• Turno de noche
    Fandom Free rol
    Categoría Acción
    Acabo de administrar una pequeña dosis de calmante a un paciente, estaba muy nervioso y era imposible mirarle la fractura que se ha hecho en la pierna derecha.
    Al ser un hospital universitario contamos con muchos alumnos que están aprendiendo y les tenemos que enseñar.
    —De acuerdo, hay que llevarle a que le hagan una placa.

    Salgo de la habitación quitándome los guantes azules de plástico y me aplico gel de manos.

    Las noches parecen ser turnos tranquilos, pero nunca lo son.

    Ivy Halliwell
    Acabo de administrar una pequeña dosis de calmante a un paciente, estaba muy nervioso y era imposible mirarle la fractura que se ha hecho en la pierna derecha. Al ser un hospital universitario contamos con muchos alumnos que están aprendiendo y les tenemos que enseñar. —De acuerdo, hay que llevarle a que le hagan una placa. Salgo de la habitación quitándome los guantes azules de plástico y me aplico gel de manos. Las noches parecen ser turnos tranquilos, pero nunca lo son. [ThxW1tch]
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    Individual
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    Cualquier línea
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  • —¿Te intriga mi cabello, querida? ¡Qué observadora! Bueno, supongo que es el resultado natural de ciertas... efervescencias de poder que escapan totalmente a mi control. ¡Simplemente hay tanta energía fluyendo por mis venas que hasta mi cabellera decide bailar al ritmo del caos! ¿No es fascinante?—
    —¿Te intriga mi cabello, querida? ¡Qué observadora! Bueno, supongo que es el resultado natural de ciertas... efervescencias de poder que escapan totalmente a mi control. ¡Simplemente hay tanta energía fluyendo por mis venas que hasta mi cabellera decide bailar al ritmo del caos! ¿No es fascinante?—
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  • —Este lugar parece que va a entretenerme más de lo que esperaba.
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  • Llevaba un par de días buscando a los chicos que le había ordenado Alessandro, había sido una tarea relativamente sencilla porque los jóvenes son sumamente irresponsables y les gusta presumir hasta de sus estupideces, por lo que bastaron un par de preguntas aquí y allá y dio con o que buscaba. Ahora sólo faltaba tender la trampa y esperar a que cayeran. No pasó mucho tiempo para que llegaran al lugar donde Lorenzo y Alessandro los esperaban para darles una sorpresa que nunca olvidarían, especialmente sus familias.

    - ¿Estás seguro de esto?, jamás has matado fuera de tu territorio. - preguntó Lorenzo a Alessandro mientras miraba a los chicos inconcientes en el suelo, sin saber que ese día, despertarían por última vez.

    Alessandro Wang Balissari
    Llevaba un par de días buscando a los chicos que le había ordenado Alessandro, había sido una tarea relativamente sencilla porque los jóvenes son sumamente irresponsables y les gusta presumir hasta de sus estupideces, por lo que bastaron un par de preguntas aquí y allá y dio con o que buscaba. Ahora sólo faltaba tender la trampa y esperar a que cayeran. No pasó mucho tiempo para que llegaran al lugar donde Lorenzo y Alessandro los esperaban para darles una sorpresa que nunca olvidarían, especialmente sus familias. - ¿Estás seguro de esto?, jamás has matado fuera de tu territorio. - preguntó Lorenzo a Alessandro mientras miraba a los chicos inconcientes en el suelo, sin saber que ese día, despertarían por última vez. [flare_onyx_bear_870]
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    ||Cuando era adolescente tenía mucha creatividad y capacidad de llevar diferentes roles.... Extraño un poco ser así Pero creo que esto ya está acabando para mí.

    Será que me falta leer algo que me inspire...
    ||Cuando era adolescente tenía mucha creatividad y capacidad de llevar diferentes roles.... Extraño un poco ser así Pero creo que esto ya está acabando para mí. Será que me falta leer algo que me inspire...
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  • [Al mismo tiempo en que se acerca se desarrolla el combate contra el heraldo lider. La conciencia de Drizz finalmente empieza a despertar en su cuerpo que fue vuelto a la vida]

    *Observo mi entorno. Oscuridad. Silencio. Sólo percibo mis propios pensamientos sin siquiera poder mover un músculo*

    ¿Dónde estoy?. ¿Es este el purgatorio?. Razonable. Después de todo he causado tantas muertes. Sacrifiqué mi propia vida. Es el descenlace que esperaba... Entonces... ¿Qué es este dolor?. *Logro moverme y poner una mano en mi pecho* ¿Qué es este apremio?. Es que acaso... ¿Quiero seguir viviendo?. ¿Porqué?. ¿Para qué?. *En ese momento por mi mente veo a Bianca, Jero, el general Radahn, Drogo y los rostros de muchos otros vínculos que formé desde que dejé mi solitud. Lágrimas se asoman en mis ojos* Así que de eso se trata. En ese caso... Quiero vivir. *Una leve sonrisa se traza en mi rostro. Uno de mis dedos comienza a moverse en la cama en la que mi cuerpo reposa*
    [Al mismo tiempo en que se acerca se desarrolla el combate contra el heraldo lider. La conciencia de Drizz finalmente empieza a despertar en su cuerpo que fue vuelto a la vida] *Observo mi entorno. Oscuridad. Silencio. Sólo percibo mis propios pensamientos sin siquiera poder mover un músculo* ¿Dónde estoy?. ¿Es este el purgatorio?. Razonable. Después de todo he causado tantas muertes. Sacrifiqué mi propia vida. Es el descenlace que esperaba... Entonces... ¿Qué es este dolor?. *Logro moverme y poner una mano en mi pecho* ¿Qué es este apremio?. Es que acaso... ¿Quiero seguir viviendo?. ¿Porqué?. ¿Para qué?. *En ese momento por mi mente veo a Bianca, Jero, el general Radahn, Drogo y los rostros de muchos otros vínculos que formé desde que dejé mi solitud. Lágrimas se asoman en mis ojos* Así que de eso se trata. En ese caso... Quiero vivir. *Una leve sonrisa se traza en mi rostro. Uno de mis dedos comienza a moverse en la cama en la que mi cuerpo reposa*
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  • Estaba frustrado, perder el tiempo no es uno de mis hobbies, pero tampoco puedo parecer más sospechoso de lo normal.

    Debia admirar habían sido amables al darme un cigarrillo, solían ayudarme a pensar mejor, mientras los oficiales llegaban, y yo pensaba en cuál de todos los grandes problemas que me eh metido me trajo a esta situación, quiero decir acepte venir sin preguntar ni oponerme, por mera diversión pero estoy.... Ya estaba tomando más tiempo del debido.

    El rechinido de la puerta se escuchó minutos después y entrando a la habitación el oficial , no tardó en llegar a la mesa sonriendo como si hubiera atrapado al ratón y arrojó una fotografía sobre la mesa. La imagen estaba en blanco y negro, granulada, tomada desde un ángulo incómodo y a una distancia considerable. En ella, mi silueta apenas se distinguía entre las sombras de un callejón industrial en Sicilia, sosteniendo un cigarrillo a medio encender.

    Observé el papel un par de segundos inclinando ligeramente mi cabeza a la derecha, luego, levanté las manos esposadas con lentitud, llevándome el cigarrillo a los labios para dar una calada profunda. Exhalé el humo directamente hacia el rostro del policía, observando cómo sus ojos se entrecerraban con una mezcla de furia y frustración.

    —¿Eso es todo? —pregunté, deslizando la fotografía con la punta del dedo índice—. Esperaba algo con mejor resolución, Oficial. Mis trajes suelen fotografiar mucho mejor que este desastre de píxeles.

    —No te hagas el gracioso, Malatesta —dijo él, apoyando ambas manos sobre la mesa, inclinándose hacia mí para recortar la distancia—. Sabemos que estuviste ahí esa noche. Sabemos de ese negoció en el muelle y sabemos perfectamente qué significa tu apellido en esa zona. Esa foto te sitúa en la escena del crimen.

    Curve mi ceja derecha al escucharlo mirándolo fijamente mientras una sonrisa ligera, casi perezosa, se dibujaba en mis labios.
    —Esa foto me sitúa fumando en un callejón. Nada más —respondí con una calma arrastrada, modulando la voz con una perfecta elegancia aristocrática—. No hay armas en mis manos, no hay bolsas con mercancía, no hay rostros de terceros. Solo soy un empresario italiano disfrutando del aire nocturno. Verá... el problema de la policía es que confunden sus desesperados deseos de atrapar a un Malatesta con pruebas reales.

    —Podemos retenerte, Alessandro. Podemos hacer que esto sea muy largo para ti.—

    Dejé escapar una risa suave, un sonido magnético que carecía por completo de nerviosismo.
    —No, no pueden. Los dos sabemos cómo funciona este juego. Para retenerme más de unas pocas horas necesitan algo que sostenga su teoría ante un juez, y lo único que tiene ahí es un pésimo retrato de mi peor perfil —me incliné un poco hacia adelante, haciendo que las esposas tintinearan sobre la madera—. Mi apellido no solo compra hoteles, Oficial. Compra los mejores bufetes de abogados de Milán y Roma. En el momento en que mi abogado pise esta comisaría, esta fotografía va a terminar en la basura, y usted va a tener que explicarle a sus superiores por qué hizo perder el tiempo a un ciudadano que paga puntualmente sus impuestos.

    El oficial apretó la mandíbula, pero no respondió. Sus dedos comenzaron a tamborilear contra sus muslos, revelando el sutil pánico de quien sabe que acaba de perder el control de la conversación.
    —Así que hagamos esto más sencillo —continué en un susurro peligrosamente tranquilo, sosteniendo su mirada con mis ojos ámbar—. Guarde la foto, quíteme estas molestas esposas y déjeme terminar mi cigarrillo en paz. No soy un hombre violento, no me gusta la crueldad gratuita... pero detesto que me hagan perder el tiempo con juegos de aficionados.
    Estaba frustrado, perder el tiempo no es uno de mis hobbies, pero tampoco puedo parecer más sospechoso de lo normal. Debia admirar habían sido amables al darme un cigarrillo, solían ayudarme a pensar mejor, mientras los oficiales llegaban, y yo pensaba en cuál de todos los grandes problemas que me eh metido me trajo a esta situación, quiero decir acepte venir sin preguntar ni oponerme, por mera diversión pero estoy.... Ya estaba tomando más tiempo del debido. El rechinido de la puerta se escuchó minutos después y entrando a la habitación el oficial , no tardó en llegar a la mesa sonriendo como si hubiera atrapado al ratón y arrojó una fotografía sobre la mesa. La imagen estaba en blanco y negro, granulada, tomada desde un ángulo incómodo y a una distancia considerable. En ella, mi silueta apenas se distinguía entre las sombras de un callejón industrial en Sicilia, sosteniendo un cigarrillo a medio encender. Observé el papel un par de segundos inclinando ligeramente mi cabeza a la derecha, luego, levanté las manos esposadas con lentitud, llevándome el cigarrillo a los labios para dar una calada profunda. Exhalé el humo directamente hacia el rostro del policía, observando cómo sus ojos se entrecerraban con una mezcla de furia y frustración. —¿Eso es todo? —pregunté, deslizando la fotografía con la punta del dedo índice—. Esperaba algo con mejor resolución, Oficial. Mis trajes suelen fotografiar mucho mejor que este desastre de píxeles. —No te hagas el gracioso, Malatesta —dijo él, apoyando ambas manos sobre la mesa, inclinándose hacia mí para recortar la distancia—. Sabemos que estuviste ahí esa noche. Sabemos de ese negoció en el muelle y sabemos perfectamente qué significa tu apellido en esa zona. Esa foto te sitúa en la escena del crimen. Curve mi ceja derecha al escucharlo mirándolo fijamente mientras una sonrisa ligera, casi perezosa, se dibujaba en mis labios. —Esa foto me sitúa fumando en un callejón. Nada más —respondí con una calma arrastrada, modulando la voz con una perfecta elegancia aristocrática—. No hay armas en mis manos, no hay bolsas con mercancía, no hay rostros de terceros. Solo soy un empresario italiano disfrutando del aire nocturno. Verá... el problema de la policía es que confunden sus desesperados deseos de atrapar a un Malatesta con pruebas reales. —Podemos retenerte, Alessandro. Podemos hacer que esto sea muy largo para ti.— Dejé escapar una risa suave, un sonido magnético que carecía por completo de nerviosismo. —No, no pueden. Los dos sabemos cómo funciona este juego. Para retenerme más de unas pocas horas necesitan algo que sostenga su teoría ante un juez, y lo único que tiene ahí es un pésimo retrato de mi peor perfil —me incliné un poco hacia adelante, haciendo que las esposas tintinearan sobre la madera—. Mi apellido no solo compra hoteles, Oficial. Compra los mejores bufetes de abogados de Milán y Roma. En el momento en que mi abogado pise esta comisaría, esta fotografía va a terminar en la basura, y usted va a tener que explicarle a sus superiores por qué hizo perder el tiempo a un ciudadano que paga puntualmente sus impuestos. El oficial apretó la mandíbula, pero no respondió. Sus dedos comenzaron a tamborilear contra sus muslos, revelando el sutil pánico de quien sabe que acaba de perder el control de la conversación. —Así que hagamos esto más sencillo —continué en un susurro peligrosamente tranquilo, sosteniendo su mirada con mis ojos ámbar—. Guarde la foto, quíteme estas molestas esposas y déjeme terminar mi cigarrillo en paz. No soy un hombre violento, no me gusta la crueldad gratuita... pero detesto que me hagan perder el tiempo con juegos de aficionados.
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  • [Tras recuperar el bolso robado. Owen intenta entregarselo a su dueña quién aún transitaba por las calles cercanas. Sútilmente. Sin ser visto como ya esta acostumbrado. Pero se paraliza cuando escucha que esta le dirije la palabra*

    Mujer ejecutiva: -¿Ese es mi bolso?. Uff *Suspira aliviada y sonríe* Pense que ya nunca lo volvería a ver. Gra... *Su rostro palicede al ver mi cuerpo translúcido*

    Owen: -¿Puedes verme?. Digo... Por favor no te asustes. No te asustes. No te haré daño. Recuperé tu bolso y sólo quería...

    Mujer ejecutiva: *Con su rostro pálido empieza a gritar despavorida* -AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH ¡UN FANTASMA!. ¡AUXILIO!.

    Owen: *Deja el bolso en el piso. Da media vuelta y se va volando cabisbajo* -Claro... Eso es lo que soy. Una monstruosidad. A quién engaño. *Desvía la mirada al piso y su voz se quiebra a momentos* De verdad quiero hacer el bien. Darle un sentido a estas habilidades espectrales... Pero a pesar de que ya me he acostumbrado a varias cosas. Jamás dejará de doler que me miren con ese miedo... Ese "rechazo". ¿De que dependerá que algunos puedan verme y otros no?. Supongo que de la sensibilidad espiritual que varía de persona en persona. No lo sé realmente... Tampoco me importa de momento... *Sigue volando hasta que su silueta se pierde en el firmamento del cielo estrellado nocturno*
    [Tras recuperar el bolso robado. Owen intenta entregarselo a su dueña quién aún transitaba por las calles cercanas. Sútilmente. Sin ser visto como ya esta acostumbrado. Pero se paraliza cuando escucha que esta le dirije la palabra* Mujer ejecutiva: -¿Ese es mi bolso?. Uff *Suspira aliviada y sonríe* Pense que ya nunca lo volvería a ver. Gra... *Su rostro palicede al ver mi cuerpo translúcido* Owen: -¿Puedes verme?. Digo... Por favor no te asustes. No te asustes. No te haré daño. Recuperé tu bolso y sólo quería... Mujer ejecutiva: *Con su rostro pálido empieza a gritar despavorida* -AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH ¡UN FANTASMA!. ¡AUXILIO!. Owen: *Deja el bolso en el piso. Da media vuelta y se va volando cabisbajo* -Claro... Eso es lo que soy. Una monstruosidad. A quién engaño. *Desvía la mirada al piso y su voz se quiebra a momentos* De verdad quiero hacer el bien. Darle un sentido a estas habilidades espectrales... Pero a pesar de que ya me he acostumbrado a varias cosas. Jamás dejará de doler que me miren con ese miedo... Ese "rechazo". ¿De que dependerá que algunos puedan verme y otros no?. Supongo que de la sensibilidad espiritual que varía de persona en persona. No lo sé realmente... Tampoco me importa de momento... *Sigue volando hasta que su silueta se pierde en el firmamento del cielo estrellado nocturno*
    Me entristece
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  • – ¿Hola?

    "Si, hola, buenas... ¿Es usted el señor Charles? Verá, le llamaba porque mi jefe querría disponer de sus servicios"

    – Fantasma, estáte quieto..

    Se oían ruidos del otro lado del teléfono.

    "¿Oiga?

    – Si si, aquí estoy... Pues depende del objetivo, desplazamiento... No bajo de los 150.0-... ramen instantáneo, que bueno.

    "Ehm... ¿Cómo sabe lo que estoy comiendo?

    – ¿Eh? Ah no, es lo que estoy comiendo yo, ¿usted también? Qué casualidad, ¿Le hecha algo adicional?

    "Pues... Oiga señor, es que mi jefe no es exactamente la persona más paciente del mundo, si pudiera decirme cuánto cobra e ir directos al grano se lo agradecería."

    – Ahh, es usted nuevo, ¿eh? Intentando no darle problemas al jefe, bien bien, seguro que asciende usted rápido. En fin, 150.000 por adelantado independientemente del trabajo, y los gastos de transporte y alojamiento va de vuestra parte.

    "Bien, de acuerdo, y una cosa más, usted podría-..."

    Se oyen ruidos como de interferencias al otro lado.

    – ¡FANTASMA, EL TELÉFONO! ¡Perro malo, te vas a quedar sin chuches!

    La llamada se cortó abruptamente y el hombre al teléfono suspiró con pesadez.

    "En el crimen organizado todo se toma con seriedad decían..."
    – ¿Hola? "Si, hola, buenas... ¿Es usted el señor Charles? Verá, le llamaba porque mi jefe querría disponer de sus servicios" – Fantasma, estáte quieto.. Se oían ruidos del otro lado del teléfono. "¿Oiga? – Si si, aquí estoy... Pues depende del objetivo, desplazamiento... No bajo de los 150.0-... ramen instantáneo, que bueno. "Ehm... ¿Cómo sabe lo que estoy comiendo? – ¿Eh? Ah no, es lo que estoy comiendo yo, ¿usted también? Qué casualidad, ¿Le hecha algo adicional? "Pues... Oiga señor, es que mi jefe no es exactamente la persona más paciente del mundo, si pudiera decirme cuánto cobra e ir directos al grano se lo agradecería." – Ahh, es usted nuevo, ¿eh? Intentando no darle problemas al jefe, bien bien, seguro que asciende usted rápido. En fin, 150.000 por adelantado independientemente del trabajo, y los gastos de transporte y alojamiento va de vuestra parte. "Bien, de acuerdo, y una cosa más, usted podría-..." Se oyen ruidos como de interferencias al otro lado. – ¡FANTASMA, EL TELÉFONO! ¡Perro malo, te vas a quedar sin chuches! La llamada se cortó abruptamente y el hombre al teléfono suspiró con pesadez. "En el crimen organizado todo se toma con seriedad decían..."
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  • El humo del cigarro se mezclaba con las luces del escenario mientras observaba el club desde un sofá terciopelo rojo, mientras en mi mano derecha reposaba un whisky. Milán seguía intentando vender la idea de que el lujo podía llenar vacíos… curioso. Porque mientras más caro era el lugar, más rotas parecían las personas dentro.

    Le di otro trago al whisky antes de soltar una pequeña risa para mí mismo.
    —Dios… qué aburridos están todos esta noche.
    Una pareja discutía cerca de la barra. Un político sonreía demasiado falso. Y una mujer intentaba coquetear con un hombre que claramente prefería mirarse a sí mismo en el reflejo de las botellas, nada nuevo, nada interesante hasta el momento.
    Apoyé la cabeza contra el respaldo mientras el jazz sonaba de fondo.
    —Si esto sigue así voy a tener que empezar problemas yo mismo… y técnicamente me prometí comportarme esta semana.
    El cigarro volvió lentamente entre mis labios mientras observaba el escenario con expresión que no solo mostraba lo cansado que estaba si no también lo aburrido que me encontraba.
    —Milán tiene demasiada gente poderosa y muy poca gente interesante.
    El humo del cigarro se mezclaba con las luces del escenario mientras observaba el club desde un sofá terciopelo rojo, mientras en mi mano derecha reposaba un whisky. Milán seguía intentando vender la idea de que el lujo podía llenar vacíos… curioso. Porque mientras más caro era el lugar, más rotas parecían las personas dentro. Le di otro trago al whisky antes de soltar una pequeña risa para mí mismo. —Dios… qué aburridos están todos esta noche. Una pareja discutía cerca de la barra. Un político sonreía demasiado falso. Y una mujer intentaba coquetear con un hombre que claramente prefería mirarse a sí mismo en el reflejo de las botellas, nada nuevo, nada interesante hasta el momento. Apoyé la cabeza contra el respaldo mientras el jazz sonaba de fondo. —Si esto sigue así voy a tener que empezar problemas yo mismo… y técnicamente me prometí comportarme esta semana. El cigarro volvió lentamente entre mis labios mientras observaba el escenario con expresión que no solo mostraba lo cansado que estaba si no también lo aburrido que me encontraba. —Milán tiene demasiada gente poderosa y muy poca gente interesante.
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