• *Y fue así cuando pude ver a la abejita revoloteando por el circo digital, las pupilas se ensancharon con brillitos colocando cada mano en la parte lateral inferior de mi mandíbula, no sabía si fue Kinger u otro programador quien habría hecho aquel magnifico animalito sin saber que realmente era Anima , dando una vuelta sobre mí mismo y con un toquecito a mi sombrero de copa cambie mi vestimenta a la de un cazador de insectos cambiando mi bastón por un cazamariposas, rápidamente fui tras la abeja para intentar cazarla*

    ¡Ven aquí abejita, te daré un hogar, muchos juguetes con los que jugar y una casita en la que poder vivir!

    [Este dibujo fue hecho por Anima, muchas gracias por tan majestuosa obra de arte~]
    *Y fue así cuando pude ver a la abejita revoloteando por el circo digital, las pupilas se ensancharon con brillitos colocando cada mano en la parte lateral inferior de mi mandíbula, no sabía si fue Kinger u otro programador quien habría hecho aquel magnifico animalito sin saber que realmente era [Antiviru5], dando una vuelta sobre mí mismo y con un toquecito a mi sombrero de copa cambie mi vestimenta a la de un cazador de insectos cambiando mi bastón por un cazamariposas, rápidamente fui tras la abeja para intentar cazarla* ¡Ven aquí abejita, te daré un hogar, muchos juguetes con los que jugar y una casita en la que poder vivir! [Este dibujo fue hecho por Anima, muchas gracias por tan majestuosa obra de arte~]
    Me gusta
    Me encocora
    2
    1 turno 0 maullidos
  • << El terrible y seco impacto contra el suelo se escuchó. Detrás de ello, un peso aún mayor cayó, y con ello el salpicar del agua del asfalto. Un charco formado por la intensa lluvia hasta hace un par de horas durante aquella noche. Un hombre había caído, o mejor dicho, había sido azotado contra el suelo mientras cuatro espectadores, que cobijados por la penumbra, yacían de pie mientras se encontraban a la espera de que aquel hombrecillo finalmente revelara la información que ellos tanto habían estado buscando.

    La humedad se alzaba dando frescura al ambiente y con ello el olor del tabaco del cigarro hacía más placentera la experiencia de fumar. De hecho, uno de ellos ya se encontraba en dicho acto, aunque el gusto no le duró demasiado al percibir el aroma a sangre filtrarse por la nariz pues aquel hombre en el suelo comenzaba a derramar algo del líquido vital debido a sus anteriores heridas durante el viaje en la van.

    —¿Qué es lo que quieren? Ya he respondido a sus preguntas.—

    Era joven, de tez morena y ojos rasgados, sin duda alguna de origen asiático. Su voz titubeaba ante la golpiza que le habían metido durante cinco minutos, pues su ojo derecho ya se hallaba hinchado. Un hilo de sangre corría por la comisura izquierda de su labio hasta su barbilla, seguramente le habían tirado algunos dientes.

    Con trabajos pudo adoptar una posición más cómoda debido a que sus manos estaban atadas con cinchos a su espalda, tan justo era su atadura que incluso el mismo plástico comenzaba a cortar las muñecas en un angustioso dolor.Y de pronto… una patada directa al rostro recibió para derribarlo de nuevo, no tuvo piedad, ahora la hemorragia era mucho peor. Aquel hombre que fumaba su cigarrillo había sido, aquel que se paraba en el medio de los otros tres.

    — Hemos sido pacientes, querido Terry, demasiado. Ahora quiero que hables… ¿Porqué morder la mano que alimentar a tu y tu familia? —

    Una voz ligeramente rasposa, pero joven; se escuchó finalmente de aquel grupo y con ello aquel se acercó tanto que incluso sostuvo firmemente la cabeza del interrogado con su derecha, pero de la cabellera del hombre caído. Sólo para azotarla contra el suelo un par de veces sin importarle si su cráneo estaba por quebrarse.

    — ¿Tan inconforme eres que obligarte a actuar en mi contra? —

    Giovanni, quien tenía una expresión terriblemente fría se detuvo y alzó el rostro del hombre que rondaba entre los cuarentas, ahora con el rostro bañado en sangre tierra y algo de agua. Había sido bastante paciente por el momento, pero sin duda alguna lo que había hecho aquella víctima era algo que el ruso no podía perdonar.

    Sujetó al sujeto ahora desde su mentón y procedió a sacar un cuchillo que guardaba en una funda adherida a su cinturón. Colocó el filo de dicho cuchillo ante sus ojos para que pudiese observarlo.

    — Escucha, Terry… necesito sinceridad. ¿Puedo tenerla de ti? — cuestionó sin desesperar.
    — Ya te dije todo… Mark el de contabilidad movió todo. — responde aquel hombre. — Yo solo me encargaba de los embarques. —.
    — Lo quieres de manera difícil ¿Terry? — cuestionó. —Será difícil… ¡Баженлос!—

    Tan pronto dio la orden aquellos hombres que aguardaban fueron al área de carga de la van y bajaron a otros dos sujetos que igual que Terry, estaban maniatados y con bolsas en la cabeza para evitar que sus secuestradores fuesen reconocidos. De manera forzada cayeron de rodillas en el asfalto, a la izquierda de Terry.

    — Vamos a hacer manera difícil, Terry..— declaró Giovanni. — Si no querer hablar, entonces motivación ayuda mucho. —

    Fue entonces que el cuchillo se acercó a la oreja de Terry amenazando con cortarla. Una táctica bastante brutal, pero efectiva a la hora de convencer a las víctimas de confesar a ponerlas en una situación de alta tensión, para presionar y para obtener lo que él buscaba.

    — Ya te dije todo lo que sé. No sé que más quieres que te diga. — agregó Terry con desesperación.
    — No lo sé, Terry, veo que hay cosas… — Giovanni comenzó a cortar el cartílago de la oreja de manera lenta y dolorosa, Terry sólo se limitaba a gritar con dolor y agonía.
    — Te lo dije ¡Aaaaah! — respondió mientras sus alaridos crecían y resonaban en el vacío callejón en el que se encontraban. Todo continuó hasta que finalmente separó la oreja del rostro de Terry.

    — Ahora… ¿Vas a hablar?— cuestiona el rubio sin ápice de remordimiento.
    — Está bien, está bien… fui yo, fui yo… yo ideé todo esto… — confesó Terry.
    — Eso ya lo sé, Terry. Decir cosas que yo ya conozco. — replicó Gio. — Quiero saber… por qué… Данте, стреляет. —

    En ese instante, uno de los tres ayudantes que le acompañaron retiró la capucha a uno de los que estaban ahí, en el suelo; disparó a quemarropa. Directo en la cabeza y de manera instantánea aquel otro sujeto cayó desplomado en el suelo, vertiendo su sangre en el suelo.

    — ¡No! ¡Philip! — exclamó Terry mientras lágrimas caían de sus ojos.
    — Terry, Terry, Terry… ¿En serio, ser tu nombre? ¿O debo decir Qian Zhou Xi?— reveló.
    — ¿Por qué Zhou? ¿Hablar? — reiteró el ruso.
    — Yo le dije a Mark que lo hiciera… — recalcó Terry en desesperación.
    — ¿Es verdad eso, Mark? — dijo.

    Giovanni chasqueó sus dedos para hacer que descubrieran al segundo hombre sometido a un lado del cadáver llamado Philip, y al igual que Terry, estos eran de origen asiático. Una detonación provocada por el revólver se hizo presente de nuevo, esta vez hiriendo la pierna de aquel tercer hombre. Era Mark.

    — ¡No diré nada! — dijo desafiante el llamado Mark. Fue entonces que un tercer disparo fue directo a su cabeza. Y mientras tanto, Giovanni cortó la garganta de Terry para que terminase desangrado.

    — Malditos perros mentirosos… ¡Пойдем!— >>
    << El terrible y seco impacto contra el suelo se escuchó. Detrás de ello, un peso aún mayor cayó, y con ello el salpicar del agua del asfalto. Un charco formado por la intensa lluvia hasta hace un par de horas durante aquella noche. Un hombre había caído, o mejor dicho, había sido azotado contra el suelo mientras cuatro espectadores, que cobijados por la penumbra, yacían de pie mientras se encontraban a la espera de que aquel hombrecillo finalmente revelara la información que ellos tanto habían estado buscando. La humedad se alzaba dando frescura al ambiente y con ello el olor del tabaco del cigarro hacía más placentera la experiencia de fumar. De hecho, uno de ellos ya se encontraba en dicho acto, aunque el gusto no le duró demasiado al percibir el aroma a sangre filtrarse por la nariz pues aquel hombre en el suelo comenzaba a derramar algo del líquido vital debido a sus anteriores heridas durante el viaje en la van. —¿Qué es lo que quieren? Ya he respondido a sus preguntas.— Era joven, de tez morena y ojos rasgados, sin duda alguna de origen asiático. Su voz titubeaba ante la golpiza que le habían metido durante cinco minutos, pues su ojo derecho ya se hallaba hinchado. Un hilo de sangre corría por la comisura izquierda de su labio hasta su barbilla, seguramente le habían tirado algunos dientes. Con trabajos pudo adoptar una posición más cómoda debido a que sus manos estaban atadas con cinchos a su espalda, tan justo era su atadura que incluso el mismo plástico comenzaba a cortar las muñecas en un angustioso dolor.Y de pronto… una patada directa al rostro recibió para derribarlo de nuevo, no tuvo piedad, ahora la hemorragia era mucho peor. Aquel hombre que fumaba su cigarrillo había sido, aquel que se paraba en el medio de los otros tres. — Hemos sido pacientes, querido Terry, demasiado. Ahora quiero que hables… ¿Porqué morder la mano que alimentar a tu y tu familia? — Una voz ligeramente rasposa, pero joven; se escuchó finalmente de aquel grupo y con ello aquel se acercó tanto que incluso sostuvo firmemente la cabeza del interrogado con su derecha, pero de la cabellera del hombre caído. Sólo para azotarla contra el suelo un par de veces sin importarle si su cráneo estaba por quebrarse. — ¿Tan inconforme eres que obligarte a actuar en mi contra? — Giovanni, quien tenía una expresión terriblemente fría se detuvo y alzó el rostro del hombre que rondaba entre los cuarentas, ahora con el rostro bañado en sangre tierra y algo de agua. Había sido bastante paciente por el momento, pero sin duda alguna lo que había hecho aquella víctima era algo que el ruso no podía perdonar. Sujetó al sujeto ahora desde su mentón y procedió a sacar un cuchillo que guardaba en una funda adherida a su cinturón. Colocó el filo de dicho cuchillo ante sus ojos para que pudiese observarlo. — Escucha, Terry… necesito sinceridad. ¿Puedo tenerla de ti? — cuestionó sin desesperar. — Ya te dije todo… Mark el de contabilidad movió todo. — responde aquel hombre. — Yo solo me encargaba de los embarques. —. — Lo quieres de manera difícil ¿Terry? — cuestionó. —Será difícil… ¡Баженлос!— Tan pronto dio la orden aquellos hombres que aguardaban fueron al área de carga de la van y bajaron a otros dos sujetos que igual que Terry, estaban maniatados y con bolsas en la cabeza para evitar que sus secuestradores fuesen reconocidos. De manera forzada cayeron de rodillas en el asfalto, a la izquierda de Terry. — Vamos a hacer manera difícil, Terry..— declaró Giovanni. — Si no querer hablar, entonces motivación ayuda mucho. — Fue entonces que el cuchillo se acercó a la oreja de Terry amenazando con cortarla. Una táctica bastante brutal, pero efectiva a la hora de convencer a las víctimas de confesar a ponerlas en una situación de alta tensión, para presionar y para obtener lo que él buscaba. — Ya te dije todo lo que sé. No sé que más quieres que te diga. — agregó Terry con desesperación. — No lo sé, Terry, veo que hay cosas… — Giovanni comenzó a cortar el cartílago de la oreja de manera lenta y dolorosa, Terry sólo se limitaba a gritar con dolor y agonía. — Te lo dije ¡Aaaaah! — respondió mientras sus alaridos crecían y resonaban en el vacío callejón en el que se encontraban. Todo continuó hasta que finalmente separó la oreja del rostro de Terry. — Ahora… ¿Vas a hablar?— cuestiona el rubio sin ápice de remordimiento. — Está bien, está bien… fui yo, fui yo… yo ideé todo esto… — confesó Terry. — Eso ya lo sé, Terry. Decir cosas que yo ya conozco. — replicó Gio. — Quiero saber… por qué… Данте, стреляет. — En ese instante, uno de los tres ayudantes que le acompañaron retiró la capucha a uno de los que estaban ahí, en el suelo; disparó a quemarropa. Directo en la cabeza y de manera instantánea aquel otro sujeto cayó desplomado en el suelo, vertiendo su sangre en el suelo. — ¡No! ¡Philip! — exclamó Terry mientras lágrimas caían de sus ojos. — Terry, Terry, Terry… ¿En serio, ser tu nombre? ¿O debo decir Qian Zhou Xi?— reveló. — ¿Por qué Zhou? ¿Hablar? — reiteró el ruso. — Yo le dije a Mark que lo hiciera… — recalcó Terry en desesperación. — ¿Es verdad eso, Mark? — dijo. Giovanni chasqueó sus dedos para hacer que descubrieran al segundo hombre sometido a un lado del cadáver llamado Philip, y al igual que Terry, estos eran de origen asiático. Una detonación provocada por el revólver se hizo presente de nuevo, esta vez hiriendo la pierna de aquel tercer hombre. Era Mark. — ¡No diré nada! — dijo desafiante el llamado Mark. Fue entonces que un tercer disparo fue directo a su cabeza. Y mientras tanto, Giovanni cortó la garganta de Terry para que terminase desangrado. — Malditos perros mentirosos… ¡Пойдем!— >>
    Me shockea
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Aikaterine Ouro

    ────¿Uh? Bueno, parece que oficialmente el clima exige que pida otra taza de chocolate caliente –murmuró mientras echaba un vistazo a la calle, difuminada tras las gotas que escurrían raudas por el cristal de la ventana–. Parece que tendré que esperar un poco más antes de volver a casa.

    Su dedo señaló el párrafo en su libreto dónde se había quedado leyendo. Se encontraba en la zona más apartada de la cafetería, justo donde sabía que podía encontrar la privacidad y comodidad que necesitaba tras un largo día. Desde su estancia en aquella ciudad, ese rincón se había convertido en un pequeño refugio del mundo. No solía ser frecuentado por la gente, a excepción de esos días en los que las ofertas especiales hacían rebosar al personal de órdenes nuevas. Quizá, se dijo, se debía a la distancia entre la mesa y el final de la barra dónde se recogían los pedidos.

    El aire llevaba el delicioso aroma del café recién tostado, mezclado con los panecillos humeantes de mantequilla recién salidos del horno. Una calma familiar la recorrió, vista desde lejos, cualquiera que la mirara habría pensado que se trataba de una chica común. No de una deidad que se exilió al mundo de los mortales, viviendo cómo una más de ellos.

    Dejó su nueva taza de chocolate enfriar al lado de su guitarra. Entre muchas cosas que le trajo el exilio, disfrutar de la cotidianidad de una vida normal era una de las que más apreciaba. Llevaba ya tanto tiempo en la esfera de los mortales que el momento en que anunció su exilio ante la sala del trono de los dioses se había vuelto un recuerdo difuso. No era la primera vez que se aventuraba a vivir como humana, pero eso, como muchos otros secretos que guardaba, era algo que los demás dioses no tendrían porque saberlo jamás.

    Mientras esperaba para poder probar de su bebida, continuó leyendo, limitándose a escuchar el repiqueteo insistente de la lluvia en el exterior.
    [Mercenary1x] ────¿Uh? Bueno, parece que oficialmente el clima exige que pida otra taza de chocolate caliente –murmuró mientras echaba un vistazo a la calle, difuminada tras las gotas que escurrían raudas por el cristal de la ventana–. Parece que tendré que esperar un poco más antes de volver a casa. Su dedo señaló el párrafo en su libreto dónde se había quedado leyendo. Se encontraba en la zona más apartada de la cafetería, justo donde sabía que podía encontrar la privacidad y comodidad que necesitaba tras un largo día. Desde su estancia en aquella ciudad, ese rincón se había convertido en un pequeño refugio del mundo. No solía ser frecuentado por la gente, a excepción de esos días en los que las ofertas especiales hacían rebosar al personal de órdenes nuevas. Quizá, se dijo, se debía a la distancia entre la mesa y el final de la barra dónde se recogían los pedidos. El aire llevaba el delicioso aroma del café recién tostado, mezclado con los panecillos humeantes de mantequilla recién salidos del horno. Una calma familiar la recorrió, vista desde lejos, cualquiera que la mirara habría pensado que se trataba de una chica común. No de una deidad que se exilió al mundo de los mortales, viviendo cómo una más de ellos. Dejó su nueva taza de chocolate enfriar al lado de su guitarra. Entre muchas cosas que le trajo el exilio, disfrutar de la cotidianidad de una vida normal era una de las que más apreciaba. Llevaba ya tanto tiempo en la esfera de los mortales que el momento en que anunció su exilio ante la sala del trono de los dioses se había vuelto un recuerdo difuso. No era la primera vez que se aventuraba a vivir como humana, pero eso, como muchos otros secretos que guardaba, era algo que los demás dioses no tendrían porque saberlo jamás. Mientras esperaba para poder probar de su bebida, continuó leyendo, limitándose a escuchar el repiqueteo insistente de la lluvia en el exterior.
    Me encocora
    Me gusta
    16
    5 turnos 0 maullidos
  • Desde aquella noche no se habían visto de nuevo.

    Una noche cargada de confesiones donde ambos se mostraron más vulnerables de lo que pretendían. Quizás por eso, al día siguiente y su noche, ni Kazuo ni 𝑬𝒍𝒊𝒛𝒂𝒃𝒆𝒕𝒉 se vieron. No por querer evitarse, sino quizás porque necesitaban tiempo para asentar los pensamientos y sensaciones de aquella noche.

    Kazuo había dedicado la mayor parte del día a preparar medicinas y atender a Milenka. Había suturado su herida, la cual estaba teniendo una excelente recuperación. Ya podría levantarse y hacer una vida "normal" dentro de las limitaciones; no podría hacer grandes esfuerzos aún.

    Lo que quedó de tarde, Kazuo fue a ver a su caballo. Este estaba más que bien atendido, pero aún así Kazuo era incapaz de estar demasiado tiempo sin verlo; había sido y era su fiel compañero en aquellos meses de viaje.

    La necesidad de Kazuo de visitar pronto su templo se hacía cada vez más latente. Podía usar su magia para entrar y salir del castillo sin ser visto. Pero no quería que la reina sintiera que este podría estar en cualquier momento observando o espiando a través de las sombras, por lo que prefería limitar sus habilidades a lo imprescindible. Así que necesitaba saber cuál era la salida real, aquella salida secreta usada en asedios para escapar la reina y los allegados, siempre y cuando aquella propuesta siguiese en pie.

    Apenas comenzó a despuntar el alba, Kazuo no pudo esperar más. Este no sabía dónde estaría Elizabeth, pero apostaría todo a que aquella obstinada mujer estaría inmersa en sus mapas, libros y pergaminos. Él no sabía dónde se encontraba dicha sala; pero el olor a velas, papel y el propio que Elizabeth dejaba tras de sí guiaban sus pasos con precisión.

    Entre los pasillos se cruzó con algunos consejeros, incluso con Gunar. Quien le dedicó lo que pareció una especie de gruñido de hastío al saludarle el zorro. En general, ninguno de aquellos con los que se había cruzado parecían estar cómodos con su presencia; excepto el servicio, que siempre era amable con él.

    Finalmente llegó a una puerta de madera maciza, donde el olor a pergamino antiguo se hacía más intenso. La puerta estaba entreabierta, por lo que Kazuo la abrió despacio, dando unos pequeños golpecitos con los nudillos para pedir permiso.

    -Su majestad...- se le hacía un poco raro llamarla así desde la noche anterior.

    -Otra noche sin dormir, supongo... Vengo porque necesito hablar sobre mi necesidad de poder salir del castillo. Ya que tengo prohibido salir de este por evitar... revuelos... - dijo el zorro con esa calma tan característica en él.
    Desde aquella noche no se habían visto de nuevo. Una noche cargada de confesiones donde ambos se mostraron más vulnerables de lo que pretendían. Quizás por eso, al día siguiente y su noche, ni Kazuo ni [Liz_bloodFlame] se vieron. No por querer evitarse, sino quizás porque necesitaban tiempo para asentar los pensamientos y sensaciones de aquella noche. Kazuo había dedicado la mayor parte del día a preparar medicinas y atender a Milenka. Había suturado su herida, la cual estaba teniendo una excelente recuperación. Ya podría levantarse y hacer una vida "normal" dentro de las limitaciones; no podría hacer grandes esfuerzos aún. Lo que quedó de tarde, Kazuo fue a ver a su caballo. Este estaba más que bien atendido, pero aún así Kazuo era incapaz de estar demasiado tiempo sin verlo; había sido y era su fiel compañero en aquellos meses de viaje. La necesidad de Kazuo de visitar pronto su templo se hacía cada vez más latente. Podía usar su magia para entrar y salir del castillo sin ser visto. Pero no quería que la reina sintiera que este podría estar en cualquier momento observando o espiando a través de las sombras, por lo que prefería limitar sus habilidades a lo imprescindible. Así que necesitaba saber cuál era la salida real, aquella salida secreta usada en asedios para escapar la reina y los allegados, siempre y cuando aquella propuesta siguiese en pie. Apenas comenzó a despuntar el alba, Kazuo no pudo esperar más. Este no sabía dónde estaría Elizabeth, pero apostaría todo a que aquella obstinada mujer estaría inmersa en sus mapas, libros y pergaminos. Él no sabía dónde se encontraba dicha sala; pero el olor a velas, papel y el propio que Elizabeth dejaba tras de sí guiaban sus pasos con precisión. Entre los pasillos se cruzó con algunos consejeros, incluso con Gunar. Quien le dedicó lo que pareció una especie de gruñido de hastío al saludarle el zorro. En general, ninguno de aquellos con los que se había cruzado parecían estar cómodos con su presencia; excepto el servicio, que siempre era amable con él. Finalmente llegó a una puerta de madera maciza, donde el olor a pergamino antiguo se hacía más intenso. La puerta estaba entreabierta, por lo que Kazuo la abrió despacio, dando unos pequeños golpecitos con los nudillos para pedir permiso. -Su majestad...- se le hacía un poco raro llamarla así desde la noche anterior. -Otra noche sin dormir, supongo... Vengo porque necesito hablar sobre mi necesidad de poder salir del castillo. Ya que tengo prohibido salir de este por evitar... revuelos... - dijo el zorro con esa calma tan característica en él.
    Me gusta
    Me encocora
    5
    12 turnos 0 maullidos
  • #Aniversario #FicRol #FicRol3Años

    No sé si muchos de vosotros lo sabéis pero hoy…

    ¡¡Hoy hace tres años que FicRol abrió sus puertas!! Sí, sí, tal y como lo leéis: un 1 de abril de 2023 este lugar empezó como una idea… y mirad lo lejos que ha llegado.

    Así que hoy…

    ㅤㅤㅤㅤ ¡FicRol está de aniversario!

    Y no puedo evitar emocionarme al pensarlo.

    Porque en estos tres años no solo hemos sido testigos de historias increíbles, sino también de conexiones, de momentos, de personajes que dejan huella… y una comunidad que no ha parado de crecer y de dar vida a esta plataforma.

    Para mi, formar parte de FicRol ya es algo importante como roleplayer. Pero poder vivirlo como RolSage lo es aún más. Estar aquí para guiar, ayudar, acompañar y ver cómo cada uno de vosotros encuentra su sitio… es algo que no cambiaría por nada.

    He visto comienzos de usuarios llenos de dudas convertir a sus personajes en portadores de historias increíbles. He visto gente lanzarse a la aventura sin saber muy bien cómo… y acabar creando cosas tan alucinantes que ponen la piel de gallina.

    Y eso es FicRol a fin de cuentas, ¿no?

    Un espacio donde podemos imaginar, crear, equivocarnos y volver a intentarlo. Donde cada historia cuenta. Donde cada personaje suma.

    Gracias, de corazón, a todos los que formáis parte de esto. A los que lleváis tiempo, a los que acabáis de llegar, a los que confiáis y a los que hacéis que cada día merezca la pena.

    Feliz 3º aniversario, FicRol.

    Y que esto sea solo el principio.
    #Aniversario #FicRol #FicRol3Años No sé si muchos de vosotros lo sabéis pero hoy… ¡¡Hoy hace tres años que FicRol abrió sus puertas!! Sí, sí, tal y como lo leéis: un 1 de abril de 2023 este lugar empezó como una idea… y mirad lo lejos que ha llegado. Así que hoy… ㅤㅤㅤㅤ✨ ¡FicRol está de aniversario! ✨ Y no puedo evitar emocionarme al pensarlo. Porque en estos tres años no solo hemos sido testigos de historias increíbles, sino también de conexiones, de momentos, de personajes que dejan huella… y una comunidad que no ha parado de crecer y de dar vida a esta plataforma. Para mi, formar parte de FicRol ya es algo importante como roleplayer. Pero poder vivirlo como RolSage lo es aún más. Estar aquí para guiar, ayudar, acompañar y ver cómo cada uno de vosotros encuentra su sitio… es algo que no cambiaría por nada. He visto comienzos de usuarios llenos de dudas convertir a sus personajes en portadores de historias increíbles. He visto gente lanzarse a la aventura sin saber muy bien cómo… y acabar creando cosas tan alucinantes que ponen la piel de gallina. Y eso es FicRol a fin de cuentas, ¿no? Un espacio donde podemos imaginar, crear, equivocarnos y volver a intentarlo. Donde cada historia cuenta. Donde cada personaje suma. Gracias, de corazón, a todos los que formáis parte de esto. A los que lleváis tiempo, a los que acabáis de llegar, a los que confiáis y a los que hacéis que cada día merezca la pena. Feliz 3º aniversario, FicRol. Y que esto sea solo el principio. 🖤✨
    Me gusta
    Me encocora
    16
    1 turno 0 maullidos
  • Pompom dandole algo de comer a Saber y Archer probado para su mala suerte el café hecho por Himeko...
    Pompom dandole algo de comer a Saber y Archer probado para su mala suerte el café hecho por Himeko...
    Me encocora
    Me gusta
    Me shockea
    4
    2 turnos 0 maullidos
  • ¿Cuáles son tus secretos?
    ¿De verdad vale la pena conservarlos?
    Deja simplemente que tus defensas se desintegren, como el humo en una habitación vacía.
    Cuéntame todas las formas en que te sientes.
    ¿A qué le tienes miedo?
    ¿A que me marche de repente?

    Tiramos y aflojamos, como en un juego de cuerda infinito.
    Cuando te marchas, me dejas justo en el borde de un abismo oscuro.
    La próxima vez que caigas de rodillas, no estaré allí para curarte; no soy ningún vidente y no tengo forma de saber si vas a luchar por esto o si seguirás peleando contra tus propios fantasmas.

    Porque la próxima vez que escuche tus gritos, simplemente me echaré a correr, sin mirar atrás.
    ¿Cuáles son tus secretos? ¿De verdad vale la pena conservarlos? Deja simplemente que tus defensas se desintegren, como el humo en una habitación vacía. Cuéntame todas las formas en que te sientes. ¿A qué le tienes miedo? ¿A que me marche de repente? Tiramos y aflojamos, como en un juego de cuerda infinito. Cuando te marchas, me dejas justo en el borde de un abismo oscuro. La próxima vez que caigas de rodillas, no estaré allí para curarte; no soy ningún vidente y no tengo forma de saber si vas a luchar por esto o si seguirás peleando contra tus propios fantasmas. Porque la próxima vez que escuche tus gritos, simplemente me echaré a correr, sin mirar atrás.
    Me shockea
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • ¿Pero... Que?

    Nadie me dijo que tener a Saber de servant fuera tan... Caro.. Rayos
    Boothill no me mires así y ayúdame.

    Y Saber echa pelotita atras xD
    ¿Pero... Que? Nadie me dijo que tener a Saber de servant fuera tan... Caro.. Rayos Boothill no me mires así y ayúdame. Y Saber echa pelotita atras xD
    Me enjaja
    Me gusta
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Ahora... ¿Como le dire a Saber que Gilgamesh según leaks estara en em expreso Astral?
    Su zona segura pronto ya no será asi.
    Ahora... ¿Como le dire a Saber que Gilgamesh según leaks estara en em expreso Astral? Su zona segura pronto ya no será asi.
    Me gusta
    Me enjaja
    Me shockea
    4
    6 turnos 0 maullidos
  • —¡Anda, anímate!

    Decía su compañero de casa, Harry, mientras que Rowan seguía secando el sudor en su rostro, producto del entrenamiento de esa tarde.

    Unos minutos antes se había acercado a ellos el dueño del gimnasio para ofrecerles formar parte de una sesión de fotos y videos promocionales. Al ser de los más destacados, era indiscutible que ellos fuesen una prioridad junto a otros de sus compañeros, sobretodo en el caso de Rowan, que era de las pocas mujeres inscritas y la única que se enfocaba en el boxeo.

    Rowan hizo una pequeña mueca, dubitativa, sin estar segura sobre qué hacer.

    —Sabes que no estoy acostumbrada a ser el foco de atención...

    Se dejó caer en una de las bancas en el área de descanso, su cabeza echada hacia atrás mientras suspiraba.

    —Lo sé más que nadie... Pero, ¿no querías experimentar todo lo que no pudiste por estar encerrada?

    Preguntó, sentándose a su lado y dándole pequeños codazos al costado de su cuerpo.

    —Creo que aparecer públicamente en redes sociales es una excelente manera de salir de tu caparazón.

    Ella chasqueó su lengua. Harry era de las pocas personas que sabían cómo convencerle. Le gustaba y lo odiaba en partes iguales, era agradable recibir apoyo constante de su parte así como también molesto, y muchísimo más cuando usaba sus palabras en su contra.

    𝘔𝘢𝘭𝘥𝘪𝘵𝘰.

    —Lo pensaré.

    Mentira. Ya en su mente había aceptado la propuesta, pero no le daría el gusto de saberlo de inmediato. Solamente se limitó a beber silenciosamente de su botella de agua.

    Las siguientes semanas se pasaron volando, con pequeñas reuniones creativas para discutir el concepto detrás de las promocionales. Finalmente se decidieron por realizarlas en un barrio poco concurrido, y así darle una visibilización a los negocios y emprendedores de la zona que constantemente eran dejados de lado. Un dos por uno.

    Llegó el día de la sesión. Rowan junto a los demás que iban a participar se empezaron a preparar desde las 6PM mientras que el crew preparaba la iluminación.

    Comenzaron con los videos, uno a uno fueron pasando para ser capturados por el lente, flexionando y enseñando sus técnicas de entrenamiento. Inmediatamente después de cada clip, se acercaba un fotógrafo, aprovechando la hinchazón de los músculos y el brillo natural y atractivo que les daba el sudor.

    Rowan sorprendentemente se sintió muy cómoda cuando llegó su turno, dejandosé llevar en el espacio y escuchando atentamente al director de la sesión cuando le indicaba una nueva pose. Esa noche le otorgó un alivio inmenso a Rowan. Aunque siempre se mostraba confiada hacia los demás, seguía conservando algunas de sus inseguridades. Después de todo, había pasado casi la mitad de su vida sin interacciones sociales y era una situación compleja como para superarla.

    Harry le sonreía ampliamente a lo lejos. Se sentía feliz de ver a su mejor amiga desenvolverse. Ella le había salvado la vida, sería un error enorme no ayudarle a disfrutar la suya. Al ella notar que la estaba observando fijamente, no se contuvo de enseñarle el dedo medio, y Harry tampoco se reprimió de responderle de la misma manera, aunque la expresión de ambos delataba el notorio aprecio que tenían por el otro.

    La jornada concluyó después de unas largas horas con una cena en uno de carritos de comida rápida y risas que resonaban en todas las mesas que terminaron ocupando.

    —Te dije que te iba a gustar.

    Rowan rodó los ojos por el comentario de Harry, empujándole levemente.

    —Jódete.

    #𝖲𝖾𝖽𝗎𝖼𝗍𝗂𝗏𝖾𝖲𝗎𝗇𝖽𝖺𝗒
    —ℜ. 𝔅.

    //Llevaba bastante rato inactiva por acá, así que quise regresar con algo un poco distinto pero sin salirme de la temática del día.<3
    —¡Anda, anímate! Decía su compañero de casa, Harry, mientras que Rowan seguía secando el sudor en su rostro, producto del entrenamiento de esa tarde. Unos minutos antes se había acercado a ellos el dueño del gimnasio para ofrecerles formar parte de una sesión de fotos y videos promocionales. Al ser de los más destacados, era indiscutible que ellos fuesen una prioridad junto a otros de sus compañeros, sobretodo en el caso de Rowan, que era de las pocas mujeres inscritas y la única que se enfocaba en el boxeo. Rowan hizo una pequeña mueca, dubitativa, sin estar segura sobre qué hacer. —Sabes que no estoy acostumbrada a ser el foco de atención... Se dejó caer en una de las bancas en el área de descanso, su cabeza echada hacia atrás mientras suspiraba. —Lo sé más que nadie... Pero, ¿no querías experimentar todo lo que no pudiste por estar encerrada? Preguntó, sentándose a su lado y dándole pequeños codazos al costado de su cuerpo. —Creo que aparecer públicamente en redes sociales es una excelente manera de salir de tu caparazón. Ella chasqueó su lengua. Harry era de las pocas personas que sabían cómo convencerle. Le gustaba y lo odiaba en partes iguales, era agradable recibir apoyo constante de su parte así como también molesto, y muchísimo más cuando usaba sus palabras en su contra. 𝘔𝘢𝘭𝘥𝘪𝘵𝘰. —Lo pensaré. Mentira. Ya en su mente había aceptado la propuesta, pero no le daría el gusto de saberlo de inmediato. Solamente se limitó a beber silenciosamente de su botella de agua. Las siguientes semanas se pasaron volando, con pequeñas reuniones creativas para discutir el concepto detrás de las promocionales. Finalmente se decidieron por realizarlas en un barrio poco concurrido, y así darle una visibilización a los negocios y emprendedores de la zona que constantemente eran dejados de lado. Un dos por uno. Llegó el día de la sesión. Rowan junto a los demás que iban a participar se empezaron a preparar desde las 6PM mientras que el crew preparaba la iluminación. Comenzaron con los videos, uno a uno fueron pasando para ser capturados por el lente, flexionando y enseñando sus técnicas de entrenamiento. Inmediatamente después de cada clip, se acercaba un fotógrafo, aprovechando la hinchazón de los músculos y el brillo natural y atractivo que les daba el sudor. Rowan sorprendentemente se sintió muy cómoda cuando llegó su turno, dejandosé llevar en el espacio y escuchando atentamente al director de la sesión cuando le indicaba una nueva pose. Esa noche le otorgó un alivio inmenso a Rowan. Aunque siempre se mostraba confiada hacia los demás, seguía conservando algunas de sus inseguridades. Después de todo, había pasado casi la mitad de su vida sin interacciones sociales y era una situación compleja como para superarla. Harry le sonreía ampliamente a lo lejos. Se sentía feliz de ver a su mejor amiga desenvolverse. Ella le había salvado la vida, sería un error enorme no ayudarle a disfrutar la suya. Al ella notar que la estaba observando fijamente, no se contuvo de enseñarle el dedo medio, y Harry tampoco se reprimió de responderle de la misma manera, aunque la expresión de ambos delataba el notorio aprecio que tenían por el otro. La jornada concluyó después de unas largas horas con una cena en uno de carritos de comida rápida y risas que resonaban en todas las mesas que terminaron ocupando. —Te dije que te iba a gustar. Rowan rodó los ojos por el comentario de Harry, empujándole levemente. —Jódete. #𝖲𝖾𝖽𝗎𝖼𝗍𝗂𝗏𝖾𝖲𝗎𝗇𝖽𝖺𝗒 —ℜ. 𝔅. //Llevaba bastante rato inactiva por acá, así que quise regresar con algo un poco distinto pero sin salirme de la temática del día.<3
    Me gusta
    Me endiabla
    Me encocora
    12
    2 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados