• ── . ✦ Esperanza es creer en lo imposible ✦ . ──

    Es inclinar la cabeza ante lo irrevocable y, aun así, susurrarle: quizá si.
    Es mirar el cadáver tibio de lo que fue y negarse a llamarlo final.
    Es extender los dedos hacia aquello que ya no respira y jurar que, de algún modo, sigue presente.

    Esperanza es sostener entre las manos lo que pudo haber sido y vestirlo con oro, aunque nunca haya existido. Es pulir la ausencia hasta que brille. Es mentir hasta creerlo.

    Porque la esperanza no evita la pérdida: la embellece.
    La vuelve verso.
    La convierte en gloria.

    Es el arte más refinado de los mortales: romantizar lo irreversible. Abrazar la herida como si fuese un poema. Llamar destino a la amputación. Llamar aprendizaje al derrumbe. Llamar “mañana” a lo que jamás vendrá.

    ¿O sí?

    Ah, y sin embargo...

    La esperanza es el motor más perverso y más sublime que existe. Alimenta el sueño como el vino alimenta la lengua del poeta. Infla la fantasía hasta que parece estructura. Engorda el deseo hasta que se siente necesidad. Y cuando el deseo pesa lo suficiente, el cuerpo se mueve.

    La esperanza empuja.
    Arrastra.
    Incendia.

    Hace que el cobarde avance un paso más. Que el amante regrese. Que el herido vuelva a levantarse aun sabiendo que sangrará otra vez.

    La esperanza es la mentira que crea realidades.
    Es la ficción que obliga al mundo a responder.

    Porque al final, cuando la ilusión se sostiene el tiempo suficiente, se convierte en acción. Y la acción, esa criatura torpe y sudorosa, comienza a moldear lo que parecía inalcanzable.

    Los sueños, entonces, dejan de ser vapor.
    Toman peso.
    Adquieren textura.

    Y ahí está la ironía más exquisita: aquello que nació como negación, como potencial eludido, como imposible… empieza a existir.
    ── . ✦ Esperanza es creer en lo imposible ✦ . ── Es inclinar la cabeza ante lo irrevocable y, aun así, susurrarle: quizá si. Es mirar el cadáver tibio de lo que fue y negarse a llamarlo final. Es extender los dedos hacia aquello que ya no respira y jurar que, de algún modo, sigue presente. Esperanza es sostener entre las manos lo que pudo haber sido y vestirlo con oro, aunque nunca haya existido. Es pulir la ausencia hasta que brille. Es mentir hasta creerlo. Porque la esperanza no evita la pérdida: la embellece. La vuelve verso. La convierte en gloria. Es el arte más refinado de los mortales: romantizar lo irreversible. Abrazar la herida como si fuese un poema. Llamar destino a la amputación. Llamar aprendizaje al derrumbe. Llamar “mañana” a lo que jamás vendrá. ¿O sí? Ah, y sin embargo... La esperanza es el motor más perverso y más sublime que existe. Alimenta el sueño como el vino alimenta la lengua del poeta. Infla la fantasía hasta que parece estructura. Engorda el deseo hasta que se siente necesidad. Y cuando el deseo pesa lo suficiente, el cuerpo se mueve. La esperanza empuja. Arrastra. Incendia. Hace que el cobarde avance un paso más. Que el amante regrese. Que el herido vuelva a levantarse aun sabiendo que sangrará otra vez. La esperanza es la mentira que crea realidades. Es la ficción que obliga al mundo a responder. Porque al final, cuando la ilusión se sostiene el tiempo suficiente, se convierte en acción. Y la acción, esa criatura torpe y sudorosa, comienza a moldear lo que parecía inalcanzable. Los sueños, entonces, dejan de ser vapor. Toman peso. Adquieren textura. Y ahí está la ironía más exquisita: aquello que nació como negación, como potencial eludido, como imposible… empieza a existir.
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  • Los parpados del hombre se cerraban cada pocos segundos. El aprendizaje prolongado era contraproducente, más aún para alguien de su edad, pero no se rendía aunque tuviese que comenzar de nuevo.
    Los parpados del hombre se cerraban cada pocos segundos. El aprendizaje prolongado era contraproducente, más aún para alguien de su edad, pero no se rendía aunque tuviese que comenzar de nuevo.
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  • Que este nuevo año nos encuentre con el corazón abierto,
    listos para abrazar cada amanecer como un regalo.
    Que la esperanza florezca en nosotros como un río que nunca se detiene,
    trayendo luz a los rincones donde antes habitaba la duda.

    Que cada error se transforme en aprendizaje,
    y cada lágrima, en fuerza silenciosa.
    Que nuestros sueños, aunque pequeños o gigantes,
    sean guiados por la fe y la confianza en lo que vendrá.

    Que este año nos regale momentos que nos hagan sonreír sin razón,
    y nos recuerde que, incluso en la oscuridad,
    siempre hay un hilo de luz que nos conduce hacia nuevos comienzos.
    Feliz año nuevo a todos~
    Que este nuevo año nos encuentre con el corazón abierto, listos para abrazar cada amanecer como un regalo. Que la esperanza florezca en nosotros como un río que nunca se detiene, trayendo luz a los rincones donde antes habitaba la duda. Que cada error se transforme en aprendizaje, y cada lágrima, en fuerza silenciosa. Que nuestros sueños, aunque pequeños o gigantes, sean guiados por la fe y la confianza en lo que vendrá. Que este año nos regale momentos que nos hagan sonreír sin razón, y nos recuerde que, incluso en la oscuridad, siempre hay un hilo de luz que nos conduce hacia nuevos comienzos. Feliz año nuevo a todos~
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  • ㅤㅤㅤ ⎯ؗ⎯𝓝𝓮𝔀

    — Los maestros a veces no entienden el esfuerzo que los estudiantes hacen por cumplir sus labores. Ahora, ¿Cómo se supone debo animar una mini serie con imágenes realistas? No he recibido el aprendizaje esencial sobre animación aún. Quizás.. un tutorial de YouTube me ayude más que un humano.

    - Se quejó en voz alta y presionó "enviar audio" a un amigo con el que hablaba por chat. Le gustaba crear historias, darle vida con gráficos, pero aún no era experto haciéndolo y ese sería su proyecto inicial para el otro año. Se sentía presionado cada que lo recordaba, así que estaba viendo los coches pasar para distraerse. -
    ㅤㅤㅤ ⎯ؗ⎯𝓝𝓮𝔀 — Los maestros a veces no entienden el esfuerzo que los estudiantes hacen por cumplir sus labores. Ahora, ¿Cómo se supone debo animar una mini serie con imágenes realistas? No he recibido el aprendizaje esencial sobre animación aún. Quizás.. un tutorial de YouTube me ayude más que un humano. - Se quejó en voz alta y presionó "enviar audio" a un amigo con el que hablaba por chat. Le gustaba crear historias, darle vida con gráficos, pero aún no era experto haciéndolo y ese sería su proyecto inicial para el otro año. Se sentía presionado cada que lo recordaba, así que estaba viendo los coches pasar para distraerse. -
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  • —¿No es curioso? A veces la primera persona que te enseña a desconfiar del mundo... suele ser el mismo que te enseña a desconfiar de él. Aprendizaje rápido, si me preguntan...
    —¿No es curioso? A veces la primera persona que te enseña a desconfiar del mundo... suele ser el mismo que te enseña a desconfiar de él. Aprendizaje rápido, si me preguntan...
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  • Que aburrida me encuentro... Tuve puros días de aprendizaje pero 0 socializar, me estoy cayendo en eso ¿Alguien para hablar?
    Que aburrida me encuentro... Tuve puros días de aprendizaje pero 0 socializar, me estoy cayendo en eso ¿Alguien para hablar?
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  • //Escena abierta para rol Individual//

    Kazuo descendía la montaña para pisar la población en muy contadas ocasiones. Prefería estar en su templo o recorriendo el bosque del Monte Inari de norte a sur.

    Aquella tarde bajó por que necesitaba de algunas provisiones de bien fresco; verduras, especias, queso... Aunque vivía de una forma casi autosostenible, en ocasiones necesitaba un extra para su día a día.

    El zorro en siglos de aprendizaje había dominado el arte de la medicina natural. A él no le hacía falta, pero era un buen método con el que poder sacar recursos en intercambios o trabajos. Ya fuera dinero o víveres, lo que fuera para poder vivir.

    Ya caía el Sol cuando el demonio, en su disfraz mundano, había terminado sus tareas. Se disponía a ir de vuelta cuando sintió como unas gotas de agua helaban su coronilla. Pronto, en apenas unos segundos, el cielo rompería en llanto.

    Para él la lluvia no era un problema. Pero no quería que se mojaran unas hierbas secas que acababa de adquirir para preparar algunos engüentos.

    Una pequeña posada, antigua, a la salida de Kyoto era el único refugio a mano en el que se pudo cobijar. A pesar de haber pocas personas, el silencio se hizo aún más presente en cuanto Kazuo entró por la puerta. Las miradas indiscretas no se hicieron de esperar. Kazuo, acostumbrado a que su aspecto generase todo tipo de opiniones; tanto buenas como malas, saludó a la mesera con un gesto suave de cabeza ignorando al resto.

    No tuvo que quitarse sandalias, por que él siempre iba descalzo, y aún así, sus pies lucían impecables. Se dirigió hacia la mesa más alejada del local, una que daba a una de las ventanas. Segundos más tarde llegó la mesera. Una chica joven, de generosas proporciones y rostro dulce.

    ~ Buenas se...señor. Que le podemos ofrecer~ Decía esta con claro nerviosismo, abrumada por la belleza salvaje de Kazuo.

    - Tomaré sake.... Una botella por favor...- Le dijo con ese gesto estoico que tanto le caracterizaba.

    Esta se inclinó varias veces al tiempo que un "si señor, ahora mismo" se escapaba nervioso de sus labios rosados. Al darse la vuelta la joven Kazuo sonrió, no con mofa, si no con cierta ternura.

    En menos de lo que esperaba la joven le trajo la botella de sake acompañado de un vaso. El primer servicio se lo hizo ella, pero es resto fué el mismo Kazuo quien se servía a sí mismo.
    //Escena abierta para rol Individual// Kazuo descendía la montaña para pisar la población en muy contadas ocasiones. Prefería estar en su templo o recorriendo el bosque del Monte Inari de norte a sur. Aquella tarde bajó por que necesitaba de algunas provisiones de bien fresco; verduras, especias, queso... Aunque vivía de una forma casi autosostenible, en ocasiones necesitaba un extra para su día a día. El zorro en siglos de aprendizaje había dominado el arte de la medicina natural. A él no le hacía falta, pero era un buen método con el que poder sacar recursos en intercambios o trabajos. Ya fuera dinero o víveres, lo que fuera para poder vivir. Ya caía el Sol cuando el demonio, en su disfraz mundano, había terminado sus tareas. Se disponía a ir de vuelta cuando sintió como unas gotas de agua helaban su coronilla. Pronto, en apenas unos segundos, el cielo rompería en llanto. Para él la lluvia no era un problema. Pero no quería que se mojaran unas hierbas secas que acababa de adquirir para preparar algunos engüentos. Una pequeña posada, antigua, a la salida de Kyoto era el único refugio a mano en el que se pudo cobijar. A pesar de haber pocas personas, el silencio se hizo aún más presente en cuanto Kazuo entró por la puerta. Las miradas indiscretas no se hicieron de esperar. Kazuo, acostumbrado a que su aspecto generase todo tipo de opiniones; tanto buenas como malas, saludó a la mesera con un gesto suave de cabeza ignorando al resto. No tuvo que quitarse sandalias, por que él siempre iba descalzo, y aún así, sus pies lucían impecables. Se dirigió hacia la mesa más alejada del local, una que daba a una de las ventanas. Segundos más tarde llegó la mesera. Una chica joven, de generosas proporciones y rostro dulce. ~ Buenas se...señor. Que le podemos ofrecer~ Decía esta con claro nerviosismo, abrumada por la belleza salvaje de Kazuo. - Tomaré sake.... Una botella por favor...- Le dijo con ese gesto estoico que tanto le caracterizaba. Esta se inclinó varias veces al tiempo que un "si señor, ahora mismo" se escapaba nervioso de sus labios rosados. Al darse la vuelta la joven Kazuo sonrió, no con mofa, si no con cierta ternura. En menos de lo que esperaba la joven le trajo la botella de sake acompañado de un vaso. El primer servicio se lo hizo ella, pero es resto fué el mismo Kazuo quien se servía a sí mismo.
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  • — mira estimado/a cuando yo era joven, era el príncipe de los dos de los mejores demonios de mí pueblo, yo odiaba el aprendizaje, pero si aprender a como crear caos y que el mundo humano se arrodille ante mis pies, aunque en ese tiempo era más serio y estricto ante mis padres, los cuales nunca volvieron después de un viaje, como típicos padres que te dirían que se iban a comprar cigarros y luego volvían. Ya quisieras que ese fuera el motivo.

    Pero más haya de eso todos me amaban, era popular entre los demonios y si no fuera por mis padres nunca hubiera tenido el puesto de rey
    — mira estimado/a cuando yo era joven, era el príncipe de los dos de los mejores demonios de mí pueblo, yo odiaba el aprendizaje, pero si aprender a como crear caos y que el mundo humano se arrodille ante mis pies, aunque en ese tiempo era más serio y estricto ante mis padres, los cuales nunca volvieron después de un viaje, como típicos padres que te dirían que se iban a comprar cigarros y luego volvían. Ya quisieras que ese fuera el motivo. Pero más haya de eso todos me amaban, era popular entre los demonios y si no fuera por mis padres nunca hubiera tenido el puesto de rey :STK-63:
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    FICHA
    Nombre: Akane Queen Ishtar
    Raza: Híbrida entre súcubo y ogresa
    Altura: 1.52 m (en humana y goblina) - 1.80 m (en ogresa demonio)
    Ocupación: Estudiante de primer año de secundaria

    Descripción Física
    Forma humana: Cabello largo, lacio, azul con reflejos púrpura. Piel pálida, ojos verdes.

    Transformación ogresa-demonio: Aumenta de tamaño y masa muscular, piel azulada, ojos rojos, cabello largo y blanco. Cuernos con manchas negras en la frente como un Oni. Usa una alabarda extremadamente pesada que solo ella puede levantar con una mano.

    Transformación goblina: Piel azulada con un tono púrpura, cabello blanco, ojos marrones (cambian a rojos cuando se pone seria), orejas grandes. Especialista en armas de fuego y trampas.

    Familia
    Madre: Yuna Queen – Ogresa, muy cariñosa con Akane, la consiente mucho. Heredó el carácter de su madre, Ayane.

    Madre: Sasha Ishtar – Sucubu, la consiente, pero también es más estricta.

    Abuela materna: Jennifer Queen – Reina ogresa, entrenó a Akane con métodos extremadamente duros. Entrenó también a sus hijas Yuna y Albedo con rigurosidad, lo que hizo que Akane le tuviera miedo al principio.

    Abuela materna (esposa de Jennifer): Ayane Ishtar Queen – Madre de Yuna, más comprensiva y cariñosa. Al igual que Yuna, consiente mucho a Akane.

    Tía: Albedo Queen Ishtar – Hermana de Yuna. Akane al ver los entrenamientos de Jennifer con Albedo, comenzó a creer en las historias sobre el infierno que su madre vivió al entrenar con ella.

    Personalidad
    Akane comenzó siendo una niña inocente y traviesa, siempre buscando aventuras desde una edad temprana. Su amor por los animales es profundo y ha mantenido este cariño hasta la actualidad.

    Tiene una debilidad por los postres y es una glotona por naturaleza. A menudo es molestada con la idea de que podría engordar, pero ella sabe que eso no sucederá, ya que su metabolismo cambia radicalmente cuando usa sus transformaciones. Gasta una gran cantidad de energía y calorías, por lo que necesita comer mucho para reponerse. Sin embargo, si no come lo suficiente, se debilita más rápido al transformarse.

    Su apetito es enorme y se enfurece cuando la molestan con su comida, especialmente si le roban la fresa de su pastel, lo que le provoca rabietas como una niña pequeña.

    Es coqueta y algo presumida con su aspecto, pero su forma de vestir varía según sus transformaciones:

    Forma humana: Viste con un vestido negro largo con encajes estilo lolita gótica, resaltando su elegancia y gusto por la moda refinada.

    Forma ogresa-demonio: Su estilo cambia completamente, adoptando un aire rebelde y agresivo. Usa una mini falda que expone más sus piernas, junto con una blusa blanca de botones que mete en su falda, pero que a veces ata para exponer su estómago, dándole un aire de delincuente juvenil. Aunque todavia le gustan las cosas lindas, en esta forma se avergüenza fácilmente cuando su lado sensible queda expuesto.

    Forma goblina: Aquí adopta un look más funcional y práctico, reflejando su amor por la mecánica. Usa pantalón y camiseta verde, guantes de trabajo y lentes para soldar, dándole la apariencia de una típica mecánica friki. En esta forma, su naturaleza traviesa aflora aún más, se emociona por todo, aunque lucha por parecer madura, lo que le resulta difícil debido a su innata curiosidad.

    A pesar de su apariencia refinada en su forma humana, Akane carga con el trauma de los entrenamientos infernales de su abuela Jennifer. Ha sobrevivido días enteros corriendo sin comida y esquivado hachas gigantes que solo eran el calentamiento. Cuando alguien le sugiere "alcanzar su máximo potencial", su expresión se vuelve vacía, y su respuesta suele ser un seco "Tch Tch." seguido de una mirada que deja claro que nadie más la hará pasar por otro infierno de entrenamiento.

    Aunque es fuerte y temeraria, sigue siendo la misma chica traviesa y apasionada de siempre, con un amor feroz por los pequeños placeres de la vida, especialmente la comida.

    Trasfondo
    Desde su nacimiento, Akane destacó por ser diferente. Como híbrida entre súcubo y ogresa, su crecimiento acelerado le permitió desarrollar una madurez temprana, pero sin perder su innata curiosidad y espíritu travieso. Desde pequeña, adoraba explorar su entorno, escapando de casa para embarcarse en pequeñas aventuras. Su amor por los animales fue algo que nunca cambió, viéndolos como compañeros de viaje en su aprendizaje del mundo.

    A medida que crecía, su herencia híbrida se manifestó en formas inesperadas. A los 8 años, desbloqueó su primera transformación: su forma de ogresa-demonio, la cual le otorgaba un poder descomunal, aumentando su tamaño y fuerza a niveles sobrehumanos. Sin embargo, esta transformación también aceleraba su envejecimiento aparente, haciéndola lucir como una joven de 15 años cuando en realidad seguía siendo una niña. Su abuela, Jennifer Queen, al ver su potencial, decidió entrenarla bajo métodos extremos, los mismos que había impuesto sobre su propia hija, Yuna.

    Aunque Akane tenía miedo de los métodos de entrenamiento infernales de Jennifer, aceptó someterse a ellos, creyendo que era el camino para hacerse más fuerte. Sin embargo, su entusiasmo la llevó a sobreentrenarse en secreto, lo que provocó que su cuerpo sufriera una involución drástica. Sin previo aviso, perdió el acceso a su forma de ogresa-demonio y quedó atrapada en una forma infantil de goblina, reducida a tan solo 80 cm de altura. Desesperada por recuperar su fuerza, Akane pasó por un periodo de frustración y autoevaluación. Fue en este tiempo que descubrió que, aunque había perdido su físico imponente, su inteligencia y capacidad analítica habían aumentado considerablemente.

    En su forma goblina, Akane se convirtió en una prodigio de la ingeniería de armas, desarrollando dispositivos avanzados y estrategias especializadas en trampas y armamento de fuego. Su abuela Jennifer, intrigada por este cambio, le propuso un desafío: si lograba golpearla en combate con una de sus armas, le enseñaría a recuperar sus transformaciones anteriores. Akane aceptó la apuesta y, en un momento crítico durante la batalla, logró evolucionar su forma goblina, aumentando su velocidad y precisión. En un acto de desesperación, canalizó energía en un arma dañada y provocó una explosión que impactó a Jennifer, cumpliendo con el reto.

    Como recompensa, Akane recuperó su forma humana, pero con un desarrollo físico más avanzado y una nueva perspectiva de sí misma. Ahora, con total control sobre sus transformaciones, aprendió a adaptar su estilo de combate a cada una de sus formas:

    En su forma ogresa-demonio, es un torbellino de fuerza bruta, resistiendo golpes que serían mortales para otros y usando una alabarda gigantesca con facilidad.

    En su forma goblina, es una estratega veloz y astuta, especializada en armas de fuego y trampas mecánicas.

    En su forma humana, es ágil y refinada, dominando el arte de la katana con precisión letal.

    A pesar de todos los cambios, Akane sigue siendo la misma chica traviesa y curiosa de antes, aunque ahora con una perspectiva más madura sobre la vida y el combate. Su amor por la comida y los postres es insaciable, y no soporta que alguien le robe la fresa de su pastel. Su actitud varía con cada transformación, pero en su esencia, sigue siendo una soñadora con un deseo insaciable de crecer y mejorar.
    FICHA Nombre: Akane Queen Ishtar Raza: Híbrida entre súcubo y ogresa Altura: 1.52 m (en humana y goblina) - 1.80 m (en ogresa demonio) Ocupación: Estudiante de primer año de secundaria Descripción Física Forma humana: Cabello largo, lacio, azul con reflejos púrpura. Piel pálida, ojos verdes. Transformación ogresa-demonio: Aumenta de tamaño y masa muscular, piel azulada, ojos rojos, cabello largo y blanco. Cuernos con manchas negras en la frente como un Oni. Usa una alabarda extremadamente pesada que solo ella puede levantar con una mano. Transformación goblina: Piel azulada con un tono púrpura, cabello blanco, ojos marrones (cambian a rojos cuando se pone seria), orejas grandes. Especialista en armas de fuego y trampas. Familia Madre: Yuna Queen – Ogresa, muy cariñosa con Akane, la consiente mucho. Heredó el carácter de su madre, Ayane. Madre: Sasha Ishtar – Sucubu, la consiente, pero también es más estricta. Abuela materna: Jennifer Queen – Reina ogresa, entrenó a Akane con métodos extremadamente duros. Entrenó también a sus hijas Yuna y Albedo con rigurosidad, lo que hizo que Akane le tuviera miedo al principio. Abuela materna (esposa de Jennifer): Ayane Ishtar Queen – Madre de Yuna, más comprensiva y cariñosa. Al igual que Yuna, consiente mucho a Akane. Tía: Albedo Queen Ishtar – Hermana de Yuna. Akane al ver los entrenamientos de Jennifer con Albedo, comenzó a creer en las historias sobre el infierno que su madre vivió al entrenar con ella. Personalidad Akane comenzó siendo una niña inocente y traviesa, siempre buscando aventuras desde una edad temprana. Su amor por los animales es profundo y ha mantenido este cariño hasta la actualidad. Tiene una debilidad por los postres y es una glotona por naturaleza. A menudo es molestada con la idea de que podría engordar, pero ella sabe que eso no sucederá, ya que su metabolismo cambia radicalmente cuando usa sus transformaciones. Gasta una gran cantidad de energía y calorías, por lo que necesita comer mucho para reponerse. Sin embargo, si no come lo suficiente, se debilita más rápido al transformarse. Su apetito es enorme y se enfurece cuando la molestan con su comida, especialmente si le roban la fresa de su pastel, lo que le provoca rabietas como una niña pequeña. Es coqueta y algo presumida con su aspecto, pero su forma de vestir varía según sus transformaciones: Forma humana: Viste con un vestido negro largo con encajes estilo lolita gótica, resaltando su elegancia y gusto por la moda refinada. Forma ogresa-demonio: Su estilo cambia completamente, adoptando un aire rebelde y agresivo. Usa una mini falda que expone más sus piernas, junto con una blusa blanca de botones que mete en su falda, pero que a veces ata para exponer su estómago, dándole un aire de delincuente juvenil. Aunque todavia le gustan las cosas lindas, en esta forma se avergüenza fácilmente cuando su lado sensible queda expuesto. Forma goblina: Aquí adopta un look más funcional y práctico, reflejando su amor por la mecánica. Usa pantalón y camiseta verde, guantes de trabajo y lentes para soldar, dándole la apariencia de una típica mecánica friki. En esta forma, su naturaleza traviesa aflora aún más, se emociona por todo, aunque lucha por parecer madura, lo que le resulta difícil debido a su innata curiosidad. A pesar de su apariencia refinada en su forma humana, Akane carga con el trauma de los entrenamientos infernales de su abuela Jennifer. Ha sobrevivido días enteros corriendo sin comida y esquivado hachas gigantes que solo eran el calentamiento. Cuando alguien le sugiere "alcanzar su máximo potencial", su expresión se vuelve vacía, y su respuesta suele ser un seco "Tch Tch." seguido de una mirada que deja claro que nadie más la hará pasar por otro infierno de entrenamiento. Aunque es fuerte y temeraria, sigue siendo la misma chica traviesa y apasionada de siempre, con un amor feroz por los pequeños placeres de la vida, especialmente la comida. Trasfondo Desde su nacimiento, Akane destacó por ser diferente. Como híbrida entre súcubo y ogresa, su crecimiento acelerado le permitió desarrollar una madurez temprana, pero sin perder su innata curiosidad y espíritu travieso. Desde pequeña, adoraba explorar su entorno, escapando de casa para embarcarse en pequeñas aventuras. Su amor por los animales fue algo que nunca cambió, viéndolos como compañeros de viaje en su aprendizaje del mundo. A medida que crecía, su herencia híbrida se manifestó en formas inesperadas. A los 8 años, desbloqueó su primera transformación: su forma de ogresa-demonio, la cual le otorgaba un poder descomunal, aumentando su tamaño y fuerza a niveles sobrehumanos. Sin embargo, esta transformación también aceleraba su envejecimiento aparente, haciéndola lucir como una joven de 15 años cuando en realidad seguía siendo una niña. Su abuela, Jennifer Queen, al ver su potencial, decidió entrenarla bajo métodos extremos, los mismos que había impuesto sobre su propia hija, Yuna. Aunque Akane tenía miedo de los métodos de entrenamiento infernales de Jennifer, aceptó someterse a ellos, creyendo que era el camino para hacerse más fuerte. Sin embargo, su entusiasmo la llevó a sobreentrenarse en secreto, lo que provocó que su cuerpo sufriera una involución drástica. Sin previo aviso, perdió el acceso a su forma de ogresa-demonio y quedó atrapada en una forma infantil de goblina, reducida a tan solo 80 cm de altura. Desesperada por recuperar su fuerza, Akane pasó por un periodo de frustración y autoevaluación. Fue en este tiempo que descubrió que, aunque había perdido su físico imponente, su inteligencia y capacidad analítica habían aumentado considerablemente. En su forma goblina, Akane se convirtió en una prodigio de la ingeniería de armas, desarrollando dispositivos avanzados y estrategias especializadas en trampas y armamento de fuego. Su abuela Jennifer, intrigada por este cambio, le propuso un desafío: si lograba golpearla en combate con una de sus armas, le enseñaría a recuperar sus transformaciones anteriores. Akane aceptó la apuesta y, en un momento crítico durante la batalla, logró evolucionar su forma goblina, aumentando su velocidad y precisión. En un acto de desesperación, canalizó energía en un arma dañada y provocó una explosión que impactó a Jennifer, cumpliendo con el reto. Como recompensa, Akane recuperó su forma humana, pero con un desarrollo físico más avanzado y una nueva perspectiva de sí misma. Ahora, con total control sobre sus transformaciones, aprendió a adaptar su estilo de combate a cada una de sus formas: En su forma ogresa-demonio, es un torbellino de fuerza bruta, resistiendo golpes que serían mortales para otros y usando una alabarda gigantesca con facilidad. En su forma goblina, es una estratega veloz y astuta, especializada en armas de fuego y trampas mecánicas. En su forma humana, es ágil y refinada, dominando el arte de la katana con precisión letal. A pesar de todos los cambios, Akane sigue siendo la misma chica traviesa y curiosa de antes, aunque ahora con una perspectiva más madura sobre la vida y el combate. Su amor por la comida y los postres es insaciable, y no soporta que alguien le robe la fresa de su pastel. Su actitud varía con cada transformación, pero en su esencia, sigue siendo una soñadora con un deseo insaciable de crecer y mejorar.
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  • —La nueva vida de Hank tenia dos caras nuevas:La primera era esforzarce dia a dia para ser un mejor padre y esposo,cometiendo sus faltas pero arreglándolas gracias a su dedicacion y sus constantes aprendizajes de la vida domestica y la segunda,durante cortos lapsos de tiempo,era usar esos minutos libres para "recompensarse" junto con su esposa—
    —La nueva vida de Hank tenia dos caras nuevas:La primera era esforzarce dia a dia para ser un mejor padre y esposo,cometiendo sus faltas pero arreglándolas gracias a su dedicacion y sus constantes aprendizajes de la vida domestica y la segunda,durante cortos lapsos de tiempo,era usar esos minutos libres para "recompensarse" junto con su esposa—
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