• puedes estar en tierra firme,un dia haces un hoyo no tan profundo, las oscuridad no te deja ver a tu alrededor, tienes la pala en tus manos tu hiciste el hoyo nadie te obligo pero lo hiciste talvez tu destino es seguir

    si te aferras a seguir cavando es cuando ves tu final,cuando volteas y ves lo bajo que estás crees que ya no hay nada que hacer así que sigues cavando ya que importa,nadie vendrá,nadie ,pero cuando se ilumina el cielo.

    un cielo que no importa cuanto le digas al sol que se valla el sol no se va,cuando ves que realmente no estás tan abajo que aun podrias subir

    ahí solo ahí tener la pala en tus manos es tu desicion no tu condena

    puedes estar en tierra firme,un dia haces un hoyo no tan profundo, las oscuridad no te deja ver a tu alrededor, tienes la pala en tus manos tu hiciste el hoyo nadie te obligo pero lo hiciste talvez tu destino es seguir si te aferras a seguir cavando es cuando ves tu final,cuando volteas y ves lo bajo que estás crees que ya no hay nada que hacer así que sigues cavando ya que importa,nadie vendrá,nadie ,pero cuando se ilumina el cielo. un cielo que no importa cuanto le digas al sol que se valla el sol no se va,cuando ves que realmente no estás tan abajo que aun podrias subir ahí solo ahí tener la pala en tus manos es tu desicion no tu condena
    Me gusta
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • " El sol de la mañana se colaba en la cabaña, por la única ventana, y por las rendijas en las paredes que la madera había ido dejando con el paso del tiempo expuesta a la intemperie. El bosque estaba en completo silencio, y la cabaña también.

    Los ojos del cazador tiemblan ligeramente un segundo antes de abrirse. Estaba realmente desorientado, lo último que recuerda es… su mirada baja hasta su pecho, allí, en el medio tenia las heridas de las garras del lobo, pero… estaba cubiertas con una cataplasma que a pesar de que no olía nada bien, estaba claro que le había salvado la vida.
    La segunda pregunta llega a su mente al tiempo que la tercera.

    ¿Quién había hecho aquello? ¿Y quién le había llevado allí?"


    𝐸𝑥𝑡𝑟𝑎𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 Prudence Warren
    " El sol de la mañana se colaba en la cabaña, por la única ventana, y por las rendijas en las paredes que la madera había ido dejando con el paso del tiempo expuesta a la intemperie. El bosque estaba en completo silencio, y la cabaña también. Los ojos del cazador tiemblan ligeramente un segundo antes de abrirse. Estaba realmente desorientado, lo último que recuerda es… su mirada baja hasta su pecho, allí, en el medio tenia las heridas de las garras del lobo, pero… estaba cubiertas con una cataplasma que a pesar de que no olía nada bien, estaba claro que le había salvado la vida. La segunda pregunta llega a su mente al tiempo que la tercera. ¿Quién había hecho aquello? ¿Y quién le había llevado allí?" 𝐸𝑥𝑡𝑟𝑎𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑟𝑜𝑙 𝑐𝑜𝑛 [THESEC0NDWARREN]
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • — Vaya...se siente raro estar en otra piel,pero honestamente creo que esto se ve mucho mejor,que opinan?
    — Vaya...se siente raro estar en otra piel,pero honestamente creo que esto se ve mucho mejor,que opinan?
    Me gusta
    Me endiabla
    3
    2 turnos 0 maullidos
  • ** Gracias a Aikaterine Ouro, cinco años se esfuman en menos de un parpadeo... cinco años que no va a recuperar y de los cuales quizás algún día se pregunte qué pudo haber hecho con ellos... pero ahora parece ser exactamente lo que estaba buscando. **

    -Así que esto se siente ser una mujer adulta... Jmm...

    ** Aspiró lentamente y cerró los ojos, observando a la guardiana. **

    -Gracias. Es lo que quería.
    ** Gracias a [Mercenary1x], cinco años se esfuman en menos de un parpadeo... cinco años que no va a recuperar y de los cuales quizás algún día se pregunte qué pudo haber hecho con ellos... pero ahora parece ser exactamente lo que estaba buscando. ** -Así que esto se siente ser una mujer adulta... Jmm... ** Aspiró lentamente y cerró los ojos, observando a la guardiana. ** -Gracias. Es lo que quería.
    Me shockea
    Me gusta
    Me encocora
    Me endiabla
    10
    2 turnos 0 maullidos
  • Ausente, mas no inactiva. Y mucho menos estática ni carente de trabajo.

    Así es mi forma de hacer negocios, se espera al momento justo, cuando todas las piezas han caído en su sitio. ¡Y cuánto mejor si han llegado ahí por su propia inercia!

    Oh, lo que intento decir es que estoy de vuelta. Y el siguiente maravilloso acto de nuestra saga está a punto de comenzar. ¿Sientes la emoción en el aire, como las esporas de una pequeña seta?
    Ausente, mas no inactiva. Y mucho menos estática ni carente de trabajo. Así es mi forma de hacer negocios, se espera al momento justo, cuando todas las piezas han caído en su sitio. ¡Y cuánto mejor si han llegado ahí por su propia inercia! Oh, lo que intento decir es que estoy de vuelta. Y el siguiente maravilloso acto de nuestra saga está a punto de comenzar. ¿Sientes la emoción en el aire, como las esporas de una pequeña seta?
    Me encocora
    Me gusta
    Me shockea
    Me endiabla
    14
    0 turnos 0 maullidos
  • ⿻࣪࣪͜☢︎       

          ʚ 𝕳. 𝖂𝖎𝖓𝖌𝖋𝖎𝖊𝖑𝖉 ɞ ✧༷ꦿ݈۟
          レンの妻 ⋆ ᵗᵒ ᵗʰᵉ ˢᵗᵃʳˢ ✚
          𝆺𝅥 𝆭 ˑ ִ ۫ ּ ִ 𝆺𝅥 𝆭 ˑ ִ ۫ ּ ִ 𝆺𝅥 ˑ ִ ۫ ּ𝆺𝅥

    ⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝ ͝

    "¿De nuevo en problemas?"

    Debería ser molesto para el soldado tener que rescatar a ese hombre tantas veces. No solo sucedia en la nueva civilización sino que eso venía desde que eran adolescentes. Varias veces habia sido capturado por muchas personas ¿Porqué? Porque el doctor se metia en lugares peligrosos. Incluso la venta de productos ilegales o simplemente buscando hombres fuertes para sus proyectos.

    ∘₊✧───── No puedes quejarte, en ésta ocasión conseguí lo que venía buscando.

    A ese punto era algo gracioso para los dos. Stanley sabia que por mucho que le regañara, ese doctor no iba a dejar de hacer lo que hacía. Quizá Xeno tomaba mucha ventaja de las habilidades de su amigo.
    ⿻࣪࣪͜☢︎              ʚ 𝕳. 𝖂𝖎𝖓𝖌𝖋𝖎𝖊𝖑𝖉 ɞ ✧༷ꦿ݈۟       レンの妻 ⋆ ᵗᵒ ᵗʰᵉ ˢᵗᵃʳˢ ✚       𝆺𝅥 𝆭 ˑ ִ ۫ ּ ִ 𝆺𝅥 𝆭 ˑ ִ ۫ ּ ִ 𝆺𝅥 ˑ ִ ۫ ּ𝆺𝅥 ⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝⏝ ͝ ⏝ ͝ ⏝ ͝ "¿De nuevo en problemas?" Debería ser molesto para el soldado tener que rescatar a ese hombre tantas veces. No solo sucedia en la nueva civilización sino que eso venía desde que eran adolescentes. Varias veces habia sido capturado por muchas personas ¿Porqué? Porque el doctor se metia en lugares peligrosos. Incluso la venta de productos ilegales o simplemente buscando hombres fuertes para sus proyectos. 🍓∘₊✧───── No puedes quejarte, en ésta ocasión conseguí lo que venía buscando. A ese punto era algo gracioso para los dos. Stanley sabia que por mucho que le regañara, ese doctor no iba a dejar de hacer lo que hacía. Quizá Xeno tomaba mucha ventaja de las habilidades de su amigo.
    0 turnos 0 maullidos
  • Las cadenas se rompieron más pronto de lo que habían creído, pero no tenía importancia ya que siempre tenía unas nuevas esperando. Debería aprender a no romperlas y de esa forma quizá tendría un trato diferente, pero la personalidad de ese demonio era tan frustrante y rebelde. Mantenerlo quieto y tranquilo era una tarea difícil.

    — No quiero eso — Dijo desde su celda al mirar la carne que le habían arrojado. Estaba cansado de comer carne de bestias menores del infierno. Quería probar lo que tenían en el mundo humano. Para eso estaban sus colmillos y sus garras, había sido diseñado para esa comida.

    — Entonces te quedarás sin comer otra semana — Diría su padre el cual cerró la puerta de su celda y lo dejó ahí.

    Akashi se había buscado eso. Siempre era un chico bastante portado pero a veces su verdadera naturaleza salía a la luz cuando se cansaba de las lecciones, la música de piano y esas visitas de compradores. Como lo odiaba. Terminaba atacando a todo el que estuviera cerca hasta que lo sometían con cadenas bendecidas y lo arrojaban al calabozo por unas semanas.

    Ya había pasado un tiempo desde su último ataque pero aún seguía de mal genio. Sin embargo, el no alimentarse le quitaba sus fuerzas. Aquellas cadenas en sus pies ya no podían ser rotas, pronto terminaría cediendo y disculpándose con su padre pero por ahora, se abrazaba de las rodillas en la oscuridad, su estómago gruñía, en serio tenía hambre. No le gustaba para nada la especie de demonio que era. Le hacía pensar en los vampiros y su obsesión por la sangre.
    🥀 Las cadenas se rompieron más pronto de lo que habían creído, pero no tenía importancia ya que siempre tenía unas nuevas esperando. Debería aprender a no romperlas y de esa forma quizá tendría un trato diferente, pero la personalidad de ese demonio era tan frustrante y rebelde. Mantenerlo quieto y tranquilo era una tarea difícil. — No quiero eso — Dijo desde su celda al mirar la carne que le habían arrojado. Estaba cansado de comer carne de bestias menores del infierno. Quería probar lo que tenían en el mundo humano. Para eso estaban sus colmillos y sus garras, había sido diseñado para esa comida. — Entonces te quedarás sin comer otra semana — Diría su padre el cual cerró la puerta de su celda y lo dejó ahí. Akashi se había buscado eso. Siempre era un chico bastante portado pero a veces su verdadera naturaleza salía a la luz cuando se cansaba de las lecciones, la música de piano y esas visitas de compradores. Como lo odiaba. Terminaba atacando a todo el que estuviera cerca hasta que lo sometían con cadenas bendecidas y lo arrojaban al calabozo por unas semanas. Ya había pasado un tiempo desde su último ataque pero aún seguía de mal genio. Sin embargo, el no alimentarse le quitaba sus fuerzas. Aquellas cadenas en sus pies ya no podían ser rotas, pronto terminaría cediendo y disculpándose con su padre pero por ahora, se abrazaba de las rodillas en la oscuridad, su estómago gruñía, en serio tenía hambre. No le gustaba para nada la especie de demonio que era. Le hacía pensar en los vampiros y su obsesión por la sangre.
    Me entristece
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • La primera vez que vió a un ángel fue cuando era un niño. Sus escapes al mundo humano eran más comunes de lo que otros podrían pensar, era una de las múltiples razones para tenerlo encadenado en casa, pero no podía evitarlo. Si tenías mucha hambre y te ponían un trozo de carne frente a ti, era lógico correr hasta eso ¿Verdad?

    Recuerda aquella ocasión como si hubiera sido ayer. La lluvia lo empapaba y él corría con todas sus fuerzas por las calles oscuras de una ciudad humana. Sabía que algo grande lo perseguía, algo terrible pero no pudo ver de que se trataba hasta que esta "cosa" se detuvo en el aire frente a sus ojos.

    Alas enormes y doradas que reflejaban el sol aun cuando la luna era la gobernante en ese momento. Ojos como el océano y esa mirada que le hizo temblar de solo verla.

    En ese entonces era un niño, quizá no mucho de doce años, no podría hacer nada contra un ser celestial y estaba seguro que iba a matarlo por escapar del infierno.

    Todo lo que sucedió después está borroso. No recuerda como fue capturado, lo único que viene a su mente era ser cargado entre esas enormes alas hasta su hogar. Jamás volvió a ver a ese hombre, no importaba cuantas veces escapara, su figura no apareció de nuevo.

    Ahora que era un poco más mayor quizá no habría temido de su presencia, tal vez le hubiera preguntado su nombre o quizá ese ángel no hubiera tenido piedad y habría acabado con su vida.
    🥀 La primera vez que vió a un ángel fue cuando era un niño. Sus escapes al mundo humano eran más comunes de lo que otros podrían pensar, era una de las múltiples razones para tenerlo encadenado en casa, pero no podía evitarlo. Si tenías mucha hambre y te ponían un trozo de carne frente a ti, era lógico correr hasta eso ¿Verdad? Recuerda aquella ocasión como si hubiera sido ayer. La lluvia lo empapaba y él corría con todas sus fuerzas por las calles oscuras de una ciudad humana. Sabía que algo grande lo perseguía, algo terrible pero no pudo ver de que se trataba hasta que esta "cosa" se detuvo en el aire frente a sus ojos. Alas enormes y doradas que reflejaban el sol aun cuando la luna era la gobernante en ese momento. Ojos como el océano y esa mirada que le hizo temblar de solo verla. En ese entonces era un niño, quizá no mucho de doce años, no podría hacer nada contra un ser celestial y estaba seguro que iba a matarlo por escapar del infierno. Todo lo que sucedió después está borroso. No recuerda como fue capturado, lo único que viene a su mente era ser cargado entre esas enormes alas hasta su hogar. Jamás volvió a ver a ese hombre, no importaba cuantas veces escapara, su figura no apareció de nuevo. Ahora que era un poco más mayor quizá no habría temido de su presencia, tal vez le hubiera preguntado su nombre o quizá ese ángel no hubiera tenido piedad y habría acabado con su vida.
    Me gusta
    Me entristece
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Ir de caza así... Es mucho más fácil que estando en mi forma más humana...

    ☽Seguia corriendo por allí para poder olfatear alguna presa y cazarla, siguiendo el rastro de lo que era algún animal☾
    Ir de caza así... Es mucho más fácil que estando en mi forma más humana... ☽Seguia corriendo por allí para poder olfatear alguna presa y cazarla, siguiendo el rastro de lo que era algún animal☾
    Me gusta
    Me encocora
    Me enjaja
    9
    6 turnos 0 maullidos
  • Evento: El Suspiro de Jotunheim
    Fandom Marvel
    Categoría Acción
    Abril en Nueva York solía ser la temporada de las chaquetas ligeras, pero para Sigurd, la primavera de Midgard siempre le había parecido un tibio insulto a su linaje.

    Tras el mostrador del café, su paciencia finalmente se quebró al mismo ritmo que el cristal de la cafetera, que estalló silenciosamente bajo una capa de escarcha azulada.

    — "Te dije que el café estaba demasiado caliente", murmuró Sigurd al cliente aterrorizado, mientras se ajustaba las gafas de seguridad sobre sus rizos oscuros con una calma glacial.

    Se quitó el delantal, dejando atrás la farsa de la vida mortal. Al cruzar el umbral del local, la atmósfera de la Quinta Avenida cambió drásticamente, no era solo nieve; era una caída de temperatura tan violenta y antinatural que recordaba al frío eterno de Jotunheim.

    A cada paso que el joven príncipe daba hacia Central Park, el oxígeno parecía cristalizarse en el aire, volviéndose pesado y difícil de respirar para los pulmones humanos.

    Los hidrantes de la calle no solo se congelaron; estallaron en lanzas de hielo negro que se alzaban hacia el cielo gris.

    Sigurd caminaba por el centro de la calle con las manos en los bolsillos de su sudadera, luciendo esa expresión de desdén característica de quien sabe que es el arquitecto del desastre, el fuego de los transformadores eléctricos que explotaban a su paso iluminaba su rostro, proyectando sombras que acentuaban su palidez divina y la chispa de travesura en sus ojos.

    Al llegar a la terraza de Bethesda, se sentó en la barandilla de piedra, observando cómo el lago se solidificaba en segundos, el frío era tan intenso que el acero de los rascacielos cercanos empezaba a crujir por la contracción térmica.

    — "Mucho mejor", exhaló, dejando que un vaho gélido y denso flotara frente a él. "Si Asgard quería que aprendiera sobre la 'calidez' de los humanos, se han equivocado de planeta, Nueva York se ve mucho más hermosa bajo el abrazo de mi verdadero hogar".

    Cruzó las piernas con la elegancia de un rey en el exilio, esperando. Sabía que los sensores de Industrias Stark estarían gritando en este momento; el frío de un reino prohibido acababa de reclamar su primera manzana en Manhattan y él no pensaba retirarse hasta que el espectáculo fuera realmente memorable.
    Abril en Nueva York solía ser la temporada de las chaquetas ligeras, pero para Sigurd, la primavera de Midgard siempre le había parecido un tibio insulto a su linaje. Tras el mostrador del café, su paciencia finalmente se quebró al mismo ritmo que el cristal de la cafetera, que estalló silenciosamente bajo una capa de escarcha azulada. — "Te dije que el café estaba demasiado caliente", murmuró Sigurd al cliente aterrorizado, mientras se ajustaba las gafas de seguridad sobre sus rizos oscuros con una calma glacial. Se quitó el delantal, dejando atrás la farsa de la vida mortal. Al cruzar el umbral del local, la atmósfera de la Quinta Avenida cambió drásticamente, no era solo nieve; era una caída de temperatura tan violenta y antinatural que recordaba al frío eterno de Jotunheim. A cada paso que el joven príncipe daba hacia Central Park, el oxígeno parecía cristalizarse en el aire, volviéndose pesado y difícil de respirar para los pulmones humanos. Los hidrantes de la calle no solo se congelaron; estallaron en lanzas de hielo negro que se alzaban hacia el cielo gris. Sigurd caminaba por el centro de la calle con las manos en los bolsillos de su sudadera, luciendo esa expresión de desdén característica de quien sabe que es el arquitecto del desastre, el fuego de los transformadores eléctricos que explotaban a su paso iluminaba su rostro, proyectando sombras que acentuaban su palidez divina y la chispa de travesura en sus ojos. Al llegar a la terraza de Bethesda, se sentó en la barandilla de piedra, observando cómo el lago se solidificaba en segundos, el frío era tan intenso que el acero de los rascacielos cercanos empezaba a crujir por la contracción térmica. — "Mucho mejor", exhaló, dejando que un vaho gélido y denso flotara frente a él. "Si Asgard quería que aprendiera sobre la 'calidez' de los humanos, se han equivocado de planeta, Nueva York se ve mucho más hermosa bajo el abrazo de mi verdadero hogar". Cruzó las piernas con la elegancia de un rey en el exilio, esperando. Sabía que los sensores de Industrias Stark estarían gritando en este momento; el frío de un reino prohibido acababa de reclamar su primera manzana en Manhattan y él no pensaba retirarse hasta que el espectáculo fuera realmente memorable.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    20
    Estado
    Disponible
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 turnos 1 maullido
Ver más resultados
Patrocinados