• ──── Todos guardamos secretos. Algunos son más sencillos de guardar que otros; la vez que tú y un amigo hicieron trampa durante una prueba importante, cuando te comiste la última rebanada de pastel que quedaba, y fingiste no haberla visto, mientras aun te limpiabas las migajas de las manos. La carta escondida en lo más profundo de un cajón o esa información que prometiste guardar hasta que la renta por existir en este mundo finalmente llegue a su fin. Y luego están los que te carcomen por dentro, porque sabes que todos los sacrificios que hiciste para proteger a quienes quieres terminarán afectándolos de una u otra forma. ¿Cómo se supone que alguien puede vivir tranquilo con eso? —observó sus manos desprovistas de la ilusión con la que normalmente las cubría, tal y cómo eran en realidad: con las puntas de los dedos oscurecidas, como si hubieran sido consumidas, devoradas poco a poco por el vacío de las estrellas—. Algún día tendré que revelar lo que hice, y cuando eso ocurra... no sé que es lo que va a pasar. ¿Podré soportar que se me mire como si fuera un monstruo?
    ──── Todos guardamos secretos. Algunos son más sencillos de guardar que otros; la vez que tú y un amigo hicieron trampa durante una prueba importante, cuando te comiste la última rebanada de pastel que quedaba, y fingiste no haberla visto, mientras aun te limpiabas las migajas de las manos. La carta escondida en lo más profundo de un cajón o esa información que prometiste guardar hasta que la renta por existir en este mundo finalmente llegue a su fin. Y luego están los que te carcomen por dentro, porque sabes que todos los sacrificios que hiciste para proteger a quienes quieres terminarán afectándolos de una u otra forma. ¿Cómo se supone que alguien puede vivir tranquilo con eso? —observó sus manos desprovistas de la ilusión con la que normalmente las cubría, tal y cómo eran en realidad: con las puntas de los dedos oscurecidas, como si hubieran sido consumidas, devoradas poco a poco por el vacío de las estrellas—. Algún día tendré que revelar lo que hice, y cuando eso ocurra... no sé que es lo que va a pasar. ¿Podré soportar que se me mire como si fuera un monstruo?
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  • LAS PACES.

    En un lugar montañoso, Judith esperaría la llegada de alguien que su versión corrupta enfrentó, esta quizá podría ser la oportunidad de que tanto ella cómo Aikaterine y quizá el Consejo, hagan las paces, incluso, la versión normal de Judith tenga la oportunidad de conocerla y dialogar con ella, el objetivo tal vez sería dejar de lado todo lo que su versión corrupta ocasionó, y que no la vean cómo una enemiga, sino que también, en alguien más con quién confíar, aunque está demasiado difícil, y Judith es consciente de ello.

    Aikaterine Ouro
    LAS PACES. En un lugar montañoso, Judith esperaría la llegada de alguien que su versión corrupta enfrentó, esta quizá podría ser la oportunidad de que tanto ella cómo Aikaterine y quizá el Consejo, hagan las paces, incluso, la versión normal de Judith tenga la oportunidad de conocerla y dialogar con ella, el objetivo tal vez sería dejar de lado todo lo que su versión corrupta ocasionó, y que no la vean cómo una enemiga, sino que también, en alguien más con quién confíar, aunque está demasiado difícil, y Judith es consciente de ello. [Mercenary1x]
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  • 𝑨 𝒏𝒆𝒘 𝒃𝒆𝒈𝒊𝒏𝒏𝒊𝒏𝒈
    Fandom OC
    Categoría Slice of Life
    Seis meses.
    Había pasado medio año desde... La vez que la vió.
    Y para ser franco consigo mismo, siquiera la había recordado con la frecuencia de su "yo" de hacía años.
    La búsqueda de empleo, las salidas con sus amigos y las actividades con su pareja le habían consumido tiempo suficiente como para no detenerse a pensar en nada más que el presente.

    Pero hoy, en las vías del metro, rumbo su destino recordó la noche dónde se había encontrado con Alex.
    ¿Casualidad o destino? La pregunta que en momentos le hacía sobrepensar en el momento. Distrayendo su mente de la inquietud que tenía ahora.
    Su nuevo reto.
    Un trabajo lejos de casa.

    Con su padre había iniciado pequeños emprendimientos para cubrir sus necesidades, pero sabía que debía aspirar a más.
    Las cosas de la adultez le hacían pensar en su futuro, para su suerte, encontró un departamento que estaba reclutando a personal.

    Al llegar al edificio, se vio rodeado de personas que al igual que él parecían nuevos. Algunos iban nerviosos, otros con la calma de quién ha planeado horas durante el espejo su llegada, y luego estaban personas cómo Haruki, perdidos en sus pensamientos, imaginando cómo será esa nueva etapa, sí serían capaces de dar la talla.

    Eventualmente fueron entrando, guiándose por algunos trabajadores que parecían llevar ahí desde que abrió la sucursal. La sala de espera era grande, con asientos largos y de matices grises adornando las esquinas de plantas en macetas, haciendo una especie de "U" de manera que todos quedaran frente la vista de recepción.

    Su teléfono vibró. Era su pareja, mensajes de ánimo acompañado de fotos de su día.
    Él sonrió, pero de inmediato se presentó un hombre quién se paró en frente de todos; al parecer era encargado del departamento de recursos humanos, anunciando que en breve se haría presente un grupo que los llevaría hasta las oficinas.
    No tuvo ni tiempo de responder el teléfono; lo guardó tan pronto escuchaba pasos acercándose por uno de los pasillos.
    Seis meses. Había pasado medio año desde... La vez que la vió. Y para ser franco consigo mismo, siquiera la había recordado con la frecuencia de su "yo" de hacía años. La búsqueda de empleo, las salidas con sus amigos y las actividades con su pareja le habían consumido tiempo suficiente como para no detenerse a pensar en nada más que el presente. Pero hoy, en las vías del metro, rumbo su destino recordó la noche dónde se había encontrado con Alex. ¿Casualidad o destino? La pregunta que en momentos le hacía sobrepensar en el momento. Distrayendo su mente de la inquietud que tenía ahora. Su nuevo reto. Un trabajo lejos de casa. Con su padre había iniciado pequeños emprendimientos para cubrir sus necesidades, pero sabía que debía aspirar a más. Las cosas de la adultez le hacían pensar en su futuro, para su suerte, encontró un departamento que estaba reclutando a personal. Al llegar al edificio, se vio rodeado de personas que al igual que él parecían nuevos. Algunos iban nerviosos, otros con la calma de quién ha planeado horas durante el espejo su llegada, y luego estaban personas cómo Haruki, perdidos en sus pensamientos, imaginando cómo será esa nueva etapa, sí serían capaces de dar la talla. Eventualmente fueron entrando, guiándose por algunos trabajadores que parecían llevar ahí desde que abrió la sucursal. La sala de espera era grande, con asientos largos y de matices grises adornando las esquinas de plantas en macetas, haciendo una especie de "U" de manera que todos quedaran frente la vista de recepción. Su teléfono vibró. Era su pareja, mensajes de ánimo acompañado de fotos de su día. Él sonrió, pero de inmediato se presentó un hombre quién se paró en frente de todos; al parecer era encargado del departamento de recursos humanos, anunciando que en breve se haría presente un grupo que los llevaría hasta las oficinas. No tuvo ni tiempo de responder el teléfono; lo guardó tan pronto escuchaba pasos acercándose por uno de los pasillos.
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  • Que esperas para venir? Estoy muy solita aquí ><
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  • Por lo menos unos minutos , antes de nada y de paz antes de que esto se vaya mal
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Hace ya mucho tiempo existieron una raza de seres con un poder inconmensurable, estos vivían sin dañar a nadie en lo basto del mundo de los dioses, pues estos pertenecían a los reinos de las divinidades por su majestuosidad y poder, el nombre de estos seres mitológicos es "Dragónes", aquellos únicos capaces de ser distinguidos de cualquier otra bestia en el mundo divino, estos vivieron durante cientos de años protegiendo aquel lugar donde vivían. Por otro lado, había una diosa que no estaba de acuerdo con que semejantes bestias salvajes "Según ella" vivieran allí, sus palabras fueron: — "¿Que harán cuando se revelen contra nosotros?, a medida que sigan aumentando en número se les será más fácil adueñarse de este lugar por su orgullo inamovible" — Por alguna razón desconocida aquella entidad odiaba a los dragones, los despreciaba en silencio, no soportaba su presencia cerca de ella, a sus ojos solo eran animales sin uso de razón que en algún momento se revelarían solo por ser territoriales como cualquier otra bestia cualquiera. Estas palabras no eran del agrado de los dioses del lugar causando con el tiempo que sus palabras fueran tomadas como blasfemias por hacia sus protectores, con el tiempo sus palabras eran cada vez más ignoradas hasta el punto de parecer más bien una diosa renegada, este desden y rechazo solo aumento el resentimiento hacia los dioses del lugar hasta el punto en que por su mente paso asesinar a uno de ellos, su idea era que al matar a un dragón los demás dragones perderían el control al sentir la traición y comenzarían un ataque en contra de los dioses provocando que los mismos dioses se vieran obligados a extingirlos por completo, la inmadurez de aquella diosa renegada no le dejó ver qué su plan tenía un enorme fallo en su contra, esto se debía a qué sus deseos de acabar con los dragones parecía más bien una obsesión...

    Pasaron algunos días pensando en "Quien debería ser el primer dragón muerto" Hasta que dio con aquel dragón que era de uno de los dioses más influyentes en ese lugar divino, fue aquel que se encargo de cada arquitectura del enorme palacio donde vivían, aquel que hace miles de años creo una conexión entre el mundo terrestre y su mundo divino para poder repartir bendiciones con la idea de ayudar, sin duda un gran apoyo para para la tierra y los cielos, este dios llamado Kairu tenía a dos dragones hermanos en su poder, eran parte de su familia desde que nacieron, eran figuras imponentes con pelaje rojo vinotinto con apariencia elegante pero poderosa, estos eran macho y hembra cada uno, el nombre del dragón que protegía las puertas de dónde se hospedaba Kairu era Rihona, más alto y formido que su hermanan Nidia que era más elegante y quién escoltaba a su dios en sus viajes, allá donde fuera este señor brillaba por su dragona y su hogar respetado por su dragón. Aquella diosa, Reika apunto a asesinar al dragón Rihona para cuándo Kairu saliera de viaje, paso el tiempo y efectivamente el viaje se dio, aquel señor salió con su dragonesa en un largo viaje.
    —Esta es la oportunidad perfecta, al regresar solo encontrará un gran baño de sangre sin remedio... — Pensó en voz baja Reika, con el pasar de dos dias de haberse ido Kairu, el asesinato de Rihona ocurrió en el anochecer, su rugido retumbó en todo el lugar y los dioses fueron a observar que estaba ocurriendo, pero ya era demasiado tarde, al acercarse y revisar el cuerpo este parecía tener una herida causada por una lanza o algo parecido que atravesó su cráneo causando su muerte al instante, este hecho era bastante extraño pues el dragón que protegía las puertas de los cielos nunca aviso de algún intruso, así que lo mas probable es que fuera alguien del lugar, además Rihona tenía un fuerte sentido del olfato, podría oler a kilómetros a cualquier intruso aún estando profundamente dormido este se levantaría a proteger su lugar, así que... ¿Porque no murió sin luchar?... No tardaron mucho en pensar lo obvio, efectivamente era alguien que ya era residente del lugar divino, además era alguien con quién Rihona estaba familiarizado y por eso jamás se espero tal traición, por lo tanto había tan solo un sospechoso, mejor dicho "Una" sospechosa.

    Pasaron los días y Kairu regreso junto con Nidia, este se sintió extrañado por el silencio de las personas en el lugar y tantos dragones reunidos, —¿Que sucede aquí?— Pregunto Kairu para luego recibir la respuesta... —Señor... Lamentamos informarle que su dragón Rihona a sido asesinado... Pero al menos ya tenemos al culpable, estuvimos esperando su regreso para que usted mismo decida que es lo que debemos hacer con la diosa Reika—
    Al escuchar esta noticia el feroz rugido de la hermana del dragón asesinado se desencadenó junto con un acercamiento forzado por su irá hacia donde se encontraba la culpable en el centro del palacio destrozando parte del lugar, esta imagen causó un brillo en los ojos de la asesina
    —¿Lo ven?... ¡¡SON BESTIAS!!, ¡¡¿QUE HARAS?!!, ¡¡NOS MATARÁS A TODOS, ¿VERDAD?!!—
    Nidia escucho su voz y se centro solo en ella, Reika estaba indefensa, vigilada, atrapada, y la irá y dolor de la dragonesa estaban siendo soportados pero la impotencia estaba por quebrarse para volverse un baño de sangre pero de quien causó todo...
    —¡BASTA!— Dice Kairu alzando su mano... Veía las lágrimas recorrer el perfil de aquella dragón compartiendo su sentimiento, pero si acababa con su vida le estaría dando la razón... Y quebraria el voto con los dioses de no agredirlos sinó protegerlos... Así que por respeto a su maestro, Nidia se mantuvo en un solo lugar.

    Kairu se acercó a aquella obsesionada enfermiza y tomo una decisión muy piadosa para algo que se debía pagar con la misma moneda según la visión de Nidia. Este dios desterró a Reika a una ciudad en la tierra, una ciudad completamente muerta en donde no existían habitantes y ni siquiera la luz del sol se dignaba a iluminar, era un lugar muy amplio, pero devastado y solitario además de serle puesto en su espalda un sello sumamente doloroso para que no pudiera usar sus poderes divinos, sin embargo, aún con ese castigo Nidia sabía que nada hará que su hermano regrese a la vida, ese castigo solo se podía pagar con la muerte...


    — [Al pasar de unas semanas] —

    La dragonesa se sentía realmente sola, aún con el cariño de su maestro esta sentía que le faltaba su otra mitad, ese dolor no podía ser superado con tan solo pensar que aquella renegada sigue con vida, con la capacidad de viajar o encontrar a quien la apoye como si nunca hubiera pasado nada, ¿Y que pasaría si lograba deshacer el sello para luego hacer lo que quisiera?... Estos pensamientos invadían la mente de la dragón día tras día.
    En una noche tiempo después de aquel suceso, Nidia se acercó a la puerta del reino de los cielos, allí se comunicó con los dragones que resguardaban está misma puerta, sabían que al irse ella su señor quedaría sin dragones, pero entendían su pesar... Estos dragones decidieron darle paso a la salida del mundo divino y con el tiempo comenzarían su ausencia protegiendo a su señor y con el tiempo otorgándole otro protector, Kairu sufrirá su partida, pero sabrá entender...

    [Al bajar de los cielos...]

    Nidia no tardó mucho tiempo para captar la presencia sellada de la renegada, sin embargo desde el cielo veía la apariencia de los que en el plano terrenal vivían y está tomo su forma, una mujer pelirroja con una armadura que reflejaba su coraza con cuernos y cola draconica, con esta forma Nidia podía pasar desapercibida entre los humanos y demihumanos mientras se encaminaba a donde se encontraba su objetivo.

    A Nidia le tomo solo un día para llegar a aquella ciudad devastada puesto a que sus alas nunca perdieron su fuerza original, su velocidad era más rápida que el mismo sonido, Nidia en su forma demihumana veía la gran torre supuestamente abandonada en frente si con una mirada decisiva, sabía que allí se encontraba a quien vino a castigar, camino un largo trecho por lo extensa que era la ciudad devastada, fue paso a paso para ir recordando cada palabra, cada momento, cada recuerdo que no se repetirá jamás.

    Mientras, la Raika escuchaba pasos acercandose lentamente —¿Alguien vino aquí?— pensó con esperanzas de qué tal vez alguien la guíe a dónde haya población, comida, etc... Pero en tan solo un segundo la puerta de madera podrida que estaba enfrente de si fue destruida.
    —¡¿Que?...— Exclamo Raika del susto viendo a una mujer frente a ella — Me calma que aún sigas en buen estado después de aquel momento... Eres lo que necesito para que mi mente y la de mi hermano descansen — Dijo la pelirroja acercándose lentamente — ¡Hermano!... ¿Tu eres?... — Pregunto Reika asustada viendo como su muerte de acercaba paso a paso, el anterior de la habitación era oscuro y monocromático por la luz que entraba por lo que debió haber sido una ventana hace ya muchos años, el piso se quebraba ligeramente mientras más cerca estaba la dragonesa en con su apariencia humana pero intimidante como un dragón en su forma original. — ¡¡Espera...!!, ¡¡DETENTE ALLI...!!, ¡¡TAL VEZ YA NO SEA UNA DIOSA, PERO SI ME QUITAS ESTE SELLO PODRE DARTE LO QUE DESEES, LO QUE QUIERAS!! —
    Después de escuchar estas palabras, Nidia se detuvo en seco en frente, su rostro no mostraba ninguna expresión, está accedió a quitarle el sello, agradecida y aliviada, Reika se dio la vuelta para que aquel sello fuera removido, para que esto fuera exitoso, Nidia renuncio a su forma de dragón completa como pago para poder quitar el sello y efectivamente los poderes de Reika comenzaban a regresar — ¡¡JAJAJAJA, SI, POR FIN, PODRÉ DESHACERME DE ESTA MISERABLE VIDA!!.

    Nidia coloco su mano en el hombro de Reika ya recuperada de sus poderes y solo dijo una cosa
    — Bien, con esto será justo lo que pasara, mi orgullo tal y como le llamas no me dejaría sentirme satisfecha con esto —

    La dragón sabía que la diosa no cumpliría con su palabra —Bien, imagino que lo que deseas es estar al lado de tu hermano, tranquila, será rápido ese deseo —

    En ese preciso momento el combate ya había empezado, Reina dejo salir gran parte de su energía como una onda de choque que destruiría la habitación en la torre donde estaban estando ahora las dos en el aire viendo quien atacara primero, Reika creo una enorme espada de su propia energía divina para luego arremeter contra la dragón, sin embargo, Nidia esquiva con facilidad, aún sin tener arma la dragonesa no mostraba ninguna expresión de desventaja o miedo, desde el aire se aproxima el ataque de Nidia ahora, una enorme bola de fuego carmesi que es disparada a gran velocidad, el campo estaba hecho para esta batalla, pues ya estaba completamente destruido como si llamara al mismo caos, aunque esté era más bien un asunto de venganza y respeto, dos ideales opuestos en un mismo lugar con motivos diferentes de enfrentarse pero con un mismo desenlace, arrebatar la vida de su oponente o morir, está misma mentalidad de todo o nada es lo que implica a usar un 100% de sus habilidades por lo que Reika corta aquella esfera de fuego de dragón, pero justo detrás venía a gran velocidad cortante incluso para el viento la dragona que solo necesitaba un ataque certero...

    — ¡¡MALDI...!! —

    Las palabras de la diosa fueron interrumpidas al sentir como su respiración se cortaba por el fuerte apretón de mano de Nidia quien la tenía en el aire sujetada, sus garras se clavaron en el cuello de Reika para inutilizar cualquier intento de escape, al menor intento de huir su cuello quedaría desgarrado con tan solo una mano.

    — No podías soportar que una "Bestia" tuviera más poder que tú, una diosa, tu envidia marco tu destino — Dijo la dragonesa con una última pregunta y está fue: "¿Cuáles serán tus últimas palabras?", a lo que Reika respondió: — Vamos... En ti... Debe haber también algo de ambición... ¿No hay algo que... Quieras...? —

    Nidia apretó su mano con un cierre respondiendo su pregunta pero está vez con un tono de irá que llevaba mucho tiempo acumulado: — ¡¡QUIERO QUE MUERAS!! —Fueron sus palabras al apretar el cuello de su oponente con una fuerza brutal dejando escapar aquel recentimiento y dolor en un solo movimiento separando la cabeza del cuerpo de Reika... En el aire se veía como un cadáver caía en dos partes mientras la espesa sangre caía marcando en campo de batalla, en la mano de la dragón yacía la sangre de aquella que mato a su hermano y con eso por fin descansaría en paz Rihona y sentiría que habría cumplido Nidia.

    Aún después de un momento, Nidia seguía en el aire cabizbaja, casi como si no estuviera allí, por su mente sabía lo que había pasado, no solo había matado a una diosa para que su hermano fuera vengado, algo más se encontraba en ese desenlace...

    "He renunciado a mi forma de dragón porque fue manchada por romper el juramento que le hice a mi maestro... Jure jamás agredir a un dios... Así que mi penitencia será vivir en este destierro, tomaré el castigo de la renegada, lo que sea con tal de que mi hermano... Mi otra mitad... Descanse en paz..."

    Estás fueron sus últimas palabras en este combate, ahora había quedado sin norte, pero con su mente libre, también sin poder retornar, pero con el poder de sobrevivir, y sin poder transformarse en su forma bestia, pero con la misma fuera y poder como si lo estuviera con sus rasgos que la caracterizan como uno, sus alas para volar más allá del destino, su cola serpeteante y sus cuernos que son más una corona de fortaleza.


    CAP 1: FIN
    Hace ya mucho tiempo existieron una raza de seres con un poder inconmensurable, estos vivían sin dañar a nadie en lo basto del mundo de los dioses, pues estos pertenecían a los reinos de las divinidades por su majestuosidad y poder, el nombre de estos seres mitológicos es "Dragónes", aquellos únicos capaces de ser distinguidos de cualquier otra bestia en el mundo divino, estos vivieron durante cientos de años protegiendo aquel lugar donde vivían. Por otro lado, había una diosa que no estaba de acuerdo con que semejantes bestias salvajes "Según ella" vivieran allí, sus palabras fueron: — "¿Que harán cuando se revelen contra nosotros?, a medida que sigan aumentando en número se les será más fácil adueñarse de este lugar por su orgullo inamovible" — Por alguna razón desconocida aquella entidad odiaba a los dragones, los despreciaba en silencio, no soportaba su presencia cerca de ella, a sus ojos solo eran animales sin uso de razón que en algún momento se revelarían solo por ser territoriales como cualquier otra bestia cualquiera. Estas palabras no eran del agrado de los dioses del lugar causando con el tiempo que sus palabras fueran tomadas como blasfemias por hacia sus protectores, con el tiempo sus palabras eran cada vez más ignoradas hasta el punto de parecer más bien una diosa renegada, este desden y rechazo solo aumento el resentimiento hacia los dioses del lugar hasta el punto en que por su mente paso asesinar a uno de ellos, su idea era que al matar a un dragón los demás dragones perderían el control al sentir la traición y comenzarían un ataque en contra de los dioses provocando que los mismos dioses se vieran obligados a extingirlos por completo, la inmadurez de aquella diosa renegada no le dejó ver qué su plan tenía un enorme fallo en su contra, esto se debía a qué sus deseos de acabar con los dragones parecía más bien una obsesión... Pasaron algunos días pensando en "Quien debería ser el primer dragón muerto" Hasta que dio con aquel dragón que era de uno de los dioses más influyentes en ese lugar divino, fue aquel que se encargo de cada arquitectura del enorme palacio donde vivían, aquel que hace miles de años creo una conexión entre el mundo terrestre y su mundo divino para poder repartir bendiciones con la idea de ayudar, sin duda un gran apoyo para para la tierra y los cielos, este dios llamado Kairu tenía a dos dragones hermanos en su poder, eran parte de su familia desde que nacieron, eran figuras imponentes con pelaje rojo vinotinto con apariencia elegante pero poderosa, estos eran macho y hembra cada uno, el nombre del dragón que protegía las puertas de dónde se hospedaba Kairu era Rihona, más alto y formido que su hermanan Nidia que era más elegante y quién escoltaba a su dios en sus viajes, allá donde fuera este señor brillaba por su dragona y su hogar respetado por su dragón. Aquella diosa, Reika apunto a asesinar al dragón Rihona para cuándo Kairu saliera de viaje, paso el tiempo y efectivamente el viaje se dio, aquel señor salió con su dragonesa en un largo viaje. —Esta es la oportunidad perfecta, al regresar solo encontrará un gran baño de sangre sin remedio... — Pensó en voz baja Reika, con el pasar de dos dias de haberse ido Kairu, el asesinato de Rihona ocurrió en el anochecer, su rugido retumbó en todo el lugar y los dioses fueron a observar que estaba ocurriendo, pero ya era demasiado tarde, al acercarse y revisar el cuerpo este parecía tener una herida causada por una lanza o algo parecido que atravesó su cráneo causando su muerte al instante, este hecho era bastante extraño pues el dragón que protegía las puertas de los cielos nunca aviso de algún intruso, así que lo mas probable es que fuera alguien del lugar, además Rihona tenía un fuerte sentido del olfato, podría oler a kilómetros a cualquier intruso aún estando profundamente dormido este se levantaría a proteger su lugar, así que... ¿Porque no murió sin luchar?... No tardaron mucho en pensar lo obvio, efectivamente era alguien que ya era residente del lugar divino, además era alguien con quién Rihona estaba familiarizado y por eso jamás se espero tal traición, por lo tanto había tan solo un sospechoso, mejor dicho "Una" sospechosa. Pasaron los días y Kairu regreso junto con Nidia, este se sintió extrañado por el silencio de las personas en el lugar y tantos dragones reunidos, —¿Que sucede aquí?— Pregunto Kairu para luego recibir la respuesta... —Señor... Lamentamos informarle que su dragón Rihona a sido asesinado... Pero al menos ya tenemos al culpable, estuvimos esperando su regreso para que usted mismo decida que es lo que debemos hacer con la diosa Reika— Al escuchar esta noticia el feroz rugido de la hermana del dragón asesinado se desencadenó junto con un acercamiento forzado por su irá hacia donde se encontraba la culpable en el centro del palacio destrozando parte del lugar, esta imagen causó un brillo en los ojos de la asesina —¿Lo ven?... ¡¡SON BESTIAS!!, ¡¡¿QUE HARAS?!!, ¡¡NOS MATARÁS A TODOS, ¿VERDAD?!!— Nidia escucho su voz y se centro solo en ella, Reika estaba indefensa, vigilada, atrapada, y la irá y dolor de la dragonesa estaban siendo soportados pero la impotencia estaba por quebrarse para volverse un baño de sangre pero de quien causó todo... —¡BASTA!— Dice Kairu alzando su mano... Veía las lágrimas recorrer el perfil de aquella dragón compartiendo su sentimiento, pero si acababa con su vida le estaría dando la razón... Y quebraria el voto con los dioses de no agredirlos sinó protegerlos... Así que por respeto a su maestro, Nidia se mantuvo en un solo lugar. Kairu se acercó a aquella obsesionada enfermiza y tomo una decisión muy piadosa para algo que se debía pagar con la misma moneda según la visión de Nidia. Este dios desterró a Reika a una ciudad en la tierra, una ciudad completamente muerta en donde no existían habitantes y ni siquiera la luz del sol se dignaba a iluminar, era un lugar muy amplio, pero devastado y solitario además de serle puesto en su espalda un sello sumamente doloroso para que no pudiera usar sus poderes divinos, sin embargo, aún con ese castigo Nidia sabía que nada hará que su hermano regrese a la vida, ese castigo solo se podía pagar con la muerte... — [Al pasar de unas semanas] — La dragonesa se sentía realmente sola, aún con el cariño de su maestro esta sentía que le faltaba su otra mitad, ese dolor no podía ser superado con tan solo pensar que aquella renegada sigue con vida, con la capacidad de viajar o encontrar a quien la apoye como si nunca hubiera pasado nada, ¿Y que pasaría si lograba deshacer el sello para luego hacer lo que quisiera?... Estos pensamientos invadían la mente de la dragón día tras día. En una noche tiempo después de aquel suceso, Nidia se acercó a la puerta del reino de los cielos, allí se comunicó con los dragones que resguardaban está misma puerta, sabían que al irse ella su señor quedaría sin dragones, pero entendían su pesar... Estos dragones decidieron darle paso a la salida del mundo divino y con el tiempo comenzarían su ausencia protegiendo a su señor y con el tiempo otorgándole otro protector, Kairu sufrirá su partida, pero sabrá entender... [Al bajar de los cielos...] Nidia no tardó mucho tiempo para captar la presencia sellada de la renegada, sin embargo desde el cielo veía la apariencia de los que en el plano terrenal vivían y está tomo su forma, una mujer pelirroja con una armadura que reflejaba su coraza con cuernos y cola draconica, con esta forma Nidia podía pasar desapercibida entre los humanos y demihumanos mientras se encaminaba a donde se encontraba su objetivo. A Nidia le tomo solo un día para llegar a aquella ciudad devastada puesto a que sus alas nunca perdieron su fuerza original, su velocidad era más rápida que el mismo sonido, Nidia en su forma demihumana veía la gran torre supuestamente abandonada en frente si con una mirada decisiva, sabía que allí se encontraba a quien vino a castigar, camino un largo trecho por lo extensa que era la ciudad devastada, fue paso a paso para ir recordando cada palabra, cada momento, cada recuerdo que no se repetirá jamás. Mientras, la Raika escuchaba pasos acercandose lentamente —¿Alguien vino aquí?— pensó con esperanzas de qué tal vez alguien la guíe a dónde haya población, comida, etc... Pero en tan solo un segundo la puerta de madera podrida que estaba enfrente de si fue destruida. —¡¿Que?...— Exclamo Raika del susto viendo a una mujer frente a ella — Me calma que aún sigas en buen estado después de aquel momento... Eres lo que necesito para que mi mente y la de mi hermano descansen — Dijo la pelirroja acercándose lentamente — ¡Hermano!... ¿Tu eres?... — Pregunto Reika asustada viendo como su muerte de acercaba paso a paso, el anterior de la habitación era oscuro y monocromático por la luz que entraba por lo que debió haber sido una ventana hace ya muchos años, el piso se quebraba ligeramente mientras más cerca estaba la dragonesa en con su apariencia humana pero intimidante como un dragón en su forma original. — ¡¡Espera...!!, ¡¡DETENTE ALLI...!!, ¡¡TAL VEZ YA NO SEA UNA DIOSA, PERO SI ME QUITAS ESTE SELLO PODRE DARTE LO QUE DESEES, LO QUE QUIERAS!! — Después de escuchar estas palabras, Nidia se detuvo en seco en frente, su rostro no mostraba ninguna expresión, está accedió a quitarle el sello, agradecida y aliviada, Reika se dio la vuelta para que aquel sello fuera removido, para que esto fuera exitoso, Nidia renuncio a su forma de dragón completa como pago para poder quitar el sello y efectivamente los poderes de Reika comenzaban a regresar — ¡¡JAJAJAJA, SI, POR FIN, PODRÉ DESHACERME DE ESTA MISERABLE VIDA!!. Nidia coloco su mano en el hombro de Reika ya recuperada de sus poderes y solo dijo una cosa — Bien, con esto será justo lo que pasara, mi orgullo tal y como le llamas no me dejaría sentirme satisfecha con esto — La dragón sabía que la diosa no cumpliría con su palabra —Bien, imagino que lo que deseas es estar al lado de tu hermano, tranquila, será rápido ese deseo — En ese preciso momento el combate ya había empezado, Reina dejo salir gran parte de su energía como una onda de choque que destruiría la habitación en la torre donde estaban estando ahora las dos en el aire viendo quien atacara primero, Reika creo una enorme espada de su propia energía divina para luego arremeter contra la dragón, sin embargo, Nidia esquiva con facilidad, aún sin tener arma la dragonesa no mostraba ninguna expresión de desventaja o miedo, desde el aire se aproxima el ataque de Nidia ahora, una enorme bola de fuego carmesi que es disparada a gran velocidad, el campo estaba hecho para esta batalla, pues ya estaba completamente destruido como si llamara al mismo caos, aunque esté era más bien un asunto de venganza y respeto, dos ideales opuestos en un mismo lugar con motivos diferentes de enfrentarse pero con un mismo desenlace, arrebatar la vida de su oponente o morir, está misma mentalidad de todo o nada es lo que implica a usar un 100% de sus habilidades por lo que Reika corta aquella esfera de fuego de dragón, pero justo detrás venía a gran velocidad cortante incluso para el viento la dragona que solo necesitaba un ataque certero... — ¡¡MALDI...!! — Las palabras de la diosa fueron interrumpidas al sentir como su respiración se cortaba por el fuerte apretón de mano de Nidia quien la tenía en el aire sujetada, sus garras se clavaron en el cuello de Reika para inutilizar cualquier intento de escape, al menor intento de huir su cuello quedaría desgarrado con tan solo una mano. — No podías soportar que una "Bestia" tuviera más poder que tú, una diosa, tu envidia marco tu destino — Dijo la dragonesa con una última pregunta y está fue: "¿Cuáles serán tus últimas palabras?", a lo que Reika respondió: — Vamos... En ti... Debe haber también algo de ambición... ¿No hay algo que... Quieras...? — Nidia apretó su mano con un cierre respondiendo su pregunta pero está vez con un tono de irá que llevaba mucho tiempo acumulado: — ¡¡QUIERO QUE MUERAS!! —Fueron sus palabras al apretar el cuello de su oponente con una fuerza brutal dejando escapar aquel recentimiento y dolor en un solo movimiento separando la cabeza del cuerpo de Reika... En el aire se veía como un cadáver caía en dos partes mientras la espesa sangre caía marcando en campo de batalla, en la mano de la dragón yacía la sangre de aquella que mato a su hermano y con eso por fin descansaría en paz Rihona y sentiría que habría cumplido Nidia. Aún después de un momento, Nidia seguía en el aire cabizbaja, casi como si no estuviera allí, por su mente sabía lo que había pasado, no solo había matado a una diosa para que su hermano fuera vengado, algo más se encontraba en ese desenlace... "He renunciado a mi forma de dragón porque fue manchada por romper el juramento que le hice a mi maestro... Jure jamás agredir a un dios... Así que mi penitencia será vivir en este destierro, tomaré el castigo de la renegada, lo que sea con tal de que mi hermano... Mi otra mitad... Descanse en paz..." Estás fueron sus últimas palabras en este combate, ahora había quedado sin norte, pero con su mente libre, también sin poder retornar, pero con el poder de sobrevivir, y sin poder transformarse en su forma bestia, pero con la misma fuera y poder como si lo estuviera con sus rasgos que la caracterizan como uno, sus alas para volar más allá del destino, su cola serpeteante y sus cuernos que son más una corona de fortaleza. CAP 1: FIN
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  • [En un día de vagabundeo y patrullaje cualquiera mientras Owen continuaba el entrenamiento de sus habilidades espectrales. Algo le hace dirigirse en una dirección específica. Percibe "algo". Desciende a las líneas del metro y encuentra una suerte de "fisura en la realidad"]

    +Observo la extraña grieta* -¿Uh?. ¿Que es esto?. *Intento tocarle con la mano. "Algo sucede" al tener contacto con mis dedos. La grieta empieza a cerrarse y...* -¿Que rayos fue eso?. Ni idea. Mejor salgo de aquí. *Trato de atravesar una pared y choco con esta* -Ouch... Dolió... Espera... ¿Dolió? *Compruebo mi cuerpo y este ha perdido su aura espectral. Luciendo casi vivo* -¿Que acaba de ocurrir?. *Menciono en voz alta confudido. Las personas del metrotren me observan con curiosidad*
    [En un día de vagabundeo y patrullaje cualquiera mientras Owen continuaba el entrenamiento de sus habilidades espectrales. Algo le hace dirigirse en una dirección específica. Percibe "algo". Desciende a las líneas del metro y encuentra una suerte de "fisura en la realidad"] +Observo la extraña grieta* -¿Uh?. ¿Que es esto?. *Intento tocarle con la mano. "Algo sucede" al tener contacto con mis dedos. La grieta empieza a cerrarse y...* -¿Que rayos fue eso?. Ni idea. Mejor salgo de aquí. *Trato de atravesar una pared y choco con esta* -Ouch... Dolió... Espera... ¿Dolió? *Compruebo mi cuerpo y este ha perdido su aura espectral. Luciendo casi vivo* -¿Que acaba de ocurrir?. *Menciono en voz alta confudido. Las personas del metrotren me observan con curiosidad*
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  • 〔ᴹᴼᴺᴼᴿᴼᴸ〕
    ᵀᵉᵐᵃ ˢᵉⁿˢⁱᵇˡᵉ, ᵈᵉᵖʳᵉˢⁱóⁿ, ˢᵘⁱᶜⁱᵈⁱᵒ.



    El humo del cigarrillo se elevaba con una lentitud casi tortuosa y sin sentido. El tiempo se había ralentizado ahí dentro, en su cuarto. Con la ventana cerrada, el aroma del tabaco se intensificaba cada vez más, pero ella ya no lo sentía. Hacía unos minutos que dejó de sentir nada.

    Hubo una discusión en donde ella terminó llorando, de nuevo, y su tío simplemente la dejó por su cuenta tras dar un portazo a la puerta principal. Sola, como lo usual, pero sus pensamientos ya no se quedaban tranquilos, iban a lugares oscuros.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    𝑶𝒉, 𝑰 𝒄𝒂𝒏'𝒕 𝒍𝒆𝒂𝒗𝒆, 𝒃𝒖𝒕 𝑰 𝒄𝒂𝒏'𝒕 𝒃𝒆 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒊𝒔 𝒑𝒍𝒂𝒄𝒆
    𝑻𝒉𝒊𝒔 𝒎𝒖𝒔𝒕 𝒂𝒍𝒍 𝒃𝒆 𝒂𝒏 𝒊𝒍𝒍𝒖𝒔𝒊𝒐𝒏, 𝒔𝒌𝒊𝒑𝒑𝒊𝒏𝒈 𝒇𝒓𝒂𝒎𝒆𝒔
    𝒀𝒆𝒂𝒓𝒔 𝒐𝒇 𝒍𝒊𝒗𝒊𝒏𝒈 𝒘𝒊𝒕𝒉 𝒂 𝒄𝒐𝒍𝒅 𝒂𝒏𝒅 𝒆𝒎𝒑𝒕𝒚 𝒔𝒑𝒂𝒄𝒆
    𝑨𝒏𝒅 𝒊𝒕 𝒉𝒂𝒖𝒏𝒕𝒔 𝒎𝒆 𝒆𝒗𝒆𝒓𝒚 𝒕𝒊𝒎𝒆 𝑰 𝒕𝒉𝒊𝒏𝒌 𝑰'𝒎 𝒔𝒂𝒇𝒆
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Seguía sin gustarle el fumar, pero era lo único que hacía que dejara de temblar, de estar ansiosa y que todo empeorara. La nicotina hacía su trabajo por ahora, pero se preguntaba cuánto tiempo tomaría hasta que tuviera que fumar cada vez más hasta que sus pulmones se convirtieran en humo únicamente.

    Recostada en su cama, miraba hacia una de las esquinas del cuarto. Una mancha negra se expandía lentamente. Se veía como grasa cayendo desde el cielorraso por las paredes, pero también se ampliaba hacia las costados, como si tuviera vida propia. Y tal vez la tenía. Hacía minutos que un ojo de color púrpura la estaba observando. Nada más, solo mirándola fijo en silencio, parecía estar esperando algo.

    —¿Qué debo hacer? —preguntó a la nada, o a lo que la estuviera escuchando—. Estoy cansada... de él... de ustedes... de mí.

    El cigarrillo se movía con levedad mientras su boca articulaba cada palabra. Las cenizas caían de a poco sobre las sábanas.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    𝑫𝒐 𝒚𝒐𝒖 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒍𝒐𝒗𝒆?
    𝑰 𝒌𝒏𝒐𝒘 𝑰 𝒅𝒐𝒏'𝒕
    𝑾𝒊𝒕𝒉 𝒏𝒐 𝒐𝒏𝒆 𝒕𝒐 𝒉𝒐𝒍𝒅
    𝑫𝒐 𝒚𝒐𝒖 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒍𝒐𝒗𝒆, 𝒍𝒐𝒗𝒆, 𝒍𝒐𝒗𝒆?
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    —...Sí. Es en vano seguir intentando. —su vista se dirigió hacia el cajón de su mesa de noche. Se arrastró apenas en la cama antes de extender el brazo y alcanzar a abrir el cajón. Rebuscó con lentitud antes de sacar el objeto que guardaba por si acaso.

    Con el pulgar deslizó la perilla hacía arriba, de a poco revelando la cuchilla de acero inoxidable.

    —Es la única forma para que él reaccione. Solo si termino en el hospital me presta atención... —las lágrimas se formaron de nuevo, pero no cayeron— pero dura tan poco... Estoy cansada.

    Agachó la cabeza, apoyando el costado de la misma en su brazo izquierdo, el cigarrillo quedó olvidado en la sábana a la cual empezó a quemar de a poco.

    —Y no puedo desaparecer sin más... Lo intento y nada funciona. ¿Entonces qué? No tengo a nadie. Si quiero hablar... no puedo... porque estoy mal de la cabeza. —la mano le empezó a temblar incluso antes de acercar la cuchilla a su muñeca.

    La cosa en la esquina se movió como quien ajusta más el ángulo para ver mejor, al parecer estaba esperando ese momento.

    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
    𝑫𝒐 𝒚𝒐𝒖 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒍𝒐𝒗𝒆?
    𝑾𝒉𝒆𝒏 𝒚𝒐𝒖'𝒓𝒆 𝒂𝒍𝒐𝒏𝒆
    𝑫𝒐 𝒚𝒐𝒖 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒂𝒕 𝒂𝒍𝒍?
    𝑫𝒐 𝒚𝒐𝒖 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒍𝒐𝒗𝒆, 𝒍𝒐𝒗𝒆, 𝒍𝒐𝒗𝒆?
    𝑫𝒐 𝒚𝒐𝒖 𝒇𝒆𝒆𝒍—?
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    Quería deslizarla, hacerlo con tanta fuerza que cortara músculo también, no solo piel. Llevar a venas, tendones, ligamentos.

    Y es ahí cuando más sola se sentía. Quería ayuda. No de médicos, no de gente que la veía con frialdad o como si fuera una más. Quería ayuda de alguien cercano, que la viera de verdad, como familia, como una amistad real.

    𝗡𝗼 𝘁𝗲𝗻í𝗮 𝗻𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗲𝘀𝗼。
    〔ᴹᴼᴺᴼᴿᴼᴸ〕 ᵀᵉᵐᵃ ˢᵉⁿˢⁱᵇˡᵉ, ᵈᵉᵖʳᵉˢⁱóⁿ, ˢᵘⁱᶜⁱᵈⁱᵒ. El humo del cigarrillo se elevaba con una lentitud casi tortuosa y sin sentido. El tiempo se había ralentizado ahí dentro, en su cuarto. Con la ventana cerrada, el aroma del tabaco se intensificaba cada vez más, pero ella ya no lo sentía. Hacía unos minutos que dejó de sentir nada. Hubo una discusión en donde ella terminó llorando, de nuevo, y su tío simplemente la dejó por su cuenta tras dar un portazo a la puerta principal. Sola, como lo usual, pero sus pensamientos ya no se quedaban tranquilos, iban a lugares oscuros. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 𝑶𝒉, 𝑰 𝒄𝒂𝒏'𝒕 𝒍𝒆𝒂𝒗𝒆, 𝒃𝒖𝒕 𝑰 𝒄𝒂𝒏'𝒕 𝒃𝒆 𝒊𝒏 𝒕𝒉𝒊𝒔 𝒑𝒍𝒂𝒄𝒆 𝑻𝒉𝒊𝒔 𝒎𝒖𝒔𝒕 𝒂𝒍𝒍 𝒃𝒆 𝒂𝒏 𝒊𝒍𝒍𝒖𝒔𝒊𝒐𝒏, 𝒔𝒌𝒊𝒑𝒑𝒊𝒏𝒈 𝒇𝒓𝒂𝒎𝒆𝒔 𝒀𝒆𝒂𝒓𝒔 𝒐𝒇 𝒍𝒊𝒗𝒊𝒏𝒈 𝒘𝒊𝒕𝒉 𝒂 𝒄𝒐𝒍𝒅 𝒂𝒏𝒅 𝒆𝒎𝒑𝒕𝒚 𝒔𝒑𝒂𝒄𝒆 𝑨𝒏𝒅 𝒊𝒕 𝒉𝒂𝒖𝒏𝒕𝒔 𝒎𝒆 𝒆𝒗𝒆𝒓𝒚 𝒕𝒊𝒎𝒆 𝑰 𝒕𝒉𝒊𝒏𝒌 𝑰'𝒎 𝒔𝒂𝒇𝒆 ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ Seguía sin gustarle el fumar, pero era lo único que hacía que dejara de temblar, de estar ansiosa y que todo empeorara. La nicotina hacía su trabajo por ahora, pero se preguntaba cuánto tiempo tomaría hasta que tuviera que fumar cada vez más hasta que sus pulmones se convirtieran en humo únicamente. Recostada en su cama, miraba hacia una de las esquinas del cuarto. Una mancha negra se expandía lentamente. Se veía como grasa cayendo desde el cielorraso por las paredes, pero también se ampliaba hacia las costados, como si tuviera vida propia. Y tal vez la tenía. Hacía minutos que un ojo de color púrpura la estaba observando. Nada más, solo mirándola fijo en silencio, parecía estar esperando algo. —¿Qué debo hacer? —preguntó a la nada, o a lo que la estuviera escuchando—. Estoy cansada... de él... de ustedes... de mí. El cigarrillo se movía con levedad mientras su boca articulaba cada palabra. Las cenizas caían de a poco sobre las sábanas. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 𝑫𝒐 𝒚𝒐𝒖 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒍𝒐𝒗𝒆? 𝑰 𝒌𝒏𝒐𝒘 𝑰 𝒅𝒐𝒏'𝒕 𝑾𝒊𝒕𝒉 𝒏𝒐 𝒐𝒏𝒆 𝒕𝒐 𝒉𝒐𝒍𝒅 𝑫𝒐 𝒚𝒐𝒖 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒍𝒐𝒗𝒆, 𝒍𝒐𝒗𝒆, 𝒍𝒐𝒗𝒆? ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ —...Sí. Es en vano seguir intentando. —su vista se dirigió hacia el cajón de su mesa de noche. Se arrastró apenas en la cama antes de extender el brazo y alcanzar a abrir el cajón. Rebuscó con lentitud antes de sacar el objeto que guardaba por si acaso. Con el pulgar deslizó la perilla hacía arriba, de a poco revelando la cuchilla de acero inoxidable. —Es la única forma para que él reaccione. Solo si termino en el hospital me presta atención... —las lágrimas se formaron de nuevo, pero no cayeron— pero dura tan poco... Estoy cansada. Agachó la cabeza, apoyando el costado de la misma en su brazo izquierdo, el cigarrillo quedó olvidado en la sábana a la cual empezó a quemar de a poco. —Y no puedo desaparecer sin más... Lo intento y nada funciona. ¿Entonces qué? No tengo a nadie. Si quiero hablar... no puedo... porque estoy mal de la cabeza. —la mano le empezó a temblar incluso antes de acercar la cuchilla a su muñeca. La cosa en la esquina se movió como quien ajusta más el ángulo para ver mejor, al parecer estaba esperando ese momento. ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ 𝑫𝒐 𝒚𝒐𝒖 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒍𝒐𝒗𝒆? 𝑾𝒉𝒆𝒏 𝒚𝒐𝒖'𝒓𝒆 𝒂𝒍𝒐𝒏𝒆 𝑫𝒐 𝒚𝒐𝒖 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒂𝒕 𝒂𝒍𝒍? 𝑫𝒐 𝒚𝒐𝒖 𝒇𝒆𝒆𝒍 𝒍𝒐𝒗𝒆, 𝒍𝒐𝒗𝒆, 𝒍𝒐𝒗𝒆? 𝑫𝒐 𝒚𝒐𝒖 𝒇𝒆𝒆𝒍—? ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━ Quería deslizarla, hacerlo con tanta fuerza que cortara músculo también, no solo piel. Llevar a venas, tendones, ligamentos. Y es ahí cuando más sola se sentía. Quería ayuda. No de médicos, no de gente que la veía con frialdad o como si fuera una más. Quería ayuda de alguien cercano, que la viera de verdad, como familia, como una amistad real. 𝗡𝗼 𝘁𝗲𝗻í𝗮 𝗻𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗲𝘀𝗼。
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  • "La primera marcha."
    Fandom Roleplay Literario.
    Categoría Acción
    -La ciudad latia con la fuerza de miles de vidas al mismo tiempo. Las avenidas rebosaban movimiento, peatones cruzando entre semaforos, ejecutivos saliendo de edificios de cristal con el telefono aun en la mano, vendedores ambulantes llamando clientes desde las esquinas, cafeterias llenas de voces mezcladas con el aroma a cafe recien hecho, tiendas abiertas iluminando las veredas con escaparates brillantes. El sonido de motores, bocinas, conversaciones y musica urbana se elevaba entre las fachadas de los grandes edificios. Todo avanzaba como siempre. Como cualquier otro dia, Nadie imaginaba que, bajo sus propios pies, algo antiguo aguardaba su momento-

    -La primera señal fue leve, un temblor casi imperceptible que hizo vibrar los vidrios de los edificios y mover apenas el agua dentro de los vasos sobre las mesas. Algunos se detuvieron por un segundo. Otros levantaron la vista confundidos. Pensaron en una explosion lejana. Un accidente. Una obra subterranea. Nada mas, pero el suelo volvio a estremecerse... esta vez.. con violencia. El Asfalto crujio como si se quebrara desde sus entrañas. Grietas enormes comenzaron a abrirse a lo largo de la avenida principal, extendiendose entre autos detenidos, semaforos y veredas. El concreto exploto hacia arriba levantando polvo, piedras y fragmentos de pavimento mientras los vehiculos eran empujados hacia los costados y las alarmas empezaban a sonar una tras otra. el Panico se propago mas rapido que el ruido. La gente corrio sin entender que estaba ocurriendo-

    -Desde el centro de aquella ruptura emergieron dos estructuras imposibles. Colosales, dos puertas lapidales se elevaron desde las profundidades como si el mundo las hubiera ocultado durante siglos y finalmente hubiera decidido devolverlas a la superficie. Eran gigantescas, tan altas que parecian tocar los primeros pisos de los edificios cercanos. Oscuras, erosionadas, cubiertas por simbolos tallados que nadie podia comprender. Sus relieves mostraban criaturas deformes, escenas de guerra, montañas de cadaveres y figuras antiguas consumidas por el Tiempo. La Piedra parecia viva, como si respirara bajo el polvo. Como si hubiera despertado por fin.-

    -La Multitud quedo paralizada entre el miedo y la fascinacion, algunos grababan con sus telefonos desde la distancia. Otros gritaban buscando escapar. Muchos simplemente observaban, incapaces de comprender lo que tenian delante. Entonces aquellas puertas comenzaron a abrirse....Lentamente. Con un sonido grave y monstruoso, a medida que se separaban, una oscuridad absoluta aparecio detras de ellas. No habia Luz. No habia Fondo, Solo un vacio profundo, inmovil.. como una herida abierta hacia otro mundo, y de aquella oscuridad... comenzaron a salir.-

    -Primero fueron pequeñas figuras corriendo entre el humo, decenas, luego cientos.. Goblins encorvados y deformes invadieron la calle chillando como animales salvaje, trepando vehiculos volcados, saltando sobre techos y rompiendo escaparates con garras sucias y dientes afilados. Detras de estos molestos goblins, llegaron los Orcos. Masivos, Brutales, armados con acero enegrecido, hachas desproporcionadas y martillos de guerra manchados por antiguas batallas. Sus pasos hacian vibrar el suelo mientras avanzaban destruyendo todo a su alrededor, masacrando a los pobres ilusos que no comprendian el peligro en el que se encontraban, sangre y viseras, miedo y horror. Ghouls arrastrandose entre cuerpos caidos como bestias hambrientas, Vampiros moviendose entre el humo y las sombras con velocidad imposible. Demonios de cuernos inmensos, piel ennegrecida y ojos encendidos como brasas descendiendo sobre la ciudad con una calma aterradora. Una marea de criaturas nacidas de pesadillas comenzo a extenderse por las calles, devorando el centro urbano bajo sangre, fuego y desesperacion-

    -Los gritos llenaron la avenida, las vidrieras estallaban, los autos chocaban intentando escapar. las sirenas comenzaron a sonar desde todas direcciones. El humo subio cubriendo las alturas mientras las luces de la ciudad se mesclaban con incendios nacidos en cada esquina. El concreto moderno se convirtio en un campo de guerra, lo cotidiano desaparecio en segundos. Solo quedo Terror, pero entonces la horda se detuvo. Como Obedeciendo una orden Silenciosa-

    -Los goblins retrocedieron hacia los costados, los Orcos clavaron sus armas contra el suelo, los Demonios inclinaron la Cabeza,Grandes Wyverns sobrevolaban los cielos, derribando helicopteros y aviones que pasaban cerca de las puertas, Los Vampiros se deslizaron hacia la penumbra dejando el centro despejado. Todas aquellas criaturas abrieron un camino inmenso desde las puertas hasta el corazon de la avenida destruida. Un corredor de ruina y Humo, una clara bienvenida, Porque alguien mas estaba por llegar-

    -Desde el interior del Portal resono una respiracion monstruosa. Pesada, profunda.. Despues un rugido que atraveso la ciudad como una onda de choque, haciendo vibrar ventanas a kilometros de distancia. Luego el sonido de Garras contra Piedra, Pezuñas golpeando el suelo y finalmente la silueta aparecio entre la oscuridad-

    -Una Gigantesca Quimera cruzo las puertas envuelta en Humo Negro, Era una Bestia imposible, una bestia mitica de cuentos de hadas, su cuerpo mezclaba musculos salvajes, garras enormes, cuernos retorcidos y colmillos capaces de partir acero. Sus ojos brillaban como fuego vivo. Cada Paso destruia el asfalto bajo sus patas mientras avanzaba hacia la avenida principal dejando marcas profundas en la ciudad, y sobre ella.. Venia el. Vharkhul Braknak, El ogro.-

    -Desde lo Alto de su quimera contemplo humanos corriendo entre vehiculos abandonados, edificios ardiendo, criaturas extendiendose por las calles como una enfermedad viva.. y en medio de todo ello permanecio inmovil, como un Rey entrando en su reino, como una calamidad antigua regresando a un mundo que lo habia olvidado, la invasion habia comenzado, ese mundo seria suyo, el ogro extendio su brazo en el aire y dijo como un Orden-

    "ARRASEN CON TODA LA VIDA EN ESTE MUNDO! NO SE DETENGAN! NO RETROCEDAN! CONQUISTEN! DESTRUYAN! DEBOREN!"

    -Y asi, todos esas criaturas que habian guardado silencio, comenzaron a gritar al unisono el nombre de su rey, Vharkhul Braknak, para luego comenzaron la invasion-
    -La ciudad latia con la fuerza de miles de vidas al mismo tiempo. Las avenidas rebosaban movimiento, peatones cruzando entre semaforos, ejecutivos saliendo de edificios de cristal con el telefono aun en la mano, vendedores ambulantes llamando clientes desde las esquinas, cafeterias llenas de voces mezcladas con el aroma a cafe recien hecho, tiendas abiertas iluminando las veredas con escaparates brillantes. El sonido de motores, bocinas, conversaciones y musica urbana se elevaba entre las fachadas de los grandes edificios. Todo avanzaba como siempre. Como cualquier otro dia, Nadie imaginaba que, bajo sus propios pies, algo antiguo aguardaba su momento- -La primera señal fue leve, un temblor casi imperceptible que hizo vibrar los vidrios de los edificios y mover apenas el agua dentro de los vasos sobre las mesas. Algunos se detuvieron por un segundo. Otros levantaron la vista confundidos. Pensaron en una explosion lejana. Un accidente. Una obra subterranea. Nada mas, pero el suelo volvio a estremecerse... esta vez.. con violencia. El Asfalto crujio como si se quebrara desde sus entrañas. Grietas enormes comenzaron a abrirse a lo largo de la avenida principal, extendiendose entre autos detenidos, semaforos y veredas. El concreto exploto hacia arriba levantando polvo, piedras y fragmentos de pavimento mientras los vehiculos eran empujados hacia los costados y las alarmas empezaban a sonar una tras otra. el Panico se propago mas rapido que el ruido. La gente corrio sin entender que estaba ocurriendo- -Desde el centro de aquella ruptura emergieron dos estructuras imposibles. Colosales, dos puertas lapidales se elevaron desde las profundidades como si el mundo las hubiera ocultado durante siglos y finalmente hubiera decidido devolverlas a la superficie. Eran gigantescas, tan altas que parecian tocar los primeros pisos de los edificios cercanos. Oscuras, erosionadas, cubiertas por simbolos tallados que nadie podia comprender. Sus relieves mostraban criaturas deformes, escenas de guerra, montañas de cadaveres y figuras antiguas consumidas por el Tiempo. La Piedra parecia viva, como si respirara bajo el polvo. Como si hubiera despertado por fin.- -La Multitud quedo paralizada entre el miedo y la fascinacion, algunos grababan con sus telefonos desde la distancia. Otros gritaban buscando escapar. Muchos simplemente observaban, incapaces de comprender lo que tenian delante. Entonces aquellas puertas comenzaron a abrirse....Lentamente. Con un sonido grave y monstruoso, a medida que se separaban, una oscuridad absoluta aparecio detras de ellas. No habia Luz. No habia Fondo, Solo un vacio profundo, inmovil.. como una herida abierta hacia otro mundo, y de aquella oscuridad... comenzaron a salir.- -Primero fueron pequeñas figuras corriendo entre el humo, decenas, luego cientos.. Goblins encorvados y deformes invadieron la calle chillando como animales salvaje, trepando vehiculos volcados, saltando sobre techos y rompiendo escaparates con garras sucias y dientes afilados. Detras de estos molestos goblins, llegaron los Orcos. Masivos, Brutales, armados con acero enegrecido, hachas desproporcionadas y martillos de guerra manchados por antiguas batallas. Sus pasos hacian vibrar el suelo mientras avanzaban destruyendo todo a su alrededor, masacrando a los pobres ilusos que no comprendian el peligro en el que se encontraban, sangre y viseras, miedo y horror. Ghouls arrastrandose entre cuerpos caidos como bestias hambrientas, Vampiros moviendose entre el humo y las sombras con velocidad imposible. Demonios de cuernos inmensos, piel ennegrecida y ojos encendidos como brasas descendiendo sobre la ciudad con una calma aterradora. Una marea de criaturas nacidas de pesadillas comenzo a extenderse por las calles, devorando el centro urbano bajo sangre, fuego y desesperacion- -Los gritos llenaron la avenida, las vidrieras estallaban, los autos chocaban intentando escapar. las sirenas comenzaron a sonar desde todas direcciones. El humo subio cubriendo las alturas mientras las luces de la ciudad se mesclaban con incendios nacidos en cada esquina. El concreto moderno se convirtio en un campo de guerra, lo cotidiano desaparecio en segundos. Solo quedo Terror, pero entonces la horda se detuvo. Como Obedeciendo una orden Silenciosa- -Los goblins retrocedieron hacia los costados, los Orcos clavaron sus armas contra el suelo, los Demonios inclinaron la Cabeza,Grandes Wyverns sobrevolaban los cielos, derribando helicopteros y aviones que pasaban cerca de las puertas, Los Vampiros se deslizaron hacia la penumbra dejando el centro despejado. Todas aquellas criaturas abrieron un camino inmenso desde las puertas hasta el corazon de la avenida destruida. Un corredor de ruina y Humo, una clara bienvenida, Porque alguien mas estaba por llegar- -Desde el interior del Portal resono una respiracion monstruosa. Pesada, profunda.. Despues un rugido que atraveso la ciudad como una onda de choque, haciendo vibrar ventanas a kilometros de distancia. Luego el sonido de Garras contra Piedra, Pezuñas golpeando el suelo y finalmente la silueta aparecio entre la oscuridad- -Una Gigantesca Quimera cruzo las puertas envuelta en Humo Negro, Era una Bestia imposible, una bestia mitica de cuentos de hadas, su cuerpo mezclaba musculos salvajes, garras enormes, cuernos retorcidos y colmillos capaces de partir acero. Sus ojos brillaban como fuego vivo. Cada Paso destruia el asfalto bajo sus patas mientras avanzaba hacia la avenida principal dejando marcas profundas en la ciudad, y sobre ella.. Venia el. Vharkhul Braknak, El ogro.- -Desde lo Alto de su quimera contemplo humanos corriendo entre vehiculos abandonados, edificios ardiendo, criaturas extendiendose por las calles como una enfermedad viva.. y en medio de todo ello permanecio inmovil, como un Rey entrando en su reino, como una calamidad antigua regresando a un mundo que lo habia olvidado, la invasion habia comenzado, ese mundo seria suyo, el ogro extendio su brazo en el aire y dijo como un Orden- "ARRASEN CON TODA LA VIDA EN ESTE MUNDO! NO SE DETENGAN! NO RETROCEDAN! CONQUISTEN! DESTRUYAN! DEBOREN!" -Y asi, todos esas criaturas que habian guardado silencio, comenzaron a gritar al unisono el nombre de su rey, Vharkhul Braknak, para luego comenzaron la invasion-
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    10
    Estado
    Disponible
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  • Estaba de terrible humor. Ser llamada troglodita, descerebrada y demás insultos. Que ella no se buscó por supuesto. Sólo dijo un par de crueles verdades. (?)

    En fin. Como el hambre la pone de peor humor y no quiere tener un gesto odioso que ni ella misma se aguanta, quería comida. Comida grasienta y con mucha carne. Sabrosos triglicéridos y grasas trans para calmar su ira. (?)

    — Ah. . . Así está mejor. —

    Sonríe. Se le nota mucho más relajada después de varias mordidas y papitas. En la mesa de la hamburguesería, Kieran y Kazuha la acompañan. Así como Nicole Rendaia a quien habían "intercambiado" por Veyra,

    No sabe por qué exactamente, a decir verdad. No puso mucha atención por lo enojada que estaba. (?)

    — Bueno. . . ¿Y ahora qué? —

    Moja una papita en salsa de queso.

    — ¿Cómo vamos a cerrar esa grieta, Kieran? —

    Le pregunta directamente a él. Si él no sabe, entonces ni idea. (?)
    Estaba de terrible humor. Ser llamada troglodita, descerebrada y demás insultos. Que ella no se buscó por supuesto. Sólo dijo un par de crueles verdades. (?) En fin. Como el hambre la pone de peor humor y no quiere tener un gesto odioso que ni ella misma se aguanta, quería comida. Comida grasienta y con mucha carne. Sabrosos triglicéridos y grasas trans para calmar su ira. (?) — Ah. . . Así está mejor. — Sonríe. Se le nota mucho más relajada después de varias mordidas y papitas. En la mesa de la hamburguesería, [forever.tainted] y [K4zuha] la acompañan. Así como [vortex_emerald_pigeon_594] a quien habían "intercambiado" por Veyra, No sabe por qué exactamente, a decir verdad. No puso mucha atención por lo enojada que estaba. (?) — Bueno. . . ¿Y ahora qué? — Moja una papita en salsa de queso. — ¿Cómo vamos a cerrar esa grieta, Kieran? — Le pregunta directamente a él. Si él no sabe, entonces ni idea. (?)
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