• Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Próximo personaje para segunda cuenta:

    1- humano..
    2- zorrito albino..

    Vote por una sola opción.
    Próximo personaje para segunda cuenta: 1- humano.. 2- zorrito albino.. Vote por una sola opción.
    Me encocora
    1
    4 comentarios 0 compartidos
  • Según lo que nos informaron, está noche habrá una fiesta y nuestro siguiente objetivo va a asistir a ella

    Emily: excelente ya me estaba dando hambre, ¿Quien será esta vez?

    ×emily se encontraba sentada junto a Alexander mientras comía tranquilamente un brazo humano×

    No me dieron su nombre pero al parecer se trata del líder de una mafia y eso lo hará interesante, espero que se sepa defender

    Emily: sabes perfectamente que hasta ahora nadie fue capaz de vencernos y ese mafioso no será la excepción

    No te confíes emily, no te confíes.
    Según lo que nos informaron, está noche habrá una fiesta y nuestro siguiente objetivo va a asistir a ella Emily: excelente ya me estaba dando hambre, ¿Quien será esta vez? ×emily se encontraba sentada junto a Alexander mientras comía tranquilamente un brazo humano× No me dieron su nombre pero al parecer se trata del líder de una mafia y eso lo hará interesante, espero que se sepa defender Emily: sabes perfectamente que hasta ahora nadie fue capaz de vencernos y ese mafioso no será la excepción No te confíes emily, no te confíes.
    Me shockea
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Pero que día tan agradable y este bosque es justo lo que necesito para disfrutar el aire fresco en mí forma de dragón

    Los humanos solo vienen aqui en verano para acampar así que puedo relajarme sin preocuparme de que alguien me observé, aunque ahora me preguntó ¿Seré el único dragón haciendo esto?

    El bosque es bastante extenso así que quizás haya otros pero ese no es motivo para estarme preocupando

    Esto sin duda es relajante~
    Pero que día tan agradable y este bosque es justo lo que necesito para disfrutar el aire fresco en mí forma de dragón Los humanos solo vienen aqui en verano para acampar así que puedo relajarme sin preocuparme de que alguien me observé, aunque ahora me preguntó ¿Seré el único dragón haciendo esto? El bosque es bastante extenso así que quizás haya otros pero ese no es motivo para estarme preocupando Esto sin duda es relajante~
    Me gusta
    2
    5 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    —Hice lo que todo ser humano debe evitar....



    ¡¡¡¡CORTARSE EL CABELLO SIN SABER CORTAR!!!

    En fin, crecerá...
    —Hice lo que todo ser humano debe evitar.... ¡¡¡¡CORTARSE EL CABELLO SIN SABER CORTAR!!! En fin, crecerá...
    Me shockea
    Me enjaja
    Me entristece
    4
    0 comentarios 0 compartidos
  • Hay muchas cosas que pueden parecer pasadas de moda, pero en realidad son un recuerdo de lo más romántico. Por ejemplo, hacerse no una, si no dos sesiones de fotos de fotomatón seguidas. Y, por otro, llevar una tira de fotos en el parasol del coche. Pero ver la tira de fotos algo avejentada a causa del polvo y el demasiado uso del parasol todos los dias en el impala de Dean Winchester hace que me sienta... no sé, parte real de su mundo.

    No ha sido facil amoldar nuestros dos universos... Por supuesto que no. Ha costado trabajo.

    ¿Sobrenatural y humano? ¿Tríbrida y cazador? Cualquiera diría que hay material para sitcom, o para película de drama de Hallmark. Pero para nosotros funciona. A pesar de lo tercos que somos (los dos), a pesar de la innumerable cantidad de veces que nos sacamos de quicio, a pesar de lo mucho que el otro puede frustrarnos a veces.... funciona. Porque le quiero. Y porque me quiere.
    Hay muchas cosas que pueden parecer pasadas de moda, pero en realidad son un recuerdo de lo más romántico. Por ejemplo, hacerse no una, si no dos sesiones de fotos de fotomatón seguidas. Y, por otro, llevar una tira de fotos en el parasol del coche. Pero ver la tira de fotos algo avejentada a causa del polvo y el demasiado uso del parasol todos los dias en el impala de [BxbyDriver] hace que me sienta... no sé, parte real de su mundo. No ha sido facil amoldar nuestros dos universos... Por supuesto que no. Ha costado trabajo. ¿Sobrenatural y humano? ¿Tríbrida y cazador? Cualquiera diría que hay material para sitcom, o para película de drama de Hallmark. Pero para nosotros funciona. A pesar de lo tercos que somos (los dos), a pesar de la innumerable cantidad de veces que nos sacamos de quicio, a pesar de lo mucho que el otro puede frustrarnos a veces.... funciona. Porque le quiero. Y porque me quiere.
    Me encocora
    Me gusta
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ¡Bienvenid@s a FicRol!
    Hoy damos la bienvenida a nuevos personajes que se unen a la comunidad de Personajes 3D:

    ㅤㅤ¡Anakin Skywalker !
    Raza: Humano
    Fandom: Star Wars
    Jedi/Sith

    ㅤㅤ¡Akira Romanov!
    Raza: Hombre lobo.
    Fandom: OC
    Veterinario y bailarín.


    Es un placer teneros por aquí . Esperamos que disfrutéis creando historias, conexiones y momentos memorables dentro de FicRol.

    Soy Arwen, RolSage de Personajes 3D. Si tenéis dudas, necesitáis orientación o simplemente queréis charlar, mis DMs están abiertos. En mi fanpage encontraréis guías útiles para moveros por la plataforma con facilidad.

    Recursos útiles para empezar:

    Normas básicas: https://ficrol.com/static/guidelines

    Guías y miniguías: https://ficrol.com/posts/147711

    GUIA 0.1 – Empezar en FicRol: Encontrar rol y amistades: https://ficrol.com/blogs/366170/GUIA-0-1-Empezar-en-FicRol-Encontrar-rol-y-amistades

    Grupo de Personajes 3D: https://ficrol.com/groups/Personajes3D

    Directorio 3D: https://ficrol.com/posts/181793

    Tienes toda esta información y más en el apartado "Ficha" de mi perfil: https://ficrol.com/blogs/353277/ENLACES-DE-INTER%C3%89S-PARA-FICROLERS

    ¡Nos vemos en el Inicio!

    #RolSage3D #Personajes3D #Bienvenida3D
    ✨ ¡Bienvenid@s a FicRol! ✨ Hoy damos la bienvenida a nuevos personajes que se unen a la comunidad de Personajes 3D: ㅤㅤ¡[galaxy_beryl_tiger_927]! 🧬 Raza: Humano 👾 Fandom: Star Wars 💼 Jedi/Sith ㅤㅤ¡[dream_titanium_lion_233]! 🧬 Raza: Hombre lobo. 👾 Fandom: OC 💼 Veterinario y bailarín. Es un placer teneros por aquí 🍂. Esperamos que disfrutéis creando historias, conexiones y momentos memorables dentro de FicRol. 🧙‍♀️ Soy Arwen, RolSage de Personajes 3D. Si tenéis dudas, necesitáis orientación o simplemente queréis charlar, mis DMs están abiertos. En mi fanpage encontraréis guías útiles para moveros por la plataforma con facilidad. 🔎 Recursos útiles para empezar: ✨ Normas básicas: https://ficrol.com/static/guidelines ✨ Guías y miniguías: https://ficrol.com/posts/147711 ✨ GUIA 0.1 – Empezar en FicRol: Encontrar rol y amistades: https://ficrol.com/blogs/366170/GUIA-0-1-Empezar-en-FicRol-Encontrar-rol-y-amistades ✨ Grupo de Personajes 3D: https://ficrol.com/groups/Personajes3D ✨ Directorio 3D: https://ficrol.com/posts/181793 ✨ Tienes toda esta información y más en el apartado "Ficha" de mi perfil: https://ficrol.com/blogs/353277/ENLACES-DE-INTER%C3%89S-PARA-FICROLERS ¡Nos vemos en el Inicio! 🍁 #RolSage3D #Personajes3D #Bienvenida3D
    Me gusta
    1
    0 comentarios 0 compartidos
  • El silencio siempre fue su melodía predilecta, pero nunca imaginó que terminaría convirtiéndose en su única compañía durante siglos. El olor a hierro y ceniza impregnaba el aire de lo que alguna vez fue un palacio majestuoso. Aquel humano no poseía ni la fuerza ni la magia para doblegar a una estirpe tan antigua, pero portaba un arma mucho más letal: los secretos más profundos del clan, entregados en bandeja de plata por la misma sangre de la demonio, su propia hermana.

    La hoja, impulsada por el poder de la traición, golpeó su pecho, pero no logró arrancar su alma; en su lugar, rasgó su conciencia y la arrastró hacia un abismo oscuro.

    Antes de que el sueño de muerte la consumiera y el sarcófago sellara su destino, el dolor se transmutó en un odio puro, frío e imborrable, grabando en la oscuridad un juramento silencioso contra su propia sangre.

    Desde entonces, el tiempo dejó de existir para ella. Oculta en las entrañas de su ataúd, ajena a los milenios que marchitan el mundo exterior, Kaelith descansa, esperando el día en que un incauto cometa el error de romper el sello.
    El silencio siempre fue su melodía predilecta, pero nunca imaginó que terminaría convirtiéndose en su única compañía durante siglos. El olor a hierro y ceniza impregnaba el aire de lo que alguna vez fue un palacio majestuoso. Aquel humano no poseía ni la fuerza ni la magia para doblegar a una estirpe tan antigua, pero portaba un arma mucho más letal: los secretos más profundos del clan, entregados en bandeja de plata por la misma sangre de la demonio, su propia hermana. La hoja, impulsada por el poder de la traición, golpeó su pecho, pero no logró arrancar su alma; en su lugar, rasgó su conciencia y la arrastró hacia un abismo oscuro. Antes de que el sueño de muerte la consumiera y el sarcófago sellara su destino, el dolor se transmutó en un odio puro, frío e imborrable, grabando en la oscuridad un juramento silencioso contra su propia sangre. Desde entonces, el tiempo dejó de existir para ella. Oculta en las entrañas de su ataúd, ajena a los milenios que marchitan el mundo exterior, Kaelith descansa, esperando el día en que un incauto cometa el error de romper el sello.
    Me encocora
    Me gusta
    Me emputece
    4
    2 turnos 0 maullidos
  • Jamás se había caracterizado por ser un médico petulante, ni había abusado de su autoridad frente a sus colegas, a pesar del abrumador peso que suponía ostentar la Jefatura de Cirugía a su edad. Poseía la facultad de delegar el trabajo, pero su estoica devoción siempre lo empujaba a colocarse en la primera línea de los casos más críticos.

    Hacía todo lo humana y científicamente posible. El noventa por ciento de sus intervenciones culminaba en éxito, desafiando a menudo las nefastas estadísticas... Elias se desvivía por ser un cirujano de excelencia, un buen hombre, un ser humano competente. ¿Entonces por qué? ¿Por qué el universo se ensañaba con él? ¿Por qué siempre era su rostro el que recibía el repudio y la furia de las familias cuando la muerte ganaba la partida?

    El impacto lo había derribado contra el frío linóleo del pasillo, y el latido punzante en el centro de su rostro le advertía que, muy probablemente, le habían fracturado la nariz. Estaba aturdido. La sangre caliente comenzaba a resbalar por su labio superior mientras escuchaba, como si estuviera sumergido bajo el agua, los alaridos rotos y las preguntas incriminatorias del hombre enfurecido frente a él. ¿Por qué su hija no había salido viva del quirófano?

    Elias también anhelaba saberlo. Había seguido cada protocolo con precisión milimétrica, e incluso se había aventurado en terrenos que otros cirujanos temían: ejecutó una craneotomía descompresiva de emergencia combinada con un bypass extracraneal-intracraneal de altísimo riesgo, navegando a ciegas entre el tejido para drenar una hemorragia masiva que ya estaba asfixiando el tronco encefálico. Había suturado arterias microscópicas durante ocho agónicas horas... pero fue inútil. La necrosis fue inclemente.

    Sin embargo, lo que le helaba la sangre y le aceleraba el pulso no era la amenaza de recibir un segundo golpe por parte de aquel hombre. Era esa macabra y asfixiante sensación de déjà vu. La escena le resultaba tan familiar... tan dolorosamente calcada de su pasado.

    Tirado en el suelo, llevándose una mano temblorosa al rostro ensangrentado, Elias se sintió minúsculo. Volvía a tener diez años en lugar de 28. El pasillo del hospital se desvaneció, siendo reemplazado por la lúgubre sala de su infancia. Y el hombre que le gritaba ya no era un padre en duelo, sino la imponente y aterradora sombra de su propio progenitor, moliéndolo a golpes sin piedad, castigando con furia el más mínimo error en una práctica de disección.
    Jamás se había caracterizado por ser un médico petulante, ni había abusado de su autoridad frente a sus colegas, a pesar del abrumador peso que suponía ostentar la Jefatura de Cirugía a su edad. Poseía la facultad de delegar el trabajo, pero su estoica devoción siempre lo empujaba a colocarse en la primera línea de los casos más críticos. Hacía todo lo humana y científicamente posible. El noventa por ciento de sus intervenciones culminaba en éxito, desafiando a menudo las nefastas estadísticas... Elias se desvivía por ser un cirujano de excelencia, un buen hombre, un ser humano competente. ¿Entonces por qué? ¿Por qué el universo se ensañaba con él? ¿Por qué siempre era su rostro el que recibía el repudio y la furia de las familias cuando la muerte ganaba la partida? El impacto lo había derribado contra el frío linóleo del pasillo, y el latido punzante en el centro de su rostro le advertía que, muy probablemente, le habían fracturado la nariz. Estaba aturdido. La sangre caliente comenzaba a resbalar por su labio superior mientras escuchaba, como si estuviera sumergido bajo el agua, los alaridos rotos y las preguntas incriminatorias del hombre enfurecido frente a él. ¿Por qué su hija no había salido viva del quirófano? Elias también anhelaba saberlo. Había seguido cada protocolo con precisión milimétrica, e incluso se había aventurado en terrenos que otros cirujanos temían: ejecutó una craneotomía descompresiva de emergencia combinada con un bypass extracraneal-intracraneal de altísimo riesgo, navegando a ciegas entre el tejido para drenar una hemorragia masiva que ya estaba asfixiando el tronco encefálico. Había suturado arterias microscópicas durante ocho agónicas horas... pero fue inútil. La necrosis fue inclemente. Sin embargo, lo que le helaba la sangre y le aceleraba el pulso no era la amenaza de recibir un segundo golpe por parte de aquel hombre. Era esa macabra y asfixiante sensación de déjà vu. La escena le resultaba tan familiar... tan dolorosamente calcada de su pasado. Tirado en el suelo, llevándose una mano temblorosa al rostro ensangrentado, Elias se sintió minúsculo. Volvía a tener diez años en lugar de 28. El pasillo del hospital se desvaneció, siendo reemplazado por la lúgubre sala de su infancia. Y el hombre que le gritaba ya no era un padre en duelo, sino la imponente y aterradora sombra de su propio progenitor, moliéndolo a golpes sin piedad, castigando con furia el más mínimo error en una práctica de disección.
    Me entristece
    Me gusta
    7
    3 turnos 0 maullidos
  • 𝐌𝖔𝖗𝖆 𝐍𝖆𝖗𝖊𝖙𝖍 ⛧⃝𓄃

    Si cree que su ofrenda será suficiente para librar de su sufrimiento no solo a ella si no a todos los humanos,𝖊𝖘𝖙𝖆́ 𝖉𝖊𝖒𝖆𝖘𝖎𝖆𝖉𝖔 𝖊𝖖𝖚𝖎𝖛𝖔𝖈𝖆𝖉𝖆.

    Pero aceptará la botella de vino,la van a compartir y no es una petición
    [blackwitch666] Si cree que su ofrenda será suficiente para librar de su sufrimiento no solo a ella si no a todos los humanos,𝖊𝖘𝖙𝖆́ 𝖉𝖊𝖒𝖆𝖘𝖎𝖆𝖉𝖔 𝖊𝖖𝖚𝖎𝖛𝖔𝖈𝖆𝖉𝖆. Pero aceptará la botella de vino,la van a compartir y no es una petición
    Me gusta
    Me encocora
    4
    4 turnos 0 maullidos
  • 。 𝗗𝗶𝗳𝗳𝗲𝗿𝗲𝗻𝘁 𝗷𝗼𝗯, 𝘀𝗮𝗺𝗲 𝘀𝗵𝗶𝘁...
    Categoría Original
    La lluvia había dejado de caer desde hace horas, pero el bosque seguía sudando humedad como un cadáver recién abierto. El barro se pegaba a las botas con una obstinación casi humana; raíces negras emergían de la tierra como dedos artríticos intentando arrastrar algo de vuelta al subsuelo. El viento olía a madera podrida, estiércol mojado y humo viejo.

    Al final del sendero se erguía la residencia Valdemar.

    Ventanas altas. Mármol húmedo. Hierro oxidado. El tipo de mansión donde las familias ricas escondían secretos detrás de retratos caros y cortinas gruesas.

    Y ahora también escondían a una "bruja".

    La palabra cambiaba según quién la pronunciara. Para algunos era una vieja que maldecía cosechas. Para otros, una curandera demasiado sabia para el gusto de la Iglesia. Para los soldados del barón, bastaba con que una mujer viviera sola y no bajara la cabeza al hablar.

    El cazador escupió entre dientes y observó la propiedad desde el portón principal mientras encendía un cigarro húmedo. Maldijo al notar que el tabaco sabía a moho.

    — Perfecto... —gruñó con la voz rasposa—. Noche de mierda, clientes de mierda y seguro una anciana farsante jugando a invocar demonios porque nadie la abrazó de niña.

    Llevaba el abrigo empapado hasta las rodillas, al igual que el maltratado sobrero que parecía haber tenido mejores tiempos. El cuero olía a pólvora vieja y carne quemada. Bajo la tela colgaban cuchillos, cadenas y herramientas cuyo propósito era mejor no preguntar. Su rostro parecía tallado con odio: ojera profunda, barba descuidada y una cicatriz que le partía la ceja izquierda como un relámpago. Eso sin hablar del parche oscuro que ocultaba la cuenca de su inexistente ojo.

    Abrió el portón de una patada.

    El metal chirrió igual que un animal herido.

    El jardín estaba muerto. No marchito: muerto. Los árboles parecían huesos ennegrecidos arañando el cielo. Había pájaros reventados sobre la hierba fangosa; pequeños cuerpos abiertos por dentro, cubiertos de larvas blancas que se retorcían.

    El cazador los observó por un segundo.

    — Por supuesto. Un mal augurio... Qué original.

    Subió los escalones de piedra mientras el viento golpeaba las ventanas de la residencia. Algo se movió detrás del cristal del segundo piso.

    Demasiado rápido para ser una sombra.

    Demasiado humano para ser un truco de luz.

    El hombre sonrió apenas, aunque no había humor en ello.

    La puerta principal se abrió sola antes de que pudiera tocarla.

    Un hedor espeso emergió desde el interior: más humedad, cera derretida... Y algo peor. Algo ligeramente dulzón. El olor exacto que tiene la carne cuando empieza a pudrirse por dentro.

    El vestíbulo estaba oscuro salvo por una fila de velas vagamente consumidas. Las llamas temblaban violentamente aunque no corría aire.

    Entonces la escuchó.

    Una respiración.

    Lenta.

    Arrastrándose entre las paredes.

    El cazador dejó caer la ceniza del cigarro sobre el suelo de mármol y avanzó hacia la oscuridad con el hastío de un hombre demasiado cansado para temerle al infierno.

    — Escucha, bruja... —dijo mientras desenfundaba lentamente una hoja de plata ennegrecida—. Me pagaron para sacarte de aquí. Honestamente, me importa un carajo si sales caminando, gritando o tu cuerpo siendo arrastrado.
    La lluvia había dejado de caer desde hace horas, pero el bosque seguía sudando humedad como un cadáver recién abierto. El barro se pegaba a las botas con una obstinación casi humana; raíces negras emergían de la tierra como dedos artríticos intentando arrastrar algo de vuelta al subsuelo. El viento olía a madera podrida, estiércol mojado y humo viejo. Al final del sendero se erguía la residencia Valdemar. Ventanas altas. Mármol húmedo. Hierro oxidado. El tipo de mansión donde las familias ricas escondían secretos detrás de retratos caros y cortinas gruesas. Y ahora también escondían a una "bruja". La palabra cambiaba según quién la pronunciara. Para algunos era una vieja que maldecía cosechas. Para otros, una curandera demasiado sabia para el gusto de la Iglesia. Para los soldados del barón, bastaba con que una mujer viviera sola y no bajara la cabeza al hablar. El cazador escupió entre dientes y observó la propiedad desde el portón principal mientras encendía un cigarro húmedo. Maldijo al notar que el tabaco sabía a moho. — Perfecto... —gruñó con la voz rasposa—. Noche de mierda, clientes de mierda y seguro una anciana farsante jugando a invocar demonios porque nadie la abrazó de niña. Llevaba el abrigo empapado hasta las rodillas, al igual que el maltratado sobrero que parecía haber tenido mejores tiempos. El cuero olía a pólvora vieja y carne quemada. Bajo la tela colgaban cuchillos, cadenas y herramientas cuyo propósito era mejor no preguntar. Su rostro parecía tallado con odio: ojera profunda, barba descuidada y una cicatriz que le partía la ceja izquierda como un relámpago. Eso sin hablar del parche oscuro que ocultaba la cuenca de su inexistente ojo. Abrió el portón de una patada. El metal chirrió igual que un animal herido. El jardín estaba muerto. No marchito: muerto. Los árboles parecían huesos ennegrecidos arañando el cielo. Había pájaros reventados sobre la hierba fangosa; pequeños cuerpos abiertos por dentro, cubiertos de larvas blancas que se retorcían. El cazador los observó por un segundo. — Por supuesto. Un mal augurio... Qué original. Subió los escalones de piedra mientras el viento golpeaba las ventanas de la residencia. Algo se movió detrás del cristal del segundo piso. Demasiado rápido para ser una sombra. Demasiado humano para ser un truco de luz. El hombre sonrió apenas, aunque no había humor en ello. La puerta principal se abrió sola antes de que pudiera tocarla. Un hedor espeso emergió desde el interior: más humedad, cera derretida... Y algo peor. Algo ligeramente dulzón. El olor exacto que tiene la carne cuando empieza a pudrirse por dentro. El vestíbulo estaba oscuro salvo por una fila de velas vagamente consumidas. Las llamas temblaban violentamente aunque no corría aire. Entonces la escuchó. Una respiración. Lenta. Arrastrándose entre las paredes. El cazador dejó caer la ceniza del cigarro sobre el suelo de mármol y avanzó hacia la oscuridad con el hastío de un hombre demasiado cansado para temerle al infierno. — Escucha, bruja... —dijo mientras desenfundaba lentamente una hoja de plata ennegrecida—. Me pagaron para sacarte de aquí. Honestamente, me importa un carajo si sales caminando, gritando o tu cuerpo siendo arrastrado.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    15
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    Me encocora
    7
    1 turno 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados