• Incluso los días lluviosos son hermosos a tu lado. ♥

    | Curioso que yo justo había generado una imagen muy parecida a la que compartió Mitsu.
    Incluso los días lluviosos son hermosos a tu lado. ♥ | Curioso que yo justo había generado una imagen muy parecida a la que compartió Mitsu.
    Me encocora
    1
    0 comentarios 0 compartidos
  • Loki despertó con el corazón agitado, el eco de una visión que no lograba comprender aún latía en su mente. Se vio a sí misma devorando el mundo como si fuera algo tan simple como una fruta, sintiendo un poder abrumador… y al mismo tiempo, un vacío aterrador. En esa imagen, su propia familia la perseguía, decidida a detenerla, a acabar con aquello en lo que se había convertido. Y sin embargo, entre todos, solo Jason Jaegerjaquez Ishtar permanecía a su lado, firme, inquebrantable, como un caballero que protege a su doncella, como si sus pecados no significaran nada para él, aun esta doncella haría lo que fuera para que nadie lo lastimara. Aquello era lo que más la perturbaba… y lo que más la sostenía. Loki no entendía si era un sueño, una advertencia o un destino inevitable, pero algo dentro de ella se negaba a aceptarlo. Si ese futuro llegaba a existir, haría lo que fuera necesario para cambiarlo… incluso si eso significaba enfrentarse a todos, incluso a sí misma, con tal de proteger a la única persona que decidió no abandonarla.
    Loki despertó con el corazón agitado, el eco de una visión que no lograba comprender aún latía en su mente. Se vio a sí misma devorando el mundo como si fuera algo tan simple como una fruta, sintiendo un poder abrumador… y al mismo tiempo, un vacío aterrador. En esa imagen, su propia familia la perseguía, decidida a detenerla, a acabar con aquello en lo que se había convertido. Y sin embargo, entre todos, solo [Jason07] permanecía a su lado, firme, inquebrantable, como un caballero que protege a su doncella, como si sus pecados no significaran nada para él, aun esta doncella haría lo que fuera para que nadie lo lastimara. Aquello era lo que más la perturbaba… y lo que más la sostenía. Loki no entendía si era un sueño, una advertencia o un destino inevitable, pero algo dentro de ella se negaba a aceptarlo. Si ese futuro llegaba a existir, haría lo que fuera necesario para cambiarlo… incluso si eso significaba enfrentarse a todos, incluso a sí misma, con tal de proteger a la única persona que decidió no abandonarla.
    Me gusta
    Me encocora
    4
    3 turnos 0 maullidos
  • Maki se quedó frente al espejo más tiempo del que habría querido admitir. No fue vanidad lo que la detuvo, sino algo más incómodo, más profundo. Sus ojos recorrieron su reflejo con una insistencia casi obsesiva.

    Había cambiado. No era una sospecha, ni una idea pasajera. Era un hecho que le oprimía el pecho.

    Nunca le importó demasiado su apariencia. Era algo secundario, irrelevante… casi invisible. Pero ahora no podía escapar de ello. Ahora su propia imagen parecía reclamar espacio, exigir ser vista, ser juzgada. Y lo peor no era eso… lo peor era imaginar las miradas ajenas, reconstruirlas en su mente, sentirlas recorrerla incluso cuando estaba sola.

    ¿Eso era lo que veían? ¿Eso era en lo que se había convertido?
    La incomodidad se le instaló bajo la piel, punzante, persistente. Quiso apartar la mirada, pero algo en ella la obligó a quedarse un segundo más, como si castigarse con esa visión fuera necesario.

    Soltó el aire de golpe. Sus dedos se enredaron en su cabello, acomodándolo con una brusquedad contenida, casi frustrada. Un gesto inútil.

    Entonces se apartó.

    Dejó atrás el espejo, pero no logró dejar atrás la sensación de que, de alguna forma, esa versión suya seguía observándola.
    Maki se quedó frente al espejo más tiempo del que habría querido admitir. No fue vanidad lo que la detuvo, sino algo más incómodo, más profundo. Sus ojos recorrieron su reflejo con una insistencia casi obsesiva. Había cambiado. No era una sospecha, ni una idea pasajera. Era un hecho que le oprimía el pecho. Nunca le importó demasiado su apariencia. Era algo secundario, irrelevante… casi invisible. Pero ahora no podía escapar de ello. Ahora su propia imagen parecía reclamar espacio, exigir ser vista, ser juzgada. Y lo peor no era eso… lo peor era imaginar las miradas ajenas, reconstruirlas en su mente, sentirlas recorrerla incluso cuando estaba sola. ¿Eso era lo que veían? ¿Eso era en lo que se había convertido? La incomodidad se le instaló bajo la piel, punzante, persistente. Quiso apartar la mirada, pero algo en ella la obligó a quedarse un segundo más, como si castigarse con esa visión fuera necesario. Soltó el aire de golpe. Sus dedos se enredaron en su cabello, acomodándolo con una brusquedad contenida, casi frustrada. Un gesto inútil. Entonces se apartó. Dejó atrás el espejo, pero no logró dejar atrás la sensación de que, de alguna forma, esa versión suya seguía observándola.
    Me gusta
    Me entristece
    6
    0 turnos 0 maullidos
  • Su teléfono se dirigió directamente hacia el espejo de su habitación; el leve (click) confirmó el instante capturado. Se había tomado una foto.

    Ese día había intentado un peinado diferente. Estaba acostumbrada a llevarlo en una coleta o simplemente suelto, por lo que se sentía ligeramente extraña.

    Al abrir la aplicación de mensajes, seleccionó el chat y envió la imagen. Luego escribió: “¿Qué piensas? Hoy intenté un peinado nuevo… ¿qué tal me queda?”
    Su teléfono se dirigió directamente hacia el espejo de su habitación; el leve (click) confirmó el instante capturado. Se había tomado una foto. Ese día había intentado un peinado diferente. Estaba acostumbrada a llevarlo en una coleta o simplemente suelto, por lo que se sentía ligeramente extraña. Al abrir la aplicación de mensajes, seleccionó el chat y envió la imagen. Luego escribió: “¿Qué piensas? Hoy intenté un peinado nuevo… ¿qué tal me queda?”
    Me gusta
    Me encocora
    16
    9 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Ya me jodería desactivar la cuenta de una persona por poner una foto de the end QUE CUMPLE CON LOS REQUISITOS DE LA IMAGEN. En fin..
    Ya me jodería desactivar la cuenta de una persona por poner una foto de the end QUE CUMPLE CON LOS REQUISITOS DE LA IMAGEN. En fin..
    1 comentario 0 compartidos
  • Lo normal era que nadie supiera dónde estaba Shamriel, simplemente aparecía cuando se le necesitaba pero ¿Para qué buscaría alguien a la Querubín? Después de todo, aportaba poco más que consejos y... Contaba algún detalle que otro de vez en cuando.

    ¿Qué hacía en su tiempo libre? Observaba a los humanos, sus disputas y trifulcas siempre fueron de su agrado y... ¿Quién sabe? Quizás les podía dar un pequeño empujón.

    Mezclarse entre los humanos era fácil, y si bien odiaba ocultar su naturaleza angelical, sabía que no podía llamar la atención así como así, es por eso que Shamriel, en esas ocasiones que bajaba al mundo humano tenía un pequeño... Cambio de imagen.

    Sus alas se escondían por completo, se deshacía del velo que siempre ocultaba su rostro y cambiaba sus túnicas por ropas más... Normales, aunque seguía manteniendo su porte elegante. โธป Creo que así está bien... โธป Mientras en el cielo seguía reinando el caos, era hora de dar otro viaje por el mundo humano.
    Lo normal era que nadie supiera dónde estaba Shamriel, simplemente aparecía cuando se le necesitaba pero ¿Para qué buscaría alguien a la Querubín? Después de todo, aportaba poco más que consejos y... Contaba algún detalle que otro de vez en cuando. ¿Qué hacía en su tiempo libre? Observaba a los humanos, sus disputas y trifulcas siempre fueron de su agrado y... ¿Quién sabe? Quizás les podía dar un pequeño empujón. Mezclarse entre los humanos era fácil, y si bien odiaba ocultar su naturaleza angelical, sabía que no podía llamar la atención así como así, es por eso que Shamriel, en esas ocasiones que bajaba al mundo humano tenía un pequeño... Cambio de imagen. Sus alas se escondían por completo, se deshacía del velo que siempre ocultaba su rostro y cambiaba sus túnicas por ropas más... Normales, aunque seguía manteniendo su porte elegante. โธป Creo que así está bien... โธป Mientras en el cielo seguía reinando el caos, era hora de dar otro viaje por el mundo humano.
    Me gusta
    Me encocora
    6
    0 turnos 0 maullidos
  • ¡Buenos días! ¡Qué cielo más azul! -dice mirando la imagen de la cámara de seguridad del bunker en su móvil y se despereza en la cama.
    ¡Buenos días! ¡Qué cielo más azul! -dice mirando la imagen de la cámara de seguridad del bunker en su móvil y se despereza en la cama.
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • ๐—ง๐—ต๐—ฒ ๐—ฐ๐—ฎ๐˜ ๐—ฎ๐—ป๐—ฑ ๐˜๐—ต๐—ฒ ๐—บ๐—ผ๐˜‚๐˜€๐—ฒ
    Fandom OC
    Categorรญa Suspenso
    ๐ถ๐‘Ž๐‘ ๐‘ ๐‘–๐‘’

    [Momentos antes de la masacre.]

    El amor de un padre no tiene precio, no es una norma aplicada solo a los humanos, los ángeles que vinieron antes que Adán y Eva, todos los que vinieron después, todos ansiaban lo mismo, el amor de su padre, el amor de Dios.

    Dios los creó a su imagen y semejanza ¿A los ángeles? No, a esos seres repulsivos y llenos de vida, a los humanos. Su ojo todopoderoso se mantuvo sobre ellos, los cuidó como si fueran lo más preciado que tenía, pero eran ellos los que blasfemaban en su nombre, los que crucificaban a personas en su nombre...

    O esas eran las cosas que Shamriel le contaba a los demás ángeles...

    Entre los pasillos de mármol se hablaba sobre la rebelión, Padre ya no estaba ¿Qué habría por ocurrir? Obviamente lo peor. Aquellos que se aferran a los vestigios de su luz se habrán de enfrentar contra los que avanzan sin él, ahora son los hijos quienes deben avanzar sin su padre, esta vez por elección propia...

    Parece que no eran tan diferentes a los humanos, aquellos que luchaban por su amor, ahora luchaban por dejarlo atrás.

    Shamriel se dirigió a una de las muchas puertas del palacio de los cielos, quería reunirse con alguien en específico... Con Raziel. Los decorados en oro, los colores blancos, colores asociados a la pureza que en este día se teñirían de la sangre de sus hermanos... Y no le importaba.

    Sin avisar abrió las puertas, su rostro aparentaba preocupación. โธป ¿Raziel? โธป Observó alrededor, hasta que su mirada aterrizo sobre su hermana. โธป Ahí estás, menos mal. โธป Dijo llevándose una mano al pecho. Cerró la puerta tras ella y caminó hacia su hermana. โธป El tiempo apremia, Raziel, debo hablar contigo. โธป En su voz se palpaba la preocupación.
    [vision_amethyst_turtle_935] [Momentos antes de la masacre.] El amor de un padre no tiene precio, no es una norma aplicada solo a los humanos, los ángeles que vinieron antes que Adán y Eva, todos los que vinieron después, todos ansiaban lo mismo, el amor de su padre, el amor de Dios. Dios los creó a su imagen y semejanza ¿A los ángeles? No, a esos seres repulsivos y llenos de vida, a los humanos. Su ojo todopoderoso se mantuvo sobre ellos, los cuidó como si fueran lo más preciado que tenía, pero eran ellos los que blasfemaban en su nombre, los que crucificaban a personas en su nombre... O esas eran las cosas que Shamriel le contaba a los demás ángeles... Entre los pasillos de mármol se hablaba sobre la rebelión, Padre ya no estaba ¿Qué habría por ocurrir? Obviamente lo peor. Aquellos que se aferran a los vestigios de su luz se habrán de enfrentar contra los que avanzan sin él, ahora son los hijos quienes deben avanzar sin su padre, esta vez por elección propia... Parece que no eran tan diferentes a los humanos, aquellos que luchaban por su amor, ahora luchaban por dejarlo atrás. Shamriel se dirigió a una de las muchas puertas del palacio de los cielos, quería reunirse con alguien en específico... Con Raziel. Los decorados en oro, los colores blancos, colores asociados a la pureza que en este día se teñirían de la sangre de sus hermanos... Y no le importaba. Sin avisar abrió las puertas, su rostro aparentaba preocupación. โธป ¿Raziel? โธป Observó alrededor, hasta que su mirada aterrizo sobre su hermana. โธป Ahí estás, menos mal. โธป Dijo llevándose una mano al pecho. Cerró la puerta tras ella y caminó hacia su hermana. โธป El tiempo apremia, Raziel, debo hablar contigo. โธป En su voz se palpaba la preocupación.
    Tipo
    Grupal
    Lรญneas
    Cualquier lรญnea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    2
    8 turnos 0 maullidos
  • ๐—ฅ๐—ฒ๐˜ƒ๐—ถ๐˜€๐˜๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ง๐˜‚๐—ฟ๐—ถ๐˜€๐—บ๐—ผ ๐—œ๐—ป๐˜๐—ฒ๐—ฟ๐—ป๐—ฎ๐—ฐ๐—ถ๐—ผ๐—ป๐—ฎ๐—น. ๐—˜๐—ฑ๐—ถ๐—ฐ๐—ถ๐—ผฬ๐—ป ๐—˜๐˜€๐—ฝ๐—ฒ๐—ฐ๐—ถ๐—ฎ๐—น: '๐—Ÿ๐—ผ๐˜€ ๐˜€๐—ฒ๐—ฐ๐—ฟ๐—ฒ๐˜๐—ผ๐˜€ ๐—บ๐—ฒ๐—ท๐—ผ๐—ฟ ๐—ด๐˜‚๐—ฎ๐—ฟ๐—ฑ๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ๐˜€ ๐—ฑ๐—ฒ๐—น ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฟ๐—ฒ๐˜๐—ฒ๐—ป๐—ถ๐—บ๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ผ ๐—ท๐—ฎ๐—ฝ๐—ผ๐—ป๐—ฒฬ๐˜€' (เน‘•ฬ€ใ…‚•ฬ)ูˆโœง
    — ๐—ฃ๐—ฎฬ๐—ด๐—ถ๐—ป๐—ฎ ๐Ÿฐ๐Ÿณ

    ใ€Œ¡๐ƒ๐„๐’๐‚๐”๐๐ˆ๐„๐‘๐“๐Žโต‘ ๐„๐‹ ๐‡๐Ž๐’๐“ ๐Œ๐€ฬ๐’ ๐„๐—๐‚๐‹๐”๐’๐ˆ๐•๐Ž ๐ƒ๐„ ๐“๐Ž๐Š๐ˆ๐Žใ€
    ¿Cansado de los mismos clubs de siempre? Nuestro reportero se infiltró en un establecimiento tan privado que ni siquiera tiene nombre. Y allí, encontramos a la joya de la corona: ๐šˆ๐™พ๐š‚๐™ท๐™ธ๐™ผ๐™ธ๐™ฝ๐™ด-๐š‚๐™ฐ๐™ฝ (๏พ‰โ—•ใƒฎโ—•)๏พ‰:ใƒป๏พŸโœง*
    Con 1.85cm de altura que parecen 2 metros cuando te sirve el té con esa mirada de "ojalá estuvieras en cualquier otro lado pero aquí me pagan por sonreír" (๏ฝกโ™กโ€ฟโ™ก๏ฝก), este felino de aspecto adusto resultó ser el anfitrión más demandado de la noche.
    "๐™ฝ๐š˜ ๐šŽ๐šœ๐š™๐šŽ๐š›๐šŠ๐š‹๐šŠ ๐šŽ๐šœ๐š๐š˜ ๐šŒ๐šž๐šŠ๐š—๐š๐š˜ ๐šŽ๐š—๐š๐š›๐šŽฬ", confesó nuestro reportero entre risas nerviosas. "๐™ป๐š•๐šŽ๐š๐šž๐šŽฬ ๐š‹๐šž๐šœ๐šŒ๐šŠ๐š—๐š๐š˜ ๐šž๐š— ๐š ๐š‘๐š’๐šœ๐š”๐šข ๐šข ๐šœ๐šŠ๐š•ษชฬ ๐šŒ๐š˜๐š— ๐š•๐šŠ ๐š‹๐š’๐š•๐š•๐šŽ๐š๐šŽ๐š›๐šŠ ๐šŸ๐šŠ๐šŒษชฬ๐šŠ, ๐šŽ๐š• ๐šŒ๐š˜๐š›๐šŠ๐šฃ๐š˜ฬ๐š— ๐š™๐šŽ๐šœ๐šŠ๐š๐š˜, ๐šข ๐šž๐š— ๐š๐šŽ๐š•๐š’๐š—๐š˜ ๐š๐šŽ ๐šŒ๐šŠ๐šœ๐š’ ๐š๐š˜๐šœ ๐š–๐šŽ๐š๐š›๐š˜๐šœ ๐šŠ๐š๐šŽ๐š›๐š›๐šŠฬ๐š—๐š๐š˜๐šœ๐šŽ ๐šŠ ๐š–๐š’ ๐š–๐šŠ๐š—๐š๐šŠ ๐šŒ๐šž๐šŠ๐š—๐š๐š˜ ๐š’๐š—๐š๐šŽ๐š—๐š๐šŠ๐š‹๐šŠ ๐š’๐š›๐š–๐šŽ. ๐™ฝ๐š˜ ๐šœ๐šŽฬ ๐šœ๐š’ ๐š๐šž๐š’ ๐šŠ ๐šž๐š— ๐š‘๐š˜๐šœ๐š ๐šŒ๐š•๐šž๐š‹ ๐š˜ ๐šŠ ๐šŠ๐š๐š˜๐š™๐š๐šŠ๐š› ๐šž๐š— ๐š๐šŠ๐š๐š˜ ๐šŒ๐šŠ๐š•๐š•๐šŽ๐š“๐šŽ๐š›๐š˜ ๐šŒ๐š˜๐š— ๐š๐š›๐šŠ๐š“๐šŽ ๐š๐šŽ ๐šœ๐š’๐š›๐šŸ๐š’๐šŽ๐š—๐š๐šŠ".

    Las clientas (y clientes) habituales lo describen como "๐šž๐š— ๐š๐šœ๐šž๐š—๐š๐šŽ๐š›๐šŽ ๐š๐šŽ ๐š–๐šŠ๐š—๐šž๐šŠ๐š•" (⁄ ⁄>⁄ โ–ฝ⁄<⁄ ⁄): gruñe, pone cara de disgusto, dice que no le gusta atender... pero si te quedas callado lo suficiente, termina preguntándote si quieres más té con una voz que suena sospechosamente preocupada.
    Según fuentes confirmadas, atiende solo tres noches al mes, bajo reserva, y el precio por hora supera lo que la mayoría gana en una semana. ¿Vale la pena? Quienes han tenido el "privilegio" de ser atendidos por este hermoso gato de mal carácter juran que sí. Aunque advierten: no intentes tomarle la mano sin permiso, a menos que quieras recibir una clase gratuita de por qué no se debe molestar a un felino enojado (โ”›โ—‰ะ”โ—‰)โ”›ๅฝกโ”ปโ”โ”ป.

    —¿๐—ฉ๐—ผ๐—น๐˜ƒ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฒ๐—บ๐—ผ๐˜€ ๐—ฎ ๐˜ƒ๐—ถ๐˜€๐—ถ๐˜๐—ฎ๐—ฟ๐—น๐—ผ?
    —๐—ฆ๐—ถ ๐˜€๐—ผ๐—ฏ๐—ฟ๐—ฒ๐˜ƒ๐—ถ๐˜ƒ๐—ถ๐—บ๐—ผ๐˜€ ๐—ฎ ๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ฎ ๐—ป๐—ผ๐˜๐—ฎ, ๐˜€๐›Šฬ (โ—•โ€ฟโ—•)โ™ก

    โŠนใ€€ ๏ธถ๏ธถใ€€ เญจเญงใ€€ ๏ธถ๏ธถใ€€ โŠน

    โ€‹—¿Host? —murmuró para sí mismo, saboreando la palabra como si fuera un veneno extranjero en su lengua.
    โ€‹Frunció el ceño con tal intensidad que un pliegue profundo, casi una cicatriz de ansiedad, le partió la frente. Levantó la revista, la acercó al halo de luz de su escritorio de diseño y luego la alejó, entrecerrando los ojos. Observó la fotografía con la minuciosidad de un analista forense buscando una falla. Allí, en la esquina inferior derecha, creyó ver un píxel desalineado, una sombra que no terminaba de encajar con la inclinación altiva de su cuello.

    โ€‹๐—ฃ๐—ต๐—ผ๐˜๐—ผ๐˜€๐—ต๐—ผ๐—ฝ.

    โ€‹La conclusión fue un alivio; sintió que podría estallar de pura euforia. Por supuesto. Él jamás… jamás se prestaría a semejante humillación. Ni como castigo, ni bajo tortura, ni en la más delirante de las misiones de infiltración.
    โ€‹Sin embargo, el sudor frío no tardó en brotar. La revista era de turismo internacional. Eso significaba aeropuertos, hoteles de cinco estrellas, salas de espera de primera clase. Sus subordinados eran los más eficientes del clan, sí, pero seguían siendo hombres. ¿Leían revistas de tendencias? ¿Consumían catálogos de Maid Cafés por puro aburrimiento? ¿Eran lo suficientemente estúpidos como para reconocer sus facciones bajo aquel disfraz ridículo?

    โ€‹—Con suerte, nadie se detendrá en esta página —se dijo, poniéndose en pie bruscamente.

    โ€‹Asintió con firmeza, intentando sellar el asunto con lógica. Era una revista para turistas; gente que estaba de paso, sombras que miraban y se marchaban sin dejar rastro. No tenían conexiones con el Clan Tojo.
    โ€‹Con esa falsa calma, Mine volvió a sentarse. Tomó la revista con desdén, dispuesto a destruirla… pero sus ojos traicioneros bajaron al texto una vez más.
    โ€‹"Un gatito gruñón que se aferra a ti cuando tratas de irte..."

    โ€‹Tragó saliva. La imagen de sí mismo con aquel lazo blanco y esponjoso parecía quemarle las pupilas. Sintió un calor abrasador subiéndole por el cuello hasta teñirle las orejas de un carmín violento.
    โ€‹Miró a su alrededor, buscando el escondite perfecto. ¿Debajo del monitor? Demasiado expuesto. ¿En el cajón de los informes confidenciales del clan? Estaría a salvo, a menos que alguien necesitara auditar las cuentas. ¿En la papelera? Un error de novato; la limpieza pasaba a las siete. ¿Llevarla a casa?
    โ€‹Con la torpeza impropia de un alto mando, pero con la urgencia de un adolescente ocultando una revista prohibida, Mine desabrochó el forro de su maletín de piel italiana y deslizó el papel satinado en la oscuridad del cuero.
    ๐—ฅ๐—ฒ๐˜ƒ๐—ถ๐˜€๐˜๐—ฎ ๐—ฑ๐—ฒ ๐—ง๐˜‚๐—ฟ๐—ถ๐˜€๐—บ๐—ผ ๐—œ๐—ป๐˜๐—ฒ๐—ฟ๐—ป๐—ฎ๐—ฐ๐—ถ๐—ผ๐—ป๐—ฎ๐—น. ๐—˜๐—ฑ๐—ถ๐—ฐ๐—ถ๐—ผฬ๐—ป ๐—˜๐˜€๐—ฝ๐—ฒ๐—ฐ๐—ถ๐—ฎ๐—น: '๐—Ÿ๐—ผ๐˜€ ๐˜€๐—ฒ๐—ฐ๐—ฟ๐—ฒ๐˜๐—ผ๐˜€ ๐—บ๐—ฒ๐—ท๐—ผ๐—ฟ ๐—ด๐˜‚๐—ฎ๐—ฟ๐—ฑ๐—ฎ๐—ฑ๐—ผ๐˜€ ๐—ฑ๐—ฒ๐—น ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ฟ๐—ฒ๐˜๐—ฒ๐—ป๐—ถ๐—บ๐—ถ๐—ฒ๐—ป๐˜๐—ผ ๐—ท๐—ฎ๐—ฝ๐—ผ๐—ป๐—ฒฬ๐˜€' (เน‘•ฬ€ใ…‚•ฬ)ูˆโœง — ๐—ฃ๐—ฎฬ๐—ด๐—ถ๐—ป๐—ฎ ๐Ÿฐ๐Ÿณ ใ€Œ¡๐ƒ๐„๐’๐‚๐”๐๐ˆ๐„๐‘๐“๐Žโต‘ ๐„๐‹ ๐‡๐Ž๐’๐“ ๐Œ๐€ฬ๐’ ๐„๐—๐‚๐‹๐”๐’๐ˆ๐•๐Ž ๐ƒ๐„ ๐“๐Ž๐Š๐ˆ๐Žใ€ ¿Cansado de los mismos clubs de siempre? Nuestro reportero se infiltró en un establecimiento tan privado que ni siquiera tiene nombre. Y allí, encontramos a la joya de la corona: ๐šˆ๐™พ๐š‚๐™ท๐™ธ๐™ผ๐™ธ๐™ฝ๐™ด-๐š‚๐™ฐ๐™ฝ (๏พ‰โ—•ใƒฎโ—•)๏พ‰:ใƒป๏พŸโœง* Con 1.85cm de altura que parecen 2 metros cuando te sirve el té con esa mirada de "ojalá estuvieras en cualquier otro lado pero aquí me pagan por sonreír" (๏ฝกโ™กโ€ฟโ™ก๏ฝก), este felino de aspecto adusto resultó ser el anfitrión más demandado de la noche. "๐™ฝ๐š˜ ๐šŽ๐šœ๐š™๐šŽ๐š›๐šŠ๐š‹๐šŠ ๐šŽ๐šœ๐š๐š˜ ๐šŒ๐šž๐šŠ๐š—๐š๐š˜ ๐šŽ๐š—๐š๐š›๐šŽฬ", confesó nuestro reportero entre risas nerviosas. "๐™ป๐š•๐šŽ๐š๐šž๐šŽฬ ๐š‹๐šž๐šœ๐šŒ๐šŠ๐š—๐š๐š˜ ๐šž๐š— ๐š ๐š‘๐š’๐šœ๐š”๐šข ๐šข ๐šœ๐šŠ๐š•ษชฬ ๐šŒ๐š˜๐š— ๐š•๐šŠ ๐š‹๐š’๐š•๐š•๐šŽ๐š๐šŽ๐š›๐šŠ ๐šŸ๐šŠ๐šŒษชฬ๐šŠ, ๐šŽ๐š• ๐šŒ๐š˜๐š›๐šŠ๐šฃ๐š˜ฬ๐š— ๐š™๐šŽ๐šœ๐šŠ๐š๐š˜, ๐šข ๐šž๐š— ๐š๐šŽ๐š•๐š’๐š—๐š˜ ๐š๐šŽ ๐šŒ๐šŠ๐šœ๐š’ ๐š๐š˜๐šœ ๐š–๐šŽ๐š๐š›๐š˜๐šœ ๐šŠ๐š๐šŽ๐š›๐š›๐šŠฬ๐š—๐š๐š˜๐šœ๐šŽ ๐šŠ ๐š–๐š’ ๐š–๐šŠ๐š—๐š๐šŠ ๐šŒ๐šž๐šŠ๐š—๐š๐š˜ ๐š’๐š—๐š๐šŽ๐š—๐š๐šŠ๐š‹๐šŠ ๐š’๐š›๐š–๐šŽ. ๐™ฝ๐š˜ ๐šœ๐šŽฬ ๐šœ๐š’ ๐š๐šž๐š’ ๐šŠ ๐šž๐š— ๐š‘๐š˜๐šœ๐š ๐šŒ๐š•๐šž๐š‹ ๐š˜ ๐šŠ ๐šŠ๐š๐š˜๐š™๐š๐šŠ๐š› ๐šž๐š— ๐š๐šŠ๐š๐š˜ ๐šŒ๐šŠ๐š•๐š•๐šŽ๐š“๐šŽ๐š›๐š˜ ๐šŒ๐š˜๐š— ๐š๐š›๐šŠ๐š“๐šŽ ๐š๐šŽ ๐šœ๐š’๐š›๐šŸ๐š’๐šŽ๐š—๐š๐šŠ". Las clientas (y clientes) habituales lo describen como "๐šž๐š— ๐š๐šœ๐šž๐š—๐š๐šŽ๐š›๐šŽ ๐š๐šŽ ๐š–๐šŠ๐š—๐šž๐šŠ๐š•" (⁄ ⁄>⁄ โ–ฝ⁄<⁄ ⁄): gruñe, pone cara de disgusto, dice que no le gusta atender... pero si te quedas callado lo suficiente, termina preguntándote si quieres más té con una voz que suena sospechosamente preocupada. Según fuentes confirmadas, atiende solo tres noches al mes, bajo reserva, y el precio por hora supera lo que la mayoría gana en una semana. ¿Vale la pena? Quienes han tenido el "privilegio" de ser atendidos por este hermoso gato de mal carácter juran que sí. Aunque advierten: no intentes tomarle la mano sin permiso, a menos que quieras recibir una clase gratuita de por qué no se debe molestar a un felino enojado (โ”›โ—‰ะ”โ—‰)โ”›ๅฝกโ”ปโ”โ”ป. —¿๐—ฉ๐—ผ๐—น๐˜ƒ๐—ฒ๐—ฟ๐—ฒ๐—บ๐—ผ๐˜€ ๐—ฎ ๐˜ƒ๐—ถ๐˜€๐—ถ๐˜๐—ฎ๐—ฟ๐—น๐—ผ? —๐—ฆ๐—ถ ๐˜€๐—ผ๐—ฏ๐—ฟ๐—ฒ๐˜ƒ๐—ถ๐˜ƒ๐—ถ๐—บ๐—ผ๐˜€ ๐—ฎ ๐—ฒ๐˜€๐˜๐—ฎ ๐—ป๐—ผ๐˜๐—ฎ, ๐˜€๐›Šฬ (โ—•โ€ฟโ—•)โ™ก โŠนใ€€ ๏ธถ๏ธถใ€€ เญจเญงใ€€ ๏ธถ๏ธถใ€€ โŠน โ€‹—¿Host? —murmuró para sí mismo, saboreando la palabra como si fuera un veneno extranjero en su lengua. โ€‹Frunció el ceño con tal intensidad que un pliegue profundo, casi una cicatriz de ansiedad, le partió la frente. Levantó la revista, la acercó al halo de luz de su escritorio de diseño y luego la alejó, entrecerrando los ojos. Observó la fotografía con la minuciosidad de un analista forense buscando una falla. Allí, en la esquina inferior derecha, creyó ver un píxel desalineado, una sombra que no terminaba de encajar con la inclinación altiva de su cuello. โ€‹๐—ฃ๐—ต๐—ผ๐˜๐—ผ๐˜€๐—ต๐—ผ๐—ฝ. โ€‹La conclusión fue un alivio; sintió que podría estallar de pura euforia. Por supuesto. Él jamás… jamás se prestaría a semejante humillación. Ni como castigo, ni bajo tortura, ni en la más delirante de las misiones de infiltración. โ€‹Sin embargo, el sudor frío no tardó en brotar. La revista era de turismo internacional. Eso significaba aeropuertos, hoteles de cinco estrellas, salas de espera de primera clase. Sus subordinados eran los más eficientes del clan, sí, pero seguían siendo hombres. ¿Leían revistas de tendencias? ¿Consumían catálogos de Maid Cafés por puro aburrimiento? ¿Eran lo suficientemente estúpidos como para reconocer sus facciones bajo aquel disfraz ridículo? โ€‹—Con suerte, nadie se detendrá en esta página —se dijo, poniéndose en pie bruscamente. โ€‹Asintió con firmeza, intentando sellar el asunto con lógica. Era una revista para turistas; gente que estaba de paso, sombras que miraban y se marchaban sin dejar rastro. No tenían conexiones con el Clan Tojo. โ€‹Con esa falsa calma, Mine volvió a sentarse. Tomó la revista con desdén, dispuesto a destruirla… pero sus ojos traicioneros bajaron al texto una vez más. โ€‹"Un gatito gruñón que se aferra a ti cuando tratas de irte..." โ€‹Tragó saliva. La imagen de sí mismo con aquel lazo blanco y esponjoso parecía quemarle las pupilas. Sintió un calor abrasador subiéndole por el cuello hasta teñirle las orejas de un carmín violento. โ€‹Miró a su alrededor, buscando el escondite perfecto. ¿Debajo del monitor? Demasiado expuesto. ¿En el cajón de los informes confidenciales del clan? Estaría a salvo, a menos que alguien necesitara auditar las cuentas. ¿En la papelera? Un error de novato; la limpieza pasaba a las siete. ¿Llevarla a casa? โ€‹Con la torpeza impropia de un alto mando, pero con la urgencia de un adolescente ocultando una revista prohibida, Mine desabrochó el forro de su maletín de piel italiana y deslizó el papel satinado en la oscuridad del cuero.
    Me encocora
    Me gusta
    Me enjaja
    8
    4 turnos 0 maullidos
  • โ–ณEsta publicación tiene contenido gore y maneja temas sensibles, la imagen pueden causar una fuerte sensación de incomodidad e incluso puede ser perturbadora para algunos. Todo en esta publicación es únicamente ficción, después de esta advertencia es bajo el propio riesgo de cada quien continuar leyendo o ver la imágeneโ–ณ


    ¿Sabes lo que es tener hambre?



    ¿Sabes lo que es que te duela el estomago del hambre?



    ¿Sabes lo que se siente estar débil por el hambre?



    ¿Sabes lo que es alucinar por el hambre?



    ¿Sabes lo que es sentir que tu estomago se devore a si mismo?



    ¿Sabes lo que es que comer tu propia carne para saciar el hambre?















    -Por favor…-

    Apenas tenia la la fuerza suficiente para decir un miserable susurro. Ya no sabia cuanto tiempo había pasado, para este punto los segundos se sentían como días y los días como una eternidad.

    La habitación estaba llena de arañazos y con marcas de golpes, del piso solo habían manchas negras de la sangre podrida de días, la peste era abrumadora.

    De la oscuridad unas cuencas vacías me miraban, fríos y carentes de compasión alguna.

    -Comida…-

    No me podía mover, el cuerpo apenas me respondia. Ni siquiera encerrada en esas cuatro paredes podía estar en paz, el zumbido interminable de las moscas no me permitía escuchar mis pensamientos, podía sentir como las larvas de las moscas se movían bajo mi piel, cada vez enterrándoselos más en mi carne.

    “Eso” no dijo nada, no hizo nada, solo me veía, parecía tan entretenido en mi agonía, como si pudiera sentir alguna clase de placer con el hecho que me estubiera pudriendo.

    No podía perderme en los rincones más lejanos de nuestra mente, tenia tanta hambre que mis músculos se habían consumido, ahora solo era un montón de huesos cubierto de miles de gusanos que se podían verse moviéndose bajo mi piel.

    Todo estaba oscuro, no habían ventanas, no habian muebles, solo en algún lugar había una puerta reforzada que no lograba distinguir ya.

    -“No hará nada”-

    Ella estaba frente a mi. Tirada en el suelo, cubierta de sangre seca, el cuerpo engullido, tan pálida que parecía un fantasma, no tenia su brazos izquierdo, no quedaba nada por debajo de su hombro donde se podía ver el hueso limpio de podredumbre y donde se podían ver a las larvas yendo de un lado para el otro.

    Las moscas estaban a nuestro alrededor buscando alimentarse de la manchas negras regadas por todas partes.

    -“Sabes que es lo que debes de hacer”-

    No quería, no quería hacerlo, papá había dicho…

    -“Papá esta muerto… Viste como lo mataron y desmembraron... Si no te das prisa terminaremos igual… Muertas… No queda mucho tiempo…”-

    Tenia razón, carajo sabia que no tenia alternativa, quise negarme de a hacer esto pero ya no podía, no podía soportarlo más.

    Incluso ahora “Eso” no le importaba si moría, no se movería de ahí si no hacia lo que él quería, lo odiaba, lo odiaba tanto, yo nunca pedí ser esto, yo nunca pedí nacer, desearía tanto que solo me mata, pero claro “Eso” alargaría tanto mi agonía como fuera posible. No me dejaría morir sin tan fácilmente.

    -Infernus… domus nostra… est… et… mundus cibus… est…-

    “El infierno es nuestra casa y el mundo es comida”

    #Horror #Original #Oc #+18 #Gore
    โ–ณEsta publicación tiene contenido gore y maneja temas sensibles, la imagen pueden causar una fuerte sensación de incomodidad e incluso puede ser perturbadora para algunos. Todo en esta publicación es únicamente ficción, después de esta advertencia es bajo el propio riesgo de cada quien continuar leyendo o ver la imágeneโ–ณ ¿Sabes lo que es tener hambre? … ¿Sabes lo que es que te duela el estomago del hambre? … ¿Sabes lo que se siente estar débil por el hambre? … ¿Sabes lo que es alucinar por el hambre? … ¿Sabes lo que es sentir que tu estomago se devore a si mismo? … ¿Sabes lo que es que comer tu propia carne para saciar el hambre? … … … … -Por favor…- Apenas tenia la la fuerza suficiente para decir un miserable susurro. Ya no sabia cuanto tiempo había pasado, para este punto los segundos se sentían como días y los días como una eternidad. La habitación estaba llena de arañazos y con marcas de golpes, del piso solo habían manchas negras de la sangre podrida de días, la peste era abrumadora. De la oscuridad unas cuencas vacías me miraban, fríos y carentes de compasión alguna. -Comida…- No me podía mover, el cuerpo apenas me respondia. Ni siquiera encerrada en esas cuatro paredes podía estar en paz, el zumbido interminable de las moscas no me permitía escuchar mis pensamientos, podía sentir como las larvas de las moscas se movían bajo mi piel, cada vez enterrándoselos más en mi carne. “Eso” no dijo nada, no hizo nada, solo me veía, parecía tan entretenido en mi agonía, como si pudiera sentir alguna clase de placer con el hecho que me estubiera pudriendo. No podía perderme en los rincones más lejanos de nuestra mente, tenia tanta hambre que mis músculos se habían consumido, ahora solo era un montón de huesos cubierto de miles de gusanos que se podían verse moviéndose bajo mi piel. Todo estaba oscuro, no habían ventanas, no habian muebles, solo en algún lugar había una puerta reforzada que no lograba distinguir ya. -“No hará nada”- Ella estaba frente a mi. Tirada en el suelo, cubierta de sangre seca, el cuerpo engullido, tan pálida que parecía un fantasma, no tenia su brazos izquierdo, no quedaba nada por debajo de su hombro donde se podía ver el hueso limpio de podredumbre y donde se podían ver a las larvas yendo de un lado para el otro. Las moscas estaban a nuestro alrededor buscando alimentarse de la manchas negras regadas por todas partes. -“Sabes que es lo que debes de hacer”- No quería, no quería hacerlo, papá había dicho… -“Papá esta muerto… Viste como lo mataron y desmembraron... Si no te das prisa terminaremos igual… Muertas… No queda mucho tiempo…”- Tenia razón, carajo sabia que no tenia alternativa, quise negarme de a hacer esto pero ya no podía, no podía soportarlo más. Incluso ahora “Eso” no le importaba si moría, no se movería de ahí si no hacia lo que él quería, lo odiaba, lo odiaba tanto, yo nunca pedí ser esto, yo nunca pedí nacer, desearía tanto que solo me mata, pero claro “Eso” alargaría tanto mi agonía como fuera posible. No me dejaría morir sin tan fácilmente. -Infernus… domus nostra… est… et… mundus cibus… est…- “El infierno es nuestra casa y el mundo es comida” #Horror #Original #Oc #+18 #Gore
    Me gusta
    Me shockea
    Me encocora
    Me endiabla
    8
    1 turno 0 maullidos
Ver mรกs resultados
Patrocinados