• [Tras recuperar el bolso robado. Owen intenta entregarselo a su dueña quién aún transitaba por las calles cercanas. Sútilmente. Sin ser visto como ya esta acostumbrado. Pero se paraliza cuando escucha que esta le dirije la palabra*

    Mujer ejecutiva: -¿Ese es mi bolso?. Uff *Suspira aliviada y sonríe* Pense que ya nunca lo volvería a ver. Gra... *Su rostro palicede al ver mi cuerpo translúcido*

    Owen: -¿Puedes verme?. Digo... Por favor no te asustes. No te asustes. No te haré daño. Recuperé tu bolso y sólo quería...

    Mujer ejecutiva: *Con su rostro pálido empieza a gritar despavorida* -AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH ¡UN FANTASMA!. ¡AUXILIO!.

    Owen: *Deja el bolso en el piso. Da media vuelta y se va volando cabisbajo* -Claro... Eso es lo que soy. Una monstruosidad. A quién engaño. *Desvía la mirada al piso y su voz se quiebra a momentos* De verdad quiero hacer el bien. Darle un sentido a estas habilidades espectrales... Pero a pesar de que ya me he acostumbrado a varias cosas. Jamás dejará de doler que me miren con ese miedo... Ese "rechazo". ¿De que dependerá que algunos puedan verme y otros no?. Supongo que de la sensibilidad espiritual que varía de persona en persona. No lo sé realmente... Tampoco me importa de momento... *Sigue volando hasta que su silueta se pierde en el firmamento del cielo estrellado nocturno*
    [Tras recuperar el bolso robado. Owen intenta entregarselo a su dueña quién aún transitaba por las calles cercanas. Sútilmente. Sin ser visto como ya esta acostumbrado. Pero se paraliza cuando escucha que esta le dirije la palabra* Mujer ejecutiva: -¿Ese es mi bolso?. Uff *Suspira aliviada y sonríe* Pense que ya nunca lo volvería a ver. Gra... *Su rostro palicede al ver mi cuerpo translúcido* Owen: -¿Puedes verme?. Digo... Por favor no te asustes. No te asustes. No te haré daño. Recuperé tu bolso y sólo quería... Mujer ejecutiva: *Con su rostro pálido empieza a gritar despavorida* -AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH ¡UN FANTASMA!. ¡AUXILIO!. Owen: *Deja el bolso en el piso. Da media vuelta y se va volando cabisbajo* -Claro... Eso es lo que soy. Una monstruosidad. A quién engaño. *Desvía la mirada al piso y su voz se quiebra a momentos* De verdad quiero hacer el bien. Darle un sentido a estas habilidades espectrales... Pero a pesar de que ya me he acostumbrado a varias cosas. Jamás dejará de doler que me miren con ese miedo... Ese "rechazo". ¿De que dependerá que algunos puedan verme y otros no?. Supongo que de la sensibilidad espiritual que varía de persona en persona. No lo sé realmente... Tampoco me importa de momento... *Sigue volando hasta que su silueta se pierde en el firmamento del cielo estrellado nocturno*
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  • – ¿Hola?

    "Si, hola, buenas... ¿Es usted el señor Charles? Verá, le llamaba porque mi jefe querría disponer de sus servicios"

    – Fantasma, estáte quieto..

    Se oían ruidos del otro lado del teléfono.

    "¿Oiga?

    – Si si, aquí estoy... Pues depende del objetivo, desplazamiento... No bajo de los 150.0-... ramen instantáneo, que bueno.

    "Ehm... ¿Cómo sabe lo que estoy comiendo?

    – ¿Eh? Ah no, es lo que estoy comiendo yo, ¿usted también? Qué casualidad, ¿Le hecha algo adicional?

    "Pues... Oiga señor, es que mi jefe no es exactamente la persona más paciente del mundo, si pudiera decirme cuánto cobra e ir directos al grano se lo agradecería."

    – Ahh, es usted nuevo, ¿eh? Intentando no darle problemas al jefe, bien bien, seguro que asciende usted rápido. En fin, 150.000 por adelantado independientemente del trabajo, y los gastos de transporte y alojamiento va de vuestra parte.

    "Bien, de acuerdo, y una cosa más, usted podría-..."

    Se oyen ruidos como de interferencias al otro lado.

    – ¡FANTASMA, EL TELÉFONO! ¡Perro malo, te vas a quedar sin chuches!

    La llamada se cortó abruptamente y el hombre al teléfono suspiró con pesadez.

    "En el crimen organizado todo se toma con seriedad decían..."
    – ¿Hola? "Si, hola, buenas... ¿Es usted el señor Charles? Verá, le llamaba porque mi jefe querría disponer de sus servicios" – Fantasma, estáte quieto.. Se oían ruidos del otro lado del teléfono. "¿Oiga? – Si si, aquí estoy... Pues depende del objetivo, desplazamiento... No bajo de los 150.0-... ramen instantáneo, que bueno. "Ehm... ¿Cómo sabe lo que estoy comiendo? – ¿Eh? Ah no, es lo que estoy comiendo yo, ¿usted también? Qué casualidad, ¿Le hecha algo adicional? "Pues... Oiga señor, es que mi jefe no es exactamente la persona más paciente del mundo, si pudiera decirme cuánto cobra e ir directos al grano se lo agradecería." – Ahh, es usted nuevo, ¿eh? Intentando no darle problemas al jefe, bien bien, seguro que asciende usted rápido. En fin, 150.000 por adelantado independientemente del trabajo, y los gastos de transporte y alojamiento va de vuestra parte. "Bien, de acuerdo, y una cosa más, usted podría-..." Se oyen ruidos como de interferencias al otro lado. – ¡FANTASMA, EL TELÉFONO! ¡Perro malo, te vas a quedar sin chuches! La llamada se cortó abruptamente y el hombre al teléfono suspiró con pesadez. "En el crimen organizado todo se toma con seriedad decían..."
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  • El humo del cigarro se mezclaba con las luces del escenario mientras observaba el club desde un sofá terciopelo rojo, mientras en mi mano derecha reposaba un whisky. Milán seguía intentando vender la idea de que el lujo podía llenar vacíos… curioso. Porque mientras más caro era el lugar, más rotas parecían las personas dentro.

    Le di otro trago al whisky antes de soltar una pequeña risa para mí mismo.
    —Dios… qué aburridos están todos esta noche.
    Una pareja discutía cerca de la barra. Un político sonreía demasiado falso. Y una mujer intentaba coquetear con un hombre que claramente prefería mirarse a sí mismo en el reflejo de las botellas, nada nuevo, nada interesante hasta el momento.
    Apoyé la cabeza contra el respaldo mientras el jazz sonaba de fondo.
    —Si esto sigue así voy a tener que empezar problemas yo mismo… y técnicamente me prometí comportarme esta semana.
    El cigarro volvió lentamente entre mis labios mientras observaba el escenario con expresión que no solo mostraba lo cansado que estaba si no también lo aburrido que me encontraba.
    —Milán tiene demasiada gente poderosa y muy poca gente interesante.
    El humo del cigarro se mezclaba con las luces del escenario mientras observaba el club desde un sofá terciopelo rojo, mientras en mi mano derecha reposaba un whisky. Milán seguía intentando vender la idea de que el lujo podía llenar vacíos… curioso. Porque mientras más caro era el lugar, más rotas parecían las personas dentro. Le di otro trago al whisky antes de soltar una pequeña risa para mí mismo. —Dios… qué aburridos están todos esta noche. Una pareja discutía cerca de la barra. Un político sonreía demasiado falso. Y una mujer intentaba coquetear con un hombre que claramente prefería mirarse a sí mismo en el reflejo de las botellas, nada nuevo, nada interesante hasta el momento. Apoyé la cabeza contra el respaldo mientras el jazz sonaba de fondo. —Si esto sigue así voy a tener que empezar problemas yo mismo… y técnicamente me prometí comportarme esta semana. El cigarro volvió lentamente entre mis labios mientras observaba el escenario con expresión que no solo mostraba lo cansado que estaba si no también lo aburrido que me encontraba. —Milán tiene demasiada gente poderosa y muy poca gente interesante.
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  • Kang Woo ming
    Roleo con mi mejor amigo

    Busan, Corea del Sur - 14 de agosto de 2026 | 10:47 p.m.

    -el sonido lejano de los autos mezclándose con las olas golpeando la costa apenas lograba calmar el nudo que sentía en el pecho mientras caminaba lentamente por las calles húmedas de Busan... las luces de los pequeños restaurantes y tiendas nocturnas iluminaban mi rostro cansado después de salir del mercado con una bolsa colgando de mi brazo-

    -habían pasado meses... meses desde que terminó el primer ciclo universitario, meses desde la última vez que escuché su voz, desde la última vez que vi aquellos ojos que alguna vez me hicieron sentir segura... y aun así, seguía sin poder olvidarlo-

    -Kang Woo-Ming... el chico que alguna vez amé con todo mi corazón-

    -apreté con fuerza la bolsa entre mis dedos al recordar cada cosa que ocurrió entre nosotros... las promesas, las discusiones, la forma en que desapareció de mi vida sin siquiera darme una explicación real. Todavía dolía. Mucho más de lo que quería admitir-

    -levanté la mirada distraídamente mientras acomodaba mi cabello detrás de la oreja... pero entonces mi cuerpo se congeló por completo-

    -ahí estaba él parado bajo la tenue luz amarillenta de la calle, a unos pocos metros de mí... exactamente igual a como lo recordaba y al mismo tiempo completamente diferente. Mi respiración se cortó de golpe mientras mis ojos comenzaban a llenarse de lágrimas sin que pudiera evitarlo-

    -durante unos segundos permanecí inmóvil, observándolo en silencio, como si mi mente se negara a creer que realmente era él después de tanto tiempo... pero toda la tristeza, la rabia y el vacío acumulado terminaron explotando dentro de mí-

    -¡¿Por qué...?!

    -mi voz se quebró apenas salió, temblando entre el enojo y el dolor mientras daba un paso hacia él-

    -¡¿Por qué me dejaste de esa manera, Woo-Ming?!

    -las lágrimas comenzaron a caer lentamente por mis mejillas mientras lo miraba fijamente, intentando contener una angustia que llevaba demasiado tiempo guardando-

    -¡Desapareciste sin decirme nada... ni una Ilamada... ni un mensaje... nada!

    -mi respiración se volvió inestable mientras bajaba la mirada unos segundos, sintiendo el pecho arderme dolorosamente

    -¿Sabes cuánto tiempo te esperé...? ¿Cuánto tiempo llore por tus estupideces?

    -volví a mirarlo directamente, con los ojos completamente húmedos y la voz mucho más baja esta vez-

    -Yo realmente te amaba...

    -el silencio de aquella calle pareció hacerse aún más pesado mientras el viento nocturno movía suavemente mi cabello... y aun después de todo el daño, mi corazón seguía latiendo con fuerza al tenerlo nuevamente enfrente-
    [illusion_garnet_shark_798] Roleo con mi mejor amigo Busan, Corea del Sur - 14 de agosto de 2026 | 10:47 p.m. -el sonido lejano de los autos mezclándose con las olas golpeando la costa apenas lograba calmar el nudo que sentía en el pecho mientras caminaba lentamente por las calles húmedas de Busan... las luces de los pequeños restaurantes y tiendas nocturnas iluminaban mi rostro cansado después de salir del mercado con una bolsa colgando de mi brazo- -habían pasado meses... meses desde que terminó el primer ciclo universitario, meses desde la última vez que escuché su voz, desde la última vez que vi aquellos ojos que alguna vez me hicieron sentir segura... y aun así, seguía sin poder olvidarlo- -Kang Woo-Ming... el chico que alguna vez amé con todo mi corazón- -apreté con fuerza la bolsa entre mis dedos al recordar cada cosa que ocurrió entre nosotros... las promesas, las discusiones, la forma en que desapareció de mi vida sin siquiera darme una explicación real. Todavía dolía. Mucho más de lo que quería admitir- -levanté la mirada distraídamente mientras acomodaba mi cabello detrás de la oreja... pero entonces mi cuerpo se congeló por completo- -ahí estaba él parado bajo la tenue luz amarillenta de la calle, a unos pocos metros de mí... exactamente igual a como lo recordaba y al mismo tiempo completamente diferente. Mi respiración se cortó de golpe mientras mis ojos comenzaban a llenarse de lágrimas sin que pudiera evitarlo- -durante unos segundos permanecí inmóvil, observándolo en silencio, como si mi mente se negara a creer que realmente era él después de tanto tiempo... pero toda la tristeza, la rabia y el vacío acumulado terminaron explotando dentro de mí- -¡¿Por qué...?! -mi voz se quebró apenas salió, temblando entre el enojo y el dolor mientras daba un paso hacia él- -¡¿Por qué me dejaste de esa manera, Woo-Ming?! -las lágrimas comenzaron a caer lentamente por mis mejillas mientras lo miraba fijamente, intentando contener una angustia que llevaba demasiado tiempo guardando- -¡Desapareciste sin decirme nada... ni una Ilamada... ni un mensaje... nada! -mi respiración se volvió inestable mientras bajaba la mirada unos segundos, sintiendo el pecho arderme dolorosamente -¿Sabes cuánto tiempo te esperé...? ¿Cuánto tiempo llore por tus estupideces? -volví a mirarlo directamente, con los ojos completamente húmedos y la voz mucho más baja esta vez- -Yo realmente te amaba... -el silencio de aquella calle pareció hacerse aún más pesado mientras el viento nocturno movía suavemente mi cabello... y aun después de todo el daño, mi corazón seguía latiendo con fuerza al tenerlo nuevamente enfrente-
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  • Ya no recordaba que tenía este vestido. Ya pasó de moda pero... Sigo pensando que es muy bonito. Pero necesito hacer espacio en mi armario o me regañara Nonna.
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  • Jero Rael 💀 Ahí viene. Rápido. Apaguen las luces. *Les digo al resto. Cuándo escucho que entra. Enciendo las luces que estaban apagadas. Inhalo profundo. Luego grito* ¡¡¡FELIZ CUMPLEAAAÑOS JEROOOOO!!!
    [Jeroaberration0] Ahí viene. Rápido. Apaguen las luces. *Les digo al resto. Cuándo escucho que entra. Enciendo las luces que estaban apagadas. Inhalo profundo. Luego grito* ¡¡¡FELIZ CUMPLEAAAÑOS JEROOOOO!!!
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  • — Pareciera que es el amor pero no, es el dolor la inspiración más grande para crear arte.
    — Pareciera que es el amor pero no, es el dolor la inspiración más grande para crear arte.
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  • La explicación nos separa del asombro, lo que es la única puerta de entrada a lo incomprensible.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Entiendo perfectamente que haya cierto odio o repudio por los furrys... Pero bro, el insultar y bloquear está un poco de más; aparte, NO SOY FURRO, que mi personaje sea antropomorfo es por temas del pasado y que es mi OC de hace década y media.

    Reflexión, CONOZCAN antes de INSULTAR. Buenas noches
    Entiendo perfectamente que haya cierto odio o repudio por los furrys... Pero bro, el insultar y bloquear está un poco de más; aparte, NO SOY FURRO, que mi personaje sea antropomorfo es por temas del pasado y que es mi OC de hace década y media. Reflexión, CONOZCAN antes de INSULTAR. Buenas noches :STK-93:
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  • Con la llegada de la noticia de que pronto sería papá, una emoción que nunca había sentido antes inundó todo su ser, pero con ello también llegaron nuevas preocupaciones y responsabilidades. Empezando por el delicado estado en el que se encontraría su amada esposa durante todo el proceso hasta el esperado momento del parto. Se le había dado una misión muy importante, encontrar una fuente de calor constante para la madre de sus hijos, ya que la forma de vida que estaba creciendo en su vientre consumía su temperatura corporal casi en su totalidad, dejándola muy débil.

    — Ya es hora.

    El día anterior había realizado los preparativos para partir a primera hora por la mañana, tan pronto saliera el sol, pidió a los empleados de la mansión Feu que le facilitaran el saco más grande que tuvieran, hecho con escamas de dragón para asegurarse de que no se fuera a romper a mitad de camino. Con todo eso listo pudo desplegar sus alas desde el balcón de su habitación para salir volando después de despedirse de su pareja, quien seguía durmiendo, ahora estaba más cansada que nunca.

    Se dirigió al volcán más cercano, aterrizando en el interior del mismo, entonces comenzó a recoger las dichosas piedras de fuego, que contenían una fuente de calor tan intensa que solo el cuerpo de un dragón podría soportar. Sujetó la primera en la palma de su mano, un segundo después esta se convirtió en polvo, deslizándose entre el espacio que había entre sus dedos hasta caer al suelo. Era de mala calidad, simplemente no le servía, se encogió de hombros con pesadez, dándose cuenta de que esto sería más difícil de lo que pensó en un inicio.

    Estuvo todo el día recogiendo piedras de fuego para llenar el saco hasta que no entrara una más, para eso fue necesario visitar varios volcanes, solo se detuvo cuando empezó a anochecer, ya que el sol se ocultó por completo decidió volver a su hogar. Había quedado hecho un desastre, cada parte de su cuerpo, ropa, cabello e incluso la joyería estaba negra de polvo y carbón, lo menos que podía esperarse tras pasar desde la mañana entre volcanes.

    Al llegar a las puertas de la mansión se encontró con un problema, el saco estaba tan lleno que no entraba por la puerta principal de ninguna manera, pero antes de eso había otro problema del que encargarse. Colocó la palma de la mano sobre el contenedor de las piedras, para infundir cada una de ellas de su energía solar, la criatura que estaba dentro de la dragona sin duda alguna tenía su sangre, no solo necesitaba calor, también el poder del sol para subsistir, pero sobretodo para crecer grande y fuerte.

    Desplegando sus alas una vez más llevó el botín hasta el patio trasero, aún habían otras preparaciones que hacer antes de poder darles uso a las piedras, hasta hace poco estaban en un volcán, por lo que era de esperarse que estuvieran repletas de suciedad, polvo e impurezas, no podía dejar que la madre de sus hijos las ingiera en ese estado, sería necesario limpiarlas apropiadamente.

    — Aún hay mucho trabajo que hacer...

    Estaba agotado de no haber comido nada desde la mañana, sin embargo, sentía que no podía relajarse hasta tener todo listo, quizás debería confiar en los empleados de la mansión, lo que se lo impedía era el temor de que cometieran algún fallo y, que fuera quien pronto sería madre quien sufra las consecuencias.
    Con la llegada de la noticia de que pronto sería papá, una emoción que nunca había sentido antes inundó todo su ser, pero con ello también llegaron nuevas preocupaciones y responsabilidades. Empezando por el delicado estado en el que se encontraría su amada esposa durante todo el proceso hasta el esperado momento del parto. Se le había dado una misión muy importante, encontrar una fuente de calor constante para la madre de sus hijos, ya que la forma de vida que estaba creciendo en su vientre consumía su temperatura corporal casi en su totalidad, dejándola muy débil. — Ya es hora. El día anterior había realizado los preparativos para partir a primera hora por la mañana, tan pronto saliera el sol, pidió a los empleados de la mansión Feu que le facilitaran el saco más grande que tuvieran, hecho con escamas de dragón para asegurarse de que no se fuera a romper a mitad de camino. Con todo eso listo pudo desplegar sus alas desde el balcón de su habitación para salir volando después de despedirse de su pareja, quien seguía durmiendo, ahora estaba más cansada que nunca. Se dirigió al volcán más cercano, aterrizando en el interior del mismo, entonces comenzó a recoger las dichosas piedras de fuego, que contenían una fuente de calor tan intensa que solo el cuerpo de un dragón podría soportar. Sujetó la primera en la palma de su mano, un segundo después esta se convirtió en polvo, deslizándose entre el espacio que había entre sus dedos hasta caer al suelo. Era de mala calidad, simplemente no le servía, se encogió de hombros con pesadez, dándose cuenta de que esto sería más difícil de lo que pensó en un inicio. Estuvo todo el día recogiendo piedras de fuego para llenar el saco hasta que no entrara una más, para eso fue necesario visitar varios volcanes, solo se detuvo cuando empezó a anochecer, ya que el sol se ocultó por completo decidió volver a su hogar. Había quedado hecho un desastre, cada parte de su cuerpo, ropa, cabello e incluso la joyería estaba negra de polvo y carbón, lo menos que podía esperarse tras pasar desde la mañana entre volcanes. Al llegar a las puertas de la mansión se encontró con un problema, el saco estaba tan lleno que no entraba por la puerta principal de ninguna manera, pero antes de eso había otro problema del que encargarse. Colocó la palma de la mano sobre el contenedor de las piedras, para infundir cada una de ellas de su energía solar, la criatura que estaba dentro de la dragona sin duda alguna tenía su sangre, no solo necesitaba calor, también el poder del sol para subsistir, pero sobretodo para crecer grande y fuerte. Desplegando sus alas una vez más llevó el botín hasta el patio trasero, aún habían otras preparaciones que hacer antes de poder darles uso a las piedras, hasta hace poco estaban en un volcán, por lo que era de esperarse que estuvieran repletas de suciedad, polvo e impurezas, no podía dejar que la madre de sus hijos las ingiera en ese estado, sería necesario limpiarlas apropiadamente. — Aún hay mucho trabajo que hacer... Estaba agotado de no haber comido nada desde la mañana, sin embargo, sentía que no podía relajarse hasta tener todo listo, quizás debería confiar en los empleados de la mansión, lo que se lo impedía era el temor de que cometieran algún fallo y, que fuera quien pronto sería madre quien sufra las consecuencias.
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