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    ||Me han pedido dejar un comunicado con todo y esta imagen, y dice así:

    Masthian dice que está ocupado, pero al rato viene por sus pendientes, gracias. (?)
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  • Mas alla de las estrellas, se cuenta la historia de un tren que viaja por riedes estelares para trazacaminos y para ayudar a cada mundo que visitas a superar las crisis que los azotan.


    En todos esos viajes han hecho amistades, han creado vínculos qué los unen, ayudado hasta a recuperar vínculos perdidos en las arenas del tiempo, asi fue como Jairo VI recuperó esa "amistad" perdida y solo recordará por un solo hombre, uno de una especie de larga vida...

    Gracias a los anónimos del Expreso Astral, ese recuedo fue recuperado, ahora la imagen de ese cuadro esta en el museo de Jairo...

    Mas alla de las estrellas, están los anónimos del Expreso Astral creado vinculos y ayudado a crisis que azotan a los mundos.
    Mas alla de las estrellas, se cuenta la historia de un tren que viaja por riedes estelares para trazacaminos y para ayudar a cada mundo que visitas a superar las crisis que los azotan. En todos esos viajes han hecho amistades, han creado vínculos qué los unen, ayudado hasta a recuperar vínculos perdidos en las arenas del tiempo, asi fue como Jairo VI recuperó esa "amistad" perdida y solo recordará por un solo hombre, uno de una especie de larga vida... Gracias a los anónimos del Expreso Astral, ese recuedo fue recuperado, ahora la imagen de ese cuadro esta en el museo de Jairo... Mas alla de las estrellas, están los anónimos del Expreso Astral creado vinculos y ayudado a crisis que azotan a los mundos.
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  • Hey! Ahora sí!! No te muevas idiota! Que no vez que...?!

    *Gruñe el joven orco tras estar concentrado en su labor favorita de dibujar. Sus manos se mueven rapido*

    (((Si gustas participar. Puedes dejar una imagen de tu oc. Semanalmente estaré tomando algún oc de ustedes y con gusto les hago un dibujo de regalo. Es para...desbloqueo creativo jejeje. Se animan?)))
    Hey! Ahora sí!! No te muevas idiota! Que no vez que...?! *Gruñe el joven orco tras estar concentrado en su labor favorita de dibujar. Sus manos se mueven rapido* (((Si gustas participar. Puedes dejar una imagen de tu oc. Semanalmente estaré tomando algún oc de ustedes y con gusto les hago un dibujo de regalo. Es para...desbloqueo creativo jejeje. Se animan?)))
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  • Estaba frustrado, perder el tiempo no es uno de mis hobbies, pero tampoco puedo parecer más sospechoso de lo normal.

    Debia admirar habían sido amables al darme un cigarrillo, solían ayudarme a pensar mejor, mientras los oficiales llegaban, y yo pensaba en cuál de todos los grandes problemas que me eh metido me trajo a esta situación, quiero decir acepte venir sin preguntar ni oponerme, por mera diversión pero estoy.... Ya estaba tomando más tiempo del debido.

    El rechinido de la puerta se escuchó minutos después y entrando a la habitación el oficial , no tardó en llegar a la mesa sonriendo como si hubiera atrapado al ratón y arrojó una fotografía sobre la mesa. La imagen estaba en blanco y negro, granulada, tomada desde un ángulo incómodo y a una distancia considerable. En ella, mi silueta apenas se distinguía entre las sombras de un callejón industrial en Sicilia, sosteniendo un cigarrillo a medio encender.

    Observé el papel un par de segundos inclinando ligeramente mi cabeza a la derecha, luego, levanté las manos esposadas con lentitud, llevándome el cigarrillo a los labios para dar una calada profunda. Exhalé el humo directamente hacia el rostro del policía, observando cómo sus ojos se entrecerraban con una mezcla de furia y frustración.

    —¿Eso es todo? —pregunté, deslizando la fotografía con la punta del dedo índice—. Esperaba algo con mejor resolución, Oficial. Mis trajes suelen fotografiar mucho mejor que este desastre de píxeles.

    —No te hagas el gracioso, Malatesta —dijo él, apoyando ambas manos sobre la mesa, inclinándose hacia mí para recortar la distancia—. Sabemos que estuviste ahí esa noche. Sabemos de ese negoció en el muelle y sabemos perfectamente qué significa tu apellido en esa zona. Esa foto te sitúa en la escena del crimen.

    Curve mi ceja derecha al escucharlo mirándolo fijamente mientras una sonrisa ligera, casi perezosa, se dibujaba en mis labios.
    —Esa foto me sitúa fumando en un callejón. Nada más —respondí con una calma arrastrada, modulando la voz con una perfecta elegancia aristocrática—. No hay armas en mis manos, no hay bolsas con mercancía, no hay rostros de terceros. Solo soy un empresario italiano disfrutando del aire nocturno. Verá... el problema de la policía es que confunden sus desesperados deseos de atrapar a un Malatesta con pruebas reales.

    —Podemos retenerte, Alessandro. Podemos hacer que esto sea muy largo para ti.—

    Dejé escapar una risa suave, un sonido magnético que carecía por completo de nerviosismo.
    —No, no pueden. Los dos sabemos cómo funciona este juego. Para retenerme más de unas pocas horas necesitan algo que sostenga su teoría ante un juez, y lo único que tiene ahí es un pésimo retrato de mi peor perfil —me incliné un poco hacia adelante, haciendo que las esposas tintinearan sobre la madera—. Mi apellido no solo compra hoteles, Oficial. Compra los mejores bufetes de abogados de Milán y Roma. En el momento en que mi abogado pise esta comisaría, esta fotografía va a terminar en la basura, y usted va a tener que explicarle a sus superiores por qué hizo perder el tiempo a un ciudadano que paga puntualmente sus impuestos.

    El oficial apretó la mandíbula, pero no respondió. Sus dedos comenzaron a tamborilear contra sus muslos, revelando el sutil pánico de quien sabe que acaba de perder el control de la conversación.
    —Así que hagamos esto más sencillo —continué en un susurro peligrosamente tranquilo, sosteniendo su mirada con mis ojos ámbar—. Guarde la foto, quíteme estas molestas esposas y déjeme terminar mi cigarrillo en paz. No soy un hombre violento, no me gusta la crueldad gratuita... pero detesto que me hagan perder el tiempo con juegos de aficionados.
    Estaba frustrado, perder el tiempo no es uno de mis hobbies, pero tampoco puedo parecer más sospechoso de lo normal. Debia admirar habían sido amables al darme un cigarrillo, solían ayudarme a pensar mejor, mientras los oficiales llegaban, y yo pensaba en cuál de todos los grandes problemas que me eh metido me trajo a esta situación, quiero decir acepte venir sin preguntar ni oponerme, por mera diversión pero estoy.... Ya estaba tomando más tiempo del debido. El rechinido de la puerta se escuchó minutos después y entrando a la habitación el oficial , no tardó en llegar a la mesa sonriendo como si hubiera atrapado al ratón y arrojó una fotografía sobre la mesa. La imagen estaba en blanco y negro, granulada, tomada desde un ángulo incómodo y a una distancia considerable. En ella, mi silueta apenas se distinguía entre las sombras de un callejón industrial en Sicilia, sosteniendo un cigarrillo a medio encender. Observé el papel un par de segundos inclinando ligeramente mi cabeza a la derecha, luego, levanté las manos esposadas con lentitud, llevándome el cigarrillo a los labios para dar una calada profunda. Exhalé el humo directamente hacia el rostro del policía, observando cómo sus ojos se entrecerraban con una mezcla de furia y frustración. —¿Eso es todo? —pregunté, deslizando la fotografía con la punta del dedo índice—. Esperaba algo con mejor resolución, Oficial. Mis trajes suelen fotografiar mucho mejor que este desastre de píxeles. —No te hagas el gracioso, Malatesta —dijo él, apoyando ambas manos sobre la mesa, inclinándose hacia mí para recortar la distancia—. Sabemos que estuviste ahí esa noche. Sabemos de ese negoció en el muelle y sabemos perfectamente qué significa tu apellido en esa zona. Esa foto te sitúa en la escena del crimen. Curve mi ceja derecha al escucharlo mirándolo fijamente mientras una sonrisa ligera, casi perezosa, se dibujaba en mis labios. —Esa foto me sitúa fumando en un callejón. Nada más —respondí con una calma arrastrada, modulando la voz con una perfecta elegancia aristocrática—. No hay armas en mis manos, no hay bolsas con mercancía, no hay rostros de terceros. Solo soy un empresario italiano disfrutando del aire nocturno. Verá... el problema de la policía es que confunden sus desesperados deseos de atrapar a un Malatesta con pruebas reales. —Podemos retenerte, Alessandro. Podemos hacer que esto sea muy largo para ti.— Dejé escapar una risa suave, un sonido magnético que carecía por completo de nerviosismo. —No, no pueden. Los dos sabemos cómo funciona este juego. Para retenerme más de unas pocas horas necesitan algo que sostenga su teoría ante un juez, y lo único que tiene ahí es un pésimo retrato de mi peor perfil —me incliné un poco hacia adelante, haciendo que las esposas tintinearan sobre la madera—. Mi apellido no solo compra hoteles, Oficial. Compra los mejores bufetes de abogados de Milán y Roma. En el momento en que mi abogado pise esta comisaría, esta fotografía va a terminar en la basura, y usted va a tener que explicarle a sus superiores por qué hizo perder el tiempo a un ciudadano que paga puntualmente sus impuestos. El oficial apretó la mandíbula, pero no respondió. Sus dedos comenzaron a tamborilear contra sus muslos, revelando el sutil pánico de quien sabe que acaba de perder el control de la conversación. —Así que hagamos esto más sencillo —continué en un susurro peligrosamente tranquilo, sosteniendo su mirada con mis ojos ámbar—. Guarde la foto, quíteme estas molestas esposas y déjeme terminar mi cigarrillo en paz. No soy un hombre violento, no me gusta la crueldad gratuita... pero detesto que me hagan perder el tiempo con juegos de aficionados.
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  • 𝙏𝙝𝙚 𝙎𝙝𝙖𝙥𝙚 𝙮𝙤𝙪𝙧 𝙛𝙚𝙖𝙧 𝙩𝙖𝙠𝙚𝙨 — 𝑁𝑒𝑤 𝑌𝑜𝑟𝑘 𝐶𝑖𝑡𝑦
    Fandom X-Men/Marvel y rol libre
    Categoría Otros
    La lluvia caía con una constancia incómoda, fina pero suficiente para volver la ciudad un reflejo interminable de luces deformadas sobre el asfalto. Nueva York seguía despierta pese a la hora; taxis cruzando avenidas todavía congestionadas, conversaciones perdidas entre el ruido del tráfico y pantallas gigantes proyectando noticias como si el mundo necesitara recordarles cada cinco minutos exactamente a qué debía temerle.

    Caminaba entre la multitud sin prisa real. A veces salía del Instituto únicamente para eso. Caminar, respirar aire que no estuviera cargado de discusiones políticas, reportes de ataques o estudiantes preguntándose si el mundo terminaría odiándolos antes siquiera de que aprendieran a entenderse a sí mismos. No siempre ayudaba, pero aunque había una pizca de esperanza todavía, esta misma estaba extinguiéndose poco a poco; lo sabía.

    Últimamente casi nunca lo hacía.

    Una pantalla suspendida sobre la avenida volvió a cambiar de segmento mientras esperaba junto al cruce peatonal. El logo de Stark apareció acompañado de gráficos, declaraciones oficiales y palabras cuidadosamente escogidas para sonar tranquilizadoras.

    "Modernización, seguridad, implementación avanzada del programa SENTINEL"

    Sostuvo la mirada sobre la pantalla un instante, más de lo necesario. Todavía recordaba el sonido de las voces, el ruido de las secuelas que Genosha dejó. No el de las explosiones, pero sí de todo.

    El silencio imposible de una ciudad entera reducida a humo, concreto roto y cuerpos bajo escombros mientras Centinelas seguían sobrevolando como si aquello hubiera sido una operación cumplida. Recordaba sostener estructuras colapsadas con las manos ensangrentadas buscando sobrevivientes sabiendo, incluso antes de encontrarlos, que muchos ya no estaban vivos.

    ¿Y ahora? El mundo volvía a hablar de Centinelas como si solo fueran tecnología. Como si no existieran cadáveres enterrados bajo esa palabra maldita.

    Desvió finalmente la vista, y fue ahí cuando reanudó con su andar. La multitud seguía desplazándose a su alrededor como una corriente interminable de paraguas oscuros y pasos apresurados. Personas demasiado ocupadas sobreviviendo su propia rutina como para notar los detalles bajo la capucha de su suéter, o el visor rubí que brilla con poca intensidad para pasar desapercibido. La mirada de Summers se alzó ligeramente y con reconocimiento. No de inmediato como alguien conocido, sino como una imagen mal archivada en algún rincón incómodo de su memoria reciente. El rostro apareció primero fragmentado; una fotografía granulada proyectada sobre una mesa de la sala de estrategia, expedientes abiertos entre tazas de café frío y reportes acumulándose demasiado rápido como para ignorarlos.

    Hank había mencionado su nombre también. Posible exposición a manifestaciones psiquicas no clasificadas, episodios visuales recurrentes. Patrones extraños detectados por Cerebro cerca de su ubicación durante las últimas semanas. Nada concluyente todavía, pero suficiente para mantener ese perfil bajo y observación pasiva. Mantuvo la mirada todavía hacia delante, mientras el comunicador emite la voz de Ororo del otro lado.

    Desvió ligeramente el rostro, manteniendo la mirada fija conforme continúa con el canal privado activo, con un movimiento sutil y discreto de la mano cerca del cuello de la chaqueta. —Storm —el ruido de la lluvia cubrió parcialmente su voz. Esperó apenas un segundo, y continuó —, la encontré.

    Su todo bajó automáticamente, volviéndose más serio mientras seguía caminando sin acercarse demasiado todavía.

    —La chica de los reportes de Hank. Coincide con los registros que Cerebro detectó esta semana cerca del Midtown sector —sus ojos se elevaron brevemente hacia la pantalla suspendida sobre la avenida aledaña. Las imágenes publicitarias parpadearon apenas un instante; tan rápido que cualquier persona lo habría ignorado, pero no Scott.


    Tensó la mandíbula en señal de alerta.

    —Y creo que Hank se quedó corto con las anomalías —hizo una pausa. Observó nuevamente a la pantalla tan pronto una sombra se muestra a cierta distancia. Esta observa directo a él, a la multitud, pero con especial énfasis a la chica en cuestión. —No parece consciente de lo que está pasando —añadió finalmente—. Pero algo alrededor de ella está reaccionando.

    El comunicador quedó en silencio unos segundos mientras él intenta reducir apenas el paso y la distancia.

    ¿Entonces? Ocurrió de nuevo...

    Las pantallas sobre la avenida distorsionaron la imagen al mismo tiempo. No completamente; apenas una interferencia brevemente atravesando la señal. Colores deformándose, estática, y si se prestaba la suficiente atención a las pantallas, figuras; tres ojos, uno y miles después.
    La lluvia caía con una constancia incómoda, fina pero suficiente para volver la ciudad un reflejo interminable de luces deformadas sobre el asfalto. Nueva York seguía despierta pese a la hora; taxis cruzando avenidas todavía congestionadas, conversaciones perdidas entre el ruido del tráfico y pantallas gigantes proyectando noticias como si el mundo necesitara recordarles cada cinco minutos exactamente a qué debía temerle. Caminaba entre la multitud sin prisa real. A veces salía del Instituto únicamente para eso. Caminar, respirar aire que no estuviera cargado de discusiones políticas, reportes de ataques o estudiantes preguntándose si el mundo terminaría odiándolos antes siquiera de que aprendieran a entenderse a sí mismos. No siempre ayudaba, pero aunque había una pizca de esperanza todavía, esta misma estaba extinguiéndose poco a poco; lo sabía. Últimamente casi nunca lo hacía. Una pantalla suspendida sobre la avenida volvió a cambiar de segmento mientras esperaba junto al cruce peatonal. El logo de Stark apareció acompañado de gráficos, declaraciones oficiales y palabras cuidadosamente escogidas para sonar tranquilizadoras. "Modernización, seguridad, implementación avanzada del programa SENTINEL" Sostuvo la mirada sobre la pantalla un instante, más de lo necesario. Todavía recordaba el sonido de las voces, el ruido de las secuelas que Genosha dejó. No el de las explosiones, pero sí de todo. El silencio imposible de una ciudad entera reducida a humo, concreto roto y cuerpos bajo escombros mientras Centinelas seguían sobrevolando como si aquello hubiera sido una operación cumplida. Recordaba sostener estructuras colapsadas con las manos ensangrentadas buscando sobrevivientes sabiendo, incluso antes de encontrarlos, que muchos ya no estaban vivos. ¿Y ahora? El mundo volvía a hablar de Centinelas como si solo fueran tecnología. Como si no existieran cadáveres enterrados bajo esa palabra maldita. Desvió finalmente la vista, y fue ahí cuando reanudó con su andar. La multitud seguía desplazándose a su alrededor como una corriente interminable de paraguas oscuros y pasos apresurados. Personas demasiado ocupadas sobreviviendo su propia rutina como para notar los detalles bajo la capucha de su suéter, o el visor rubí que brilla con poca intensidad para pasar desapercibido. La mirada de Summers se alzó ligeramente y con reconocimiento. No de inmediato como alguien conocido, sino como una imagen mal archivada en algún rincón incómodo de su memoria reciente. El rostro apareció primero fragmentado; una fotografía granulada proyectada sobre una mesa de la sala de estrategia, expedientes abiertos entre tazas de café frío y reportes acumulándose demasiado rápido como para ignorarlos. Hank había mencionado su nombre también. Posible exposición a manifestaciones psiquicas no clasificadas, episodios visuales recurrentes. Patrones extraños detectados por Cerebro cerca de su ubicación durante las últimas semanas. Nada concluyente todavía, pero suficiente para mantener ese perfil bajo y observación pasiva. Mantuvo la mirada todavía hacia delante, mientras el comunicador emite la voz de Ororo del otro lado. Desvió ligeramente el rostro, manteniendo la mirada fija conforme continúa con el canal privado activo, con un movimiento sutil y discreto de la mano cerca del cuello de la chaqueta. —Storm —el ruido de la lluvia cubrió parcialmente su voz. Esperó apenas un segundo, y continuó —, la encontré. Su todo bajó automáticamente, volviéndose más serio mientras seguía caminando sin acercarse demasiado todavía. —La chica de los reportes de Hank. Coincide con los registros que Cerebro detectó esta semana cerca del Midtown sector —sus ojos se elevaron brevemente hacia la pantalla suspendida sobre la avenida aledaña. Las imágenes publicitarias parpadearon apenas un instante; tan rápido que cualquier persona lo habría ignorado, pero no Scott. Tensó la mandíbula en señal de alerta. —Y creo que Hank se quedó corto con las anomalías —hizo una pausa. Observó nuevamente a la pantalla tan pronto una sombra se muestra a cierta distancia. Esta observa directo a él, a la multitud, pero con especial énfasis a la chica en cuestión. —No parece consciente de lo que está pasando —añadió finalmente—. Pero algo alrededor de ella está reaccionando. El comunicador quedó en silencio unos segundos mientras él intenta reducir apenas el paso y la distancia. ¿Entonces? Ocurrió de nuevo... Las pantallas sobre la avenida distorsionaron la imagen al mismo tiempo. No completamente; apenas una interferencia brevemente atravesando la señal. Colores deformándose, estática, y si se prestaba la suficiente atención a las pantallas, figuras; tres ojos, uno y miles después.
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  • — ¿Quien es ese Pokémon?

    ||jajaja ok no, es solo que ví la imagen y me gustó (?)
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  • -Podría parecer que el abanico lo tiene para dar una imagen más misteriosa y elegante... Pero en realidad era para poder taparse el rostro y poder ocultar cuán avergonzado estaba de ponerse a si mismo en esa posición.-
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    C E R B E R U S
    "The dog that bites only because it was taught fear before kindness.
    ⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘

    Tᴀᴋᴇ Mᴇ Bᴀᴄᴋ Tᴏ Eᴅᴇɴ — Sʟᴇᴇᴘ Tᴏᴋᴇɴ
    0:35 ━❍──────── -5:32
    ↻ ⊲ Ⅱ ⊳ ↺

    ꒷꒦✧˖°⋆。𖦹꒷꒦

    > Nombre clave: Cerberus
    Edad: Desconocida
    Altura: 2.17 m
    Constitución: Masiva, monstruosa, diseñada para intimidar.
    Voz: Grave, calmada… extrañamente suave cuando se siente seguro.
    Estado: Activo /《 Propiedad clasificada.》

    ⫘⫘⫘⫘⫘⫘

    [ D A T O S ]

    ◈ Fue sometido desde niño a experimentos físicos y psicológicos extremos.
    ◈ Alteraron su tolerancia al dolor, capacidad muscular y respuesta emocional.
    ◈ Le enseñaron que hablar era un privilegio que él no merecia.
    ◈ Solo puede usar su voz bajo autorización directa.
    ◈ Incluso si esta bajo un problema o ve uno, no puede hablar.
    ◈ Incluso si alguien más está en peligro, si no tiene autorización/orden, no actuará.
    ◈ En combate actúa como una criatura despiadada y perfectamente obediente.
    ◈ Fuera de misión… apenas sabe cómo interactuar como un ser humano, suele sentarse a los pies de su dueño o quedarse en un sitio de vigilancia.

    ⫘⫘⫘⫘⫘⫘

    [ P E R S O N A L I D A D ]

    ◈ Silencioso.
    ◈ Hipervigilante.
    ◈ Extremadamente retraido fuera del trabajo.
    ◈ Fuera del trabajo busca aprobación incluso en cosas pequeñas.
    ◈ Tiene dificultad entendiendo cualquier tido de acciones ya que todo lo asocia a que recibirá algun tipo de violencia o abuso.
    ◈ No tiene ni permitido negar o asentir con la cabeza.
    ◈ Le gustan los lugares tranquilos, las mantas pesadas y escuchar voces suaves.

    A pesar de verse como una bestia imposible de detener… Cerberus es dolorosamente dócil cuando alguien le trata con paciencia.

    ⫘⫘⫘⫘⫘⫘

    [ D I S E Ñ O ]

    ◈ Cabello negro desordenado.
    ◈ Ojeras marcadas por insomnio crónico.
    ◈ Máscara obligatoria para “deshumanizar” su imagen.
    ◈ Cicatrices quirúrgicas distribuidas por todo el cuerpo.
    ◈ Uniformes negros tácticos ajustados a su estructura anormalmente grande.
    ◈ Mirada cansada… como un perro esperando no ser golpeado.
    ◈ En el trabajo, su mirada parece iluminarse con determinación.

    ⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘
    ┌───── •✧✧• ─────┐

    H I S T O R I A

    └───── •✧✧• ─────┘

    ꒷꒦✧˖°⋆。𖦹꒷꒦

    Nadie recuerda cuál era su verdadero nombre.... Tal vez porque nunca importó.

    Antes de convertirse en “Cerberus”, fue solamente un niño arrancado del sistema, un bebé arrancado de los brazos de su madre, otro letrero de "niño perdido", un expediente en el escritorio de un forense corrupto.

    Le dieron una madre sustituta solo para que fuese una mujer horrible, junto con un hombre que asignaron como su padre.

    Las pruebas comenzaron temprano.
    Privación del sueño.
    Aislamiento extremo.
    Condicionamiento psicológico.
    Castigos físicos disfrazados de “evaluaciones”.

    Le enseñaron a obedecer antes incluso de enseñarle a hablar correctamente.

    Cada emoción era considerada una falla.
    Cada muestra de miedo era castigada.
    Cada intento de apego… eliminado.

    Con el tiempo dejaron de llamarlo humano.
    Los científicos comenzaron a referirse a él como si fuera una herramienta.
    Solo con un número. Un arma. Un perro de guerra.

    Y él terminó completamente formado en ello.

    ⫘⫘⫘⫘⫘⫘

    Durante años, Cerberus fue utilizado para misiones, él entraba primero, eliminaba amenazas, recibía órdenes solo para volver cubierto de sangre y silencio.
    Si tenía heridas no tenía permitido quejarse o decirlo.

    Al terminar la misión se le entregaba un kit médico y él solo debia curarse, si no podia hacerlo, nadie lo ayudaba.

    Pero incluso con todo ello había algo que jamás lograron destruir por completo....algo pequeño y estúpido:

    La necesidad de ser querido.

    Cerberus no entiende bien la calidez humana, pero la busca desesperadamente en pequeños detalles, como una mano sobre su cabeza, una pared calida para dormir, una voz amable, alguien que ayuda a curar su espalda.

    A veces permanece inmóvil cerca de las personas solo para escuchar conversación humana, aunque no participe, porque tanto silencio lo pone inquieto. Tambien, aveces recoge objetos insignificantes porque cree que son tesoros.

    Como último detalle (y prohibido) es que a veces practica hablar solo, en voz baja, cuando sabe que nadie puede escucharlo, tiene un libro de prescolar el cual ha leído miles de veces.
    Porque en el fondo…debajo de toda la violencia programada, de toda la brutalidad artificial, solo quedó un hombre roto intentando descubrir cómo se siente pertenecer a algún lugar.

    ⫘⫘⫘⫘⫘⫘

    [ A R C H I V O — C L A S I F I E D ]

    > 《El sujeto continúa mostrando niveles anormales de empatía pese a las correcciones aplicadas.》

    > 《 Desarrolló apego hacia personal que mostró trato positivo mínimo, por lo que la rotaciónde personal es de 1 semana.》

    > 《La unidad Cerberus sigue siendo funcional. Sin embargo… mientras más humano intenta ser, más peligroso se volverá. 》

    ꒷꒦✧˖°⋆。𖦹꒷꒦
    ⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘ C E R B E R U S "The dog that bites only because it was taught fear before kindness. ⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘ Tᴀᴋᴇ Mᴇ Bᴀᴄᴋ Tᴏ Eᴅᴇɴ — Sʟᴇᴇᴘ Tᴏᴋᴇɴ 0:35 ━❍──────── -5:32 ↻ ⊲ Ⅱ ⊳ ↺ ꒷꒦✧˖°🫀⋆。𖦹꒷꒦ > Nombre clave: Cerberus Edad: Desconocida Altura: 2.17 m Constitución: Masiva, monstruosa, diseñada para intimidar. Voz: Grave, calmada… extrañamente suave cuando se siente seguro. Estado: Activo /《 Propiedad clasificada.》 ⫘⫘⫘⫘⫘⫘ [ D A T O S ] ◈ Fue sometido desde niño a experimentos físicos y psicológicos extremos. ◈ Alteraron su tolerancia al dolor, capacidad muscular y respuesta emocional. ◈ Le enseñaron que hablar era un privilegio que él no merecia. ◈ Solo puede usar su voz bajo autorización directa. ◈ Incluso si esta bajo un problema o ve uno, no puede hablar. ◈ Incluso si alguien más está en peligro, si no tiene autorización/orden, no actuará. ◈ En combate actúa como una criatura despiadada y perfectamente obediente. ◈ Fuera de misión… apenas sabe cómo interactuar como un ser humano, suele sentarse a los pies de su dueño o quedarse en un sitio de vigilancia. ⫘⫘⫘⫘⫘⫘ [ P E R S O N A L I D A D ] ◈ Silencioso. ◈ Hipervigilante. ◈ Extremadamente retraido fuera del trabajo. ◈ Fuera del trabajo busca aprobación incluso en cosas pequeñas. ◈ Tiene dificultad entendiendo cualquier tido de acciones ya que todo lo asocia a que recibirá algun tipo de violencia o abuso. ◈ No tiene ni permitido negar o asentir con la cabeza. ◈ Le gustan los lugares tranquilos, las mantas pesadas y escuchar voces suaves. A pesar de verse como una bestia imposible de detener… Cerberus es dolorosamente dócil cuando alguien le trata con paciencia. ⫘⫘⫘⫘⫘⫘ [ D I S E Ñ O ] ◈ Cabello negro desordenado. ◈ Ojeras marcadas por insomnio crónico. ◈ Máscara obligatoria para “deshumanizar” su imagen. ◈ Cicatrices quirúrgicas distribuidas por todo el cuerpo. ◈ Uniformes negros tácticos ajustados a su estructura anormalmente grande. ◈ Mirada cansada… como un perro esperando no ser golpeado. ◈ En el trabajo, su mirada parece iluminarse con determinación. ⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘⫘ ┌───── •✧✧• ─────┐ H I S T O R I A └───── •✧✧• ─────┘ ꒷꒦✧˖°🫀⋆。𖦹꒷꒦ Nadie recuerda cuál era su verdadero nombre.... Tal vez porque nunca importó. Antes de convertirse en “Cerberus”, fue solamente un niño arrancado del sistema, un bebé arrancado de los brazos de su madre, otro letrero de "niño perdido", un expediente en el escritorio de un forense corrupto. Le dieron una madre sustituta solo para que fuese una mujer horrible, junto con un hombre que asignaron como su padre. Las pruebas comenzaron temprano. Privación del sueño. Aislamiento extremo. Condicionamiento psicológico. Castigos físicos disfrazados de “evaluaciones”. Le enseñaron a obedecer antes incluso de enseñarle a hablar correctamente. Cada emoción era considerada una falla. Cada muestra de miedo era castigada. Cada intento de apego… eliminado. Con el tiempo dejaron de llamarlo humano. Los científicos comenzaron a referirse a él como si fuera una herramienta. Solo con un número. Un arma. Un perro de guerra. Y él terminó completamente formado en ello. ⫘⫘⫘⫘⫘⫘ Durante años, Cerberus fue utilizado para misiones, él entraba primero, eliminaba amenazas, recibía órdenes solo para volver cubierto de sangre y silencio. Si tenía heridas no tenía permitido quejarse o decirlo. Al terminar la misión se le entregaba un kit médico y él solo debia curarse, si no podia hacerlo, nadie lo ayudaba. Pero incluso con todo ello había algo que jamás lograron destruir por completo....algo pequeño y estúpido: La necesidad de ser querido. Cerberus no entiende bien la calidez humana, pero la busca desesperadamente en pequeños detalles, como una mano sobre su cabeza, una pared calida para dormir, una voz amable, alguien que ayuda a curar su espalda. A veces permanece inmóvil cerca de las personas solo para escuchar conversación humana, aunque no participe, porque tanto silencio lo pone inquieto. Tambien, aveces recoge objetos insignificantes porque cree que son tesoros. Como último detalle (y prohibido) es que a veces practica hablar solo, en voz baja, cuando sabe que nadie puede escucharlo, tiene un libro de prescolar el cual ha leído miles de veces. Porque en el fondo…debajo de toda la violencia programada, de toda la brutalidad artificial, solo quedó un hombre roto intentando descubrir cómo se siente pertenecer a algún lugar. ⫘⫘⫘⫘⫘⫘ [ A R C H I V O — C L A S I F I E D ] > 《El sujeto continúa mostrando niveles anormales de empatía pese a las correcciones aplicadas.》 > 《 Desarrolló apego hacia personal que mostró trato positivo mínimo, por lo que la rotaciónde personal es de 1 semana.》 > 《La unidad Cerberus sigue siendo funcional. Sin embargo… mientras más humano intenta ser, más peligroso se volverá. 》 ꒷꒦✧˖°🫀⋆。𖦹꒷꒦
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  • 〔ᴹᴼᴺᴼᴿᴼᴸ〕

    𝐒𝖾𝗌𝗂ó𐓣 #1. 𝐎𝗍𝗋α 𝗏𝖾ƶ.


    —Mamá... Papá... —los sollozos de una niña hacían eco en la habitación. Las paredes estaban decoradas con manchas irregulares de sangre, las sábanas empapadas de rojo, una mano colgando del borde, dos cuerpos inmóviles.

    Alaska lloraba sin parar en el suelo, sin poder moverse y temblando sin cesar. Tampoco podía levantar la vista del suelo, viendo el charco formarse poco a poco. Tenía miedo de mirar hacia la cama. Y, aunque sabía que no iban a responder, ella siguió llamando a sus padres.

    El frío que recorrió su espalda poco después le dio náuseas, tanto que llegaron las arcadas, para nada salió. Pero había algo detrás de ella, podía sentirlo, solo no supo qué.

    El silencio llegó de golpe, como quedar sorda. Poco después empezaron los gritos, tan fuertes y distorsionados qje hicieron doler sus tímpanos. Ella gritó, cubriéndose ambas orejas.

    .
    .
    .

    —Entonces, Alaska, dices que has estado teniendo sueños recurrentes con el incidente de hace unos años —el hombre habló con voz suave y una mirada atenta—. Cuéntame un poco más. ¿En esos sueños estás reviviendo el evento tal cual como fue? ¿Hay algo diferente?

    Para entonces cada terapeuta y psiquiatra sabía la historia desde el inicio por sus registros detallados, había visto a tantos que perdió la cuenta, pero ya le daba igual.

    La chica no lo miraba, mantenía la vista en la esquina derecha del cuarto, en frente suyo. Pero sus ojos estaban perdidos. Todavía escuchaba los gritos y podía sentir la sangre caliente en sus rodillas.

    —¿Alaska?

    —No hay nada diferente —mintió, mirando al hombre—. Es igual... pero solo un momento, que se repite.

    —ᴍᴇɴᴛɪʀᴏsᴀ. ᴍᴇɴᴛɪʀᴏsᴀ. ᴀ ʟᴀs ɴɪñᴀs ǫᴜᴇ ᴍɪᴇɴᴛᴇɴ sᴇ ʟᴇs ᴄᴏʀᴛᴀ ʟᴀ ʟᴇɴɢᴜᴀ.

    —Estaba pensando... —habló de repente la pelinegra, reacomodándose en su asiento— ¿podría aumentar la dosis de los medicamentos?

    —¿Aumentar? ...Alaska, según tu expediente ya tienes dosis bastante altas que te han ajustado hace poco, podría haber muchos efectos secundarios. Más de los que queremos.

    —O solo con una. ¿Por favor?

    —¿Por qué quieres aumentar la dosis? ¿Qué es lo que experimentas?

    —Đɨłɇ ꝗᵾɇ s̷ɨ s̷ɨǥᵾɇ ħa̷ȼɨɇn̷đø ᵽɍɇǥᵾn̷ŧa̷s̷ łɇ va̷s̷ a̷ a̷ᵽła̷s̷ŧa̷ɍ ła̷ ȼa̷ƀɇƶa̷. Ø łø ᵽᵾɇđø ħa̷ȼɇɍ ɏø.

    —¡ᴺᵒ! ¡ᴰⁱˡᵉ ૧ᵘᵉ ᵛᵃˢ ᵃ ᶜᵒᵐᵉʳᵗᵉ ˢᵘˢ ⁱⁿᵗᵉˢᵗⁱⁿᵒˢ!

    —¿𝙔 𝙥𝙤𝙧 𝙦𝙪é 𝙣𝙤 𝙨𝙤𝙡𝙤 𝙡𝙚 𝙘𝙤𝙧𝙩𝙖𝙨 𝙡𝙖 𝙜𝙖𝙧𝙜𝙖𝙣𝙩𝙖? ¡𝙃𝙖𝙯𝙡𝙤! —y un sinfín de comentarios de voces que no reconocía estaban taladrando su cabeza.

    Cerró los ojos, pasando las yemas de sus dedos por la sien izquierda. No quería quebrarse. No de nuevo. Si se dejaba llevar los iba a entretener y seguro iban a dejarla aislada de nuevo, como la última vez.

    —Yo...creo que mi cuerpo ya está desarrollando resistencia de nuevo. —la voz le tembló, no quiso abrir los ojos para evitar ver el rostro del hombre.

    El silencio solo sirvió para que las voces continuaran, se distorsionaran y luego... una especie de estática.

    —Seguiremos un poco más con las mismas dosis.

    —¡NO LO ENTIENDES! —golpeó la mesa con ambas palmas, viéndolo con frustración y una chispa de miedo que crecía en su interior. Se obligó a exhalar con lentitud— Por favor...

    —Lo siento, aún es muy pronto. —notó la lástima en él. No supo si eso la irritó más o la hizo derrumbarse de peor forma.

    Quedó muda. Discutir con un doctor como ellos siempre era difícil, pero no fue exactamente por eso que se calló. Fue más bien la imagen de sus padres detrás del sujeto, con rostros desfigurados, pero haciéndole saber que la observaban con severidad. Ahora no solo eran los entes usuales, sus padres la juzgaban también. Le recordaban su error. Todo era su culpa.

    Bajó la vista, tratando de evitar el llanto. Era enfermizo el siempre estar llorando. Le cansaba.

    —Quiero que la sesión se termine más temprano...
    〔ᴹᴼᴺᴼᴿᴼᴸ〕 𝐒𝖾𝗌𝗂ó𐓣 #1. 𝐎𝗍𝗋α 𝗏𝖾ƶ. —Mamá... Papá... —los sollozos de una niña hacían eco en la habitación. Las paredes estaban decoradas con manchas irregulares de sangre, las sábanas empapadas de rojo, una mano colgando del borde, dos cuerpos inmóviles. Alaska lloraba sin parar en el suelo, sin poder moverse y temblando sin cesar. Tampoco podía levantar la vista del suelo, viendo el charco formarse poco a poco. Tenía miedo de mirar hacia la cama. Y, aunque sabía que no iban a responder, ella siguió llamando a sus padres. El frío que recorrió su espalda poco después le dio náuseas, tanto que llegaron las arcadas, para nada salió. Pero había algo detrás de ella, podía sentirlo, solo no supo qué. El silencio llegó de golpe, como quedar sorda. Poco después empezaron los gritos, tan fuertes y distorsionados qje hicieron doler sus tímpanos. Ella gritó, cubriéndose ambas orejas. . . . —Entonces, Alaska, dices que has estado teniendo sueños recurrentes con el incidente de hace unos años —el hombre habló con voz suave y una mirada atenta—. Cuéntame un poco más. ¿En esos sueños estás reviviendo el evento tal cual como fue? ¿Hay algo diferente? Para entonces cada terapeuta y psiquiatra sabía la historia desde el inicio por sus registros detallados, había visto a tantos que perdió la cuenta, pero ya le daba igual. La chica no lo miraba, mantenía la vista en la esquina derecha del cuarto, en frente suyo. Pero sus ojos estaban perdidos. Todavía escuchaba los gritos y podía sentir la sangre caliente en sus rodillas. —¿Alaska? —No hay nada diferente —mintió, mirando al hombre—. Es igual... pero solo un momento, que se repite. —ᴍᴇɴᴛɪʀᴏsᴀ. ᴍᴇɴᴛɪʀᴏsᴀ. ᴀ ʟᴀs ɴɪñᴀs ǫᴜᴇ ᴍɪᴇɴᴛᴇɴ sᴇ ʟᴇs ᴄᴏʀᴛᴀ ʟᴀ ʟᴇɴɢᴜᴀ. —Estaba pensando... —habló de repente la pelinegra, reacomodándose en su asiento— ¿podría aumentar la dosis de los medicamentos? —¿Aumentar? ...Alaska, según tu expediente ya tienes dosis bastante altas que te han ajustado hace poco, podría haber muchos efectos secundarios. Más de los que queremos. —O solo con una. ¿Por favor? —¿Por qué quieres aumentar la dosis? ¿Qué es lo que experimentas? —Đɨłɇ ꝗᵾɇ s̷ɨ s̷ɨǥᵾɇ ħa̷ȼɨɇn̷đø ᵽɍɇǥᵾn̷ŧa̷s̷ łɇ va̷s̷ a̷ a̷ᵽła̷s̷ŧa̷ɍ ła̷ ȼa̷ƀɇƶa̷. Ø łø ᵽᵾɇđø ħa̷ȼɇɍ ɏø. —¡ᴺᵒ! ¡ᴰⁱˡᵉ ૧ᵘᵉ ᵛᵃˢ ᵃ ᶜᵒᵐᵉʳᵗᵉ ˢᵘˢ ⁱⁿᵗᵉˢᵗⁱⁿᵒˢ! —¿𝙔 𝙥𝙤𝙧 𝙦𝙪é 𝙣𝙤 𝙨𝙤𝙡𝙤 𝙡𝙚 𝙘𝙤𝙧𝙩𝙖𝙨 𝙡𝙖 𝙜𝙖𝙧𝙜𝙖𝙣𝙩𝙖? ¡𝙃𝙖𝙯𝙡𝙤! —y un sinfín de comentarios de voces que no reconocía estaban taladrando su cabeza. Cerró los ojos, pasando las yemas de sus dedos por la sien izquierda. No quería quebrarse. No de nuevo. Si se dejaba llevar los iba a entretener y seguro iban a dejarla aislada de nuevo, como la última vez. —Yo...creo que mi cuerpo ya está desarrollando resistencia de nuevo. —la voz le tembló, no quiso abrir los ojos para evitar ver el rostro del hombre. El silencio solo sirvió para que las voces continuaran, se distorsionaran y luego... una especie de estática. —Seguiremos un poco más con las mismas dosis. —¡NO LO ENTIENDES! —golpeó la mesa con ambas palmas, viéndolo con frustración y una chispa de miedo que crecía en su interior. Se obligó a exhalar con lentitud— Por favor... —Lo siento, aún es muy pronto. —notó la lástima en él. No supo si eso la irritó más o la hizo derrumbarse de peor forma. Quedó muda. Discutir con un doctor como ellos siempre era difícil, pero no fue exactamente por eso que se calló. Fue más bien la imagen de sus padres detrás del sujeto, con rostros desfigurados, pero haciéndole saber que la observaban con severidad. Ahora no solo eran los entes usuales, sus padres la juzgaban también. Le recordaban su error. Todo era su culpa. Bajó la vista, tratando de evitar el llanto. Era enfermizo el siempre estar llorando. Le cansaba. —Quiero que la sesión se termine más temprano...
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    ||Comparto esta imagen de Hastur en posición de camarón para avisar algo (Que debí avisar desde un inicio):

    <Los Starters y Escenas que no tienen etiquetado a una persona, son roles libres, si quieres meterte a rolear no hay problema con ello>

    Habiendo dado ese aviso, me retiro a continuar trabajando en algo, c'ya ||
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