— Puedes acercarte no voy a morderte, pero es lamentable que hayas tenido la dicha de ver este escenario « ya no puedo dejarte ir » ¿entiendes? No es algo personal, es instinto básico del depredador o mi nombre ganará fama, nadie quiere eso. — Camino por encima del charco sangriento, sus botas empañadas desfilan un largo camino ante el último visitante, el guerrero curtido con la espada elevada intenta desesperadamente encontrar un punto muerto, un hoyo donde meterse y huir.
La información tiene que llegar, debe salir y advertir sobre el traidor.
Pero no llega lejos, pues todo lo que toca se contamina, comenzando por explotar los globos oculares, un éxtasis lo absorbió como una ráfaga eléctrica recorriendo cada parte de su sistema nervioso. El teatro del buen aventurero se había terminado, danzaba alrededor del cuerpo roído por la corrupción donde aquellos parásitos se alimentaban de su piel.
El grito desgarrador asolo toda la zona y se fusiono con el viento en un apropiado silencio nocturno. Ni un rastro, huella o evidencia de su cena.
— Puedes acercarte no voy a morderte, pero es lamentable que hayas tenido la dicha de ver este escenario « ya no puedo dejarte ir » ¿entiendes? No es algo personal, es instinto básico del depredador o mi nombre ganará fama, nadie quiere eso. — Camino por encima del charco sangriento, sus botas empañadas desfilan un largo camino ante el último visitante, el guerrero curtido con la espada elevada intenta desesperadamente encontrar un punto muerto, un hoyo donde meterse y huir.
La información tiene que llegar, debe salir y advertir sobre el traidor.
Pero no llega lejos, pues todo lo que toca se contamina, comenzando por explotar los globos oculares, un éxtasis lo absorbió como una ráfaga eléctrica recorriendo cada parte de su sistema nervioso. El teatro del buen aventurero se había terminado, danzaba alrededor del cuerpo roído por la corrupción donde aquellos parásitos se alimentaban de su piel.
El grito desgarrador asolo toda la zona y se fusiono con el viento en un apropiado silencio nocturno. Ni un rastro, huella o evidencia de su cena.
Las famosas minas pantanosas, un sitio lleno de minerales exóticos que se encuentran custodiados por un ecosistema hostil. Según varios habitantes de las zonas circundantes, solo los grupos grandes de aventureros tienen la posibilidad de sobrevivir a tan riesgoso entorno, pero, para una herrera desesperada, no había ni montaña tan alta, ni mazmorra tan peligrosa que la detuviera.
──── ... Sigh~ ────
Armada con su mejor equipo, se adentro lentamente en la entrada atascada de carteles de advertencia. Ella, nerviosa e insegura, avanzó obligada por su necesidad, sosteniendo su gran espada a la espera de los peligros.
· · ─ ·𖥸· ─ · ·
𝗞𝗶𝘆𝗼 : 𝗞𝗶𝘆𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗨𝗻𝗶𝘃𝗲𝗿𝘀𝗼 𝟬
Las famosas minas pantanosas, un sitio lleno de minerales exóticos que se encuentran custodiados por un ecosistema hostil. Según varios habitantes de las zonas circundantes, solo los grupos grandes de aventureros tienen la posibilidad de sobrevivir a tan riesgoso entorno, pero, para una herrera desesperada, no había ni montaña tan alta, ni mazmorra tan peligrosa que la detuviera.
──── ... Sigh~ ────
Armada con su mejor equipo, se adentro lentamente en la entrada atascada de carteles de advertencia. Ella, nerviosa e insegura, avanzó obligada por su necesidad, sosteniendo su gran espada a la espera de los peligros.
· · ─ ·𖥸· ─ · ·
𝗞𝗶𝘆𝗼 : 𝗞𝗶𝘆𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗨𝗻𝗶𝘃𝗲𝗿𝘀𝗼 𝟬
Jajajajaja
Los humanos además de pequeños son muy graciosos y hasta me parecen adorables, creen que tener un título los convierte en algo.
¿Aventureros? ¿Héroes? ¿Soldados de élite? Por favor solo se engañan a sí mismos para no aceptar la realidad sobre lo débiles y patéticos que son
Admito que si entrenan y se esfuerzan pueden matar ogros y dragones pero ¿Un demonio? Jamás serían capaces de derrotar a un demonio con lo frágiles que son sus cuerpos.
Si ven a un demonio mejor rindanse y tengan una muerte sin dolor jajajaja
Jajajajaja
Los humanos además de pequeños son muy graciosos y hasta me parecen adorables, creen que tener un título los convierte en algo.
¿Aventureros? ¿Héroes? ¿Soldados de élite? Por favor solo se engañan a sí mismos para no aceptar la realidad sobre lo débiles y patéticos que son
Admito que si entrenan y se esfuerzan pueden matar ogros y dragones pero ¿Un demonio? Jamás serían capaces de derrotar a un demonio con lo frágiles que son sus cuerpos.
Si ven a un demonio mejor rindanse y tengan una muerte sin dolor jajajaja
Dentro de las peligrosas catacumbas perdidas, un grupo de aventureros busca desesperadamente algo que yace en su interior ¿Una magia? ¿Un poderoso arma? ¿Una riqueza invaluable? Quien sabe, pero algo estaba seguro y era que aquel objeto era único, necesario y que los aventureros morían por obtener.
Dentro de las peligrosas catacumbas perdidas, un grupo de aventureros busca desesperadamente algo que yace en su interior ¿Una magia? ¿Un poderoso arma? ¿Una riqueza invaluable? Quien sabe, pero algo estaba seguro y era que aquel objeto era único, necesario y que los aventureros morían por obtener.
Tipo
Individual
Líneas
Cualquier línea
Estado
Disponible
5
0
turnos
0
maullidos
Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
⫸ Edad: 20 (Por una "bendición", está maldita a no envejecer más).
⫸ Sexo: Femenino
⫸ Género: Femenino
⫸ Orientación sexual/romántica: Heterosexual
⫸ Estatura: 158 cm
⫸ Etnicidad: Da un aire de mezcla europea, inglesa y nórdica.
⫸ Mythos: Su tierra natal tiene una mezcla particular entre mitología nórdica, griega y romana.
⫸ Oficio: Dame (caballero, pero mujer) y aventurera.
⫸ Personalidad: Elizabeth es tranquila. Socialmente incómoda, pero se acopla fácil a las personas. Es un alma dulce, gentil, amorosa y algo maternal. Esperando un hombre que la complemente. Alguien a quien apoyar, pero seguro de sí mismo. Valiente, que sepa tomar decisiones y sabe lo que quiere. Puede tener la mente en las nubes, y es una romántica apasionada. Es tan melosa y cariñosa, como lo es erótica y ardiente por su pareja.
⫸ Talentos: Canta precioso, sabe bailar bien, y es una excelente cocinera. Algo necesario como aventurera, pero también por su inmenso apetito. Ella cree que proviene como efecto secundario de su fuerza titánica.
⫸ Temores y debilidades: LOS HOMBRES. Tiene muchos problemas con ellos. Ya sea por su voluptuoso cuerpo, o simplemente es pésima al conocer gente nueva. Le tiene miedo al mar profundo y a algunos insectos. Motor fino, su fuerza es tanta que puede romper cosas con tanta facilidad. Es muy apegada emocionalmente, y hasta cierto punto, celosa. Piensa demasiado bien de las personas.
⫸Resumen de su pasado⫷
Elizabeth siempre quiso ser un héroe.
A los 16 años, se juntó con un grupo de aventureros para vencer a La Emperatriz del Vacío y salvar a su reino.
En el encuentro final contra la Emperatriz, solo Elizabeth llegó con vida. Llena de energía... perdió a su grupo, no pudo salvarlos.
Cegada en dolor e ira, asesina a la Emperatriz del Vacío ella sola.
Exhausta, los dioses la "bendijeron" con eternidad y juventud eterna.
Ella lo ve como una cruel broma y maldición, ya que probablemente nunca volverá a ver a sus amigos...
A pesar de ser admirada y condecorada por su reino. Ella decide viajar por varias tierras, en busca de un nuevo comienzo. Y cumplir la promesa hecha a su mejor amiga, que perdió en esa última batalla: "¡Enamórate, cásate, ten una familia, cuéntale nuestra historia a tus hijos!"
⫸ ELIZABETH AIGIS ⫷
⫸ THE SILVER MAIDEN ⫷
⫸ Edad: 20 (Por una "bendición", está maldita a no envejecer más).
⫸ Sexo: Femenino
⫸ Género: Femenino
⫸ Orientación sexual/romántica: Heterosexual
⫸ Estatura: 158 cm
⫸ Etnicidad: Da un aire de mezcla europea, inglesa y nórdica.
⫸ Mythos: Su tierra natal tiene una mezcla particular entre mitología nórdica, griega y romana.
⫸ Oficio: Dame (caballero, pero mujer) y aventurera.
⫸ Personalidad: Elizabeth es tranquila. Socialmente incómoda, pero se acopla fácil a las personas. Es un alma dulce, gentil, amorosa y algo maternal. Esperando un hombre que la complemente. Alguien a quien apoyar, pero seguro de sí mismo. Valiente, que sepa tomar decisiones y sabe lo que quiere. Puede tener la mente en las nubes, y es una romántica apasionada. Es tan melosa y cariñosa, como lo es erótica y ardiente por su pareja.
⫸ Talentos: Canta precioso, sabe bailar bien, y es una excelente cocinera. Algo necesario como aventurera, pero también por su inmenso apetito. Ella cree que proviene como efecto secundario de su fuerza titánica.
⫸ Temores y debilidades: LOS HOMBRES. Tiene muchos problemas con ellos. Ya sea por su voluptuoso cuerpo, o simplemente es pésima al conocer gente nueva. Le tiene miedo al mar profundo y a algunos insectos. Motor fino, su fuerza es tanta que puede romper cosas con tanta facilidad. Es muy apegada emocionalmente, y hasta cierto punto, celosa. Piensa demasiado bien de las personas.
⫸Resumen de su pasado⫷
Elizabeth siempre quiso ser un héroe.
A los 16 años, se juntó con un grupo de aventureros para vencer a La Emperatriz del Vacío y salvar a su reino.
En el encuentro final contra la Emperatriz, solo Elizabeth llegó con vida. Llena de energía... perdió a su grupo, no pudo salvarlos.
Cegada en dolor e ira, asesina a la Emperatriz del Vacío ella sola.
Exhausta, los dioses la "bendijeron" con eternidad y juventud eterna.
Ella lo ve como una cruel broma y maldición, ya que probablemente nunca volverá a ver a sus amigos...
A pesar de ser admirada y condecorada por su reino. Ella decide viajar por varias tierras, en busca de un nuevo comienzo. Y cumplir la promesa hecha a su mejor amiga, que perdió en esa última batalla: "¡Enamórate, cásate, ten una familia, cuéntale nuestra historia a tus hijos!"
𝗚𝗘𝗡𝗘𝗥𝗔𝗟 𝗥𝗔𝗗𝗔𝗛𝗡 ˢᵗᵃʳˢᶜᵒᵘʳᵍᵉDrizz WhirlpoolOwen WeekesJero Rael 💀SealedDrogo Hitosaki [En el climax de la batalla contra los heraldos de Alhoon. Un solo heraldo queda de pie. Más fuerte que los otros ahora que ha absorbido al resto. El grupo de aventureros toma la ventaja. Sin embargo las habilidades regenerativas de esta copia del temible lyche. Hacen que hasta el más letal ataque sólo lo retrase por segundos]
-¿Eso es todo?. Vámos. Pueden hacerlo mejor. Diviertanme más. *Sonríe maquiavélicamente mientras su piel vuelve a regenerarse* -Cuándo por fin se den por vencidos lo sabré. Miraré sus rostros de pavor y me alimentaré de su miedo.
[Starscourge09] [specter_gold_magician_349] [Ghostly_Singer_Spectrum] [Jeroaberration0] [fable_ivory_hippo_129] [En el climax de la batalla contra los heraldos de Alhoon. Un solo heraldo queda de pie. Más fuerte que los otros ahora que ha absorbido al resto. El grupo de aventureros toma la ventaja. Sin embargo las habilidades regenerativas de esta copia del temible lyche. Hacen que hasta el más letal ataque sólo lo retrase por segundos]
-¿Eso es todo?. Vámos. Pueden hacerlo mejor. Diviertanme más. *Sonríe maquiavélicamente mientras su piel vuelve a regenerarse* -Cuándo por fin se den por vencidos lo sabré. Miraré sus rostros de pavor y me alimentaré de su miedo.
────Ey, adoro las excursiones. Hay tantas cosas maravillosas por conocer... traje la cámara conmigo para inmortalizar esos paisajes que podré ver cuando lleguemos al mirador de la montaña. Escuché que desde ahí pueden verse las nubes cubriendo todo el valle y que en el pueblito van a arrojar lámparas de cantoya por la fiesta que se celebra esta noche. Creo que no podrán culparme si no deseo volver al autobús. Aunque para eso primero tengo que sobrevivir a la caminata que queda por delante. Mi espíritu aventurero y mis piernas no siempre trabajan en equipo.
────Ey, adoro las excursiones. Hay tantas cosas maravillosas por conocer... traje la cámara conmigo para inmortalizar esos paisajes que podré ver cuando lleguemos al mirador de la montaña. Escuché que desde ahí pueden verse las nubes cubriendo todo el valle y que en el pueblito van a arrojar lámparas de cantoya por la fiesta que se celebra esta noche. Creo que no podrán culparme si no deseo volver al autobús. Aunque para eso primero tengo que sobrevivir a la caminata que queda por delante. Mi espíritu aventurero y mis piernas no siempre trabajan en equipo.
14
3
turnos
0
maullidos
Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
****Edad del Caos.****
"El Ángel con Rostro Humano"
Habían pasado varios meses desde que Yen y Onix conocieron a los llamados héroes. Durante ese tiempo, ambos aventureros comenzaron a hacerse cada vez más famosos en distintas regiones del reino de Ozma. Siempre aparecían ayudando caravanas, defendiendo aldeas de monstruos o resolviendo problemas que nadie más podía enfrentar. La gente comenzó a admirarlos rápidamente, sobre todo en los territorios que habían sido liberados hacía muchos años, donde las nuevas generaciones jamás vivieron la esclavitud de los Elunai y solo conocían la guerra que Ozma mantenía desde hacía décadas.
Sin embargo, mientras su fama crecía, también comenzaron a cambiar ciertas cosas dentro del reino. En algunos pueblos la gente empezó a desconfiar de Ozma. Surgieron rumores sobre abusos de su ejército, sobre ciudades explotadas para mantener la guerra y sobre cómo el supuesto libertador en realidad solo deseaba convertirse en rey de un mundo destruido. Al principio parecían simples comentarios aislados, pero poco a poco comenzaron a aparecer grupos organizados que hablaban abiertamente de rebelión.
Yen no prestó demasiada atención a esos rumores. Para ella, la guerra había durado tanto tiempo que era normal que algunas personas estuvieran cansadas o tuvieran miedo. Por otro lado, confiaba en los héroes, admiraba el valor de ambos al arriesgar sus vidas sin poseer un poder monstruoso como el suyo o el de Ozma.
Onix, en cambio, comenzó a sospechar, había algo extraño en el patrón de aquellas revueltas. Los rumores y el resentimiento siempre aparecían en lugares donde los héroes habían estado antes. Nunca ocurría en territorios recién liberados, solo en regiones donde la gente llevaba generaciones viviendo en paz. Onix comenzó a investigar por su cuenta sin decirle nada a Yen, pues sabía que ella jamás aceptaría tan fácilmente que aquellos dos pudieran estar involucrados en algo así.
Aprovechando una misión especial que debía realizar lejos del castillo, Onix decidió seguir el rastro de los héroes en secreto. Antes de partir habló únicamente con algunos soldados de absoluta confianza y les pidió que, si algo llegaba a ocurrirle, buscaran a Yen de inmediato. Después de eso desapareció, pasaron días, luego semanas y Onix jamás regresó.
Yen comenzó a inquietarse cuando la misión que debía durar poco tiempo se extendió demasiado. Finalmente, los soldados que conocían la investigación secreta de Onix decidieron hablar con ella, aunque fueron cuidadosos al explicar lo ocurrido. No mencionaron directamente a los héroes, temiendo que Yen no les creyera. Solo le dijeron que Onix seguía el rastro de un grupo que se hacía pasar por héroes y que esos individuos poseían poderes extraños.
Eso bastó para que Yen partiera de inmediato, acompañada por un pequeño escuadrón, recorrió varias regiones siguiendo las pistas dejadas por Onix. La búsqueda duró semanas hasta que finalmente llegaron a las ruinas de una antigua ciudad destruida siglos atrás por los propios Elunai como castigo contra una rebelión. El lugar estaba cubierto de ceniza, edificios derrumbados, pero con estatuas de los Dioses aun en pie. Yen reconoció aquel sitio al instante y eso la incomodó, porque entendió que alguien había elegido ese lugar deliberadamente.
Entonces apareció Asuna. Yen al inicio se alegró de verla, pensando que quizás había encontrado a Onix o descubierto algo importante, pero rápidamente notó que algo estaba mal. Asuna no sonreía como siempre y la presión mágica que desprendía no se parecía a nada humano. Antes de que Yen pudiera preguntarle algo, Asuna la atacó directamente. Yen apenas logró bloquear el golpe y la explosión destruyó parte de las ruinas cercanas.
En ese instante comprendió que aquello no era normal. Asuna jamás debió poseer semejante poder. La pelea comenzó de inmediato y Asuna dejó de contenerse. Un halo apareció sobre su cabeza mientras alas hechas de maná emergían de su espalda. Su presencia cambió por completo y Yen finalmente entendió por qué aquella energía le resultaba familiar. Creyó que el ser alado contra el que había peleado años atrás había tomado la apariencia de Asuna después de matarla. Esa idea la enfureció y confundió al mismo tiempo, porque frente a ella seguía viendo el rostro de alguien a quien admiraba.
Asuna tampoco estaba tranquila. Ella esperaba encontrarse con un monstruo, con la hija del supuesto Rey Demonio, pero en lugar de eso veía a alguien desesperada por encontrar a su amiga desaparecida. Aun así no dudó, porque estaba convencida de que Yen y Ozma eran una amenaza para el mundo.
El combate se volvió cada vez más violento. Yen peleaba intentando entender qué ocurría mientras Asuna luchaba directamente para matarla. Varias veces Yen le exigió que le dijera qué había hecho con la verdadera Asuna, lo que solo provocó más dudas en la heroína al darse cuenta de que Yen realmente creía que ella era otra persona usando ese cuerpo.
Finalmente Asuna utilizó la magia de sellado, cuando el hechizo impactó, Yen sintió algo que jamás había experimentado. No fue dolor físico, sino vacío. Por primera vez sintió que su conexión con el poder primordial era arrancada violentamente de su existencia. El mundo pareció apagarse durante un instante y su cuerpo perdió fuerzas de inmediato.
Ese momento aterró a Yen, porque nunca antes había sentido verdadera debilidad. Asuna, al ver que la técnica funcionaba, confirmó que las enseñanzas de los Dioses eran ciertas. Yen realmente estaba conectada con algo prohibido. La batalla acababa de cambiar por completo.
****Edad del Caos.****
"El Ángel con Rostro Humano"
Habían pasado varios meses desde que Yen y Onix conocieron a los llamados héroes. Durante ese tiempo, ambos aventureros comenzaron a hacerse cada vez más famosos en distintas regiones del reino de Ozma. Siempre aparecían ayudando caravanas, defendiendo aldeas de monstruos o resolviendo problemas que nadie más podía enfrentar. La gente comenzó a admirarlos rápidamente, sobre todo en los territorios que habían sido liberados hacía muchos años, donde las nuevas generaciones jamás vivieron la esclavitud de los Elunai y solo conocían la guerra que Ozma mantenía desde hacía décadas.
Sin embargo, mientras su fama crecía, también comenzaron a cambiar ciertas cosas dentro del reino. En algunos pueblos la gente empezó a desconfiar de Ozma. Surgieron rumores sobre abusos de su ejército, sobre ciudades explotadas para mantener la guerra y sobre cómo el supuesto libertador en realidad solo deseaba convertirse en rey de un mundo destruido. Al principio parecían simples comentarios aislados, pero poco a poco comenzaron a aparecer grupos organizados que hablaban abiertamente de rebelión.
Yen no prestó demasiada atención a esos rumores. Para ella, la guerra había durado tanto tiempo que era normal que algunas personas estuvieran cansadas o tuvieran miedo. Por otro lado, confiaba en los héroes, admiraba el valor de ambos al arriesgar sus vidas sin poseer un poder monstruoso como el suyo o el de Ozma.
Onix, en cambio, comenzó a sospechar, había algo extraño en el patrón de aquellas revueltas. Los rumores y el resentimiento siempre aparecían en lugares donde los héroes habían estado antes. Nunca ocurría en territorios recién liberados, solo en regiones donde la gente llevaba generaciones viviendo en paz. Onix comenzó a investigar por su cuenta sin decirle nada a Yen, pues sabía que ella jamás aceptaría tan fácilmente que aquellos dos pudieran estar involucrados en algo así.
Aprovechando una misión especial que debía realizar lejos del castillo, Onix decidió seguir el rastro de los héroes en secreto. Antes de partir habló únicamente con algunos soldados de absoluta confianza y les pidió que, si algo llegaba a ocurrirle, buscaran a Yen de inmediato. Después de eso desapareció, pasaron días, luego semanas y Onix jamás regresó.
Yen comenzó a inquietarse cuando la misión que debía durar poco tiempo se extendió demasiado. Finalmente, los soldados que conocían la investigación secreta de Onix decidieron hablar con ella, aunque fueron cuidadosos al explicar lo ocurrido. No mencionaron directamente a los héroes, temiendo que Yen no les creyera. Solo le dijeron que Onix seguía el rastro de un grupo que se hacía pasar por héroes y que esos individuos poseían poderes extraños.
Eso bastó para que Yen partiera de inmediato, acompañada por un pequeño escuadrón, recorrió varias regiones siguiendo las pistas dejadas por Onix. La búsqueda duró semanas hasta que finalmente llegaron a las ruinas de una antigua ciudad destruida siglos atrás por los propios Elunai como castigo contra una rebelión. El lugar estaba cubierto de ceniza, edificios derrumbados, pero con estatuas de los Dioses aun en pie. Yen reconoció aquel sitio al instante y eso la incomodó, porque entendió que alguien había elegido ese lugar deliberadamente.
Entonces apareció Asuna. Yen al inicio se alegró de verla, pensando que quizás había encontrado a Onix o descubierto algo importante, pero rápidamente notó que algo estaba mal. Asuna no sonreía como siempre y la presión mágica que desprendía no se parecía a nada humano. Antes de que Yen pudiera preguntarle algo, Asuna la atacó directamente. Yen apenas logró bloquear el golpe y la explosión destruyó parte de las ruinas cercanas.
En ese instante comprendió que aquello no era normal. Asuna jamás debió poseer semejante poder. La pelea comenzó de inmediato y Asuna dejó de contenerse. Un halo apareció sobre su cabeza mientras alas hechas de maná emergían de su espalda. Su presencia cambió por completo y Yen finalmente entendió por qué aquella energía le resultaba familiar. Creyó que el ser alado contra el que había peleado años atrás había tomado la apariencia de Asuna después de matarla. Esa idea la enfureció y confundió al mismo tiempo, porque frente a ella seguía viendo el rostro de alguien a quien admiraba.
Asuna tampoco estaba tranquila. Ella esperaba encontrarse con un monstruo, con la hija del supuesto Rey Demonio, pero en lugar de eso veía a alguien desesperada por encontrar a su amiga desaparecida. Aun así no dudó, porque estaba convencida de que Yen y Ozma eran una amenaza para el mundo.
El combate se volvió cada vez más violento. Yen peleaba intentando entender qué ocurría mientras Asuna luchaba directamente para matarla. Varias veces Yen le exigió que le dijera qué había hecho con la verdadera Asuna, lo que solo provocó más dudas en la heroína al darse cuenta de que Yen realmente creía que ella era otra persona usando ese cuerpo.
Finalmente Asuna utilizó la magia de sellado, cuando el hechizo impactó, Yen sintió algo que jamás había experimentado. No fue dolor físico, sino vacío. Por primera vez sintió que su conexión con el poder primordial era arrancada violentamente de su existencia. El mundo pareció apagarse durante un instante y su cuerpo perdió fuerzas de inmediato.
Ese momento aterró a Yen, porque nunca antes había sentido verdadera debilidad. Asuna, al ver que la técnica funcionaba, confirmó que las enseñanzas de los Dioses eran ciertas. Yen realmente estaba conectada con algo prohibido. La batalla acababa de cambiar por completo.
Chris Black Tras haber reclutado a un nuevo aliado. Bianca le pide al mercenario aventurero que le acompañe en una incursión presuntamente riesgosa. Conseguir un mapa que contenga información acerca de los diferentes planos que se encuentran en el vasto multiverso. ¿Con qué propósito?. Determinar de una vez por todas en que plano esconde Alhoon su filacteria. Y así idear una estrategia para terminar con el lyche de una vez por todas.
[echo_fuchsia_zebra_170] Tras haber reclutado a un nuevo aliado. Bianca le pide al mercenario aventurero que le acompañe en una incursión presuntamente riesgosa. Conseguir un mapa que contenga información acerca de los diferentes planos que se encuentran en el vasto multiverso. ¿Con qué propósito?. Determinar de una vez por todas en que plano esconde Alhoon su filacteria. Y así idear una estrategia para terminar con el lyche de una vez por todas.
Tipo
Individual
Líneas
Cualquier línea
Estado
Disponible
4
43
turnos
0
maullidos
Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
La guerra había cambiado, eso era algo que incluso los Ogros y Kijins podían sentir. Durante semanas enteras no hubo ataques importantes,
ni tampoco ejércitos Elunai usando a otras razas para combatir. Los templos no movilizaban inquisidores, ni siquiera monstruos alterados por los Dioses.
Los Kijins celebraban aquello como una victoria en las fortalezas improvisadas y ciudades conquistadas corría el alcohol. Los guerreros reían, algunos incluso comenzaban a hablar de un posible final para la guerra.
-¡Los Dioses finalmente se escondieron!
-¡Temen al gran Ozma!
-¡La princesa del Caos los hizo retroceder!
Los soldados gritaban entre risas mientras golpeaban las mesas, pero Ozma no compartía aquella tranquilidad, desde lo alto del Castillo de la Ruina, observaba el horizonte en silencio, sus ojos rojos permanecían fijos en el cielo mientras pensaba y analizaba, porque algo no encajaba. Los seres alados, aquellos dos guerreros no habían vuelto a aparecer y eso era precisamente lo que le preocupaba.
-Si poseen armas así… ¿por qué no las usan? -Murmuraba.
Aquellas criaturas no eran simples soldados, habían logrado enfrentarlo directamente e incluso obligarlo a esforzarse. No tenía sentido que los Dioses escondieran un poder semejante.
A menos que… Estuvieran preparando algo más. Ozma cerró lentamente los ojos, por primera vez en mucho tiempo sintió una sensación incómoda, no era miedo, era incertidumbre y eso era peor.
Muy lejos del castillo, completamente ajenas a aquellos pensamientos, Yen y Onix aprovechaban las semanas de calma. El pequeño pueblo fronterizo estaba lleno de vida, mercaderes recorrían las calles, niños corrían entre puestos de comida, la música sonaba suavemente desde una taberna cercana.
Yen observaba todo con cierta tranquilidad, aquellos lugares eran precisamente la razón por la que había peleado durante tantos años.
-Es raro ver gente sonriendo- *Comentó Onix mientras mordía una fruta.*
*Yen soltó una pequeña risa.* -Supongo que eso significa que no lo hemos hecho tan mal.
La gente del pueblo las reconocía, algunos saludaban a Yen con respeto, otros incluso inclinaban ligeramente la cabeza.
No la llamaban monstruo, aquí no. Aquí todavía la recordaban como una libertadora pero entonces se escucharon gritos emocionados desde la entrada principal del pueblo. Una caravana dañada acababa de llegar, los mercaderes estaban heridos, las ruedas de algunos carruajes estaban destruidas y delante de ellos caminaban dos jóvenes aventureros.
Un chico rubio con espada y una joven de capa azul. La gente comenzó a reunirse rápidamente.
-Son ellos!
-¡Los héroes!
-¡Salvaron la caravana!
-¡Derrotaron a los monstruos del bosque!
Los aldeanos los rodearon llenos de admiración y entonces los dos héroes vieron a Yen. El aire se congeló, sus sonrisas desaparecieron apenas un instante porque reconocieron inmediatamente a la joven de piel verde; La hija del Monstruo.
La guerrera que había luchado junto a Ozma contra ellos. Por puro instinto, ambos estuvieron a punto de retroceder. El héroe incluso tensó ligeramente la mano cerca de su espada.
-¿Qué hace ella aquí…? *Pensó.
La heroína sintió sudor frío recorrerle la espalda, si los descubría todo terminaría ahí mismo, pero antes de que pudieran reaccionar, Onix caminó hacia ellos con total naturalidad.
-¿Ustedes son los aventureros del pueblo vecino?- *Preguntó con curiosidad.
*Los dos quedaron inmóviles, Onix inclinó un poco la cabeza.* -Escuchamos rumores sobre ustedes cuando veníamos hacia acá. Dijeron que salvaron varias caravanas.
Los héroes intercambiaron miradas, dudaron por unos instantes, pero negar aquello ahora sería sospechoso.
-S-Sí…- *Respondió finalmente el chico rubio.*
-Solo hicimos lo que cualquiera haría.
Entonces Yen se acercó y ambos sintieron una presión terrible recorrer sus cuerpos, instintivamente prepararon mana dentro de sus cuerpos, esperando ser descubiertos pero Yen simplemente sonrió levemente.
-Escuché que ayudaron a mucha gente. Eso fue admirable.- *Comento Yen de forma casual.
Hubo un momento de silencio, los héroes no entendían, la miraron fijamente esperando alguna reacción, alguna señal pero no había nada, ningún reconocimiento ni hostilidad, nada
Entonces comprendieron algo aterrador, ella no podía sentirlos, la heroína abrió ligeramente los ojos. Durante la batalla, Yen había percibido inmediatamente la energía divina pero ahora no reaccionaba en absoluto. El héroe relajó lentamente los hombros.
Mientras tanto, Yen seguía observándolos con curiosidad genuina.
-Así que ustedes son los nuevos héroes de los que todos hablan…- *La pareja sonrió con cierta tensión y por primera vez desde que comenzó aquella misión comprendieron que podían acercarse a la hija del Monstruo sin ser descubiertos.
****Edad del Caos.****
"Encuentro inesperado"
La guerra había cambiado, eso era algo que incluso los Ogros y Kijins podían sentir. Durante semanas enteras no hubo ataques importantes,
ni tampoco ejércitos Elunai usando a otras razas para combatir. Los templos no movilizaban inquisidores, ni siquiera monstruos alterados por los Dioses.
Los Kijins celebraban aquello como una victoria en las fortalezas improvisadas y ciudades conquistadas corría el alcohol. Los guerreros reían, algunos incluso comenzaban a hablar de un posible final para la guerra.
-¡Los Dioses finalmente se escondieron!
-¡Temen al gran Ozma!
-¡La princesa del Caos los hizo retroceder!
Los soldados gritaban entre risas mientras golpeaban las mesas, pero Ozma no compartía aquella tranquilidad, desde lo alto del Castillo de la Ruina, observaba el horizonte en silencio, sus ojos rojos permanecían fijos en el cielo mientras pensaba y analizaba, porque algo no encajaba. Los seres alados, aquellos dos guerreros no habían vuelto a aparecer y eso era precisamente lo que le preocupaba.
-Si poseen armas así… ¿por qué no las usan? -Murmuraba.
Aquellas criaturas no eran simples soldados, habían logrado enfrentarlo directamente e incluso obligarlo a esforzarse. No tenía sentido que los Dioses escondieran un poder semejante.
A menos que… Estuvieran preparando algo más. Ozma cerró lentamente los ojos, por primera vez en mucho tiempo sintió una sensación incómoda, no era miedo, era incertidumbre y eso era peor.
Muy lejos del castillo, completamente ajenas a aquellos pensamientos, Yen y Onix aprovechaban las semanas de calma. El pequeño pueblo fronterizo estaba lleno de vida, mercaderes recorrían las calles, niños corrían entre puestos de comida, la música sonaba suavemente desde una taberna cercana.
Yen observaba todo con cierta tranquilidad, aquellos lugares eran precisamente la razón por la que había peleado durante tantos años.
-Es raro ver gente sonriendo- *Comentó Onix mientras mordía una fruta.*
*Yen soltó una pequeña risa.* -Supongo que eso significa que no lo hemos hecho tan mal.
La gente del pueblo las reconocía, algunos saludaban a Yen con respeto, otros incluso inclinaban ligeramente la cabeza.
No la llamaban monstruo, aquí no. Aquí todavía la recordaban como una libertadora pero entonces se escucharon gritos emocionados desde la entrada principal del pueblo. Una caravana dañada acababa de llegar, los mercaderes estaban heridos, las ruedas de algunos carruajes estaban destruidas y delante de ellos caminaban dos jóvenes aventureros.
Un chico rubio con espada y una joven de capa azul. La gente comenzó a reunirse rápidamente.
-Son ellos!
-¡Los héroes!
-¡Salvaron la caravana!
-¡Derrotaron a los monstruos del bosque!
Los aldeanos los rodearon llenos de admiración y entonces los dos héroes vieron a Yen. El aire se congeló, sus sonrisas desaparecieron apenas un instante porque reconocieron inmediatamente a la joven de piel verde; La hija del Monstruo.
La guerrera que había luchado junto a Ozma contra ellos. Por puro instinto, ambos estuvieron a punto de retroceder. El héroe incluso tensó ligeramente la mano cerca de su espada.
-¿Qué hace ella aquí…? *Pensó.
La heroína sintió sudor frío recorrerle la espalda, si los descubría todo terminaría ahí mismo, pero antes de que pudieran reaccionar, Onix caminó hacia ellos con total naturalidad.
-¿Ustedes son los aventureros del pueblo vecino?- *Preguntó con curiosidad.
*Los dos quedaron inmóviles, Onix inclinó un poco la cabeza.* -Escuchamos rumores sobre ustedes cuando veníamos hacia acá. Dijeron que salvaron varias caravanas.
Los héroes intercambiaron miradas, dudaron por unos instantes, pero negar aquello ahora sería sospechoso.
-S-Sí…- *Respondió finalmente el chico rubio.*
-Solo hicimos lo que cualquiera haría.
Entonces Yen se acercó y ambos sintieron una presión terrible recorrer sus cuerpos, instintivamente prepararon mana dentro de sus cuerpos, esperando ser descubiertos pero Yen simplemente sonrió levemente.
-Escuché que ayudaron a mucha gente. Eso fue admirable.- *Comento Yen de forma casual.
Hubo un momento de silencio, los héroes no entendían, la miraron fijamente esperando alguna reacción, alguna señal pero no había nada, ningún reconocimiento ni hostilidad, nada
Entonces comprendieron algo aterrador, ella no podía sentirlos, la heroína abrió ligeramente los ojos. Durante la batalla, Yen había percibido inmediatamente la energía divina pero ahora no reaccionaba en absoluto. El héroe relajó lentamente los hombros.
Mientras tanto, Yen seguía observándolos con curiosidad genuina.
-Así que ustedes son los nuevos héroes de los que todos hablan…- *La pareja sonrió con cierta tensión y por primera vez desde que comenzó aquella misión comprendieron que podían acercarse a la hija del Monstruo sin ser descubiertos.