Guárico, Venezuela. 1962.
Es fácil perderse en el llano, en el campo abierto, y perder la cuenta de cuántas rocas has visto apiladas de forma extraña.
Te agotas, tu caballo también, y crees que llegaste a alguna ciudad, o quizá un pueblo pequeñito que solo conocen los lugareños.
Sin embargo, luego de cruzar las puertas, lo que ves no te da respuestas: Es un pueblo, sí, pero el nombre en el cartel gigante no lo habías visto en ningún mapa antes, tampoco habías escuchado de el:
Coromuro.
Todos los habitantes se visten parecido, ninguno lleva joyas, ni la dama más vanidosa las usa. Todos con el cabello corto, hombres y mujeres por igual, de todas las edades. La forma en que todos actúan es demasiado tranquila, tal vez porque no saben lo que sucede en el resto del estado, ¿o tal vez solo lo ignoran?
Aún no lo sabes,pero una vez llegas, ya no te podrás ir. Es adaptarse o morir.
El comportamiento de quienes habitan el pueblo solo empeora a los días, todos te preguntan quién eres y si te vas a quedar, pero no importa que respondas, al quinto día te llevarán a la única mansión del pueblo, rodeada por una gigantesca barda que alberga hectáreas enteras de ganado y paisajes. Es ahí que tu destino será decidido por un hombre...
¿Pero que pasa si ese hombre ya murió?
Coromuro es un pueblo en Guárico fundado por personas desconocidas, no lleva un registro y toda su ley se desconecta no solo del estado, sino del país, rigiendose por un único líder y lo que este diga. Sus palabras y las de sus familiares, pueden ser una condena absoluta así como una bendición percibida como si fuera dada por Dios mismo.
Geográficamente, se ubica en un sitio inexplorado al que solo se llega por accidente, por la mala suerte, sus confines establecidos por altas montañas, y del cual salir y poder ir a cualquier ciudad sin terminar andando en círculos es una hazaña que solo aquellos con buena fortuna pueden lograr.
Es un sitio que solo podrías encontrar en tus pesadillas, aislado, lleno de sonrisas forzadas, y por si no fuera poco, lleno de reglas absurdas y estrictas que rozan la dictadura total.
Acepta quedarte.
Acepta sus reglas.
Entrega tu alma.
Corta tu cabello y oscurecelo.
Acepta al zamuro en tu piel.
Despojate de las joyas y cubrete de pies a cabeza.
O desobedece al líder
y encuentra tu final.
El líder no ha sido visto en días, su hija alega que él la ha dejado a cargo mientras él ha salido por asuntos importantes relacionados a las creencias del pueblo.
¿Que es verdad aquí? ¿Que es mentira?
¿Por qué nadie se inmuta ante los horrores que los rodean?
Solo los valientes buscan la verdad.
Solo los inteligentes sobreviven a verla.
★★★★★★★
En el calor abrazador de la temporada de sequía, María se encontraba paseando sin ningún temor sobre su caballo, haciendo su típico patrullaje para no perder la pista de las novedades en el pueblo. Todo estaba tranquilo, pero jamás le sobraba ver que cada persona cumpliera con lo que debía.
Guárico, Venezuela. 1962.
Es fácil perderse en el llano, en el campo abierto, y perder la cuenta de cuántas rocas has visto apiladas de forma extraña.
Te agotas, tu caballo también, y crees que llegaste a alguna ciudad, o quizá un pueblo pequeñito que solo conocen los lugareños.
Sin embargo, luego de cruzar las puertas, lo que ves no te da respuestas: Es un pueblo, sí, pero el nombre en el cartel gigante no lo habías visto en ningún mapa antes, tampoco habías escuchado de el:
Coromuro.
Todos los habitantes se visten parecido, ninguno lleva joyas, ni la dama más vanidosa las usa. Todos con el cabello corto, hombres y mujeres por igual, de todas las edades. La forma en que todos actúan es demasiado tranquila, tal vez porque no saben lo que sucede en el resto del estado, ¿o tal vez solo lo ignoran?
Aún no lo sabes,pero una vez llegas, ya no te podrás ir. Es adaptarse o morir.
El comportamiento de quienes habitan el pueblo solo empeora a los días, todos te preguntan quién eres y si te vas a quedar, pero no importa que respondas, al quinto día te llevarán a la única mansión del pueblo, rodeada por una gigantesca barda que alberga hectáreas enteras de ganado y paisajes. Es ahí que tu destino será decidido por un hombre...
¿Pero que pasa si ese hombre ya murió?
Coromuro es un pueblo en Guárico fundado por personas desconocidas, no lleva un registro y toda su ley se desconecta no solo del estado, sino del país, rigiendose por un único líder y lo que este diga. Sus palabras y las de sus familiares, pueden ser una condena absoluta así como una bendición percibida como si fuera dada por Dios mismo.
Geográficamente, se ubica en un sitio inexplorado al que solo se llega por accidente, por la mala suerte, sus confines establecidos por altas montañas, y del cual salir y poder ir a cualquier ciudad sin terminar andando en círculos es una hazaña que solo aquellos con buena fortuna pueden lograr.
Es un sitio que solo podrías encontrar en tus pesadillas, aislado, lleno de sonrisas forzadas, y por si no fuera poco, lleno de reglas absurdas y estrictas que rozan la dictadura total.
Acepta quedarte.
Acepta sus reglas.
Entrega tu alma.
Corta tu cabello y oscurecelo.
Acepta al zamuro en tu piel.
Despojate de las joyas y cubrete de pies a cabeza.
O desobedece al líder
y encuentra tu final.
El líder no ha sido visto en días, su hija alega que él la ha dejado a cargo mientras él ha salido por asuntos importantes relacionados a las creencias del pueblo.
¿Que es verdad aquí? ¿Que es mentira?
¿Por qué nadie se inmuta ante los horrores que los rodean?
Solo los valientes buscan la verdad.
Solo los inteligentes sobreviven a verla.
★★★★★★★
En el calor abrazador de la temporada de sequía, María se encontraba paseando sin ningún temor sobre su caballo, haciendo su típico patrullaje para no perder la pista de las novedades en el pueblo. Todo estaba tranquilo, pero jamás le sobraba ver que cada persona cumpliera con lo que debía.