• Las doradas cadenas envolvieron su cuello así como una serpiente constrictora a su presa, de nuevo su libertad arrebatada por un nuevo contrato pese a que sabía cuánto le había costado romper el que había formado con Rosie. Cuántos años tuvo que soportar el seguir órdenes que no le agradaban, saberse la mascota de alguien más para que, ahora libre, volviera a caer en garras angelicales esta vez.
    Y, sin embargo, en su interior se debatía el por qué aquellas cadenas que lo atrapaban ahora no se sentían tan pesadas como otras que portó. Por qué no las sentía asfixiantes alrededor de su cuello como se suponía debía ser... ¿Realmente había hecho aquello por poder? Tal y como Lucifer le había preguntado... ¿Realmente estaba tan desesperado por mantener lo obtenido como para rebajarse a vender su alma por la eternidad sin oportunidad de retorno está vez? Y aunque mantenía sus orejas abajo y de forma leve su ceño fruncido, cuando su mirada pasó de la cadena dorada a los ojos ajenos la respuesta había llegado tan rápido que incluso lo asustó; sí. Sí lo estaba. Más no estaba desesperado por retener en su alcance el poder que Lucifer le había dado, no, estaba desesperado por mantener al ángel a su lado así él tuviera que rebajarse a no más que cualquier miserable demonio.

    Antes de que su mente pudiera seguir dándole vueltas al asunto, sintió el tirón en su cuello que le hizo agacharse. Una acción que frunció su ceño y casi le arrebató un gruñido de desagrado... Casi. Pues antes de que un sólo sonido pudiera salir de sus labios se encontró silenciado. Sorprendido. De nuevo aquella suavidad de los labios ajenos sobre los suyos que apenas si le dejó abrir sus ojos ampliamente con sorpresa antes de verlo salir corriendo, siguiéndolo con su mirada hasta que desapareció por el balcón.
    Escuchó el aletear de sus alas hasta que el silencio volvió a rodearlo, observando la ventana abierta ya vacía, una suave ventizca que apenas movía las cortinas. Cuando una de sus manos ascendió, acariciando casi imperceptible sus labios de forma inconsciente, su sombra emergió a su lado mirándolo con una sonrisa. Ignorando su presencia y su mirada cuando tras varios minutos de pie en el mismo lugar logró dar un paso, alejándose.
    Sus pasos se sentían pesados ¿O tal vez eran livianos? Una mano en su pecho cuando comenzó a sentir su corazón latir acelerado ¿Por qué pasaba aquello? De nuevo las interrogantes, tal vez incluso la inseguridad o el estrés. Sus manos apoyándose con demasiada brusquedad sobre la superficie de su tocador cuando trastabilló al llegar, su respiración casi acelerada al no conseguir las respuestas a sus preguntas o tal vez no deseando admitirlas. Levantando su mirada, observando su reflejo en el espejo, logró ver el brillo dorado que ahora rodeaba su cuello. Una joyería delicada, preciosa y brillante que contrastaba demasiado con su estilo pero que, ahora, era un vivo recordatorio de a quién pertenecía...

    Una de sus manos se alzó, ascendiendo lentamente hasta que finalmente sus dedos rosaron la serpiente que rodeaba su cuello, acariciando la joyera como si temiera romperla... ¿Temiera romperla? De nuevo su ceño fruncido. ¿Cómo no quería que eso ocurriera? Si después de todo era la prueba de que ahora él no era un alma libre...
    Y su mirada pareció suavizarse, su sombra apareciendo de nuevo a su lado mirándole en silencio en lo que él bajaba su mano para servirse una copa de whisky y beber hasta el fondo antes de volver a ver su reflejo. A su mente llegó de nuevo aquel beso, ambos besos pero sin duda un poco más aquel más reciente. Su mano libre acarició sus propios labios aunque con más seguridad está vez. Sí, ahora le pertenecía a alguien y, aunque lo negara, la idea no le desagradara más no por el hecho de volverse mascota sino más bien por saber en manos de quién estaba... Y con ello también llegó una nueva frustración. Sí, ahora él pertenecía a Lucifer ¿Pero qué había del ángel? Pues él también lo quería en su poder más ya no para someterlo o dañarlo. Ni siquiera para humillarlo.

    La codicia que siempre lo había impulsado, aquella que siempre rugía ambrienta en su alma, de nuevo sintiéndose insatisfecha. Él que todo lo quería aunque todo lo tenía, esta vez anhelaba mucho más de lo que creyó imaginar alguna vez. Quería tener en su poder a Lucifer, quería tenerlo entre sus garras más no se refería a algo carnal.
    Al igual que el soberano tenía su alma, él quería la ajena. Quería su alma, sus pensamientos, su risa, su aliento, sus penas y su alegría... Quería su corazón y sus sentimientos.
    Su mirada brilló de un rojo intenso al ver una vez más su reflejo y su sombra sonrió a su lado. Aún a pesar del orgullo que no le permitía aún admitir una verdad tan cierta como la vida misma, ya tenía una meta que alcanzar pues, determinado, había decidido que quería a Lucifer.
    Las doradas cadenas envolvieron su cuello así como una serpiente constrictora a su presa, de nuevo su libertad arrebatada por un nuevo contrato pese a que sabía cuánto le había costado romper el que había formado con Rosie. Cuántos años tuvo que soportar el seguir órdenes que no le agradaban, saberse la mascota de alguien más para que, ahora libre, volviera a caer en garras angelicales esta vez. Y, sin embargo, en su interior se debatía el por qué aquellas cadenas que lo atrapaban ahora no se sentían tan pesadas como otras que portó. Por qué no las sentía asfixiantes alrededor de su cuello como se suponía debía ser... ¿Realmente había hecho aquello por poder? Tal y como Lucifer le había preguntado... ¿Realmente estaba tan desesperado por mantener lo obtenido como para rebajarse a vender su alma por la eternidad sin oportunidad de retorno está vez? Y aunque mantenía sus orejas abajo y de forma leve su ceño fruncido, cuando su mirada pasó de la cadena dorada a los ojos ajenos la respuesta había llegado tan rápido que incluso lo asustó; sí. Sí lo estaba. Más no estaba desesperado por retener en su alcance el poder que Lucifer le había dado, no, estaba desesperado por mantener al ángel a su lado así él tuviera que rebajarse a no más que cualquier miserable demonio. Antes de que su mente pudiera seguir dándole vueltas al asunto, sintió el tirón en su cuello que le hizo agacharse. Una acción que frunció su ceño y casi le arrebató un gruñido de desagrado... Casi. Pues antes de que un sólo sonido pudiera salir de sus labios se encontró silenciado. Sorprendido. De nuevo aquella suavidad de los labios ajenos sobre los suyos que apenas si le dejó abrir sus ojos ampliamente con sorpresa antes de verlo salir corriendo, siguiéndolo con su mirada hasta que desapareció por el balcón. Escuchó el aletear de sus alas hasta que el silencio volvió a rodearlo, observando la ventana abierta ya vacía, una suave ventizca que apenas movía las cortinas. Cuando una de sus manos ascendió, acariciando casi imperceptible sus labios de forma inconsciente, su sombra emergió a su lado mirándolo con una sonrisa. Ignorando su presencia y su mirada cuando tras varios minutos de pie en el mismo lugar logró dar un paso, alejándose. Sus pasos se sentían pesados ¿O tal vez eran livianos? Una mano en su pecho cuando comenzó a sentir su corazón latir acelerado ¿Por qué pasaba aquello? De nuevo las interrogantes, tal vez incluso la inseguridad o el estrés. Sus manos apoyándose con demasiada brusquedad sobre la superficie de su tocador cuando trastabilló al llegar, su respiración casi acelerada al no conseguir las respuestas a sus preguntas o tal vez no deseando admitirlas. Levantando su mirada, observando su reflejo en el espejo, logró ver el brillo dorado que ahora rodeaba su cuello. Una joyería delicada, preciosa y brillante que contrastaba demasiado con su estilo pero que, ahora, era un vivo recordatorio de a quién pertenecía... Una de sus manos se alzó, ascendiendo lentamente hasta que finalmente sus dedos rosaron la serpiente que rodeaba su cuello, acariciando la joyera como si temiera romperla... ¿Temiera romperla? De nuevo su ceño fruncido. ¿Cómo no quería que eso ocurriera? Si después de todo era la prueba de que ahora él no era un alma libre... Y su mirada pareció suavizarse, su sombra apareciendo de nuevo a su lado mirándole en silencio en lo que él bajaba su mano para servirse una copa de whisky y beber hasta el fondo antes de volver a ver su reflejo. A su mente llegó de nuevo aquel beso, ambos besos pero sin duda un poco más aquel más reciente. Su mano libre acarició sus propios labios aunque con más seguridad está vez. Sí, ahora le pertenecía a alguien y, aunque lo negara, la idea no le desagradara más no por el hecho de volverse mascota sino más bien por saber en manos de quién estaba... Y con ello también llegó una nueva frustración. Sí, ahora él pertenecía a Lucifer ¿Pero qué había del ángel? Pues él también lo quería en su poder más ya no para someterlo o dañarlo. Ni siquiera para humillarlo. La codicia que siempre lo había impulsado, aquella que siempre rugía ambrienta en su alma, de nuevo sintiéndose insatisfecha. Él que todo lo quería aunque todo lo tenía, esta vez anhelaba mucho más de lo que creyó imaginar alguna vez. Quería tener en su poder a Lucifer, quería tenerlo entre sus garras más no se refería a algo carnal. Al igual que el soberano tenía su alma, él quería la ajena. Quería su alma, sus pensamientos, su risa, su aliento, sus penas y su alegría... Quería su corazón y sus sentimientos. Su mirada brilló de un rojo intenso al ver una vez más su reflejo y su sombra sonrió a su lado. Aún a pesar del orgullo que no le permitía aún admitir una verdad tan cierta como la vida misma, ya tenía una meta que alcanzar pues, determinado, había decidido que quería a Lucifer.
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • —Hm~ hm~ hm~ hmm~—

    *Tarareaba "Don't you forget" mientras se dirigia al almacen del "Rosie's Emporium", estando ahi se coloca su delantal y toma un cuchillo de carnicero.*

    —Hora de reabastecer mis platillos, mi pueblo se muere de hambre~—
    —Hm~ hm~ hm~ hmm~— *Tarareaba "Don't you forget" mientras se dirigia al almacen del "Rosie's Emporium", estando ahi se coloca su delantal y toma un cuchillo de carnicero.* —Hora de reabastecer mis platillos, mi pueblo se muere de hambre~—
    0 turnos 0 maullidos
  • ||• Inicio de curso ||•
    Categoría Aventura
    Jose

    Un año más el ,agradable cosquilleo inicial se instalaba en la base del estómago al cruzar las puertas de la residencia, cargada de maletas y el móvil pegado a la oreja, Kassy al otro lado de la línea.- Te prometo que llamaré todos los días sin falta. -Su voz sonaba tranquila , segura y emocionada mientras se las apañas para subir las escaleras que llevaban a las habitaciones.
    Tras los eventos acontecidos las últimas semanas entendía la preocupación de la mujer, quien había sido su único apoyo desde que huyeran del Sunrise, pero aún así ,era consciente de que no podía vivir siempre con miedo.- Además, tengo la oficina de Carl a dos manzanas si pasa cualquier cosa.- Aguardó al suspirito de resignación como un pequeño triunfo.- También te echaré de menos. Anda, tengo que dejarte, que sino ya sabes que el sitio bueno para la barbacoa de bienvenida vuela. Te quiero.- Tras colgar dedicó unos minutos a adecentar la habitación , a guardar cosas aquí y allá y darse una ducha rápida antes de bajar al salón principal.
    Allí saludó a alguna que otra cara conocida, como Kayla, Tay o Adrián, compañeros de planta con quienes solía pasar horas charlando en el sofá antes de dormir, o a los chicos de teatro, retomando la costumbre de hacer buena cuenta del dispensador de agua de sabores de la entrada. En concreto, esa día se decantaron por el sabor a naranja y arándanos .
    Al caer la noche el salón comenzó a llenarse con los recién llegados y el aroma a carne y verduras asadas que se hacía notar desde el porche.
    Rosie decidió ausentarse unos segundos aprovechando que el resto estaba demasiado ocupado jugando al billar para acercarse a saludar al último recién llegado, quizás por mera curiosidad, o por que lo vio tan perdido que quiso echar una mano.-¡ Hey! Bienvenido a la residencia Orión.

    [ember_garnet_crab_449] Un año más el ,agradable cosquilleo inicial se instalaba en la base del estómago al cruzar las puertas de la residencia, cargada de maletas y el móvil pegado a la oreja, Kassy al otro lado de la línea.- Te prometo que llamaré todos los días sin falta. -Su voz sonaba tranquila , segura y emocionada mientras se las apañas para subir las escaleras que llevaban a las habitaciones. Tras los eventos acontecidos las últimas semanas entendía la preocupación de la mujer, quien había sido su único apoyo desde que huyeran del Sunrise, pero aún así ,era consciente de que no podía vivir siempre con miedo.- Además, tengo la oficina de Carl a dos manzanas si pasa cualquier cosa.- Aguardó al suspirito de resignación como un pequeño triunfo.- También te echaré de menos. Anda, tengo que dejarte, que sino ya sabes que el sitio bueno para la barbacoa de bienvenida vuela. Te quiero.- Tras colgar dedicó unos minutos a adecentar la habitación , a guardar cosas aquí y allá y darse una ducha rápida antes de bajar al salón principal. Allí saludó a alguna que otra cara conocida, como Kayla, Tay o Adrián, compañeros de planta con quienes solía pasar horas charlando en el sofá antes de dormir, o a los chicos de teatro, retomando la costumbre de hacer buena cuenta del dispensador de agua de sabores de la entrada. En concreto, esa día se decantaron por el sabor a naranja y arándanos . Al caer la noche el salón comenzó a llenarse con los recién llegados y el aroma a carne y verduras asadas que se hacía notar desde el porche. Rosie decidió ausentarse unos segundos aprovechando que el resto estaba demasiado ocupado jugando al billar para acercarse a saludar al último recién llegado, quizás por mera curiosidad, o por que lo vio tan perdido que quiso echar una mano.-¡ Hey! Bienvenido a la residencia Orión.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    1 turno 0 maullidos
  • ||• Tarde en el Centro Comercial||•
    Categoría Contemporáneo
    [solar_magenta_fox_463]
    Un sonoro aplauso general retumbó en las cuatro paredes del estudio marcando el final de la jornada cuando el reloj dió las siete de la tarde. Peter, el director de la obra que estaban ensayando y Spinozza, quien era el dueño del centro también se sumaron al júbilo mientras el grupo remataba con una reverencia.- Vale, chicos,¡ Ha valido! Nos vemos mañana para repasar, no os durmáis en los laureles,que todavía queda por pulir.- De nuevo júbilo, vítores, incluso pareció que el agriado humor de Spinozza por un momento quedarse a un lado.
    El buen humor se mantuvo mientras bajaban como torbellinos a la planta baja, a la máquina de café y aperitivos ,como ya era tradición después de cada clase.
    Ángel una vez más se adelantó ,y antes de que la muchacha pudiera siquiera meter la moneda en la ranura, el chico ya había sacado un café para ella y después otro para él, guiñándole un ojo de forma cómplice mientras se lo ofrecía.- ¿Qué os apetece hacer ahora?- Era viernes, última hora. Con el fin de semana a la vuelta de la esquina , tenían todo el tiempo del mundo a su disposición. Mientras formulaba la pregunta que a todos se les pasaba por la cabeza, Ethan, miembro del equipo, daba un sorbo a su refresco.

    - ¿Un cine?- Propuso Sarah, quien había tenido la suerte de conseguir el papel principal , haciendo buena cuenta de su botella de agua. Ann, la encargada de sonido, que se acababa de incorporar tras recoger los cables, a su diestra, negó con un mohín.- No hay nada interesante todavía. Y paso de la película cursi de turno, la verdad.- Respondió Sarah con un bufido de fastidio.
    - ¿ Y el Centro Comercial que acaban de abrir?- Propuso Ángel.
    - Podemos echar un vistazo, y vamos viendo,¿No? Además , creo que hay un sitio nuevo de recreativos . Yo quiero probar.- Convino Rosie. Tras unos segundos de debate, el grupo se puso de acuerdo.

    Dicho y hecho. Entre risas, se despidieron del conserje y no tardaron en llegar.
    Fueron recibidos por un amasijo de luces, aromas diversos y el retumbar constante del ir y venir de la gente.-¿ Visteis la cara de sorpresa de Peter cuando llegó el momento de "¿ Recuerdas quién soy?"?- Fue bromeando Ángel a su lado ,impostando la voz varios tonos más aguda mientras el grupo dejaba atrás la zona electrónica y menaje para atajar hasta la zona dedicada a ocio, donde se encontraban los recreativos, cargados con bolsos y mochilas.
    - Un segundo, que creo que tengo que ir un momento al baño,¡ No tardo! - Comentó Rosie una vez estuvieron cerca de los aseos. Sarah fue con ella.

    Tiró de la cadena, poco a poco el sonido de ésta se fue apagando cuando salió y reparó en la chica que se encontraba frente al espejo, mientras Sarah se demoraba algo más.
    Le dedicó una sonrisa amable al tiempo que se lavaba las manos ,para después retocarse el peinado.- Anda,¡ Me encanta tu camiseta!- Comentó de forma genuina, tratando de romper el hielo.- Te queda bien,¿ De dónde es?
    [solar_magenta_fox_463] Un sonoro aplauso general retumbó en las cuatro paredes del estudio marcando el final de la jornada cuando el reloj dió las siete de la tarde. Peter, el director de la obra que estaban ensayando y Spinozza, quien era el dueño del centro también se sumaron al júbilo mientras el grupo remataba con una reverencia.- Vale, chicos,¡ Ha valido! Nos vemos mañana para repasar, no os durmáis en los laureles,que todavía queda por pulir.- De nuevo júbilo, vítores, incluso pareció que el agriado humor de Spinozza por un momento quedarse a un lado. El buen humor se mantuvo mientras bajaban como torbellinos a la planta baja, a la máquina de café y aperitivos ,como ya era tradición después de cada clase. Ángel una vez más se adelantó ,y antes de que la muchacha pudiera siquiera meter la moneda en la ranura, el chico ya había sacado un café para ella y después otro para él, guiñándole un ojo de forma cómplice mientras se lo ofrecía.- ¿Qué os apetece hacer ahora?- Era viernes, última hora. Con el fin de semana a la vuelta de la esquina , tenían todo el tiempo del mundo a su disposición. Mientras formulaba la pregunta que a todos se les pasaba por la cabeza, Ethan, miembro del equipo, daba un sorbo a su refresco. - ¿Un cine?- Propuso Sarah, quien había tenido la suerte de conseguir el papel principal , haciendo buena cuenta de su botella de agua. Ann, la encargada de sonido, que se acababa de incorporar tras recoger los cables, a su diestra, negó con un mohín.- No hay nada interesante todavía. Y paso de la película cursi de turno, la verdad.- Respondió Sarah con un bufido de fastidio. - ¿ Y el Centro Comercial que acaban de abrir?- Propuso Ángel. - Podemos echar un vistazo, y vamos viendo,¿No? Además , creo que hay un sitio nuevo de recreativos . Yo quiero probar.- Convino Rosie. Tras unos segundos de debate, el grupo se puso de acuerdo. Dicho y hecho. Entre risas, se despidieron del conserje y no tardaron en llegar. Fueron recibidos por un amasijo de luces, aromas diversos y el retumbar constante del ir y venir de la gente.-¿ Visteis la cara de sorpresa de Peter cuando llegó el momento de "¿ Recuerdas quién soy?"?- Fue bromeando Ángel a su lado ,impostando la voz varios tonos más aguda mientras el grupo dejaba atrás la zona electrónica y menaje para atajar hasta la zona dedicada a ocio, donde se encontraban los recreativos, cargados con bolsos y mochilas. - Un segundo, que creo que tengo que ir un momento al baño,¡ No tardo! - Comentó Rosie una vez estuvieron cerca de los aseos. Sarah fue con ella. Tiró de la cadena, poco a poco el sonido de ésta se fue apagando cuando salió y reparó en la chica que se encontraba frente al espejo, mientras Sarah se demoraba algo más. Le dedicó una sonrisa amable al tiempo que se lavaba las manos ,para después retocarse el peinado.- Anda,¡ Me encanta tu camiseta!- Comentó de forma genuina, tratando de romper el hielo.- Te queda bien,¿ De dónde es?
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • AZZAZEL ASCIENDE:PARTE 1/3

    —El enfrentamiento entre Gabriel y Paul habia comenzado,una batalla violenta entre la luz y la oscuridad se habia desatado entre los escombros del infierno,el guerrero más fuerte de las fuerzas del cielo contra un don nadie en un duelo uno contra uno.
    Pese a los esfuerzos de Paul,su magia apenas lograba dañar la armadura de Gabriel,no tenia chances contra el y el resultado era evidente,¿Verdad?,Paul no podia seguirle el paso a Gabriel y su lanza le hacia cada vez más daño,el demonio blanco se vio superado ante el ser celestial,pero no todo estaba perdido,unos lazos de mana sujetaron las muñecas de Gabriel,la responsable de esto era Rosie,la hija mayor de Paul que se habia recuperado y decidio ayudar a su padre en apuros—

    —No..no tu..

    —Susurro con miedo al ver a su hija,sabia que si intervenia en el combate ella tambien seria un enemigo a vencer y aniliquilar,Para el el ser celestial no fue dificil desatarse de sus ataduras y darle caza a la chica,Paul con pocas fuerzas logro ponerse de pie y los persiguio,quería desviar la atención de Gabriel hacia el,pero no lo logro,Gabriel alcanzo a la chica y clavo su lanza contra el pecho de Rosie—

    —Los ojos blancos de Paul observaron ese hecho y con todas sus fuerzas fue a socorrer a su hija la cual empezo a caer de los cielos,logro atraparla pero no habia tiempo ni magia que pudiera salvarla,su mayor tesoro,su salvacion y su razon de existir ya no pertenecia a este mundo—

    Gabriel:"¿Ves?,esto lo generaste tu,si tan solo hubieras aceptado haber sido ejecutado indoloramente ella estaria viva.."

    —Paul cerro los ojos de su hija,y con mucho cuidado la dejo en una pequeña porcion de césped—


    —No me importa cuantos demonios hayas matado..no me importa si me superas en fuerza o en magia..puedo ver el futuro y puedo ver tu alma siendo triturada por mis dientes...

    Gabriel:"¿Despues de la golpiza que te di,despues de todo esto no entiendes que no puedes vencerme?..bien,te dare el lujo de creer que puedes ganar"
    AZZAZEL ASCIENDE:PARTE 1/3 —El enfrentamiento entre Gabriel y Paul habia comenzado,una batalla violenta entre la luz y la oscuridad se habia desatado entre los escombros del infierno,el guerrero más fuerte de las fuerzas del cielo contra un don nadie en un duelo uno contra uno. Pese a los esfuerzos de Paul,su magia apenas lograba dañar la armadura de Gabriel,no tenia chances contra el y el resultado era evidente,¿Verdad?,Paul no podia seguirle el paso a Gabriel y su lanza le hacia cada vez más daño,el demonio blanco se vio superado ante el ser celestial,pero no todo estaba perdido,unos lazos de mana sujetaron las muñecas de Gabriel,la responsable de esto era Rosie,la hija mayor de Paul que se habia recuperado y decidio ayudar a su padre en apuros— —No..no tu.. —Susurro con miedo al ver a su hija,sabia que si intervenia en el combate ella tambien seria un enemigo a vencer y aniliquilar,Para el el ser celestial no fue dificil desatarse de sus ataduras y darle caza a la chica,Paul con pocas fuerzas logro ponerse de pie y los persiguio,quería desviar la atención de Gabriel hacia el,pero no lo logro,Gabriel alcanzo a la chica y clavo su lanza contra el pecho de Rosie— —Los ojos blancos de Paul observaron ese hecho y con todas sus fuerzas fue a socorrer a su hija la cual empezo a caer de los cielos,logro atraparla pero no habia tiempo ni magia que pudiera salvarla,su mayor tesoro,su salvacion y su razon de existir ya no pertenecia a este mundo— Gabriel:"¿Ves?,esto lo generaste tu,si tan solo hubieras aceptado haber sido ejecutado indoloramente ella estaria viva.." —Paul cerro los ojos de su hija,y con mucho cuidado la dejo en una pequeña porcion de césped— —No me importa cuantos demonios hayas matado..no me importa si me superas en fuerza o en magia..puedo ver el futuro y puedo ver tu alma siendo triturada por mis dientes... Gabriel:"¿Despues de la golpiza que te di,despues de todo esto no entiendes que no puedes vencerme?..bien,te dare el lujo de creer que puedes ganar"
    Me entristece
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • —¿Sabes algo?....te pareces mucho a tu abuela..igual de radiante..

    Rosie:"Yo.....gracias..anciano tonto"

    —Solo tengo 35 jovencita...y yo tambien te quiero
    —¿Sabes algo?....te pareces mucho a tu abuela..igual de radiante.. Rosie:"Yo.....gracias..anciano tonto" —Solo tengo 35 jovencita...y yo tambien te quiero
    Me encocora
    Me gusta
    3
    1 turno 0 maullidos
  • Rosie:"¡ERES UN MALDITO IDIOTA ASRIEL!

    Asriel:"¡Y TU UNA PERRA BARATA!"

    —¡Hey,más respeto entre ustedes o voy a enojarme en serio!

    —Hubo un silencio profundo por unos minutos,finalmente estaban obedeciendo a su padre—
    Rosie:"¡ERES UN MALDITO IDIOTA ASRIEL! Asriel:"¡Y TU UNA PERRA BARATA!" —¡Hey,más respeto entre ustedes o voy a enojarme en serio! —Hubo un silencio profundo por unos minutos,finalmente estaban obedeciendo a su padre—
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Rosie:"¿Papá?"

    —¿si?

    Rosie:"¿Me puedes decir donde carajo se metio ese buho que era ultra rico y te lo cojias?"

    —¡Lenguaje!....yyy..no lo se..hace rato que no veo a Stolas...
    Rosie:"¿Papá?" —¿si? Rosie:"¿Me puedes decir donde carajo se metio ese buho que era ultra rico y te lo cojias?" —¡Lenguaje!....yyy..no lo se..hace rato que no veo a Stolas...
    Me gusta
    Me shockea
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • —Rosie,¿Donde esta tu hermano?

    Rosie:"Yo que se,seguramente lo atraparon robando de nuevo o debe estar haciendose pasar por ciego en el metro para que le den dinero"

    —Bien..yo mismo lo traere

    Rosie:"Buena suerte,el cabron es testarudo y de mal caracter"

    —Yo arreglare eso
    —Rosie,¿Donde esta tu hermano? Rosie:"Yo que se,seguramente lo atraparon robando de nuevo o debe estar haciendose pasar por ciego en el metro para que le den dinero" —Bien..yo mismo lo traere Rosie:"Buena suerte,el cabron es testarudo y de mal caracter" —Yo arreglare eso
    Me shockea
    2
    3 turnos 0 maullidos
  • Rosie:"¡ERES UN PENDEJO Y UN TIRANO!"

    —No vas a salir con esa gente,necesito hablar contigo...

    Rosie:"¿¡crees que porque te arrepientes de haber dejado a ese buho culon,a mi y a mi hermano voy a perdonarte?!"

    —Rosie,eso fue una idiotez mia y lo lamento..

    Rosie:"Metete esa disculpa en ya sabes donde"


    —Ahora Paul ya sabia lo que fue cuando era un adolescente,era exactamente igual a su hija—
    Rosie:"¡ERES UN PENDEJO Y UN TIRANO!" —No vas a salir con esa gente,necesito hablar contigo... Rosie:"¿¡crees que porque te arrepientes de haber dejado a ese buho culon,a mi y a mi hermano voy a perdonarte?!" —Rosie,eso fue una idiotez mia y lo lamento.. Rosie:"Metete esa disculpa en ya sabes donde" —Ahora Paul ya sabia lo que fue cuando era un adolescente,era exactamente igual a su hija—
    0 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados