• El Descubrimiento/Isla Mujeres
    Fandom Mo Dao Zu Shi
    Categoría Aventura
    Región Qin.- Un cultivador conocido como la suave brisa y brllante luna, un elegante joven de complexión delgada que vestía túnicas blancas con detalles negros en la parte del cinturón, mismas que constaban de diferentes capas; el Zhongy (ropa interior) Pao (la túnica larga y externa) y el Gedai (cinturón mayormente hecho de tela y con un grosor que abarcaba el abdomen). Para algunos jovenes de sectas prominentes buscana vestir sin embargo de seda o mas costosas, no siendo así para el joven cultivador que mayormente usaba prendas de manta o alguna tela sencilla.

    Llevaba una espada envuelta por una tela blanca en sus constantes viajes y su batidor que usaba en ocasiones y simbolo Tao, pues tambien era nombrado Daozhang (maestro taoista).

    Cabe mencionar que el joven cultivador perdió su vista hacia tiempo atrás y en la actualidad llevaba varias vendas sobre la parte superior de su rostro fino y dejando visible su nariz y labios, demostando que se trataba de un joven atractivo pero en ocasiones solia verse demacrado.

    Su nombre Xiao Xingchen, quien en ese instante se encontraba en una batalla con un demonio que usaba su energia para confundir al enemigo y poder aturdirlo.
    Sin darle tiempo de reaccionar, pudo sentir una leve sacudida y el joven taoista fue absorbido por un gran agujero que lo llevo muy lejos de su hogar y de esa batalla.

    Cuando el mismo recobró el conocimiento, pudo notar que bajo sus manos una tierra suave tocaya sus yemas, era suave y se deslizaba entre sus falanges, en ese momento el leve escosor de sus ojos le hizo quitarse poco a poco el nudo de las vendas, con suavidad pudo abrir sus ojos lentamente para poder acostumbrar a la luz que inundaba ese lugar. Nuevamente tenía sus ojos y tras bajar su vista se dió cuenta que estaba sentado en medio de lo que parecia una costa, rodeado de arena blanca y suave, las pequeñas olas que llegaban del oceano frente a el, tocaron las botas blancas y parte de sus pantorrillas. Su espada descansaba unos metros mas atras.

    Permaneciendo en esa posicion por unos minutos al contemplar la vista, con los rayos del sol iluminando la superficie del mar, las aves que volaban en el firmamento buscando alimento, y con cuidado fue colocandose en pie para sujetar y guardar sus cosas. Una suave brisa que hacia ondear sus cabellos negro azabaches que le llegaban hasta la cintura, y aquella venda que sostenía en su mano derecha logró elevarse en el viento y volar lejos,

    Al notar ello, tomó la decision de seguir aquel vendaje que por tanto tiempo le acompaño, poco a poco se dió cuenta que no era su region, casas diferentes, puestos que ofrecian artesanias y ropa distinta, personas vestidas con ropas ligeras.

    Al llegar donde habia una concurrencia de personas, una doncella se acercó y envolvió al joven en una corona de flores sobre sus cabellos.

    Bienvenido a la Isla Mujeres, esta es la Playa Norte, estoy seguro que te divertirás...si necesitas algo puedes decirnos, te atenderemos.

    Sin saber si era o no un sueño, optó entonces por dar las gracias y acercarse aunque con timidez, asegurandose de no olvidar ese lugar y las personas que se encontraban.

    Era el comienzo de una diversión que jamás habia experimentado.
    Región Qin.- Un cultivador conocido como la suave brisa y brllante luna, un elegante joven de complexión delgada que vestía túnicas blancas con detalles negros en la parte del cinturón, mismas que constaban de diferentes capas; el Zhongy (ropa interior) Pao (la túnica larga y externa) y el Gedai (cinturón mayormente hecho de tela y con un grosor que abarcaba el abdomen). Para algunos jovenes de sectas prominentes buscana vestir sin embargo de seda o mas costosas, no siendo así para el joven cultivador que mayormente usaba prendas de manta o alguna tela sencilla. Llevaba una espada envuelta por una tela blanca en sus constantes viajes y su batidor que usaba en ocasiones y simbolo Tao, pues tambien era nombrado Daozhang (maestro taoista). Cabe mencionar que el joven cultivador perdió su vista hacia tiempo atrás y en la actualidad llevaba varias vendas sobre la parte superior de su rostro fino y dejando visible su nariz y labios, demostando que se trataba de un joven atractivo pero en ocasiones solia verse demacrado. Su nombre Xiao Xingchen, quien en ese instante se encontraba en una batalla con un demonio que usaba su energia para confundir al enemigo y poder aturdirlo. Sin darle tiempo de reaccionar, pudo sentir una leve sacudida y el joven taoista fue absorbido por un gran agujero que lo llevo muy lejos de su hogar y de esa batalla. Cuando el mismo recobró el conocimiento, pudo notar que bajo sus manos una tierra suave tocaya sus yemas, era suave y se deslizaba entre sus falanges, en ese momento el leve escosor de sus ojos le hizo quitarse poco a poco el nudo de las vendas, con suavidad pudo abrir sus ojos lentamente para poder acostumbrar a la luz que inundaba ese lugar. Nuevamente tenía sus ojos y tras bajar su vista se dió cuenta que estaba sentado en medio de lo que parecia una costa, rodeado de arena blanca y suave, las pequeñas olas que llegaban del oceano frente a el, tocaron las botas blancas y parte de sus pantorrillas. Su espada descansaba unos metros mas atras. Permaneciendo en esa posicion por unos minutos al contemplar la vista, con los rayos del sol iluminando la superficie del mar, las aves que volaban en el firmamento buscando alimento, y con cuidado fue colocandose en pie para sujetar y guardar sus cosas. Una suave brisa que hacia ondear sus cabellos negro azabaches que le llegaban hasta la cintura, y aquella venda que sostenía en su mano derecha logró elevarse en el viento y volar lejos, Al notar ello, tomó la decision de seguir aquel vendaje que por tanto tiempo le acompaño, poco a poco se dió cuenta que no era su region, casas diferentes, puestos que ofrecian artesanias y ropa distinta, personas vestidas con ropas ligeras. Al llegar donde habia una concurrencia de personas, una doncella se acercó y envolvió al joven en una corona de flores sobre sus cabellos. Bienvenido a la Isla Mujeres, esta es la Playa Norte, estoy seguro que te divertirás...si necesitas algo puedes decirnos, te atenderemos. Sin saber si era o no un sueño, optó entonces por dar las gracias y acercarse aunque con timidez, asegurandose de no olvidar ese lugar y las personas que se encontraban. Era el comienzo de una diversión que jamás habia experimentado.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    100
    Estado
    Disponible
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Bienvenidos a mi perfil, es un gusto recibirles y conocerles. Antes de iniciar con la actividad rolística, me gustaría dejar en claro que esta cuenta es para divertirme y, en especial, "payasear" con la actitud antipática del dios del inframundo. Sin embargo, no descarto la posibilidad de rolear un poco del canon y llevar a cabo algo de "Battle".

    Soy muy paciente y tolerante, aunque también quisiera pedir respeto al usuario, de mi parte yo les respetaré de la misma manera. Si tienen alguna protesta o duda, no demoren en hacermelo saber por mensaje privado. Soy todo oídos. No obstante que a veces la paciencia tiene límites.

    Recordemos que la actitud del personaje no es mi actitud como usuario... Bueno, a veces, más no refleja un desprecio real hacia ustedes. Hades manejará un humor ácido y, hasta a veces, negro. Sarcástico, burlón y amargado. No se ofendan.

    No soy mucho de hacer "lemon" y la verdad eso es para Perséfone (Si se deja).

    ~ MENSAJE A LOS VISITANTES: ~
    "Quien se atreva a entrar a mis dominios, que abandone toda esperanza."

    https://youtu.be/BpPGbt1NqLU?si=D8Jp0mzkEEz4LAgj
    Bienvenidos a mi perfil, es un gusto recibirles y conocerles. Antes de iniciar con la actividad rolística, me gustaría dejar en claro que esta cuenta es para divertirme y, en especial, "payasear" con la actitud antipática del dios del inframundo. Sin embargo, no descarto la posibilidad de rolear un poco del canon y llevar a cabo algo de "Battle". Soy muy paciente y tolerante, aunque también quisiera pedir respeto al usuario, de mi parte yo les respetaré de la misma manera. Si tienen alguna protesta o duda, no demoren en hacermelo saber por mensaje privado. Soy todo oídos. No obstante que a veces la paciencia tiene límites. Recordemos que la actitud del personaje no es mi actitud como usuario... Bueno, a veces, más no refleja un desprecio real hacia ustedes. Hades manejará un humor ácido y, hasta a veces, negro. Sarcástico, burlón y amargado. No se ofendan. No soy mucho de hacer "lemon" y la verdad eso es para Perséfone (Si se deja). ~ MENSAJE A LOS VISITANTES: ~ "Quien se atreva a entrar a mis dominios, que abandone toda esperanza." https://youtu.be/BpPGbt1NqLU?si=D8Jp0mzkEEz4LAgj
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  • -La calle estaba casi vacía, iluminada apenas por las lámparas cálidas que colgaban de los viejos postes. El aire de la noche era pesado, como si incluso la ciudad supiera que algo estaba a punto de romper la calma. Avanzó unos pasos, lento, con la tranquilidad de alguien que no tenía prisa. Su mirada roja no se movía de la figura frente a él, pero sabía perfectamente que no estaban solos. Había otro más atrás… podía sentirlo-

    …Qué fastidio.

    -murmuró con una media sonrisa, como si la situación lo hubiera decepcionado más que preocupado. La hoja de su primera katana ya estaba desnuda, su brillo rojo dibujando una línea ardiente en el aire. Durante unos segundos parecía que esa sería la única arma que usaría, como siempre. Pero entonces su mirada se levantó apenas… hacia la silueta que esperaba en el fondo de la calle, un suspiro escapó de sus labios-

    Sabía que hoy iba a ser una de esas noches.

    -Con un movimiento lento, casi perezoso, su mano libre fue hacia la segunda empuñadura en su cintura. El metal susurró al salir de la saya, y ahora dos hojas carmesíes respiraban en la oscuridad, eso casi nunca pasaba y cuando pasaba… normalmente alguien no volvía a casa. Inclinó apenas la cabeza, como si estuviera estirando el cuello antes de una pelea aburrida-

    Déjenme adivinar…

    -Su voz era calmada, pero había algo pesado detrás de ella, el aburrimiento de un combate inesperado, algo que no tenía planeado en esa noche. La punta de su Katana de su mano derecha apuntó al entrecejo del que tenía frente a él, como amenazando por un instante con el filo de la misma-

    Tú viniste a matarme.
    La punta de la espada señaló ahora en dirección a la garganta del hombre frente a él. Luego, sin girarse, levantó ligeramente la segunda hacia la sombra que esperaba al fondo de la calle, haciéndole saber que ya lo había descubierto, mas al aquel enemigo mas lejos, su atención se mantenía viendo al de en frente-

    …y tú estás esperando el momento para atacarme por la espalda, ¿no?

    -Una sonrisa torcida apareció en su rostro, una sonrisa ligeramente burlesca, como si no fuese la primera vez que estaba en esa situación, y bien sabía que, la mejor técnica era mostrar el rostro del oni, una técnica que para muchos sería ineficaz, pero con el era una muestra de su experiencia en combate-

    Qué clásico.

    -Las dos hojas se movieron apenas, como si el aire mismo temiera tocarlas, incluso un sutil silbido se escuchó al momento en que las hojas cortaron el aire-

    Voy a ser honesto con ustedes… Normalmente solo necesito una espada.
    Sus ojos brillaron un poco más en aquel color rojo intenso, como si la sangre que recorría dentro de estos brillase en un tono fulminante, decidido a no perecer en esa emboscada. Su sonrisa se volvió un poco más tétrica, como si con solo sonreír fuese necesario para intimidad hasta el mismo satanás-

    Pero cuando saco las dos…es porque ya decidí que ninguno de ustedes va a salir caminando de aquí. Así que vamos, muéstrenme cuál de los dos quiere morir primero.
    -La calle estaba casi vacía, iluminada apenas por las lámparas cálidas que colgaban de los viejos postes. El aire de la noche era pesado, como si incluso la ciudad supiera que algo estaba a punto de romper la calma. Avanzó unos pasos, lento, con la tranquilidad de alguien que no tenía prisa. Su mirada roja no se movía de la figura frente a él, pero sabía perfectamente que no estaban solos. Había otro más atrás… podía sentirlo- …Qué fastidio. -murmuró con una media sonrisa, como si la situación lo hubiera decepcionado más que preocupado. La hoja de su primera katana ya estaba desnuda, su brillo rojo dibujando una línea ardiente en el aire. Durante unos segundos parecía que esa sería la única arma que usaría, como siempre. Pero entonces su mirada se levantó apenas… hacia la silueta que esperaba en el fondo de la calle, un suspiro escapó de sus labios- Sabía que hoy iba a ser una de esas noches. -Con un movimiento lento, casi perezoso, su mano libre fue hacia la segunda empuñadura en su cintura. El metal susurró al salir de la saya, y ahora dos hojas carmesíes respiraban en la oscuridad, eso casi nunca pasaba y cuando pasaba… normalmente alguien no volvía a casa. Inclinó apenas la cabeza, como si estuviera estirando el cuello antes de una pelea aburrida- Déjenme adivinar… -Su voz era calmada, pero había algo pesado detrás de ella, el aburrimiento de un combate inesperado, algo que no tenía planeado en esa noche. La punta de su Katana de su mano derecha apuntó al entrecejo del que tenía frente a él, como amenazando por un instante con el filo de la misma- Tú viniste a matarme. La punta de la espada señaló ahora en dirección a la garganta del hombre frente a él. Luego, sin girarse, levantó ligeramente la segunda hacia la sombra que esperaba al fondo de la calle, haciéndole saber que ya lo había descubierto, mas al aquel enemigo mas lejos, su atención se mantenía viendo al de en frente- …y tú estás esperando el momento para atacarme por la espalda, ¿no? -Una sonrisa torcida apareció en su rostro, una sonrisa ligeramente burlesca, como si no fuese la primera vez que estaba en esa situación, y bien sabía que, la mejor técnica era mostrar el rostro del oni, una técnica que para muchos sería ineficaz, pero con el era una muestra de su experiencia en combate- Qué clásico. -Las dos hojas se movieron apenas, como si el aire mismo temiera tocarlas, incluso un sutil silbido se escuchó al momento en que las hojas cortaron el aire- Voy a ser honesto con ustedes… Normalmente solo necesito una espada. Sus ojos brillaron un poco más en aquel color rojo intenso, como si la sangre que recorría dentro de estos brillase en un tono fulminante, decidido a no perecer en esa emboscada. Su sonrisa se volvió un poco más tétrica, como si con solo sonreír fuese necesario para intimidad hasta el mismo satanás- Pero cuando saco las dos…es porque ya decidí que ninguno de ustedes va a salir caminando de aquí. Así que vamos, muéstrenme cuál de los dos quiere morir primero.
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  • 〔ᴹᴼᴺᴼᴿᴼᴸ〕
    ᴳᵒʳᵉ ˡᵉᵛᵉ, ˡᵉⁿᵍᵘᵃʲᵉ ᵛᵘˡᵍᵃʳ. ᴸᵉᵉʳ ᶜᵒⁿ ᵈⁱˢᶜʳᵉᶜⁱóⁿ.


    𝐒𝖾𝗌𝗂ó𐓣 #19


    Frío, mojado, empapado... dolor.

    Mucho dolor.

    Sus ojos se abrieron de golpe y la oscuridad de la habitación le dio la bienvenida. Pero no estaba sola. No hizo falta que mirara hacia sus pies para saberlo porque podía escucharlo.

    Sonido mojado y como si estuvieran masticando. El dolor se hacía más intenso a pesar que ella no se movía. Solo miraba el techo del cuarto.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    𝑺𝒑𝒆𝒏𝒅𝒊𝒏𝒈 𝒏𝒊𝒈𝒉𝒕𝒔 𝒋𝒖𝒔𝒕 𝒔𝒕𝒂𝒓𝒊𝒏𝒈 𝒂𝒕 𝒕𝒉𝒆 𝒘𝒂𝒍𝒍
    𝑷𝒂𝒚 𝒏𝒐 𝒎𝒊𝒏𝒅 𝒕𝒐 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒆𝒎𝒐𝒏𝒔 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒆 𝒉𝒂𝒍𝒍
    𝒀𝒆𝒂𝒉, 𝑰'𝒎 𝒏𝒖𝒎𝒃 𝑰 𝒅𝒐𝒏'𝒕 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒏𝒐𝒕𝒉𝒊𝒏𝒈 𝒂𝒕 𝒂𝒍𝒍
    𝑩𝒓𝒂𝒄𝒆𝒅 𝒇𝒐𝒓 𝒕𝒉𝒆 𝒇𝒂𝒍𝒍
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Pero el dolor se volvió tan intenso que no pudo aguantar más. Se sentó de golpe, viendo a esa cosa morder su pierna izquierda como si se tratara del más sabroso bocado.

    Extremidades anormalmente largas, como una sombra y con un aroma a azufre que causaba lágrimas en los ojos.

    Sintió náuseas cuando eso le devolvió la mirada, pero con una sonrisa tan larga que pudo ir de oreja a oreja si las hubiera tenido. Dientes afilados y manchados en sangre, sangre que ahora teñía su cama. Sus sábanas y su colchón absorbían cada gota que el monstruo no podía consumir.

    —V̘̪͆̂̅ư̡͕̭̇ẹ̿͋̒̕l̙͖̑̾ͣv͒̄ͭ̏̇ẹ̿͋̒̕ ā̤̓̍͘ ḑ̴̞͛̒o̯̱̊͊͢r̴̨̦͕̝ḿ̬̏ͤͅỉ͔͖̜͌r̴̨̦͕̝ A̷͙ͭͫ̕l̙͖̑̾ͣā̤̓̍͘s̠҉͍͊ͅḳ̯͍̑ͦā̤̓̍͘.

    —No... —ella negó repetidas veces con la cabeza mientras intentó alejarse de eso.

    —¡D̶͔̭̪̻U̠҉̷̙ͦÉR͉̜̎͡͠M͉̅ͮ͒ͤḚͭ̉̇͟T̨͈͗̌ͥḚͭ̉̇͟! —la orden fue acompañada con manos que torcieron la pierna de la chica con tal fuerza que quebraron ligamentos, tendones y huesos; desgarrando también músculos.

    El grito que salió por parte de ella fue desgarrador--



    —Ha sido una pesadilla, Alaska. Nada más. —la voz de la doctora sacó a la pelinegra de sus pensamientos, de su historia. Levantó la vista para observarla.

    —¿Solo... pesadilla? —estaba perpleja, ¿cómo iba a desestimar algo así tan fácil?—. Y... ¿qué hay de la herida en mi pierna? ¿Las... las mordidas?

    —Eso habrá sido algún perro con el que, quizá, te encontraste por la calle. Tu mente suprimió el recuerdo por demasiado estrés, pero el subconsciente lo llevó a una pesadilla. —la voz tan relajada y despectiva de la mujer le daban a Alaska dolores en el pecho. Un ardor que no podía calmar.

    Inhaló, entrecortado, mientras apretó los puños sobre sus propias piernas. Pero entonces... lo vio. A esa cosa. Detrás de la mujer. Riéndose.

    —N̺̻̔̆ͅā̤̓̍͘ḑ̴̞͛̒ỉ͔͖̜͌ẹ̿͋̒̕ t̲̂̓ͩ̑ẹ̿͋̒̕ c͕͗ͤ̕̕r̴̨̦͕̝ẹ̿͋̒̕ẹ̿͋̒̕... Ḛͭ̉̇͟s̠҉͍͊ͅt̲̂̓ͩ̑ás̠҉͍͊ͅ l̙͖̑̾ͣo̯̱̊͊͢c͕͗ͤ̕̕ā̤̓̍͘.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    𝑻𝒓𝒚 𝒕𝒐 𝒄𝒂𝒍𝒎 𝒎𝒚𝒔𝒆𝒍𝒇 𝒅𝒐𝒘𝒏 𝒃𝒖𝒕 𝑰 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒏𝒊𝒄
    𝑰𝒔 𝒊𝒕 𝒂𝒍𝒍 𝒖𝒑 𝒊𝒏 𝒎𝒚 𝒉𝒆𝒂𝒅, 𝒂𝒎 𝑰 𝒈𝒐𝒊𝒏𝒈 𝒎𝒂𝒏𝒊𝒄?
    𝑻𝒓𝒚 𝒕𝒐 𝒄𝒂𝒍𝒎 𝒎𝒚𝒔𝒆𝒍𝒇 𝒅𝒐𝒘𝒏 𝒃𝒖𝒕 𝑰 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒏𝒊𝒄
    𝑰𝒔 𝒊𝒕 𝒂𝒍𝒍 𝒖𝒑 𝒊𝒏 𝒎𝒚 𝒉𝒆𝒂𝒅?
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Sus labios tuvieron una rápida contracción nerviosa, apretándose de forma fugaz entre sí antes que en su mente escuchara el quebrarse de un vidrio.

    Estalló. Miles de cristales por doquier.

    —¡NO ESTOY LOCA! —se abalanzó al escritorio, subiéndolo sin esfuerzo mientras tomó una de las lapiceras que reposaban a un lado. De inmediato quiso utilizarla contra la doctora—. ¡NO ME CREEN, NO ME CREEN! ¡YO NO ESTOY LOCA! ¡USTEDES SON LOS QUE NO VEN!

    La lapicera se clavó en la carne cuando la mujer intentó cubrirse con los brazos, gritando del susto.

    —¡TODOS SON IGUALES, HIJOS DE PUTA! ¡NUNCA HACEN NADA! ¡SOLO ME DROGAN, DROGAN, DROGAN! —su frenesí fue tal que no oyó la puerta abrirse ni a los guardias entrar para sujetarla entre ambos. La obligaron a soltar la lapicera mientras la alejaron. Ella igualmente quiso defenderse y continuar... sobre todo porque el monstruo cada vez se reía más fuerte mientras la sacaban de la oficina.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝐌𝐀𝐍𝐈𝐂
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    〔ᴹᴼᴺᴼᴿᴼᴸ〕 ᴳᵒʳᵉ ˡᵉᵛᵉ, ˡᵉⁿᵍᵘᵃʲᵉ ᵛᵘˡᵍᵃʳ. ᴸᵉᵉʳ ᶜᵒⁿ ᵈⁱˢᶜʳᵉᶜⁱóⁿ. 𝐒𝖾𝗌𝗂ó𐓣 #19 Frío, mojado, empapado... dolor. Mucho dolor. Sus ojos se abrieron de golpe y la oscuridad de la habitación le dio la bienvenida. Pero no estaba sola. No hizo falta que mirara hacia sus pies para saberlo porque podía escucharlo. Sonido mojado y como si estuvieran masticando. El dolor se hacía más intenso a pesar que ella no se movía. Solo miraba el techo del cuarto. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 𝑺𝒑𝒆𝒏𝒅𝒊𝒏𝒈 𝒏𝒊𝒈𝒉𝒕𝒔 𝒋𝒖𝒔𝒕 𝒔𝒕𝒂𝒓𝒊𝒏𝒈 𝒂𝒕 𝒕𝒉𝒆 𝒘𝒂𝒍𝒍 𝑷𝒂𝒚 𝒏𝒐 𝒎𝒊𝒏𝒅 𝒕𝒐 𝒕𝒉𝒆 𝒅𝒆𝒎𝒐𝒏𝒔 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒆 𝒉𝒂𝒍𝒍 𝒀𝒆𝒂𝒉, 𝑰'𝒎 𝒏𝒖𝒎𝒃 𝑰 𝒅𝒐𝒏'𝒕 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒏𝒐𝒕𝒉𝒊𝒏𝒈 𝒂𝒕 𝒂𝒍𝒍 𝑩𝒓𝒂𝒄𝒆𝒅 𝒇𝒐𝒓 𝒕𝒉𝒆 𝒇𝒂𝒍𝒍 ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ Pero el dolor se volvió tan intenso que no pudo aguantar más. Se sentó de golpe, viendo a esa cosa morder su pierna izquierda como si se tratara del más sabroso bocado. Extremidades anormalmente largas, como una sombra y con un aroma a azufre que causaba lágrimas en los ojos. Sintió náuseas cuando eso le devolvió la mirada, pero con una sonrisa tan larga que pudo ir de oreja a oreja si las hubiera tenido. Dientes afilados y manchados en sangre, sangre que ahora teñía su cama. Sus sábanas y su colchón absorbían cada gota que el monstruo no podía consumir. —V̘̪͆̂̅ư̡͕̭̇ẹ̿͋̒̕l̙͖̑̾ͣv͒̄ͭ̏̇ẹ̿͋̒̕ ā̤̓̍͘ ḑ̴̞͛̒o̯̱̊͊͢r̴̨̦͕̝ḿ̬̏ͤͅỉ͔͖̜͌r̴̨̦͕̝ A̷͙ͭͫ̕l̙͖̑̾ͣā̤̓̍͘s̠҉͍͊ͅḳ̯͍̑ͦā̤̓̍͘. —No... —ella negó repetidas veces con la cabeza mientras intentó alejarse de eso. —¡D̶͔̭̪̻U̠҉̷̙ͦÉR͉̜̎͡͠M͉̅ͮ͒ͤḚͭ̉̇͟T̨͈͗̌ͥḚͭ̉̇͟! —la orden fue acompañada con manos que torcieron la pierna de la chica con tal fuerza que quebraron ligamentos, tendones y huesos; desgarrando también músculos. El grito que salió por parte de ella fue desgarrador-- —Ha sido una pesadilla, Alaska. Nada más. —la voz de la doctora sacó a la pelinegra de sus pensamientos, de su historia. Levantó la vista para observarla. —¿Solo... pesadilla? —estaba perpleja, ¿cómo iba a desestimar algo así tan fácil?—. Y... ¿qué hay de la herida en mi pierna? ¿Las... las mordidas? —Eso habrá sido algún perro con el que, quizá, te encontraste por la calle. Tu mente suprimió el recuerdo por demasiado estrés, pero el subconsciente lo llevó a una pesadilla. —la voz tan relajada y despectiva de la mujer le daban a Alaska dolores en el pecho. Un ardor que no podía calmar. Inhaló, entrecortado, mientras apretó los puños sobre sus propias piernas. Pero entonces... lo vio. A esa cosa. Detrás de la mujer. Riéndose. —N̺̻̔̆ͅā̤̓̍͘ḑ̴̞͛̒ỉ͔͖̜͌ẹ̿͋̒̕ t̲̂̓ͩ̑ẹ̿͋̒̕ c͕͗ͤ̕̕r̴̨̦͕̝ẹ̿͋̒̕ẹ̿͋̒̕... Ḛͭ̉̇͟s̠҉͍͊ͅt̲̂̓ͩ̑ás̠҉͍͊ͅ l̙͖̑̾ͣo̯̱̊͊͢c͕͗ͤ̕̕ā̤̓̍͘. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 𝑻𝒓𝒚 𝒕𝒐 𝒄𝒂𝒍𝒎 𝒎𝒚𝒔𝒆𝒍𝒇 𝒅𝒐𝒘𝒏 𝒃𝒖𝒕 𝑰 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒏𝒊𝒄 𝑰𝒔 𝒊𝒕 𝒂𝒍𝒍 𝒖𝒑 𝒊𝒏 𝒎𝒚 𝒉𝒆𝒂𝒅, 𝒂𝒎 𝑰 𝒈𝒐𝒊𝒏𝒈 𝒎𝒂𝒏𝒊𝒄? 𝑻𝒓𝒚 𝒕𝒐 𝒄𝒂𝒍𝒎 𝒎𝒚𝒔𝒆𝒍𝒇 𝒅𝒐𝒘𝒏 𝒃𝒖𝒕 𝑰 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒕𝒉𝒆 𝒑𝒂𝒏𝒊𝒄 𝑰𝒔 𝒊𝒕 𝒂𝒍𝒍 𝒖𝒑 𝒊𝒏 𝒎𝒚 𝒉𝒆𝒂𝒅? ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ Sus labios tuvieron una rápida contracción nerviosa, apretándose de forma fugaz entre sí antes que en su mente escuchara el quebrarse de un vidrio. Estalló. Miles de cristales por doquier. —¡NO ESTOY LOCA! —se abalanzó al escritorio, subiéndolo sin esfuerzo mientras tomó una de las lapiceras que reposaban a un lado. De inmediato quiso utilizarla contra la doctora—. ¡NO ME CREEN, NO ME CREEN! ¡YO NO ESTOY LOCA! ¡USTEDES SON LOS QUE NO VEN! La lapicera se clavó en la carne cuando la mujer intentó cubrirse con los brazos, gritando del susto. —¡TODOS SON IGUALES, HIJOS DE PUTA! ¡NUNCA HACEN NADA! ¡SOLO ME DROGAN, DROGAN, DROGAN! —su frenesí fue tal que no oyó la puerta abrirse ni a los guardias entrar para sujetarla entre ambos. La obligaron a soltar la lapicera mientras la alejaron. Ella igualmente quiso defenderse y continuar... sobre todo porque el monstruo cada vez se reía más fuerte mientras la sacaban de la oficina. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ𝐌𝐀𝐍𝐈𝐂 ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
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  • – Todos aquí hablando de un tal chisme, y yo ni enterado estoy. Al fin que ni quería saber.
    (No es verdad, sí quiero, ya no sean así.)
    – Todos aquí hablando de un tal chisme, y yo ni enterado estoy. Al fin que ni quería saber. (No es verdad, sí quiero, ya no sean así.)
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  • Ya basta... Duele saber que simplemente no importa.
    No importa cuánto sepa cuánto valgo según sus palabras, al final más personas terminan abandonandote.
    Ya basta... Duele saber que simplemente no importa. No importa cuánto sepa cuánto valgo según sus palabras, al final más personas terminan abandonandote.
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  • -Ese día, en la atardecer frente al mar, caminaba en soledad, ella estaba sola, mirando aquel lugar, pese a tener los ojos "vendados" pues lo que lleva solo es un visor, desde que llego a la tierra, habia estado pelea tras pelea sin descanso, es una soldado al fin y acabo, solo estaba para cumplir órdenes.

    Aunque deseaba también saber... ¿Como seria todo después de la guerra? ¿Cuando todo termine? ¿Se le dara otro cargo o.... Solo sería descartada?

    Dejo un suspiro profundo, el viento comenzó a soplar acariciando suavemente su mejilla, su rostro, su piel, el sol ahora suave, alumbra cada parte de su cuerpo, en ese momento era ella sola con esa paz momentánea, hasta parecía mentira la guerra actual contra los invasores de espacio.

    Paso tras paso, camino por la playa, tras ella dejaba marcas de su pisadas, las cuales eran borradas por las olas cuando llegaban a la costa, a la playa.

    Llevo la mano a su visor y lo retiro, dejando ver por primera vez el color de sus ojos, en su mirada cargada de melancolía, por todo lo que había vivido.. Por lo que estaba viviendo ahora, no queda mas qué seguir caminado adelante, seguir su camino, seguir contra todo lo que llegara con gran valor, cerro los ojos, dejando escapar un suspiro.-

    Tanto silencio, no imagine llegar a ver tan hermosa vista.

    -Comentó mientras se arreglaba el cabello, mirando el horizonte, su mirada se perdía más allá, donde su mirada no alcanzaba. -
    -Ese día, en la atardecer frente al mar, caminaba en soledad, ella estaba sola, mirando aquel lugar, pese a tener los ojos "vendados" pues lo que lleva solo es un visor, desde que llego a la tierra, habia estado pelea tras pelea sin descanso, es una soldado al fin y acabo, solo estaba para cumplir órdenes. Aunque deseaba también saber... ¿Como seria todo después de la guerra? ¿Cuando todo termine? ¿Se le dara otro cargo o.... Solo sería descartada? Dejo un suspiro profundo, el viento comenzó a soplar acariciando suavemente su mejilla, su rostro, su piel, el sol ahora suave, alumbra cada parte de su cuerpo, en ese momento era ella sola con esa paz momentánea, hasta parecía mentira la guerra actual contra los invasores de espacio. Paso tras paso, camino por la playa, tras ella dejaba marcas de su pisadas, las cuales eran borradas por las olas cuando llegaban a la costa, a la playa. Llevo la mano a su visor y lo retiro, dejando ver por primera vez el color de sus ojos, en su mirada cargada de melancolía, por todo lo que había vivido.. Por lo que estaba viviendo ahora, no queda mas qué seguir caminado adelante, seguir su camino, seguir contra todo lo que llegara con gran valor, cerro los ojos, dejando escapar un suspiro.- Tanto silencio, no imagine llegar a ver tan hermosa vista. -Comentó mientras se arreglaba el cabello, mirando el horizonte, su mirada se perdía más allá, donde su mirada no alcanzaba. -
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  • Existen leyes antiguas que incluso los dioses respetan.

    Cada reino posee sus propios guardianes, su propio equilibrio, sus propios límites y reglas. Los dioses de un mundo no intervienen en los dominios de otro, pues hacerlo significaría abrir la puerta a conflictos capaces de desgarrar la realidad misma.

    Melina llegó a este plano atravesando un portal entre mundos, escapando de dioses que temían aquello que ardía en dentro de ella misma. En su interior descansa un poder primigenio sellado, y por ello los dioses de su propio reino la buscan sin descanso.

    Sin embargo, en el mundo de Kazuo no podían alcanzarla.

    Durante un tiempo, aquel límite fue suficiente. Bajo la protección espiritual de este plano, Melina encontró refugio. Y fue allí donde sus caminos se cruzaron.

    Pero algo comenzó a cambiar.

    Kazuo, un espíritu profundamente preciado para los dioses de su reino y especialmente para Inari, formó con Melina un vínculo que nadie había previsto. Dos existencias extraordinarias, nacidas de planos distintos, unidas por un lazo demasiado poderoso.

    Aquel vínculo comenzó a generar una resonancia entre mundos.

    Eran como si dos realidades distintas intentaran tocarse a través de su unión. Y si aquello continuaba, el resultado habría sido inevitable: los límites entre reinos se debilitarían, y los dioses que perseguían a Melina terminarían arrastrando su conflicto hasta este mundo.

    Una guerra entre dominios divinos.

    Los guardianes de este reino no podían permitirlo.

    Así que tomaron una decisión sobre ellos sin pedir permiso.

    El vínculo fue arrancado del tejido del tiempo.

    Los recuerdos que los unían fueron sellados: no solo los de Kazuo y Melina, sino también los de aquellos que alguna vez supieron de su relación. Sin memoria, sin lazo espiritual y sin resonancia, el puente entre reinos desapareció.

    Pero los dioses de este mundo no actuaron únicamente para proteger su propio equilibrio.

    Antes de separarlos, dejaron sobre Melina un velo espiritual nacido de este reino: una bendición silenciosa que distorsiona su rastro entre los planos y dificulta que los dioses que la buscan puedan encontrarla.

    Un último gesto de compasión.

    Ahora ambos continúan sus caminos como extraños.

    Sin saber que alguna vez caminaron juntos.

    Y aun así… quizá en algún rincón profundo del alma de Kazuo permanezca una sensación inexplicable, como si algo importante faltara, como si le hubiesen arrancado sin permiso un bien demasiado preciado.

    Algo hermoso.

    Su mismo ser ser apagó, sin saber exactamente el por qué de aquel desazón. Y lo peor, es que jamás averiguaría el por qué, por qué le arrancaron el recuerdo de amar a alguien por primera vez.

    Algo que el tiempo decidió borrar para mantener intacto el equilibrio entre los mundos. Algo que era inevitable, una unión que el destino unió y que caprichoso decidió separar para siempre.
    Existen leyes antiguas que incluso los dioses respetan. Cada reino posee sus propios guardianes, su propio equilibrio, sus propios límites y reglas. Los dioses de un mundo no intervienen en los dominios de otro, pues hacerlo significaría abrir la puerta a conflictos capaces de desgarrar la realidad misma. Melina llegó a este plano atravesando un portal entre mundos, escapando de dioses que temían aquello que ardía en dentro de ella misma. En su interior descansa un poder primigenio sellado, y por ello los dioses de su propio reino la buscan sin descanso. Sin embargo, en el mundo de Kazuo no podían alcanzarla. Durante un tiempo, aquel límite fue suficiente. Bajo la protección espiritual de este plano, Melina encontró refugio. Y fue allí donde sus caminos se cruzaron. Pero algo comenzó a cambiar. Kazuo, un espíritu profundamente preciado para los dioses de su reino y especialmente para Inari, formó con Melina un vínculo que nadie había previsto. Dos existencias extraordinarias, nacidas de planos distintos, unidas por un lazo demasiado poderoso. Aquel vínculo comenzó a generar una resonancia entre mundos. Eran como si dos realidades distintas intentaran tocarse a través de su unión. Y si aquello continuaba, el resultado habría sido inevitable: los límites entre reinos se debilitarían, y los dioses que perseguían a Melina terminarían arrastrando su conflicto hasta este mundo. Una guerra entre dominios divinos. Los guardianes de este reino no podían permitirlo. Así que tomaron una decisión sobre ellos sin pedir permiso. El vínculo fue arrancado del tejido del tiempo. Los recuerdos que los unían fueron sellados: no solo los de Kazuo y Melina, sino también los de aquellos que alguna vez supieron de su relación. Sin memoria, sin lazo espiritual y sin resonancia, el puente entre reinos desapareció. Pero los dioses de este mundo no actuaron únicamente para proteger su propio equilibrio. Antes de separarlos, dejaron sobre Melina un velo espiritual nacido de este reino: una bendición silenciosa que distorsiona su rastro entre los planos y dificulta que los dioses que la buscan puedan encontrarla. Un último gesto de compasión. Ahora ambos continúan sus caminos como extraños. Sin saber que alguna vez caminaron juntos. Y aun así… quizá en algún rincón profundo del alma de Kazuo permanezca una sensación inexplicable, como si algo importante faltara, como si le hubiesen arrancado sin permiso un bien demasiado preciado. Algo hermoso. Su mismo ser ser apagó, sin saber exactamente el por qué de aquel desazón. Y lo peor, es que jamás averiguaría el por qué, por qué le arrancaron el recuerdo de amar a alguien por primera vez. Algo que el tiempo decidió borrar para mantener intacto el equilibrio entre los mundos. Algo que era inevitable, una unión que el destino unió y que caprichoso decidió separar para siempre.
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  • Salem: vaya que cambio, nadie pensaría que el mismo ángel que entró en la ventana anoche es el mismo que está tomando desayuno y leyendo el periódico..

    -La mujer dejó en suspensión la taza de té chai que estaba por tomar y movió su vista al felino negro que le hablaba.-

    Sabes los problemas que me traen que seres sobrenaturales me hayan visto en mi forma original
    -Le muestra un pantallazo de la cantidad de seres que la vieron en esa forma dejando el celular en la mesa-
    Todo por qué me lavaste mis túnicas, la próxima te lavaré tu tenida azabache, a ver si te gusta …
    Lo primero que pensarán es que habrá una tercera guerra mundial (?)

    -Termino de decir esto y logró beber su sorbo de té chai volviendo su vista a las noticias y si indican el inicio de una posible guerra, y su mente solo exclamó “ por un demonio, lo que faltaba”-

    Salem: tranquila esto se va a olvidar en unas semanas.. si no podemos buscar el desmemorizador de los hombres de negro(?)

    -Los ojos de la mujer volvieron al felino que estaba sentado al frente de ella moviendo su cola -

    Eso espero si no te verás lindo sin pelaje Salem Saberhagen..

    Salem: eres una buena persona… no lleguemos a eso quieres Uu..
    Además si comienza una guerra ganaremos ya que participarás , cierto?..

    -La mujer guardó silencio volviendo a beber su té Salem se alteró y se subió a la mesa-

    Salem: dime qué participarás, lo hiciste en la primera y en la segunda, no puedes no hacerlo ahora… está en juego mi pensión

    -La mujer alzó una ceja bajando su taza mirando al gato-
    Bueno Salem tú sabes cómo es el dicho ojo por ojo..
    Lamento decirte que no participaré.. El tratado de Versalles tiene una pequeña cláusula, “en caso de haber una tercera guerra el agente especial de Inglaterra no puede ser llamada al campo”.

    -La mujer se levantó para llevar la taza a la cocina , Salem estaba blanco. Cuando se recompuso corrió hacia la cocina -

    Salem: tú sabías que habría una tercera guerra y sabías que apostaría mi pensión cierto?.. espera eso significa que sabías que lavaría tus túnicas ..

    -La mujer terminó de lavar su taza dejándola en el secador y miró al gato sonriendo ampliamente, acariciandolo en la cabeza-

    No puedo decir que no, pero si. Sabía que harías una apuesta, y que lavarias mis túnicas..
    Todo se paga Salem..
    Cuida la casa, ya que no podrás pagar la renta este mes...
    -El gato quedó en una pieza mientras La mujer tomó su abrigo para ir al hospital -

    Salem: vaya que cambio, nadie pensaría que el mismo ángel que entró en la ventana anoche es el mismo que está tomando desayuno y leyendo el periódico.. -La mujer dejó en suspensión la taza de té chai que estaba por tomar y movió su vista al felino negro que le hablaba.- Sabes los problemas que me traen que seres sobrenaturales me hayan visto en mi forma original -Le muestra un pantallazo de la cantidad de seres que la vieron en esa forma dejando el celular en la mesa- Todo por qué me lavaste mis túnicas, la próxima te lavaré tu tenida azabache, a ver si te gusta … Lo primero que pensarán es que habrá una tercera guerra mundial (?) -Termino de decir esto y logró beber su sorbo de té chai volviendo su vista a las noticias y si indican el inicio de una posible guerra, y su mente solo exclamó “ por un demonio, lo que faltaba”- Salem: tranquila esto se va a olvidar en unas semanas.. si no podemos buscar el desmemorizador de los hombres de negro(?) -Los ojos de la mujer volvieron al felino que estaba sentado al frente de ella moviendo su cola - Eso espero si no te verás lindo sin pelaje Salem Saberhagen.. Salem: eres una buena persona… no lleguemos a eso quieres Uu.. Además si comienza una guerra ganaremos ya que participarás , cierto?.. -La mujer guardó silencio volviendo a beber su té Salem se alteró y se subió a la mesa- Salem: dime qué participarás, lo hiciste en la primera y en la segunda, no puedes no hacerlo ahora… está en juego mi pensión -La mujer alzó una ceja bajando su taza mirando al gato- Bueno Salem tú sabes cómo es el dicho ojo por ojo.. Lamento decirte que no participaré.. El tratado de Versalles tiene una pequeña cláusula, “en caso de haber una tercera guerra el agente especial de Inglaterra no puede ser llamada al campo”. -La mujer se levantó para llevar la taza a la cocina , Salem estaba blanco. Cuando se recompuso corrió hacia la cocina - Salem: tú sabías que habría una tercera guerra y sabías que apostaría mi pensión cierto?.. espera eso significa que sabías que lavaría tus túnicas .. -La mujer terminó de lavar su taza dejándola en el secador y miró al gato sonriendo ampliamente, acariciandolo en la cabeza- No puedo decir que no, pero si. Sabía que harías una apuesta, y que lavarias mis túnicas.. Todo se paga Salem.. Cuida la casa, ya que no podrás pagar la renta este mes... -El gato quedó en una pieza mientras La mujer tomó su abrigo para ir al hospital -
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