• —Y después de todo, como si el destino así lo quisiera, volví... Aunque esperaba encontrar a mi hermana junto a los demás.
    —Y después de todo, como si el destino así lo quisiera, volví... Aunque esperaba encontrar a mi hermana junto a los demás.
    Me gusta
    4
    2 turnos 0 maullidos
  • El Castillo "Betrayal"
    ¿Dónde está ubicado?
    El castillo no está en el centro del Orgullo (donde vive Lucifer), sino que suele situarse en una zona liminal, un espacio entre anillos o en un acantilado perpetuamente cubierto por niebla y tormentas eléctricas.

    Atmósfera: Es un lugar frío, hecho de piedra blanca (como la del Cielo) pero manchada por la ceniza del Infierno. Representa su estatus como un ser que no pertenece ni totalmente arriba ni totalmente abajo.

    Simbolismo: Se llama "Betrayal" porque es donde Michael se esconde para ser él mismo, lejos de los ojos de Dios y de su hermano. Es el único lugar donde Demi puede manifestarse libremente.
    🏰 El Castillo "Betrayal" ¿Dónde está ubicado? El castillo no está en el centro del Orgullo (donde vive Lucifer), sino que suele situarse en una zona liminal, un espacio entre anillos o en un acantilado perpetuamente cubierto por niebla y tormentas eléctricas. Atmósfera: Es un lugar frío, hecho de piedra blanca (como la del Cielo) pero manchada por la ceniza del Infierno. Representa su estatus como un ser que no pertenece ni totalmente arriba ni totalmente abajo. Simbolismo: Se llama "Betrayal" porque es donde Michael se esconde para ser él mismo, lejos de los ojos de Dios y de su hermano. Es el único lugar donde Demi puede manifestarse libremente.
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Parte 2...
    La luz pasaba por la ventana, tocando los párpados de "B", causando que los abriera, un largo estirar acompañado de un bostezo relajante; frotó sus ojos con ambas manos, de un brinco se paró de la cama, tendiéndola como en la milicia, impecable, sin alguna arruga, chanclas, toalla en el hombro, directo a la ducha.  — ¡Rayos!.- Exclamó, el agua congelaba su piel; el estar en lo alto del pueblo tenía sus pros y contras y eso era uno de ellos. 

    El trabajo lo esperaba, pero antes tendría que pasar a pagar la cuenta pendiente con don Fermín, el tendero del poblado; pantalones de mezclilla, sus botas de siempre, una básica oscura y esa chamarra de piel vieja y desgastada que tenía un valor sumamente sentimental.

    — Carajo, voy tarde otra vez. - Una echada de ojo al reloj que poseía en la muñeca, un mordisco a una fruta que tomó de la mesa; salió corriendo de su pequeño hogar, cerrando fuerte la puerta tras él.  — ¡Max, cuida la casa, no dejes que nadie se acerque!.- Dijo rápidamente al canino viejo que se había adoptado solo, montándose en la moto que había adquirido con el mecánico. A 5 minutos estaba el primer destino, la tienda de víveres.

    Al abrir la puerta, el sonido de la clásica campanita que avisaba a don Fermín de los clientes.  — ¡Coff!, ¡Coff!, adelante. - Saludando con cordialidad el señor mayor, que sonrió cuando vio de quién se trataba. —¡Muchacho, tú sí que madrugas!.

    —Si madrugas, Dios te ayuda. - Respondió Abel, aprendiendo muchos dichos de Panamá. - causando gracia entre el mayor y él. —Sí, sí, así es, muchacho, déjame ver dónde estás. - Del estante sustrajo una libreta vieja donde don Fermín tenía a sus clientes a los que les fiaba el mandado.  — A.… a...Abel, aquí estás, $1,500.00, muchacho. - Inmediatamente, "B", tomó de su bolsillo la cartera, sacando el dinero de la despensa. - Aquí tiene, don Fermín, le agradezco y nos vemos la próxima semana. 

    —Abel, Abel... - La voz de una pequeña niña de no más de 5 años estirando los brazos salió de la trastienda; era Lupita, hija de María, tomándola en brazos, la saludó. — Lupita, veo que estás mucho mejor; la fiebre y la tos se fueron; me da mucho gusto verte, ahora a reposar, es muy temprano y el sereno puede hacerte recaer.
    — Está bien Abel, por cierto, ella es muy bonita, parece un ángel, y dijo que estaba bien...
    Parte 2... La luz pasaba por la ventana, tocando los párpados de "B", causando que los abriera, un largo estirar acompañado de un bostezo relajante; frotó sus ojos con ambas manos, de un brinco se paró de la cama, tendiéndola como en la milicia, impecable, sin alguna arruga, chanclas, toalla en el hombro, directo a la ducha.  — ¡Rayos!.- Exclamó, el agua congelaba su piel; el estar en lo alto del pueblo tenía sus pros y contras y eso era uno de ellos.  El trabajo lo esperaba, pero antes tendría que pasar a pagar la cuenta pendiente con don Fermín, el tendero del poblado; pantalones de mezclilla, sus botas de siempre, una básica oscura y esa chamarra de piel vieja y desgastada que tenía un valor sumamente sentimental. — Carajo, voy tarde otra vez. - Una echada de ojo al reloj que poseía en la muñeca, un mordisco a una fruta que tomó de la mesa; salió corriendo de su pequeño hogar, cerrando fuerte la puerta tras él.  — ¡Max, cuida la casa, no dejes que nadie se acerque!.- Dijo rápidamente al canino viejo que se había adoptado solo, montándose en la moto que había adquirido con el mecánico. A 5 minutos estaba el primer destino, la tienda de víveres. Al abrir la puerta, el sonido de la clásica campanita que avisaba a don Fermín de los clientes.  — ¡Coff!, ¡Coff!, adelante. - Saludando con cordialidad el señor mayor, que sonrió cuando vio de quién se trataba. —¡Muchacho, tú sí que madrugas!. —Si madrugas, Dios te ayuda. - Respondió Abel, aprendiendo muchos dichos de Panamá. - causando gracia entre el mayor y él. —Sí, sí, así es, muchacho, déjame ver dónde estás. - Del estante sustrajo una libreta vieja donde don Fermín tenía a sus clientes a los que les fiaba el mandado.  — A.… a...Abel, aquí estás, $1,500.00, muchacho. - Inmediatamente, "B", tomó de su bolsillo la cartera, sacando el dinero de la despensa. - Aquí tiene, don Fermín, le agradezco y nos vemos la próxima semana.  —Abel, Abel... - La voz de una pequeña niña de no más de 5 años estirando los brazos salió de la trastienda; era Lupita, hija de María, tomándola en brazos, la saludó. — Lupita, veo que estás mucho mejor; la fiebre y la tos se fueron; me da mucho gusto verte, ahora a reposar, es muy temprano y el sereno puede hacerte recaer. — Está bien Abel, por cierto, ella es muy bonita, parece un ángel, y dijo que estaba bien...
    0 turnos 0 maullidos
  • "Lo bueno de la ciencia es que es cierta independientemente de si crees o no en ella"
    "Lo bueno de la ciencia es que es cierta independientemente de si crees o no en ella"
    0 turnos 0 maullidos
  • Siento que estoy esperanda que algo suceda, pero ahora me estoy hundienda en la confusión y la desesperación.
    Siento que estoy esperanda que algo suceda, pero ahora me estoy hundienda en la confusión y la desesperación.
    Me gusta
    Me encocora
    4
    7 turnos 0 maullidos
  • Es que es obvio! Yo soy la novia perfecta!

    *me cruzo de brazos orgullosa*
    Es que es obvio! Yo soy la novia perfecta! *me cruzo de brazos orgullosa*
    Me gusta
    Me encocora
    Me enjaja
    Me shockea
    4
    1 turno 0 maullidos
  • El cumpleaños de Maximilian fue una pequeña pausa, una clama tras la tormenta, pues despues de ese pequeño tiempo de tranquilidad, en el que pudieron ser una familia y amigos sin más, tocaba poner los pies en el suelo.

    Y hacia mucho tiempo que el primer hombre había tomado una decisión a cerca del futuro de sus hijos. Una que sabía que disgustaría a 𝑨𝒃𝒆𝒍 𝑨𝒅𝒂𝒏𝒔 𝑺𝒆𝒄𝒐𝒏𝒅 𝑺𝒐𝒏 y Maxi por igual. Bueno… Quizá más a Abel dado que este último no estaba acostumbrado a trabajar. Pero, las cosas ya no solo en el infierno, si no en el cielo iban a ponerse feas y Lute, esa Lute que había ahora con ellos era la prueba. Así que, aunque al propio líder de las exorcistas le doliera, era tiempo que sus hijos tomasen la responsabilidad que su sangre comportaba y tomaran partido en la defensa del cielo. Asi que los había citado esta vez no en un lugar agradable, de esos que solían frecuentar no. Los había citado en su despacho en el cuarte, de hecho ni si quiera se había quitado el uniforme y los esperaba con expresion sería.

    Y es que en su cabeza había buscado cientos de maneras para suavizarles la situación, pues no iba a darles opción. No era elección, era lo necesario. Su deber gustase o no, del mismo modo que se lo impusieron a él. La única diferencia es que, a Dios no le Dolía dañar a sus hijos, mientras que Adán murió por los suyos y cortarles Asi la libertad le hacia sangrar el corazón. En parte por eso no le había pedido a Lute que le acompañase, pues el primer ho,bre sabía que sus hijos no recibirían bien la noticia y no quería que su teniente complicase aún más las cosas con aquel caracter belicoso que tenía, especialmente con Abel. Quien sin duda era de quien esperaba más quejas.
    El cumpleaños de [Maxi8] fue una pequeña pausa, una clama tras la tormenta, pues despues de ese pequeño tiempo de tranquilidad, en el que pudieron ser una familia y amigos sin más, tocaba poner los pies en el suelo. Y hacia mucho tiempo que el primer hombre había tomado una decisión a cerca del futuro de sus hijos. Una que sabía que disgustaría a [Adans_Least_Favorite_Son] y Maxi por igual. Bueno… Quizá más a Abel dado que este último no estaba acostumbrado a trabajar. Pero, las cosas ya no solo en el infierno, si no en el cielo iban a ponerse feas y Lute, esa Lute que había ahora con ellos era la prueba. Así que, aunque al propio líder de las exorcistas le doliera, era tiempo que sus hijos tomasen la responsabilidad que su sangre comportaba y tomaran partido en la defensa del cielo. Asi que los había citado esta vez no en un lugar agradable, de esos que solían frecuentar no. Los había citado en su despacho en el cuarte, de hecho ni si quiera se había quitado el uniforme y los esperaba con expresion sería. Y es que en su cabeza había buscado cientos de maneras para suavizarles la situación, pues no iba a darles opción. No era elección, era lo necesario. Su deber gustase o no, del mismo modo que se lo impusieron a él. La única diferencia es que, a Dios no le Dolía dañar a sus hijos, mientras que Adán murió por los suyos y cortarles Asi la libertad le hacia sangrar el corazón. En parte por eso no le había pedido a Lute que le acompañase, pues el primer ho,bre sabía que sus hijos no recibirían bien la noticia y no quería que su teniente complicase aún más las cosas con aquel caracter belicoso que tenía, especialmente con Abel. Quien sin duda era de quien esperaba más quejas.
    1 turno 0 maullidos
  • Bueno, bueno… parece que hoy tenemos otra noticia ha regresado Cha… Espera..—se puso las gafas de ver “del cerca” —.¿Y esta mierda? ¡Esta noticia tiene más tiempo que mi abuelo!¿Quien mierda ha… Da igual.—carraspeó con la seguridad de que en breves iba a asesinar al responsable de semejante retraso y se dispuso a sonreír impolutamemte con aquella dentadura de tiburon tan amenazante que resultaba de todo menos tranquilizadora.

    —Como iba diciendo, ha regresado nuestra para nada apreciada princesa Charlie Morningstar. ¿quien la esperaba? Seguramente las mismas personas que la extrañaban es decir nadie ¿Alguien sabe si a caso hace algo? Por que es princesa pero lo único que ha hecho es montar un hotelucho al que no va ni el tato y que es un absoluto fracaso. En fin… Los que se van por los que vienen supongo. Esperemos que la próxima vez, tengamos una buena noticia que dar.
    Bueno, bueno… parece que hoy tenemos otra noticia ha regresado Cha… Espera..—se puso las gafas de ver “del cerca” —.¿Y esta mierda? ¡Esta noticia tiene más tiempo que mi abuelo!¿Quien mierda ha… Da igual.—carraspeó con la seguridad de que en breves iba a asesinar al responsable de semejante retraso y se dispuso a sonreír impolutamemte con aquella dentadura de tiburon tan amenazante que resultaba de todo menos tranquilizadora. —Como iba diciendo, ha regresado nuestra para nada apreciada princesa [M0RNINGSTAR]. ¿quien la esperaba? Seguramente las mismas personas que la extrañaban es decir nadie ¿Alguien sabe si a caso hace algo? Por que es princesa pero lo único que ha hecho es montar un hotelucho al que no va ni el tato y que es un absoluto fracaso. En fin… Los que se van por los que vienen supongo. Esperemos que la próxima vez, tengamos una buena noticia que dar.
    Me entristece
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • La sala de vigilancia de la base era poco más que unos cuantos contenedores metálicos acomodados como escritorios. El generador vibraba como un corazón enfermo mientras los soldados miraban pantallas llenas de estática e imágenes deshabitadas. Kalhi estaba de pie detrás de ellos, inmóvil.

    — Eh, Nigara, ¿Por qué te enviaron a ti en lugar de a un ingeniero? —Comentó uno, sin apartar la vista del monitor.

    — El equipo no es el problema, ya lo revisaron dos veces… —respondió otro con un bufido cansado.

    — ¿Y qué crees que es entonces? ¿Un fantasma? ¿Extraterrestres? Peor, ¿Un fantasma extraterrestre?

    Un par de risas aligeraron el ambiente. Kalhi no intervino.
    Las trampas electromagnéticas ya estaba activadas en cada muro junto a una cámara exterior, con sus lucecitas tiltilando en silencio. El primer pitido sonó tan bajo que casi pasó desapercibido, un bip digital que pasó a repetirse para convertirse en un chillido sostenido. En la pantalla del corredor lateral apareció una mancha. Las cámaras compensaban la exposición con retraso, generando una sucesión de imágenes fragmentadas donde patas largas y un cuerpo erróneo parecían surgir y desaparecer en el mismo fotograma.

    — Eso… eso es un error de compresión —dijo alguien.

    La criatura avanzó um paso, la mancha de estática se deformó alrededor de su cuerpo. Kalhi afiló apenas la mirada confirmando lo que ya sabía: la cosa estaba siendo obligada a aparecer gracias a las trampas.

    La cámara ajustó el ángulo, la escena quedó reducida a una imagen infrarroja rodeada por noche pura. Y en frente estaba la figura, inclinándose grotescamente bajo su propio peso, apoyada en extremidades demasiado largas que tocaban el suelo con una delicadeza antinatural. No había ojos distinguibles en la imagen, pero la sensación de ser observados atravesó la sala de control como flechas de hielo.

    — ¿Qué… qué mierda es eso? —susurró el técnico más joven, incapaz de apartar la mirada.

    Kalhi dio un paso hacia la puerta de salida, ajustó el cierre de su uniforme.

    — Intruso confirmado —dijo finalmente.
    La sala de vigilancia de la base era poco más que unos cuantos contenedores metálicos acomodados como escritorios. El generador vibraba como un corazón enfermo mientras los soldados miraban pantallas llenas de estática e imágenes deshabitadas. Kalhi estaba de pie detrás de ellos, inmóvil. — Eh, Nigara, ¿Por qué te enviaron a ti en lugar de a un ingeniero? —Comentó uno, sin apartar la vista del monitor. — El equipo no es el problema, ya lo revisaron dos veces… —respondió otro con un bufido cansado. — ¿Y qué crees que es entonces? ¿Un fantasma? ¿Extraterrestres? Peor, ¿Un fantasma extraterrestre? Un par de risas aligeraron el ambiente. Kalhi no intervino. Las trampas electromagnéticas ya estaba activadas en cada muro junto a una cámara exterior, con sus lucecitas tiltilando en silencio. El primer pitido sonó tan bajo que casi pasó desapercibido, un bip digital que pasó a repetirse para convertirse en un chillido sostenido. En la pantalla del corredor lateral apareció una mancha. Las cámaras compensaban la exposición con retraso, generando una sucesión de imágenes fragmentadas donde patas largas y un cuerpo erróneo parecían surgir y desaparecer en el mismo fotograma. — Eso… eso es un error de compresión —dijo alguien. La criatura avanzó um paso, la mancha de estática se deformó alrededor de su cuerpo. Kalhi afiló apenas la mirada confirmando lo que ya sabía: la cosa estaba siendo obligada a aparecer gracias a las trampas. La cámara ajustó el ángulo, la escena quedó reducida a una imagen infrarroja rodeada por noche pura. Y en frente estaba la figura, inclinándose grotescamente bajo su propio peso, apoyada en extremidades demasiado largas que tocaban el suelo con una delicadeza antinatural. No había ojos distinguibles en la imagen, pero la sensación de ser observados atravesó la sala de control como flechas de hielo. — ¿Qué… qué mierda es eso? —susurró el técnico más joven, incapaz de apartar la mirada. Kalhi dio un paso hacia la puerta de salida, ajustó el cierre de su uniforme. — Intruso confirmado —dijo finalmente.
    Me encocora
    Me gusta
    Me shockea
    4
    0 turnos 0 maullidos
  • *Aburrido en mi “base secreta” (una piso cualquiera en el infierno) estaba sentado en el sofá recostado jugando a los dardos con cuchillos, hacía tiempo que no veía a Arackniss y tampoco es que me hubieran llamado mucho para contratos, hasta que al fin el destino llamo a mi puerta… o más bien al teléfono, de un sobresalto tome el teléfono contestando a la llamada*

    ¿Si? Claro el mismo que viste y calza, aja… si… aja… ¿solo a su jefe o a todos en general? De acuerdo… por supuesto que puede confiar, soy el mejor mercenario que Marvel ha podido crear, les puede dar por muertos para antes de… *mirando mi reloj de marca Disney donde salía Mickey Mouse dando la hora con sus brazos* mañana.

    *Apuntando la dirección en un papelito y colgué el teléfono, rápidamente me prepare para “la cita” poniendo todas mis armas a punto ¿Dónde las guardaba? Era un secreto, apareciendo en la acera de la calle me monte en mi moto para dirigirme al anillo de la avaricia, conduciendo temerariamente con atropellos, saltos imprudentes y tomando algún que otro atajo finalmente llegue a mi destino, saque el papelito con la dirección confirmando que era esa calle y siendo una mansión donde se hospedaba la mafia*

    Bien, es hora de lucirme con mi primer trabajo aquí abajo~.

    *Bajando de la moto me acerque a la entrada llamando a la puerta esperando a que me abrieran, el que abrió era un tipo con forma de tiburón y en cuestión de segundos antes de que dijese nada ya tenía mi pistola apuntando a su cabeza disparándole, ¿factor sorpresa? Eso es para novatos, una vez el disparo sonó por todo el lugar todos los de la mansión se movilizaron, me dirigí hacia la cocina abriéndome paso a disparos dejando la cocina libre de personal, silbando una melodía pegadiza comencé a abrir el gas en varios lugares para luego poner un temporizador de huevo calculando que con 30 minutos estaba bien, al salir al pasillo un grupo de ellos me estaban esperando y empezó un tiroteo, pero ninguno tenía oportunidad para el mesías de marvel, aprovechando el momento que tenían que recargar algunos salí de la cobertura disparándoles con gran precisión apuntando a las cabezas como de costumbre, con esa tanda eliminada me dispuse a ir los siguientes pisos, dentro de la mansión solo se escuchaban gritos, espadazos, disparos y… ¿una motosierra?, finalmente llegue al despacho del manda más el cual era un IMP parecido al padrino*

    Tío no sabes la de gente que he tenido que matar para llegar hasta a ti… vas a tener que poner nuevas bacantes, aunque no creo que te haga falta después de cómo vas a acabar~.

    *Nuevamente pero ahora en el despacho del jefe este uso su escritorio como cobertura disparando junto a sus dos grandullones a sus lados, por mi parte use una estantería de libros sacando un espejo de mano para asomarlo para ver donde se habían posicionado cada grandullon aunque poco duro con el disparo que le dieron al espejo*

    ¡Eh, que este espejo me ha costado 5$ en la tienda de la esquina!

    *Al asomarme lance el espejo clavándoselo en el ojo izquierdo de uno de los grandullones, aprovechando la distracción para saltar y verse a cámara lenta como giraba en el aire en horizontal para disparar a ambos matándolos, caí de pie en el borde del escritorio apuntando al jefazo, suerte que tenía mi factor curativo ya que tenía el traje lleno de agujeros de bala y algún que otro mordisco de tiburón por el cuerpo*

    ¿Últimas palabras padrino~?

    *Antes de que pudiera decir nada me vino a la mente el temporizador de huevo y abrí los ojos sorprendido ya que al mirar mi reloj de muñeca vi que quedaban segundos para los 30 min* Mierd… *El temporizador al acabar el tiempo se abrió revelando un mechero que al hacer click encendió una chispa lo que hizo que explotara la cocina junto con el resto de la mansión… acabe volando hasta caer al suelo con algunos escombros, al incorporarme mire hacia los lados viendo al jefe de la mafia arrastrándose y como a los pocos segundos le cayó un trozo de pared encima matándolo*

    Eso sí que es un golpe de suerte… *gire la cabeza hacia otro lado mirando a cámara* Recuerden chicos, las misiones con tiempo hay que cumplirlas antes de la cuenta atrás, oh ¿os preguntáis como toda la mansión a explotado si solo la cocina estaba llena de gas? Simple, deje una ristra de granadas por toda la mansión para que hiciera efecto domino, hay que pensar en todo chicos.

    *Levantándome del suelo haciendo crujir mi espalda saque mi teléfono que estaba obviamente destrozado, suspire para volver a la moto cojeando hasta que se me curo y volviendo de nuevo a casa con la misión cumplida*
    *Aburrido en mi “base secreta” (una piso cualquiera en el infierno) estaba sentado en el sofá recostado jugando a los dardos con cuchillos, hacía tiempo que no veía a Arackniss y tampoco es que me hubieran llamado mucho para contratos, hasta que al fin el destino llamo a mi puerta… o más bien al teléfono, de un sobresalto tome el teléfono contestando a la llamada* ¿Si? Claro el mismo que viste y calza, aja… si… aja… ¿solo a su jefe o a todos en general? De acuerdo… por supuesto que puede confiar, soy el mejor mercenario que Marvel ha podido crear, les puede dar por muertos para antes de… *mirando mi reloj de marca Disney donde salía Mickey Mouse dando la hora con sus brazos* mañana. *Apuntando la dirección en un papelito y colgué el teléfono, rápidamente me prepare para “la cita” poniendo todas mis armas a punto ¿Dónde las guardaba? Era un secreto, apareciendo en la acera de la calle me monte en mi moto para dirigirme al anillo de la avaricia, conduciendo temerariamente con atropellos, saltos imprudentes y tomando algún que otro atajo finalmente llegue a mi destino, saque el papelito con la dirección confirmando que era esa calle y siendo una mansión donde se hospedaba la mafia* Bien, es hora de lucirme con mi primer trabajo aquí abajo~. *Bajando de la moto me acerque a la entrada llamando a la puerta esperando a que me abrieran, el que abrió era un tipo con forma de tiburón y en cuestión de segundos antes de que dijese nada ya tenía mi pistola apuntando a su cabeza disparándole, ¿factor sorpresa? Eso es para novatos, una vez el disparo sonó por todo el lugar todos los de la mansión se movilizaron, me dirigí hacia la cocina abriéndome paso a disparos dejando la cocina libre de personal, silbando una melodía pegadiza comencé a abrir el gas en varios lugares para luego poner un temporizador de huevo calculando que con 30 minutos estaba bien, al salir al pasillo un grupo de ellos me estaban esperando y empezó un tiroteo, pero ninguno tenía oportunidad para el mesías de marvel, aprovechando el momento que tenían que recargar algunos salí de la cobertura disparándoles con gran precisión apuntando a las cabezas como de costumbre, con esa tanda eliminada me dispuse a ir los siguientes pisos, dentro de la mansión solo se escuchaban gritos, espadazos, disparos y… ¿una motosierra?, finalmente llegue al despacho del manda más el cual era un IMP parecido al padrino* Tío no sabes la de gente que he tenido que matar para llegar hasta a ti… vas a tener que poner nuevas bacantes, aunque no creo que te haga falta después de cómo vas a acabar~. *Nuevamente pero ahora en el despacho del jefe este uso su escritorio como cobertura disparando junto a sus dos grandullones a sus lados, por mi parte use una estantería de libros sacando un espejo de mano para asomarlo para ver donde se habían posicionado cada grandullon aunque poco duro con el disparo que le dieron al espejo* ¡Eh, que este espejo me ha costado 5$ en la tienda de la esquina! *Al asomarme lance el espejo clavándoselo en el ojo izquierdo de uno de los grandullones, aprovechando la distracción para saltar y verse a cámara lenta como giraba en el aire en horizontal para disparar a ambos matándolos, caí de pie en el borde del escritorio apuntando al jefazo, suerte que tenía mi factor curativo ya que tenía el traje lleno de agujeros de bala y algún que otro mordisco de tiburón por el cuerpo* ¿Últimas palabras padrino~? *Antes de que pudiera decir nada me vino a la mente el temporizador de huevo y abrí los ojos sorprendido ya que al mirar mi reloj de muñeca vi que quedaban segundos para los 30 min* Mierd… *El temporizador al acabar el tiempo se abrió revelando un mechero que al hacer click encendió una chispa lo que hizo que explotara la cocina junto con el resto de la mansión… acabe volando hasta caer al suelo con algunos escombros, al incorporarme mire hacia los lados viendo al jefe de la mafia arrastrándose y como a los pocos segundos le cayó un trozo de pared encima matándolo* Eso sí que es un golpe de suerte… *gire la cabeza hacia otro lado mirando a cámara* Recuerden chicos, las misiones con tiempo hay que cumplirlas antes de la cuenta atrás, oh ¿os preguntáis como toda la mansión a explotado si solo la cocina estaba llena de gas? Simple, deje una ristra de granadas por toda la mansión para que hiciera efecto domino, hay que pensar en todo chicos. *Levantándome del suelo haciendo crujir mi espalda saque mi teléfono que estaba obviamente destrozado, suspire para volver a la moto cojeando hasta que se me curo y volviendo de nuevo a casa con la misión cumplida*
    Me gusta
    3
    1 turno 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados