• // OPEN ROL// Ok con respuesta en mensaje privado, nuevo tema o en comentarios.//

    ────────────────────────────────────────

    Todos podemos caer, todos podemos fallar. Pero existe un momento aún más peligroso que la caída misma: ese instante silencioso en el que la mente se abre apenas lo suficiente para que los viejos horrores respiren desde dentro.

    Las pesadillas no siempre nacen afuera; muchas veces viven agazapadas en lo profundo, esperando pacientemente el momento de debilidad que les permita filtrarse. Incluso los monstruos que dominan la noche conocen esa sensación. Incluso los depredadores que han sobrevivido siglos entienden lo que es la vulnerabilidad.


    La noche llegó con su elegancia habitual, como un telón de terciopelo cayendo sobre la ciudad, y con ella la necesidad natural de alimentarse de Zenith.

    Para la mujer aquello no era una urgencia salvaje, sino un ritual casi íntimo: el mismo camino discreto, el mismo bar de luces cálidas donde el humo de cigarro y el olor a alcohol barato se mezclaban con la música suave y las conversaciones sin importancia.


    Un lugar perfecto para que un depredador civilizado pasara desapercibido entre humanos que jamás sospecharían lo que caminaba entre ellos.


    Pero apenas cruzó la puerta supo que algo estaba mal...muuuy mal.


    No fue un ruido. Fue la ausencia de todos ellos.
    En lugar del aroma rancio del tabaco y el whisky, su olfato captó algo distinto: cloro, pero debajo de este, escondido como una firma imposible de ocultar… pólvora.


    Caminó hacia la barra con pasos tranquilos, elegantes, como si nada en el mundo pudiera perturbar su calma. El lugar estaba impecable; las mesas alineadas, el suelo húmedo como si alguien hubiese intentado borrar todo rastro de vida.
    Se sentó lentamente en uno de los taburetes y apoyó los codos sobre la madera pulida mientras su mirada se levantaba hacia el espejo que colgaba detrás de la barra, aquel espejo donde ella no se reflejaba.
    Una pequeña sonrisa apareció en sus labios, una mezcla de diversión y desprecio que apenas curvó la comisura de su boca.


    ─── ¿Todo esto para cazarme solo a mí?

    Preguntó con una calma casi insultante mientras se levantaba apoyando su torso en la barra buscando alguna botella y darles a aquellos tipos la vista de su ropa interior de encaje que se alcanzaba a ver en el bode de su vestido corto.

    Cuando tomó una botella de whisky regreso a sentarse bebiendo directamente de la botella.

    ─── Debe ser triste creer que mi tranquilidad significa debilidad.

    El sonido de varios seguros de armas deslizándose al mismo tiempo rompió el silencio. Un instante después, las luces se apagaron de golpe y la oscuridad se apoderó del lugar.

    El primer disparo llegó acompañado por el estallido de los cristales cuando focos ultravioletas inundaron el bar con una luz brutal, seguida por una lluvia de balas trazadoras que cortaron el aire con precisión militar.

    Pero para cuando los cazadores comenzaron a disparar, la silla en la que ella estaba sentada ya estaba vacía.

    El primer hombre apenas alcanzó a girar la cabeza antes de sentir cómo algo se movía detrás de él con una velocidad imposible. Su garganta se abrió en un instante y su cuerpo cayó al suelo mientras el segundo disparaba una escopeta cargada con estacas comprimidas que atravesaron la barra de madera.

    Ella apareció a su lado como una sombra sólida, torció el arma con una fuerza sobrehumana y lo arrojó contra una mesa que se partió en dos con el impacto.

    Los atacantes descendieron desde las vigas y las escaleras laterales con disciplina perfecta: trajes tácticos, máscaras filtradas, armas modificadas para enfrentar criaturas como ella. Granadas de plata rodaron por el suelo antes de detonar con destellos blancos; redes metálicas electrificadas se dispararon desde dispositivos montados en los brazos; rifles automáticos vomitaron munición especializada diseñada para penetrar carne inmortal.

    Claramente habían estudiado cada mito, cada debilidad, cada historia transmitida entre generaciones de cazadores.

    --Pero cometieron un error.--

    Pensaron que estaban cazando a una simple vampiresa. Y en realidad estaban atacando a una criatura que llevaba siglos perfeccionando la guerra.

    Ella se movió entre los disparos con la fluidez de una danza mortal las balas no rozaban ni su cabello mientras saltaba sobre la barra destruida y arrebataba un arma de las manos de uno de los cazadores para vaciar el cargador a quemarropa contra sus propios compañeros.

    Otro intentó atraparla con una cadena electrificada, pero ella la sujetó en el aire, tiró de ella con violencia y lo arrastró hasta estrellarlo contra el suelo con tal fuerza que el impacto resonó en todo el bar.

    Un flash más reveló aquel rostro de bestia, fauces enormes, colmillos bañados en sangre.

    En menos de cinco muntos, el silencio regresó.

    El humo flotaba en el aire mezclado con el olor metálico de la sangre. Cuerpos yacían esparcidos entre las mesas rotas, las luces de emergencia parpadeaban en rojo.

    Ella permanecía de pie en el centro del bar, completamente inmóvil, observando la escena como si simplemente evaluara una obra mal ejecutada.


    Uno de los hombres aún respiraba.
    Se arrastraba hacia la puerta dejando un rastro oscuro detrás de él.

    Zenith caminó hacia él con pasos tranquilos, el sonido de sus tacones resonando sobre el suelo húmedo mientras se agachaba frente a su rostro. Sus ojos brillaban en la penumbra con un fulgor antiguo, algo que no pertenecía del todo a este mundo.
    ─── La próxima vez…
    Murmuró mientras su brazo cambia a una ala de murciélago.
    ─── entiendan que cantidad no es igual a calidad.

    Detrás de ella, el espejo del bar volvió a temblar con el parpadeo de las luces de emergencia, y por un instante su reflejo de bestia hibrida apareció brevemente en el cristal como si algo en la oscuridad hubiera decidido reconocer su presencia.

    Ella lo notó, aunque no dijo nada, porque en ese preciso momento comprendió que aquella emboscada no fue casualidad, alguien ya estaba detrás de ella....otra vez.

    Era hora de irse, no solo del bar, si no de esa zona por completo.
    // OPEN ROL// Ok con respuesta en mensaje privado, nuevo tema o en comentarios.// ──────────────────────────────────────── Todos podemos caer, todos podemos fallar. Pero existe un momento aún más peligroso que la caída misma: ese instante silencioso en el que la mente se abre apenas lo suficiente para que los viejos horrores respiren desde dentro. Las pesadillas no siempre nacen afuera; muchas veces viven agazapadas en lo profundo, esperando pacientemente el momento de debilidad que les permita filtrarse. Incluso los monstruos que dominan la noche conocen esa sensación. Incluso los depredadores que han sobrevivido siglos entienden lo que es la vulnerabilidad. La noche llegó con su elegancia habitual, como un telón de terciopelo cayendo sobre la ciudad, y con ella la necesidad natural de alimentarse de Zenith. Para la mujer aquello no era una urgencia salvaje, sino un ritual casi íntimo: el mismo camino discreto, el mismo bar de luces cálidas donde el humo de cigarro y el olor a alcohol barato se mezclaban con la música suave y las conversaciones sin importancia. Un lugar perfecto para que un depredador civilizado pasara desapercibido entre humanos que jamás sospecharían lo que caminaba entre ellos. Pero apenas cruzó la puerta supo que algo estaba mal...muuuy mal. No fue un ruido. Fue la ausencia de todos ellos. En lugar del aroma rancio del tabaco y el whisky, su olfato captó algo distinto: cloro, pero debajo de este, escondido como una firma imposible de ocultar… pólvora. Caminó hacia la barra con pasos tranquilos, elegantes, como si nada en el mundo pudiera perturbar su calma. El lugar estaba impecable; las mesas alineadas, el suelo húmedo como si alguien hubiese intentado borrar todo rastro de vida. Se sentó lentamente en uno de los taburetes y apoyó los codos sobre la madera pulida mientras su mirada se levantaba hacia el espejo que colgaba detrás de la barra, aquel espejo donde ella no se reflejaba. Una pequeña sonrisa apareció en sus labios, una mezcla de diversión y desprecio que apenas curvó la comisura de su boca. ─── ¿Todo esto para cazarme solo a mí? Preguntó con una calma casi insultante mientras se levantaba apoyando su torso en la barra buscando alguna botella y darles a aquellos tipos la vista de su ropa interior de encaje que se alcanzaba a ver en el bode de su vestido corto. Cuando tomó una botella de whisky regreso a sentarse bebiendo directamente de la botella. ─── Debe ser triste creer que mi tranquilidad significa debilidad. El sonido de varios seguros de armas deslizándose al mismo tiempo rompió el silencio. Un instante después, las luces se apagaron de golpe y la oscuridad se apoderó del lugar. El primer disparo llegó acompañado por el estallido de los cristales cuando focos ultravioletas inundaron el bar con una luz brutal, seguida por una lluvia de balas trazadoras que cortaron el aire con precisión militar. Pero para cuando los cazadores comenzaron a disparar, la silla en la que ella estaba sentada ya estaba vacía. El primer hombre apenas alcanzó a girar la cabeza antes de sentir cómo algo se movía detrás de él con una velocidad imposible. Su garganta se abrió en un instante y su cuerpo cayó al suelo mientras el segundo disparaba una escopeta cargada con estacas comprimidas que atravesaron la barra de madera. Ella apareció a su lado como una sombra sólida, torció el arma con una fuerza sobrehumana y lo arrojó contra una mesa que se partió en dos con el impacto. Los atacantes descendieron desde las vigas y las escaleras laterales con disciplina perfecta: trajes tácticos, máscaras filtradas, armas modificadas para enfrentar criaturas como ella. Granadas de plata rodaron por el suelo antes de detonar con destellos blancos; redes metálicas electrificadas se dispararon desde dispositivos montados en los brazos; rifles automáticos vomitaron munición especializada diseñada para penetrar carne inmortal. Claramente habían estudiado cada mito, cada debilidad, cada historia transmitida entre generaciones de cazadores. --Pero cometieron un error.-- Pensaron que estaban cazando a una simple vampiresa. Y en realidad estaban atacando a una criatura que llevaba siglos perfeccionando la guerra. Ella se movió entre los disparos con la fluidez de una danza mortal las balas no rozaban ni su cabello mientras saltaba sobre la barra destruida y arrebataba un arma de las manos de uno de los cazadores para vaciar el cargador a quemarropa contra sus propios compañeros. Otro intentó atraparla con una cadena electrificada, pero ella la sujetó en el aire, tiró de ella con violencia y lo arrastró hasta estrellarlo contra el suelo con tal fuerza que el impacto resonó en todo el bar. Un flash más reveló aquel rostro de bestia, fauces enormes, colmillos bañados en sangre. En menos de cinco muntos, el silencio regresó. El humo flotaba en el aire mezclado con el olor metálico de la sangre. Cuerpos yacían esparcidos entre las mesas rotas, las luces de emergencia parpadeaban en rojo. Ella permanecía de pie en el centro del bar, completamente inmóvil, observando la escena como si simplemente evaluara una obra mal ejecutada. Uno de los hombres aún respiraba. Se arrastraba hacia la puerta dejando un rastro oscuro detrás de él. Zenith caminó hacia él con pasos tranquilos, el sonido de sus tacones resonando sobre el suelo húmedo mientras se agachaba frente a su rostro. Sus ojos brillaban en la penumbra con un fulgor antiguo, algo que no pertenecía del todo a este mundo. ─── La próxima vez… Murmuró mientras su brazo cambia a una ala de murciélago. ─── entiendan que cantidad no es igual a calidad. Detrás de ella, el espejo del bar volvió a temblar con el parpadeo de las luces de emergencia, y por un instante su reflejo de bestia hibrida apareció brevemente en el cristal como si algo en la oscuridad hubiera decidido reconocer su presencia. Ella lo notó, aunque no dijo nada, porque en ese preciso momento comprendió que aquella emboscada no fue casualidad, alguien ya estaba detrás de ella....otra vez. Era hora de irse, no solo del bar, si no de esa zona por completo.
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  • Creo que estará listo pronto quizás...unos 5 minutos
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  • ── . ✦ Se siente gracioso oirle decir que está libre cuando nunca me dijo nada como "terminamos"... ✦ . ──
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  • *Mientras todo estaba tranquilo decidí tomarme unos días en mi isla privada que no salía en los mapas, algo normal ya que la cree de cero en un lugar apartado del mar donde no pasaban barcos, estaba en el agua tumbado en mi flotador en forma de tumbona el cual tenía mi bebida en el posavasos de este, vestido con una camisa hawaiana, un bañador de bermudas, chanclas y unas gafas de Sol, tenía un ukelele en mis manos tocando una canción (https://www.youtube.com/watch?v=1TLANYvPGPE ) disfrutando de la brisa marina junto con los rayos del Sol.
    Por otra parte detrás de mi había una cabaña de madera que estaba siendo limpiada por mis dos monos mayordomos llamados Alfred y Sebastián, mientras uno limpiaba el interior de la cabaña otro se aseguraba de la parte de fuera, lo cual al rato cuando terminaron se quitaron los trajes de mayordomo para estar vestido con una ropa similar a la mía y se pusieron a descansar cada uno en su propia hamaca con sus bebidas en cocos.
    Mire a cámara con una leve sonrisa bajándome un poco las gafas de Sol*

    - ¿De verdad creíais que iba a tener a dos seres maravillosos explotados a trabajar? Todo trabajo tiene su recompensa y ellos se lo merecen~.

    *Volviendo a colocar las gafas en su sitio seguí tocando y cantando*
    *Mientras todo estaba tranquilo decidí tomarme unos días en mi isla privada que no salía en los mapas, algo normal ya que la cree de cero en un lugar apartado del mar donde no pasaban barcos, estaba en el agua tumbado en mi flotador en forma de tumbona el cual tenía mi bebida en el posavasos de este, vestido con una camisa hawaiana, un bañador de bermudas, chanclas y unas gafas de Sol, tenía un ukelele en mis manos tocando una canción (https://www.youtube.com/watch?v=1TLANYvPGPE ) disfrutando de la brisa marina junto con los rayos del Sol. Por otra parte detrás de mi había una cabaña de madera que estaba siendo limpiada por mis dos monos mayordomos llamados Alfred y Sebastián, mientras uno limpiaba el interior de la cabaña otro se aseguraba de la parte de fuera, lo cual al rato cuando terminaron se quitaron los trajes de mayordomo para estar vestido con una ropa similar a la mía y se pusieron a descansar cada uno en su propia hamaca con sus bebidas en cocos. Mire a cámara con una leve sonrisa bajándome un poco las gafas de Sol* - ¿De verdad creíais que iba a tener a dos seres maravillosos explotados a trabajar? Todo trabajo tiene su recompensa y ellos se lo merecen~. *Volviendo a colocar las gafas en su sitio seguí tocando y cantando*
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  • Espero que lo estéis pasando muy bien en Venecia, vuestra boda fue la más preciosa en la que estado.
    Feliz cumpleaños un año más viejo, tu regalo te lo entregaré cuando regreséis

    ¡Disfrutar mucho!

    Thomas Williams
    Espero que lo estéis pasando muy bien en Venecia, vuestra boda fue la más preciosa en la que estado. Feliz cumpleaños un año más viejo, tu regalo te lo entregaré cuando regreséis ¡Disfrutar mucho! 💬 [SnowJ]
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  • Salem: vaya que cambio, nadie pensaría que el mismo ángel que entró en la ventana anoche es el mismo que está tomando desayuno y leyendo el periódico..

    -La mujer dejó en suspensión la taza de té chai que estaba por tomar y movió su vista al felino negro que le hablaba.-

    Sabes los problemas que me traen que seres sobrenaturales me hayan visto en mi forma original
    -Le muestra un pantallazo de la cantidad de seres que la vieron en esa forma dejando el celular en la mesa-
    Todo por qué me lavaste mis túnicas, la próxima te lavaré tu tenida azabache, a ver si te gusta …
    Lo primero que pensarán es que habrá una tercera guerra mundial (?)

    -Termino de decir esto y logró beber su sorbo de té chai volviendo su vista a las noticias y si indican el inicio de una posible guerra, y su mente solo exclamó “ por un demonio, lo que faltaba”-

    Salem: tranquila esto se va a olvidar en unas semanas.. si no podemos buscar el desmemorizador de los hombres de negro(?)

    -Los ojos de la mujer volvieron al felino que estaba sentado al frente de ella moviendo su cola -

    Eso espero si no te verás lindo sin pelaje Salem Saberhagen..

    Salem: eres una buena persona… no lleguemos a eso quieres Uu..
    Además si comienza una guerra ganaremos ya que participarás , cierto?..

    -La mujer guardó silencio volviendo a beber su té Salem se alteró y se subió a la mesa-

    Salem: dime qué participarás, lo hiciste en la primera y en la segunda, no puedes no hacerlo ahora… está en juego mi pensión

    -La mujer alzó una ceja bajando su taza mirando al gato-
    Bueno Salem tú sabes cómo es el dicho ojo por ojo..
    Lamento decirte que no participaré.. El tratado de Versalles tiene una pequeña cláusula, “en caso de haber una tercera guerra el agente especial de Inglaterra no puede ser llamada al campo”.

    -La mujer se levantó para llevar la taza a la cocina , Salem estaba blanco. Cuando se recompuso corrió hacia la cocina -

    Salem: tú sabías que habría una tercera guerra y sabías que apostaría mi pensión cierto?.. espera eso significa que sabías que lavaría tus túnicas ..

    -La mujer terminó de lavar su taza dejándola en el secador y miró al gato sonriendo ampliamente, acariciandolo en la cabeza-

    No puedo decir que no, pero si. Sabía que harías una apuesta, y que lavarias mis túnicas..
    Todo se paga Salem..
    Cuida la casa, ya que no podrás pagar la renta este mes...
    -El gato quedó en una pieza mientras La mujer tomó su abrigo para ir al hospital -

    Salem: vaya que cambio, nadie pensaría que el mismo ángel que entró en la ventana anoche es el mismo que está tomando desayuno y leyendo el periódico.. -La mujer dejó en suspensión la taza de té chai que estaba por tomar y movió su vista al felino negro que le hablaba.- Sabes los problemas que me traen que seres sobrenaturales me hayan visto en mi forma original -Le muestra un pantallazo de la cantidad de seres que la vieron en esa forma dejando el celular en la mesa- Todo por qué me lavaste mis túnicas, la próxima te lavaré tu tenida azabache, a ver si te gusta … Lo primero que pensarán es que habrá una tercera guerra mundial (?) -Termino de decir esto y logró beber su sorbo de té chai volviendo su vista a las noticias y si indican el inicio de una posible guerra, y su mente solo exclamó “ por un demonio, lo que faltaba”- Salem: tranquila esto se va a olvidar en unas semanas.. si no podemos buscar el desmemorizador de los hombres de negro(?) -Los ojos de la mujer volvieron al felino que estaba sentado al frente de ella moviendo su cola - Eso espero si no te verás lindo sin pelaje Salem Saberhagen.. Salem: eres una buena persona… no lleguemos a eso quieres Uu.. Además si comienza una guerra ganaremos ya que participarás , cierto?.. -La mujer guardó silencio volviendo a beber su té Salem se alteró y se subió a la mesa- Salem: dime qué participarás, lo hiciste en la primera y en la segunda, no puedes no hacerlo ahora… está en juego mi pensión -La mujer alzó una ceja bajando su taza mirando al gato- Bueno Salem tú sabes cómo es el dicho ojo por ojo.. Lamento decirte que no participaré.. El tratado de Versalles tiene una pequeña cláusula, “en caso de haber una tercera guerra el agente especial de Inglaterra no puede ser llamada al campo”. -La mujer se levantó para llevar la taza a la cocina , Salem estaba blanco. Cuando se recompuso corrió hacia la cocina - Salem: tú sabías que habría una tercera guerra y sabías que apostaría mi pensión cierto?.. espera eso significa que sabías que lavaría tus túnicas .. -La mujer terminó de lavar su taza dejándola en el secador y miró al gato sonriendo ampliamente, acariciandolo en la cabeza- No puedo decir que no, pero si. Sabía que harías una apuesta, y que lavarias mis túnicas.. Todo se paga Salem.. Cuida la casa, ya que no podrás pagar la renta este mes... -El gato quedó en una pieza mientras La mujer tomó su abrigo para ir al hospital -
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  • Da un gran suspiro por el cansancio antes de poder hablar —¡Aaahg!...La cantidad de hollow que están llegando de Hueco mundo es extraña, Algo debe estar sucediendo — Sostiene sus armas con fuerza y utilizando su habilidad Shinigami "Shunpo" se desplaza por la cuidad eliminando los hollow que encontraba.


    —Deberia preguntarle a Urahara si algún modo en el que yo pueda viajar a Hueco mundo —Pensó para si mismo
    Da un gran suspiro por el cansancio antes de poder hablar —¡Aaahg!...La cantidad de hollow que están llegando de Hueco mundo es extraña, Algo debe estar sucediendo — Sostiene sus armas con fuerza y utilizando su habilidad Shinigami "Shunpo" se desplaza por la cuidad eliminando los hollow que encontraba. —Deberia preguntarle a Urahara si algún modo en el que yo pueda viajar a Hueco mundo —Pensó para si mismo
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  • ✟ Hoy es de esos días en los que el peso de tu existencia no me deja dormir. Dicen que es imposible extrañar a alguien que jamás conociste; quizá es precisamente por lo mucho que me habría gustado hacerlo que habitas tanto en mis pensamientos...

    Contratista... ¿estoy cumpliendo tu orden correctamente? Me habría encantado mirar tus ojos y saber que la soledad dejó de perseguirte gracias a mi. Pero, en cambio, cuando me devuelvo la mirada en el espejo, la única que se siente irremediablemente sola soy yo. Tu muerte pesa sobre mis hombros mucho más que cualquier otra condena, y no dejo de preguntarme por qué duele tanto... si ni siquiera supe tu nombre...
    ✟ Hoy es de esos días en los que el peso de tu existencia no me deja dormir. Dicen que es imposible extrañar a alguien que jamás conociste; quizá es precisamente por lo mucho que me habría gustado hacerlo que habitas tanto en mis pensamientos... Contratista... ¿estoy cumpliendo tu orden correctamente? Me habría encantado mirar tus ojos y saber que la soledad dejó de perseguirte gracias a mi. Pero, en cambio, cuando me devuelvo la mirada en el espejo, la única que se siente irremediablemente sola soy yo. Tu muerte pesa sobre mis hombros mucho más que cualquier otra condena, y no dejo de preguntarme por qué duele tanto... si ni siquiera supe tu nombre...
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  • El teléfono sonó mientras su móvil se sacudía ante la vibración. No era la primera vez y sabía que tampoco sería la última. Apenas si miró la pantalla de su celular para verificar de cuál de sus dos posibles remitentes sería aunque no demoró demasiado en descifrarlo.
    Desvió su atención de la pantalla esperando a que por sí sola cortara mientras ella volvía a enfocarse en su taza de té. Tomando la taza con elegante cuidado para beber un sorbo de su contenido en lo que el celular dejaba de sonar.

    Sabía que minutos más tarde un mensaje sobre un nuevo buzón de voz le llegaría. Probablemente con un contenido similar a todos los anteriores que había escuchado.
    Dejó escapar un suspiro cuando bajó la taza, apoyándola en el posavasos antes de tomar su celular. Marcó el buzón de voz y dejó el móvil a un lado, comenzando a escuchar los mensajes de voz sin escuchar en lo que tomaba uno de los tantos bocadillos de la mesa.
    Tranquila, serena, apacible. Nada podía perturbarle la paz conseguida.... ¿Verdad? Y es que el bocadillo quedó a medio camino, sin encontrar sus labios, cuando escuchó en el mensaje de su hija oír sobre la redención. No era la primera vez que lo oía, claro, pues ya hasta el hartazgo había tenido que escuchar en innumerables mensajes respecto al hotel que su hija había fundado. Una idea que, creyó, por su carencia de realismo Charlie pronto desistiría... Pero fue ingenuo de su parte el haberse confiado.

    El primer redimido. Por primera vez desde la creación de absolutamente todo un alma había logrado ascender.
    Su mano con el bocadillo descendió y sus labios se apretaron, cortando el mensaje de voz aún sin acabar de ser escuchado. Levantándose de su asiento antes de tomar su móvil.
    Suponía que, sus vacaciones y sus propias ambiciones, debían de tomarse un pequeño receso para solucionar ciertos problemas antes de que empeorasen.
    El teléfono sonó mientras su móvil se sacudía ante la vibración. No era la primera vez y sabía que tampoco sería la última. Apenas si miró la pantalla de su celular para verificar de cuál de sus dos posibles remitentes sería aunque no demoró demasiado en descifrarlo. Desvió su atención de la pantalla esperando a que por sí sola cortara mientras ella volvía a enfocarse en su taza de té. Tomando la taza con elegante cuidado para beber un sorbo de su contenido en lo que el celular dejaba de sonar. Sabía que minutos más tarde un mensaje sobre un nuevo buzón de voz le llegaría. Probablemente con un contenido similar a todos los anteriores que había escuchado. Dejó escapar un suspiro cuando bajó la taza, apoyándola en el posavasos antes de tomar su celular. Marcó el buzón de voz y dejó el móvil a un lado, comenzando a escuchar los mensajes de voz sin escuchar en lo que tomaba uno de los tantos bocadillos de la mesa. Tranquila, serena, apacible. Nada podía perturbarle la paz conseguida.... ¿Verdad? Y es que el bocadillo quedó a medio camino, sin encontrar sus labios, cuando escuchó en el mensaje de su hija oír sobre la redención. No era la primera vez que lo oía, claro, pues ya hasta el hartazgo había tenido que escuchar en innumerables mensajes respecto al hotel que su hija había fundado. Una idea que, creyó, por su carencia de realismo Charlie pronto desistiría... Pero fue ingenuo de su parte el haberse confiado. El primer redimido. Por primera vez desde la creación de absolutamente todo un alma había logrado ascender. Su mano con el bocadillo descendió y sus labios se apretaron, cortando el mensaje de voz aún sin acabar de ser escuchado. Levantándose de su asiento antes de tomar su móvil. Suponía que, sus vacaciones y sus propias ambiciones, debían de tomarse un pequeño receso para solucionar ciertos problemas antes de que empeorasen.
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  • "Eh? Tienes hambre? Dame un segundo" *me giro para volver a concentrarme en lo que estoy cocinando* "ya estoy por terminar, ayudame a poner la mesa por favor"
    "Eh? Tienes hambre? Dame un segundo" *me giro para volver a concentrarme en lo que estoy cocinando* "ya estoy por terminar, ayudame a poner la mesa por favor"
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