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    En este crepúsculo sin sombra,
    en los que arden los deseos de un apremio que llega sin anunciación,
    reverencio a tu corazón entre enjambres sagrados,
    Virgen entre suspiros conocida.

    Un néctar fino emerge de tus labios.
    El carmín de tus maneras, como ondulas con el violáceo matiz de tu sonrisa,
    que es un embriagador licor de naranjas, ese como el que viertes sobre mí,
    y en los que apuras el borde de continentes de una locura sin tiempo,
    sobre la geografía de mi cuerpo.

    Si este hechizo tiene nombre, quisiera perderme en tus recuerdos,
    Que son castillos en el cielo.
    Oh, Eva extraviada entre tu Jardín que es el Edén de mis principios y mis fines.
    Si mis labios pudieran nombrarte, me desvanecería y nacería de nuevo.

    Mujer extraña, nocturna Dama, tú, que renuevas la sociedad de mis estrellas.
    ¿Puedes escucharme?
    ¿Me anhelas tanto como yo a tus tormentas de Coriolis?
    Aunque vistas el éxtasis del cielo con tus promesas conocidas,
    Serás la portadora de mis ayeres y mis días.
    Y yo en cambio te soñaría como la portadora de un manto, sagrada,
    en el que también eres la fiereza del corazón del mar.
    Que no perdona a quién ama con los colores de un mundo que no se ha visto.

    Saberte real o una ilusión no me importa,
    siempre que no apagues las lámparas que alumbran nuestras ingenuidades al soñar,
    Como una sagaz trilogía de cascadas y de nieve.
    En el invierno que derrite los cuerpos que se persiguen en un vals interminable.
    Y me pregunto por qué;
    Si esto es real o fantasía.
    Si vemos el mundo con lo que se toca, en un libro doloroso de amor y de incendios al imaginarte siendo mía.

    Como sólo las doncellas son rescatadas de las bocas de los lobos.

    Y yo soy más ilícito de todos los que han logrado dar con tu realidad,
    entre imperios y atardeceres de mañanas.
    Oh, tierra de gracias, dueña de mi vida, espejo de mis sueños.
    Sagrada niña mujer, mujer niña, tú con tu vestido de orquídeas ante perfiles de mi propia codicia.
    No hay retorno para mí, y, vuelo, en el paraíso encarnado que sólo eres tú, y tan sólo tú.
    Y me pierdo entre el lecho de tus abrazos,
    Siento que no hay vuelta atrás.
    Oh, amanecer de tardes de un no retorno,
    Nos mezclamos como cazadores el uno del otro.

    Y al correr detrás de las luces de los campos de todos tus conjuros,
    Oh, hechicera de la noche, nos hacemos uno, y entre entregas de sentires en los que me transformo en tu siervo,
    Amparo mi despertar en el trono de la entrega,
    Que se piensa, y es la más sagrada de todas las historias.

    Oh, ven a mí, dama de hipnosis en los labios, reparte tus marcas en mi cuerpo.
    Así reviviré de nuevo,
    Así viviré con una corona depuesta por ti,
    en este tiempo detenido.
    En el que podré ser tuyo,
    En tus paraísos que se mecen ya entre nosotros,
    Y así finalmente,
    recrearme en el encuentro con tu propia euforia.

    --- En este crepúsculo sin sombra, en los que arden los deseos de un apremio que llega sin anunciación, reverencio a tu corazón entre enjambres sagrados, Virgen entre suspiros conocida. Un néctar fino emerge de tus labios. El carmín de tus maneras, como ondulas con el violáceo matiz de tu sonrisa, que es un embriagador licor de naranjas, ese como el que viertes sobre mí, y en los que apuras el borde de continentes de una locura sin tiempo, sobre la geografía de mi cuerpo. Si este hechizo tiene nombre, quisiera perderme en tus recuerdos, Que son castillos en el cielo. Oh, Eva extraviada entre tu Jardín que es el Edén de mis principios y mis fines. Si mis labios pudieran nombrarte, me desvanecería y nacería de nuevo. Mujer extraña, nocturna Dama, tú, que renuevas la sociedad de mis estrellas. ¿Puedes escucharme? ¿Me anhelas tanto como yo a tus tormentas de Coriolis? Aunque vistas el éxtasis del cielo con tus promesas conocidas, Serás la portadora de mis ayeres y mis días. Y yo en cambio te soñaría como la portadora de un manto, sagrada, en el que también eres la fiereza del corazón del mar. Que no perdona a quién ama con los colores de un mundo que no se ha visto. Saberte real o una ilusión no me importa, siempre que no apagues las lámparas que alumbran nuestras ingenuidades al soñar, Como una sagaz trilogía de cascadas y de nieve. En el invierno que derrite los cuerpos que se persiguen en un vals interminable. Y me pregunto por qué; Si esto es real o fantasía. Si vemos el mundo con lo que se toca, en un libro doloroso de amor y de incendios al imaginarte siendo mía. Como sólo las doncellas son rescatadas de las bocas de los lobos. Y yo soy más ilícito de todos los que han logrado dar con tu realidad, entre imperios y atardeceres de mañanas. Oh, tierra de gracias, dueña de mi vida, espejo de mis sueños. Sagrada niña mujer, mujer niña, tú con tu vestido de orquídeas ante perfiles de mi propia codicia. No hay retorno para mí, y, vuelo, en el paraíso encarnado que sólo eres tú, y tan sólo tú. Y me pierdo entre el lecho de tus abrazos, Siento que no hay vuelta atrás. Oh, amanecer de tardes de un no retorno, Nos mezclamos como cazadores el uno del otro. Y al correr detrás de las luces de los campos de todos tus conjuros, Oh, hechicera de la noche, nos hacemos uno, y entre entregas de sentires en los que me transformo en tu siervo, Amparo mi despertar en el trono de la entrega, Que se piensa, y es la más sagrada de todas las historias. Oh, ven a mí, dama de hipnosis en los labios, reparte tus marcas en mi cuerpo. Así reviviré de nuevo, Así viviré con una corona depuesta por ti, en este tiempo detenido. En el que podré ser tuyo, En tus paraísos que se mecen ya entre nosotros, Y así finalmente, recrearme en el encuentro con tu propia euforia.
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  • Esta vez capturé a Nᴏʙᴀʀᴀ Kᴜɢɪsᴀᴋɪ con mi cámara. He de admitir que si no fuera hechicera, sería una gran modelo. Se ve muy lindaaa.
    Esta vez capturé a [cosmic_blue_dolphin_863] con mi cámara. He de admitir que si no fuera hechicera, sería una gran modelo. Se ve muy lindaaa.
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  • Solo un recordatorio amistoso de quién es la hechicera más bonita, elegante y con mejor gusto de todo Tokio.
    Solo un recordatorio amistoso de quién es la hechicera más bonita, elegante y con mejor gusto de todo Tokio.
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  • Nombre: Nobara Kugisaki. (Más te vale recordarlo).
    Edad: 16 años. En la flor de la juventud y ya soy mejor que la mitad de los adultos de este lugar.
    Signo Zodiacal: Leo. Obviamente.
    Altura: 1.60 m. La estatura exacta y perfecta. Lo suficientemente bajita para que los tacones altos no me hagan ver como un poste de luz, pero con las piernas lo suficientemente largas para patearte la cara si me haces enojar.
    Peso: ¡¿Qué clase de animal le pregunta el peso a una dama?!
    Medidas: La ropa de diseñador me queda como si me hubieran tomado las medidas a mano. Todo está exactamente donde tiene que estar, así que confórmate con mirar (desde lejos).
    Ocupación: Hechicera Jujutsu de primer año en Tokio y modelo de alta costura no oficial.
    Armas: Mi martillo, mis clavos, mi muñeco de paja... y mi tarjeta de crédito en época de rebajas.
    Cosas que amo: Ir de compras por Tokio, la ropa de marca, el café con estilo, lucir impecable mientras peleo, y tener siempre la razón.
    Cosas que odio: Mi asqueroso y chismoso pueblo natal, la ropa barata, la arena en mis zapatos, los tipos sin estilo, y a Yuji y Megumi cuando me hacen pasar vergüenza en público.
    ¿Que si quieres saber más? No, y aunque hubiera más, no te incumbe
    Nombre: Nobara Kugisaki. (Más te vale recordarlo). Edad: 16 años. En la flor de la juventud y ya soy mejor que la mitad de los adultos de este lugar. Signo Zodiacal: Leo. Obviamente. Altura: 1.60 m. La estatura exacta y perfecta. Lo suficientemente bajita para que los tacones altos no me hagan ver como un poste de luz, pero con las piernas lo suficientemente largas para patearte la cara si me haces enojar. Peso: ¡¿Qué clase de animal le pregunta el peso a una dama?! Medidas: La ropa de diseñador me queda como si me hubieran tomado las medidas a mano. Todo está exactamente donde tiene que estar, así que confórmate con mirar (desde lejos). Ocupación: Hechicera Jujutsu de primer año en Tokio y modelo de alta costura no oficial. Armas: Mi martillo, mis clavos, mi muñeco de paja... y mi tarjeta de crédito en época de rebajas. Cosas que amo: Ir de compras por Tokio, la ropa de marca, el café con estilo, lucir impecable mientras peleo, y tener siempre la razón. Cosas que odio: Mi asqueroso y chismoso pueblo natal, la ropa barata, la arena en mis zapatos, los tipos sin estilo, y a Yuji y Megumi cuando me hacen pasar vergüenza en público. ¿Que si quieres saber más? No, y aunque hubiera más, no te incumbe
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  • Nicole Thompson

    La Teniente Rihanna Carther había sido contactada por la señorita hechicera Nicole Thompson para que le haga compañía hacia un lugar congelado, ¿El motivo? Nicole no le había dado muchos detalles antes de ese momento pero según, su motivo era conseguir un objeto que a ella podría darle un poder mucho más grande del que tiene, y con eso poder enfrentarse a quién sería su hermana, o una entidad poderosa en el cuerpo de su hermana.
    Para ir en búsqueda de ese objeto, Rihanna recurrió a hacer uso de su teletransportación, para llegar a un lugar sumamente congelado, allí podría encontrarse alguna ruta exacta en dónde pueda llevarlas hasta aquél objeto que Nicole precisa.
    [nicole_goth] La Teniente Rihanna Carther había sido contactada por la señorita hechicera Nicole Thompson para que le haga compañía hacia un lugar congelado, ¿El motivo? Nicole no le había dado muchos detalles antes de ese momento pero según, su motivo era conseguir un objeto que a ella podría darle un poder mucho más grande del que tiene, y con eso poder enfrentarse a quién sería su hermana, o una entidad poderosa en el cuerpo de su hermana. Para ir en búsqueda de ese objeto, Rihanna recurrió a hacer uso de su teletransportación, para llegar a un lugar sumamente congelado, allí podría encontrarse alguna ruta exacta en dónde pueda llevarlas hasta aquél objeto que Nicole precisa.
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  • TARDANZA.
    Las maldiciones son entidades malignas que nacen de las emociones negativas de los humanos, buscando dañar a los mismos para seguirse nutriendo de esos sentimientos negativos. Bajo ese contexto, los hechiceros deben exterminarlas mediante el uso de la energía maldita.
    Era una noche agobiante, las maldiciones estaban absurdamente activas y en concreto, una de aspecto sombrío y grotesco atacaba humanos y hechiceros con una brutalidad sanguinaria, que mala suerte tuviste de topártela de frente... Pero, antes de que pudiera intentar algo, una figura ominosa y de cabello blanco se manifestó... Un hechicera envuelta en viento.
    ──── Perdón por tardar.... Déjame encargarme.... ──── Una voz decidida llenó la calle, mientras la maldición estaba furiosa, pensando en atacar.

    TARDANZA. Las maldiciones son entidades malignas que nacen de las emociones negativas de los humanos, buscando dañar a los mismos para seguirse nutriendo de esos sentimientos negativos. Bajo ese contexto, los hechiceros deben exterminarlas mediante el uso de la energía maldita. Era una noche agobiante, las maldiciones estaban absurdamente activas y en concreto, una de aspecto sombrío y grotesco atacaba humanos y hechiceros con una brutalidad sanguinaria, que mala suerte tuviste de topártela de frente... Pero, antes de que pudiera intentar algo, una figura ominosa y de cabello blanco se manifestó... Un hechicera envuelta en viento. ──── Perdón por tardar.... Déjame encargarme.... ──── Una voz decidida llenó la calle, mientras la maldición estaba furiosa, pensando en atacar.
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  • EN UNA DIMENSIÓN ALTERNATIVA

    Judith Thompson alternativa, cayó ante uno de los peores enemigos que es capaz de viajar por Mundos y Dimensiones distintas, [echo_lime_hawk_971].

    La Titán es extremadamente poderosa, ella siendo a penas una humana hechicera, se enfrentó a Gerkhana Mephisto con intenciones de que no destruya su Mundo. Sin embargo, con ayuda de varios Dioses Antiguos, y guerreros que sacrificaron su vida, pudo lograr hacerle un daño extraordinario que obligaría a Gerkhana Mephisto volver a dormirse por años.

    — No... no dejaré que... Agh! —. Soltaba quejidos de dolor.

    — ...destruyas nuestro Mundo... has... perdido. —

    Decía Judith estando totalmente debilidatada, comenzaba a toser producto del desgaste y los ataques por parte de La Titán Oscura.
    EN UNA DIMENSIÓN ALTERNATIVA Judith Thompson alternativa, cayó ante uno de los peores enemigos que es capaz de viajar por Mundos y Dimensiones distintas, [echo_lime_hawk_971]. La Titán es extremadamente poderosa, ella siendo a penas una humana hechicera, se enfrentó a Gerkhana Mephisto con intenciones de que no destruya su Mundo. Sin embargo, con ayuda de varios Dioses Antiguos, y guerreros que sacrificaron su vida, pudo lograr hacerle un daño extraordinario que obligaría a Gerkhana Mephisto volver a dormirse por años. — No... no dejaré que... Agh! —. Soltaba quejidos de dolor. — ...destruyas nuestro Mundo... has... perdido. — Decía Judith estando totalmente debilidatada, comenzaba a toser producto del desgaste y los ataques por parte de La Titán Oscura.
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  • 𝐊𝐈𝐍𝐆 𝐎𝐅 𝐃𝐑𝐄𝐀𝐌𝐒
    Fandom The Sandman
    Categoría Acción
    Durante los momentos en los que no estaba ocupado atendiendo algun asunto en el reino, solía detenerse a pensar en Johanna y en el breve intercambio de palabras o más bien en esa especie de intercambio, transacción casi del estilo comercial. Ella le había devuelto la arena y él, fiel a su palabra, no solo le había quitado ese recuerdo que tomaba lugar para atormentarla en una pesadilla sino que también se había molestado en bloquear una nueva.

    No tenía un motivo de peso para pensar en ella, pero lo hacía y no sabía de donde surgia esa impeorisa necesidad. Se preguntaba como hacerlo, como acercarse o que podría decirle si, hipotéticamente hablando, decidia visitarla en la vigilia.

    Quizás le interesaria saber que él había conocido a su antepasada hace trecientos años, que también conocía a una versión masculina suya que vivía en otro mundo, otra dimensión. O quizás no le importaría en lo más mínimo. Nunca sabía que decir cuando se trataba de hablar con humanos, tenian intereses diferentes a los suyos; no los entendía ni ellos a él, pero aún así quería saber de ella, hablarle.

    Evitaba hacerse la pregunta más importante, el por que quería hablar con ella, llegando a la conclusión de que no se preguntaría aquello en voz alta porque sabía la respuesta. Estaba... Preocupado por ella y eso tampoco tenía sentido, él era el rey del sueño, era Lord Morfeo, de los Eternos y los Eternos no se preocupaban en exceso por los mortales.

    ──Matthew── Pronunció en voz alta, rompiendo con el silencio en el salón. El cuervo lanzó un graznido y aterrizo delante de él, a los pies de su trono, saludandolo con una reverencia que parecía imposible para un ave. ──Necesito que visites a Johanna Constantine esta noche, quiero saber que esta haciendo. Procura ser discreto, no deseo que piense que la estoy vigilando.

    ──Ehm, jefe... Disculpe mi atrevimiento pero, en teoría esta pidiéndome eso, que la vigile── El ave sacudio su oscuro plumaje en un intento por quitarse los nervios de encima. Lucien ya le había comentado que al rey del sueño no le gustaba que refutaran sus ordenes y así lo demostro al lanzarle una mirada que no daba lugar a réplica. ──Yo solo decía, pero olvíde que dije eso. Usted manda.

    Dicho eso, el ave desplegó sus alas y emprendió vuelo hacia la vigilia en búsqueda de la exorcista, esperando no tardar demasiado en dar con ella.

    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ﹙ . . . ﹚

    La noche cubría con su manto las calles de Londres. Había terminado de llover y el suelo olía a tierra mojada, algunos vehículos transitaban con preocupación, hundiendo las ruedas en los charcos de agua. Casi no se veían personas, solo algunas parejas o aquellos que trataban de volver a sus hogares después de una larga jornada de trabajo.

    Como primera opción, Matthew busco a Johanna en algunos parques, cerca de las parroquias, en las iglesias menos conocidas y en callejones más oscuros que sus plumas; hasta que su cerebro de ave le dio una buena idea y lo llevo a sobrevolar por la zona de los pubs y bares.

    Para su suerte, apenas llegar identifico a Johanna saliendo de un pub por la parte de atrás. El cuervo abandono su lugar de vigilancia sobre una farola y comenzó a seguirla, teniendo cuidado de mantener una distancia prudente. Si ella frenaba, él también. Si ella entraba en una tienda, él la esperaba, pero llego un momento en el que tuvo que ocultarse en un grupo de palomas cuando cruzando un parque, ella volteo hacia atrás por quien sabe que motivo, según él había sido discreto aunque la discreción no silenciaba el ruido de sus alas.

    No la creía tan ingenua como para no reconocerlo, pero en la noche todos los pájaros eran negros. Quizás no eran tan grandes como un cuervo, pero esas palomas en el parque estaban acostumbradas a las personas, lo suficiente como para no inmutarse por la cercanía de una persona y era claro que tampoco pasaban hambre, estaban bien alimentadas. Algunas eran tan gordas que casi llegaban a igualar su tamaño, más aún si se agachaba entre ellas como lo hizo para esconderse de la mirada de la hechicera.

    Finalmente, tras camuflarse entre las palomas y ser picoteado por ellas. Recibir un golpe con el bastón de una anciana que lo confundio con un murciélago y casi convertirse en la cena de un gato callejero, llego junto a Johanna hasta su hogar.

    Ella entró, él voló hasta una ventana y se paseo por las demás hasta dar con el piso en el que vivía. Podía decirse que había pasado la parte difícil de su misión, ahora le tocaba la parte que consideraba sencilla, quedarse ahí a observar. No sabía hasta cuando, el rey del sueño no le había especificado esa parte pero suponía que su rey llegaría hasta donde estaba cuando ella estuviera durmiendo.

    Johanna Constantine
    Durante los momentos en los que no estaba ocupado atendiendo algun asunto en el reino, solía detenerse a pensar en Johanna y en el breve intercambio de palabras o más bien en esa especie de intercambio, transacción casi del estilo comercial. Ella le había devuelto la arena y él, fiel a su palabra, no solo le había quitado ese recuerdo que tomaba lugar para atormentarla en una pesadilla sino que también se había molestado en bloquear una nueva. No tenía un motivo de peso para pensar en ella, pero lo hacía y no sabía de donde surgia esa impeorisa necesidad. Se preguntaba como hacerlo, como acercarse o que podría decirle si, hipotéticamente hablando, decidia visitarla en la vigilia. Quizás le interesaria saber que él había conocido a su antepasada hace trecientos años, que también conocía a una versión masculina suya que vivía en otro mundo, otra dimensión. O quizás no le importaría en lo más mínimo. Nunca sabía que decir cuando se trataba de hablar con humanos, tenian intereses diferentes a los suyos; no los entendía ni ellos a él, pero aún así quería saber de ella, hablarle. Evitaba hacerse la pregunta más importante, el por que quería hablar con ella, llegando a la conclusión de que no se preguntaría aquello en voz alta porque sabía la respuesta. Estaba... Preocupado por ella y eso tampoco tenía sentido, él era el rey del sueño, era Lord Morfeo, de los Eternos y los Eternos no se preocupaban en exceso por los mortales. ──Matthew── Pronunció en voz alta, rompiendo con el silencio en el salón. El cuervo lanzó un graznido y aterrizo delante de él, a los pies de su trono, saludandolo con una reverencia que parecía imposible para un ave. ──Necesito que visites a Johanna Constantine esta noche, quiero saber que esta haciendo. Procura ser discreto, no deseo que piense que la estoy vigilando. ──Ehm, jefe... Disculpe mi atrevimiento pero, en teoría esta pidiéndome eso, que la vigile── El ave sacudio su oscuro plumaje en un intento por quitarse los nervios de encima. Lucien ya le había comentado que al rey del sueño no le gustaba que refutaran sus ordenes y así lo demostro al lanzarle una mirada que no daba lugar a réplica. ──Yo solo decía, pero olvíde que dije eso. Usted manda. Dicho eso, el ave desplegó sus alas y emprendió vuelo hacia la vigilia en búsqueda de la exorcista, esperando no tardar demasiado en dar con ella. ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ﹙ . . . ﹚ La noche cubría con su manto las calles de Londres. Había terminado de llover y el suelo olía a tierra mojada, algunos vehículos transitaban con preocupación, hundiendo las ruedas en los charcos de agua. Casi no se veían personas, solo algunas parejas o aquellos que trataban de volver a sus hogares después de una larga jornada de trabajo. Como primera opción, Matthew busco a Johanna en algunos parques, cerca de las parroquias, en las iglesias menos conocidas y en callejones más oscuros que sus plumas; hasta que su cerebro de ave le dio una buena idea y lo llevo a sobrevolar por la zona de los pubs y bares. Para su suerte, apenas llegar identifico a Johanna saliendo de un pub por la parte de atrás. El cuervo abandono su lugar de vigilancia sobre una farola y comenzó a seguirla, teniendo cuidado de mantener una distancia prudente. Si ella frenaba, él también. Si ella entraba en una tienda, él la esperaba, pero llego un momento en el que tuvo que ocultarse en un grupo de palomas cuando cruzando un parque, ella volteo hacia atrás por quien sabe que motivo, según él había sido discreto aunque la discreción no silenciaba el ruido de sus alas. No la creía tan ingenua como para no reconocerlo, pero en la noche todos los pájaros eran negros. Quizás no eran tan grandes como un cuervo, pero esas palomas en el parque estaban acostumbradas a las personas, lo suficiente como para no inmutarse por la cercanía de una persona y era claro que tampoco pasaban hambre, estaban bien alimentadas. Algunas eran tan gordas que casi llegaban a igualar su tamaño, más aún si se agachaba entre ellas como lo hizo para esconderse de la mirada de la hechicera. Finalmente, tras camuflarse entre las palomas y ser picoteado por ellas. Recibir un golpe con el bastón de una anciana que lo confundio con un murciélago y casi convertirse en la cena de un gato callejero, llego junto a Johanna hasta su hogar. Ella entró, él voló hasta una ventana y se paseo por las demás hasta dar con el piso en el que vivía. Podía decirse que había pasado la parte difícil de su misión, ahora le tocaba la parte que consideraba sencilla, quedarse ahí a observar. No sabía hasta cuando, el rey del sueño no le había especificado esa parte pero suponía que su rey llegaría hasta donde estaba cuando ella estuviera durmiendo. [Wicca93]
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  • Ekaterina fué a visitar a su amigo Sniffles, el Oso hormiguero celeste, a su laboratorio a pedirle un pequeño favor, a su vez que también fué acompañada de la Hechicera Británica Nicole Thompson, La Teniente Rihanna Carther, y la Estadounidense Zoey Miller. ¿El motivo? Crear una especie de radar que pueda llevarlas a una especie de gema de poder llamada "Piedra Rúnica" o "Cuarzo de Energía Espiritual".
    Nicole estaría ahí para explicar de qué se trata esa gema, y porqué motivo la necesitan, cómo hace falta una especie de radar para rastrearla, entonces Ekaterina optó por pedirle ayuda a su amigo Sniffles.

    Dr Sniffles Stuart ᴬⁿᵗᵉᵃᵗᵉʳ
    Nicole Thompson
    Rihanna Carther
    Zoey Miller
    Ekaterina fué a visitar a su amigo Sniffles, el Oso hormiguero celeste, a su laboratorio a pedirle un pequeño favor, a su vez que también fué acompañada de la Hechicera Británica Nicole Thompson, La Teniente Rihanna Carther, y la Estadounidense Zoey Miller. ¿El motivo? Crear una especie de radar que pueda llevarlas a una especie de gema de poder llamada "Piedra Rúnica" o "Cuarzo de Energía Espiritual". Nicole estaría ahí para explicar de qué se trata esa gema, y porqué motivo la necesitan, cómo hace falta una especie de radar para rastrearla, entonces Ekaterina optó por pedirle ayuda a su amigo Sniffles. [Sn1ffles] [nicole_goth] [storm_lavender_shark_168] [phantasm_gray_mouse_346]
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  • UNIVERSO #0.1

    Fue un duro trabajo entre esclavos, gigantes y golems, pero, las tierras nevadas fueron completamente asimiladas por la hechicera. Días viviendo en pequeñas chozas, torres aisladas y trabajando en zonas horriblemente construidas habían llegado a su fin. La gran ciudad de Eisvhal Mor estaba finalizada, con una gran catedral en el centro y varias casas de aspecto similar, con aquel material oscuro que predominaba en todas sus antiguas construcciones. La hechicera había logrado crear su propia civilización a cual Victor Von Doom.
    🔮 UNIVERSO #0.1 Fue un duro trabajo entre esclavos, gigantes y golems, pero, las tierras nevadas fueron completamente asimiladas por la hechicera. Días viviendo en pequeñas chozas, torres aisladas y trabajando en zonas horriblemente construidas habían llegado a su fin. La gran ciudad de Eisvhal Mor estaba finalizada, con una gran catedral en el centro y varias casas de aspecto similar, con aquel material oscuro que predominaba en todas sus antiguas construcciones. La hechicera había logrado crear su propia civilización a cual Victor Von Doom.
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