• Mi don, tu maldición
    Fandom Crossover
    Categoría Acción
    El Mito y la Condena
    En los anales ocultos de la historia humana, el nombre de los Dessendre se pronuncia con un respeto que raya en la adoración. Para los pocos que han visto rasgarse el velo de la realidad y han sobrevivido a las fauces de lo innombrable, esta dinastía es el escudo definitivo de la humanidad. Ser un Dessendre es, a ojos de los desesperados, una bendición divina; pertenecer a un linaje de héroes semidioses que, desde la Europa medieval, han caminado entre las sombras para que el mundo pueda vivir bajo la luz.

    Pero la verdad detrás de las baladas es una tragedia bañada en sangre.

    Todo comenzó con el Primer Ancestro, un coloso de barba indomable y una fuerza que desafiaba las leyes de la naturaleza. En una época de caos, forjó un pacto con una deidad primigenia y sin nombre. El precio fue devastador: la servidumbre eterna de toda su descendencia. A cambio, la entidad selló el pacto con un regalo ponzoñoso; al cumplir los catorce años, cada miembro de la sangre Dessendre despertaría un don místico único, una herramienta de destrucción diseñada específicamente para matar monstruos.

    Lo que el mundo ve como una herencia excepcional, la familia lo conoce por su verdadero nombre: una tortura generacional. Los dones no son una bendición, son las cadenas que los arrastran al matadero. A lo largo de los siglos, el árbol genealógico de los Dessendre no ha crecido hacia el cielo, sino que se ha enterrado en tumbas prematuras. Madres, padres, hijos y hermanos... la inmensa mayoría ha perecido entre gritos, desmembrados en la oscuridad por las mismas bestias que juraron cazar. Cada victoria de la familia se ha pagado con la extinción de sus propios miembros. Para el resto del mundo son leyendas vivientes; para ellos mismos, son fantasmas en lista de espera.

    A este calvario se suma la crueldad del aislamiento. Mientras los pocos salvados los alaban como deidades, la masa ignorante los ha repudiado durante siglos, tachándolos de charlatanes, locos y herejes. Los Dessendre mueren en la más absoluta soledad, protegiendo a un mundo que los desprecia, sirviendo a un dios que los condenó.

    Hoy, las cenizas de esta dinastía maldita descansan sobre los hombros de un solo hombre: Verso.

    Sobre él pesa la corona más amarga, pues Verso es una anomalía viviente. Sus catorce años quedaron atrás, y el eco de la deidad antigua jamás resonó en su espíritu. No hubo destello místico, ni fuego en sus manos, ni visiones del más allá. La sangre sagrada parece haberlo ignorado, dejándolo completamente desarmado ante la herencia familiar.

    En una dinastía donde no tener un don equivale a una sentencia de muerte inmediata, cualquiera se habría rendido al miedo. Pero Verso no es un Dessendre ordinario. Entendiendo que la debilidad sería su fin, decidió desafiar el designio de los dioses y de los monstruos. Convirtió la ausencia de magia en su mayor fortaleza, sometiéndose a un calvario de entrenamiento físico y mental que horrorizaría a sus propios ancestros. Si no nació para ser un arma, se forjaría a sí mismo en una.

    El Intelecto Arquitectónico: Mientras otros confían en la fuerza bruta de sus dones, Verso opera con una fría precisión quirúrgica. Su mente es una enciclopedia de lo arcano; disecciona la mitología, calcula las variables y estudia la anatomía de sus presas hasta encontrar la única fisura en su inmortalidad. Él no pelea contra los monstruos; los ejecuta tras haberlos desmantelado estratégicamente en su cabeza.

    La Agilidad del Espectro: Sabiendo que su cuerpo no sanará de un golpe sobrenatural, Verso perfeccionó el arte de la evasión absoluta. Se mueve con una fluidez casi fantasmal, anticipando el peligro antes de que se materialice. En el campo de batalla, es una sombra inalcanzable.

    El Arsenal de la Venganza: Su cuerpo es una extensión viviente de cualquier herramienta de muerte. Manipula con igual maestría las espadas de plata bendecidas que sus antepasados usaron en las Cruzadas, como el armamento táctico y balístico más avanzado de la era moderna.

    Verso Dessendre camina hacia la noche sabiendo que es el eslabón más frágil de una cadena de mártires, pero también el más implacable. No tiene el poder de un dios, pero posee la voluntad inquebrantable de los hombres que se niegan a morir.

    "Mis antepasados murieron protegiendo este mundo con la magia de una deidad que nos odia. Yo no tengo milagros. Solo tengo mi ingenio, mi velocidad y un arsenal de hierro. Y esta noche, eso será más que suficiente para demostrarles a los monstruos por qué deberían temernos a los humanos."
    — Verso Dessendre.
    El Mito y la Condena En los anales ocultos de la historia humana, el nombre de los Dessendre se pronuncia con un respeto que raya en la adoración. Para los pocos que han visto rasgarse el velo de la realidad y han sobrevivido a las fauces de lo innombrable, esta dinastía es el escudo definitivo de la humanidad. Ser un Dessendre es, a ojos de los desesperados, una bendición divina; pertenecer a un linaje de héroes semidioses que, desde la Europa medieval, han caminado entre las sombras para que el mundo pueda vivir bajo la luz. Pero la verdad detrás de las baladas es una tragedia bañada en sangre. Todo comenzó con el Primer Ancestro, un coloso de barba indomable y una fuerza que desafiaba las leyes de la naturaleza. En una época de caos, forjó un pacto con una deidad primigenia y sin nombre. El precio fue devastador: la servidumbre eterna de toda su descendencia. A cambio, la entidad selló el pacto con un regalo ponzoñoso; al cumplir los catorce años, cada miembro de la sangre Dessendre despertaría un don místico único, una herramienta de destrucción diseñada específicamente para matar monstruos. Lo que el mundo ve como una herencia excepcional, la familia lo conoce por su verdadero nombre: una tortura generacional. Los dones no son una bendición, son las cadenas que los arrastran al matadero. A lo largo de los siglos, el árbol genealógico de los Dessendre no ha crecido hacia el cielo, sino que se ha enterrado en tumbas prematuras. Madres, padres, hijos y hermanos... la inmensa mayoría ha perecido entre gritos, desmembrados en la oscuridad por las mismas bestias que juraron cazar. Cada victoria de la familia se ha pagado con la extinción de sus propios miembros. Para el resto del mundo son leyendas vivientes; para ellos mismos, son fantasmas en lista de espera. A este calvario se suma la crueldad del aislamiento. Mientras los pocos salvados los alaban como deidades, la masa ignorante los ha repudiado durante siglos, tachándolos de charlatanes, locos y herejes. Los Dessendre mueren en la más absoluta soledad, protegiendo a un mundo que los desprecia, sirviendo a un dios que los condenó. Hoy, las cenizas de esta dinastía maldita descansan sobre los hombros de un solo hombre: Verso. Sobre él pesa la corona más amarga, pues Verso es una anomalía viviente. Sus catorce años quedaron atrás, y el eco de la deidad antigua jamás resonó en su espíritu. No hubo destello místico, ni fuego en sus manos, ni visiones del más allá. La sangre sagrada parece haberlo ignorado, dejándolo completamente desarmado ante la herencia familiar. En una dinastía donde no tener un don equivale a una sentencia de muerte inmediata, cualquiera se habría rendido al miedo. Pero Verso no es un Dessendre ordinario. Entendiendo que la debilidad sería su fin, decidió desafiar el designio de los dioses y de los monstruos. Convirtió la ausencia de magia en su mayor fortaleza, sometiéndose a un calvario de entrenamiento físico y mental que horrorizaría a sus propios ancestros. Si no nació para ser un arma, se forjaría a sí mismo en una. El Intelecto Arquitectónico: Mientras otros confían en la fuerza bruta de sus dones, Verso opera con una fría precisión quirúrgica. Su mente es una enciclopedia de lo arcano; disecciona la mitología, calcula las variables y estudia la anatomía de sus presas hasta encontrar la única fisura en su inmortalidad. Él no pelea contra los monstruos; los ejecuta tras haberlos desmantelado estratégicamente en su cabeza. La Agilidad del Espectro: Sabiendo que su cuerpo no sanará de un golpe sobrenatural, Verso perfeccionó el arte de la evasión absoluta. Se mueve con una fluidez casi fantasmal, anticipando el peligro antes de que se materialice. En el campo de batalla, es una sombra inalcanzable. El Arsenal de la Venganza: Su cuerpo es una extensión viviente de cualquier herramienta de muerte. Manipula con igual maestría las espadas de plata bendecidas que sus antepasados usaron en las Cruzadas, como el armamento táctico y balístico más avanzado de la era moderna. Verso Dessendre camina hacia la noche sabiendo que es el eslabón más frágil de una cadena de mártires, pero también el más implacable. No tiene el poder de un dios, pero posee la voluntad inquebrantable de los hombres que se niegan a morir. "Mis antepasados murieron protegiendo este mundo con la magia de una deidad que nos odia. Yo no tengo milagros. Solo tengo mi ingenio, mi velocidad y un arsenal de hierro. Y esta noche, eso será más que suficiente para demostrarles a los monstruos por qué deberían temernos a los humanos." — Verso Dessendre.
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    1 turno 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    || Estoy leyendo y juro que somos el único grupo que está turno valiendo... Y yo que pensé que nuestro equipo era el más equilibrado. Ptm (?)
    || Estoy leyendo y juro que somos el único grupo que está turno valiendo... Y yo que pensé que nuestro equipo era el más equilibrado. Ptm (?)
    Me enjaja
    Me entristece
    4
    21 comentarios 0 compartidos
  • — Y sí te vas, yo te sigo, por que siento que ya venías conmigo... Y si no te tengo cerquita conmigo siento que estoy a la mitad... Oigo tu voz y yo la sigo, te reconozco hasta si estoy dormido y a donde sea que vayamos, aunque estemos perdidos, ese es mi hogar.

    Nicole Rendaia
    — Y sí te vas, yo te sigo, por que siento que ya venías conmigo... Y si no te tengo cerquita conmigo siento que estoy a la mitad... Oigo tu voz y yo la sigo, te reconozco hasta si estoy dormido y a donde sea que vayamos, aunque estemos perdidos, ese es mi hogar. [vortex_emerald_pigeon_594]
    Me encocora
    3
    1 turno 0 maullidos
  • El sentimiento de un lazo perdido
    Fandom Original
    Categoría Otros
    *Era un día como cualquier otro, la reina no se encontraba hoy en su castillo sinó que estaba de visita en la tierra como comúnmente lo suele hacer. En la tierra está no se considera una reina pues este no es su mundo, además de que también le gusta ser tratada como una igual, es pesado tener que mantener el porte de la realeza siempre a cada momento, preparando su desayuno pudo sentir algo muy a lo lejos, era como un pequeño rastro de energía que se le hacía familiar por alguna razón*
    — ¿Que es esto?... —
    *La confusión y la intriga la consumían muy lentamente, "¿Que podría ser?", "¿Un semejante?", "¿Porque su energía es tan extraña y débil a la vez?... ", Todo esto pasaba por su cabeza reiteradas veces hasta que no pudo más.
    — Iré a investigar... —
    *Se preparó poniéndose la ropa más normal que tenía para no destacar con sus vestidos de la realeza y se encamino hacia el lugar de procedencia de aquella energía.
    Luego de un viaje ciertamente "largo" se encontró conque aquella energía se hacía más fuerte frente a algo que parecía ser un laboratorio que por cierto estaba muy bien escondido, casi como para no ser encontrado por nada ni nadie, después de meditarlo un poco más, Elina entro al lugar siguiendo su instinto y el remanente que la atraía*
    *Era un día como cualquier otro, la reina no se encontraba hoy en su castillo sinó que estaba de visita en la tierra como comúnmente lo suele hacer. En la tierra está no se considera una reina pues este no es su mundo, además de que también le gusta ser tratada como una igual, es pesado tener que mantener el porte de la realeza siempre a cada momento, preparando su desayuno pudo sentir algo muy a lo lejos, era como un pequeño rastro de energía que se le hacía familiar por alguna razón* — ¿Que es esto?... — *La confusión y la intriga la consumían muy lentamente, "¿Que podría ser?", "¿Un semejante?", "¿Porque su energía es tan extraña y débil a la vez?... ", Todo esto pasaba por su cabeza reiteradas veces hasta que no pudo más. — Iré a investigar... — *Se preparó poniéndose la ropa más normal que tenía para no destacar con sus vestidos de la realeza y se encamino hacia el lugar de procedencia de aquella energía. Luego de un viaje ciertamente "largo" se encontró conque aquella energía se hacía más fuerte frente a algo que parecía ser un laboratorio que por cierto estaba muy bien escondido, casi como para no ser encontrado por nada ni nadie, después de meditarlo un poco más, Elina entro al lugar siguiendo su instinto y el remanente que la atraía*
    Tipo
    Individual
    Líneas
    100
    Estado
    Disponible
    Me encocora
    Me gusta
    5
    6 turnos 0 maullidos
  • ━━━━━━━━━ Uno nunca ha de dejar de apoyar a su equipo favorito a pesar del crudo historial que tiene. Además... no me dejarán mentir que donde hay un mexicano (o un grupo de éstos), siempre hay fiesta, alegría y desmadre... ¿O a poco se van a negar a cantar en grupo "Cielito lindo"? ¿Me lo van a negar?

    ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAARRIBA!









    [Creo que es evidente de dónde soy... ]
    ━━━━━━━━━ Uno nunca ha de dejar de apoyar a su equipo favorito a pesar del crudo historial que tiene. Además... no me dejarán mentir que donde hay un mexicano (o un grupo de éstos), siempre hay fiesta, alegría y desmadre... ¿O a poco se van a negar a cantar en grupo "Cielito lindo"? ¿Me lo van a negar? ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAARRIBA! [Creo que es evidente de dónde soy... ]
    Me encocora
    Me gusta
    Me shockea
    6
    0 turnos 0 maullidos
  • ¡Dioosss miooo! Juro que estoy muriendo de aburrimiento.
    ¡Dioosss miooo! Juro que estoy muriendo de aburrimiento.
    14 turnos 0 maullidos
  • «Eso es lo cruel de las notas», pensó.

    En la librería donde trabajaba, había una sección de libros de segunda mano. Revisando un tomo de páginas gastadas, encontró una anotación a lápiz en el margen inferior, que decía:

    "𝘛𝘦 𝘥𝘦𝘥𝘪𝘤𝘰 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘱𝘢𝘨𝘪𝘯𝘢, 𝘱𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘰 𝘴𝘦 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘳𝘵𝘦𝘭𝘰 𝘥𝘦 𝘧𝘳𝘦𝘯𝘵𝘦". No habían nombres. No había más nota que esa.

    ¿Lo habrá leído alguna vez la persona a la que iba dirigido? ¿O el libro terminó en el estante de usados justamente porque quien debía recibirlo nunca entendió la señal? ¿Se la dedicó en un arranque de valentía, o fue solo un ensayo mudo, un desahogo escrito a sabiendas de que se quedaríaa atrapado en el papel?

    «...Si, las notas al margen siempre dejan preguntas que quién las escribió ya no va a responder.»
    «Eso es lo cruel de las notas», pensó. En la librería donde trabajaba, había una sección de libros de segunda mano. Revisando un tomo de páginas gastadas, encontró una anotación a lápiz en el margen inferior, que decía: "𝘛𝘦 𝘥𝘦𝘥𝘪𝘤𝘰 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘱𝘢𝘨𝘪𝘯𝘢, 𝘱𝘰𝘳𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘰 𝘴𝘦 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘳𝘵𝘦𝘭𝘰 𝘥𝘦 𝘧𝘳𝘦𝘯𝘵𝘦". No habían nombres. No había más nota que esa. ¿Lo habrá leído alguna vez la persona a la que iba dirigido? ¿O el libro terminó en el estante de usados justamente porque quien debía recibirlo nunca entendió la señal? ¿Se la dedicó en un arranque de valentía, o fue solo un ensayo mudo, un desahogo escrito a sabiendas de que se quedaríaa atrapado en el papel? «...Si, las notas al margen siempre dejan preguntas que quién las escribió ya no va a responder.»
    Me gusta
    Me encocora
    Me shockea
    5
    0 turnos 0 maullidos
  • — Mike acomodó su camisa y cerró por completo su maleta, soltó un tembloroso suspiro y camino hacía la puerta principal, su novio estaba totalmente fuera de control y cegado por la ira y preocupación, sabía que todo esto saldría mal si Alessandro no abría los ojos.—

    N-o puedo hacer nada más para ayudarlos, pero es la única manera de que tu papi escuche...

    — Aprovechando la ausencia de su pareja salió rápidamente de la casa y se refugió en casa de su herman, que era desconocida, no sin antes dejarle una nota.—

    "Te amo, pero no puedo soportar verte lastimar a los que amas por el rencor y la ira que llena tu ser, estás tan concentrado en destruir a tu cuñado, que has olvidado que estamos esperando un hijo y no quiero eso para nuestra princesa, perdón, pero necesito un tiempo."

    — Mike
    — Mike acomodó su camisa y cerró por completo su maleta, soltó un tembloroso suspiro y camino hacía la puerta principal, su novio estaba totalmente fuera de control y cegado por la ira y preocupación, sabía que todo esto saldría mal si Alessandro no abría los ojos.— N-o puedo hacer nada más para ayudarlos, pero es la única manera de que tu papi escuche... — Aprovechando la ausencia de su pareja salió rápidamente de la casa y se refugió en casa de su herman, que era desconocida, no sin antes dejarle una nota.— "Te amo, pero no puedo soportar verte lastimar a los que amas por el rencor y la ira que llena tu ser, estás tan concentrado en destruir a tu cuñado, que has olvidado que estamos esperando un hijo y no quiero eso para nuestra princesa, perdón, pero necesito un tiempo." — Mike
    Me entristece
    1
    21 turnos 0 maullidos
  • He sentido algunas veces que estoy cayendo a un pozo sin fondo, he perdido la luz a seguir y me he sentido solo, pero de pronto alguien ha tocado mi hombro y me ha dicho aquí estoy, toma mi mano y ven conmigo; y esa eres tú... gracias amiga mía... Lady Céleste
    He sentido algunas veces que estoy cayendo a un pozo sin fondo, he perdido la luz a seguir y me he sentido solo, pero de pronto alguien ha tocado mi hombro y me ha dicho aquí estoy, toma mi mano y ven conmigo; y esa eres tú... gracias amiga mía... [LadyCeleste2008]
    0 turnos 0 maullidos
Patrocinados