• ¿Por qué vuelves?
    Fandom OC
    Categoría Romance
    ¿Qué pasaría si por casualidades de la vida tuvieras que volver a tu pueblo natal por una temporada y allí te reencontraras con el el primer amor de tu vida?

    Esto no es tan solo una pregunta, esta puede ser la realidad de los protagonistas de esta historia. En un pequeño pueblo costero, en el cual la pesca es la actividad comercial más relevante, la cotidianidad era lo que reinaba el ambiente de lugar, las mismas rutinas, las mismas personas, los mismos locales o los mismos paisajes. Esto para algunos era el paraíso en el cual querrían vivir durante toda su vida, para otros un infierno del cual tendrían que escapar cuanto antes.

    El claro ejemplo lo tenemos en nuestros dos protagonistas, nacidos en el mismo pueblo, siendo los mejores amigos prácticamente desde pequeños, creciendo juntos, aprendiendo de la vida tranquila y sencilla, además de una especie de sentimientos aún sin resolver… Pero cada parte eligiendo el camino que quería tomar para su vida, uno de ellos deseaba salir a conocer algo más allá de lo qeu ya sabía, la otra parte prefería quedarse donde más cómodo se sentía y con una gran seguridad de querer formar su vida en el pueblo.

    Estas decisiones ocasionaron ruptura, rupturas entre dos personas que pensaban que lo tenían todo si estaban el uno con el otro, aún así aquello no parecía suficiente una vez miraban hacía el futuro y la imagen del otro parecía difuminarse. Y como el destino lo predijo sus caminos se separaron a la llegada de oportunidades, de decisiones difíciles y de sentimientos partidos. Al principio no fue fácil acostumbrarse a la ausencia del otro, pero poco a poco la costumbre les hizo poder acomodarse a no saber nada de la vida de la otra persona, de seguir adelante sin esa otra mitad hasta que, de repente, parecía que la sensación de opresión en el pecho desaparecía, resignándose a una vida marcada por la separación y la soledad.

    Sin embargo ¿Crees que el destino se puede cambiar?
    ¿Qué pasaría si por casualidades de la vida tuvieras que volver a tu pueblo natal por una temporada y allí te reencontraras con el el primer amor de tu vida? Esto no es tan solo una pregunta, esta puede ser la realidad de los protagonistas de esta historia. En un pequeño pueblo costero, en el cual la pesca es la actividad comercial más relevante, la cotidianidad era lo que reinaba el ambiente de lugar, las mismas rutinas, las mismas personas, los mismos locales o los mismos paisajes. Esto para algunos era el paraíso en el cual querrían vivir durante toda su vida, para otros un infierno del cual tendrían que escapar cuanto antes. El claro ejemplo lo tenemos en nuestros dos protagonistas, nacidos en el mismo pueblo, siendo los mejores amigos prácticamente desde pequeños, creciendo juntos, aprendiendo de la vida tranquila y sencilla, además de una especie de sentimientos aún sin resolver… Pero cada parte eligiendo el camino que quería tomar para su vida, uno de ellos deseaba salir a conocer algo más allá de lo qeu ya sabía, la otra parte prefería quedarse donde más cómodo se sentía y con una gran seguridad de querer formar su vida en el pueblo. Estas decisiones ocasionaron ruptura, rupturas entre dos personas que pensaban que lo tenían todo si estaban el uno con el otro, aún así aquello no parecía suficiente una vez miraban hacía el futuro y la imagen del otro parecía difuminarse. Y como el destino lo predijo sus caminos se separaron a la llegada de oportunidades, de decisiones difíciles y de sentimientos partidos. Al principio no fue fácil acostumbrarse a la ausencia del otro, pero poco a poco la costumbre les hizo poder acomodarse a no saber nada de la vida de la otra persona, de seguir adelante sin esa otra mitad hasta que, de repente, parecía que la sensación de opresión en el pecho desaparecía, resignándose a una vida marcada por la separación y la soledad. Sin embargo ¿Crees que el destino se puede cambiar?
    Tipo
    Individual
    Líneas
    100000
    Estado
    Disponible
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  • Ehhmm ¿Me queda bien el vestido? Yo creo que es un poco corto de abajo ¿No?
    Ehhmm ¿Me queda bien el vestido? Yo creo que es un poco corto de abajo ¿No?
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  • Creo que esta esta mucho mejor...

    *Sonríe mientras se miraba al espejo con una sonrisa *
    Creo que esta esta mucho mejor... *Sonríe mientras se miraba al espejo con una sonrisa *
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  • - Pelo nuevo y regenerado gracias a la magia, lo malo es que está greñudo ya parece un vagabundo.- Ok ¿Y como lo voy a cortar?.
    - Pelo nuevo y regenerado gracias a la magia, lo malo es que está greñudo ya parece un vagabundo.- Ok ¿Y como lo voy a cortar?.
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  • *Linkeo diferentes PJ que podrían enfadarse con ésta acción, o regocijarse, no necesariamente para que respondan, porque es una herida personal, pero son libres de hacerlo.*

    No fue el muro lo que quise romper.
    Fue el silencio que me ardía en el pecho.

    Golpeé porque si no lo hacía
    me deshacía por dentro.
    Y el mundo… el mundo simplemente estaba ahí.

    La ira no nació del odio.
    Nació del amor contenido,
    de lo que no cabe en palabras
    ni en promesas bien hechas.

    Que se quiebren las ciudades si hace falta.
    Que los dioses frunzan el ceño,
    que el cielo tome nota de mi nombre.

    No soy buena.
    No soy mala.
    No soy un equilibrio cómodo para nadie.
    Yo solo soy.

    Y cuando soy…
    tiembla todo lo que pretende contenerme.

    Judith Thompson Nicole Thompson Serithra Aikaterine Ouro Tsukumo Sana Espacio Irys Serestina Fauna Hakos Baelz
    *Linkeo diferentes PJ que podrían enfadarse con ésta acción, o regocijarse, no necesariamente para que respondan, porque es una herida personal, pero son libres de hacerlo.* No fue el muro lo que quise romper. Fue el silencio que me ardía en el pecho. Golpeé porque si no lo hacía me deshacía por dentro. Y el mundo… el mundo simplemente estaba ahí. La ira no nació del odio. Nació del amor contenido, de lo que no cabe en palabras ni en promesas bien hechas. Que se quiebren las ciudades si hace falta. Que los dioses frunzan el ceño, que el cielo tome nota de mi nombre. No soy buena. No soy mala. No soy un equilibrio cómodo para nadie. Yo solo soy. Y cuando soy… tiembla todo lo que pretende contenerme. [illusion_amethyst_horse_472] [nicole_goth] [Sun_Goddess] [Mercenary1x] [blaze_titanium_scorpion_916] [fusion_scarlet_pigeon_219] [haze_opal_hare_380] [Fauna_Nature] [Chaos_Rrat]
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  • EN UNA DIMENSIÓN ALTERNATIVA

    Judith Thompson alternativa, cayó ante uno de los peores enemigos que es capaz de viajar por Mundos y Dimensiones distintas, Gerkhana Mephisto.

    La Titán es extremadamente poderosa, ella siendo a penas una humana hechicera, se enfrentó a Gerkhana Mephisto con intenciones de que no destruya su Mundo. Sin embargo, con ayuda de varios Dioses Antiguos, y guerreros que sacrificaron su vida, pudo lograr hacerle un daño extraordinario que obligaría a Gerkhana Mephisto volver a dormirse por años.

    — No... no dejaré que... Agh! —. Soltaba quejidos de dolor.

    — ...destruyas nuestro Mundo... has... perdido. —

    Decía Judith estando totalmente debilidatada, comenzaba a toser producto del desgaste y los ataques por parte de La Titán Oscura.
    EN UNA DIMENSIÓN ALTERNATIVA Judith Thompson alternativa, cayó ante uno de los peores enemigos que es capaz de viajar por Mundos y Dimensiones distintas, [echo_lime_hawk_971]. La Titán es extremadamente poderosa, ella siendo a penas una humana hechicera, se enfrentó a Gerkhana Mephisto con intenciones de que no destruya su Mundo. Sin embargo, con ayuda de varios Dioses Antiguos, y guerreros que sacrificaron su vida, pudo lograr hacerle un daño extraordinario que obligaría a Gerkhana Mephisto volver a dormirse por años. — No... no dejaré que... Agh! —. Soltaba quejidos de dolor. — ...destruyas nuestro Mundo... has... perdido. — Decía Judith estando totalmente debilidatada, comenzaba a toser producto del desgaste y los ataques por parte de La Titán Oscura.
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  • Hoy Eros volvió al Olimpo, y nos dijo a todos: "¡Ya llegó por quién lloraban!" Y es que es verdad, nos hace un poco de falta su caos romántico. Estamos en pleno mes romántico.
    Hoy Eros volvió al Olimpo, y nos dijo a todos: "¡Ya llegó por quién lloraban!" Y es que es verdad, nos hace un poco de falta su caos romántico. Estamos en pleno mes romántico.
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  • Adrián salió a la calle sin un destino claro, como solía hacerlo cuando necesitaba ordenar la cabeza. No llevaba prisa ni un plan. Solo las manos en los bolsillos y la sensación de que el mundo, allá afuera, todavía tenía algo que mostrarle.

    Se sentó en un banco, a un costado de la acera, desde donde podía ver el flujo constante de la gente. Personas caminando con sonrisas distraídas, parejas hablando en voz baja, amigos riendo sin preocuparse por el tiempo. Más adelante, unos niños corrían de un lado a otro, persiguiéndose bajo la mirada atenta de sus padres. Sus risas rompían el ruido habitual de la ciudad, como si por un momento todo se volviera más liviano.

    Adrián observaba en silencio.

    Su madre no le había enseñado muchas cosas antes de morir. No hubo largas lecciones ni grandes discursos. Pero le enseño algo que la fotografia le enseño a ella y quiso mostrarle lo que alguna vez sus ojos miraron. le enseñó algo que nadie más pudo: a mirar. A detenerse en lo que otros pasaban por alto. A encontrar sentido en los detalles pequeños, en los instantes que parecían no importar.

    Las luces de la calle comenzaban a encenderse, tiñendo el asfalto de reflejos cálidos. Los edificios se alzaban imponentes, llenos de ventanas iluminadas que escondían historias ajenas. Adrián pensó en cuántas vidas transcurrían detrás de esos muros, cuántas rutinas, cuántos recuerdos nacían y morían sin que nadie los notara.

    Para él, todo eso era distinto.

    Donde otros veían solo una calle concurrida, él veía escenas. Donde otros veían ruido, él encontraba ritmo. Su madre le había dejado esa forma de mirar el mundo, como una herencia silenciosa que seguía viva en él.

    Se quedó ahí un buen rato, sin hacer nada más que admirar. Sin fotos, sin música, sin distracciones. Solo él y el mundo moviéndose frente a sus ojos.

    Y por primera vez en el día, Adrián sintió que no necesitaba nada más.
    Adrián salió a la calle sin un destino claro, como solía hacerlo cuando necesitaba ordenar la cabeza. No llevaba prisa ni un plan. Solo las manos en los bolsillos y la sensación de que el mundo, allá afuera, todavía tenía algo que mostrarle. Se sentó en un banco, a un costado de la acera, desde donde podía ver el flujo constante de la gente. Personas caminando con sonrisas distraídas, parejas hablando en voz baja, amigos riendo sin preocuparse por el tiempo. Más adelante, unos niños corrían de un lado a otro, persiguiéndose bajo la mirada atenta de sus padres. Sus risas rompían el ruido habitual de la ciudad, como si por un momento todo se volviera más liviano. Adrián observaba en silencio. Su madre no le había enseñado muchas cosas antes de morir. No hubo largas lecciones ni grandes discursos. Pero le enseño algo que la fotografia le enseño a ella y quiso mostrarle lo que alguna vez sus ojos miraron. le enseñó algo que nadie más pudo: a mirar. A detenerse en lo que otros pasaban por alto. A encontrar sentido en los detalles pequeños, en los instantes que parecían no importar. Las luces de la calle comenzaban a encenderse, tiñendo el asfalto de reflejos cálidos. Los edificios se alzaban imponentes, llenos de ventanas iluminadas que escondían historias ajenas. Adrián pensó en cuántas vidas transcurrían detrás de esos muros, cuántas rutinas, cuántos recuerdos nacían y morían sin que nadie los notara. Para él, todo eso era distinto. Donde otros veían solo una calle concurrida, él veía escenas. Donde otros veían ruido, él encontraba ritmo. Su madre le había dejado esa forma de mirar el mundo, como una herencia silenciosa que seguía viva en él. Se quedó ahí un buen rato, sin hacer nada más que admirar. Sin fotos, sin música, sin distracciones. Solo él y el mundo moviéndose frente a sus ojos. Y por primera vez en el día, Adrián sintió que no necesitaba nada más.
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  • — ¿No crees que los pockys saben mejor una vez que terminas tu trabajo? —

    Preguntaba con su camisa blanca puesta, la anterior había quedado cubierta de sangre de alguna víctima de su "trabajo", mientras que el aroma a jabón emanaba de sus manos, la cual sujetaba un pocky que parecía acercar a la persona que estaba escuchándole.

    — Vamos, di ¡Ah! y verás que tengo la razón. —
    — ¿No crees que los pockys saben mejor una vez que terminas tu trabajo? — Preguntaba con su camisa blanca puesta, la anterior había quedado cubierta de sangre de alguna víctima de su "trabajo", mientras que el aroma a jabón emanaba de sus manos, la cual sujetaba un pocky que parecía acercar a la persona que estaba escuchándole. — Vamos, di ¡Ah! y verás que tengo la razón. —
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  • De acuerdo, ya me tienes justo donde me querías... Luego del trabajo, con la oficina sola, sin cámaras de vigilancia... Que es lo que querías decirme?~
    De acuerdo, ya me tienes justo donde me querías... Luego del trabajo, con la oficina sola, sin cámaras de vigilancia... Que es lo que querías decirme?~
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