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    Actualizaciones del personaje
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    Cambios en la ficha:

    1. Se añadieron las habilidades
    2. Se añadieron las herramientas
    3. Se modificó el concepto primordial: ya no se describe como un Dios sino como una entidad conceptual; exactamente una anomalía funcional.
    4. Se añadieron las restricciones del personaje

    Cambios en el perfil:

    1. Se añadieron advertencias y aclaratorias:

    Ren está diseñado con el propósito de permitir una completa versatilidad en sus colaboraciones al no estar anclado a ningún fandom o contexto específico. No está elaborado para el Rol Battle y funciona mucho mejor cuando se planifican las colaboraciones on-rol a través de MP.

    Así mismo, tampoco puede afectar a personajes canónicos; posee una existencia más cercana a la de una figura secundaria que a la de un personaje principal.
    ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ Actualizaciones del personaje ⊱••⊰❉⊱•═•⊰❉❉⊱•═•⊰❉⊱••⊰ Cambios en la ficha: 1. Se añadieron las habilidades 2. Se añadieron las herramientas 3. Se modificó el concepto primordial: ya no se describe como un Dios sino como una entidad conceptual; exactamente una anomalía funcional. 4. Se añadieron las restricciones del personaje Cambios en el perfil: 1. Se añadieron advertencias y aclaratorias: Ren está diseñado con el propósito de permitir una completa versatilidad en sus colaboraciones al no estar anclado a ningún fandom o contexto específico. No está elaborado para el Rol Battle y funciona mucho mejor cuando se planifican las colaboraciones on-rol a través de MP. Así mismo, tampoco puede afectar a personajes canónicos; posee una existencia más cercana a la de una figura secundaria que a la de un personaje principal.
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  • 𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛𝄛
    𝕋𝕙𝕖 𝕣𝕖𝕧𝕖𝕣𝕤𝕖 𝕠𝕗 𝕥𝕙𝕖 𝕥𝕠𝕣𝕟 𝕡𝕒𝕘𝕖 - - - - - - - - - - - - - Part: 1
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    «Hay fragmentos que no se escriben con tinta, sino con el dolor sordo de lo que nace condenado a la distancia. En este rincón del nexo, la belleza es una trampa de cristal». — Ren.

    De una crisálida tejida con el polvo de estrellas muertas y silencios antiguos, brotó la primera pulsación de vida. Era una criatura pequeña, una delicada arquitectura cuadrúpeda de cuerpo esbelto y pelaje tan suave que parecía humo suspendido en el aire. Sus orejas, traslúcidas y rosadas como el primer rubor de un amanecer inexistente, temblaban ante el peso del vacío. Nació muda, desprovista de palabras para nombrar su propio asombro, pero en su pecho latía una curiosidad voraz por los retazos de aquel mundo etéreo que se desplegaba, como un lienzo herido, ante sus pies.

    Yo la llamé Anunaki, bautizándola en el secreto de mi mente, pues ella ignoraba mi existencia tanto como el papel ignora la mano del escritor. Vagaba maldita y solitaria, cargando en su rostro el peso de dos grandes ojos amarillentos; faros de un oro viejo capaces de desnudarlo todo, de verlo todo, pero sentenciados a parpadear bajo el negro azabache de una noche perpetua. Un cielo opresivo que se cernía sobre ella como un manto de terciopelo sin fin. Y abajo, justo debajo de sus garras temblorosas, se extendía un lago infinito de agua dulce. Un espejo líquido, cristalino y cruel, en el cual su cuerpo jamás pudo sumergirse, rechazado por una barrera invisible que convertía la superficie en una línea inflexible de dolor.

    Atrapada en esa soledad que se muerde la cola, Anunaki vio pasar los eones contando los inviernos en su propia piel. Se sentaba a la orilla del abismo líquido, cautivada y horrorizada por los cambios fisiológicos que la madurez empezaba a trazar en su silueta. Su cuerpo se estiraba, sus formas se volvían más afiladas, y el reflejo en el agua le devolvía la imagen de una criatura hermosa, pero trágicamente incompleta.

    El melodrama del cosmos, sin embargo, aborrece los escenarios vacíos. Y fue durante una noche donde la tinta del cielo pareció volverse más espesa cuando la superficie del lago devolvió un reflejo extraño. No era el rostro de Anunaki, sino otra cosa, algo deforme y visiblemente lejano.

    Desde las profundidades inalcanzables del agua dulce, allí donde ella solo podía mirar pero nunca descender, emergió otra silueta. Un ser de la misma estirpe, pero moldeado por la geografía del abismo subacuático. Su pelaje no era humo, sino hilos de plata que flotaban como algas en la corriente; sus ojos, en lugar del oro cálido de Anunaki, eran de un azul helado, como estrellas atrapadas en el fondo de un pozo sin fondo. Yo lo llamé Apzu, el habitante del reverso.

    El encuentro fue un choque silencioso de texturas imposibles. Anunaki pegó su hocico rosado a la superficie lisa del lago; desde el otro lado, a milímetros de distancia pero separados por lo intangible de dos dimensiones incompatibles, Apzu imitó su gesto. Sus miradas se encadenaron en un lazo de hierro forjado. Por primera vez, el dolor de la madurez encontró un eco. Aprendieron a tocarse a través del reflejo: cuando ella corría por la orilla, él nadaba pegado al cristal de agua, calcando sus pasos, compartiendo un baile coreografiado por la más pura de las frustraciones.

    El tiempo se volvió un verdugo poético. Crecieron juntos, viéndose cambiar, florecer y desearse a través de la ventana insalvable que los dividía. El melodrama alcanzó su punto más álgido cuando el instinto de la madurez los empujó a buscar algo más que sombras simétricas. Anunaki rascaba el agua hasta hacerse sangrar las garras, dejando hilos escarlatas que flotaban sobre la superficie invisible, mientras Apzu golpeaba el cristal desde abajo, abriendo sus fauces en un grito sordo que solo provocaba burbujas de desesperación en su prisión líquida.

    Eran dos amantes destinados a compartir el mismo espacio, pero jamás el mismo plano. Se amaban con la violencia de los náufragos que ven la tierra firme a través de un muro de hielo. Se pertenecían, pero no podían reclamarse.

    Una tarde olvidada en el tiempo, la desesperación cambió de ritmo. Anunaki, con los ojos nublados por las lágrimas de oro que resbalaban por su hocico, se puso de pie sobre sus patas traserass y lanzó un lamento que hizo vibrar el manto azabache del cielo. Apzu, desde abajo, pareció entender el mensaje de esa música trágica. Juntaron sus frentes una vez más, separados apenas por la película molecular del lago, y entonces sucedió lo impensable.

    Una línea. Una fisura roja y brillante, como una vena abierta en el espacio, comenzó a extenderse justo en el punto de contacto de sus nexos. El agua dulce empezó a emitir un zumbido sónico que amenazaba con romper la cordura de la creación entera.

    La barrera se estaba agrietando, pero al mismo tiempo el agua se revolcaba dentro de sí con fuertes corrientes que ataban al segundo como hilos de plata. Por supuesto, hizo hasta lo imposible para resistir la fricción de las fuerzas y en consecuencia de sus puras intenciones sucedió lo inimaginable...

    « Continuará en las próximas crónicas... »
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Yo la llamé Anunaki, bautizándola en el secreto de mi mente, pues ella ignoraba mi existencia tanto como el papel ignora la mano del escritor. Vagaba maldita y solitaria, cargando en su rostro el peso de dos grandes ojos amarillentos; faros de un oro viejo capaces de desnudarlo todo, de verlo todo, pero sentenciados a parpadear bajo el negro azabache de una noche perpetua. Un cielo opresivo que se cernía sobre ella como un manto de terciopelo sin fin. Y abajo, justo debajo de sus garras temblorosas, se extendía un lago infinito de agua dulce. Un espejo líquido, cristalino y cruel, en el cual su cuerpo jamás pudo sumergirse, rechazado por una barrera invisible que convertía la superficie en una línea inflexible de dolor. Atrapada en esa soledad que se muerde la cola, Anunaki vio pasar los eones contando los inviernos en su propia piel. Se sentaba a la orilla del abismo líquido, cautivada y horrorizada por los cambios fisiológicos que la madurez empezaba a trazar en su silueta. Su cuerpo se estiraba, sus formas se volvían más afiladas, y el reflejo en el agua le devolvía la imagen de una criatura hermosa, pero trágicamente incompleta. El melodrama del cosmos, sin embargo, aborrece los escenarios vacíos. Y fue durante una noche donde la tinta del cielo pareció volverse más espesa cuando la superficie del lago devolvió un reflejo extraño. No era el rostro de Anunaki, sino otra cosa, algo deforme y visiblemente lejano. Desde las profundidades inalcanzables del agua dulce, allí donde ella solo podía mirar pero nunca descender, emergió otra silueta. Un ser de la misma estirpe, pero moldeado por la geografía del abismo subacuático. Su pelaje no era humo, sino hilos de plata que flotaban como algas en la corriente; sus ojos, en lugar del oro cálido de Anunaki, eran de un azul helado, como estrellas atrapadas en el fondo de un pozo sin fondo. Yo lo llamé Apzu, el habitante del reverso. El encuentro fue un choque silencioso de texturas imposibles. Anunaki pegó su hocico rosado a la superficie lisa del lago; desde el otro lado, a milímetros de distancia pero separados por lo intangible de dos dimensiones incompatibles, Apzu imitó su gesto. Sus miradas se encadenaron en un lazo de hierro forjado. Por primera vez, el dolor de la madurez encontró un eco. Aprendieron a tocarse a través del reflejo: cuando ella corría por la orilla, él nadaba pegado al cristal de agua, calcando sus pasos, compartiendo un baile coreografiado por la más pura de las frustraciones. El tiempo se volvió un verdugo poético. Crecieron juntos, viéndose cambiar, florecer y desearse a través de la ventana insalvable que los dividía. El melodrama alcanzó su punto más álgido cuando el instinto de la madurez los empujó a buscar algo más que sombras simétricas. Anunaki rascaba el agua hasta hacerse sangrar las garras, dejando hilos escarlatas que flotaban sobre la superficie invisible, mientras Apzu golpeaba el cristal desde abajo, abriendo sus fauces en un grito sordo que solo provocaba burbujas de desesperación en su prisión líquida. Eran dos amantes destinados a compartir el mismo espacio, pero jamás el mismo plano. Se amaban con la violencia de los náufragos que ven la tierra firme a través de un muro de hielo. Se pertenecían, pero no podían reclamarse. Una tarde olvidada en el tiempo, la desesperación cambió de ritmo. Anunaki, con los ojos nublados por las lágrimas de oro que resbalaban por su hocico, se puso de pie sobre sus patas traserass y lanzó un lamento que hizo vibrar el manto azabache del cielo. Apzu, desde abajo, pareció entender el mensaje de esa música trágica. Juntaron sus frentes una vez más, separados apenas por la película molecular del lago, y entonces sucedió lo impensable. Una línea. Una fisura roja y brillante, como una vena abierta en el espacio, comenzó a extenderse justo en el punto de contacto de sus nexos. El agua dulce empezó a emitir un zumbido sónico que amenazaba con romper la cordura de la creación entera. La barrera se estaba agrietando, pero al mismo tiempo el agua se revolcaba dentro de sí con fuertes corrientes que ataban al segundo como hilos de plata. Por supuesto, hizo hasta lo imposible para resistir la fricción de las fuerzas y en consecuencia de sus puras intenciones sucedió lo inimaginable... « Continuará en las próximas crónicas... »
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  • Date with the gotic bae
    Categoría Slice of Life
    Gracias a una amistad en común se creo el vínculo que ahora las une.
    Jane ha pasado por una serie de cambios a lo largo de su vida pero nunca había probado algo como eso, algo tan "humano". También decidió involucrarse más en el mundo mortal, rechazo a sus congéneres para aprender más de aquellos que llaman "la raza débil", pese a esas reglas la demoña quizo experimentar personalmente esa vida mundana.

    Justo una brujita más buena que el pan le recomendo el lugar, ella tenía cosas que hacer por lo que tuvo que ir sola. Espera la proxima vez le acompañe, piensa que será divertido.
    Llegó diez minutos antes de su cita, abre la puerta entrando en el local, piensa que tiene un estilo maravilloso, también el hecho de que nunca se topo con humanos como ellas. Cree que se ha perdido de mucho.

    -¿Holaaaaaaaaa?

    Gracias a una amistad en común se creo el vínculo que ahora las une. Jane ha pasado por una serie de cambios a lo largo de su vida pero nunca había probado algo como eso, algo tan "humano". También decidió involucrarse más en el mundo mortal, rechazo a sus congéneres para aprender más de aquellos que llaman "la raza débil", pese a esas reglas la demoña quizo experimentar personalmente esa vida mundana. Justo una brujita más buena que el pan le recomendo el lugar, ella tenía cosas que hacer por lo que tuvo que ir sola. Espera la proxima vez le acompañe, piensa que será divertido. Llegó diez minutos antes de su cita, abre la puerta entrando en el local, piensa que tiene un estilo maravilloso, también el hecho de que nunca se topo con humanos como ellas. Cree que se ha perdido de mucho. -¿Holaaaaaaaaa?
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  • Creo que es momento de ponernos en marcha y hacer grandes cambios por aquí, ¿Tu que opinas? Pequeño Levi.

    Levi: oye déjalos creer que soy un conejo común y corriente ¡No me delates!
    Creo que es momento de ponernos en marcha y hacer grandes cambios por aquí, ¿Tu que opinas? Pequeño Levi. Levi: oye déjalos creer que soy un conejo común y corriente ¡No me delates!
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  • *-Continuaba inmerso en las transmisiones, sintiendo cómo el estrés acumulado empezaba a pasarme factura. Necesitaba desesperadamente una vía de escape, una forma de liberar toda esa tensión, hasta que una idea brillante cruzó mi mente tras recibir aquella libreta que contenía la letra de una canción. Decidí realizarle algunas modificaciones estratégicas; no fueron cambios drásticos, pero sí lo suficientemente sutiles como para cargar la letra con un doble sentido mordaz, diseñado específicamente para irritarlo. Al plasmar en el papel mi perspectiva sobre él, retratándolo exactamente como yo lo veía, no pude evitar que una sonrisa pícara se dibujara en mi rostro. Me deleitaba anticipando su reacción al escuchar mi interpretación; después de todo, él era el único responsable de haberme obligado a trabajar horas extra justo cuando el hambre me estaba consumiendo.
    Finalmente, llegó el momento de salir a escena. Mientras mis sombras comenzaban a ejecutar la instrumentación, yo me preparé para cantar. Adopté una expresión calculada, una mezcla ambigua de emociones que bailaba entre la seriedad y la ironía, manteniendo siempre mis ojos fijos en el lente de la cámara. Mientras entonaba las estrofas, soltaba risas divertidas, plenamente consciente de la situación y disfrutando cada segundo de mi pequeña venganza.-*



    https://vt.tiktok.com/ZSQ1N2J6R/
    *-Continuaba inmerso en las transmisiones, sintiendo cómo el estrés acumulado empezaba a pasarme factura. Necesitaba desesperadamente una vía de escape, una forma de liberar toda esa tensión, hasta que una idea brillante cruzó mi mente tras recibir aquella libreta que contenía la letra de una canción. Decidí realizarle algunas modificaciones estratégicas; no fueron cambios drásticos, pero sí lo suficientemente sutiles como para cargar la letra con un doble sentido mordaz, diseñado específicamente para irritarlo. Al plasmar en el papel mi perspectiva sobre él, retratándolo exactamente como yo lo veía, no pude evitar que una sonrisa pícara se dibujara en mi rostro. Me deleitaba anticipando su reacción al escuchar mi interpretación; después de todo, él era el único responsable de haberme obligado a trabajar horas extra justo cuando el hambre me estaba consumiendo. Finalmente, llegó el momento de salir a escena. Mientras mis sombras comenzaban a ejecutar la instrumentación, yo me preparé para cantar. Adopté una expresión calculada, una mezcla ambigua de emociones que bailaba entre la seriedad y la ironía, manteniendo siempre mis ojos fijos en el lente de la cámara. Mientras entonaba las estrofas, soltaba risas divertidas, plenamente consciente de la situación y disfrutando cada segundo de mi pequeña venganza.-* https://vt.tiktok.com/ZSQ1N2J6R/
    @leodanchinguelg

    3 Minutos de (Grace Kelly) Canción de Mika #music

    ♬ Winter / Chill / R & B_No517 - table_1
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Me disculpo por dejar roles y pláticas de golpe, alguien del trabajo se enfermó y con los cambios de horas para cubrir a esa persona faltante pues... me cargaron más trabajo a mi por ser de las mas jovenes (somos solo 2 personas de menos de 40 el resto son todos mayores de 56)
    Me disculpo por dejar roles y pláticas de golpe, alguien del trabajo se enfermó y con los cambios de horas para cubrir a esa persona faltante pues... me cargaron más trabajo a mi por ser de las mas jovenes (somos solo 2 personas de menos de 40 el resto son todos mayores de 56)
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  • —No recomiendo entrar a ninguna estructura que, en los últimos tres días, haya manifestado cambios en su color, olor o temperatura ambiental.
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  • Vez este mundo y los constantes cambios, vez el esfuerzo que colocan terceros y la miseria que reciben a cambio. Creados a imagen y semejanza me hace que esto fue producto de un berrinche, nada más. Quiso externar lo que es en verdad y he ahí abajo el precio de su creación.
    Vez este mundo y los constantes cambios, vez el esfuerzo que colocan terceros y la miseria que reciben a cambio. Creados a imagen y semejanza me hace que esto fue producto de un berrinche, nada más. Quiso externar lo que es en verdad y he ahí abajo el precio de su creación.
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  • *Sentada en el piso, solo miraba el cielo desde la ventana del cuarto donde se encontraba, suspira profundamente mientras su mente se va a las aventuras qué había tenido junto a sus amigos del Expreso Astral.

    Eso fue suficiente para hacerla sonreír, supone que va siendo hora de retomar todas esas aventuras y volver a viajar junto con los demás, la verdad extrañaba a todos. *

    Debo ver como contactar con ellos.

    *Se dijo asi misma, acomodado su cabello grisaseo tras su hombro, esta vez se centraria en su deber como anónima del Expreso Astral, su misión principal y la razón por la que abordo el tren, fue tratar de detener la amenaza del Estelaron en cada mundo, al fin y acabo, ella misma lleva un Estelaron en su interior, sabe lo poderoso e inestable que puede llegar a ser, lo vio en Jairo con su invierno eterno, aunque pararon la amenaza, pasara muchos años mas para que Jairo se recupere de ese invierno eterno que lo habia invadido, recordado eso, tal vez podría pasarse a Jairo para visitar a su amigos de Beledog, los extraña y desea ver que tanto han mejorado desde que les ayudaron, obvio no habrá muchos cambios, eso ella lo sabe muy bien.*

    Supongo que.. Sera un capricho mas que nada.

    *Se quedó meditando un poco más, mientas cierra los ojos recordando esa batalla qué fue decisiva para el futuro de Jairo*
    *Sentada en el piso, solo miraba el cielo desde la ventana del cuarto donde se encontraba, suspira profundamente mientras su mente se va a las aventuras qué había tenido junto a sus amigos del Expreso Astral. Eso fue suficiente para hacerla sonreír, supone que va siendo hora de retomar todas esas aventuras y volver a viajar junto con los demás, la verdad extrañaba a todos. * Debo ver como contactar con ellos. *Se dijo asi misma, acomodado su cabello grisaseo tras su hombro, esta vez se centraria en su deber como anónima del Expreso Astral, su misión principal y la razón por la que abordo el tren, fue tratar de detener la amenaza del Estelaron en cada mundo, al fin y acabo, ella misma lleva un Estelaron en su interior, sabe lo poderoso e inestable que puede llegar a ser, lo vio en Jairo con su invierno eterno, aunque pararon la amenaza, pasara muchos años mas para que Jairo se recupere de ese invierno eterno que lo habia invadido, recordado eso, tal vez podría pasarse a Jairo para visitar a su amigos de Beledog, los extraña y desea ver que tanto han mejorado desde que les ayudaron, obvio no habrá muchos cambios, eso ella lo sabe muy bien.* Supongo que.. Sera un capricho mas que nada. *Se quedó meditando un poco más, mientas cierra los ojos recordando esa batalla qué fue decisiva para el futuro de Jairo*
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  • [Tras semanas de incesantes pruebas de combate. El cuerpo de Unknown experimenta algunos cambios. Alcanza una altura de 1,75mts. Sus músculos se tonifican. Pero el principal cambio es otro. Le han recompensado con más libros de cuentos. Los lee en secreto cada noche y cuándo los guardias no la estan observando. Ha adquirido lenguaje. Aquella noche el Dr Stephen, quien había estado en reclusión y reasingando a otra área del laboratorio, se infiltra a la zona en que esta la celda de Unknown. Distrae a los guardias de turno mostrando sus credenciales de acceso. Se asegura de desactivar las cámaras de seguridad. Se acerca a la celda e intenta comunicarle un mensaje esperanzador]

    Dr Stephen: -Hola Unknown. Lamento no haberte visitado antes. Digamos que me metí en problemas. Quizás no entiendas lo que voy a decirte. Pero he mandando un mensaje a través de un intruso que irrumpió en el laboratorio la semana pasada. Supuestamente llegará ayuda externa. Yo. Soy incapaz de cambiar nada. Sólo soy un cobarde que ni siquiera pudo hacerse cargo de su propia hija cuando me divorcié de su madre. *Menciona viendo una foto de su propia hija* Sé fuerte Unknown. Resiste un poco más. Sé por experiencia propia que eres mucho mas que "la bestia" en la que estan intentando convertirte. Por ningún motivo creas que no hay bondad en este mundo. No creas que lo que has visto en este laboratorio es todo lo que representa la humanidad. Unknown. *Apoya la mano en el vidrio junto a esta* Quiero creer en tu humanidad.

    Unknown: -Hu...ma... Huma... ¿Humanidad?. *Unifica por primera vez una frase sin comprender del todo el peso de lo que acaba de salir de sus labios* -A... Afuera. Yo... *Apoya la mano en su pecho* -¿Afuera?. ¿Puedo?. ¿Mundo?. *Toma un libro de cuentos infantil apunta a la ilustración de una granja* ¿Mundo?. ¿Sin vidrio?. ¿Mundo?.

    *Stephen se enternece al escuchar esas palabras. Sonríe tenuemente. Sabe que es cosa de minutos para que le detecten nuevamente. Se despide en silencio con su mano y sale de la habitación*
    [Tras semanas de incesantes pruebas de combate. El cuerpo de Unknown experimenta algunos cambios. Alcanza una altura de 1,75mts. Sus músculos se tonifican. Pero el principal cambio es otro. Le han recompensado con más libros de cuentos. Los lee en secreto cada noche y cuándo los guardias no la estan observando. Ha adquirido lenguaje. Aquella noche el Dr Stephen, quien había estado en reclusión y reasingando a otra área del laboratorio, se infiltra a la zona en que esta la celda de Unknown. Distrae a los guardias de turno mostrando sus credenciales de acceso. Se asegura de desactivar las cámaras de seguridad. Se acerca a la celda e intenta comunicarle un mensaje esperanzador] Dr Stephen: -Hola Unknown. Lamento no haberte visitado antes. Digamos que me metí en problemas. Quizás no entiendas lo que voy a decirte. Pero he mandando un mensaje a través de un intruso que irrumpió en el laboratorio la semana pasada. Supuestamente llegará ayuda externa. Yo. Soy incapaz de cambiar nada. Sólo soy un cobarde que ni siquiera pudo hacerse cargo de su propia hija cuando me divorcié de su madre. *Menciona viendo una foto de su propia hija* Sé fuerte Unknown. Resiste un poco más. Sé por experiencia propia que eres mucho mas que "la bestia" en la que estan intentando convertirte. Por ningún motivo creas que no hay bondad en este mundo. No creas que lo que has visto en este laboratorio es todo lo que representa la humanidad. Unknown. *Apoya la mano en el vidrio junto a esta* Quiero creer en tu humanidad. Unknown: -Hu...ma... Huma... ¿Humanidad?. *Unifica por primera vez una frase sin comprender del todo el peso de lo que acaba de salir de sus labios* -A... Afuera. Yo... *Apoya la mano en su pecho* -¿Afuera?. ¿Puedo?. ¿Mundo?. *Toma un libro de cuentos infantil apunta a la ilustración de una granja* ¿Mundo?. ¿Sin vidrio?. ¿Mundo?. *Stephen se enternece al escuchar esas palabras. Sonríe tenuemente. Sabe que es cosa de minutos para que le detecten nuevamente. Se despide en silencio con su mano y sale de la habitación*
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