• Me vas a decir con que este lugar no es para tomar baños ¿No es así?

    -rodo los ojos al escuchar unos suaves pasos acercándose al estanque a su vez que se incrementaba el aroma familiar de cierto ser escamoso. Tomo una bocanada de aire hinchando su pecho antes de soltarla con lentitud -

    O solo me hice una película yo solo y solo te vas a unir al baño, adelante le enseño a los niños que tiene que hacer cuando dejen de ser peces

    -movio la mano en el agua las crias de dragón hicieron espacio para que el dragón mayor ingresará -

    Eso sí, quítate la ropa la tela puedd tener tinturas que podría lastimar sus branquias ... Son tan delicados siendo cachorros no me extraña porque muy pocos llegan a adultos
    Iudex Neuvilette
    Me vas a decir con que este lugar no es para tomar baños ¿No es así? -rodo los ojos al escuchar unos suaves pasos acercándose al estanque a su vez que se incrementaba el aroma familiar de cierto ser escamoso. Tomo una bocanada de aire hinchando su pecho antes de soltarla con lentitud - O solo me hice una película yo solo y solo te vas a unir al baño, adelante le enseño a los niños que tiene que hacer cuando dejen de ser peces -movio la mano en el agua las crias de dragón hicieron espacio para que el dragón mayor ingresará - Eso sí, quítate la ropa la tela puedd tener tinturas que podría lastimar sus branquias ... Son tan delicados siendo cachorros no me extraña porque muy pocos llegan a adultos [Neuvi11ette]
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  • —Que cómodo es este sillón, Jasuke se ha ido de aquí pero ha dejado todo en su casa — el moreno se encontraba en la casa abandonada de su amigo

    —No es malo que este aquí, solo estoy cuidando las cosas de mi ami...— Antes de terminar de hablar fue interrumpido por el sueño, quedando completamente dormido en el sillón
    —Que cómodo es este sillón, Jasuke se ha ido de aquí pero ha dejado todo en su casa — el moreno se encontraba en la casa abandonada de su amigo —No es malo que este aquí, solo estoy cuidando las cosas de mi ami...— Antes de terminar de hablar fue interrumpido por el sueño, quedando completamente dormido en el sillón
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    // Yo bien oculta entre las sombras admirando a uno de mis amores y más ahora que estoy viendo la temporada 2 de One Piece
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  • Con un movimiento lento y doloroso, se apartó el cabello de los hombros, dejando que cayera hacia un lado para observar su reflejo en el espejo de bronce de la habitación.

    ​Su espalda era un mapa de guerra.
    A las viejas cicatrices blancas, marcas de años de vagar como guerrera, se sumaban ahora las heridas frescas de la última emboscada...El Rey del Norte no había tenido piedad, sus hombres habían entrado por la puerta principal, aprovechando el hueco que ella misma había dejado al enviar a sus mejores escoltas a proteger a un simple aldeano en el río.

    ​Elizabeth cerró los ojos un segundo, y el sonido de los gritos volvió a su mente. El fuego, el olor a hierro y sangre, y el peso de su espada cortando el aire para forzar una retirada que llegó demasiado tarde.

    ​Al fondo del reflejo, la penumbra de la habitación revelaba una figura inmóvil sobre su cama, Milenka.
    ​La arquera, siempre tan ágil y llena de vida, yacía ahora bajo capas de lino manchadas de ungüentos. Elizabeth se giró lentamente, ignorando el pinchazo de sus propias heridas, y caminó hacia ella, se sentó en el borde de la cama, tomando un paño húmedo para limpiar la frente sudorosa de su compañera

    ✴ ​—Milenka —susurró Elizabeth, su voz apenas un hilo quebrado en el silencio—. Por un balde de agua perdimos a diez hombres. Por mi compasión, casi te pierdo a ti.

    ​Elizabeth pasó los dedos cerca de la herida vendada de su protegida, sin atreverse a tocarla. En el pueblo, la llamaban la Reina Escarlata, la líder que los sacó de la tiranía, pero en esa habitación, bajo el peso del saqueo y el lamento de las viudas que aún se escuchaba afuera, se sentía solo como una sombra.

    ✴​ —Sigurd dice que las decisiones no son buenas o malas, sino necesarias —continuó, más para sí misma que para la mujer inconsciente—. Pero Gunnar tiene razón... el Norte no perdona los errores de juicio. ¿Soy realmente una líder, o solo una guerrera que está arrastrando a todos a su propia tumba?

    ​Una lágrima solitaria recorrió su mejilla, pasando justo por encima de la cicatriz de su ojo derecho, antes de caer sobre su mano curtida. Elizabeth no se la limpió. Se quedó allí, vigilando el pulso débil de Milenka.

    El silencio de la habitación se rompió con el eco de unas botas pesadas contra la piedra.
    ​Elizabeth no se giró, sabía a quien pertenecían esos pasos.
    Siguió con el paño en la mano, recorriendo la frente de Milenka, aunque sintió la mirada del veterano clavada en las heridas abiertas de su propia espalda.

    ​Gunnar se acercó a la mesa de madera, dejando su hacha con un golpe seco que hizo tintinear los frascos de ungüentos. Su rostro, surcado por mil batallas, estaba inusualmente serio.

    ​—El pueblo está... de pie —dijo, cruzando sus brazos macizos—. Hemos contado doce bajas civiles. Los graneros del ala este fueron saqueados, se llevaron la mitad de la reserva de grano. Pero los hombres están limpiando la sangre de la entrada. No hay llantos, Elizabeth. Hay silencio. Y el silencio en Brattvåg suele preceder a la sed de venganza.
    ​Elizabeth bajó la cabeza, su cabello rojo ocultaba su rostro.

    ✴ ​—Fue mi culpa Gunnar. Desprotegí la puerta por un capricho de compasión. Milenka está ahí por mi culpa.

    ​Gunnar soltó un bufido de desdén y se acercó dos pasos, obligándola a mirarlo.

    ​— Escúchame bien. Enviaste escoltas porque este pueblo cree que su vida vale algo bajo tu mando. Si dejas que mueran de sed por miedo al Norte, no eres una líder, eres otra tirana —el veterano señaló hacia la ventana, donde las fogatas de vigilancia ya se encendían—. Cometiste un error de táctica, no de corazón. Ahora, deja de lamerte las heridas y decide qué sigue.

    ​Elizabeth apretó el paño con fuerza.

    ✴ ​—¿Qué sugieres? Sigurd dirá que racionemos lo que queda y nos encerremos.

    ​— Sigurd cuenta granos, yo cuento hachas —replicó Gunnar con una chispa de fuego en los ojos—. Si nos encerramos, el Rey del Norte sabrá que nos ha quebrado, propongo enviar una patrulla de rastreo. No para atacar su fortaleza, sino para recuperar lo que es nuestro... Necesitamos reforzar la puerta principal con empalizadas de piedra, no solo madera.

    ​Gunnar se quedó esperando, su presencia masiva llenando el hueco que la duda de Elizabeth había dejado.

    ​—Tú eres la Llama, Elizabeth. Si tú te apagas en esta habitación, el pueblo se congela esta misma noche. ¿Qué órdenes vas a dar?
    Con un movimiento lento y doloroso, se apartó el cabello de los hombros, dejando que cayera hacia un lado para observar su reflejo en el espejo de bronce de la habitación. ​Su espalda era un mapa de guerra. A las viejas cicatrices blancas, marcas de años de vagar como guerrera, se sumaban ahora las heridas frescas de la última emboscada...El Rey del Norte no había tenido piedad, sus hombres habían entrado por la puerta principal, aprovechando el hueco que ella misma había dejado al enviar a sus mejores escoltas a proteger a un simple aldeano en el río. ​Elizabeth cerró los ojos un segundo, y el sonido de los gritos volvió a su mente. El fuego, el olor a hierro y sangre, y el peso de su espada cortando el aire para forzar una retirada que llegó demasiado tarde. ​Al fondo del reflejo, la penumbra de la habitación revelaba una figura inmóvil sobre su cama, Milenka. ​La arquera, siempre tan ágil y llena de vida, yacía ahora bajo capas de lino manchadas de ungüentos. Elizabeth se giró lentamente, ignorando el pinchazo de sus propias heridas, y caminó hacia ella, se sentó en el borde de la cama, tomando un paño húmedo para limpiar la frente sudorosa de su compañera ✴ ​—Milenka —susurró Elizabeth, su voz apenas un hilo quebrado en el silencio—. Por un balde de agua perdimos a diez hombres. Por mi compasión, casi te pierdo a ti. ​Elizabeth pasó los dedos cerca de la herida vendada de su protegida, sin atreverse a tocarla. En el pueblo, la llamaban la Reina Escarlata, la líder que los sacó de la tiranía, pero en esa habitación, bajo el peso del saqueo y el lamento de las viudas que aún se escuchaba afuera, se sentía solo como una sombra. ✴​ —Sigurd dice que las decisiones no son buenas o malas, sino necesarias —continuó, más para sí misma que para la mujer inconsciente—. Pero Gunnar tiene razón... el Norte no perdona los errores de juicio. ¿Soy realmente una líder, o solo una guerrera que está arrastrando a todos a su propia tumba? ​Una lágrima solitaria recorrió su mejilla, pasando justo por encima de la cicatriz de su ojo derecho, antes de caer sobre su mano curtida. Elizabeth no se la limpió. Se quedó allí, vigilando el pulso débil de Milenka. El silencio de la habitación se rompió con el eco de unas botas pesadas contra la piedra. ​Elizabeth no se giró, sabía a quien pertenecían esos pasos. Siguió con el paño en la mano, recorriendo la frente de Milenka, aunque sintió la mirada del veterano clavada en las heridas abiertas de su propia espalda. ​Gunnar se acercó a la mesa de madera, dejando su hacha con un golpe seco que hizo tintinear los frascos de ungüentos. Su rostro, surcado por mil batallas, estaba inusualmente serio. ​—El pueblo está... de pie —dijo, cruzando sus brazos macizos—. Hemos contado doce bajas civiles. Los graneros del ala este fueron saqueados, se llevaron la mitad de la reserva de grano. Pero los hombres están limpiando la sangre de la entrada. No hay llantos, Elizabeth. Hay silencio. Y el silencio en Brattvåg suele preceder a la sed de venganza. ​Elizabeth bajó la cabeza, su cabello rojo ocultaba su rostro. ✴ ​—Fue mi culpa Gunnar. Desprotegí la puerta por un capricho de compasión. Milenka está ahí por mi culpa. ​Gunnar soltó un bufido de desdén y se acercó dos pasos, obligándola a mirarlo. ​— Escúchame bien. Enviaste escoltas porque este pueblo cree que su vida vale algo bajo tu mando. Si dejas que mueran de sed por miedo al Norte, no eres una líder, eres otra tirana —el veterano señaló hacia la ventana, donde las fogatas de vigilancia ya se encendían—. Cometiste un error de táctica, no de corazón. Ahora, deja de lamerte las heridas y decide qué sigue. ​Elizabeth apretó el paño con fuerza. ✴ ​—¿Qué sugieres? Sigurd dirá que racionemos lo que queda y nos encerremos. ​— Sigurd cuenta granos, yo cuento hachas —replicó Gunnar con una chispa de fuego en los ojos—. Si nos encerramos, el Rey del Norte sabrá que nos ha quebrado, propongo enviar una patrulla de rastreo. No para atacar su fortaleza, sino para recuperar lo que es nuestro... Necesitamos reforzar la puerta principal con empalizadas de piedra, no solo madera. ​Gunnar se quedó esperando, su presencia masiva llenando el hueco que la duda de Elizabeth había dejado. ​—Tú eres la Llama, Elizabeth. Si tú te apagas en esta habitación, el pueblo se congela esta misma noche. ¿Qué órdenes vas a dar?
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    ¡Qué alegría ver tanta participación en el evento en Isla Mujeres! Cada historia, cada personaje ha hecho que este evento sea increíble. Felicidades a los ganadores y a todos los que pusieron su energía en el evento ¡Muchas gracias, FicRolers! ¡Vosotros sois el alma de FicRol!

    #OrgulloRolSage #CreatividadSinLímites #FicRol
    ✨🌴 ¡Qué alegría ver tanta participación en el evento en Isla Mujeres! 🌅 Cada historia, cada personaje ha hecho que este evento sea increíble. Felicidades a los ganadores y a todos los que pusieron su energía en el evento 🏖️💖 ¡Muchas gracias, FicRolers! ¡Vosotros sois el alma de FicRol! 🔥🎭 #OrgulloRolSage #CreatividadSinLímites #FicRol
    ¡El sol se oculta en el horizonte de Isla Mujeres - México, pero las historias que crearon quedarán grabadas en la arena de FicRol para siempre!

    Queremos agradecer de todo corazón a cada uno de ustedes por hacer de este evento una experiencia inolvidable. La creatividad, la energía y la variedad de personajes que invadieron la isla superaron todas nuestras expectativas. ¡Gracias por darle vida a este paraíso!

    Sin más preámbulos, ¡es momento de celebrar a nuestros grandes ganadores!

    Nuevos Miembros Pro (Suscripción Plan Pro)

    Felicidades a quienes ahora cuentan con todas las herramientas premium para potenciar su narrativa:

    Lady Céleste
    Daozhang Xiao Xingchen
    Loki Queen Ishtar
    ⚘️ Ylva Snow
    Kelly Vaughn
    ᴬⁿⁱˡˡᵒ Superchica ᔆᵗᵃʳ ᔆᵃᵖᵖʰⁱʳᵉ

    Menciones Especiales: Creadores de Contenido (1500 Puntos)

    Por haber tomado la iniciativa de abrir tramas y organizar la diversión en la isla:

    ༒𓂀 𝔸𝕝𝕒𝕤𝕥𝕠𝕣 𝕿𝖍𝖊 𝕽𝖆𝖉𝖎𝖔 𝕯𝖊𝖒𝖔𝖓𓂀༒
    King of Hell
    Rosa Lee
    𝙒𝘼𝘿𝙀 𝙒𝙄𝙇𝙎𝙊𝙉
    Mï†å デーモン。
    ⚘️ Loki ロキ
    Kyle Fritz
    Joshua Dreemur

    El Alma de la Isla: Participantes en Comentarios (200 Puntos)

    Gracias por su constante interacción y por mantener viva la llama del rol en cada rincón de la playa:

    ᴛᴏᴍᴏᴋɪ sᴀᴋᴜʀᴀɪ, Jero 💀, Ashiël Volkøv, Katrin Ishtar Schrodinger, Dąrkūš Wøl£ , Dylan 🐄🌿💖, Zagreo the Dark Demon Greek Mitology, NOOV ᵉˡ ᶜʰᶤᶜᵒ ʳᵒᵇᵒᵗ, Venom Chibi, ა ℋ𝒾𝓃𝒶𝓉𝒶 ℋ𝓎𝓊𝓰𝒶 ໒, ᴳᵉᵐᵉᵃᵘˣ ˢᵃᵍᵃ, Hiro , Veythra Lili Queen Ishtar , Vash The stampide , Lady Dante Sparda , Bayonetta The umbra witch, Yue Sukishiro , 𝐋𝐄𝐎𝐍𝐀𝐑𝐃𝐎 𝐋𝐄𝐋𝐈𝐄𝐋, Nanami Kento, 𝕷𝖚𝖈𝖎𝖋𝖊𝖗 𝖒𝖔𝖗𝖓𝖎𝖌𝖘𝖙𝖆𝖗, ADAN , 𝑶⃨𝒔⃨𝒄⃨𝒂⃨𝒓⃨ 𝑭⃨𝒓⃨𝒂⃨𝒏⃨𝒄⃨𝒐⃨𝒊⃨𝒔⃨ 𝒅⃨𝒆⃨ 𝑱⃨𝒂⃨𝒓⃨𝒋⃨𝒂⃨𝒚⃨𝒆⃨𝒔⃨, Rostam Shahnam, VOX Overlord , Tyki Mikk, Levi Ackerman, Hazuki Ishtar, Jason Jaegerjaquez Ishtar, Sasha Ishtar, Samantha Ishtar Yokin, Andrea D´amico Grimaldi , Natasha Rusell, Hannah Smith , Jason Elaris, ꪶ𝓲ꪀꪖᬊ᭄ , Keiko Ishikawa, Illán , ✩ ₊ ˚ ⋆ ☾ Chaos☽ ⋆ ⁺ ₊ ✧ , 𝙎𝙖𝙮𝙖 , 桑蒂 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐢𝐚𝐠𝐨 ᴬᵒᶦ 葵, 𝗗𝗮𝗻𝗮ë𝗹𝗹𝗲 , Mika Misono, Apolo , Ellie , Ꮶꭺꭱꭰꮖꭺ , Aιкσ Blυηdєя Wєιѕѕ, Lyra Velvetthorn, Ꮃꮖɴꭰᏼꮜꭱɴ , Akari Hoshino, Anthork Bloodmoon, Anna Bloodmoon Wallace, Darküs Volkøv Time Travel, Nymera Svartlund, Brianna Volkøv , ℝ𝕪𝕦𝕛𝕚 ℕ𝕒𝕜𝕒𝕞𝕦𝕣𝕒 , Jᴏʜɴ Cᴏɴsᴛᴀɴᴛɪɴᴇ, Miyo , Giko , Elijah Vítkov

    Nota importante: Los premios se verán reflejados en sus cuentas automáticamente.

    ¡Gracias por ser parte de la mejor comunidad de rol!

    Atentamente,
    El Staff de FicRol <3
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  • - Uno se da cuenta que es mejor estar solo, que estar mal acompañado.
    - Uno se da cuenta que es mejor estar solo, que estar mal acompañado.
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  • Vaya me da que esos colores ya casi esta cerca una de las estaciomes!!!!

    Ay , imagino como se via el reino de benwich bajo estos colores ...

    -se imagima cosas geniales y juntos a sus suegros que se sonroja-
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  • En tus alas puedo volver a volar
    Descubrir lo que es al fin la libertad
    Dormir entre las estrellas y sentir
    Que todo soy al estar junto a ti
    En tus alas puedo volver a volar Descubrir lo que es al fin la libertad Dormir entre las estrellas y sentir Que todo soy al estar junto a ti
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  • El portal se abrió en medio de ciudad pentagrama atrayendo miradas sorprendidas. ¿Por qué allí? Si sus vacaciones iban a verse interrumpidas, al menos debía asegurarse de que su retorno fuera cuanto menos escandaloso; asegurarse que todos supieran que ella estaba allí. Aún si su plan de permanecer fuera algo temporal parecía que debía recordar quién era la reina de aquel lugar; la verdadera soberana.
    Que el cielo se enterara que había abandonado la tranquilidad y confort del Edén no era algo que le preocupara ¿Qué era un par de plumas menos en las engreídas alas de Sera? De todas formas sólo el propio narcisismo de los ángeles pudo haberlos engañado con una verdad tan falsa como podía serlo ella; que la tenían como prisionera. Jamás lo había sido. ¿Cómo atraparla si no fue ella misma quien decidió dejarse atrapar para tomarse un descanso? Si es que algún plan de doble sentido impulsado por sus propias ambiciones no era el motivo real, claro. Aunque eso era algo que sólo ella sabía.

    Cruzó el portal aún con el atuendo tan casual que llevaba desde el jardín celestial; sin molestarse en quitarse sus gafas o su sombrero. Ignorando por completo las mandíbulas caer en los pecadores a su alrededor que habían presenciado su aparición, incluso algún otro que se había agotado con su bebida o los ojos desorbitados en sus espectadores.
    El silencio sepulcral en las calles infernales mientras el portal se cerraba detrás de ella. Sólo el resonar de sus tacos con aquel cautivador andar mientras se acercó al primer desdichado que encontró que parecía anonadado por su presencia y... Honestamente ¿Cómo culparlo? Con un dedo de su mano apenas si rozó el cuello del demonio, ascendiendo hasta su mentón para obligarle a mantener la mirada en alto aunque jamás se molestó en bajarse los lentes

    — Ow, mi pobre, desdichada y casi inútil alma pecadora... La fortuna parece haberte sonreído pues tendrás la oportunidad de ayudarme. ¿Por qué no me dices dónde está el hotel de mi adorada e ingenua hija? —

    ¿Podía saber aquella información por su propia cuenta? Por supuesto, pero dónde estaría la diversión si lo hiciera aquello era por mucho más entretenido.
    Temblando cual gelatina, con evidente sudor, con unos nervios que parecían superar los de un perro rosado y un tartamudeo aún peor que los de un puerquito con traje; acabó por señalarle el camino. Su encantadora sonrisa en su rostro mientras al alejarse le lanzaba un beso desde la distancia.

    — Sabía que serías útil, gracias querido —

    Con su cabello que parecía ondear en una brisa inexistente, siguió alejándose por las calles infernales en un andar casi hipnotizante como su misma apariencia. Atrajo miradas y estaba segura que incluso la de cámaras.
    La expresión perpleja en el rostro de todos mientras, tras salir del trance, el rumor comenzaba a esparcirse; en voz alta, en redes, en cada lugar donde la noticia pudiera llegar.

    Lilith había vuelto.
    El portal se abrió en medio de ciudad pentagrama atrayendo miradas sorprendidas. ¿Por qué allí? Si sus vacaciones iban a verse interrumpidas, al menos debía asegurarse de que su retorno fuera cuanto menos escandaloso; asegurarse que todos supieran que ella estaba allí. Aún si su plan de permanecer fuera algo temporal parecía que debía recordar quién era la reina de aquel lugar; la verdadera soberana. Que el cielo se enterara que había abandonado la tranquilidad y confort del Edén no era algo que le preocupara ¿Qué era un par de plumas menos en las engreídas alas de Sera? De todas formas sólo el propio narcisismo de los ángeles pudo haberlos engañado con una verdad tan falsa como podía serlo ella; que la tenían como prisionera. Jamás lo había sido. ¿Cómo atraparla si no fue ella misma quien decidió dejarse atrapar para tomarse un descanso? Si es que algún plan de doble sentido impulsado por sus propias ambiciones no era el motivo real, claro. Aunque eso era algo que sólo ella sabía. Cruzó el portal aún con el atuendo tan casual que llevaba desde el jardín celestial; sin molestarse en quitarse sus gafas o su sombrero. Ignorando por completo las mandíbulas caer en los pecadores a su alrededor que habían presenciado su aparición, incluso algún otro que se había agotado con su bebida o los ojos desorbitados en sus espectadores. El silencio sepulcral en las calles infernales mientras el portal se cerraba detrás de ella. Sólo el resonar de sus tacos con aquel cautivador andar mientras se acercó al primer desdichado que encontró que parecía anonadado por su presencia y... Honestamente ¿Cómo culparlo? Con un dedo de su mano apenas si rozó el cuello del demonio, ascendiendo hasta su mentón para obligarle a mantener la mirada en alto aunque jamás se molestó en bajarse los lentes — Ow, mi pobre, desdichada y casi inútil alma pecadora... La fortuna parece haberte sonreído pues tendrás la oportunidad de ayudarme. ¿Por qué no me dices dónde está el hotel de mi adorada e ingenua hija? — ¿Podía saber aquella información por su propia cuenta? Por supuesto, pero dónde estaría la diversión si lo hiciera aquello era por mucho más entretenido. Temblando cual gelatina, con evidente sudor, con unos nervios que parecían superar los de un perro rosado y un tartamudeo aún peor que los de un puerquito con traje; acabó por señalarle el camino. Su encantadora sonrisa en su rostro mientras al alejarse le lanzaba un beso desde la distancia. — Sabía que serías útil, gracias querido — Con su cabello que parecía ondear en una brisa inexistente, siguió alejándose por las calles infernales en un andar casi hipnotizante como su misma apariencia. Atrajo miradas y estaba segura que incluso la de cámaras. La expresión perpleja en el rostro de todos mientras, tras salir del trance, el rumor comenzaba a esparcirse; en voz alta, en redes, en cada lugar donde la noticia pudiera llegar. Lilith había vuelto.
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  • Cada siglo, aproximadamente, Kazuo decide tomar las riendas de un caballo y comenzar un viaje que se prolongaría por una larga temporada.

    Ahora más que nunca, ya que no encontraba las respuestas provenientes de los dioses, decidió que era momento de hacer un viaje. Aunque él era capaz de viajar entre épocas y mundos a través de los bosques, le gustaba el hecho de la travesía. Le ayudaba a pensar y a ser más consciente del mundo actual que le rodeaba. Pasaba siglos en el templo con interacción mínima humana, así que ver mundo para saber cómo actuaba este, en aquel momento, en ese tiempo, era enriquecedor.

    Eso no quería decir que dejase su tarea de mensajero. Podía volver al templo desde donde fuera siempre que fuera necesario, al igual que encontrarse con aquellos a los que estaba ligado por alguna razón.

    Pero necesitaba ese viaje... Necesitaba encontrar eso que había perdido, al menos, sanar aquello que no sabía que debía ser sanado.

    ¿Qué nuevos lugares, aventuras o personas conocería en esta travesía?
    Cada siglo, aproximadamente, Kazuo decide tomar las riendas de un caballo y comenzar un viaje que se prolongaría por una larga temporada. Ahora más que nunca, ya que no encontraba las respuestas provenientes de los dioses, decidió que era momento de hacer un viaje. Aunque él era capaz de viajar entre épocas y mundos a través de los bosques, le gustaba el hecho de la travesía. Le ayudaba a pensar y a ser más consciente del mundo actual que le rodeaba. Pasaba siglos en el templo con interacción mínima humana, así que ver mundo para saber cómo actuaba este, en aquel momento, en ese tiempo, era enriquecedor. Eso no quería decir que dejase su tarea de mensajero. Podía volver al templo desde donde fuera siempre que fuera necesario, al igual que encontrarse con aquellos a los que estaba ligado por alguna razón. Pero necesitaba ese viaje... Necesitaba encontrar eso que había perdido, al menos, sanar aquello que no sabía que debía ser sanado. ¿Qué nuevos lugares, aventuras o personas conocería en esta travesía?
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