• [Con Drizz a salvo y en vías de recuperarse. Kyrie permanece en el departamento de Bianca. Muy confundida por todo lo que significa para ella contemplar un "mundo moderno" que no se parece en nada a su mundo "medieval"*]

    Kyrie Hourglass: Entiendo. ¿Así que esa cosa negra en la que aparecen imágenes es como una obra de teatro "recordada" con magia?. Pero. ¿Cómo entran los actores adentro?. ¿Se hacen pequeños?. *pregunto completamente ignorante mientras Bianca se prepara para recibir a sus invitados*
    [Con Drizz a salvo y en vías de recuperarse. Kyrie permanece en el departamento de Bianca. Muy confundida por todo lo que significa para ella contemplar un "mundo moderno" que no se parece en nada a su mundo "medieval"*] Kyrie Hourglass: Entiendo. ¿Así que esa cosa negra en la que aparecen imágenes es como una obra de teatro "recordada" con magia?. Pero. ¿Cómo entran los actores adentro?. ¿Se hacen pequeños?. *pregunto completamente ignorante mientras Bianca se prepara para recibir a sus invitados*
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  • Pasado//


    -vigila a kinger desde la distancia no le gusta verlo tanto tiempo cerca de un ordenador mucho más porque sabe de lo que es capaz de hacer cuando está en su mundo, acciones que no puede evitar al tener prohibido interactuar en el mundo real.
    Dio unos pasos hacia atrás sentándose en el aire sin quitar su vista de todo lo que ve al otro lado de la pantalla en especial al humano creador.....
    Bajo la vista mirando con interés la libreta y el lápiz que tenía entre sus manos carnosas -

    Que es eso?

    -pregunto curioso pegando el rostro a la pantalla que lo separaba del mundo "real"-
    Pasado// -vigila a kinger desde la distancia no le gusta verlo tanto tiempo cerca de un ordenador mucho más porque sabe de lo que es capaz de hacer cuando está en su mundo, acciones que no puede evitar al tener prohibido interactuar en el mundo real. Dio unos pasos hacia atrás sentándose en el aire sin quitar su vista de todo lo que ve al otro lado de la pantalla en especial al humano creador..... Bajo la vista mirando con interés la libreta y el lápiz que tenía entre sus manos carnosas - Que es eso? -pregunto curioso pegando el rostro a la pantalla que lo separaba del mundo "real"-
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    CURIOSADES DE NATASHA RUSSELL
    1) Se está sacando la nacionalidad estadounidense.
    2) Aprendió a conducir moto a la edad de 15.
    3) No es muy fan de tomar el sol.
    4) Tiene una alta tolerancia al alcohol.
    5) Ha esquivado a la muerte dos veces.
    6) Le gusta la moda.
    7) A veces siente que es algo brusca.
    8) No duerme muy bien.
    9) Le encanta el café negro.
    10) Tiene un acento muy marcado.
    11) Quiere acabar con la manada de los lobos que asesinaron a su familia.
    CURIOSADES DE NATASHA RUSSELL 1) Se está sacando la nacionalidad estadounidense. 2) Aprendió a conducir moto a la edad de 15. 3) No es muy fan de tomar el sol. 4) Tiene una alta tolerancia al alcohol. 5) Ha esquivado a la muerte dos veces. 6) Le gusta la moda. 7) A veces siente que es algo brusca. 8) No duerme muy bien. 9) Le encanta el café negro. 10) Tiene un acento muy marcado. 11) Quiere acabar con la manada de los lobos que asesinaron a su familia.
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  • -Después de todo lo ocurrido en el resort, resultaba obvio que Kazuha tendría tantas preguntas que empezaban a marearla no solo a ella sino a todos, muchas preguntas que le costó un poco de trabajo comenzar a responder, porque, se sentía a algo tan fundamental que nunca pensó que era algo que tuviera que explicarle a alguien alguna vez

    En el ambiente natural al que ella los había llevado a ambos, que por suerte resultaba necesariamente pacífico para un momento así, empezó a explicar-

    Cuando digo depender de él, me refiero a mi padre... escapé de mi casa con ayuda de Nana porque estaba harta de vivir encerrada. Mi familia es... podemos decir que es importante y que mi apellido me da responsabilidades y expectativas que yo nunca pedí, me sentía asfixiada así que huí de casa al mundo humano, donde estabas tú, y después conocí a Kieran ahí.

    -Comenzó por lo más fácil, antes de seguir hablando, Nana apareció con un par de camisas holgadas y pants suaves y cómodos para ambas, con una cara de pocos amigos que expresaba un "vístanse por el amor de Dios"- (?)

    Somos Aelorianos, pertenecemos a Nwitta, que es donde estamos ahora, este mundo que existe en paralelo con el plano que habitan los seres humanos... lo que viste, los portales, la gente desapareciendo, lo que Kieran hizo... e incluso antes de eso, lo que sucedió en el subterráneo, todo eso es debido a la magia que poseemos.

    -Asintió ya vestida como niña decente (??)-

    Así que sí, tú también puedes hacerlo... y como ya intuiste tu pérdida de memoria tiene que ver con esto...

    -Observó a Kieran antes de decir más, sabia que darle tanta información de golpe, además aprovechó para acercarse a él y pasar la compresa húmeda por su rostro, como si relevara a Nana, dando un suspiro-
    -Después de todo lo ocurrido en el resort, resultaba obvio que [K4zuha] tendría tantas preguntas que empezaban a marearla no solo a ella sino a todos, muchas preguntas que le costó un poco de trabajo comenzar a responder, porque, se sentía a algo tan fundamental que nunca pensó que era algo que tuviera que explicarle a alguien alguna vez En el ambiente natural al que ella los había llevado a ambos, que por suerte resultaba necesariamente pacífico para un momento así, empezó a explicar- Cuando digo depender de él, me refiero a mi padre... escapé de mi casa con ayuda de Nana porque estaba harta de vivir encerrada. Mi familia es... podemos decir que es importante y que mi apellido me da responsabilidades y expectativas que yo nunca pedí, me sentía asfixiada así que huí de casa al mundo humano, donde estabas tú, y después conocí a [forever.tainted] ahí. -Comenzó por lo más fácil, antes de seguir hablando, Nana apareció con un par de camisas holgadas y pants suaves y cómodos para ambas, con una cara de pocos amigos que expresaba un "vístanse por el amor de Dios"- (?) Somos Aelorianos, pertenecemos a Nwitta, que es donde estamos ahora, este mundo que existe en paralelo con el plano que habitan los seres humanos... lo que viste, los portales, la gente desapareciendo, lo que Kieran hizo... e incluso antes de eso, lo que sucedió en el subterráneo, todo eso es debido a la magia que poseemos. -Asintió ya vestida como niña decente (??)- Así que sí, tú también puedes hacerlo... y como ya intuiste tu pérdida de memoria tiene que ver con esto... -Observó a Kieran antes de decir más, sabia que darle tanta información de golpe, además aprovechó para acercarse a él y pasar la compresa húmeda por su rostro, como si relevara a Nana, dando un suspiro-
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  • •Las crónicas de Fenrir Queen•

    KAEL VIREON — ORIGEN

    “El niño que aprendió a romper”

    Antes de que nombres como Fenrir Queen o Yrus alteraran el equilibrio del universo, hubo una guerra. No fue una guerra cualquiera, sino una invasión que desgarró mundos enteros. El cielo se abría como si fuera frágil, la tierra se partía bajo fuerzas imposibles y civilizaciones completas desaparecían sin dejar rastro. En medio de ese caos, donde la destrucción era ley, un niño sobrevivía.

    Herido, abandonado y al borde de la muerte, Kael yacía en una cueva oculta entre montañas devastadas. Su respiración era débil, irregular, y sus heridas no eran normales; no solo estaba roto por fuera, algo en su interior ya mostraba señales de inestabilidad, como si la propia realidad rechazara su existencia.

    Fue allí donde lo encontró una niña. Fenrir, aún joven e inocente, sin comprender la magnitud de la guerra ni el papel que su propia familia jugaba en ella, solo vio a alguien que iba a morir… y decidió que no podía permitirlo. Se acercó lentamente, se arrodilló a su lado y apoyó sus manos sobre la herida. No sabía usar su poder, no lo controlaba, ni siquiera entendía lo que hacía, pero lo intentó. Su energía, pura e inestable, comenzó a fluir de forma torpe y desigual. La curación no fue inmediata ni perfecta; fue lenta, dolorosa, incompleta… pero constante.

    Pasaron días, y esos días se convirtieron en semanas. Fenrir regresaba cada jornada a la cueva, llevándole agua, comida y algo que Kael ya no tenía: compañía. Al principio él apenas reaccionaba, pero con el tiempo empezó a abrir los ojos más seguido, a observarla en silencio, a escucharla. Luego a responder. Poco a poco, sin darse cuenta, dejó de estar completamente solo.

    Una tarde, mientras la luz se colaba débilmente por la entrada de la cueva, ambos estaban sentados en silencio.

    —¿Siempre hablas tanto? —murmuró Kael, con la voz aún débil.

    Fenrir lo miró, sorprendida… y luego sonrió levemente.

    —¿Siempre eres tan serio?

    Kael desvió la mirada.

    —No.

    —Pues deberías —respondió ella, apoyando el mentón sobre sus rodillas—. Si no hablas, todo se vuelve más aburrido.

    —No creo que este lugar pueda ser más aburrido.

    Fenrir soltó una pequeña risa.

    —Entonces tendré que esforzarme más.

    Hubo un breve silencio, pero esta vez no era incómodo.

    —¿Cómo te llamas? —preguntó ella.

    Kael tardó unos segundos en responder.

    —Kael.

    —Kael… —repitió ella, como si probara el nombre—. Suena bien.

    —¿Y tú?

    —Fenrir.

    Kael frunció ligeramente el ceño.

    —Es un nombre raro.

    —El tuyo también —respondió ella sin dudar.

    Por un momento, ambos se miraron… y una ligera sonrisa apareció en el rostro de Kael.

    —Supongo que estamos igual.

    Días después, el ambiente ya no era tan tenso. Kael podía sentarse sin dificultad, y Fenrir seguía llegando cada día con la misma constancia.

    —¿Qué hay fuera? —preguntó Kael un día, mirando hacia la entrada.

    Fenrir dudó.

    —Cosas… malas.

    —¿Guerra?

    Ella bajó la mirada.

    —Creo que sí.

    Kael guardó silencio unos segundos.

    —¿Tienes miedo?

    Fenrir negó lentamente.

    —No… pero tampoco me gusta.

    —A mí tampoco.

    Ella lo miró con curiosidad.

    —Entonces, cuando todo termine… ¿qué harás?

    Kael pensó por un momento.

    —No lo sé… supongo que volver a casa.

    Fenrir sonrió suavemente.

    —Entonces asegúrate de llegar.

    Kael la observó en silencio, como si quisiera decir algo más, pero no lo hizo.

    —¿Y tú? —preguntó finalmente.

    Fenrir levantó la vista hacia el exterior.

    —Creo que… tengo que irme a algún lugar.

    —¿Volverás?

    Ella no respondió de inmediato.

    —…sí.

    Pero en su mirada había duda.

    Pasaron más días. Momentos simples, pequeñas conversaciones, silencios compartidos. Durante ese breve periodo, la guerra dejó de existir para ellos. Eran solo dos niños, construyendo un refugio en medio del fin del mundo.

    Hasta que un día, Fenrir dejó de venir.

    Kael despertó completamente recuperado, solo en la cueva que había sido su refugio. Esperó. Un día, luego otro, y otro más, pero Fenrir no regresó. Finalmente salió al exterior… y el mundo real lo golpeó sin piedad. Su hogar había desaparecido. Todo estaba destruido. El aire era denso, cargado de muerte, y los cuerpos cubrían el suelo como un recordatorio silencioso de lo ocurrido. Los pocos sobrevivientes tenían miradas vacías, rotas. Sus padres… ya no estaban.

    Fue entonces cuando, en la distancia, algo captó su atención. Una nave se elevaba lentamente, abandonando aquel mundo destruido. En ella viajaban los responsables, aquellos que habían causado la guerra, aquellos que lo habían arrebatado todo. Y entre ellos… estaba Fenrir. De pie, sin mirar atrás, marchándose junto a quienes habían provocado la masacre.

    No hubo gritos, ni lágrimas, ni desesperación visible. Solo una comprensión silenciosa, distorsionada y profunda. Sus manos temblaron levemente, y por primera vez el aire a su alrededor se quebró. Una pequeña grieta apareció, casi imperceptible, como si la realidad misma no pudiera sostener lo que estaba naciendo dentro de él. En ese instante, Kael entendió el mundo a su manera, una forma fría y definitiva que marcaría su destino para siempre.

    Ese momento no dio origen a un monstruo ni a un villano. Dio origen a algo mucho más peligroso: alguien que percibía la realidad como algo defectuoso, algo inherentemente roto. Desde ese día, Kael Vireon dejó de ver el mundo como algo estable y comenzó a entenderlo como algo que podía quebrarse, distorsionarse y corregirse. Porque en lo más profundo de su ser, una verdad quedó grabada para siempre: todo lo que existe puede romperse, incluso aquello que una vez te salvó.
    •Las crónicas de Fenrir Queen• 🔥 KAEL VIREON — ORIGEN “El niño que aprendió a romper” Antes de que nombres como Fenrir Queen o Yrus alteraran el equilibrio del universo, hubo una guerra. No fue una guerra cualquiera, sino una invasión que desgarró mundos enteros. El cielo se abría como si fuera frágil, la tierra se partía bajo fuerzas imposibles y civilizaciones completas desaparecían sin dejar rastro. En medio de ese caos, donde la destrucción era ley, un niño sobrevivía. Herido, abandonado y al borde de la muerte, Kael yacía en una cueva oculta entre montañas devastadas. Su respiración era débil, irregular, y sus heridas no eran normales; no solo estaba roto por fuera, algo en su interior ya mostraba señales de inestabilidad, como si la propia realidad rechazara su existencia. Fue allí donde lo encontró una niña. Fenrir, aún joven e inocente, sin comprender la magnitud de la guerra ni el papel que su propia familia jugaba en ella, solo vio a alguien que iba a morir… y decidió que no podía permitirlo. Se acercó lentamente, se arrodilló a su lado y apoyó sus manos sobre la herida. No sabía usar su poder, no lo controlaba, ni siquiera entendía lo que hacía, pero lo intentó. Su energía, pura e inestable, comenzó a fluir de forma torpe y desigual. La curación no fue inmediata ni perfecta; fue lenta, dolorosa, incompleta… pero constante. Pasaron días, y esos días se convirtieron en semanas. Fenrir regresaba cada jornada a la cueva, llevándole agua, comida y algo que Kael ya no tenía: compañía. Al principio él apenas reaccionaba, pero con el tiempo empezó a abrir los ojos más seguido, a observarla en silencio, a escucharla. Luego a responder. Poco a poco, sin darse cuenta, dejó de estar completamente solo. Una tarde, mientras la luz se colaba débilmente por la entrada de la cueva, ambos estaban sentados en silencio. —¿Siempre hablas tanto? —murmuró Kael, con la voz aún débil. Fenrir lo miró, sorprendida… y luego sonrió levemente. —¿Siempre eres tan serio? Kael desvió la mirada. —No. —Pues deberías —respondió ella, apoyando el mentón sobre sus rodillas—. Si no hablas, todo se vuelve más aburrido. —No creo que este lugar pueda ser más aburrido. Fenrir soltó una pequeña risa. —Entonces tendré que esforzarme más. Hubo un breve silencio, pero esta vez no era incómodo. —¿Cómo te llamas? —preguntó ella. Kael tardó unos segundos en responder. —Kael. —Kael… —repitió ella, como si probara el nombre—. Suena bien. —¿Y tú? —Fenrir. Kael frunció ligeramente el ceño. —Es un nombre raro. —El tuyo también —respondió ella sin dudar. Por un momento, ambos se miraron… y una ligera sonrisa apareció en el rostro de Kael. —Supongo que estamos igual. Días después, el ambiente ya no era tan tenso. Kael podía sentarse sin dificultad, y Fenrir seguía llegando cada día con la misma constancia. —¿Qué hay fuera? —preguntó Kael un día, mirando hacia la entrada. Fenrir dudó. —Cosas… malas. —¿Guerra? Ella bajó la mirada. —Creo que sí. Kael guardó silencio unos segundos. —¿Tienes miedo? Fenrir negó lentamente. —No… pero tampoco me gusta. —A mí tampoco. Ella lo miró con curiosidad. —Entonces, cuando todo termine… ¿qué harás? Kael pensó por un momento. —No lo sé… supongo que volver a casa. Fenrir sonrió suavemente. —Entonces asegúrate de llegar. Kael la observó en silencio, como si quisiera decir algo más, pero no lo hizo. —¿Y tú? —preguntó finalmente. Fenrir levantó la vista hacia el exterior. —Creo que… tengo que irme a algún lugar. —¿Volverás? Ella no respondió de inmediato. —…sí. Pero en su mirada había duda. Pasaron más días. Momentos simples, pequeñas conversaciones, silencios compartidos. Durante ese breve periodo, la guerra dejó de existir para ellos. Eran solo dos niños, construyendo un refugio en medio del fin del mundo. Hasta que un día, Fenrir dejó de venir. Kael despertó completamente recuperado, solo en la cueva que había sido su refugio. Esperó. Un día, luego otro, y otro más, pero Fenrir no regresó. Finalmente salió al exterior… y el mundo real lo golpeó sin piedad. Su hogar había desaparecido. Todo estaba destruido. El aire era denso, cargado de muerte, y los cuerpos cubrían el suelo como un recordatorio silencioso de lo ocurrido. Los pocos sobrevivientes tenían miradas vacías, rotas. Sus padres… ya no estaban. Fue entonces cuando, en la distancia, algo captó su atención. Una nave se elevaba lentamente, abandonando aquel mundo destruido. En ella viajaban los responsables, aquellos que habían causado la guerra, aquellos que lo habían arrebatado todo. Y entre ellos… estaba Fenrir. De pie, sin mirar atrás, marchándose junto a quienes habían provocado la masacre. No hubo gritos, ni lágrimas, ni desesperación visible. Solo una comprensión silenciosa, distorsionada y profunda. Sus manos temblaron levemente, y por primera vez el aire a su alrededor se quebró. Una pequeña grieta apareció, casi imperceptible, como si la realidad misma no pudiera sostener lo que estaba naciendo dentro de él. En ese instante, Kael entendió el mundo a su manera, una forma fría y definitiva que marcaría su destino para siempre. Ese momento no dio origen a un monstruo ni a un villano. Dio origen a algo mucho más peligroso: alguien que percibía la realidad como algo defectuoso, algo inherentemente roto. Desde ese día, Kael Vireon dejó de ver el mundo como algo estable y comenzó a entenderlo como algo que podía quebrarse, distorsionarse y corregirse. Porque en lo más profundo de su ser, una verdad quedó grabada para siempre: todo lo que existe puede romperse, incluso aquello que una vez te salvó.
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  • *estando algo aburrida, frente a un espejo comenzaría a cambiar los estilos de mi cabello, por medio de un hechizo recién aprendido más que nada para ver cuál me quedaría mejor*

    Hm cuál le gustaría a el

    *Riendo un poco al darme cuenta que estaría pensando en él*

    Si me emocionó, va a pasar algo estoy segura, cada que soy medianamente feliz pasa algo
    *estando algo aburrida, frente a un espejo comenzaría a cambiar los estilos de mi cabello, por medio de un hechizo recién aprendido más que nada para ver cuál me quedaría mejor* Hm cuál le gustaría a el *Riendo un poco al darme cuenta que estaría pensando en él* Si me emocionó, va a pasar algo estoy segura, cada que soy medianamente feliz pasa algo
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  • Felicidades mortal, lograste alcanzar mis aposentos... Puedo darte todo lo que tú corazón frágil desee con el costo de tu insignificante alma... Habla mortal, que es lo que deseas?...
    Felicidades mortal, lograste alcanzar mis aposentos... Puedo darte todo lo que tú corazón frágil desee con el costo de tu insignificante alma... Habla mortal, que es lo que deseas?...
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  • Te estoy mirando a través del cristal,
    No se cuanto tiempo ha pasado.

    Oh Dios lo siento como siempre,
    Pero nadie alguna vez te ha dicho que siempre se siente como "en casa",
    Sentado completamente solo dentro de tu cabeza.

    ¿Cómo te sientes? esa es la pregunta, pero olvidé, que tu no esperas una respuesta fácil.

    Cuando algo como un alma nace y se dobla como muñecos de papel de pequeñas notas.
    Tu no esperas un poco de esperanza,
    Y mientras tu estas fuera mirando hacia adentro.
    Describiendo lo que ves,
    Recuerda que eso que ves fijamente soy yo.


    https://youtu.be/vAGtkWGpD_Y?si=BVaA5VdrkcpdRnDa
    Te estoy mirando a través del cristal, No se cuanto tiempo ha pasado. Oh Dios lo siento como siempre, Pero nadie alguna vez te ha dicho que siempre se siente como "en casa", Sentado completamente solo dentro de tu cabeza. ¿Cómo te sientes? esa es la pregunta, pero olvidé, que tu no esperas una respuesta fácil. Cuando algo como un alma nace y se dobla como muñecos de papel de pequeñas notas. Tu no esperas un poco de esperanza, Y mientras tu estas fuera mirando hacia adentro. Describiendo lo que ves, Recuerda que eso que ves fijamente soy yo. https://youtu.be/vAGtkWGpD_Y?si=BVaA5VdrkcpdRnDa
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  • – Si, Fantasma, no me mires así, el cliente insistió en que me quedara con una copia de la foto, lo sé, no sale muy bien... Pero el que tiene que estar contento es el que me la pidió no el que sale así que... Además, ya no sé puede quejar.

    Danniel suspiró y le lanzó la fotografía a su perro. El husky empezó a mordisquearla.

    – Está claro que la fotografía no es lo mío.
    – Si, Fantasma, no me mires así, el cliente insistió en que me quedara con una copia de la foto, lo sé, no sale muy bien... Pero el que tiene que estar contento es el que me la pidió no el que sale así que... Además, ya no sé puede quejar. Danniel suspiró y le lanzó la fotografía a su perro. El husky empezó a mordisquearla. – Está claro que la fotografía no es lo mío.
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  • 𝗜𝗻𝘀𝘁𝗮𝗴𝗿𝗮𝗺 𝗣𝗼𝘀𝘁 « @.KotoneOfficial

    Shinjiro Aragaki no me gusta esconder lo maravilloso que es mi hombre.
    ‍ ‍ ‍‍ ‍
    ︎──────────────────
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    𝗜𝗻𝘀𝘁𝗮𝗴𝗿𝗮𝗺 𝗣𝗼𝘀𝘁 « @.KotoneOfficial [Diamon_cx] no me gusta esconder lo maravilloso que es mi hombre. ‍ ‍ ‍‍ ‍ ︎────────────────── ︎≡ ↴ ⌂ ⌕ ⊞ ♡
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