• 𝓜𝓲𝓴𝓪𝓼𝓪 𝓐𝓬𝓴𝓮𝓻𝓶𝓪𝓷

    Hace bastante tiempo que no iba a alguna de esas fiesta que se hacen después de alguna colección. Está vez se había presentado una colección conceptual.

    En esta ocasión asistió, no como una modelo sino como una invitada VIP, cosa que en pocas ocasiones tenía y sin duda lo disfrutaria.

    Ya había transcurrido la mayor parte de la fiesta, era de madrugada en ese momento y la mujer aún conserva la copa de vino con la que había empezado la noche. La copa solo se había vuelto a llenar un par de veces, no las suficientes para estar ebria.

    «Creo que ya es momento de salir de aqui»

    El ambiente daba a entender que aún seguiría por algunas horas más, pero la dama apreciaba mucho sus descansos, no los cambiaría por nada. Jugaría un poco con su copa y tomaria el contenido antes de disponerse a salir del lugar.
    𝓜𝓲𝓴𝓪𝓼𝓪 𝓐𝓬𝓴𝓮𝓻𝓶𝓪𝓷 Hace bastante tiempo que no iba a alguna de esas fiesta que se hacen después de alguna colección. Está vez se había presentado una colección conceptual. En esta ocasión asistió, no como una modelo sino como una invitada VIP, cosa que en pocas ocasiones tenía y sin duda lo disfrutaria. Ya había transcurrido la mayor parte de la fiesta, era de madrugada en ese momento y la mujer aún conserva la copa de vino con la que había empezado la noche. La copa solo se había vuelto a llenar un par de veces, no las suficientes para estar ebria. «Creo que ya es momento de salir de aqui» El ambiente daba a entender que aún seguiría por algunas horas más, pero la dama apreciaba mucho sus descansos, no los cambiaría por nada. Jugaría un poco con su copa y tomaria el contenido antes de disponerse a salir del lugar.
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    ❄ ISHTAR’S DEMONIC DÈESSE ❄
    Infernal Glamour · SAD DEMON Edition
    ╚══════════════════════════════════════╝

    ✦ PORTADA OFICIAL · SAD DEMON ✦

    Eterna soledad · Lágrimas de hielo · El último tributo

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ MODELO PRINCIPAL ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    🕯 Nombre: Sakura Ishtar
    Título editorial: El Demonio que Aprende a Vivir
    Estado emocional: De luto · Resistente · Silenciosamente fuerte
    Rol: El hombre de la casa

    Sakura Ishtar no posa para la cámara.
    Permanece. Resiste. Honra.

    Ishtar’s Demonic Dèesse – Infernal Glamour (Sad Demon) representa el lado más crudo del universo Ishtar: cuando el glamour se apaga y solo queda la resistencia del alma.

    Esta portada no glorifica el dolor, lo dignifica. Sakura encarna al hijo que perdió a su madre, pero no perdió el propósito. El demonio triste no destruye… protege.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ NARRATIVA VISUAL ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    En un cementerio cubierto por niebla y luna pálida, Sakura se arrodilla frente a una tumba silenciosa. La capa roja, símbolo de su linaje, yace sobre la tierra como una promesa rota… y al mismo tiempo renovada.

    No llora.
    Sus lágrimas ya se congelaron.

    La noche escucha lo que él no dice.

    ✦ DIRECCIÓN ARTÍSTICA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ Estilo: Gothic Emotional · Dark Narrative · Silent Power
    ✦ Inspiración: Duelo, pérdida materna, fortaleza masculina silenciosa
    ✦ Mood: Triste, solemne, honesto, humano

    Cada encuadre respira respeto.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ MAQUILLAJE & LOOK ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ❄ Piel fría, sin brillo
    👁 Mirada cansada pero firme
    Ojeras suaves que hablan de noches largas

    El maquillaje es mínimo, casi invisible. El dolor no necesita exageración.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ ILUMINACIÓN ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Luz lunar tenue
    🌫 Niebla constante
    🕯 Sombras largas que envuelven el silencio

    La luz no consuela… acompaña.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ ESCENOGRAFÍA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ⚰ Cementerio antiguo
    Árboles secos, ramas sin hojas
    Luna observando desde lo alto

    El mundo sigue girando.
    Sakura sigue de pie.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ SIMBOLOGÍA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    La tumba: la ausencia eterna
    ❄ Lágrimas de hielo: dolor contenido
    La capa roja: herencia, sacrificio
    🌫 La niebla: confusión, duelo, transición

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ MENSAJE EDITORIAL ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    “No todos los demonios nacen del odio.
    Algunos nacen del amor que se perdió.”

    SAD DEMON no habla de muerte.
    Habla de seguir vivo cuando nadie te enseñó cómo.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ✦ IMPACTO DE MARCA ✦

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    🕯 Posiciona a SAD DEMON como revista emocional y narrativa
    Humaniza el concepto de demonio
    ❄ Convierte el dolor en identidad editorial
    ╔══════════════════════════════════════╗ 🖤❄ ISHTAR’S DEMONIC DÈESSE ❄🖤 Infernal Glamour · SAD DEMON Edition ╚══════════════════════════════════════╝ ✦ PORTADA OFICIAL · SAD DEMON ✦ Eterna soledad · Lágrimas de hielo · El último tributo ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MODELO PRINCIPAL ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🕯 Nombre: Sakura Ishtar 🖤 Título editorial: El Demonio que Aprende a Vivir 🌑 Estado emocional: De luto · Resistente · Silenciosamente fuerte 🏠 Rol: El hombre de la casa Sakura Ishtar no posa para la cámara. Permanece. Resiste. Honra. Ishtar’s Demonic Dèesse – Infernal Glamour (Sad Demon) representa el lado más crudo del universo Ishtar: cuando el glamour se apaga y solo queda la resistencia del alma. Esta portada no glorifica el dolor, lo dignifica. Sakura encarna al hijo que perdió a su madre, pero no perdió el propósito. El demonio triste no destruye… protege. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ NARRATIVA VISUAL ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ En un cementerio cubierto por niebla y luna pálida, Sakura se arrodilla frente a una tumba silenciosa. La capa roja, símbolo de su linaje, yace sobre la tierra como una promesa rota… y al mismo tiempo renovada. No llora. Sus lágrimas ya se congelaron. La noche escucha lo que él no dice. ✦ DIRECCIÓN ARTÍSTICA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ Estilo: Gothic Emotional · Dark Narrative · Silent Power ✦ Inspiración: Duelo, pérdida materna, fortaleza masculina silenciosa ✦ Mood: Triste, solemne, honesto, humano Cada encuadre respira respeto. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MAQUILLAJE & LOOK ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ❄ Piel fría, sin brillo 👁 Mirada cansada pero firme 🖤 Ojeras suaves que hablan de noches largas El maquillaje es mínimo, casi invisible. El dolor no necesita exageración. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ILUMINACIÓN ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🌕 Luz lunar tenue 🌫 Niebla constante 🕯 Sombras largas que envuelven el silencio La luz no consuela… acompaña. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ ESCENOGRAFÍA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ⚰ Cementerio antiguo 🌳 Árboles secos, ramas sin hojas 🌑 Luna observando desde lo alto El mundo sigue girando. Sakura sigue de pie. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ SIMBOLOGÍA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🪦 La tumba: la ausencia eterna ❄ Lágrimas de hielo: dolor contenido 🩸 La capa roja: herencia, sacrificio 🌫 La niebla: confusión, duelo, transición ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ MENSAJE EDITORIAL ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🖤 “No todos los demonios nacen del odio. Algunos nacen del amor que se perdió.” SAD DEMON no habla de muerte. Habla de seguir vivo cuando nadie te enseñó cómo. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ✦ IMPACTO DE MARCA ✦ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🕯 Posiciona a SAD DEMON como revista emocional y narrativa 🖤 Humaniza el concepto de demonio ❄ Convierte el dolor en identidad editorial
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  • -se arrodilla frente a la tumba sin decir una palabra-
    -La piedra está fría bajo su mano y su mirada, seria y firme, no se aparta del nombre grabado-
    -El viento mueve los pétalos de los cerezos, y la vela tiembla a sus pies. No lleva la máscara Aquí no la necesita
    Sostiene las flores con cuidado, como si aún pudiera proteger algo. El silencio pesa, pero no le quiebra. Sigue ahí, recto, contenido… cumpliendo una promesa que solo el recuerda-
    -se arrodilla frente a la tumba sin decir una palabra- -La piedra está fría bajo su mano y su mirada, seria y firme, no se aparta del nombre grabado- -El viento mueve los pétalos de los cerezos, y la vela tiembla a sus pies. No lleva la máscara Aquí no la necesita Sostiene las flores con cuidado, como si aún pudiera proteger algo. El silencio pesa, pero no le quiebra. Sigue ahí, recto, contenido… cumpliendo una promesa que solo el recuerda-
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  • 𝐌𝖾𝗅𝗂𝗇𝖺 𝐅𝗂𝗋𝖾𝖻𝗅𝗈𝗈𝗆

    Porque no fue solo tu primera vez…
    también fue la mía.

    Una revelación silenciosa, casi sagrada. Algo que ni siquiera los más de mil años que cargo sobre la piel me habían concedido sentir. Creí conocer todos los matices del deseo, todas las formas del cuerpo y del placer… pero esto era distinto. Esto tenía latido. Tenía tu nombre.

    Fue mi primera vez amando de verdad.
    Mi primera vez entregando el corazón sin defensas, dejando el alma desnuda a mercer de tus manos, liberando ese amor que había custodiado durante siglos como una reliquia peligrosa, y ofreciéndotelo sin miedo, sin reservas la oscuridad que albergo dentro de mi.

    Soy alguien para quien el tiempo no avanza: como un suspiro contenido. Alguien que existe fuera del ritmo común del mundo...

    Los seres longevos aprendemos a temer al amor. Sabemos que cuando el corazón se quiebra, no sangra… se agrieta durante siglos, sin la certeza de que este llegue a sanar algún día.

    Aun así, contigo, ese temor pierde fuerza. Incluso si el destino decidiera separarnos, incluso si algún día tuviera que aprender a vivir sin ti, cada segundo compartido a tu lado habrá valido la eternidad que pueda venir después.
    [Fire.bl00m] Porque no fue solo tu primera vez… también fue la mía. Una revelación silenciosa, casi sagrada. Algo que ni siquiera los más de mil años que cargo sobre la piel me habían concedido sentir. Creí conocer todos los matices del deseo, todas las formas del cuerpo y del placer… pero esto era distinto. Esto tenía latido. Tenía tu nombre. Fue mi primera vez amando de verdad. Mi primera vez entregando el corazón sin defensas, dejando el alma desnuda a mercer de tus manos, liberando ese amor que había custodiado durante siglos como una reliquia peligrosa, y ofreciéndotelo sin miedo, sin reservas la oscuridad que albergo dentro de mi. Soy alguien para quien el tiempo no avanza: como un suspiro contenido. Alguien que existe fuera del ritmo común del mundo... Los seres longevos aprendemos a temer al amor. Sabemos que cuando el corazón se quiebra, no sangra… se agrieta durante siglos, sin la certeza de que este llegue a sanar algún día. Aun así, contigo, ese temor pierde fuerza. Incluso si el destino decidiera separarnos, incluso si algún día tuviera que aprender a vivir sin ti, cada segundo compartido a tu lado habrá valido la eternidad que pueda venir después.
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  • Bᥱɱ-νιᥒᏧos ᥲo Rιo
    Categoría Contemporáneo
    https://youtu.be/J_GfrDR7_Bw?si=2Xvo7h-LwgtQ5BoC


    Desde que era niña no recordaba que el tiempo pasara tan, pero tan lento. Los días parecían tener cincuenta horas y ese mes se sintió como un lustro.

    Pero ya es Febrero, por fin; el día tan esperado ha llegado y Sada estaba tan ansiosa que las casi treinta horas de vuelo - con sus respectivas escalas - desde Narita hasta el aeropuerto de Galeão se hicieron veloces entre bien merecidas siestas, lectura (por fin oudo terminarse "El psicópata integrado") y sesiones de skincare a bordo.

    El panorama de las montañas Brasileñas era, sin duda, un sueño; desde los vastos terrenos amazónicos hasta la periferia de Rio de Janeiro, el verdor era hermoso e ininterrumpido. Ni siquiera sus estados con sus ciudades, competían con lo absoluto del majestuoso pulmón del mundo.

    Y ni qué decir de esa deliciosa cadencia del idioma; escuchaba a los tripulantes en charlas distintas, no prestando atención al contenido pero sí a la musicalidad del portugués. Era como volver a esos días que compartió con Bruno bajo el mismo techo. Y lo relacionô con algo bueno que sabía a hogar, a colores, a alegría.

    Un par de horas después de abordar el último avión desde São Paulo, la japonesa ya estaba caminando por el largo pasillo que daba la bienvenida a la "Cidade maravilhosa".

    ¿Primera impresión?; ¡hacía un calor tremendo! La chica se estaba echando aire con la mano, su ropa Tokiota no era nada adecuada para el clima carioca.

    — Bueno, mejor para mí. Necesitaba una excusa para ir de compras. —

    « Estoy en la zona de Recepción de Equipaje, ya tengo mis maletas y voy de salida.»

    El estómago le hormigueó. Después de tantos meses, después de su ruptura, volvería a ver a Bruno. Y lo vería en su tierra, en su hogar.

    Pensar en ello le provocaba taquicardias. De las buenas. Pues a pesar de que ella misma tiene sangre brasileña, no se sentía en absoluto familiarizada con la vida carioca. Y así como ella hizo las de guía para su ex novio, ahora los papeles se invertirían; había tanto que deseaba visitar, ver, comer, bailar.

    Y quería hacerlo con él. Como tanto lo habían planeado cuando estaban juntos.

    — Oi. Tudo bom?... —

    Quería llenarse de Río. Del Carnaval, de su gente risueña, de sus voces cantarinas, de su calor, de sus escenarios.

    Con él.

    https://youtu.be/J_GfrDR7_Bw?si=2Xvo7h-LwgtQ5BoC Desde que era niña no recordaba que el tiempo pasara tan, pero tan lento. Los días parecían tener cincuenta horas y ese mes se sintió como un lustro. Pero ya es Febrero, por fin; el día tan esperado ha llegado y Sada estaba tan ansiosa que las casi treinta horas de vuelo - con sus respectivas escalas - desde Narita hasta el aeropuerto de Galeão se hicieron veloces entre bien merecidas siestas, lectura (por fin oudo terminarse "El psicópata integrado") y sesiones de skincare a bordo. El panorama de las montañas Brasileñas era, sin duda, un sueño; desde los vastos terrenos amazónicos hasta la periferia de Rio de Janeiro, el verdor era hermoso e ininterrumpido. Ni siquiera sus estados con sus ciudades, competían con lo absoluto del majestuoso pulmón del mundo. Y ni qué decir de esa deliciosa cadencia del idioma; escuchaba a los tripulantes en charlas distintas, no prestando atención al contenido pero sí a la musicalidad del portugués. Era como volver a esos días que compartió con Bruno bajo el mismo techo. Y lo relacionô con algo bueno que sabía a hogar, a colores, a alegría. Un par de horas después de abordar el último avión desde São Paulo, la japonesa ya estaba caminando por el largo pasillo que daba la bienvenida a la "Cidade maravilhosa". ¿Primera impresión?; ¡hacía un calor tremendo! La chica se estaba echando aire con la mano, su ropa Tokiota no era nada adecuada para el clima carioca. — Bueno, mejor para mí. Necesitaba una excusa para ir de compras. — « Estoy en la zona de Recepción de Equipaje, ya tengo mis maletas y voy de salida.» El estómago le hormigueó. Después de tantos meses, después de su ruptura, volvería a ver a Bruno. Y lo vería en su tierra, en su hogar. Pensar en ello le provocaba taquicardias. De las buenas. Pues a pesar de que ella misma tiene sangre brasileña, no se sentía en absoluto familiarizada con la vida carioca. Y así como ella hizo las de guía para su ex novio, ahora los papeles se invertirían; había tanto que deseaba visitar, ver, comer, bailar. Y quería hacerlo con él. Como tanto lo habían planeado cuando estaban juntos. — Oi. Tudo bom?... — Quería llenarse de Río. Del Carnaval, de su gente risueña, de sus voces cantarinas, de su calor, de sus escenarios. Con él.
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    Fandom Original
    Categoría Otros
    Rol para:
    Alak–il
    Morana

    El departamento era elegante, aunque con un aire ligeramente misterioso. El aroma que envolvía el lugar oscilaba entre lo cítrico y lo floral, tan sutil que parecía emanar de las propias paredes. A la par, la luz cálida y suave de las lámparas iluminaba las paredes decoradas con algunos cuadros y estanterías repletas de libros, una mezcla entre modernos y antiguos, otorgándole al ambiente un toque casual y hogareño, propio de una vivienda “normal”. Todo allí parecía perfectamente puesto, como si cada detalle hubiera sido diseñado para hacer sentir cómodos a sus invitados.

    La hora marcada para la cita era las ocho de la noche. Alak’il, su prometido, un chamán poderoso de mirada penetrante que había existido por décadas, se encontraba recargado contra el sofá, con la vista fija en las luces danzantes del ambiente. No entendía por qué Lyra había reunido a los tres en ese lugar. Ni él ni Morana tenían idea de lo que ella planeaba.
    Morana, la respetada y enigmática madrastra de Alak’il, estaba sentada en el extremo opuesto del sofá, observando en silencio. Su actitud callada, al menos por ahora, no le hacía perder de vista a Lyra ni por un instante, y tampoco se le escapaba la sensación de que algo inusual estaba a punto de suceder. Lyra tenía la costumbre de ser impredecible, y Alak’il lo sabía muy bien. Así había sido su primer encuentro, cómo olvidar aquella hamburguesa con la velita de cumpleaños…

    En el centro del living reposaba serenamente una mesa de cristal oscuro y, sobre ella, dos sobres negros, dispuestos con un cuidado extremo.

    La azabache apareció desde el pasillo con paso tranquilo, como si el tiempo no tuviera prisa alguna. En sus manos llevaba una pequeña bandeja con comida y mates, la bebida preferida de Alak’il y Morana. Cuando finalmente se acercó a la mesa, dejó la charola encima, ofreciendo una invitación silenciosa para que se sirvieran. Quizás así digerirían mejor la noticia. Sus ojos azules grisáceos brillaban con un resplandor peculiar, casi hipnótico. Tomó los sobres entre sus manos y los sacudió ligeramente, como si su contenido fuera algo mágico.

    ♧ Gracias por venir -dijo al fin, rompiendo el silencio con una voz suave -Sé que no les di muchos detalles… pero necesitaba que estuvieran aquí, juntos, a esta hora exacta -Sin perder el misterio, deslizó uno de los sobres frente a ella y lo abrió con un gesto lento, como si quisiera añadir aún más tensión al momento. Del interior extrajo un par de boletos, cuyas tintas brillaban bajo la luz tenue de la sala.

    ♧ Cariño… sé que no esperabas esto. Y tú tampoco, Morana -añadió, girando apenas el rostro hacia ella -Precisamente por eso quise hacerlo así. Esto, es una invitación a un campamento a una isla privada. Serán cuatro noches y cinco días. Un tour guiado. Digamos que es un viaje organizado para familias. Habrá niños, padres, guías, actividades diurnas, fogatas nocturnas -explicó -Nada fuera de lo común. Nada que levante sospechas. Precisamente por eso es perfecto -Lyra dejó los boletos sobre la mesa con cuidado, por si alguno de los dos quería leerlos con más detenimiento.

    ♧ Aunque tengo que advertirles un detalle, iremos como uno más del montón, como sus iguales. Así que espero que no haya ningún tipo de truco -entrecerró los ojos al mirar al albino, nunca estaba de más una pequeña advertencia - Llevo planeando esto desde hace días. Todo está pagado, así que no acepto un no como respuesta. Tienen dos horas para alistar todo. El bus nos recogerá entonces. Será divertido -La sonrisa en su rostro era inmensa, a ella realmente le emocionaba la idea. Se supone que eso hacían las familias ¿no?, y ellos ya eran una, poco convencional, pero ahí estaban.

    ♧ Alisten todo lo que crean conveniente, nada de armas y esas cosas ¿Entendido? -Los miró a ambos -¿Alguna duda adicional? -Se cruzó de brazos, estaba algo expectante a lo que pudieran decir.
    Rol para: ◇ [Absolute_Annihilation] ◇ [Undead_Mistress] El departamento era elegante, aunque con un aire ligeramente misterioso. El aroma que envolvía el lugar oscilaba entre lo cítrico y lo floral, tan sutil que parecía emanar de las propias paredes. A la par, la luz cálida y suave de las lámparas iluminaba las paredes decoradas con algunos cuadros y estanterías repletas de libros, una mezcla entre modernos y antiguos, otorgándole al ambiente un toque casual y hogareño, propio de una vivienda “normal”. Todo allí parecía perfectamente puesto, como si cada detalle hubiera sido diseñado para hacer sentir cómodos a sus invitados. La hora marcada para la cita era las ocho de la noche. Alak’il, su prometido, un chamán poderoso de mirada penetrante que había existido por décadas, se encontraba recargado contra el sofá, con la vista fija en las luces danzantes del ambiente. No entendía por qué Lyra había reunido a los tres en ese lugar. Ni él ni Morana tenían idea de lo que ella planeaba. Morana, la respetada y enigmática madrastra de Alak’il, estaba sentada en el extremo opuesto del sofá, observando en silencio. Su actitud callada, al menos por ahora, no le hacía perder de vista a Lyra ni por un instante, y tampoco se le escapaba la sensación de que algo inusual estaba a punto de suceder. Lyra tenía la costumbre de ser impredecible, y Alak’il lo sabía muy bien. Así había sido su primer encuentro, cómo olvidar aquella hamburguesa con la velita de cumpleaños… En el centro del living reposaba serenamente una mesa de cristal oscuro y, sobre ella, dos sobres negros, dispuestos con un cuidado extremo. La azabache apareció desde el pasillo con paso tranquilo, como si el tiempo no tuviera prisa alguna. En sus manos llevaba una pequeña bandeja con comida y mates, la bebida preferida de Alak’il y Morana. Cuando finalmente se acercó a la mesa, dejó la charola encima, ofreciendo una invitación silenciosa para que se sirvieran. Quizás así digerirían mejor la noticia. Sus ojos azules grisáceos brillaban con un resplandor peculiar, casi hipnótico. Tomó los sobres entre sus manos y los sacudió ligeramente, como si su contenido fuera algo mágico. ♧ Gracias por venir -dijo al fin, rompiendo el silencio con una voz suave -Sé que no les di muchos detalles… pero necesitaba que estuvieran aquí, juntos, a esta hora exacta -Sin perder el misterio, deslizó uno de los sobres frente a ella y lo abrió con un gesto lento, como si quisiera añadir aún más tensión al momento. Del interior extrajo un par de boletos, cuyas tintas brillaban bajo la luz tenue de la sala. ♧ Cariño… sé que no esperabas esto. Y tú tampoco, Morana -añadió, girando apenas el rostro hacia ella -Precisamente por eso quise hacerlo así. Esto, es una invitación a un campamento a una isla privada. Serán cuatro noches y cinco días. Un tour guiado. Digamos que es un viaje organizado para familias. Habrá niños, padres, guías, actividades diurnas, fogatas nocturnas -explicó -Nada fuera de lo común. Nada que levante sospechas. Precisamente por eso es perfecto -Lyra dejó los boletos sobre la mesa con cuidado, por si alguno de los dos quería leerlos con más detenimiento. ♧ Aunque tengo que advertirles un detalle, iremos como uno más del montón, como sus iguales. Así que espero que no haya ningún tipo de truco -entrecerró los ojos al mirar al albino, nunca estaba de más una pequeña advertencia - Llevo planeando esto desde hace días. Todo está pagado, así que no acepto un no como respuesta. Tienen dos horas para alistar todo. El bus nos recogerá entonces. Será divertido -La sonrisa en su rostro era inmensa, a ella realmente le emocionaba la idea. Se supone que eso hacían las familias ¿no?, y ellos ya eran una, poco convencional, pero ahí estaban. ♧ Alisten todo lo que crean conveniente, nada de armas y esas cosas ¿Entendido? -Los miró a ambos -¿Alguna duda adicional? -Se cruzó de brazos, estaba algo expectante a lo que pudieran decir.
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  • Y apareció justo cuando menos la esperaba, justo cuando creía haber cerrado ese capítulo, horas después de comernos las uvas, mi hija, mi pareja y yo. Fue una noche inolvidable pero lo que estaba por llegar lo superó con creces.

    Ella apareció, su mujer.

    Brianna salió corriendo. La había buscado durante dieciséis años y, cuando por fin la tuvo delante, se abrumó y huyó. Lo entendí, yo habría hecho lo mismo. Pero al verla bien, tan demacrada, tan abatida, comprendí enseguida que no se había ido por voluntad propia. Algo había pasado. Tampoco daba la espalda a quien le importaba por lo que le ofreció algo de comer.

    El corazón me empezó a arder, igual que la marca del brazo. Esa que debería estar apagada. No podía tener dos vínculos, lo sabía. Tenía que elegir… y no estaba dispuesto. Todo debía seguir como estaba, aunque por dentro nada lo estuviera.

    Mi pareja actual estaba fuera, comprando unos regalos para Brianna y yo me encontraba en la cocina preparándole algo de comer a mi primer amor. A la mujer que creí que sería la única, la eterna, la que me arrebataron sin explicación.

    Por lo que me contó, supe que había pasado dieciséis años en cautiverio. No pudo escapar. Sentí que la había fallado como esposo, que quizá podría haberla buscado mejor, aunque no hubiera indicios de secuestro, aunque todo apuntara a un abandono premeditado. Esa había sido la única verdad que me permitió seguir adelante.

    Quería llorar, me temblaba la voz, y algo más hondo que la voz, el alma. No quise mostrarlo. Me mostré frío, contenido, pero no le di la espalda. Nunca supe hacerlo, ella siempre me había importado y teníamos una hija en común.

    No podía creer que estuviera allí, en mi cocina, después de tantos años. Estaba aturdido, la mujer que siempre amé estaba frente a mí. Quería tocarla, comprobar que era real, pero no me atreví. No solo por respeto a mi pareja actual, sino porque apenas dos semanas antes había sellado un nuevo vínculo, cuando por fin acepté lo que sentía, cuando por fin confíe y dejé de dudar, ese vínculo no iba a ser un parche, amaba como era su pareja.
    Mi cuerpo reaccionaba antes que mi cabeza.

    Busqué a mi hija por el bosque, la seguí por su olor, deberían de hablar lo ocurrido, tenía que escucharla aunque lo más probable es que le reproche que no la hubiera esperado más. Ella siempre soñó vivir en una familia ideal, puto Disney y putos cuentos de hadas con final feliz.
    Y apareció justo cuando menos la esperaba, justo cuando creía haber cerrado ese capítulo, horas después de comernos las uvas, mi hija, mi pareja y yo. Fue una noche inolvidable pero lo que estaba por llegar lo superó con creces. Ella apareció, su mujer. Brianna salió corriendo. La había buscado durante dieciséis años y, cuando por fin la tuvo delante, se abrumó y huyó. Lo entendí, yo habría hecho lo mismo. Pero al verla bien, tan demacrada, tan abatida, comprendí enseguida que no se había ido por voluntad propia. Algo había pasado. Tampoco daba la espalda a quien le importaba por lo que le ofreció algo de comer. El corazón me empezó a arder, igual que la marca del brazo. Esa que debería estar apagada. No podía tener dos vínculos, lo sabía. Tenía que elegir… y no estaba dispuesto. Todo debía seguir como estaba, aunque por dentro nada lo estuviera. Mi pareja actual estaba fuera, comprando unos regalos para Brianna y yo me encontraba en la cocina preparándole algo de comer a mi primer amor. A la mujer que creí que sería la única, la eterna, la que me arrebataron sin explicación. Por lo que me contó, supe que había pasado dieciséis años en cautiverio. No pudo escapar. Sentí que la había fallado como esposo, que quizá podría haberla buscado mejor, aunque no hubiera indicios de secuestro, aunque todo apuntara a un abandono premeditado. Esa había sido la única verdad que me permitió seguir adelante. Quería llorar, me temblaba la voz, y algo más hondo que la voz, el alma. No quise mostrarlo. Me mostré frío, contenido, pero no le di la espalda. Nunca supe hacerlo, ella siempre me había importado y teníamos una hija en común. No podía creer que estuviera allí, en mi cocina, después de tantos años. Estaba aturdido, la mujer que siempre amé estaba frente a mí. Quería tocarla, comprobar que era real, pero no me atreví. No solo por respeto a mi pareja actual, sino porque apenas dos semanas antes había sellado un nuevo vínculo, cuando por fin acepté lo que sentía, cuando por fin confíe y dejé de dudar, ese vínculo no iba a ser un parche, amaba como era su pareja. Mi cuerpo reaccionaba antes que mi cabeza. Busqué a mi hija por el bosque, la seguí por su olor, deberían de hablar lo ocurrido, tenía que escucharla aunque lo más probable es que le reproche que no la hubiera esperado más. Ella siempre soñó vivir en una familia ideal, puto Disney y putos cuentos de hadas con final feliz.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Voy a colocar el proyecto/trama en pausa indefinida, a pesar de que he estado consumiendo contenido de cyberpunk, tengo un bloqueo inspiracional, no he podido entregar la primera parte del proyecto.
    Siéntanse libres de seguir roleando o reciclando los personajes o borrandolos.
    Una disculpa por la situación.
    Voy a colocar el proyecto/trama en pausa indefinida, a pesar de que he estado consumiendo contenido de cyberpunk, tengo un bloqueo inspiracional, no he podido entregar la primera parte del proyecto. Siéntanse libres de seguir roleando o reciclando los personajes o borrandolos. Una disculpa por la situación.
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  • Temporalmente aquí. Jejeje no podría dejarlos sin contenido. Así que les dejo este bonito orco mag'har.
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  • ✧༺✦✮✦༻∞ ࿐ ∞༺✦✮✦༻✧

    ➴Desde mi azotea el mundo parece pequeño. Frágil. Las luces humanas parpadean como hilos mal tensados, a punto de romperse con el más leve descuido. Me apoyo en la baranda y enciendo otro cigarrillo.

    No lo necesito. La nicotina no me reclama nada; no tengo cuerpo que se aferre ni química que mendigue. Aun así, inhalo. No por adicción, sino por la sensación. Ese instante exacto en que el humo entra y todo se vuelve lento, contenido, casi honesto. Me gusta cómo me hace sentir: presente, quieta, consciente del peso del tiempo entre mis dedos. Por eso vuelvo a fumar. Por eso regreso siempre a este gesto inútil.

    Exhalo y observo cómo el humo se disfraza de niebla antes de desaparecer. Así es el amor para los humanos, pienso. Algo que no necesitan para sobrevivir, pero que buscan con una devoción ridícula. No es la sustancia lo que los ata, sino la sensación: la ilusión de calor, de sentido, de permanencia. Fuman personas como yo fumo cigarrillos, sabiendo —en el fondo— que todo se consume.

    Me resulta curioso. Se dicen eternos en promesas que no durarán ni un suspiro. Llaman “amor” a lo que los calma y los hiere al mismo tiempo, a lo que los vuelve dóciles ante su propio final. Lo envuelven en palabras suaves, lo disfrazan de esperanza, cuando en realidad es crudo, torpe y desesperado. Tan humano.

    Aplasto la colilla contra el cenicero con la misma delicadeza con la que corto un hilo. Sin prisa. Sin emoción visible. Ellos creen que el amor los eleva; no entienden que solo los distrae del momento en que vendré por ellos.

    Desde aquí arriba, los observo amar como si eso los salvara. Y sonrío apenas. Porque al final, como el humo, todo se disipa… y yo soy la única que permanece.

    ✧༺✦✮✦༻∞ ࿐ ∞༺✦✮✦༻✧
    ✧༺✦✮✦༻∞ ࿐ ∞༺✦✮✦༻✧ ➴Desde mi azotea el mundo parece pequeño. Frágil. Las luces humanas parpadean como hilos mal tensados, a punto de romperse con el más leve descuido. Me apoyo en la baranda y enciendo otro cigarrillo. No lo necesito. La nicotina no me reclama nada; no tengo cuerpo que se aferre ni química que mendigue. Aun así, inhalo. No por adicción, sino por la sensación. Ese instante exacto en que el humo entra y todo se vuelve lento, contenido, casi honesto. Me gusta cómo me hace sentir: presente, quieta, consciente del peso del tiempo entre mis dedos. Por eso vuelvo a fumar. Por eso regreso siempre a este gesto inútil. Exhalo y observo cómo el humo se disfraza de niebla antes de desaparecer. Así es el amor para los humanos, pienso. Algo que no necesitan para sobrevivir, pero que buscan con una devoción ridícula. No es la sustancia lo que los ata, sino la sensación: la ilusión de calor, de sentido, de permanencia. Fuman personas como yo fumo cigarrillos, sabiendo —en el fondo— que todo se consume. Me resulta curioso. Se dicen eternos en promesas que no durarán ni un suspiro. Llaman “amor” a lo que los calma y los hiere al mismo tiempo, a lo que los vuelve dóciles ante su propio final. Lo envuelven en palabras suaves, lo disfrazan de esperanza, cuando en realidad es crudo, torpe y desesperado. Tan humano. Aplasto la colilla contra el cenicero con la misma delicadeza con la que corto un hilo. Sin prisa. Sin emoción visible. Ellos creen que el amor los eleva; no entienden que solo los distrae del momento en que vendré por ellos. Desde aquí arriba, los observo amar como si eso los salvara. Y sonrío apenas. Porque al final, como el humo, todo se disipa… y yo soy la única que permanece. ✧༺✦✮✦༻∞ ࿐ ∞༺✦✮✦༻✧
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