• -Un pequeño recuerdo de la culpa de mi debilidad por haber sido corrompida por un jedi..-

    Raxus Prime quedó grabado en mi memoria como un paisaje de ruinas infinitas y silencios cargados de ecos. Allí, entre montañas de metal muerto y restos de guerras olvidadas, sostuve una de las persecuciones más largas de mi vida como Inquisidora. Mi objetivo era un joven caballero Jedi llamado Roy Praxon. Al principio no parecía diferente a otros sobrevivientes, pero con el tiempo se convirtió en el eje de algo que no estaba previsto en mí.

    Durante incontables ciclos lo rastreé sin descanso. Siempre cerca, siempre escapando. No era su técnica lo que lo mantenía con vida, sino su voluntad. Cada encuentro lo dejaba más herido, pero también más firme. Aquello alteró el sentido mismo de la cacería. Lo que debía ser una misión terminó transformándose en una fijación.

    Con el paso del tiempo, algo empezó a quebrarse en mi interior. Su forma de resistir, de no ceder al odio, comenzó a erosionar la certeza con la que yo actuaba. No fue un cambio brusco, sino una grieta lenta, persistente. Empecé a observar en lugar de destruir, a pensar en lugar de ejecutar. Sin darme cuenta, me acerqué a una tensión que no podía sostener: entre lo que era y lo que comenzaba a percibir.

    En uno de nuestros enfrentamientos, en medio del choque de sables y la presión acumulada de toda la persecución, esa grieta se volvió imposible de ignorar. Hubo un instante suspendido en el que la violencia se detuvo. Sin el casco que me definía, lo acorrale contra una estructura de metal. No ejecuté el golpe final. En su lugar, lo besé. Él respondió. Fue un momento breve, pero suficiente para romper todo lo que creía controlar.

    La llegada del Gran Inquisidor convirtió ese instante en una condena.

    Roy Praxon, en lugar de huir, se interpuso. Intentó enfrentarlo. No fue una batalla prolongada ni equilibrada. Fueron movimientos simples, precisos, inevitables. En cuestión de segundos, el joven caballero cayó frente a mí. Sin resistencia real, sin oportunidad de cambiar el resultado. Su caída fue definitiva.

    Ese momento terminó de sellar mi quiebre.

    Después de eso, ya no hubo espacio para la duda. El Gran Inquisidor dirigió su atención hacia mí. Lo que había comenzado como una vacilación se transformó, ante su presencia, en una falla que debía ser corregida. Intenté resistirme, pero mi estado era inestable. Fui derrotada con facilidad.

    Lo que siguió no fue inmediato ni visible hacia afuera, pero marcó el resto de mi existencia. Fui sometida, quebrada y reconstruida bajo su control. La intención no era castigar, sino eliminar cualquier rastro de aquello que había surgido en Raxus Prime. Cada pensamiento débil, cada recuerdo que implicará duda, fue convertido en una fuente de dolor hasta que dejó de tener sentido conservarlo.

    No se trató solo de disciplina. Fue una reconfiguración completa. Una imposición constante hasta que la única forma de sostenerme fue abrazar por completo el lado oscuro.

    Roy Praxon dejó de ser un objetivo. Se convirtió en un recuerdo que debía ser enterrado. Mi antiguo maestro, en una posibilidad que rechacé. Y Raxus Prime, en el lugar donde comprendí que no existe equilibrio para alguien como yo.

    Desde entonces, ya no persigo con dudas, Solo ejecutó al enemigo.
    -Un pequeño recuerdo de la culpa de mi debilidad por haber sido corrompida por un jedi..- Raxus Prime quedó grabado en mi memoria como un paisaje de ruinas infinitas y silencios cargados de ecos. Allí, entre montañas de metal muerto y restos de guerras olvidadas, sostuve una de las persecuciones más largas de mi vida como Inquisidora. Mi objetivo era un joven caballero Jedi llamado Roy Praxon. Al principio no parecía diferente a otros sobrevivientes, pero con el tiempo se convirtió en el eje de algo que no estaba previsto en mí. Durante incontables ciclos lo rastreé sin descanso. Siempre cerca, siempre escapando. No era su técnica lo que lo mantenía con vida, sino su voluntad. Cada encuentro lo dejaba más herido, pero también más firme. Aquello alteró el sentido mismo de la cacería. Lo que debía ser una misión terminó transformándose en una fijación. Con el paso del tiempo, algo empezó a quebrarse en mi interior. Su forma de resistir, de no ceder al odio, comenzó a erosionar la certeza con la que yo actuaba. No fue un cambio brusco, sino una grieta lenta, persistente. Empecé a observar en lugar de destruir, a pensar en lugar de ejecutar. Sin darme cuenta, me acerqué a una tensión que no podía sostener: entre lo que era y lo que comenzaba a percibir. En uno de nuestros enfrentamientos, en medio del choque de sables y la presión acumulada de toda la persecución, esa grieta se volvió imposible de ignorar. Hubo un instante suspendido en el que la violencia se detuvo. Sin el casco que me definía, lo acorrale contra una estructura de metal. No ejecuté el golpe final. En su lugar, lo besé. Él respondió. Fue un momento breve, pero suficiente para romper todo lo que creía controlar. La llegada del Gran Inquisidor convirtió ese instante en una condena. Roy Praxon, en lugar de huir, se interpuso. Intentó enfrentarlo. No fue una batalla prolongada ni equilibrada. Fueron movimientos simples, precisos, inevitables. En cuestión de segundos, el joven caballero cayó frente a mí. Sin resistencia real, sin oportunidad de cambiar el resultado. Su caída fue definitiva. Ese momento terminó de sellar mi quiebre. Después de eso, ya no hubo espacio para la duda. El Gran Inquisidor dirigió su atención hacia mí. Lo que había comenzado como una vacilación se transformó, ante su presencia, en una falla que debía ser corregida. Intenté resistirme, pero mi estado era inestable. Fui derrotada con facilidad. Lo que siguió no fue inmediato ni visible hacia afuera, pero marcó el resto de mi existencia. Fui sometida, quebrada y reconstruida bajo su control. La intención no era castigar, sino eliminar cualquier rastro de aquello que había surgido en Raxus Prime. Cada pensamiento débil, cada recuerdo que implicará duda, fue convertido en una fuente de dolor hasta que dejó de tener sentido conservarlo. No se trató solo de disciplina. Fue una reconfiguración completa. Una imposición constante hasta que la única forma de sostenerme fue abrazar por completo el lado oscuro. Roy Praxon dejó de ser un objetivo. Se convirtió en un recuerdo que debía ser enterrado. Mi antiguo maestro, en una posibilidad que rechacé. Y Raxus Prime, en el lugar donde comprendí que no existe equilibrio para alguien como yo. Desde entonces, ya no persigo con dudas, Solo ejecutó al enemigo.
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  • El zumbido del aire acondicionado central era el único sonido que se atrevía a interrumpir la quietud en las oficinas ejecutivas del Clan Tojo. El espacio, conservaba un aroma persistente a tabaco caro; era una estancia diseñada, para proyectar una jerarquía de poder inamovible. Para el Sexto Presidente, un hombre de un idealismo frustrante que aún buscaba el sol tras cada sombra, esa habitación representaba una familia unida por el honor. Para Mine, no era más que una sala de juntas de clase alta; los hombres allí sentados eran solo activos y pasivos volátiles en un balance general.

    Mine se inclinó con movimientos fluidos y silenciosos, destacando como una silueta rígida dentro de su traje color carbón. Susurró al oído del Presidente con una frecuencia baja, casi imperceptible. En sus labios lucía esa sonrisa: una curva practicada que nunca alcanzaba sus ojos. Mientras hablaba, su mirada no se fijaba en su jefe, sino en el hombre sentado al otro lado del vasto escritorio de caoba: el patriarca de una pequeña familia subsidiaria cuya cartera mostraba más pérdidas que ganancias. El rostro del hombre, hinchado y cubierto por una fina película de sudor, delataba su pánico. Sus ojos se encontraron con los de Mine un segundo y cayeron de inmediato, estaba inquieto; para efectos prácticos, ya era culpable.

    ❛Señor, sabe cuánto respeto su deseo de armonía❜­­ ­ murmuró Mine, lanzando palabras como púas de seda. ❛Pero los rumores han dejado de serlo. Circulan, ganan tracción y, como usted bien sabe, la desinformación es el enemigo más temible.❜­­ ­

    Se incorporó y ajustó el puño de su camisa mientras el Presidente asentía con un peso de entendimiento en la mirada. El líder no necesitaba conocer los detalles de cómo Mine había verificado los hechos; solo necesitaba que el problema se resolviera. Mine era la mano que ejecutaba el trabajo sucio, el bisturí que extirpaba la podredumbre para que la conciencia de su superior permaneciera tan impoluta como sus trajes blancos.

    Mine no era una buena persona. Esto era un hecho cuantitativo, tan irrebatible como cualquier cifra en una hoja de cálculo. La variable común en cada catástrofe a su alrededor era él mismo. Había llegado a la conclusión de que era intrínsecamente malo, pero no de una forma teatral, sino de la manera en que un sistema operativo está defectuoso desde su primera línea de código. Su directiva principal era la eficiencia y la autopreservación; en su ejecución, siempre dejaba un rastro de escombros. Arruinaba vidas sin dudarlo, orquestando guerras internas para eliminar la "basura" y lograr que el Clan funcionara correctamente.
    La escena siguiente fue la conclusión lógica del proceso. Se encontraban en una habitación pequeña, estéril y sin ventanas, ubicada en el sótano que servía al departamento de auditoría interna.
    El patriarca subsidiario estaba de rodillas sobre una lona de plástico azul, con el rostro empapado en terror. Un tanto yacía sobre un paño blanco a su lado. El ritual se llamaba yubitsume: expiación mediante la amputación. Mine observaba a unos metros de distancia con un cigarrillo encendido entre los dedos, manteniendo algo irritado por los sollozos del hombre.
    ❛Dicen que es una oportunidad para la purificación❜­­ ­ dijo Mine, cortando el llanto con su voz afilada. ❛Personalmente, encuentro esa definición demasiado idealista. Su descuido al permitir el asesinato de varios oficiales de seguridad no fue un simple crimen, sino un error sísmico que atrajo investigaciones y volatilidad. Y yo, caballero, desprecio la volatilidad.❜­­ ­

    Dio una calada larga al cigarrillo. Observó la mano temblorosa alcanzar el cuchillo. Los sentimientos del hombre tenían para Mine la misma relevancia que las emociones de una hormiga.
    El hombre gritó, un sonido animal y crudo, cuando el filo penetró la piel del meñique izquierdo. El metal se hundió con una resistencia inicial antes de morder el hueso. Mine no parpadeó; escuchó el crujido húmedo de la articulación separándose. La hoja se abrió paso a través de tendones y cartílagos con un chirrido sordo contra la madera, liberando un chorro de carmesí espeso que salpicó la lona con un golpeteo rítmico. Mine se arrodilló lentamente, bajando al nivel del hombre que sollozaba, cuidando que sus zapatos de cuero no tocaran el charco que se expandía. Exhaló una pluma de humo.
    ❛Míreme❜­­ ­ ordenó en un susurro. Los ojos llenos de lágrimas del hombre se encontraron con los suyos. La sonrisa de Mine regresó, más esa sonrisa no expresaba nada.
    ❛Tome esto como una lección de responsabilidad, un concepto que parece haber olvidado al creer que podía matar oficiales de la ley sin consecuencias para el resto de nosotros.❜­­ ­ Hizo una pausa, permitiendo que el dolor se hundiera en la psique del otro.
    ❛Mañana por la mañana, su familia elegirá a un nuevo patriarca; alguien que entienda de responsabilidades. La pérdida de un dedo es un coste menor comparado con la pérdida del estatuto de toda su estirpe. Debería agradecerme la reestructuración.❜­­ ­
    El zumbido del aire acondicionado central era el único sonido que se atrevía a interrumpir la quietud en las oficinas ejecutivas del Clan Tojo. El espacio, conservaba un aroma persistente a tabaco caro; era una estancia diseñada, para proyectar una jerarquía de poder inamovible. Para el Sexto Presidente, un hombre de un idealismo frustrante que aún buscaba el sol tras cada sombra, esa habitación representaba una familia unida por el honor. Para Mine, no era más que una sala de juntas de clase alta; los hombres allí sentados eran solo activos y pasivos volátiles en un balance general. Mine se inclinó con movimientos fluidos y silenciosos, destacando como una silueta rígida dentro de su traje color carbón. Susurró al oído del Presidente con una frecuencia baja, casi imperceptible. En sus labios lucía esa sonrisa: una curva practicada que nunca alcanzaba sus ojos. Mientras hablaba, su mirada no se fijaba en su jefe, sino en el hombre sentado al otro lado del vasto escritorio de caoba: el patriarca de una pequeña familia subsidiaria cuya cartera mostraba más pérdidas que ganancias. El rostro del hombre, hinchado y cubierto por una fina película de sudor, delataba su pánico. Sus ojos se encontraron con los de Mine un segundo y cayeron de inmediato, estaba inquieto; para efectos prácticos, ya era culpable. ❛Señor, sabe cuánto respeto su deseo de armonía❜­­ ­ murmuró Mine, lanzando palabras como púas de seda. ❛Pero los rumores han dejado de serlo. Circulan, ganan tracción y, como usted bien sabe, la desinformación es el enemigo más temible.❜­­ ­ Se incorporó y ajustó el puño de su camisa mientras el Presidente asentía con un peso de entendimiento en la mirada. El líder no necesitaba conocer los detalles de cómo Mine había verificado los hechos; solo necesitaba que el problema se resolviera. Mine era la mano que ejecutaba el trabajo sucio, el bisturí que extirpaba la podredumbre para que la conciencia de su superior permaneciera tan impoluta como sus trajes blancos. Mine no era una buena persona. Esto era un hecho cuantitativo, tan irrebatible como cualquier cifra en una hoja de cálculo. La variable común en cada catástrofe a su alrededor era él mismo. Había llegado a la conclusión de que era intrínsecamente malo, pero no de una forma teatral, sino de la manera en que un sistema operativo está defectuoso desde su primera línea de código. Su directiva principal era la eficiencia y la autopreservación; en su ejecución, siempre dejaba un rastro de escombros. Arruinaba vidas sin dudarlo, orquestando guerras internas para eliminar la "basura" y lograr que el Clan funcionara correctamente. La escena siguiente fue la conclusión lógica del proceso. Se encontraban en una habitación pequeña, estéril y sin ventanas, ubicada en el sótano que servía al departamento de auditoría interna. El patriarca subsidiario estaba de rodillas sobre una lona de plástico azul, con el rostro empapado en terror. Un tanto yacía sobre un paño blanco a su lado. El ritual se llamaba yubitsume: expiación mediante la amputación. Mine observaba a unos metros de distancia con un cigarrillo encendido entre los dedos, manteniendo algo irritado por los sollozos del hombre. ❛Dicen que es una oportunidad para la purificación❜­­ ­ dijo Mine, cortando el llanto con su voz afilada. ❛Personalmente, encuentro esa definición demasiado idealista. Su descuido al permitir el asesinato de varios oficiales de seguridad no fue un simple crimen, sino un error sísmico que atrajo investigaciones y volatilidad. Y yo, caballero, desprecio la volatilidad.❜­­ ­ Dio una calada larga al cigarrillo. Observó la mano temblorosa alcanzar el cuchillo. Los sentimientos del hombre tenían para Mine la misma relevancia que las emociones de una hormiga. El hombre gritó, un sonido animal y crudo, cuando el filo penetró la piel del meñique izquierdo. El metal se hundió con una resistencia inicial antes de morder el hueso. Mine no parpadeó; escuchó el crujido húmedo de la articulación separándose. La hoja se abrió paso a través de tendones y cartílagos con un chirrido sordo contra la madera, liberando un chorro de carmesí espeso que salpicó la lona con un golpeteo rítmico. Mine se arrodilló lentamente, bajando al nivel del hombre que sollozaba, cuidando que sus zapatos de cuero no tocaran el charco que se expandía. Exhaló una pluma de humo. ❛Míreme❜­­ ­ ordenó en un susurro. Los ojos llenos de lágrimas del hombre se encontraron con los suyos. La sonrisa de Mine regresó, más esa sonrisa no expresaba nada. ❛Tome esto como una lección de responsabilidad, un concepto que parece haber olvidado al creer que podía matar oficiales de la ley sin consecuencias para el resto de nosotros.❜­­ ­ Hizo una pausa, permitiendo que el dolor se hundiera en la psique del otro. ❛Mañana por la mañana, su familia elegirá a un nuevo patriarca; alguien que entienda de responsabilidades. La pérdida de un dedo es un coste menor comparado con la pérdida del estatuto de toda su estirpe. Debería agradecerme la reestructuración.❜­­ ­
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  • - Joder, no se ve una mierda, ¿no tenéis cámaras mejores o qué? Veo a ese tío por la calle y no sé si es al que tengo que eliminar o un oficinista cualquiera. Bueno la verdad es que tiene un aire a Butcher con esa camisa y el abrigo, a lo mejor si que le distingo.

    Danniel dijo eso con un aire sarcástico. El cliente, un mafioso con ínfulas de Al Capone soltó un suspiro.

    "Me importa una mierda, como si le confundes con mi primo, pero lo quiero muerto."

    - Claro, claro... Serán 50.000 por adelantado.

    - Joder, no se ve una mierda, ¿no tenéis cámaras mejores o qué? Veo a ese tío por la calle y no sé si es al que tengo que eliminar o un oficinista cualquiera. Bueno la verdad es que tiene un aire a Butcher con esa camisa y el abrigo, a lo mejor si que le distingo. Danniel dijo eso con un aire sarcástico. El cliente, un mafioso con ínfulas de Al Capone soltó un suspiro. "Me importa una mierda, como si le confundes con mi primo, pero lo quiero muerto." - Claro, claro... Serán 50.000 por adelantado.
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  • -Después de esa larga misión, 12B regresó al campamento de la resistencia, encontrandose con Devola y Popola, como se lo pisto Lily, la líder de la resistencia, la joven recurrió a las gemelas para que la scannen, y asi poder eliminar cualquier posible virus que comprometa su funcionamiento.

    Mientras las gemelas la atiende, 12B trata de saber mas sobre ellas, porque se le hace curioso que dos androides como ellas que son más médicas, se arriesguen tanto, lleno a las zonas de batalla y aceptado trabajos que no le corresponden. -

    -Después de esa larga misión, 12B regresó al campamento de la resistencia, encontrandose con Devola y Popola, como se lo pisto Lily, la líder de la resistencia, la joven recurrió a las gemelas para que la scannen, y asi poder eliminar cualquier posible virus que comprometa su funcionamiento. Mientras las gemelas la atiende, 12B trata de saber mas sobre ellas, porque se le hace curioso que dos androides como ellas que son más médicas, se arriesguen tanto, lleno a las zonas de batalla y aceptado trabajos que no le corresponden. -
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  • Administrador ( Kinger TADC ) pidió a Anima que bañarse a Caine, mientras eliminamos dador corruptos. Pero, a su vez Administrador ( Kinger ) está buscando a Anima. Pero Anima ya está en presencia de Administrador y no es Administrador de fuera del circo, por qué el comando venía desde dentro ¿A caso hay un Administrador falso? Si un Administrador es falso, es una potencial amenaza para Caine. Anima encontrará al Administrador falso y lo eliminará.
    Administrador ( [King3r] ) pidió a Anima que bañarse a Caine, mientras eliminamos dador corruptos. Pero, a su vez Administrador ( [cosmic_lavender_sheep_912] ) está buscando a Anima. Pero Anima ya está en presencia de Administrador y no es Administrador de fuera del circo, por qué el comando venía desde dentro ¿A caso hay un Administrador falso? Si un Administrador es falso, es una potencial amenaza para Caine. Anima encontrará al Administrador falso y lo eliminará.
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  • ɪ ᴛʜᴏᴜɢʜᴛ ɪᴛ ᴡᴀs ᴊᴜsᴛ ᴀ ɴɪɢʜᴛᴍᴀʀᴇ. (continuación)
    Fandom The Walking Dead / Supernatural / Crossover
    Categoría Drama
    ··· Continuación de un starter anterior con ⭑𝐃𝐄𝐀𝐍 𝐖𝐈𝐍𝐂𝐇𝐄𝐒𝐓𝐄𝐑⭑


    ❝Como respuesta a aquella referencia literaria, Maggie dejó ir una ligera sombra de sonrisa. Recordaba haber leido aquel libro. Hace mucho tiempo. Puede que demasiado. Cuando el mundo aun era un lugar agradable para vivir… Irónicamente, pensó Maggie, los tres mosqueteros eran cuatro. Y, en la situación en que ellos se encontraban ahora… consideraba que cuatro serian una multitud. Dio un paso hacia Dean con intención de ayudarlo a incorporarse y ponerse en pie. Pero él la retuvo con aquel gesto en que le decía que podía hacerlo solo. Asi que, Maggie volvió a retroceder y aguardó mientras él lograba incorporarse. Maggie no estaba demasiado segura de que fuera buena idea que se levantara. Pero ella no era medico y no era madre de nadie más que de su propio hijo. Sabia bien de quien debía preocuparse. Y si Dean no dejaba que se preocupara de él, tenia menos trabajo del que ocuparse.

    -De acuerdo…- asintió Maggie, quien a pesar de todo, en su fuero interno, agradecía hacer aquello acompañada. Por comodo que fuera viajar tan solo con Hershel, la verdad era que los temas de conversacion se tornaban repetitivos y demasiado monótonos. Por loque tener a su lado a un hombre adulto era de agradecer. Al menos tendría algo de lo que hablar durante la ronda- No hay demasiado con lo que familiarizarse, además nos iremos mañana. Pero entiendo lo que quieres decir.

    Los pasos de Maggie eran tranquilos mientras avanzaban por el pasillo. Necesitaban vigilar un par de ventanas, asegurarse de que las entradas seguían bloqueadas y… después des controlar que Hershel estaba bien podrían subir a la azotea.

    Mientras caminaban hacia una de las ventanas del ala este, la que tenía mejor visibilidad de la calle y de la llegada de posibles visitantes no deseados, Maggie desvió su mirada hacia Dean. Una ligera sonrisa curvó sus labios, apenas un micro gesto. Se le hacía bastante inverosímil tener que estar explicando aquellos aspectos de aquel mundo a esas alturas de la historia. Pero realmente Dean parecía tan confundido como aseguraba estar. Y no seria ella quien lo juzgase precipitadamente.

    No era la primera vez que trataba con personas que habían estado aisladas de lo que pasaba en el mundo exterior. Aun recordaba la prisión donde se habían refugiado durante algunos meses. Y aun recordaba a los presos… esos que se habían escondido en la cafetería esperando a que alguien fuese a rescatarlos. Pero ese no parecía el caso de Dean. Dean no parecía necesitar un rescate, más bien, Maggie tuvo la impresión, de que era la clase de hombre que acudía al rescate.

    -Sí, el cerebro es prácticamente la única forma de eliminarlos. Aunque tambien funciona la dinamita -comentó con cierto aire divertido- Si el cerebro muere, el cuerpo muere -inspiró profundamente- Conoci a unas personas hace algún tiempo. Ellos estuvieron en el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta cuando todo esto pasó… Algunos meses después… Y antes de que el edificio volara por los aires, pudieron asistir a una grabación de una transformación en directo. Cuando mueres, da igual como, mientras que el cerebro esté bien, regresarás como una de esas cosas. El cerebro se reanima, pero solo una pequeña parte. Solo el instinto, solo esa parte que te anima a caminar y comer… El cuerpo se pudre poco a poco… -inspiró profundamente y mientras avanzaban por el pasillo, comprobó que algunas de las ventanas que habia cegado con cartones y madera todavia seguían tapadas.

    -No ha sido fácil, si te soy sincera… -asintió ella con cierto deje irónico- Cuando todo esto empezó yo vivía en Georgia con mi padre, mi hermana… amigos de la familia. Vivíamos en la granja de mi familia. Y después de aquello… el cambio fue paulatino… Me acostumbré demasiado rápido, porque intentar pelear e imponerme a esta realidad no serviría para nada. Mi cerebro se acostumbró rapido a la necesidad de sobrevivir, al hecho de que tenemos que hacer lo que sea para seguir con vida. No es la vida que querría para mi hijo o para mí, pero… Al menos seguimos con vida donde muchos otros han caído…❞
    ··· Continuación de un starter anterior con [IMPALA67] ❝Como respuesta a aquella referencia literaria, Maggie dejó ir una ligera sombra de sonrisa. Recordaba haber leido aquel libro. Hace mucho tiempo. Puede que demasiado. Cuando el mundo aun era un lugar agradable para vivir… Irónicamente, pensó Maggie, los tres mosqueteros eran cuatro. Y, en la situación en que ellos se encontraban ahora… consideraba que cuatro serian una multitud. Dio un paso hacia Dean con intención de ayudarlo a incorporarse y ponerse en pie. Pero él la retuvo con aquel gesto en que le decía que podía hacerlo solo. Asi que, Maggie volvió a retroceder y aguardó mientras él lograba incorporarse. Maggie no estaba demasiado segura de que fuera buena idea que se levantara. Pero ella no era medico y no era madre de nadie más que de su propio hijo. Sabia bien de quien debía preocuparse. Y si Dean no dejaba que se preocupara de él, tenia menos trabajo del que ocuparse. -De acuerdo…- asintió Maggie, quien a pesar de todo, en su fuero interno, agradecía hacer aquello acompañada. Por comodo que fuera viajar tan solo con Hershel, la verdad era que los temas de conversacion se tornaban repetitivos y demasiado monótonos. Por loque tener a su lado a un hombre adulto era de agradecer. Al menos tendría algo de lo que hablar durante la ronda- No hay demasiado con lo que familiarizarse, además nos iremos mañana. Pero entiendo lo que quieres decir. Los pasos de Maggie eran tranquilos mientras avanzaban por el pasillo. Necesitaban vigilar un par de ventanas, asegurarse de que las entradas seguían bloqueadas y… después des controlar que Hershel estaba bien podrían subir a la azotea. Mientras caminaban hacia una de las ventanas del ala este, la que tenía mejor visibilidad de la calle y de la llegada de posibles visitantes no deseados, Maggie desvió su mirada hacia Dean. Una ligera sonrisa curvó sus labios, apenas un micro gesto. Se le hacía bastante inverosímil tener que estar explicando aquellos aspectos de aquel mundo a esas alturas de la historia. Pero realmente Dean parecía tan confundido como aseguraba estar. Y no seria ella quien lo juzgase precipitadamente. No era la primera vez que trataba con personas que habían estado aisladas de lo que pasaba en el mundo exterior. Aun recordaba la prisión donde se habían refugiado durante algunos meses. Y aun recordaba a los presos… esos que se habían escondido en la cafetería esperando a que alguien fuese a rescatarlos. Pero ese no parecía el caso de Dean. Dean no parecía necesitar un rescate, más bien, Maggie tuvo la impresión, de que era la clase de hombre que acudía al rescate. -Sí, el cerebro es prácticamente la única forma de eliminarlos. Aunque tambien funciona la dinamita -comentó con cierto aire divertido- Si el cerebro muere, el cuerpo muere -inspiró profundamente- Conoci a unas personas hace algún tiempo. Ellos estuvieron en el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta cuando todo esto pasó… Algunos meses después… Y antes de que el edificio volara por los aires, pudieron asistir a una grabación de una transformación en directo. Cuando mueres, da igual como, mientras que el cerebro esté bien, regresarás como una de esas cosas. El cerebro se reanima, pero solo una pequeña parte. Solo el instinto, solo esa parte que te anima a caminar y comer… El cuerpo se pudre poco a poco… -inspiró profundamente y mientras avanzaban por el pasillo, comprobó que algunas de las ventanas que habia cegado con cartones y madera todavia seguían tapadas. -No ha sido fácil, si te soy sincera… -asintió ella con cierto deje irónico- Cuando todo esto empezó yo vivía en Georgia con mi padre, mi hermana… amigos de la familia. Vivíamos en la granja de mi familia. Y después de aquello… el cambio fue paulatino… Me acostumbré demasiado rápido, porque intentar pelear e imponerme a esta realidad no serviría para nada. Mi cerebro se acostumbró rapido a la necesidad de sobrevivir, al hecho de que tenemos que hacer lo que sea para seguir con vida. No es la vida que querría para mi hijo o para mí, pero… Al menos seguimos con vida donde muchos otros han caído…❞
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    "Si al final resulta que la separaron de mi... Si al final dan conmigo... Quizás deba pagarles con aquello para lo que me querían, quizás debería crear armas... Armas para eliminar a todos y cada uno de ellos, para que no se lo vuelvan a hacer a nadie más..."
    "Si al final resulta que la separaron de mi... Si al final dan conmigo... Quizás deba pagarles con aquello para lo que me querían, quizás debería crear armas... Armas para eliminar a todos y cada uno de ellos, para que no se lo vuelvan a hacer a nadie más..."
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  • -caminaba atravez de aquel bosque con el objetivo de encontrar guaridas de monstruos y eliminarlos para así volverme más fuerte antes de la batalla que se aproxima-

    (Según me dijeron en este lugar se reportaron varios secuestros y todos son de mujeres.. apuesto todo lo que tengo a que se trata de goblins y orcos.. no son muy fuertes pero serviran de calentamiento mientras busco a un monstruo de los fuertes)
    -caminaba atravez de aquel bosque con el objetivo de encontrar guaridas de monstruos y eliminarlos para así volverme más fuerte antes de la batalla que se aproxima- (Según me dijeron en este lugar se reportaron varios secuestros y todos son de mujeres.. apuesto todo lo que tengo a que se trata de goblins y orcos.. no son muy fuertes pero serviran de calentamiento mientras busco a un monstruo de los fuertes)
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  • El mayor regalo que puedo darla y a la gente mágica que conozco es eliminar toda una organización que los desea muertos ... Aunque comparta sangre con ellos.
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    Le deseamos lo mejor a nuestra subadministradora para que se mejore.

    Debido a esto, los reportes serán atendidos por el administrador fundador por lo que la revisión de casos y cuentas que faltan a las normas serán un poco más lentas de lo normal, esto por los tiempos ya que no estamos 24/7 humanamente posible.

    De igual manera nos disculpamos de antemano por cuentas que utilicen imágenes inapropiadas al registrarse y que demoró un tanto en eliminar y sancionar aquellas cuentas.

    ¡Muchas gracias por la comprensión querida comunidad!.

    - Atte. Administrador fundador.
    Le deseamos lo mejor a nuestra subadministradora para que se mejore. Debido a esto, los reportes serán atendidos por el administrador fundador por lo que la revisión de casos y cuentas que faltan a las normas serán un poco más lentas de lo normal, esto por los tiempos ya que no estamos 24/7 humanamente posible. De igual manera nos disculpamos de antemano por cuentas que utilicen imágenes inapropiadas al registrarse y que demoró un tanto en eliminar y sancionar aquellas cuentas. ¡Muchas gracias por la comprensión querida comunidad!. - Atte. Administrador fundador.
    Estimados FicRolers:

    Quiero informarles que, debido a una intervención quirúrgica, me encontraré un poco alejada de mi rol como subadministradora durante el próximo mes.

    Aun así, me mantendré al tanto de lo que ocurra en la plataforma en la medida de lo posible. Si surge alguna situación urgente, les pido por favor que se comuniquen con las RolSages MITZUKO (https://ficrol.com/mitzuk0) y ARWEN (https://ficrol.com/ArwenUndomiel) , quienes podrán canalizar la información y hacerla llegar para su gestión.

    Muchas gracias por su comprensión y apoyo.

    Con cariño, Zairissa
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