• ¿De verdad que haré con ustedes dos?. - Pensativo, se acerco a Dᴇʀʀɪᴄᴋ 𓂃🐺🌜 observándolo con dos cachorros entre sus manos, habían pensando en una venganza contra el individuo X quizás quitarle el orgullo de las piernas era suficiente. Más se presento algo urgente que desviaron su atención.-
    ¿De verdad que haré con ustedes dos?. - Pensativo, se acerco a [H0wling] observándolo con dos cachorros entre sus manos, habían pensando en una venganza contra el individuo X quizás quitarle el orgullo de las piernas era suficiente. Más se presento algo urgente que desviaron su atención.-
    Me encocora
    Me gusta
    Me enjaja
    Me shockea
    5
    2 turnos 0 maullidos
  • Las garras de la inocencia

    Razor era conocido en Mondstadt como un chico enérgico, tranquilo e inocente. Para muchos, incluso tierno. Sin embargo, bajo esa apariencia se escondía una mente alerta al peligro, una inteligencia nata para el combate y, por encima de todo, un instinto feroz por proteger a su manada, a quienes consideraba su verdadera familia.

    El mercado negro surtía de todo a quienes buscaban lo que no podía conseguirse por medios legales: pociones adulteradas, alcohol, ingredientes a sobreprecio, armas, materiales… y pieles. Demasiadas pieles.

    Tras los últimos aullidos, profundos y majestuosos, la noche cayó sobre el bosque. La manada dormía. Razor se encontraba acurrucado bajo el tronco de un árbol, abrazado a uno de los lobos más viejos; los cachorros descansaban junto a sus madres, y el alfa vigilaba desde lo alto de una roca.

    Entonces, un crujido.

    Las orejas del alfa se alzaron de golpe. Razor abrió los ojos al mismo tiempo, conteniendo la respiración. No era un animal nocturno.

    Las antorchas se encendieron de repente, rodeando a la manada. El fuego crepitó, proyectando sombras torcidas entre los árboles. Humanos avanzaban con cautela, cuchillos y mazos en mano, sonriendo mientras hablaban del botín.

    El alfa saltó frente a su manada, erizando el pelaje y gruñendo. Dudaron un segundo… pero eran demasiados.

    Desde un punto ciego, varios bandidos se lanzaron sobre una de las lobas. Los chillidos de los cachorros cortaron el aire cuando fueron arrancados de su madre y metidos en un saco.

    La risa de uno de los hombres se apagó de golpe.

    Un impacto seco. Brutal.

    Razor había caído sobre él, clavándole la rodilla en el pecho. El bandido quedó inconsciente antes de tocar el suelo.

    +¿Q-qué fue eso? ¡Dijeron que no había nadie cuidando!

    Las espadas se alzaron. Entonces lo vieron.

    +¡Es solo un niño!
    —¡Yo… proteger… familia! —gruñó Razor, con los colmillos apretados—. ¡Ustedes… ser… malos!

    Se lanzó.

    Los lobos se unieron al ataque. Dientes, garras, gritos. Cada alarido de dolor de su manada hacía que los golpes de Razor fueran más fuertes, más salvajes.

    No luchaba como un caballero. No había técnica elegante, solo reflejos afilados, agilidad y una fuerza nacida del instinto.

    +¡No puede ser… tiene una Visión!

    Las garras Electro brillaron en la oscuridad. Uno a uno, los bandidos cayeron. Razor sangraba, respiraba con dificultad… pero en sus ojos no había dolor. Solo furia. Y determinación.

    Cuando el silencio volvió al bosque, todos yacían en el suelo.

    Razor los ató con ayuda de la manada. El bosque exigía sangre, y él lo sabía. Lo sentía. Pero recordó voces. Jean. Lisa. Kaeya.

    Convenció a los lobos de no matar.

    La ley del bosque era una. La de Mondstadt, otra.

    Y esta vez, eligió confiar. Herido y cansado llegó a Mondstadt bajo los primeros rayos del sol, dando pasos lentos con un pie y leves arrastres con el otro, herias en el cuerpo que si bien no eran mortales la cantidad de ellas hubieran dejado fuera de combate a cualquier otro. Los guardias de la puerta principal a la ciudad reconocieron a Razor de inmediato y, al ver el estado en el que se encontraba fueron a su auxilio de inmediato.

    -Gente...mala....bosque... -Alcanzó a decir a penas había sido alcanzado por uno de los guardias sosteniéndolo en brazos. Razor cayó inconsciente.-
    Las garras de la inocencia Razor era conocido en Mondstadt como un chico enérgico, tranquilo e inocente. Para muchos, incluso tierno. Sin embargo, bajo esa apariencia se escondía una mente alerta al peligro, una inteligencia nata para el combate y, por encima de todo, un instinto feroz por proteger a su manada, a quienes consideraba su verdadera familia. El mercado negro surtía de todo a quienes buscaban lo que no podía conseguirse por medios legales: pociones adulteradas, alcohol, ingredientes a sobreprecio, armas, materiales… y pieles. Demasiadas pieles. Tras los últimos aullidos, profundos y majestuosos, la noche cayó sobre el bosque. La manada dormía. Razor se encontraba acurrucado bajo el tronco de un árbol, abrazado a uno de los lobos más viejos; los cachorros descansaban junto a sus madres, y el alfa vigilaba desde lo alto de una roca. Entonces, un crujido. Las orejas del alfa se alzaron de golpe. Razor abrió los ojos al mismo tiempo, conteniendo la respiración. No era un animal nocturno. Las antorchas se encendieron de repente, rodeando a la manada. El fuego crepitó, proyectando sombras torcidas entre los árboles. Humanos avanzaban con cautela, cuchillos y mazos en mano, sonriendo mientras hablaban del botín. El alfa saltó frente a su manada, erizando el pelaje y gruñendo. Dudaron un segundo… pero eran demasiados. Desde un punto ciego, varios bandidos se lanzaron sobre una de las lobas. Los chillidos de los cachorros cortaron el aire cuando fueron arrancados de su madre y metidos en un saco. La risa de uno de los hombres se apagó de golpe. Un impacto seco. Brutal. Razor había caído sobre él, clavándole la rodilla en el pecho. El bandido quedó inconsciente antes de tocar el suelo. +¿Q-qué fue eso? ¡Dijeron que no había nadie cuidando! Las espadas se alzaron. Entonces lo vieron. +¡Es solo un niño! —¡Yo… proteger… familia! —gruñó Razor, con los colmillos apretados—. ¡Ustedes… ser… malos! Se lanzó. Los lobos se unieron al ataque. Dientes, garras, gritos. Cada alarido de dolor de su manada hacía que los golpes de Razor fueran más fuertes, más salvajes. No luchaba como un caballero. No había técnica elegante, solo reflejos afilados, agilidad y una fuerza nacida del instinto. +¡No puede ser… tiene una Visión! Las garras Electro brillaron en la oscuridad. Uno a uno, los bandidos cayeron. Razor sangraba, respiraba con dificultad… pero en sus ojos no había dolor. Solo furia. Y determinación. Cuando el silencio volvió al bosque, todos yacían en el suelo. Razor los ató con ayuda de la manada. El bosque exigía sangre, y él lo sabía. Lo sentía. Pero recordó voces. Jean. Lisa. Kaeya. Convenció a los lobos de no matar. La ley del bosque era una. La de Mondstadt, otra. Y esta vez, eligió confiar. Herido y cansado llegó a Mondstadt bajo los primeros rayos del sol, dando pasos lentos con un pie y leves arrastres con el otro, herias en el cuerpo que si bien no eran mortales la cantidad de ellas hubieran dejado fuera de combate a cualquier otro. Los guardias de la puerta principal a la ciudad reconocieron a Razor de inmediato y, al ver el estado en el que se encontraba fueron a su auxilio de inmediato. -Gente...mala....bosque... -Alcanzó a decir a penas había sido alcanzado por uno de los guardias sosteniéndolo en brazos. Razor cayó inconsciente.-
    Me gusta
    Me shockea
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • Vamos a confundir a la familia, llego con cachorro que es igual a él, obviamente es prestado.*(?)
    Vamos a confundir a la familia, llego con cachorro que es igual a él, obviamente es prestado.*(?)
    Me gusta
    1
    18 turnos 0 maullidos
  • *estando de paseo por el mundo humano un cintillo de cachos de venado llamaría mi atención pensando*

    Seguro a S𝖆𝖒𝖆𝖊𝖑 𝕸𝖔𝖗𝖓𝖎𝖓𝖌𝖘𝖙𝖆𝖗 le gustarían, porque los usaría para fastidiar a Alastor
    *estando de paseo por el mundo humano un cintillo de cachos de venado llamaría mi atención pensando* Seguro a [LuciHe11] le gustarían, porque los usaría para fastidiar a Alastor
    Me gusta
    Me encocora
    3
    16 turnos 0 maullidos
  • Aunque se ha despertado sigue igual de dormido.
    Bostezó apenas estirándose. No estaba cansado, en realidad, era la primera noche que lograba dormir sin mayores inconvenientes desde el último incidente. Bendito fuera el casino que había logrado dejar desmayados de sueño a los dos pequeños cachorros que tenía por hijos, pues habían logrado dormir toda la noche y sin pesadillas.

    Tenía que volver a su puesto en el bar, le constaba. Pero al mirar hacia un costado a Angel Dust , levantarse, fue algo que no le apeteció en lo más mínimo.
    Dejó escapar un pequeño suspiro, sonriendo mientras apoyaba su rostro en una mano al observarlo. Un suave ronroneo brotando desde su pecho que cada vez que recordaba su matrimonio estaba a la vuelta de la esquina, latía acelerado.
    Aunque se ha despertado sigue igual de dormido. Bostezó apenas estirándose. No estaba cansado, en realidad, era la primera noche que lograba dormir sin mayores inconvenientes desde el último incidente. Bendito fuera el casino que había logrado dejar desmayados de sueño a los dos pequeños cachorros que tenía por hijos, pues habían logrado dormir toda la noche y sin pesadillas. Tenía que volver a su puesto en el bar, le constaba. Pero al mirar hacia un costado a [Ange1Dust] , levantarse, fue algo que no le apeteció en lo más mínimo. Dejó escapar un pequeño suspiro, sonriendo mientras apoyaba su rostro en una mano al observarlo. Un suave ronroneo brotando desde su pecho que cada vez que recordaba su matrimonio estaba a la vuelta de la esquina, latía acelerado.
    Me gusta
    Me encocora
    3
    2 turnos 0 maullidos
  • No hay nada más seductor que el corazón de un hombre vulnerable, roto y sincero...

    Donde quiera que estés, quiero que sepas que nuestra cachorra está bien. Está creciendo cada día y eso debería tranquilizarme, pero a veces me rompe por dentro porque en demasiadas cosas me recuerda a ti. Tiene mi mirada, dicen, y cuando la miro siento que me observa alguien que sabe más de lo que debería. Ya empieza a preguntar por su madre y no sé qué decirle. No le miento. No le prometo nada. Solo sonrío, una sonrisa cansada, de esas que no engañan a nadie, porque no sé si volverás y no estoy dispuesto a construirle una espera que quizá nunca se cumpla.

    No sé si leerás esto, pero necesito decirlo aunque no llegue a ningún sitio. Estoy rehaciendo mi vida, o al menos lo intento. Nuestra marca ya no está. Se borró. Solo queda la cicatriz de nuestro triángulo, esa que no se ve pero pesa. No hay rastro de lo que nos unía y superarlo me ha costado mucho más de lo que jamás admitiría en voz alta. Pensé que era más fuerte. Pensé que podía con todo. Y no, no lo fui. Pero también entendí algo que me dolió todavía más aunque te amara como te amé, nunca habría podido retenerte. Y eso… eso todavía me arde.

    Dicen que amar es aprender a soltar. Yo no sé hacerlo. Nunca supe, ni sabré. Soy posesivo, soy lobo, amo desde el instinto y desde el pecho, no desde la cabeza. Por eso no puedo perdonarte. No ahora. Tal vez algún día, con el tiempo, cuando la rabia pese menos y el silencio no duela tanto. Tal vez entonces, aunque esté rehaciendo mi vida, hoy no puedo.

    No sé dónde estás ni si esta carta llegará a tus manos. Solo quería desearte una feliz Navidad. Y que sepas una cosa, aunque no sepas qué hacer con ella... los brazos de tu hija siempre estarán abiertos para ti. Los míos… va a ser que no.

    #SeductiveSunday.

    No hay nada más seductor que el corazón de un hombre vulnerable, roto y sincero... Donde quiera que estés, quiero que sepas que nuestra cachorra está bien. Está creciendo cada día y eso debería tranquilizarme, pero a veces me rompe por dentro porque en demasiadas cosas me recuerda a ti. Tiene mi mirada, dicen, y cuando la miro siento que me observa alguien que sabe más de lo que debería. Ya empieza a preguntar por su madre y no sé qué decirle. No le miento. No le prometo nada. Solo sonrío, una sonrisa cansada, de esas que no engañan a nadie, porque no sé si volverás y no estoy dispuesto a construirle una espera que quizá nunca se cumpla. No sé si leerás esto, pero necesito decirlo aunque no llegue a ningún sitio. Estoy rehaciendo mi vida, o al menos lo intento. Nuestra marca ya no está. Se borró. Solo queda la cicatriz de nuestro triángulo, esa que no se ve pero pesa. No hay rastro de lo que nos unía y superarlo me ha costado mucho más de lo que jamás admitiría en voz alta. Pensé que era más fuerte. Pensé que podía con todo. Y no, no lo fui. Pero también entendí algo que me dolió todavía más aunque te amara como te amé, nunca habría podido retenerte. Y eso… eso todavía me arde. Dicen que amar es aprender a soltar. Yo no sé hacerlo. Nunca supe, ni sabré. Soy posesivo, soy lobo, amo desde el instinto y desde el pecho, no desde la cabeza. Por eso no puedo perdonarte. No ahora. Tal vez algún día, con el tiempo, cuando la rabia pese menos y el silencio no duela tanto. Tal vez entonces, aunque esté rehaciendo mi vida, hoy no puedo. No sé dónde estás ni si esta carta llegará a tus manos. Solo quería desearte una feliz Navidad. Y que sepas una cosa, aunque no sepas qué hacer con ella... los brazos de tu hija siempre estarán abiertos para ti. Los míos… va a ser que no. #SeductiveSunday.
    Me entristece
    9
    15 turnos 0 maullidos
  • alguna ves la vi Alos ojos aun era una cachorra bajo sus cuidados pero algo en ella genero confianza y yo curiosa y egida de saber pregunte por su... nacimiento... su historia...
    aquella mañana entre pócimas y libros me miro Alos ojos y ..... descargo su corazón


    ( ella esboza una mueca luego sonríe camina unos pasos y me mira se sienta aun lado y mira ala ventana de aquel cuarto y solo deja salir todo de sus carnosos labios)


    Nací donde el grito era cuna y canción,
    donde el hambre aprendía a rimar con perdón.
    Mi madre callaba, mi padre mentía,
    y yo me escondía detrás de la poesía.

    Me crié entre insultos vestidos de amor,
    con caricias tan frías que daban pavor.
    Aprendí a fingir que todo iba bien,
    con la boca cerrada y el alma en desdén.

    No soy fría… soy cauterizada,
    por cada promesa que fue apuñalada.
    ¿Traición? —quizá—, pero sin redención,
    soy lo que queda tras la humillación.

    [sus labios suspiran y de nuevo dejan salir todo.... ]

    Nadie me enseñó a ser luz en la bruma,
    así que me hice tormenta en la espuma.
    No me llames bruja, ni monstruo, ni horror,
    soy solo el eco de tu propio rencor.
    Y si te duele verme quemar…
    es porque esperabas verme rogar.

    Quise ser buena, fui mártir de normas,
    hasta que rompí mi piel en sus formas.
    Me vestí con los restos de lo que maté,
    y al fin entendí: jamás fallé.

    Ahora hablo en lenguas que el miedo no entiende,
    soy incendio que a nadie le miente.
    No vine a gustarte, no busco tu paz,
    vine a vengar a la que nunca será.

    [ me mira un momento arden sus ojos siento como sus dientes crujen de rabia mientras de nuevo su voz sale de sus carnosos labios ]

    Nadie me salvó, así que me escribí,
    con tinta de rabia y sangre de mí.
    No soy el monstruo de tu invención,
    soy la herencia rota de tu opresión.
    Y si mi voz te parte la sien…
    es porque siempre callé también.

    [luego se para va hasta la ventana y voz álcida y fuerte grita]

    No vine a sanar, vine a gritar.
    No vine a encajar, vine a quebrar.
    Mi oscuridad no es maldad ni error,
    es el santuario de tanto dolor.

    [luego baja la mirada pero camina hasta mi y se inclina frente ami sin perderme la mirada]

    Soy la hija del ruido, el eco prohibido,
    la que rompió el silencio podrido.
    No esperes piedad, ni flor, ni perdón…
    soy la mujer que el abismo parió.
    [luego me dio un beso en la frente continuó dándome sus clases y esa fue la única ves que ella ... mi hermana mayor dejo ver algo mas de ella que esa sonrisa picara que siempre me mostro ]

    Katrin Ishtar

    la mujer que no nació la mujer que simplemente el vacío pario.

    https://www.youtube.com/watch?v=YDpx3GA5jjw&list=RDYDpx3GA5jjw&start_radio=1
    alguna ves la vi Alos ojos aun era una cachorra bajo sus cuidados pero algo en ella genero confianza y yo curiosa y egida de saber pregunte por su... nacimiento... su historia... aquella mañana entre pócimas y libros me miro Alos ojos y ..... descargo su corazón ( ella esboza una mueca luego sonríe camina unos pasos y me mira se sienta aun lado y mira ala ventana de aquel cuarto y solo deja salir todo de sus carnosos labios) Nací donde el grito era cuna y canción, donde el hambre aprendía a rimar con perdón. Mi madre callaba, mi padre mentía, y yo me escondía detrás de la poesía. Me crié entre insultos vestidos de amor, con caricias tan frías que daban pavor. Aprendí a fingir que todo iba bien, con la boca cerrada y el alma en desdén. No soy fría… soy cauterizada, por cada promesa que fue apuñalada. ¿Traición? —quizá—, pero sin redención, soy lo que queda tras la humillación. [sus labios suspiran y de nuevo dejan salir todo.... ] Nadie me enseñó a ser luz en la bruma, así que me hice tormenta en la espuma. No me llames bruja, ni monstruo, ni horror, soy solo el eco de tu propio rencor. Y si te duele verme quemar… es porque esperabas verme rogar. Quise ser buena, fui mártir de normas, hasta que rompí mi piel en sus formas. Me vestí con los restos de lo que maté, y al fin entendí: jamás fallé. Ahora hablo en lenguas que el miedo no entiende, soy incendio que a nadie le miente. No vine a gustarte, no busco tu paz, vine a vengar a la que nunca será. [ me mira un momento arden sus ojos siento como sus dientes crujen de rabia mientras de nuevo su voz sale de sus carnosos labios ] Nadie me salvó, así que me escribí, con tinta de rabia y sangre de mí. No soy el monstruo de tu invención, soy la herencia rota de tu opresión. Y si mi voz te parte la sien… es porque siempre callé también. [luego se para va hasta la ventana y voz álcida y fuerte grita] No vine a sanar, vine a gritar. No vine a encajar, vine a quebrar. Mi oscuridad no es maldad ni error, es el santuario de tanto dolor. [luego baja la mirada pero camina hasta mi y se inclina frente ami sin perderme la mirada] Soy la hija del ruido, el eco prohibido, la que rompió el silencio podrido. No esperes piedad, ni flor, ni perdón… soy la mujer que el abismo parió. [luego me dio un beso en la frente continuó dándome sus clases y esa fue la única ves que ella ... mi hermana mayor dejo ver algo mas de ella que esa sonrisa picara que siempre me mostro ] [KatrinIshtar] la mujer que no nació la mujer que simplemente el vacío pario. https://www.youtube.com/watch?v=YDpx3GA5jjw&list=RDYDpx3GA5jjw&start_radio=1
    Me gusta
    Me encocora
    2
    1 turno 0 maullidos
  • Es hora de preparar un baño para la cachorra.
    Es hora de preparar un baño para la cachorra.
    Me gusta
    Me encocora
    6
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Mi cachorra, como crece.
    Mi cachorra, como crece.
    Me encocora
    Me gusta
    3
    0 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    //Ay, ay... Ota vez, no alcance a responder todos los mensajes privados que debo... Santa Cachucha... Espero poder continuar el jueves estando en el PC. Se me vuela tan rápido en la noche... WAAAAAAA. Sí, lloró desconsolada. Lo siento mucho pero mucho, chicos... Se me cuidan, besitos.
    //Ay, ay... Ota vez, no alcance a responder todos los mensajes privados que debo... Santa Cachucha... Espero poder continuar el jueves estando en el PC. Se me vuela tan rápido en la noche... WAAAAAAA. Sí, lloró desconsolada. Lo siento mucho pero mucho, chicos... Se me cuidan, besitos.
    Me encocora
    2
    0 comentarios 0 compartidos
Ver más resultados
Patrocinados