• -El aire de la noche se sentía denso, pesado… como si la misma ciudad contuviera la respiración. La luna llena colgaba sobre los edificios antiguos, tiñendo las calles con un tono rojizo que parecía más propio de un mal augurio que de una noche cualquiera. Ryuji avanzaba por el callejón con pasos firmes, su silueta recortándose entre las sombras mientras el eco de sus botas rompía el silencio. Sus ojos brillaban con ese rojo tenue, no de ira descontrolada… sino de una determinación tranquila, peligrosa-

    -La katana en su mano reflejaba la luz de la luna mientras la sostenía con naturalidad, como si fuera una extensión más de su propio cuerpo. No había prisa en su andar, no había tensión innecesaria… solo la calma de alguien que ya había aceptado lo que iba a suceder. Su mirada se levantó apenas, enfocándose al frente, donde la oscuridad parecía esconder más de lo que mostraba. Una leve sonrisa se dibujó en sus labios, casi imperceptible-

    Estoy cansado de los seres como tu… que creen que por ser mas fuertes tienen el derecho de hacer lo que quieran con los demás… hoy se acaba tu opresión…
    -El aire de la noche se sentía denso, pesado… como si la misma ciudad contuviera la respiración. La luna llena colgaba sobre los edificios antiguos, tiñendo las calles con un tono rojizo que parecía más propio de un mal augurio que de una noche cualquiera. Ryuji avanzaba por el callejón con pasos firmes, su silueta recortándose entre las sombras mientras el eco de sus botas rompía el silencio. Sus ojos brillaban con ese rojo tenue, no de ira descontrolada… sino de una determinación tranquila, peligrosa- -La katana en su mano reflejaba la luz de la luna mientras la sostenía con naturalidad, como si fuera una extensión más de su propio cuerpo. No había prisa en su andar, no había tensión innecesaria… solo la calma de alguien que ya había aceptado lo que iba a suceder. Su mirada se levantó apenas, enfocándose al frente, donde la oscuridad parecía esconder más de lo que mostraba. Una leve sonrisa se dibujó en sus labios, casi imperceptible- Estoy cansado de los seres como tu… que creen que por ser mas fuertes tienen el derecho de hacer lo que quieran con los demás… hoy se acaba tu opresión…
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  • Noche de cita
    Fandom Free rol
    Categoría Romance
    Nos prometimos que cada dos meses celebraríamos una noche de cita.
    Y hoy es esa noche, en la que he preparado todo un festín en el gigantesco salón.
    Vuelvo a sonreír mientras sigo preparando toda la comida, voy corriendo a cambiarme de ropa y maquillarme.

    Regresó llevando en la mano derecha una botella de champán, enseguida la descorcho.
    Draco Negrescu
    Nos prometimos que cada dos meses celebraríamos una noche de cita. Y hoy es esa noche, en la que he preparado todo un festín en el gigantesco salón. Vuelvo a sonreír mientras sigo preparando toda la comida, voy corriendo a cambiarme de ropa y maquillarme. Regresó llevando en la mano derecha una botella de champán, enseguida la descorcho. [ThxVampire13]
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  • —mmmgh¡ Esto esta muy bueno¡ No puedo dejar de bebeer AAAA
    *El alienigena alcohólico se termino la copa felizmente y luego agarró la botella entera para empezar a beber lo que quedaba, es un conejo muy malo *-*
    —mmmgh¡ Esto esta muy bueno¡ No puedo dejar de bebeer AAAA *El alienigena alcohólico se termino la copa felizmente y luego agarró la botella entera para empezar a beber lo que quedaba, es un conejo muy malo *-*
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  • FICHA EXCLUSIVA – PORTADA DE REVISTA

    PARFUM DÉESSE
    “Una Esencia Sagrada”

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Edición: Coleccionista de Prestigio
    Línea: Herencia Divina
    Inspiración: La elegancia celestial y la feminidad eterna

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Aroma Principal: Rosas eternas
    Sensación: Pasión, lujo y poder
    Experiencia: Una fragancia que envuelve, cautiva y despierta lo divino

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Destacado en portada:
    “Una Furia Celestial”
    Descubre la estela que cautiva corazones y despierta a las diosas

    “Destello de Amor”
    Dos perlas de pasión para un romance divino

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Diseño del frasco:
    Botella roja brillante con acabado luminoso, símbolo de amor intenso y sofisticación suprema

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    El secreto de las rosas eternas… ahora en tus manos
    ✨🌹 FICHA EXCLUSIVA – PORTADA DE REVISTA 🌹✨ 💎 PARFUM DÉESSE💎 “Una Esencia Sagrada” ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 👑 Edición: Coleccionista de Prestigio 🌹 Línea: Herencia Divina ✨ Inspiración: La elegancia celestial y la feminidad eterna ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 💖 Aroma Principal: Rosas eternas 🔥 Sensación: Pasión, lujo y poder 🌌 Experiencia: Una fragancia que envuelve, cautiva y despierta lo divino ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🌟 Destacado en portada: 💥“Una Furia Celestial” Descubre la estela que cautiva corazones y despierta a las diosas 💘 “Destello de Amor” Dos perlas de pasión para un romance divino ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 💎 Diseño del frasco: Botella roja brillante con acabado luminoso, símbolo de amor intenso y sofisticación suprema ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🌹✨ El secreto de las rosas eternas… ahora en tus manos✨🌹
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  • Como cualquier otro japonés, Mine solía frecuentar lugares así; especialmente en esas noches donde el silencio de su casa se volvía demasiado aburrido. Era un asalto a los sentidos: demasiado ruido, demasiadas luces, demasiado todo. Y, sin embargo, allí estaba, entregado a una emoción genuina mientras se perdía en su juego de ritmo favorito. Llevaba las mangas de la remera arremangadas con descuido y su cabello, habitualmente peinado hacia atrás con rigor, caía ahora sobre su cabeza. Ese simple desorden lo volvía casi irreconocible; le otorgaba un aire más joven y mas accesible.

    Sus dedos se desplazaban sobre los botones con una precisión mecánica, casi coreográfica. Mientras la pantalla estallaba en colores y patrones frenéticos, el rostro de Mine se iluminaba con el reflejo del monitor. Se movía como un profesional, como si hubiera repetido esa secuencia miles de veces, y quizás así era. No sonreía, pero tampoco cargaba con su habitual ceño fruncido; su expresión era de una calma absoluta, algo dificil de ver en él.

    Finalmente, la música cesó. Mine dejó escapar un suspiro contenido y observó la pantalla con interés, esperando haber superado su propia marca. Dio un paso atrás para retirarse, y entonces, sucedió.

    Sintió un contacto inesperado y firme. Unos dedos ajenos sujetaron su barbilla sin previo aviso, obligándolo a alzar el rostro. Lo movieron de un lado a otro, escudriñándolo, como si evaluaran si aquel era realmente EL Mine y no un impostor. Su cuerpo reaccionó antes que su mente: se tensó al instante, los hombros se endurecieron y sus manos dudaron un segundo eterno entre apartar bruscamente aquel agarre o quedarse congeladas donde estaban.

    Su mirada, siempre afilada y bajo control, vaciló al verse forzada a una cercanía tan invasiva. Demasiado cerca. Podía percibir el calor de la otra persona, registrar detalles que no se había autorizado a notar. Su ceño se contrajo, pero no con la severidad de siempre; esta vez era una mueca más frágil, teñida de incomodidad. Tragó saliva, un gesto sutil pero delator.
    No apartó la vista de inmediato, y ese fue su error.

    —…¿Ya terminaste?

    Su voz emergió más baja de lo normal, con una aspereza que no nacía de la irritación, sino de algo mucho más profundo, del miedo de haber sido descubierto. Aunque su rigidez lo traicionaba, no hizo el menor ademán de apartar la mano que aún sostenía su barbilla.
    Como cualquier otro japonés, Mine solía frecuentar lugares así; especialmente en esas noches donde el silencio de su casa se volvía demasiado aburrido. Era un asalto a los sentidos: demasiado ruido, demasiadas luces, demasiado todo. Y, sin embargo, allí estaba, entregado a una emoción genuina mientras se perdía en su juego de ritmo favorito. Llevaba las mangas de la remera arremangadas con descuido y su cabello, habitualmente peinado hacia atrás con rigor, caía ahora sobre su cabeza. Ese simple desorden lo volvía casi irreconocible; le otorgaba un aire más joven y mas accesible. Sus dedos se desplazaban sobre los botones con una precisión mecánica, casi coreográfica. Mientras la pantalla estallaba en colores y patrones frenéticos, el rostro de Mine se iluminaba con el reflejo del monitor. Se movía como un profesional, como si hubiera repetido esa secuencia miles de veces, y quizás así era. No sonreía, pero tampoco cargaba con su habitual ceño fruncido; su expresión era de una calma absoluta, algo dificil de ver en él. Finalmente, la música cesó. Mine dejó escapar un suspiro contenido y observó la pantalla con interés, esperando haber superado su propia marca. Dio un paso atrás para retirarse, y entonces, sucedió. Sintió un contacto inesperado y firme. Unos dedos ajenos sujetaron su barbilla sin previo aviso, obligándolo a alzar el rostro. Lo movieron de un lado a otro, escudriñándolo, como si evaluaran si aquel era realmente EL Mine y no un impostor. Su cuerpo reaccionó antes que su mente: se tensó al instante, los hombros se endurecieron y sus manos dudaron un segundo eterno entre apartar bruscamente aquel agarre o quedarse congeladas donde estaban. Su mirada, siempre afilada y bajo control, vaciló al verse forzada a una cercanía tan invasiva. Demasiado cerca. Podía percibir el calor de la otra persona, registrar detalles que no se había autorizado a notar. Su ceño se contrajo, pero no con la severidad de siempre; esta vez era una mueca más frágil, teñida de incomodidad. Tragó saliva, un gesto sutil pero delator. No apartó la vista de inmediato, y ese fue su error. —…¿Ya terminaste? Su voz emergió más baja de lo normal, con una aspereza que no nacía de la irritación, sino de algo mucho más profundo, del miedo de haber sido descubierto. Aunque su rigidez lo traicionaba, no hizo el menor ademán de apartar la mano que aún sostenía su barbilla.
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  • —¡Anda, anímate!

    Decía su compañero de casa, Harry, mientras que Rowan seguía secando el sudor en su rostro, producto del entrenamiento de esa tarde.

    Unos minutos antes se había acercado a ellos el dueño del gimnasio para ofrecerles formar parte de una sesión de fotos y videos promocionales. Al ser de los más destacados, era indiscutible que ellos fuesen una prioridad junto a otros de sus compañeros, sobretodo en el caso de Rowan, que era de las pocas mujeres inscritas y la única que se enfocaba en el boxeo.

    Rowan hizo una pequeña mueca, dubitativa, sin estar segura sobre qué hacer.

    —Sabes que no estoy acostumbrada a ser el foco de atención...

    Se dejó caer en una de las bancas en el área de descanso, su cabeza echada hacia atrás mientras suspiraba.

    —Lo sé más que nadie... Pero, ¿no querías experimentar todo lo que no pudiste por estar encerrada?

    Preguntó, sentándose a su lado y dándole pequeños codazos al costado de su cuerpo.

    —Creo que aparecer públicamente en redes sociales es una excelente manera de salir de tu caparazón.

    Ella chasqueó su lengua. Harry era de las pocas personas que sabían cómo convencerle. Le gustaba y lo odiaba en partes iguales, era agradable recibir apoyo constante de su parte así como también molesto, y muchísimo más cuando usaba sus palabras en su contra.

    𝘔𝘢𝘭𝘥𝘪𝘵𝘰.

    —Lo pensaré.

    Mentira. Ya en su mente había aceptado la propuesta, pero no le daría el gusto de saberlo de inmediato. Solamente se limitó a beber silenciosamente de su botella de agua.

    Las siguientes semanas se pasaron volando, con pequeñas reuniones creativas para discutir el concepto detrás de las promocionales. Finalmente se decidieron por realizarlas en un barrio poco concurrido, y así darle una visibilización a los negocios y emprendedores de la zona que constantemente eran dejados de lado. Un dos por uno.

    Llegó el día de la sesión. Rowan junto a los demás que iban a participar se empezaron a preparar desde las 6PM mientras que el crew preparaba la iluminación.

    Comenzaron con los videos, uno a uno fueron pasando para ser capturados por el lente, flexionando y enseñando sus técnicas de entrenamiento. Inmediatamente después de cada clip, se acercaba un fotógrafo, aprovechando la hinchazón de los músculos y el brillo natural y atractivo que les daba el sudor.

    Rowan sorprendentemente se sintió muy cómoda cuando llegó su turno, dejandosé llevar en el espacio y escuchando atentamente al director de la sesión cuando le indicaba una nueva pose. Esa noche le otorgó un alivio inmenso a Rowan. Aunque siempre se mostraba confiada hacia los demás, seguía conservando algunas de sus inseguridades. Después de todo, había pasado casi la mitad de su vida sin interacciones sociales y era una situación compleja como para superarla.

    Harry le sonreía ampliamente a lo lejos. Se sentía feliz de ver a su mejor amiga desenvolverse. Ella le había salvado la vida, sería un error enorme no ayudarle a disfrutar la suya. Al ella notar que la estaba observando fijamente, no se contuvo de enseñarle el dedo medio, y Harry tampoco se reprimió de responderle de la misma manera, aunque la expresión de ambos delataba el notorio aprecio que tenían por el otro.

    La jornada concluyó después de unas largas horas con una cena en uno de carritos de comida rápida y risas que resonaban en todas las mesas que terminaron ocupando.

    —Te dije que te iba a gustar.

    Rowan rodó los ojos por el comentario de Harry, empujándole levemente.

    —Jódete.

    #𝖲𝖾𝖽𝗎𝖼𝗍𝗂𝗏𝖾𝖲𝗎𝗇𝖽𝖺𝗒
    —ℜ. 𝔅.

    //Llevaba bastante rato inactiva por acá, así que quise regresar con algo un poco distinto pero sin salirme de la temática del día.<3
    —¡Anda, anímate! Decía su compañero de casa, Harry, mientras que Rowan seguía secando el sudor en su rostro, producto del entrenamiento de esa tarde. Unos minutos antes se había acercado a ellos el dueño del gimnasio para ofrecerles formar parte de una sesión de fotos y videos promocionales. Al ser de los más destacados, era indiscutible que ellos fuesen una prioridad junto a otros de sus compañeros, sobretodo en el caso de Rowan, que era de las pocas mujeres inscritas y la única que se enfocaba en el boxeo. Rowan hizo una pequeña mueca, dubitativa, sin estar segura sobre qué hacer. —Sabes que no estoy acostumbrada a ser el foco de atención... Se dejó caer en una de las bancas en el área de descanso, su cabeza echada hacia atrás mientras suspiraba. —Lo sé más que nadie... Pero, ¿no querías experimentar todo lo que no pudiste por estar encerrada? Preguntó, sentándose a su lado y dándole pequeños codazos al costado de su cuerpo. —Creo que aparecer públicamente en redes sociales es una excelente manera de salir de tu caparazón. Ella chasqueó su lengua. Harry era de las pocas personas que sabían cómo convencerle. Le gustaba y lo odiaba en partes iguales, era agradable recibir apoyo constante de su parte así como también molesto, y muchísimo más cuando usaba sus palabras en su contra. 𝘔𝘢𝘭𝘥𝘪𝘵𝘰. —Lo pensaré. Mentira. Ya en su mente había aceptado la propuesta, pero no le daría el gusto de saberlo de inmediato. Solamente se limitó a beber silenciosamente de su botella de agua. Las siguientes semanas se pasaron volando, con pequeñas reuniones creativas para discutir el concepto detrás de las promocionales. Finalmente se decidieron por realizarlas en un barrio poco concurrido, y así darle una visibilización a los negocios y emprendedores de la zona que constantemente eran dejados de lado. Un dos por uno. Llegó el día de la sesión. Rowan junto a los demás que iban a participar se empezaron a preparar desde las 6PM mientras que el crew preparaba la iluminación. Comenzaron con los videos, uno a uno fueron pasando para ser capturados por el lente, flexionando y enseñando sus técnicas de entrenamiento. Inmediatamente después de cada clip, se acercaba un fotógrafo, aprovechando la hinchazón de los músculos y el brillo natural y atractivo que les daba el sudor. Rowan sorprendentemente se sintió muy cómoda cuando llegó su turno, dejandosé llevar en el espacio y escuchando atentamente al director de la sesión cuando le indicaba una nueva pose. Esa noche le otorgó un alivio inmenso a Rowan. Aunque siempre se mostraba confiada hacia los demás, seguía conservando algunas de sus inseguridades. Después de todo, había pasado casi la mitad de su vida sin interacciones sociales y era una situación compleja como para superarla. Harry le sonreía ampliamente a lo lejos. Se sentía feliz de ver a su mejor amiga desenvolverse. Ella le había salvado la vida, sería un error enorme no ayudarle a disfrutar la suya. Al ella notar que la estaba observando fijamente, no se contuvo de enseñarle el dedo medio, y Harry tampoco se reprimió de responderle de la misma manera, aunque la expresión de ambos delataba el notorio aprecio que tenían por el otro. La jornada concluyó después de unas largas horas con una cena en uno de carritos de comida rápida y risas que resonaban en todas las mesas que terminaron ocupando. —Te dije que te iba a gustar. Rowan rodó los ojos por el comentario de Harry, empujándole levemente. —Jódete. #𝖲𝖾𝖽𝗎𝖼𝗍𝗂𝗏𝖾𝖲𝗎𝗇𝖽𝖺𝗒 —ℜ. 𝔅. //Llevaba bastante rato inactiva por acá, así que quise regresar con algo un poco distinto pero sin salirme de la temática del día.<3
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  • A Quiet Place
    Fandom Crossover
    Categoría Acción
    «La vida es una ruleta, dónde todos formamos parte. No hay nada más qué odie que la absurda consciencia humana y la depravación qué, cómo consecuencia; deja rastros de caos y daños colaterales»

    ─¿Qué estoy haciendo aquí ─preguntó el voz alta el hombre mientras se abría paso en un encharcado camino lleno de vegetación silvestre y fango dónde se atoraban sus botas.

    Todo comenzó con la noticia de experimentos clandestinos qué una organización llevaba a cabo en Uganda en África.
    El comandante Chris Redfield fue enviado a investigar la zona, en la frontera del lugar. En conjunto con grupo de experimentados hombres. Sin embargo, las cosas habían ido de mal en peor. No solo porque apenas descendieron del helicóptero local fueron emboscados, también porque los cinco hombres a cargo del comandante habían sido masacrados por una figura "invisible".
    Parecía una película de ciencia ficción, pues ni la experiencia del hombre había servido para salvaguardar a su pelotón.

    La noche comenzaba a caer, con ello un frío que calaba los huesos. La sangre y los cadáveres alrededor suyo no hacían más que prolongar la desesperación en él.

    Se hallaba con una rodilla sobre el fango, el rifle de asalto M4A1 contra su pecho y los sentidos prestos en su totalidad para disernir una pista que pudiera hacerle sobrevivir. No había comunicación con la base africana, la munición propia era escasa, por lo que no le quedó de otra que revisar los cadáveres y hacerse con un poco del equipamento de sus hombres caídos.

    ─Balas, pistola, linterna, baterías... Me llevaré también esta mochila...─hizo una pausa a sus pensamientos mientras retiraba del cuerpo la mochila y la rellenaba con armamento qué "ellos" ya no usarían ─El cuchillo también ─dijo retirándolo del cinturón de Michael y adaptándolo al propio en el costado derecho.

    Levantó la muñeca izquierda contemplando el reloj inteligente dónde un punto luminoso señalaba una geolocalización.

    ─En marcha, Redfield... No hay nada más qué hacer aquí ─exclamó para sí en un intento de tranquilizarse.

    Algo asechaba constantemente, algo que lo tenía por presa. El hombre se levantó, mantuvo el arma cerca del pecho. Revisó el cargador, volvió a colocarlo y cargó el arma.

    ─Seas lo que seas, te topaste con la persona equivocada.




    «La vida es una ruleta, dónde todos formamos parte. No hay nada más qué odie que la absurda consciencia humana y la depravación qué, cómo consecuencia; deja rastros de caos y daños colaterales» ─¿Qué estoy haciendo aquí ─preguntó el voz alta el hombre mientras se abría paso en un encharcado camino lleno de vegetación silvestre y fango dónde se atoraban sus botas. Todo comenzó con la noticia de experimentos clandestinos qué una organización llevaba a cabo en Uganda en África. El comandante Chris Redfield fue enviado a investigar la zona, en la frontera del lugar. En conjunto con grupo de experimentados hombres. Sin embargo, las cosas habían ido de mal en peor. No solo porque apenas descendieron del helicóptero local fueron emboscados, también porque los cinco hombres a cargo del comandante habían sido masacrados por una figura "invisible". Parecía una película de ciencia ficción, pues ni la experiencia del hombre había servido para salvaguardar a su pelotón. La noche comenzaba a caer, con ello un frío que calaba los huesos. La sangre y los cadáveres alrededor suyo no hacían más que prolongar la desesperación en él. Se hallaba con una rodilla sobre el fango, el rifle de asalto M4A1 contra su pecho y los sentidos prestos en su totalidad para disernir una pista que pudiera hacerle sobrevivir. No había comunicación con la base africana, la munición propia era escasa, por lo que no le quedó de otra que revisar los cadáveres y hacerse con un poco del equipamento de sus hombres caídos. ─Balas, pistola, linterna, baterías... Me llevaré también esta mochila...─hizo una pausa a sus pensamientos mientras retiraba del cuerpo la mochila y la rellenaba con armamento qué "ellos" ya no usarían ─El cuchillo también ─dijo retirándolo del cinturón de Michael y adaptándolo al propio en el costado derecho. Levantó la muñeca izquierda contemplando el reloj inteligente dónde un punto luminoso señalaba una geolocalización. ─En marcha, Redfield... No hay nada más qué hacer aquí ─exclamó para sí en un intento de tranquilizarse. Algo asechaba constantemente, algo que lo tenía por presa. El hombre se levantó, mantuvo el arma cerca del pecho. Revisó el cargador, volvió a colocarlo y cargó el arma. ─Seas lo que seas, te topaste con la persona equivocada.
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  • Un nuevo comienzo
    Fandom Persona 3 / Free Rol
    Categoría Comedia
    - Ai ¿ A qué velocidad va ? -

    Digo al ver como Mitsuru dobla la segunda esquina perdiéndola de vista por ¿ Tercera vez ? Si creo que es, desde que nos hemos ido de Tokyo hay dos cosas que estoy completamente segura.

    La primera que Mitsuru y Akihiko no ha sido un adiós dulce como el de las demás parejas y la segunda que nunca le digas no a Mitsuru. Solté un suspiro habíamos llegado a Salem en la mejor época.

    - S..señorita Kirijo -

    Uno de los guardaespaldas que iba en el coche le temblaba la voz y me acerqué a este.

    - Si te nota con esa voz creo que eres hombre muerto -

    Me volví a mí asiento.

    Aigis
    Fuuka Yamagishi
    Mitsuru Kirijo
    - Ai ¿ A qué velocidad va ? - Digo al ver como Mitsuru dobla la segunda esquina perdiéndola de vista por ¿ Tercera vez ? Si creo que es, desde que nos hemos ido de Tokyo hay dos cosas que estoy completamente segura. La primera que Mitsuru y Akihiko no ha sido un adiós dulce como el de las demás parejas y la segunda que nunca le digas no a Mitsuru. Solté un suspiro habíamos llegado a Salem en la mejor época. - S..señorita Kirijo - Uno de los guardaespaldas que iba en el coche le temblaba la voz y me acerqué a este. - Si te nota con esa voz creo que eres hombre muerto - Me volví a mí asiento. [R0botx] [Thxgirlyamagishi48] [Thxicewoman]
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  • —Con mi nuevos Jack-Bots estoy seguro que conseguire ese próximo Shen Gong wu, espero esta vez sea algo que me ayude a derrotar a mis enemigos —

    Como precaución el chico agarro sus Shen gong wu de confianza y se dirigio hacia donde el radar le indicaba la localización de su objetivo

    —Espero estén preparados para que mi imperio del mal surja
    —Con mi nuevos Jack-Bots estoy seguro que conseguire ese próximo Shen Gong wu, espero esta vez sea algo que me ayude a derrotar a mis enemigos — Como precaución el chico agarro sus Shen gong wu de confianza y se dirigio hacia donde el radar le indicaba la localización de su objetivo —Espero estén preparados para que mi imperio del mal surja
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  • — Me dieron una piña, le avente la cáscara a los del MP. — Lo dejaron en el bote, lo han castigado. ¿?
    — Me dieron una piña, le avente la cáscara a los del MP. — Lo dejaron en el bote, lo han castigado. ¿?
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