• Quien juega con los sentimientos ajenos no merece nada de mí, salvo desprecio.
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  • ────୨ৎ──── ¿Pelear por un hombre? Eww no, menos por uno que acabo de conocer. Al contrario, ellos deberían pelearse por mi, aunque yo no haría eso, no soy tan insegura como para jugar con los sentimientos de las personas ฅ⁠^⁠•⁠ﻌ⁠•⁠^⁠ฅ
    ────୨ৎ──── ¿Pelear por un hombre? Eww no, menos por uno que acabo de conocer. Al contrario, ellos deberían pelearse por mi, aunque yo no haría eso, no soy tan insegura como para jugar con los sentimientos de las personas ฅ⁠^⁠•⁠ﻌ⁠•⁠^⁠ฅ
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  • -La orden de Yorha se tenia que cumplir por mas cruel qué fuera, 12B debía acabar con sus propias manos a un ex compañero... Pues él había decertado de Yorha, ese suceso provocó que el androide masculino fuera puesto en la lista de ser eliminado.

    Todos los androides tan pronto se le viera, todos tenia la orden de eliminarlo apenas se le vea.

    Ese momento no fue la excepción, 123 tan pronto se le encuentra, aunque no desea pelear contra un compañero de armas sin razones pues solo sabe que debe eliminarlo pero sus sentimientos le hacían imposible ese momento, no deseaba hacer algo de cual se pudiera arrepentir. -

    Dime.... ¿Porque?

    -Preguntó mientras a su vez busco la forma de defenrse pues su ex compañero, tan pronto la vio comenzó a atacarla.

    Pese a las preguntas, las respuestas no llegaban, el oponente seguía atacado 12B con mucha fiereza, no le daba tiempo para reaccionar. -
    -La orden de Yorha se tenia que cumplir por mas cruel qué fuera, 12B debía acabar con sus propias manos a un ex compañero... Pues él había decertado de Yorha, ese suceso provocó que el androide masculino fuera puesto en la lista de ser eliminado. Todos los androides tan pronto se le viera, todos tenia la orden de eliminarlo apenas se le vea. Ese momento no fue la excepción, 123 tan pronto se le encuentra, aunque no desea pelear contra un compañero de armas sin razones pues solo sabe que debe eliminarlo pero sus sentimientos le hacían imposible ese momento, no deseaba hacer algo de cual se pudiera arrepentir. - Dime.... ¿Porque? -Preguntó mientras a su vez busco la forma de defenrse pues su ex compañero, tan pronto la vio comenzó a atacarla. Pese a las preguntas, las respuestas no llegaban, el oponente seguía atacado 12B con mucha fiereza, no le daba tiempo para reaccionar. -
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  • "I need my best friend"
    Fandom The Vampire Diaries: Legacies
    Categoría Slice of Life
    ㅤㅤㅤ
    ㅤㅤㅤㅤ "knock knock"
    ㅤㅤㅤㅤ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑
    ㅤㅤㅤㅤ˹ 𝐿𝑖𝑧𝑧𝑖𝑒 · 𝑱𝒆𝒏𝒏𝒂 · 𝑆𝑎𝑙𝑡𝑧𝑚𝑎𝑛

    ㅤ𝙁𝙡𝙖𝙨𝙝𝙗𝙖𝙘𝙠
    ㅤ𝘐𝘯𝘵𝘦𝘳𝘯𝘢𝘥𝘰 𝘚𝘢𝘭𝘷𝘢𝘵𝘰𝘳𝘦


    ㅤㅤㅤㅤHabían pasado apenas un par de meses desde que la Escuela Salvatore, bajo el mando de Caroline Forbes, reabriera sus puertas. Un nuevo curso escolar había comenzado y aunque habían conseguido dar la bienvenida a bastantes alumnos, lo cierto era que los alumnos que habían convivido en aquella escuela desde hacia años eran incapaces de olvidar los últimos años: Malivore, Triada, los dioses, Aurora… Y las muertes de Landon e Ethan… Todas aquellas tragedias habían hecho mella y habían tocado a todas las personas de aquel colegio.

    Y, por supuesto, Hope Mikaelson no era diferente. Puede que fuera quien más había perdido en todo aquello… Y, aunque estaba decidida a seguir adelante, había mucho que necesitaba perdonarse. Puede que sus compañeros de clase o el “super-equipo” hubieran decidido hacer borrón y cuenta nueva con las maldades que Hope había llevado a cabo cuando apagó su humanidad… Puede… Pero la tríbrida aun se descubría a si misma recordando los errores de su pasado…

    Y es que había… demasiados errores… Y otros…. Que no era capaz de clasificar.

    Aquella noche, la tríbrida era incapaz de conciliar el dichoso sueño. Ni siquiera le interesaba el examen sobre magia wiccana que tenían a la mañana siguiente. No podía sacarse algo de la cabeza… A aquel cazador… Ese al que había conocido mientras sus sentimientos estaban anulados.

    Resopló.

    Estaba claro que no podría quitárselo de la cabeza hasta que no hablase de ello con… alguien. Y sabia perfectamente quien debía ser ese “alguien”. Solo le quedaba una mejor amiga en esa escuela, alguien a quien a día de hoy consideraba una hermana y que estaba unidas por algo más que una “panda promesa”.

    Salió de la cama y, todavía en bata y zapatillas, caminó hasta el dormitorio de Lizzie, agradeciendo que durmieran tan cerca la una de la otra. Sabía que Josie seguía en Bélgica, asi que por suerte, no molestaría a nadie más. No desde que Lizzie había decidido no compartir habitación. Ventajas de ser la hija de la directora, supuso Hope.

    Llegó hasta la puerta de la rubia y llamó suavemente con los nudillos.

    -¿Lizzie? -la llamó- ¿Estás despierta…? Necesito hablar… de algo…


    #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Legacies #TheVampireDiaries #Starter
    ㅤㅤㅤ ㅤㅤㅤㅤ "knock knock" ㅤㅤㅤㅤ⧽ 𝐒𝐓𝐀𝐑𝐓𝐄𝐑 ㅤㅤㅤㅤ˹ [HERETIC.VAMP] ㅤ𝙁𝙡𝙖𝙨𝙝𝙗𝙖𝙘𝙠 ㅤ𝘐𝘯𝘵𝘦𝘳𝘯𝘢𝘥𝘰 𝘚𝘢𝘭𝘷𝘢𝘵𝘰𝘳𝘦 ㅤ ㅤㅤㅤㅤHabían pasado apenas un par de meses desde que la Escuela Salvatore, bajo el mando de Caroline Forbes, reabriera sus puertas. Un nuevo curso escolar había comenzado y aunque habían conseguido dar la bienvenida a bastantes alumnos, lo cierto era que los alumnos que habían convivido en aquella escuela desde hacia años eran incapaces de olvidar los últimos años: Malivore, Triada, los dioses, Aurora… Y las muertes de Landon e Ethan… Todas aquellas tragedias habían hecho mella y habían tocado a todas las personas de aquel colegio. Y, por supuesto, Hope Mikaelson no era diferente. Puede que fuera quien más había perdido en todo aquello… Y, aunque estaba decidida a seguir adelante, había mucho que necesitaba perdonarse. Puede que sus compañeros de clase o el “super-equipo” hubieran decidido hacer borrón y cuenta nueva con las maldades que Hope había llevado a cabo cuando apagó su humanidad… Puede… Pero la tríbrida aun se descubría a si misma recordando los errores de su pasado… Y es que había… demasiados errores… Y otros…. Que no era capaz de clasificar. Aquella noche, la tríbrida era incapaz de conciliar el dichoso sueño. Ni siquiera le interesaba el examen sobre magia wiccana que tenían a la mañana siguiente. No podía sacarse algo de la cabeza… A aquel cazador… Ese al que había conocido mientras sus sentimientos estaban anulados. Resopló. Estaba claro que no podría quitárselo de la cabeza hasta que no hablase de ello con… alguien. Y sabia perfectamente quien debía ser ese “alguien”. Solo le quedaba una mejor amiga en esa escuela, alguien a quien a día de hoy consideraba una hermana y que estaba unidas por algo más que una “panda promesa”. Salió de la cama y, todavía en bata y zapatillas, caminó hasta el dormitorio de Lizzie, agradeciendo que durmieran tan cerca la una de la otra. Sabía que Josie seguía en Bélgica, asi que por suerte, no molestaría a nadie más. No desde que Lizzie había decidido no compartir habitación. Ventajas de ser la hija de la directora, supuso Hope. Llegó hasta la puerta de la rubia y llamó suavemente con los nudillos. -¿Lizzie? -la llamó- ¿Estás despierta…? Necesito hablar… de algo… #Personajes3D #3D #Comunidad3D #Legacies #TheVampireDiaries #Starter ㅤ
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    Grupal
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    Cualquier línea
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  • #Undiaenlavidade Erik Silverfang

    - ¿Es esto una cita? .- La mujer sonríe de forma cálida, con esos hermosos labios de color carmesí que la caracterizaban en los encuentros más especiales. - ¿O es que te has visto tan desesperado que has acudido a la única persona en este mundo que parece no abandonarte a pesar de que tú sí la dejaste de lado?.- se apoya sobre la pared, de espaldas al vástago, observando el atardecer desde aquella azotea.

    El vampiro calla, apartando la mirada.

    Era cierto que había acudido a su puerta, como hubiera hecho hacía ya demasiados años atrás, sin saber exactamente qué buscaba, pero con la única certeza que a sus golpes, respondería, como él hubiera respondido a su particular llamada. En lo más hondo de su ser, en lo más profundo de su alma, pesa a intentar oponerse y negarlo con todas sus fuerzas, había algo que le seguía fascinando en la forma en que era tratado por aquella mujer.

    - ¿No vas a responder? Por favor, no me hagas obligarte... anda, ven, esta vez por voluntad propia, por favor.-

    Erik duda por un instante, pero a pesar de su más que claro orgullo que parecía querer imponerse, finalmente sus piernas obedecen a esa petición sutilmente ordenada, llegando a su lado y observando, al igual que ella, ese atardecer en la ciudad de París.

    - Siempre has tenido un lado romántico, no lo puedes evitar. Esa faceta de ti me gustaba, y de hecho me sigue gustando, pese al tiempo y la distancia. No te he querido molestar, dado que sabía que eras más feliz al lado de otra mujer y que yo, tan sólo fui maestra de alguien descarriado, el cual parece que ha vuelto a perderse. Y pensar... que todo parecía darse por la aparente diferencia de edad y resulta... resulta que el cachorro no aparenta los siglos que tiene...-

    Se pudo notar una sutil provocación en la forma en la que se había dirigido a él. Aquella palabra le hizo estremecer, apretar los nudillos y sentir cómo se le erizaba el cabello de la nuca.

    - Yo... yo no...-

    - Shhh... tranquilo, sé que no pretendías desvelarte a los ojos de una mortal, tranquilo. Pero agradezco que finalmente adquirieras la confianza suficiente como para poder hacerlo, más teniendo en cuenta la relación que hemos llevado hasta ahora y que no sé si quieres volver a tener.-Los ojos de la mujer se clavan en el vampiro y él siente todo el peso de aquella mirada sobre sus hombros.

    Se sentía asfixiado, cohibido, sometido a la voluntad de una mujer que había sabido dominarlo desde el mismo instante en el que se conocieron. Ella tan segura, él tan perdido, pese a los años y años de experiencia en aquél plano terrenal. Había sido tan intensa, tan fuerte la conexión, que él por mucho tiempo, había creído que ella tenía poderes, poderes que no había sabido identificar y sin embargo, por más que la hubiera analizado, nada hacía sospechar de tal hecho. Era pura presencia, pura habilidad, pura seguridad en sí misma, y él, pese a todo, gustoso se había arrodillado cuando ella así se lo hubo ordenado.

    - Sé lo que anhelas, cachorro, lo sé muy bien. Quieres volver a ceder el control, quieres volver a sentirte liberado de la responsabilidad, a obedecer sin rechistar, sin mayores deseos que el complacer a tu señora, sin mayores preocupaciones. Puedo verlo en tus ojos, quieres ser ajeno a la vida que te rodea, a esos sentimientos que te afligen, que te abaten y que muestran de ti algo que por desgracia, en el fondo eres y no te puedes deshacer de ello. Deja que te ayude... cachorro...-

    Como si de un embrujo se tratara, el vampiro abrió sus labios, queriendo hablar, pero tan solo emitiendo un pequeño quejido, el que emite alguien que siente cómo lo acaban de desnudar y no tiene lugar en el que esconderse. Eleva su mirar y lo baja inmediatamente cuando ve a esa mujer ante él, erguida, poderosa.

    - De rodillas, cachorro...-

    Erik obedece, primero una pierna y luego otra. Agacha finalmente la cabeza, en señal de rendición y pleitesía.

    Ella da un paso y coloca su mano sobre la cabeza de él, acariciando su cabello y enredando ligeramente sus dedos entre los mechones. Él, por una vez en mucho tiempo, siente calma y paz. Nota que a través de esa caricia su dolor se desvanece, su miedo pasa a un segundo plano y toda su realidad se torna clara, cristalina y transparente. No hay peligro, no hay odio, no hay sed, tan sólo devoción, obediencia y sumisión.

    - Buen chico...- desliza la mano dentro de su abrigo y del bolsillo interno saca un objeto que el vástago reconoce.

    Él eleva la mirada hacia ese accesorio, contemplando una vez más ante sus ojos el collar de cuero tintado en tono carmesí, con tachuelas, que una vez hubiera engalanado su cuello.

    - Lo reservaba para tu regreso, cachorro, y ahora, es la hora de que vuelva al lugar que le corresponde.- ella se agacha ligeramente y con una maestría que en nada les sorprende, cierra el broche alrededor de la garganta del vástago.

    De forma instintiva, él lo acaricia, dejando escapar una pequeña sonrisa, siendo aquello muestra inequívoca del lazo cerrado, de nuevo, entre ambos. Aquél símbolo era un ancla, una promesa, una certeza de realidad y por ello, le estaba agradecido.

    - Y ahora, levántate. Vamos a disfrutar de lo que la noche de París nos aguarda para nosotros, cachorro. Disfruta de tu nueva libertad y vivamos como si nunca fuera a haber un nuevo amanecer.-

    Erik se alza, con una fuerza renovada, sintiendo orgullo a la par que protección.

    - Sí, mi señora.-

    Finalmente, el sol se oculta en el horizonte y aquella azotea queda desierta, dejando cómo único testigo de su paso, el sonido de la puerta al cerrarse.
    #Undiaenlavidade Erik Silverfang - ¿Es esto una cita? .- La mujer sonríe de forma cálida, con esos hermosos labios de color carmesí que la caracterizaban en los encuentros más especiales. - ¿O es que te has visto tan desesperado que has acudido a la única persona en este mundo que parece no abandonarte a pesar de que tú sí la dejaste de lado?.- se apoya sobre la pared, de espaldas al vástago, observando el atardecer desde aquella azotea. El vampiro calla, apartando la mirada. Era cierto que había acudido a su puerta, como hubiera hecho hacía ya demasiados años atrás, sin saber exactamente qué buscaba, pero con la única certeza que a sus golpes, respondería, como él hubiera respondido a su particular llamada. En lo más hondo de su ser, en lo más profundo de su alma, pesa a intentar oponerse y negarlo con todas sus fuerzas, había algo que le seguía fascinando en la forma en que era tratado por aquella mujer. - ¿No vas a responder? Por favor, no me hagas obligarte... anda, ven, esta vez por voluntad propia, por favor.- Erik duda por un instante, pero a pesar de su más que claro orgullo que parecía querer imponerse, finalmente sus piernas obedecen a esa petición sutilmente ordenada, llegando a su lado y observando, al igual que ella, ese atardecer en la ciudad de París. - Siempre has tenido un lado romántico, no lo puedes evitar. Esa faceta de ti me gustaba, y de hecho me sigue gustando, pese al tiempo y la distancia. No te he querido molestar, dado que sabía que eras más feliz al lado de otra mujer y que yo, tan sólo fui maestra de alguien descarriado, el cual parece que ha vuelto a perderse. Y pensar... que todo parecía darse por la aparente diferencia de edad y resulta... resulta que el cachorro no aparenta los siglos que tiene...- Se pudo notar una sutil provocación en la forma en la que se había dirigido a él. Aquella palabra le hizo estremecer, apretar los nudillos y sentir cómo se le erizaba el cabello de la nuca. - Yo... yo no...- - Shhh... tranquilo, sé que no pretendías desvelarte a los ojos de una mortal, tranquilo. Pero agradezco que finalmente adquirieras la confianza suficiente como para poder hacerlo, más teniendo en cuenta la relación que hemos llevado hasta ahora y que no sé si quieres volver a tener.-Los ojos de la mujer se clavan en el vampiro y él siente todo el peso de aquella mirada sobre sus hombros. Se sentía asfixiado, cohibido, sometido a la voluntad de una mujer que había sabido dominarlo desde el mismo instante en el que se conocieron. Ella tan segura, él tan perdido, pese a los años y años de experiencia en aquél plano terrenal. Había sido tan intensa, tan fuerte la conexión, que él por mucho tiempo, había creído que ella tenía poderes, poderes que no había sabido identificar y sin embargo, por más que la hubiera analizado, nada hacía sospechar de tal hecho. Era pura presencia, pura habilidad, pura seguridad en sí misma, y él, pese a todo, gustoso se había arrodillado cuando ella así se lo hubo ordenado. - Sé lo que anhelas, cachorro, lo sé muy bien. Quieres volver a ceder el control, quieres volver a sentirte liberado de la responsabilidad, a obedecer sin rechistar, sin mayores deseos que el complacer a tu señora, sin mayores preocupaciones. Puedo verlo en tus ojos, quieres ser ajeno a la vida que te rodea, a esos sentimientos que te afligen, que te abaten y que muestran de ti algo que por desgracia, en el fondo eres y no te puedes deshacer de ello. Deja que te ayude... cachorro...- Como si de un embrujo se tratara, el vampiro abrió sus labios, queriendo hablar, pero tan solo emitiendo un pequeño quejido, el que emite alguien que siente cómo lo acaban de desnudar y no tiene lugar en el que esconderse. Eleva su mirar y lo baja inmediatamente cuando ve a esa mujer ante él, erguida, poderosa. - De rodillas, cachorro...- Erik obedece, primero una pierna y luego otra. Agacha finalmente la cabeza, en señal de rendición y pleitesía. Ella da un paso y coloca su mano sobre la cabeza de él, acariciando su cabello y enredando ligeramente sus dedos entre los mechones. Él, por una vez en mucho tiempo, siente calma y paz. Nota que a través de esa caricia su dolor se desvanece, su miedo pasa a un segundo plano y toda su realidad se torna clara, cristalina y transparente. No hay peligro, no hay odio, no hay sed, tan sólo devoción, obediencia y sumisión. - Buen chico...- desliza la mano dentro de su abrigo y del bolsillo interno saca un objeto que el vástago reconoce. Él eleva la mirada hacia ese accesorio, contemplando una vez más ante sus ojos el collar de cuero tintado en tono carmesí, con tachuelas, que una vez hubiera engalanado su cuello. - Lo reservaba para tu regreso, cachorro, y ahora, es la hora de que vuelva al lugar que le corresponde.- ella se agacha ligeramente y con una maestría que en nada les sorprende, cierra el broche alrededor de la garganta del vástago. De forma instintiva, él lo acaricia, dejando escapar una pequeña sonrisa, siendo aquello muestra inequívoca del lazo cerrado, de nuevo, entre ambos. Aquél símbolo era un ancla, una promesa, una certeza de realidad y por ello, le estaba agradecido. - Y ahora, levántate. Vamos a disfrutar de lo que la noche de París nos aguarda para nosotros, cachorro. Disfruta de tu nueva libertad y vivamos como si nunca fuera a haber un nuevo amanecer.- Erik se alza, con una fuerza renovada, sintiendo orgullo a la par que protección. - Sí, mi señora.- Finalmente, el sol se oculta en el horizonte y aquella azotea queda desierta, dejando cómo único testigo de su paso, el sonido de la puerta al cerrarse.
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  • En busca de caricias muertas…
    Y algunas esperanzas rotas…
    Me enredé entre sus sentimientos…

    Y así besando su boca fui…
    Culpable sin pensarlo…
    Un trago dulce amargo…

    ESTADO: Tarareando—

    En busca de caricias muertas… Y algunas esperanzas rotas… Me enredé entre sus sentimientos… Y así besando su boca fui… Culpable sin pensarlo… Un trago dulce amargo… ESTADO: Tarareando—
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  • VINCENT:No puedo hacer esto. Alastor pisoteó mis sentimientos...

    Pero todavía lo amo... Siempre lo amaré.

    Vox:¿Estás dudando? ¿Después de todo lo que te ha hecho?

    Ese dolor solo empeora con cada año que pasa.

    Toma. Esta es un arma forjada con acero angelical.

    Con ella, puedes borrar el alma de un pecador para siempre

    -vincent sostuvo el cuchillo entre sus dedos temblorosos estando a tan solo un paso y una inclinación de matar de una vez por todas al demonio de la radio ya se ganó la confianza de ambos idiotas solo para lograr aquello, su venganza pero después de la convivencia con ellos sus sentimientos se han mezclado entre odio y amor.
    Trago saliva en seco le costaba hacer algo sus sentimientos lo estaban traicionando de nuevo -
    VINCENT:No puedo hacer esto. Alastor pisoteó mis sentimientos... Pero todavía lo amo... Siempre lo amaré. Vox:¿Estás dudando? ¿Después de todo lo que te ha hecho? Ese dolor solo empeora con cada año que pasa. Toma. Esta es un arma forjada con acero angelical. Con ella, puedes borrar el alma de un pecador para siempre -vincent sostuvo el cuchillo entre sus dedos temblorosos estando a tan solo un paso y una inclinación de matar de una vez por todas al demonio de la radio ya se ganó la confianza de ambos idiotas solo para lograr aquello, su venganza pero después de la convivencia con ellos sus sentimientos se han mezclado entre odio y amor. Trago saliva en seco le costaba hacer algo sus sentimientos lo estaban traicionando de nuevo -
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  • Miró con un aire de nostalgia aquel edificio en ruinas, su querida librería, en la que el el segundo piso se hallaba su cafetería. Ahora estaban destruídas, el ataque de aquellas criaturas se estaba haciendo cada vez más violento, la aparición de aquellas bestias era preocupante, los autómatas se hallaban cada vez más frecuentes arrasando todo.

    Las fuerzas de la humanidad se volvían inútiles ante el poderío de tecnología antigua e insensible al dolor, indiferente a la piedad y el sufrimiento que causaba a sus víctimas, parecía que todo había sido preparado con minuciosidad.

    El viento soplaba, su larga y oscura cabellera se mecía con el viento que se llevaba junto con partículas de polvo, algunas de las memorias y sentimientos de alegría que había vivido en ese sitio. Los seres amados que ya no están, sus memorias, todas reemplazadas por los momentos de guerra, combate y resentimiento. Había que poner un alto.

    Caminó por un momento entre los escombros, solo ladrillos y pedazos de papel volando, el crujir de la roca en su camino resonaba con dolor. Su mirada se hallaba perdida en todo lo que había perdido.

    — No queda nada... Parece que esta vez ese doctor lo logró... —
    Miró con un aire de nostalgia aquel edificio en ruinas, su querida librería, en la que el el segundo piso se hallaba su cafetería. Ahora estaban destruídas, el ataque de aquellas criaturas se estaba haciendo cada vez más violento, la aparición de aquellas bestias era preocupante, los autómatas se hallaban cada vez más frecuentes arrasando todo. Las fuerzas de la humanidad se volvían inútiles ante el poderío de tecnología antigua e insensible al dolor, indiferente a la piedad y el sufrimiento que causaba a sus víctimas, parecía que todo había sido preparado con minuciosidad. El viento soplaba, su larga y oscura cabellera se mecía con el viento que se llevaba junto con partículas de polvo, algunas de las memorias y sentimientos de alegría que había vivido en ese sitio. Los seres amados que ya no están, sus memorias, todas reemplazadas por los momentos de guerra, combate y resentimiento. Había que poner un alto. Caminó por un momento entre los escombros, solo ladrillos y pedazos de papel volando, el crujir de la roca en su camino resonaba con dolor. Su mirada se hallaba perdida en todo lo que había perdido. — No queda nada... Parece que esta vez ese doctor lo logró... —
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  • Que es el amor? Es uno de los sentimientos más fuertes de la historia, por ello estamos aquí en esta vida.
    Para dar amor a quienes nos rodean
    Buscamos ser mejores cada día y con ese mismo sentimiento lo usamos para proteger a la persona que más amamos.

    El hilo rojo del destino quiso unir a dos personas diferentes, fue mi caso y el de A-yang. Estoy plenamente feliz de poder contar con su amor, sus cuidados y su confianza.

    Gracias por llegar a mi vida A-yang, y deseo que cumplas en este 3 de marzo, muchos años más.

    Te amo mi pequeño caramelo.
    Xue Yang
    Que es el amor? Es uno de los sentimientos más fuertes de la historia, por ello estamos aquí en esta vida. Para dar amor a quienes nos rodean Buscamos ser mejores cada día y con ese mismo sentimiento lo usamos para proteger a la persona que más amamos. El hilo rojo del destino quiso unir a dos personas diferentes, fue mi caso y el de A-yang. Estoy plenamente feliz de poder contar con su amor, sus cuidados y su confianza. Gracias por llegar a mi vida A-yang, y deseo que cumplas en este 3 de marzo, muchos años más. Te amo mi pequeño caramelo. [XueChengmei]
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  • Soy una bola de celos y resentimientos, lo acepto...
    Grrr.
    Soy una bola de celos y resentimientos, lo acepto... Grrr.
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