• https://www.youtube.com/watch?v=zdZtMJySQio

    Despertar sin necesariamente ser consciente, atrapado en la oscuridad más deslumbrante, vuelve imposible diferenciar ese estado de somnolencia intelectual de la vivacidad exclusiva de los iluminados. No hay extremidades que padezcan el entumecimiento de haber flotado a la deriva; así debería entenderse el significado del vacío, pero asumir que en la nada nada existe sería tan ingenuo como intentar divisar un horizonte.

    Sabe dónde se encuentra: el océano formado por el primer lamento, tan denso que niega cualquier clase de disparidad; ni siquiera los pensamientos tienen forma. No obstante, allí produjo una ínfima corriente que amenazó con perderse en la más ansiada tranquilidad.

    ¿Para qué huir? Fue la cuna, y desde ese momento no existió más un final; el encierro en la infinitud es la hipérbole más genuina de la libertad. Seguir pensando es limitarse; fingir es definirse, erosionar esa naturaleza empujada por el hambre y el eco de espejismos intangibles, ocurrencias de un lugar que no le es propio y al que jamás debió llegar.

    ¿Para qué despertar? ¿Por qué seguir durmiendo? Tantos años desperdiciados con inaudita soberbia no son sino un esfuerzo innecesario. La relevancia se vuelve lejana con la percepción; ¿y si el cierre de todo es lo ya predispuesto? Ese momento iba a llegar, más temprano que tarde, aunque el terror indique lo contrario.

    Es tan sencillo como decidir una vez más: vuelve a cerrar los ojos, que los párpados se fundan con el silencio. Nadie esperará tu regreso; el reencuentro ocurrirá cuando todos sean reducidos a la mínima expresión, y te ahogarás en ellos.

    Una tentación sin gusto sedujo sus inmensurables fauces; como nunca antes, debió cerrarlas, devorar la insulsa eternidad. Mas su cuerpo dejó de ser tan extenso como irreconocible.

    Sus dedos se flexionaron con pétrea rigidez. Las falanges, forjadas desde un conocimiento imaginario, y los incontables tejidos crearon vulnerabilidad. Un soplido lunar pigmentó aquella carcasa y, cuando supo del firmamento, lo que parecía impenetrable se desdibujó en el celeste de una bóveda tan imperfecta como embaucadora.

    Sensaciones abrumadoras sobrepasaron la descoordinación. De forma intermitente, la brisa del mediodía anunció la reciente poda del césped. Bisbiseos, zumbidos y maquinarias móviles quebraron su blanca quietud con la desprolijidad de un horrísono exabrupto; la superposición violenta de una frecuencia que no condice con la mal llamada realidad. Peor aún ocurrió con su visión, cuando lo que era tan colorido y armonioso perdió toda configuración en la duración de un parpadeo.

    Un recordatorio de toda aquella pretensión: fingir que importa, que se convertirá en el aliento del mundo, que habrá siquiera un motivo por el cual todo tenga sentido.

    Su mano encierra el sol; lo devora como podredumbres errantes lo harían en su imaginario. Cierra los ojos para cerciorarse de que no ha desmenuzado su entorno, solo las texturas deben imperar en la imperfección a la que decidió aferrarse una vez más.

    Aunque hace trampa, porque se ahorra el malestar y la desprolijidad de haber convertido unos quince minutos en la totalidad de un mes.

    Tenía una vida qué retomar.
    https://www.youtube.com/watch?v=zdZtMJySQio Despertar sin necesariamente ser consciente, atrapado en la oscuridad más deslumbrante, vuelve imposible diferenciar ese estado de somnolencia intelectual de la vivacidad exclusiva de los iluminados. No hay extremidades que padezcan el entumecimiento de haber flotado a la deriva; así debería entenderse el significado del vacío, pero asumir que en la nada nada existe sería tan ingenuo como intentar divisar un horizonte. Sabe dónde se encuentra: el océano formado por el primer lamento, tan denso que niega cualquier clase de disparidad; ni siquiera los pensamientos tienen forma. No obstante, allí produjo una ínfima corriente que amenazó con perderse en la más ansiada tranquilidad. ¿Para qué huir? Fue la cuna, y desde ese momento no existió más un final; el encierro en la infinitud es la hipérbole más genuina de la libertad. Seguir pensando es limitarse; fingir es definirse, erosionar esa naturaleza empujada por el hambre y el eco de espejismos intangibles, ocurrencias de un lugar que no le es propio y al que jamás debió llegar. ¿Para qué despertar? ¿Por qué seguir durmiendo? Tantos años desperdiciados con inaudita soberbia no son sino un esfuerzo innecesario. La relevancia se vuelve lejana con la percepción; ¿y si el cierre de todo es lo ya predispuesto? Ese momento iba a llegar, más temprano que tarde, aunque el terror indique lo contrario. Es tan sencillo como decidir una vez más: vuelve a cerrar los ojos, que los párpados se fundan con el silencio. Nadie esperará tu regreso; el reencuentro ocurrirá cuando todos sean reducidos a la mínima expresión, y te ahogarás en ellos. Una tentación sin gusto sedujo sus inmensurables fauces; como nunca antes, debió cerrarlas, devorar la insulsa eternidad. Mas su cuerpo dejó de ser tan extenso como irreconocible. Sus dedos se flexionaron con pétrea rigidez. Las falanges, forjadas desde un conocimiento imaginario, y los incontables tejidos crearon vulnerabilidad. Un soplido lunar pigmentó aquella carcasa y, cuando supo del firmamento, lo que parecía impenetrable se desdibujó en el celeste de una bóveda tan imperfecta como embaucadora. Sensaciones abrumadoras sobrepasaron la descoordinación. De forma intermitente, la brisa del mediodía anunció la reciente poda del césped. Bisbiseos, zumbidos y maquinarias móviles quebraron su blanca quietud con la desprolijidad de un horrísono exabrupto; la superposición violenta de una frecuencia que no condice con la mal llamada realidad. Peor aún ocurrió con su visión, cuando lo que era tan colorido y armonioso perdió toda configuración en la duración de un parpadeo. Un recordatorio de toda aquella pretensión: fingir que importa, que se convertirá en el aliento del mundo, que habrá siquiera un motivo por el cual todo tenga sentido. Su mano encierra el sol; lo devora como podredumbres errantes lo harían en su imaginario. Cierra los ojos para cerciorarse de que no ha desmenuzado su entorno, solo las texturas deben imperar en la imperfección a la que decidió aferrarse una vez más. Aunque hace trampa, porque se ahorra el malestar y la desprolijidad de haber convertido unos quince minutos en la totalidad de un mes. Tenía una vida qué retomar.
    Me gusta
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • Fotografía de Asura Kaos y Umbra Eterna tomada por "Niní" la paparazzi del reino.

    En la parte posterior de la foto hay algo escrito: "Recordatorio: A Lord Umbra no le gustan las fotos. x'D"

    Asura Sphatari Kaos
    Fotografía de Asura Kaos y Umbra Eterna tomada por "Niní" la paparazzi del reino. En la parte posterior de la foto hay algo escrito: "Recordatorio: A Lord Umbra no le gustan las fotos. x'D" [AsuraKaos]
    Me gusta
    2
    0 turnos 1 maullido
  • "Las cicatrices son recordatorios de que fuimos más fuertes que nuestras heridas".
    "Las cicatrices son recordatorios de que fuimos más fuertes que nuestras heridas".
    Me gusta
    Me encocora
    3
    0 turnos 0 maullidos
  • De nuevo la pesadilla.
    Una vez más, no tuvo las mejores de las noches; removiéndose entre sueños su mente volvió a reproducirle aquel fatídico momento. Aquella experiencia tan horrible que se le había grabado a fuego en el alma; inolvidable, aterradora, desgarradora...
    Y es que una vez más allí estaba: en el infierno. Rodeada de gritos, aullidos de dolor y el chocar del metal de las armas al encontrarse en su camino. Frente a ella, un cuerpo tirado, abandonado e ignorado, rodeado de un mar dorado producido por su propia sangre.

    Su corazón dolía al latir, su alma quebrándose en una mitad irrecuperable mientras el aire se iba de sus pulmones. Los sonidos a su alrededor no volviéndose más que ecos en la distancia mientras su cuerpo perdía fuerza, sus piernas parecían haberse vuelto inútiles, como si nunca hubiera aprendido a caminar. Un tropezón y luego otro hasta que por fin pudo ponerse en pie y correr, como si una mano le hubiese empujado en la espalda para impulsarla a ir hacia adelante; un impulso que no le duraría demasiado pues tan solo llegar junto al cuerpo es que toda fuerza acumulada se desvanecería una vez más.

    — No, no, no, no.... —

    Tan solo una súplica inaudible. Un rezo ignorado mientras la vista se volvía borrosa, sus manos temblorosas volteando a ver la identidad del cuerpo caído mientras su corazón acababa por casi detenerse al corroborarlo.

    — Adán... ¡¡Adán!! —

    Más la respuesta nunca llegó. Tan solo una sonrisa cariñosa esbozada mientras veía el dorado de sus ojos, tan brillantes como el sol, desvanecerse hasta volverse un apagado opaco. La luz de su vida desaparecida mientras una mitad de ella se la había llevado al morir.

    — ¡¡Adán!! —

    Repitió pero ya nada hubo, aunque suavemente lo sacudió con la única mano que le quedaba.
    La sonrisa se quedó inmóvil en aquellos labios ajenos, imborrable, pero ya no hubo ningún otro movimiento. Su respiración acelerada y el líquido rodando por su mejillas.

    — ¡ADÁN! —

    Sin embargo, al gritar, se encontró sentándose abruptamente en la cama. A su alrededor solo su habitación.
    Ni un rastro de demonios, del paisaje infernal, ni siquiera de la sangre dorada cubriéndola o el cuerpo que tanto había quebrado su alma. Nada había.
    Con pies temblorosos se levantó de la cama y caminó hasta el ventanal, ya reparado, de su habitación; sólo el paisaje celestial la recibió.
    Observó su brazo izquierdo, dorado y prostetico, con la ausencia de una aureola que ella juraba había tomado entre sus manos para usar de pulsera y un recordatorio constante de una venganza jurada en silencio.

    Su corazón aún latía acelerado y podía sentir el rastro de lágrimas que habían humedecido sus mejillas pero solo la ausencia de la aureola en su mano le trajo paz pues eso significaba que había sido todo un sueño, un mal recuerdo, y en realidad su señor en ese momento, probablemente, ya la estuviera esperando en el campo de entrenamiento como siempre lo hacía.
    Se pasó las manos por las mejillas para limpiarse cualquier mojado rastro de sus lágrimas y se dispuso a prepararse para un nuevo día.

    Adán estaba vivo, tan vivo como ella. Y los demonios igual con sólo un reloj de arena cuyos granos caían lentamente anunciando un inminente final que les aguardaba bajo sus manos.
    Sí, Adán estaría vivo pero no libre de amenaza; no mientras los demonios continuaran con sus tranquilas vidas allí abajo, libres de preocupaciones gracias a las nuevas órdenes de Sera. Pero ese era su error, creer que eran libres de preocupaciones pues no era nada más lejano a la realidad mientras ella siguiera con vida. Tarde o temprano su momento llegaría y sería entonces cuando ella tomaría la oportunidad que se le brindaría bajando a aquel agujero infernal una vez más, exterminando hasta al último demonio que pueda suponer una amenaza a la vida del hombre que ella amaba
    De nuevo la pesadilla. Una vez más, no tuvo las mejores de las noches; removiéndose entre sueños su mente volvió a reproducirle aquel fatídico momento. Aquella experiencia tan horrible que se le había grabado a fuego en el alma; inolvidable, aterradora, desgarradora... Y es que una vez más allí estaba: en el infierno. Rodeada de gritos, aullidos de dolor y el chocar del metal de las armas al encontrarse en su camino. Frente a ella, un cuerpo tirado, abandonado e ignorado, rodeado de un mar dorado producido por su propia sangre. Su corazón dolía al latir, su alma quebrándose en una mitad irrecuperable mientras el aire se iba de sus pulmones. Los sonidos a su alrededor no volviéndose más que ecos en la distancia mientras su cuerpo perdía fuerza, sus piernas parecían haberse vuelto inútiles, como si nunca hubiera aprendido a caminar. Un tropezón y luego otro hasta que por fin pudo ponerse en pie y correr, como si una mano le hubiese empujado en la espalda para impulsarla a ir hacia adelante; un impulso que no le duraría demasiado pues tan solo llegar junto al cuerpo es que toda fuerza acumulada se desvanecería una vez más. — No, no, no, no.... — Tan solo una súplica inaudible. Un rezo ignorado mientras la vista se volvía borrosa, sus manos temblorosas volteando a ver la identidad del cuerpo caído mientras su corazón acababa por casi detenerse al corroborarlo. — Adán... ¡¡Adán!! — Más la respuesta nunca llegó. Tan solo una sonrisa cariñosa esbozada mientras veía el dorado de sus ojos, tan brillantes como el sol, desvanecerse hasta volverse un apagado opaco. La luz de su vida desaparecida mientras una mitad de ella se la había llevado al morir. — ¡¡Adán!! — Repitió pero ya nada hubo, aunque suavemente lo sacudió con la única mano que le quedaba. La sonrisa se quedó inmóvil en aquellos labios ajenos, imborrable, pero ya no hubo ningún otro movimiento. Su respiración acelerada y el líquido rodando por su mejillas. — ¡ADÁN! — Sin embargo, al gritar, se encontró sentándose abruptamente en la cama. A su alrededor solo su habitación. Ni un rastro de demonios, del paisaje infernal, ni siquiera de la sangre dorada cubriéndola o el cuerpo que tanto había quebrado su alma. Nada había. Con pies temblorosos se levantó de la cama y caminó hasta el ventanal, ya reparado, de su habitación; sólo el paisaje celestial la recibió. Observó su brazo izquierdo, dorado y prostetico, con la ausencia de una aureola que ella juraba había tomado entre sus manos para usar de pulsera y un recordatorio constante de una venganza jurada en silencio. Su corazón aún latía acelerado y podía sentir el rastro de lágrimas que habían humedecido sus mejillas pero solo la ausencia de la aureola en su mano le trajo paz pues eso significaba que había sido todo un sueño, un mal recuerdo, y en realidad su señor en ese momento, probablemente, ya la estuviera esperando en el campo de entrenamiento como siempre lo hacía. Se pasó las manos por las mejillas para limpiarse cualquier mojado rastro de sus lágrimas y se dispuso a prepararse para un nuevo día. Adán estaba vivo, tan vivo como ella. Y los demonios igual con sólo un reloj de arena cuyos granos caían lentamente anunciando un inminente final que les aguardaba bajo sus manos. Sí, Adán estaría vivo pero no libre de amenaza; no mientras los demonios continuaran con sus tranquilas vidas allí abajo, libres de preocupaciones gracias a las nuevas órdenes de Sera. Pero ese era su error, creer que eran libres de preocupaciones pues no era nada más lejano a la realidad mientras ella siguiera con vida. Tarde o temprano su momento llegaría y sería entonces cuando ella tomaría la oportunidad que se le brindaría bajando a aquel agujero infernal una vez más, exterminando hasta al último demonio que pueda suponer una amenaza a la vida del hombre que ella amaba
    Me entristece
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Recordatorio de que si alguien quiere rolear con mi Ophelia, está abierto. Solamente lean su ficha 🏻
    Recordatorio de que si alguien quiere rolear con mi Ophelia, está abierto. Solamente lean su ficha 🙏🏻
    Me gusta
    Me encocora
    2
    1 comentario 1 compartido
  • ────La perfección se construye con disciplina y convicción. Cada paso, cada preparación, es un recordatorio de nuestro potencial. Yo no entreno solo para mí, entreno para demostrar hasta dónde podemos llegar. No soy únicamente una guerrera, soy una artista en constante refinamiento. Ahora, a entrenar.
    ────La perfección se construye con disciplina y convicción. Cada paso, cada preparación, es un recordatorio de nuestro potencial. Yo no entreno solo para mí, entreno para demostrar hasta dónde podemos llegar. No soy únicamente una guerrera, soy una artista en constante refinamiento. Ahora, a entrenar.
    Me encocora
    Me gusta
    Me endiabla
    12
    5 turnos 0 maullidos
  • Las pesadillas desde ese día no paraban, ni una sola ocasión la abandonó el rencor y añoranza de aquello que apenas se iba concretando. Lo extrañaba, ¿Cómo podía echar de menos tanto a alguien que estuvo tan poco tiempo?... ¿Por qué extrañaría a un demonio?

    Y ahí estaba, dando vueltas en su cama, igual que cada noche desde hacía tres meses. Jinu, su sacrificio, las últimas palabras que le dijo antes de partir. Le había dado lo más valioso que tenía y aun así, parecía no ser suficiente para aliviar el dolor de su pérdida.

    Le enseñó a no esconderse, a aceptar y encontrar un camino diferente para lograr su misión, era verdad, pero en el proceso perdió otra igual de importante, le falló a él, no pudo protegerlo y ahora, aquellas marcas que nunca más deberían de ser motivo de vergüenza eran un constante recordatorio de que alguna vez amó y perdió a un demonio.

    Se levantó de un salto de la cama, caminando hacia el balcón de su habitación, pensando en lo cruel e irónica que podía ser la vida. El cielo nocturno convertía el cristal en un espejo casi perfecto, donde el rostro de la guerrera se dibujó con líneas tristes y melancólicas.

    — Cuando te veo, todo empieza a cambiar… — susurró con tristeza, contemplando las marcas lilas en su piel, las mismas que adornaron alguna vez al pelinegro que ahora era el dueño de sus lamentos.
    Las pesadillas desde ese día no paraban, ni una sola ocasión la abandonó el rencor y añoranza de aquello que apenas se iba concretando. Lo extrañaba, ¿Cómo podía echar de menos tanto a alguien que estuvo tan poco tiempo?... ¿Por qué extrañaría a un demonio? Y ahí estaba, dando vueltas en su cama, igual que cada noche desde hacía tres meses. Jinu, su sacrificio, las últimas palabras que le dijo antes de partir. Le había dado lo más valioso que tenía y aun así, parecía no ser suficiente para aliviar el dolor de su pérdida. Le enseñó a no esconderse, a aceptar y encontrar un camino diferente para lograr su misión, era verdad, pero en el proceso perdió otra igual de importante, le falló a él, no pudo protegerlo y ahora, aquellas marcas que nunca más deberían de ser motivo de vergüenza eran un constante recordatorio de que alguna vez amó y perdió a un demonio. Se levantó de un salto de la cama, caminando hacia el balcón de su habitación, pensando en lo cruel e irónica que podía ser la vida. El cielo nocturno convertía el cristal en un espejo casi perfecto, donde el rostro de la guerrera se dibujó con líneas tristes y melancólicas. — Cuando te veo, todo empieza a cambiar… — susurró con tristeza, contemplando las marcas lilas en su piel, las mismas que adornaron alguna vez al pelinegro que ahora era el dueño de sus lamentos.
    Me gusta
    Me encocora
    2
    1 turno 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    PORTADA OFICIAL — AGENCIA Ishtar’s Demonic Déesse · Infernal Glamour
    Edición Especial · ISTHARLUST SS

    ISTHARLUST
    Fashion & Romance in Paris

    Subtítulo Emblemático:

    “The Flame and the Flower”

    Donde el fuego indomable y la belleza delicada caminan tomados de la mano.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    DESCRIPCIÓN GENERAL DE LA PORTADA

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    La portada presenta una escena cinematográfica de alto glamour ambientada en una elegante calle parisina bañada por la luz dorada del atardecer. La arquitectura clásica de París enmarca el momento como si fuera un desfile espontáneo entre adoquines, cafés refinados y balcones de hierro forjado.

    En el centro absoluto de la composición, la pareja Istharlust avanza con paso seguro, tomada de la mano, dominando la escena mientras una lluvia de flashes captura cada instante. La imagen transmite poder, romance prohibido y estatus absoluto, una declaración visual de supremacía estética y emocional.

    — “LA FLAMA” "IGNIA ISHTAR"

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    -Cabello rubio dorado, ligeramente despeinado, símbolo de rebeldía elegante.

    -Mirada firme, segura, con una expresión de dominio natural.

    -Atuendo negro de cuero y tela estructurada, con detalles metálicos y cadenas que evocan un aura infernal sofisticada.

    -Tatuajes carmesí que ascienden por su cuello y brazos, recordatorios de un linaje demoníaco antiguo.

    Representa:
    Poder
    Pasión
    Protección
    Fuego indomable

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    — “LA FLOR” "RACHEL VAGGIS ASTAROTH"

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    -Cabello largo y oscuro en delicadas coletas, adornado con lazos suaves que contrastan con su presencia dominante.

    -Vestido rosa con escote delicado y corsé negro, una fusión perfecta entre inocencia y seducción.

    -Medias translúcidas y botas altas que estilizan su figura con elegancia letal.

    -Sonrisa sutil, mirada dulce pero peligrosa: la belleza que hechiza y condena.

    Representa:
    Encanto
    Tentación
    Gracia letal
    Romance infernal

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    -Fotógrafos rodean a la pareja como devotos ante deidades modernas. No persiguen solo moda: capturan una leyenda viva.
    La escena sugiere exclusividad, escándalo y deseo, como si el mundo entero se hubiera detenido para observarlos caminar.

    -Los titulares refuerzan la narrativa:

    “Exclusive: Istharlust Couple Revealed!”

    “Behind the Scenes of the New SS Collection”

    “Fashion & Romance in Paris”

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    ESENCIA DE LA AGENCIA

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Ishtar’s Demonic Déesse · Infernal Glamour no vende moda:
    Vende poder
    Vende pecado elegante
    Vende amor que arde

    Esta portada no anuncia una colección…
    proclama una era

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    FRASE FINAL DE PORTADA
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    “Cuando el infierno ama, París observa.”

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    ✨ PORTADA OFICIAL — AGENCIA Ishtar’s Demonic Déesse · Infernal Glamour ✨ Edición Especial · ISTHARLUST SS ISTHARLUST Fashion & Romance in Paris Subtítulo Emblemático: “The Flame and the Flower” Donde el fuego indomable y la belleza delicada caminan tomados de la mano. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🌹 DESCRIPCIÓN GENERAL DE LA PORTADA 🌹 ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ La portada presenta una escena cinematográfica de alto glamour ambientada en una elegante calle parisina bañada por la luz dorada del atardecer. La arquitectura clásica de París enmarca el momento como si fuera un desfile espontáneo entre adoquines, cafés refinados y balcones de hierro forjado. En el centro absoluto de la composición, la pareja Istharlust avanza con paso seguro, tomada de la mano, dominando la escena mientras una lluvia de flashes captura cada instante. La imagen transmite poder, romance prohibido y estatus absoluto, una declaración visual de supremacía estética y emocional. — “LA FLAMA” 🔥 "IGNIA ISHTAR" ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ -Cabello rubio dorado, ligeramente despeinado, símbolo de rebeldía elegante. -Mirada firme, segura, con una expresión de dominio natural. -Atuendo negro de cuero y tela estructurada, con detalles metálicos y cadenas que evocan un aura infernal sofisticada. -Tatuajes carmesí que ascienden por su cuello y brazos, recordatorios de un linaje demoníaco antiguo. Representa: 🔥 Poder 🔥 Pasión 🔥 Protección 🔥 Fuego indomable ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ — “LA FLOR” 🌸 "RACHEL VAGGIS ASTAROTH" ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ -Cabello largo y oscuro en delicadas coletas, adornado con lazos suaves que contrastan con su presencia dominante. -Vestido rosa con escote delicado y corsé negro, una fusión perfecta entre inocencia y seducción. -Medias translúcidas y botas altas que estilizan su figura con elegancia letal. -Sonrisa sutil, mirada dulce pero peligrosa: la belleza que hechiza y condena. Representa: 🌸 Encanto 🌸 Tentación 🌸 Gracia letal 🌸 Romance infernal ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ -Fotógrafos rodean a la pareja como devotos ante deidades modernas. No persiguen solo moda: capturan una leyenda viva. La escena sugiere exclusividad, escándalo y deseo, como si el mundo entero se hubiera detenido para observarlos caminar. -Los titulares refuerzan la narrativa: “Exclusive: Istharlust Couple Revealed!” “Behind the Scenes of the New SS Collection” “Fashion & Romance in Paris” ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🩸 ESENCIA DE LA AGENCIA 🩸 ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ Ishtar’s Demonic Déesse · Infernal Glamour no vende moda: 🔻 Vende poder 🔻 Vende pecado elegante 🔻 Vende amor que arde Esta portada no anuncia una colección… ✨ proclama una era ✨ ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 🖤 FRASE FINAL DE PORTADA 🖤 ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ “Cuando el infierno ama, París observa.” ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    Me encocora
    1
    0 comentarios 1 compartido
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    /recordatorio de que busco a otros personajes de mogeko castle como yonaka o mogeko defectuoso
    /recordatorio de que busco a otros personajes de mogeko castle como yonaka o mogeko defectuoso ✨
    Me gusta
    Me shockea
    2
    8 comentarios 0 compartidos
  • [ ⊹ lInstagram ⋆ 𝐏𝐎𝐒𝐓 ]
    @𝚔𝚊.𝚣𝚞.𝚑𝚊

    ¡Alto a todo! Con todo el ajetreo playero casi cometo el imperdonable error de olvidar mi recordatorio diario. Les informo a mis 6 fieles seguidores que faltan seis días exactos para mí cumpleaños (?)
    [ ⊹ lInstagram ⋆ 𝐏𝐎𝐒𝐓 ] @𝚔𝚊.𝚣𝚞.𝚑𝚊 ¡Alto a todo! Con todo el ajetreo playero casi cometo el imperdonable error de olvidar mi recordatorio diario. Les informo a mis 6 fieles seguidores que faltan seis días exactos para mí cumpleaños (?)
    Me enjaja
    Me encocora
    Me gusta
    9
    9 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados