello— Es el significado de querer, de apreciar mucho algo. Comenzó a explicar los kanjis como podía, dibujando con la humedad del vaso sobre el dorso de la mano de Eunwoo: —Suki significa... como querer o gustar. —Siempre le había agradado dar ese tipo de explicaciones sobre lo que le apasionaba; por algo había terminado dando clases a pesar de la paga poco justa —Así que, por los cuidados que están tus gatos, y por el amor que se nota que les tienes, puedo decir que es un buen nombre— Terminó de agregar, esperando no haber dicho nada incorrecto y cuidando pronunciar todas las letras de la mejor forma, evitando resaltar su habla nativa. Pasaron un rato en silencio. Él esperaba el momento indicado para hablar, sumergido en todo lo que Eunwoo le hacía sentir, hasta que recordó lo que iba a decir antes de que su acento lo delatara por completo. —Antes de decir Purin... Pu... Pringles... —Sintió una oleada de vergüenza al notar que casi cometía el mismo error, justo cuando se armaba de valor para hablar de la única forma que encontraba—. Quería... —soltó un leve hmmm—. Quería saber más de ti— Con cada palabra su tono de voz bajaba más. Colocó su mano libre sobre su cuello, intentando comprobar por qué su temperatura era tan alta y por qué sentía que el ruido de su corazón era tan fuerte que podría escucharse en toda la cuadra.
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  • ​⠀⠀ ⠀⠀ ⠀⠀ ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ 》ᴿᵒˡ ᵃᵇⁱᵉʳᵗᵒ
    Un mensaje llegó con violencia pegado a una piedra que destrozó la ventana de su apartamento ...¿cómo habían logrado alcanzar un cuarto piso sin ser vistos?
    ​La nota, con letras toscamente recortadas de revista, era una amenaza

    ​🅂🄰🄱🄴🄼🄾🅂 🅻🅾 🆀🆄🅴 🄷🄸🄲🅸🆂🅃🄴, 🄻🄰 🄿🄰🄶🅰🅁🅰🅂 🄲🄰🅁🄾

    ​Tras leer la sentencia, Irina no perdió un segundo. Salió disparada por la puerta de emergencia del edificio. La pregunta le taladraba la mente: ¿Cómo diablos sabían dónde estaba? Era cierto que había relajado la disciplina, pero que la encontraran era un error inaceptable...un dolor de cabeza
    ​Se culpó por no haberlo previsto, hace solo una semana, la foto que la vinculaba a sus trabajos y revelaba su identidad había circulado y ahora esto.

    ​Entró en un pequeño bar, el ambiente ahogado en penumbra y el humo de cigarrillos baratos. Al fondo, una mujer de belleza hipnótica cantaba sobre el escenario, pocas personas la escuchaban; la mayoría estaba demasiado absortos en su cerveza o, si acaso, embobados por la cantante, sin atreverse a pestañear.

    ​Irina se dirigió a la barra para echar un vistazo a los licores. Necesitaba algo fuerte, una anestesia temporal para silenciar el pánico y avivar la rabia. No podía volver al apartamento. Tenía que conseguir un nuevo refugio y descubrir quiénes estaban moviendo los hilos para darles cacería.
    ​⠀⠀ ⠀⠀ ⠀⠀ ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ 》ᴿᵒˡ ᵃᵇⁱᵉʳᵗᵒ Un mensaje llegó con violencia pegado a una piedra que destrozó la ventana de su apartamento ...¿cómo habían logrado alcanzar un cuarto piso sin ser vistos? ​La nota, con letras toscamente recortadas de revista, era una amenaza ​🅂🄰🄱🄴🄼🄾🅂 🅻🅾 🆀🆄🅴 🄷🄸🄲🅸🆂🅃🄴, 🄻🄰 🄿🄰🄶🅰🅁🅰🅂 🄲🄰🅁🄾 ​Tras leer la sentencia, Irina no perdió un segundo. Salió disparada por la puerta de emergencia del edificio. La pregunta le taladraba la mente: ¿Cómo diablos sabían dónde estaba? Era cierto que había relajado la disciplina, pero que la encontraran era un error inaceptable...un dolor de cabeza ​Se culpó por no haberlo previsto, hace solo una semana, la foto que la vinculaba a sus trabajos y revelaba su identidad había circulado y ahora esto. ​Entró en un pequeño bar, el ambiente ahogado en penumbra y el humo de cigarrillos baratos. Al fondo, una mujer de belleza hipnótica cantaba sobre el escenario, pocas personas la escuchaban; la mayoría estaba demasiado absortos en su cerveza o, si acaso, embobados por la cantante, sin atreverse a pestañear. ​Irina se dirigió a la barra para echar un vistazo a los licores. Necesitaba algo fuerte, una anestesia temporal para silenciar el pánico y avivar la rabia. No podía volver al apartamento. Tenía que conseguir un nuevo refugio y descubrir quiénes estaban moviendo los hilos para darles cacería.
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  • Un nuevo juego en el bosque
    Fandom Oc
    Categoría Suspenso
    -La noche había caído temprano sobre aquel condado boscoso, el aire de que aquella noche era denso, cargado con el olor a tierra húmeda y a aquel caracteristico aroma del bosque, la lluvia reciente dejaba un brillo que se reflejaba sobre el asfalto. A unos metros, el bosque se extendía como una sombra viva, respirando entre el murmullo del viento y el crujir de ramas-

    -Bondrewd avanzó entre los árboles con paso firme, la linterna en su mano cortando la oscuridad frente a el e iluminando su camino y siguiendo aquel ruido de los radios, su paso se detuvo cuando la luz rebotó contra algo que no debía estar ahí: una cinta amarilla temblando al ritmo de la brisa, mientras que a pocos metros más linternas se miraban, pasando de un lado a otro-

    Otra vez al pie de un árbol…

    -murmuró, agachándos, La víctima estaba allí, justo donde el asesino quería que la encontraran, Joven, sin zapatos, el rostro cubierto con una máscara de papel arrugado y a su lado, clavado en la corteza del roble un sobre blanco con un sello hecho de cera roja, y en la esquina de aquel sobre manchado por algo de sangre aquella firma...La del hombre al que la prensa había bautizado “El Cazador del Bosque"-

    -Bondrewd se quitó un guante con cuidado para después tomar el sobre, observando el detalle antes de abrirlo, dentro, una nota escrita a mano, letras cuidados y una caligrafía bastante buena-

    (“¿Qué harías si el cazador se volviera la presa, detective?”
    “Primer movimiento: tu turno.)


    -El sonido de ramas quebrándose detrás de él lo hizo girar, finalmente Su nuevo compañero había llado, llego tarde, pero al menos había llegado, este solamente encendió un cigarro, dejando que el humo se mezclara con el frío del bosque.

    Bienvenido a tu primer caso....me hubiera gustado empezaras con otra cosa....

    -Dijo con voz baja, apenas un murmullo que se perdía entre los árboles-

    No te preocupes… solo espero nadie esté esperándote está noche....hay mucho terreno que recorrer además.....

    -Le pasó la nota sin mirarlo-

    Y parece que quiere jugar.

    -El viento sopló, moviendo las ramas como si algo o alguien estuviera observándolos desde lo profundo del bosque, Bondrewd no dejo de mirar aquel cacío entre los árboles, como aquella oscuridad se hacía más densa conforme más árboles se cruzaban, será que el bosque tiene más secretos -

    -La noche había caído temprano sobre aquel condado boscoso, el aire de que aquella noche era denso, cargado con el olor a tierra húmeda y a aquel caracteristico aroma del bosque, la lluvia reciente dejaba un brillo que se reflejaba sobre el asfalto. A unos metros, el bosque se extendía como una sombra viva, respirando entre el murmullo del viento y el crujir de ramas- -Bondrewd avanzó entre los árboles con paso firme, la linterna en su mano cortando la oscuridad frente a el e iluminando su camino y siguiendo aquel ruido de los radios, su paso se detuvo cuando la luz rebotó contra algo que no debía estar ahí: una cinta amarilla temblando al ritmo de la brisa, mientras que a pocos metros más linternas se miraban, pasando de un lado a otro- Otra vez al pie de un árbol… -murmuró, agachándos, La víctima estaba allí, justo donde el asesino quería que la encontraran, Joven, sin zapatos, el rostro cubierto con una máscara de papel arrugado y a su lado, clavado en la corteza del roble un sobre blanco con un sello hecho de cera roja, y en la esquina de aquel sobre manchado por algo de sangre aquella firma...La del hombre al que la prensa había bautizado “El Cazador del Bosque"- -Bondrewd se quitó un guante con cuidado para después tomar el sobre, observando el detalle antes de abrirlo, dentro, una nota escrita a mano, letras cuidados y una caligrafía bastante buena- (“¿Qué harías si el cazador se volviera la presa, detective?” “Primer movimiento: tu turno.) -El sonido de ramas quebrándose detrás de él lo hizo girar, finalmente Su nuevo compañero había llado, llego tarde, pero al menos había llegado, este solamente encendió un cigarro, dejando que el humo se mezclara con el frío del bosque. Bienvenido a tu primer caso....me hubiera gustado empezaras con otra cosa.... -Dijo con voz baja, apenas un murmullo que se perdía entre los árboles- No te preocupes… solo espero nadie esté esperándote está noche....hay mucho terreno que recorrer además..... -Le pasó la nota sin mirarlo- Y parece que quiere jugar. -El viento sopló, moviendo las ramas como si algo o alguien estuviera observándolos desde lo profundo del bosque, Bondrewd no dejo de mirar aquel cacío entre los árboles, como aquella oscuridad se hacía más densa conforme más árboles se cruzaban, será que el bosque tiene más secretos -
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