• ι════════════════════ι
    El Nido 6, Cuarteles Generales de Durga.
    Ejercicio fallado, 2035 hrs.
    ι════════════════════ι

    La mesa de la sala común del Nido 6 estaba ocupada casi en su totalidad por los cuatro operadores de la TF Nigara, tazas de café, tablets y bocadillos. Estaban en calma, demasiado en calma para haber fallado una operación hace menos de una hora. Kalhi estaba sentado recto, con los antebrazos apoyados sobre la mesa y los dedos entrelazados. No había tensión visible en su postura, sólo una quietud demasiado perfecta, como la de alguien que ya tiene la conclusión de un problema que, sin embargo, estaba a punto de revelar.

    Harlenn estaba recostado en la silla, inclinado hacia atrás, con una pierna extendida bajo la mesa y la otra apoyada en el suelo. Parecía cómodo... o al menos fingía estarlo. Vidhi se había encorvado sobre la mesa, apoyando los codos y dejando caer el peso de la cabeza entre sus manos. Sabía exactamente en lo que se habían metido. Noxan, como siempre, sólo observaba.

    El silencio duró lo suficiente para que todos sintieran que alguien tenía que hablar.

    Kalhi respiró profundo, ordenando las conclusiones y prioridades en su mente resignada.

    — El ejercicio consistía en entrar sin ser detectados —dijo al fin.

    Nadie respondió.

    — Y sin embargo —continuó con la misma calma—, terminamos saliendo por una puerta lateral siendo perseguidos por media instalación que nos estaba buscando.
    — Técnicamente no era media instalación —Harlenn levantó una ceja al corregir, Kalhi lo miró—. Era un tercio.
    — Por Gaia... —Vidhi dejó escapar un sonido que no era exactamente una risa.

    Kalhi ignoró el comentario.

    — Quiero entender en qué momento exacto el ejercicio de infiltración se convirtió en retirada.
    — Cuando la infiltración dejó de existir —Noxan habló primero, con su tono tranquilo.
    — Sí, bueno —Vidhi soltó una risa breve—. Eso suele pasar cuando alguien incendia un almacén.

    Harlenn levantó ambas manos.

    — Primero: no fue un incendio —dijo, ganándose la mirada de Kalhi—. Fue una reacción térmica localizada.
    — Era un depósito de combustible —Vidhi lo miró con incredulidad.
    — Exacto —respondió Harlenn—. Altamente inflamable. Muy mala idea guardarlo ahí.

    Kalhi cerró los ojos un segundo y volvió a abrirlos.

    — El plan era infiltración silenciosa.
    — Lo fue —dijo Harlenn—, durante diez minutos.
    — Ocho —replicó Vidhi.
    — Diez.
    — Ocho.
    — Siete minutos y cuarenta y tres segundos —Noxan intervino sin levantar la voz, los tres lo miraron, se encogió apenas de hombros—. Cronometré.

    Kalhi volvió al punto central.

    —Bien. Entonces, recapitulando —miró a Harlenn—. Entramos en silencio —luego a Vidhi—. Detectamos patrullas —después a Noxan—. Evitamos confrontación —finalmente regresó a Harlenn—. Hasta que alguien detonó una "reacción térmica localizada".
    — Ellos empezaron —Harlenn se encogió de hombros.
    — ¡Era un ejercicio! —Vidhi giró hacia él.
    — Ellos no lo sabían.

    Kalhi respiró otra vez. Vidhi dejó caer la frente contra la mesa. Noxan levantó la mirada hacia el techo como si estuviera contemplando algo muy lejano.

    — Harlenn. El error fue tuyo —Kalhi volvió a hablar y fue categórico.

    El demonio quedó de pronto bajo todas las miradas. Se inclinó hacia adelante y apoyó los antebrazos en la mesa.

    — ¿Mío?

    Vidhi levantó la cabeza lentamente.

    — Oh, esto se va a poner interesante.

    Noxan permaneció en silencio.

    — Sí. Tuyo —Kalhi sostuvo la mirada de Harlenn.
    — Bien. Explícame —Harlenn inclinó apenas la cabeza.
    — El plan contemplaba evitar confrontación.
    — Correcto.
    — La infiltración funcionaba.
    — Correcto.
    — Y aun así decidiste escalar.
    — No decidí escalar —Harlenn negó levemente con la cabeza.
    — Incendiar combustible sí cuenta como escalar —Vidhi murmuró.
    — Dos guardias cambiaron su ruta de patrulla —Harlenn continuó como si no lo hubiera oído.

    Noxan asintió apenas.

    — Si seguían avanzando nos encontraban en cuarenta segundos —dijo Harlenn—. Tenía tres opciones —levantó un dedo—. Neutralizarlos —otro—. Retirarme y arriesgar exposición —y un tercero dedo más—. Crear una distracción mayor.
    — ¿La distracción mayor era volar el almacén? —Vidhi lo miró.
    — No lo volé —Harlenn se defendió.
    — Ardía como un pequeño sol.
    — Combustión acelerada.

    Kalhi lo dejó hablar.

    — Si los neutralizaba —continuó Harlenn—, los cuerpos se encontrarían en minutos. Si me retiraba, la patrulla veía el acceso abierto. Así que generé una distracción.
    — Una distracción que activó todo el protocolo de seguridad de todo el fucking complejo —aclaró Vidhi.
    — Lo cual nos obligó a retirarnos —Noxan precisó con calma.
    — Lo cual evitó que nos detectaran dentro del edificio.

    Harlenn miró al nigromante.

    — Espera... —Vidhi parpadeó, luego miró a Kalhi—. Técnicamente tiene razón.

    Kalhi seguía inmóvil.

    — A veces, la discreción requiere creatividad —el demonio parecía muy convencido.

    Vidhi volvió a dejar caer la frente sobre la mesa.

    — El error fue tuyo —Kalhi repitió, a lo que Harlenn ya sólo resopló. Pero Kalhi no había terminado aún—. Creativo o no, no necesitábamos un incendio para cumplir nuestro objetivo, incluso si con ello nos ayudaras a evitar peores conclusiones —no apartó la mirada de Harlenn—. Si nos capturaban, tendríamos que pedir ayuda. Vidhi lo hubiera hecho en un minuto, Durga enviaría rescate, se controlaban factores humanos. Fin.

    Era la primera vez que Kalhi miraba la operación desde el momento posterior.

    Los otros tres guardaron silencio.

    — Si éramos detectados después, cuando encontraran cuerpos neutralizados, ya nos habríamos retirado. Fallábamos. Fin.

    Vidhi levantó lentamente la cabeza. Noxan bajó la mirada hacia la mesa. Harlenn dejó de moverse.

    — Ambas situaciones nos hubieran dado margen para actuar de nuevo en pocos días después —continuó Kalhi—. Pero ahora que el lugar está prácticamente destruido, ya no hay margen.

    El silencio marcó el margen que los otros tres habían dejado pasar.

    — Comprometiste no sólo la misión —terminó—, también cualquier operación de corrección o contención posterior. Objetivo perdido irremediablemente.

    Nadie habló durante varios segundos más, pero Harlenn fue el primero en decir algo.

    — Entiendo —se pasó una mano por la nuca, no sonaba defensivo—. Estaba pensando en la fase inmediata —explicó—. Evitar la captura...
    — No estabas pensando en la siguiente operación —Vidhi murmuró.
    — Ni en la siguiente después de esa —Noxan añadió.
    — Sí —Harlenn asintió lentamente, miró luego a Kalhi—. El error fue mío —lo dijo ya sin ironía.
    — Bueno, hay progreso emocional en el demonio ígneo, hay que anotar la fecha —Vidhi se recostó en la silla y se cruzó de brazos.

    Harlenn lo ignoró.

    — Si esto hubiera sido real —dijo—, habríamos perdido el objetivo completamente.

    El silencio regresó. Ahora todos veían la dimensión completa del problema. Harlenn tamborileó los dedos una vez sobre la mesa.

    — Entonces la conclusión es simple —miró a Kalhi—. En infiltración prolongada, la prioridad no es sobrevivir al momento sino mantener el problema vivo —luego añadió con una sonrisa cansada—. La próxima vez incendiaré algo sólo si ya no necesitamos volver.
    — Voy a escribir un manual para ti... —masculló Vidhi.
    — Será un documento largo —precisó Noxan—. Muy largo.

    Kalhi finalmente se recostó un poco en la silla.
    La discusión había terminado.
    ι════════════════════ι El Nido 6, Cuarteles Generales de Durga. Ejercicio fallado, 2035 hrs. ι════════════════════ι La mesa de la sala común del Nido 6 estaba ocupada casi en su totalidad por los cuatro operadores de la TF Nigara, tazas de café, tablets y bocadillos. Estaban en calma, demasiado en calma para haber fallado una operación hace menos de una hora. Kalhi estaba sentado recto, con los antebrazos apoyados sobre la mesa y los dedos entrelazados. No había tensión visible en su postura, sólo una quietud demasiado perfecta, como la de alguien que ya tiene la conclusión de un problema que, sin embargo, estaba a punto de revelar. Harlenn estaba recostado en la silla, inclinado hacia atrás, con una pierna extendida bajo la mesa y la otra apoyada en el suelo. Parecía cómodo... o al menos fingía estarlo. Vidhi se había encorvado sobre la mesa, apoyando los codos y dejando caer el peso de la cabeza entre sus manos. Sabía exactamente en lo que se habían metido. Noxan, como siempre, sólo observaba. El silencio duró lo suficiente para que todos sintieran que alguien tenía que hablar. Kalhi respiró profundo, ordenando las conclusiones y prioridades en su mente resignada. — El ejercicio consistía en entrar sin ser detectados —dijo al fin. Nadie respondió. — Y sin embargo —continuó con la misma calma—, terminamos saliendo por una puerta lateral siendo perseguidos por media instalación que nos estaba buscando. — Técnicamente no era media instalación —Harlenn levantó una ceja al corregir, Kalhi lo miró—. Era un tercio. — Por Gaia... —Vidhi dejó escapar un sonido que no era exactamente una risa. Kalhi ignoró el comentario. — Quiero entender en qué momento exacto el ejercicio de infiltración se convirtió en retirada. — Cuando la infiltración dejó de existir —Noxan habló primero, con su tono tranquilo. — Sí, bueno —Vidhi soltó una risa breve—. Eso suele pasar cuando alguien incendia un almacén. Harlenn levantó ambas manos. — Primero: no fue un incendio —dijo, ganándose la mirada de Kalhi—. Fue una reacción térmica localizada. — Era un depósito de combustible —Vidhi lo miró con incredulidad. — Exacto —respondió Harlenn—. Altamente inflamable. Muy mala idea guardarlo ahí. Kalhi cerró los ojos un segundo y volvió a abrirlos. — El plan era infiltración silenciosa. — Lo fue —dijo Harlenn—, durante diez minutos. — Ocho —replicó Vidhi. — Diez. — Ocho. — Siete minutos y cuarenta y tres segundos —Noxan intervino sin levantar la voz, los tres lo miraron, se encogió apenas de hombros—. Cronometré. Kalhi volvió al punto central. —Bien. Entonces, recapitulando —miró a Harlenn—. Entramos en silencio —luego a Vidhi—. Detectamos patrullas —después a Noxan—. Evitamos confrontación —finalmente regresó a Harlenn—. Hasta que alguien detonó una "reacción térmica localizada". — Ellos empezaron —Harlenn se encogió de hombros. — ¡Era un ejercicio! —Vidhi giró hacia él. — Ellos no lo sabían. Kalhi respiró otra vez. Vidhi dejó caer la frente contra la mesa. Noxan levantó la mirada hacia el techo como si estuviera contemplando algo muy lejano. — Harlenn. El error fue tuyo —Kalhi volvió a hablar y fue categórico. El demonio quedó de pronto bajo todas las miradas. Se inclinó hacia adelante y apoyó los antebrazos en la mesa. — ¿Mío? Vidhi levantó la cabeza lentamente. — Oh, esto se va a poner interesante. Noxan permaneció en silencio. — Sí. Tuyo —Kalhi sostuvo la mirada de Harlenn. — Bien. Explícame —Harlenn inclinó apenas la cabeza. — El plan contemplaba evitar confrontación. — Correcto. — La infiltración funcionaba. — Correcto. — Y aun así decidiste escalar. — No decidí escalar —Harlenn negó levemente con la cabeza. — Incendiar combustible sí cuenta como escalar —Vidhi murmuró. — Dos guardias cambiaron su ruta de patrulla —Harlenn continuó como si no lo hubiera oído. Noxan asintió apenas. — Si seguían avanzando nos encontraban en cuarenta segundos —dijo Harlenn—. Tenía tres opciones —levantó un dedo—. Neutralizarlos —otro—. Retirarme y arriesgar exposición —y un tercero dedo más—. Crear una distracción mayor. — ¿La distracción mayor era volar el almacén? —Vidhi lo miró. — No lo volé —Harlenn se defendió. — Ardía como un pequeño sol. — Combustión acelerada. Kalhi lo dejó hablar. — Si los neutralizaba —continuó Harlenn—, los cuerpos se encontrarían en minutos. Si me retiraba, la patrulla veía el acceso abierto. Así que generé una distracción. — Una distracción que activó todo el protocolo de seguridad de todo el fucking complejo —aclaró Vidhi. — Lo cual nos obligó a retirarnos —Noxan precisó con calma. — Lo cual evitó que nos detectaran dentro del edificio. Harlenn miró al nigromante. — Espera... —Vidhi parpadeó, luego miró a Kalhi—. Técnicamente tiene razón. Kalhi seguía inmóvil. — A veces, la discreción requiere creatividad —el demonio parecía muy convencido. Vidhi volvió a dejar caer la frente sobre la mesa. — El error fue tuyo —Kalhi repitió, a lo que Harlenn ya sólo resopló. Pero Kalhi no había terminado aún—. Creativo o no, no necesitábamos un incendio para cumplir nuestro objetivo, incluso si con ello nos ayudaras a evitar peores conclusiones —no apartó la mirada de Harlenn—. Si nos capturaban, tendríamos que pedir ayuda. Vidhi lo hubiera hecho en un minuto, Durga enviaría rescate, se controlaban factores humanos. Fin. Era la primera vez que Kalhi miraba la operación desde el momento posterior. Los otros tres guardaron silencio. — Si éramos detectados después, cuando encontraran cuerpos neutralizados, ya nos habríamos retirado. Fallábamos. Fin. Vidhi levantó lentamente la cabeza. Noxan bajó la mirada hacia la mesa. Harlenn dejó de moverse. — Ambas situaciones nos hubieran dado margen para actuar de nuevo en pocos días después —continuó Kalhi—. Pero ahora que el lugar está prácticamente destruido, ya no hay margen. El silencio marcó el margen que los otros tres habían dejado pasar. — Comprometiste no sólo la misión —terminó—, también cualquier operación de corrección o contención posterior. Objetivo perdido irremediablemente. Nadie habló durante varios segundos más, pero Harlenn fue el primero en decir algo. — Entiendo —se pasó una mano por la nuca, no sonaba defensivo—. Estaba pensando en la fase inmediata —explicó—. Evitar la captura... — No estabas pensando en la siguiente operación —Vidhi murmuró. — Ni en la siguiente después de esa —Noxan añadió. — Sí —Harlenn asintió lentamente, miró luego a Kalhi—. El error fue mío —lo dijo ya sin ironía. — Bueno, hay progreso emocional en el demonio ígneo, hay que anotar la fecha —Vidhi se recostó en la silla y se cruzó de brazos. Harlenn lo ignoró. — Si esto hubiera sido real —dijo—, habríamos perdido el objetivo completamente. El silencio regresó. Ahora todos veían la dimensión completa del problema. Harlenn tamborileó los dedos una vez sobre la mesa. — Entonces la conclusión es simple —miró a Kalhi—. En infiltración prolongada, la prioridad no es sobrevivir al momento sino mantener el problema vivo —luego añadió con una sonrisa cansada—. La próxima vez incendiaré algo sólo si ya no necesitamos volver. — Voy a escribir un manual para ti... —masculló Vidhi. — Será un documento largo —precisó Noxan—. Muy largo. Kalhi finalmente se recostó un poco en la silla. La discusión había terminado.
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  • Festival de la Reina
    Categoría Slice of Life
    Bienvenidos al festival de la Reina!
    En este rol podes comenzar desde cualquiera de los 3 puntos de la historia.

    - Torneo abierto de Voleibol.
    - Zona gastronómica.
    - Fiesta nocturna en la playa.

    O si quieres un rol un poco mas largo iniciar desde el primer evento o segundo, te lo dejo a tu gusto.
    Mi chica participara en todo el festival, dejare los 3 puntos de la historia, tu solo pon el titulo desde donde queres comenzar.

    Diviértanse!!!

    - Torneo abierto de Voleibol.

    El sol brilla sobre la arena, varias personas ya comenzaban a reunirse para las inscripciones libres, el único requisito era querer participar y asi ganar las entradas VIP para el festival nocturno.
    Entre la gente que se acercaba se encontraba una mujer de cabello negro y largo que contrastaba con la luz del sol, vestía una bikini negro, shorts celestes y lentes oscuros.
    Aquella mujer era en realidad Loki Queen, quien había adoptado una apariencia humana para mezclarse entre la multitud. Sus ojos se detuvieron en la cancha y luego en el cartel del torneo y el premio.

    -¿Entrada VIP? No solo entrare gratis, sino que también tendré servicio de lujo, SUPER!-

    Las inscripciones habían comenzado hacia poco, entonces aun tenia tiempo para buscar a alguien que necesitara una compañera.

    - Zona gastronómica.

    El ambiente del festival continuo creciendo a medida que el sol comenzaba a descender en el horizonte.

    La zona gastronómica estaba llena de movimiento luego del torneo libre. Los puestos de comida alineados sobre la arena ofrecían distintos olores y sabores que se mezclaban con la brisa del mar: tacos recién preparados, mariscos, elotes asados, bebidas frías y postres.

    Loki caminaba entre los puestos mientras llevaba un elote asado. -Después de este festival tendré que hacer dieta antes que mi hermana me de su rutina ejercicios.- Al terminar su elote se acerca a un puesto de tacos el cual estaba a tope.

    El ambiente era animado, las personas buscaban algo nuevo que probar, varios grupos conversaban mientras comían y algunos recién llegados exploraban los puestos por primera vez.

    Con tantas opciones y tanta gente reunida en un mismo lugar, el festival ofrecía muchas oportunidades para encontrarse con alguien interesante.


    - Fiesta nocturna en la playa.

    Cuando cayo la noche, la playa cambio por completo. Las luces colgadas entre las palmeras iluminaban la arena mientras la música del DJ resonaba cerca de la pista improvisada frente al mar
    Más arriba, en una segunda planta con vista directa al océano, se encontraba la zona VIP, donde las mesas permitían observar tanto la fiesta como el mar extendiéndose en la oscuridad.

    Loki llego al festival nocturno, al ver a toda esa gente disfrutando y la energía de la música, dibujo una sonrisa de asombro por la cantidad de personas reunidas en aquel lugar, era la primera vez que asistía a un festival tan grande, e incluso estaba sorprendida de como toda gente tenia aun energía par seguir de fiesta.

    -Que bueno que vine! No creí esto iba estar tan movido!- *Murmuro mientras escuchaba al DJ anunciar el espectáculo de fuegos artificiales para el cierre.


    #FicRol #IslaMujeres #RolPlayero #EventoDeRol #ConcursoDeRol #RoleplayMexico #PlayaNorte
    Bienvenidos al festival de la Reina! En este rol podes comenzar desde cualquiera de los 3 puntos de la historia. - Torneo abierto de Voleibol. - Zona gastronómica. - Fiesta nocturna en la playa. O si quieres un rol un poco mas largo iniciar desde el primer evento o segundo, te lo dejo a tu gusto. Mi chica participara en todo el festival, dejare los 3 puntos de la historia, tu solo pon el titulo desde donde queres comenzar. Diviértanse!!! - Torneo abierto de Voleibol. El sol brilla sobre la arena, varias personas ya comenzaban a reunirse para las inscripciones libres, el único requisito era querer participar y asi ganar las entradas VIP para el festival nocturno. Entre la gente que se acercaba se encontraba una mujer de cabello negro y largo que contrastaba con la luz del sol, vestía una bikini negro, shorts celestes y lentes oscuros. Aquella mujer era en realidad Loki Queen, quien había adoptado una apariencia humana para mezclarse entre la multitud. Sus ojos se detuvieron en la cancha y luego en el cartel del torneo y el premio. -¿Entrada VIP? No solo entrare gratis, sino que también tendré servicio de lujo, SUPER!- Las inscripciones habían comenzado hacia poco, entonces aun tenia tiempo para buscar a alguien que necesitara una compañera. - Zona gastronómica. El ambiente del festival continuo creciendo a medida que el sol comenzaba a descender en el horizonte. La zona gastronómica estaba llena de movimiento luego del torneo libre. Los puestos de comida alineados sobre la arena ofrecían distintos olores y sabores que se mezclaban con la brisa del mar: tacos recién preparados, mariscos, elotes asados, bebidas frías y postres. Loki caminaba entre los puestos mientras llevaba un elote asado. -Después de este festival tendré que hacer dieta antes que mi hermana me de su rutina ejercicios.- Al terminar su elote se acerca a un puesto de tacos el cual estaba a tope. El ambiente era animado, las personas buscaban algo nuevo que probar, varios grupos conversaban mientras comían y algunos recién llegados exploraban los puestos por primera vez. Con tantas opciones y tanta gente reunida en un mismo lugar, el festival ofrecía muchas oportunidades para encontrarse con alguien interesante. - Fiesta nocturna en la playa. Cuando cayo la noche, la playa cambio por completo. Las luces colgadas entre las palmeras iluminaban la arena mientras la música del DJ resonaba cerca de la pista improvisada frente al mar Más arriba, en una segunda planta con vista directa al océano, se encontraba la zona VIP, donde las mesas permitían observar tanto la fiesta como el mar extendiéndose en la oscuridad. Loki llego al festival nocturno, al ver a toda esa gente disfrutando y la energía de la música, dibujo una sonrisa de asombro por la cantidad de personas reunidas en aquel lugar, era la primera vez que asistía a un festival tan grande, e incluso estaba sorprendida de como toda gente tenia aun energía par seguir de fiesta. -Que bueno que vine! No creí esto iba estar tan movido!- *Murmuro mientras escuchaba al DJ anunciar el espectáculo de fuegos artificiales para el cierre. #FicRol #IslaMujeres #RolPlayero #EventoDeRol #ConcursoDeRol #RoleplayMexico #PlayaNorte
    Tipo
    Grupal
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    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
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  • 𓆝 𓆟 𓆞 ·。⌞ᶜʳᵘᶻᵉʳᵒ 𝐴𝑡𝑙á𝑛𝑡𝑖𝑑𝑎 𝐷𝑜𝑟𝑎𝑑𝑎⌝°‧ 𓆝 𓆟 𓆞
    Fandom OC
    Categoría Slice of Life
    — ¡Bienvenidos! Su anfitriona Yvonne les dará un recorrido por la maravillosa Atlántida Dorada, un crucero vacacional reconocido por sus viajes a través de los mares más hermosos del mundo. En este momento, nuestra embarcación hace una breve pausa en su travesía después de extensos recorridos por océanos y archipiélagos, preparándose para recibir a nuevos viajeros que buscan descanso, aventura y experiencias inolvidables.

    — Espero que hayan apartado sus tiquetes de viaje, puesto que ustedes, queridos tripulantes, ahora forman parte de esta experiencia única. En Atlántida Dorada disfrutarán de un servicio todo incluido, pensado para que cada momento de su estancia sea especial. Tendrán acceso a nuestras amplias piscinas con vista al mar, elegantes bares, restaurantes de gastronomía internacional, emocionantes casinos y muchos otros espacios de entretenimiento y relajación que podrán descubrir con mayor detalle en el folleto oficial del crucero.

    Tras dar aquella presentación en la gran sala principal, iluminada por candelabros dorados y amplios ventanales que permitían ver el océano, Yvonne ofreció una cordial bienvenida a todos los tripulantes que acababan de llegar. Su voz se escuchaba con claridad mientras los viajeros observaban con curiosidad cada rincón del majestuoso crucero, anticipando las experiencias que estaban por comenzar.

    Desde su cabina de mando, situada en lo alto del salón principal y con una vista privilegiada de todo el lugar, Yvonne observaba con atención cómo los nuevos huéspedes se preparaban para iniciar su estadía. Algunos revisaban sus equipajes, otros conversaban emocionados, mientras varios exploraban los pasillos que conducían a las distintas áreas del barco.

    El proceso de registro comenzó poco después. Cada viajero debía presentar su pasaporte de Atlántida Dorada, un documento especial que confirmaba su acceso a todas las instalaciones del crucero. Posteriormente, recibían las llaves de sus habitaciones, cuidadosamente asignadas según su reserva, permitiéndoles acceder a cómodas cabinas con vistas al océano y todas las comodidades necesarias para una estancia placentera.

    Con todo listo y los pasajeros instalándose poco a poco en sus habitaciones, el ambiente dentro del crucero comenzaba a llenarse de emoción. Para muchos, aquel momento marcaba el inicio de una aventura inolvidable, una travesía llena de descanso, diversión y nuevas historias que nacerían entre las cubiertas del magnífico Atlántida Dorada.
    — ¡Bienvenidos! Su anfitriona Yvonne les dará un recorrido por la maravillosa Atlántida Dorada, un crucero vacacional reconocido por sus viajes a través de los mares más hermosos del mundo. En este momento, nuestra embarcación hace una breve pausa en su travesía después de extensos recorridos por océanos y archipiélagos, preparándose para recibir a nuevos viajeros que buscan descanso, aventura y experiencias inolvidables. — Espero que hayan apartado sus tiquetes de viaje, puesto que ustedes, queridos tripulantes, ahora forman parte de esta experiencia única. En Atlántida Dorada disfrutarán de un servicio todo incluido, pensado para que cada momento de su estancia sea especial. Tendrán acceso a nuestras amplias piscinas con vista al mar, elegantes bares, restaurantes de gastronomía internacional, emocionantes casinos y muchos otros espacios de entretenimiento y relajación que podrán descubrir con mayor detalle en el folleto oficial del crucero. Tras dar aquella presentación en la gran sala principal, iluminada por candelabros dorados y amplios ventanales que permitían ver el océano, Yvonne ofreció una cordial bienvenida a todos los tripulantes que acababan de llegar. Su voz se escuchaba con claridad mientras los viajeros observaban con curiosidad cada rincón del majestuoso crucero, anticipando las experiencias que estaban por comenzar. Desde su cabina de mando, situada en lo alto del salón principal y con una vista privilegiada de todo el lugar, Yvonne observaba con atención cómo los nuevos huéspedes se preparaban para iniciar su estadía. Algunos revisaban sus equipajes, otros conversaban emocionados, mientras varios exploraban los pasillos que conducían a las distintas áreas del barco. El proceso de registro comenzó poco después. Cada viajero debía presentar su pasaporte de Atlántida Dorada, un documento especial que confirmaba su acceso a todas las instalaciones del crucero. Posteriormente, recibían las llaves de sus habitaciones, cuidadosamente asignadas según su reserva, permitiéndoles acceder a cómodas cabinas con vistas al océano y todas las comodidades necesarias para una estancia placentera. Con todo listo y los pasajeros instalándose poco a poco en sus habitaciones, el ambiente dentro del crucero comenzaba a llenarse de emoción. Para muchos, aquel momento marcaba el inicio de una aventura inolvidable, una travesía llena de descanso, diversión y nuevas historias que nacerían entre las cubiertas del magnífico Atlántida Dorada.
    Tipo
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    ➤ 𝐍ⱺꭑᑲ𝗋𝖾: Alaska Crowley.
    ➤ 𝐄ᑯαᑯ: 25 años.
    ➤ 𝐎𝗋𝗂𝖾𐓣𝗍α𝖼𝗂ó𐓣: Indefinida.
    ➤ 𝐆é𐓣𝖾𝗋ⱺ: Femenino.
    ➤ 𝐀ᥣ𝗍υ𝗋α: 1,68 m.
    ➤ 𝐎𝖼υρα𝖼𝗂ó𐓣: Camarera en club nocturno.
    ➤ 𝐅αꭑ𝗂ᥣ𝗂α𝗋𝖾𝗌 𝖼𝖾𝗋𝖼α𐓣ⱺ𝗌: Owen Crowley, tío.
    ➤ 𝕯іᥲgᥒós𝗍іᥴ᥆: Esquizofrenia.


    ➤ Desde nacimiento Alaska siempre presentó ciertos signos extraños para sus padres. Incluso para una recién nacida no era normal llorar todo el tiempo o estar periodos extensos en silencio, mirando puntos fijos. Al principio no quisieron preocuparse demasiado, pero a medida que ella iba creciendo empezó a ser más evidente.
    A los 4 años ya tenía varios amigos imaginarios o creaba alguno cada día. Lo que asustaba a sus padres era el hecho de describirlos con tanto detalle (tanto como una niña de esa edad podía) o decir cosas como "Los están mirando", "No le gustó eso", "Dice que voy a morir", etc.
    Lo que colmó el vaso fue cuando Alaska comenzó a gritar y llorar por las noches como si estuvieran torturándola, solo para encontrarle heridas o hematomas en el cuerpo.
    La llevaron con profesionales y, ya para los 5 años, tras muchas pruebas y diagnósticos incorrectos, terminó siendo diagnosticada con psicosis. Específicamente, esquizofrenia.
    La medicaron, aunque no quisieron ser demasiado invasivos. Por desgracia, no funcionaba muy bien. Intentaron con distintos tipos de medicación antes de subir las dosis. Ahí funcionaban por un tiempo antes de volver a lo mismo.
    A los 11 años ella advirtió a sus padres que no se fueran a dormir. Estaba demasiado inquieta y a toda costa los quiso mantener ocupados. No le hicieron caso. A la mañana siguiente los descubrió muertos: mandíbulas desencajadas, extremidades rotas, sangre por toda la cama... Nunca supieron qué ocurrió exactamente. No habían huellas y Alaska no tenía indicios de haberlo hecho. "Fueron ellos", mencionaba ella durante los testimonios, "Los monstruos que me dijeron que se los iban a comer". Entre tanto, insistió demasiado en eso y comenzó a tener conductas más agresivas que decidieron internarla en un psiquiátrico.
    Su tío, hermano del padre, tuvo que encargarse de ella desde ese entonces. No fue demasiado bueno. Cuando Alaska salió del psiquiátrico a los 16 años tuvo que valerse por su cuenta la mayor parte del tiempo, buscando diferentes trabajos al mentir con su edad o hasta robando dinero para costear los medicamentos y poder comer.
    A día de hoy sigue medicada y con dosis muy altas. Ayudan a que las alucinaciones no sean demasiado fuertes.

    𝗣𝗼𝗿 𝗱𝗲𝘀𝗴𝗿𝗮𝗰𝗶𝗮❟ 𝗻𝗼 𝘀𝗼𝗻 𝗮𝗹𝘂𝗰𝗶𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝘆 𝗲𝗹𝗹𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀𝘁á 𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗹𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗲𝗻𝗳𝗲𝗿𝗺𝗮。 𝗣𝗲𝗿𝗼❟ ¿𝗾𝘂𝗶é𝗻 𝗰𝗿𝗲𝗲𝗿í𝗮 𝗮𝗹𝗴𝗼 𝗮𝘀í?
    ━━「 𝕯᥆ ᥡ᥆ᥙ sᥱᥱ 𝗍һᥱm, 𝗍᥆᥆? 」━━ ➤ 𝐍ⱺꭑᑲ𝗋𝖾: Alaska Crowley. ➤ 𝐄ᑯαᑯ: 25 años. ➤ 𝐎𝗋𝗂𝖾𐓣𝗍α𝖼𝗂ó𐓣: Indefinida. ➤ 𝐆é𐓣𝖾𝗋ⱺ: Femenino. ➤ 𝐀ᥣ𝗍υ𝗋α: 1,68 m. ➤ 𝐎𝖼υρα𝖼𝗂ó𐓣: Camarera en club nocturno. ➤ 𝐅αꭑ𝗂ᥣ𝗂α𝗋𝖾𝗌 𝖼𝖾𝗋𝖼α𐓣ⱺ𝗌: Owen Crowley, tío. ➤ 𝕯іᥲgᥒós𝗍іᥴ᥆: Esquizofrenia. ➤ Desde nacimiento Alaska siempre presentó ciertos signos extraños para sus padres. Incluso para una recién nacida no era normal llorar todo el tiempo o estar periodos extensos en silencio, mirando puntos fijos. Al principio no quisieron preocuparse demasiado, pero a medida que ella iba creciendo empezó a ser más evidente. A los 4 años ya tenía varios amigos imaginarios o creaba alguno cada día. Lo que asustaba a sus padres era el hecho de describirlos con tanto detalle (tanto como una niña de esa edad podía) o decir cosas como "Los están mirando", "No le gustó eso", "Dice que voy a morir", etc. Lo que colmó el vaso fue cuando Alaska comenzó a gritar y llorar por las noches como si estuvieran torturándola, solo para encontrarle heridas o hematomas en el cuerpo. La llevaron con profesionales y, ya para los 5 años, tras muchas pruebas y diagnósticos incorrectos, terminó siendo diagnosticada con psicosis. Específicamente, esquizofrenia. La medicaron, aunque no quisieron ser demasiado invasivos. Por desgracia, no funcionaba muy bien. Intentaron con distintos tipos de medicación antes de subir las dosis. Ahí funcionaban por un tiempo antes de volver a lo mismo. A los 11 años ella advirtió a sus padres que no se fueran a dormir. Estaba demasiado inquieta y a toda costa los quiso mantener ocupados. No le hicieron caso. A la mañana siguiente los descubrió muertos: mandíbulas desencajadas, extremidades rotas, sangre por toda la cama... Nunca supieron qué ocurrió exactamente. No habían huellas y Alaska no tenía indicios de haberlo hecho. "Fueron ellos", mencionaba ella durante los testimonios, "Los monstruos que me dijeron que se los iban a comer". Entre tanto, insistió demasiado en eso y comenzó a tener conductas más agresivas que decidieron internarla en un psiquiátrico. Su tío, hermano del padre, tuvo que encargarse de ella desde ese entonces. No fue demasiado bueno. Cuando Alaska salió del psiquiátrico a los 16 años tuvo que valerse por su cuenta la mayor parte del tiempo, buscando diferentes trabajos al mentir con su edad o hasta robando dinero para costear los medicamentos y poder comer. A día de hoy sigue medicada y con dosis muy altas. Ayudan a que las alucinaciones no sean demasiado fuertes. 𝗣𝗼𝗿 𝗱𝗲𝘀𝗴𝗿𝗮𝗰𝗶𝗮❟ 𝗻𝗼 𝘀𝗼𝗻 𝗮𝗹𝘂𝗰𝗶𝗻𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝘆 𝗲𝗹𝗹𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀𝘁á 𝗺𝗲𝗻𝘁𝗮𝗹𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗲𝗻𝗳𝗲𝗿𝗺𝗮。 𝗣𝗲𝗿𝗼❟ ¿𝗾𝘂𝗶é𝗻 𝗰𝗿𝗲𝗲𝗿í𝗮 𝗮𝗹𝗴𝗼 𝗮𝘀í?
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  • *Chibi salía con su mameluco de conejo puesto y salió al jardín a jugar, después de un rato varios animales salvajes y rapases le estaban echando el ojo a chibi como si fuera una presa * owo
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    //Quién le apetezca rolear con mi personaje que mande MD. No me gusta rolear por privado, soy más de post; me gusta que mi perfil muestre su historia. Pero si lo hacen porfa, no me dejen tirado. Que he tenido que borrar varios post antiguos donde me han dejado super plantado 🥹. Me gusta empezar y terminar escenas. Si tienen ideas no se corten. Ahora que terminé el curso estoy más libre 🫰//

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  • // OPEN ROL// Ok con respuesta en mensaje privado, nuevo tema o en comentarios.//

    ────────────────────────────────────────

    Todos podemos caer, todos podemos fallar. Pero existe un momento aún más peligroso que la caída misma: ese instante silencioso en el que la mente se abre apenas lo suficiente para que los viejos horrores respiren desde dentro.

    Las pesadillas no siempre nacen afuera; muchas veces viven agazapadas en lo profundo, esperando pacientemente el momento de debilidad que les permita filtrarse. Incluso los monstruos que dominan la noche conocen esa sensación. Incluso los depredadores que han sobrevivido siglos entienden lo que es la vulnerabilidad.


    La noche llegó con su elegancia habitual, como un telón de terciopelo cayendo sobre la ciudad, y con ella la necesidad natural de alimentarse de Zenith.

    Para la mujer aquello no era una urgencia salvaje, sino un ritual casi íntimo: el mismo camino discreto, el mismo bar de luces cálidas donde el humo de cigarro y el olor a alcohol barato se mezclaban con la música suave y las conversaciones sin importancia.


    Un lugar perfecto para que un depredador civilizado pasara desapercibido entre humanos que jamás sospecharían lo que caminaba entre ellos.


    Pero apenas cruzó la puerta supo que algo estaba mal...muuuy mal.


    No fue un ruido. Fue la ausencia de todos ellos.
    En lugar del aroma rancio del tabaco y el whisky, su olfato captó algo distinto: cloro, pero debajo de este, escondido como una firma imposible de ocultar… pólvora.


    Caminó hacia la barra con pasos tranquilos, elegantes, como si nada en el mundo pudiera perturbar su calma. El lugar estaba impecable; las mesas alineadas, el suelo húmedo como si alguien hubiese intentado borrar todo rastro de vida.
    Se sentó lentamente en uno de los taburetes y apoyó los codos sobre la madera pulida mientras su mirada se levantaba hacia el espejo que colgaba detrás de la barra, aquel espejo donde ella no se reflejaba.
    Una pequeña sonrisa apareció en sus labios, una mezcla de diversión y desprecio que apenas curvó la comisura de su boca.


    ─── ¿Todo esto para cazarme solo a mí?

    Preguntó con una calma casi insultante mientras se levantaba apoyando su torso en la barra buscando alguna botella y darles a aquellos tipos la vista de su ropa interior de encaje que se alcanzaba a ver en el bode de su vestido corto.

    Cuando tomó una botella de whisky regreso a sentarse bebiendo directamente de la botella.

    ─── Debe ser triste creer que mi tranquilidad significa debilidad.

    El sonido de varios seguros de armas deslizándose al mismo tiempo rompió el silencio. Un instante después, las luces se apagaron de golpe y la oscuridad se apoderó del lugar.

    El primer disparo llegó acompañado por el estallido de los cristales cuando focos ultravioletas inundaron el bar con una luz brutal, seguida por una lluvia de balas trazadoras que cortaron el aire con precisión militar.

    Pero para cuando los cazadores comenzaron a disparar, la silla en la que ella estaba sentada ya estaba vacía.

    El primer hombre apenas alcanzó a girar la cabeza antes de sentir cómo algo se movía detrás de él con una velocidad imposible. Su garganta se abrió en un instante y su cuerpo cayó al suelo mientras el segundo disparaba una escopeta cargada con estacas comprimidas que atravesaron la barra de madera.

    Ella apareció a su lado como una sombra sólida, torció el arma con una fuerza sobrehumana y lo arrojó contra una mesa que se partió en dos con el impacto.

    Los atacantes descendieron desde las vigas y las escaleras laterales con disciplina perfecta: trajes tácticos, máscaras filtradas, armas modificadas para enfrentar criaturas como ella. Granadas de plata rodaron por el suelo antes de detonar con destellos blancos; redes metálicas electrificadas se dispararon desde dispositivos montados en los brazos; rifles automáticos vomitaron munición especializada diseñada para penetrar carne inmortal.

    Claramente habían estudiado cada mito, cada debilidad, cada historia transmitida entre generaciones de cazadores.

    --Pero cometieron un error.--

    Pensaron que estaban cazando a una simple vampiresa. Y en realidad estaban atacando a una criatura que llevaba siglos perfeccionando la guerra.

    Ella se movió entre los disparos con la fluidez de una danza mortal las balas no rozaban ni su cabello mientras saltaba sobre la barra destruida y arrebataba un arma de las manos de uno de los cazadores para vaciar el cargador a quemarropa contra sus propios compañeros.

    Otro intentó atraparla con una cadena electrificada, pero ella la sujetó en el aire, tiró de ella con violencia y lo arrastró hasta estrellarlo contra el suelo con tal fuerza que el impacto resonó en todo el bar.

    Un flash más reveló aquel rostro de bestia, fauces enormes, colmillos bañados en sangre.

    En menos de cinco muntos, el silencio regresó.

    El humo flotaba en el aire mezclado con el olor metálico de la sangre. Cuerpos yacían esparcidos entre las mesas rotas, las luces de emergencia parpadeaban en rojo.

    Ella permanecía de pie en el centro del bar, completamente inmóvil, observando la escena como si simplemente evaluara una obra mal ejecutada.


    Uno de los hombres aún respiraba.
    Se arrastraba hacia la puerta dejando un rastro oscuro detrás de él.

    Zenith caminó hacia él con pasos tranquilos, el sonido de sus tacones resonando sobre el suelo húmedo mientras se agachaba frente a su rostro. Sus ojos brillaban en la penumbra con un fulgor antiguo, algo que no pertenecía del todo a este mundo.
    ─── La próxima vez…
    Murmuró mientras su brazo cambia a una ala de murciélago.
    ─── entiendan que cantidad no es igual a calidad.

    Detrás de ella, el espejo del bar volvió a temblar con el parpadeo de las luces de emergencia, y por un instante su reflejo de bestia hibrida apareció brevemente en el cristal como si algo en la oscuridad hubiera decidido reconocer su presencia.

    Ella lo notó, aunque no dijo nada, porque en ese preciso momento comprendió que aquella emboscada no fue casualidad, alguien ya estaba detrás de ella....otra vez.

    Era hora de irse, no solo del bar, si no de esa zona por completo.
    // OPEN ROL// Ok con respuesta en mensaje privado, nuevo tema o en comentarios.// ──────────────────────────────────────── Todos podemos caer, todos podemos fallar. Pero existe un momento aún más peligroso que la caída misma: ese instante silencioso en el que la mente se abre apenas lo suficiente para que los viejos horrores respiren desde dentro. Las pesadillas no siempre nacen afuera; muchas veces viven agazapadas en lo profundo, esperando pacientemente el momento de debilidad que les permita filtrarse. Incluso los monstruos que dominan la noche conocen esa sensación. Incluso los depredadores que han sobrevivido siglos entienden lo que es la vulnerabilidad. La noche llegó con su elegancia habitual, como un telón de terciopelo cayendo sobre la ciudad, y con ella la necesidad natural de alimentarse de Zenith. Para la mujer aquello no era una urgencia salvaje, sino un ritual casi íntimo: el mismo camino discreto, el mismo bar de luces cálidas donde el humo de cigarro y el olor a alcohol barato se mezclaban con la música suave y las conversaciones sin importancia. Un lugar perfecto para que un depredador civilizado pasara desapercibido entre humanos que jamás sospecharían lo que caminaba entre ellos. Pero apenas cruzó la puerta supo que algo estaba mal...muuuy mal. No fue un ruido. Fue la ausencia de todos ellos. En lugar del aroma rancio del tabaco y el whisky, su olfato captó algo distinto: cloro, pero debajo de este, escondido como una firma imposible de ocultar… pólvora. Caminó hacia la barra con pasos tranquilos, elegantes, como si nada en el mundo pudiera perturbar su calma. El lugar estaba impecable; las mesas alineadas, el suelo húmedo como si alguien hubiese intentado borrar todo rastro de vida. Se sentó lentamente en uno de los taburetes y apoyó los codos sobre la madera pulida mientras su mirada se levantaba hacia el espejo que colgaba detrás de la barra, aquel espejo donde ella no se reflejaba. Una pequeña sonrisa apareció en sus labios, una mezcla de diversión y desprecio que apenas curvó la comisura de su boca. ─── ¿Todo esto para cazarme solo a mí? Preguntó con una calma casi insultante mientras se levantaba apoyando su torso en la barra buscando alguna botella y darles a aquellos tipos la vista de su ropa interior de encaje que se alcanzaba a ver en el bode de su vestido corto. Cuando tomó una botella de whisky regreso a sentarse bebiendo directamente de la botella. ─── Debe ser triste creer que mi tranquilidad significa debilidad. El sonido de varios seguros de armas deslizándose al mismo tiempo rompió el silencio. Un instante después, las luces se apagaron de golpe y la oscuridad se apoderó del lugar. El primer disparo llegó acompañado por el estallido de los cristales cuando focos ultravioletas inundaron el bar con una luz brutal, seguida por una lluvia de balas trazadoras que cortaron el aire con precisión militar. Pero para cuando los cazadores comenzaron a disparar, la silla en la que ella estaba sentada ya estaba vacía. El primer hombre apenas alcanzó a girar la cabeza antes de sentir cómo algo se movía detrás de él con una velocidad imposible. Su garganta se abrió en un instante y su cuerpo cayó al suelo mientras el segundo disparaba una escopeta cargada con estacas comprimidas que atravesaron la barra de madera. Ella apareció a su lado como una sombra sólida, torció el arma con una fuerza sobrehumana y lo arrojó contra una mesa que se partió en dos con el impacto. Los atacantes descendieron desde las vigas y las escaleras laterales con disciplina perfecta: trajes tácticos, máscaras filtradas, armas modificadas para enfrentar criaturas como ella. Granadas de plata rodaron por el suelo antes de detonar con destellos blancos; redes metálicas electrificadas se dispararon desde dispositivos montados en los brazos; rifles automáticos vomitaron munición especializada diseñada para penetrar carne inmortal. Claramente habían estudiado cada mito, cada debilidad, cada historia transmitida entre generaciones de cazadores. --Pero cometieron un error.-- Pensaron que estaban cazando a una simple vampiresa. Y en realidad estaban atacando a una criatura que llevaba siglos perfeccionando la guerra. Ella se movió entre los disparos con la fluidez de una danza mortal las balas no rozaban ni su cabello mientras saltaba sobre la barra destruida y arrebataba un arma de las manos de uno de los cazadores para vaciar el cargador a quemarropa contra sus propios compañeros. Otro intentó atraparla con una cadena electrificada, pero ella la sujetó en el aire, tiró de ella con violencia y lo arrastró hasta estrellarlo contra el suelo con tal fuerza que el impacto resonó en todo el bar. Un flash más reveló aquel rostro de bestia, fauces enormes, colmillos bañados en sangre. En menos de cinco muntos, el silencio regresó. El humo flotaba en el aire mezclado con el olor metálico de la sangre. Cuerpos yacían esparcidos entre las mesas rotas, las luces de emergencia parpadeaban en rojo. Ella permanecía de pie en el centro del bar, completamente inmóvil, observando la escena como si simplemente evaluara una obra mal ejecutada. Uno de los hombres aún respiraba. Se arrastraba hacia la puerta dejando un rastro oscuro detrás de él. Zenith caminó hacia él con pasos tranquilos, el sonido de sus tacones resonando sobre el suelo húmedo mientras se agachaba frente a su rostro. Sus ojos brillaban en la penumbra con un fulgor antiguo, algo que no pertenecía del todo a este mundo. ─── La próxima vez… Murmuró mientras su brazo cambia a una ala de murciélago. ─── entiendan que cantidad no es igual a calidad. Detrás de ella, el espejo del bar volvió a temblar con el parpadeo de las luces de emergencia, y por un instante su reflejo de bestia hibrida apareció brevemente en el cristal como si algo en la oscuridad hubiera decidido reconocer su presencia. Ella lo notó, aunque no dijo nada, porque en ese preciso momento comprendió que aquella emboscada no fue casualidad, alguien ya estaba detrás de ella....otra vez. Era hora de irse, no solo del bar, si no de esa zona por completo.
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  • La cabeza le daba vueltas mientras colgaba la llamada de su teléfono... Otra llamada no atendida, otra vez de vuelta en el buzón de voz, de nuevo un mensaje que había dejado con la esperanza de una respuesta que probablemente nunca llegaría.
    Suspiró mientras detenía sus pasos al andar por el pasillo del hotel, sin prestar verdadera atención a su alrededor sino hasta varios minutos después donde, distraídamente, observó la pared de su costado percatándose de un viejo cuadro que allí había colgado. Uno de tantos que ella misma había distribuido por el hotel. Nunca había sido fan o de presumirse a sí misma en cuadros, tal vez fuera la costumbre pero distintos de ellos solían mostrar que no era sólo una fundadora de un hotel de segunda.... Sino la misma princesa del infierno. Cuadros sola, otros con sus padres, otros sólo con su padre y otros como aquel que ahora observaba...

    Solo con su madre.

    Ella siempre se había visto espléndida en los cuadros tan cuidadosa y rigurosamente pintados a mano. Incluso en simples pinturas se podía notar la magnificencia de su madre como reina, el poder y la seguridad que ella irradiaba sólo con su sonrisa y su mirada. Siempre perfecta, siempre.... Ella.
    Mientras que, por otro lado, estaba ella a su lado tan sólo intentándolo. Ni siquiera siendo la sombra de lo que su madre era, de lo que su madre también había esperado que fuera. Aquello le había removido recuerdos del día en que ese cuadro había sido pintado....


    Sólo era otro día como cualquier otro, viviendo junto a su madre. Los sirvientes iban y venían mientras su madre sencillamente tarareaba en lo que se observaba en un espejo inspeccionando hasta el más mínimo de los detalles en su apariencia; que cada mechón de su cabello estuviese en su lugar, que ni una arruga se mostrara en sus prendas, que su corona estuviera perfecta sobre su cabeza e, incluso, que la sombra de sus ojos o el tinte de sus labios no se hubiera corrido ni siquiera un milímetro.

    — ¿Mamá? —

    Se había asomado por la puerta de la habitación, en realidad hacía varios minutos pero no se había atrevido a interrumpir a su madre. No cuando se la veía tan ocupada con ella misma por lo que había aguardado hasta que creyó había terminado.
    Recordaba a su madre voltear a su llamado, verla con el atuendo que había elegido para ella aunque portaba una postura más bien cohibida.

    — Ah, ah, Charlie. Cariño. ¿Qué dijimos de tu postura? No querrás verte tan.... Tú ¿No es cierto?

    Recordaba su sonrisa, tan cálida, tan segura, mientras se acercaba con elegante andar hasta ella para modificar su postura. Alzando su cabeza desde el mentón, la espalda recta.
    Al acabar la había observado con aquella mirada tan crítica, tan pensativa, tan solo un momento antes de negar con la cabeza e ir a su tocador donde revolvió entre sus cosas acercándose con un labial en manos.

    — Quédate quieta, sólo un poco más...

    Había tomado su rostro desde el mentón, pintando sus labios mientras ella se dejaba dócilmente ni siquiera atreviéndose a hablar para no arruinar el arduo trabajo que hacía en ella.

    — Y listo. Ahora sí te pareces un poco más a mi

    Su risa, tan melodiosa, elegante. Su propio corazón hinchándose de alegría cuando decía se le parecía pues nada anhelaba más que ser como su madre, tener su misma seguridad, su aura, su destreza... Ella era la reina que aspiraba a hacer.
    Siempre servicial pensando en el bienestar de los pecadores, de su pueblo, pero sin olvidarse de ella misma.
    Habiéndola tomado de los hombros la había animado a acercarse a un espejo donde ambas se posaron delante mientras los imps comenzaban a preparar los materiales para el cuadro de ambas que se pintaría.

    — Y no lo olvides, Charlie. Mantén la cabeza en alto, muéstrate segura y recuerda que un día el trono será tuyo... Entonces tal vez puedas ser como yo un día.
    Ow, pero no te preocupes. Yo sí creo en ti ¿Quién lo haría sino tu madre?


    Su madre creía, como siempre lo había hecho. Volvió a bajar la mirada del cuadro a su celular... Ni un mensaje. Ni una llamada devuelta. Frunció el ceño con cierta tristeza por ello pero enseguida sacudió la cabeza; debía recordar lo que su madre le había enseñado. Debía enorgullecerla aún si ahora no podía verla.
    Su madre creía en ella y eso era todo lo que necesitaba. Debía seguir sus pasos
    La cabeza le daba vueltas mientras colgaba la llamada de su teléfono... Otra llamada no atendida, otra vez de vuelta en el buzón de voz, de nuevo un mensaje que había dejado con la esperanza de una respuesta que probablemente nunca llegaría. Suspiró mientras detenía sus pasos al andar por el pasillo del hotel, sin prestar verdadera atención a su alrededor sino hasta varios minutos después donde, distraídamente, observó la pared de su costado percatándose de un viejo cuadro que allí había colgado. Uno de tantos que ella misma había distribuido por el hotel. Nunca había sido fan o de presumirse a sí misma en cuadros, tal vez fuera la costumbre pero distintos de ellos solían mostrar que no era sólo una fundadora de un hotel de segunda.... Sino la misma princesa del infierno. Cuadros sola, otros con sus padres, otros sólo con su padre y otros como aquel que ahora observaba... Solo con su madre. Ella siempre se había visto espléndida en los cuadros tan cuidadosa y rigurosamente pintados a mano. Incluso en simples pinturas se podía notar la magnificencia de su madre como reina, el poder y la seguridad que ella irradiaba sólo con su sonrisa y su mirada. Siempre perfecta, siempre.... Ella. Mientras que, por otro lado, estaba ella a su lado tan sólo intentándolo. Ni siquiera siendo la sombra de lo que su madre era, de lo que su madre también había esperado que fuera. Aquello le había removido recuerdos del día en que ese cuadro había sido pintado.... Sólo era otro día como cualquier otro, viviendo junto a su madre. Los sirvientes iban y venían mientras su madre sencillamente tarareaba en lo que se observaba en un espejo inspeccionando hasta el más mínimo de los detalles en su apariencia; que cada mechón de su cabello estuviese en su lugar, que ni una arruga se mostrara en sus prendas, que su corona estuviera perfecta sobre su cabeza e, incluso, que la sombra de sus ojos o el tinte de sus labios no se hubiera corrido ni siquiera un milímetro. — ¿Mamá? — Se había asomado por la puerta de la habitación, en realidad hacía varios minutos pero no se había atrevido a interrumpir a su madre. No cuando se la veía tan ocupada con ella misma por lo que había aguardado hasta que creyó había terminado. Recordaba a su madre voltear a su llamado, verla con el atuendo que había elegido para ella aunque portaba una postura más bien cohibida. — Ah, ah, Charlie. Cariño. ¿Qué dijimos de tu postura? No querrás verte tan.... Tú ¿No es cierto? Recordaba su sonrisa, tan cálida, tan segura, mientras se acercaba con elegante andar hasta ella para modificar su postura. Alzando su cabeza desde el mentón, la espalda recta. Al acabar la había observado con aquella mirada tan crítica, tan pensativa, tan solo un momento antes de negar con la cabeza e ir a su tocador donde revolvió entre sus cosas acercándose con un labial en manos. — Quédate quieta, sólo un poco más... Había tomado su rostro desde el mentón, pintando sus labios mientras ella se dejaba dócilmente ni siquiera atreviéndose a hablar para no arruinar el arduo trabajo que hacía en ella. — Y listo. Ahora sí te pareces un poco más a mi Su risa, tan melodiosa, elegante. Su propio corazón hinchándose de alegría cuando decía se le parecía pues nada anhelaba más que ser como su madre, tener su misma seguridad, su aura, su destreza... Ella era la reina que aspiraba a hacer. Siempre servicial pensando en el bienestar de los pecadores, de su pueblo, pero sin olvidarse de ella misma. Habiéndola tomado de los hombros la había animado a acercarse a un espejo donde ambas se posaron delante mientras los imps comenzaban a preparar los materiales para el cuadro de ambas que se pintaría. — Y no lo olvides, Charlie. Mantén la cabeza en alto, muéstrate segura y recuerda que un día el trono será tuyo... Entonces tal vez puedas ser como yo un día. Ow, pero no te preocupes. Yo sí creo en ti ¿Quién lo haría sino tu madre? Su madre creía, como siempre lo había hecho. Volvió a bajar la mirada del cuadro a su celular... Ni un mensaje. Ni una llamada devuelta. Frunció el ceño con cierta tristeza por ello pero enseguida sacudió la cabeza; debía recordar lo que su madre le había enseñado. Debía enorgullecerla aún si ahora no podía verla. Su madre creía en ella y eso era todo lo que necesitaba. Debía seguir sus pasos
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  • Ecos del pasado
    Fandom OC
    Categoría Acción
    con Lyra Velvetthorn

    "Sí. Prepara tus cosas. Iré a mi habitación a preparar insumos."

    Fue lo último que dijo antes de alejarse de la barra del bar, entrar por la puerta a la trastienda y subir por las escaleras de la derecha, hasta el final del pasillo y entrar finalmente a su habitación.

    Había prometido llevar a la joven en algún proceso de recolección.

    Un día, en la quietud del bar, algunos aventureros hablaron acerca de un área extraña que se sentía pesada.

    Dieron algunos detalles al respecto, Kyle solo escuchó en silencio. Sin embargo, sonaba completamente a algo que él ya había cazado.

    Dentro de su habitación, comenzó a preparar su habitual bolso de cuero, así como para ponerse la gabardina y los guantes para cuando salía a las recolecciones.

    Una vez con ello, bajó de regreso, aprovechando para tomar diversos frascos, algunos llenos con líquidos de distintos colores entremezclados, gironeando dentro de sus recipientes.

    Varios más, bastantes más, vacíos.

    Se quedó revisando la libreta con el listado de artículos para recoger, ajustándose los anteojos con la mano al sentir que resbalaban por su rostro.
    con [Bloody_Doll] "Sí. Prepara tus cosas. Iré a mi habitación a preparar insumos." Fue lo último que dijo antes de alejarse de la barra del bar, entrar por la puerta a la trastienda y subir por las escaleras de la derecha, hasta el final del pasillo y entrar finalmente a su habitación. Había prometido llevar a la joven en algún proceso de recolección. Un día, en la quietud del bar, algunos aventureros hablaron acerca de un área extraña que se sentía pesada. Dieron algunos detalles al respecto, Kyle solo escuchó en silencio. Sin embargo, sonaba completamente a algo que él ya había cazado. Dentro de su habitación, comenzó a preparar su habitual bolso de cuero, así como para ponerse la gabardina y los guantes para cuando salía a las recolecciones. Una vez con ello, bajó de regreso, aprovechando para tomar diversos frascos, algunos llenos con líquidos de distintos colores entremezclados, gironeando dentro de sus recipientes. Varios más, bastantes más, vacíos. Se quedó revisando la libreta con el listado de artículos para recoger, ajustándose los anteojos con la mano al sentir que resbalaban por su rostro.
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    Individual
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    Cualquier línea
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  • Promete qué la llevarás a salvo
    Fandom Resident Evil
    Categoría Acción
    Tras varios sucesos de estrés contínuo, Chris, capitán de la BSAA había convocado a un antiguo miembro de Umbrella, quién participó cómo mercenario en el rescate de los supervivientes en Raccon City.
    El nombre del hombre era Carlos Oliviera, quién actualmente trabajaba cómo mercenario, pero lejos de las garras de Umbrella. Después de Raccon City, él se había deslindado completamente de la organización malévola y ahora se ganaba la vida cómo un agente en solitario cumpliendo ciertos objetivos.

    Chris había intentado convencer a su ex compañera de STARS, Jill Valentine para una misión que tenía encargada, pero ella se negó y le entregó el contacto de Carlos.

    El e-mail que Carlos recibió, mencionaba un hospital militar en Washington DC. Cuya entrada era bajo supervición estricta militar. Carlos había recibido un correo con un código QR que le permitiría el acceso al plantel dónde Chris le estaba esperando.

    Sala de espera_________________________

    Chris vio entrar al hombre a quién había contactado por las puertas de cristal automátizadas y se tornó hacia él esperando su acercamiento. Una vez frente a frente, Chris extendió su diestra hacia él.

    ─Me alegra que hayas respondido tan rápido. Jill fue quién te recomendó ─retiró la mano del saludo y la llevó hacia el bolsillo interior de su gabardina, sacando una tarjeta de plástico roja y ofreciéndosela.
    ─Esta tarjeta es la llave para tu destino, no la pierdas. Ven, tengo algo qué mostrarte ─dijo mientras se daba vuelta y caminaba hacia la sala de espera.

    Ambos caminaron por los pasillos intransitados del hospital, parecía que era día libre para el personal. Siguieron avanzando hasta llegar a una habitación de 4x4, paredes blancas, luz intensa y una mesa en el centro con 4 sillas.

    ─Toma asiento ─ordenó y ofreció con la mano la silla frente a él.

    ─La misión es sencilla y el pago es bueno. Jill me habló muy bien de ti y por tu expediente, sé qué tienes las habilidades para realizar un traslado de un "paquete".

    Chris sacó una laptop de un compartimiento debajo de la mesa, la abrió y la giró hacia Carlos. En la pantalla asomaba la fotografía de una chica.

    ─Ella es el "paquete" que deberás llevar desde aquí a un lugar en específico. Las coordenadas las enviaré a tu smartwatch, ese que te llegó hace un par de días por paquetería. Lo tienes, ¿cierto?

    Chris elevó la muñeca derecha hacia su boca y exclamó:
    ─Dile que puede venir ─cortó seguido la comunicación.

    ─¿Tienes alguna duda?





    ____________________________________

    [Los turnos serán así: Chris (narrador), Carlos y Rose.

    Yo iré guiando la trama y ustedes estarán actuando en ella. Yo usaré a los NPC, pero eso no implica que ustedes no puedan interactuar con ellos. Por ejemplo: "Carlos ve a un médico, se acerca y le pregunta sobre una dirección (él puede hacer dicho movimiento, pero no podría decir que el médico le dio lo solicitado)"

    La longitud de los turnos puede ser variable según lo necesiten. No tienen que ser turnos largos, pueden ser consisos para ir avanzando.

    Con respecto al tiempo para responder, no hay presión, tomen el tiempo que necesiten. Solo avisen si requieren más de uno o dos días para enviar su respuesta.

    Pueden llevar otros roles sin ningún problema. Esto es una especie de spinoff para una posible trama global y crossover con otros miembros del fandom. ]
    Tras varios sucesos de estrés contínuo, Chris, capitán de la BSAA había convocado a un antiguo miembro de Umbrella, quién participó cómo mercenario en el rescate de los supervivientes en Raccon City. El nombre del hombre era Carlos Oliviera, quién actualmente trabajaba cómo mercenario, pero lejos de las garras de Umbrella. Después de Raccon City, él se había deslindado completamente de la organización malévola y ahora se ganaba la vida cómo un agente en solitario cumpliendo ciertos objetivos. Chris había intentado convencer a su ex compañera de STARS, Jill Valentine para una misión que tenía encargada, pero ella se negó y le entregó el contacto de Carlos. El e-mail que Carlos recibió, mencionaba un hospital militar en Washington DC. Cuya entrada era bajo supervición estricta militar. Carlos había recibido un correo con un código QR que le permitiría el acceso al plantel dónde Chris le estaba esperando. Sala de espera_________________________ Chris vio entrar al hombre a quién había contactado por las puertas de cristal automátizadas y se tornó hacia él esperando su acercamiento. Una vez frente a frente, Chris extendió su diestra hacia él. ─Me alegra que hayas respondido tan rápido. Jill fue quién te recomendó ─retiró la mano del saludo y la llevó hacia el bolsillo interior de su gabardina, sacando una tarjeta de plástico roja y ofreciéndosela. ─Esta tarjeta es la llave para tu destino, no la pierdas. Ven, tengo algo qué mostrarte ─dijo mientras se daba vuelta y caminaba hacia la sala de espera. Ambos caminaron por los pasillos intransitados del hospital, parecía que era día libre para el personal. Siguieron avanzando hasta llegar a una habitación de 4x4, paredes blancas, luz intensa y una mesa en el centro con 4 sillas. ─Toma asiento ─ordenó y ofreció con la mano la silla frente a él. ─La misión es sencilla y el pago es bueno. Jill me habló muy bien de ti y por tu expediente, sé qué tienes las habilidades para realizar un traslado de un "paquete". Chris sacó una laptop de un compartimiento debajo de la mesa, la abrió y la giró hacia Carlos. En la pantalla asomaba la fotografía de una chica. ─Ella es el "paquete" que deberás llevar desde aquí a un lugar en específico. Las coordenadas las enviaré a tu smartwatch, ese que te llegó hace un par de días por paquetería. Lo tienes, ¿cierto? Chris elevó la muñeca derecha hacia su boca y exclamó: ─Dile que puede venir ─cortó seguido la comunicación. ─¿Tienes alguna duda? ____________________________________ [Los turnos serán así: Chris (narrador), Carlos y Rose. Yo iré guiando la trama y ustedes estarán actuando en ella. Yo usaré a los NPC, pero eso no implica que ustedes no puedan interactuar con ellos. Por ejemplo: "Carlos ve a un médico, se acerca y le pregunta sobre una dirección (él puede hacer dicho movimiento, pero no podría decir que el médico le dio lo solicitado)" La longitud de los turnos puede ser variable según lo necesiten. No tienen que ser turnos largos, pueden ser consisos para ir avanzando. Con respecto al tiempo para responder, no hay presión, tomen el tiempo que necesiten. Solo avisen si requieren más de uno o dos días para enviar su respuesta. Pueden llevar otros roles sin ningún problema. Esto es una especie de spinoff para una posible trama global y crossover con otros miembros del fandom. ]
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    Grupal
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    Cualquier línea
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