• Dato curioso sobre los gatos (lo aprendió al dar un paseo por el mundo a la ausencia de su esclavo Jason Elaris ):

    hay gatos que pueden “predecir” cuando alguien va a morir o enfermar gravemente, porque detectan cambios químicos en el cuerpo
    Dato curioso sobre los gatos (lo aprendió al dar un paseo por el mundo a la ausencia de su esclavo [jay.elaris] ): hay gatos que pueden “predecir” cuando alguien va a morir o enfermar gravemente, porque detectan cambios químicos en el cuerpo 😶
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  • *acostada en la cama, pensando y enojada*

    No hay nada q odie más en esta vida que los mentirosos, aprovechados y oportunistas!!

    *Respiro profundamente con mucho enojo*

    Después que no tenemos sentimientos y que el corazón es de piedra!!
    *acostada en la cama, pensando y enojada* No hay nada q odie más en esta vida que los mentirosos, aprovechados y oportunistas!! *Respiro profundamente con mucho enojo* Después que no tenemos sentimientos y que el corazón es de piedra!!
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  • - Otro día...

    Se materializa fuera del cuerpo de Chroma, aun le duele la sierra circular que usaron contra el hombro derecho de Chroma, aun que con el vacío se ha curado pero aun persiste la incomodidad y la sensación de fibras musculares rotas si es increíblemente doloroso.

    - Al menos tienes una piel muy gruesa.
    - Otro día... Se materializa fuera del cuerpo de Chroma, aun le duele la sierra circular que usaron contra el hombro derecho de Chroma, aun que con el vacío se ha curado pero aun persiste la incomodidad y la sensación de fibras musculares rotas si es increíblemente doloroso. - Al menos tienes una piel muy gruesa.
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  • El viento mecía las ramas, las hojas temblaban como si de un escalofrío se tratase.

    La calma de la tarde fue interrumpida por un susurro, un sonido leve, casi imperceptible que llamaba.

    Detuvo su paso, algo no encajaba. No era fuerte, pero insistía. Un ligero temblor en sus dedos, su boca se sentía salada, como si hubiese probado el agua del mar. Entrecerró los ojos ajustando su visión.

    En el rincón de un jardín de lirios, un jardinero trasplantaba unas flores. Ese era el llamado, un sonido suave, casi como una súplica. Los lirios se mecían, inclinándose ligeramente en su dirección.

    Tragó saliva, sintiendo su boca seca, el gusto se volvió más persistente. Sus pies se movieron sin pensarlo, acudiendo al llamado. Se acercó al jardinero agachándose a su altura.

    Disculpe.- Anunció con voz baja.-Esas flores... están llorando. - Siguió, sin apartar su mirada de ellas. Pero el jardinero arqueó una ceja confundido por su comentario, una mezcla de duda y extrañeza.

    El silencio después de sus palabras se volvió viscoso.

    Abrió sus labios, buscando palabras que no encontraba.

    No, no es eso...- Expresó con torpeza, intentó explicarlo pero no pudo. Buscó una manera mucho más simple. Extendió los brazos en dirección a los lirios.

    Me las llevo.- Y sin decir mucho más el jardinero posó sobre ella el ramo.

    Las hojas de la planta respondieron al contacto rozando su piel como queriendo abrazarla, los pétalos se estremecieron agradecidos. Ella sonrió y en un murmullo que esperaba acariciar al lirio, dijo:

    Te plantaré en mi jardín, allí estarán a salvo. - El cuerpo recordó antes que ella el camino casa. La brisa la seguía mientras avanzaba.

    De repente, el aire pareció volverse más cálido, los árboles extendían sus ramas hacia ella y las hojas caían rodeándola en una danza libre. En su pecho se instaló una emoción dorada que se expandió por el cuello, sus hombros se aflojaron.

    No tienes porqué agradecer.- Le habló a la brisa, a los árboles, a los lirios y a las hojas. El sabor antes presente en su boca desapareció, reemplazado por un ligero dulzor.
    El viento mecía las ramas, las hojas temblaban como si de un escalofrío se tratase. La calma de la tarde fue interrumpida por un susurro, un sonido leve, casi imperceptible que llamaba. Detuvo su paso, algo no encajaba. No era fuerte, pero insistía. Un ligero temblor en sus dedos, su boca se sentía salada, como si hubiese probado el agua del mar. Entrecerró los ojos ajustando su visión. En el rincón de un jardín de lirios, un jardinero trasplantaba unas flores. Ese era el llamado, un sonido suave, casi como una súplica. Los lirios se mecían, inclinándose ligeramente en su dirección. Tragó saliva, sintiendo su boca seca, el gusto se volvió más persistente. Sus pies se movieron sin pensarlo, acudiendo al llamado. Se acercó al jardinero agachándose a su altura. Disculpe.- Anunció con voz baja.-Esas flores... están llorando. - Siguió, sin apartar su mirada de ellas. Pero el jardinero arqueó una ceja confundido por su comentario, una mezcla de duda y extrañeza. El silencio después de sus palabras se volvió viscoso. Abrió sus labios, buscando palabras que no encontraba. No, no es eso...- Expresó con torpeza, intentó explicarlo pero no pudo. Buscó una manera mucho más simple. Extendió los brazos en dirección a los lirios. Me las llevo.- Y sin decir mucho más el jardinero posó sobre ella el ramo. Las hojas de la planta respondieron al contacto rozando su piel como queriendo abrazarla, los pétalos se estremecieron agradecidos. Ella sonrió y en un murmullo que esperaba acariciar al lirio, dijo: Te plantaré en mi jardín, allí estarán a salvo. - El cuerpo recordó antes que ella el camino casa. La brisa la seguía mientras avanzaba. De repente, el aire pareció volverse más cálido, los árboles extendían sus ramas hacia ella y las hojas caían rodeándola en una danza libre. En su pecho se instaló una emoción dorada que se expandió por el cuello, sus hombros se aflojaron. No tienes porqué agradecer.- Le habló a la brisa, a los árboles, a los lirios y a las hojas. El sabor antes presente en su boca desapareció, reemplazado por un ligero dulzor.
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  • Cacería del lyche: Capítulo 1 "Templo cultista en Brujaluz"
    Fandom Original.
    Categoría Acción
    Jero 💀 Drogo Hitosaki 𝗚𝗘𝗡𝗘𝗥𝗔𝗟 𝗥𝗔𝗗𝗔𝗛𝗡 ˢᵗᵃʳˢᶜᵒᵘʳᵍᵉ Drizz Whirlpool 𝑲𝒂𝒊𝒅𝒂 𝒊𝒄𝒉𝒊𝒓𝒚𝒖𝒔𝒂𝒊 Cultista Del Heraldo Sin Nombre

    La hora ha llegado. La travesía para intentar detener el advenimiento de Alhoon. Bianca y sus poderosos aliados surcan el multiverso en dirección al plano feérico y el territorio llamado Brujaluz. Seguirán la pista que Drizz obtuvo de sus sueños premonitorios: Un templo de cultistas del "Heraldo sin nombre" fieles a Alhoon podrían estar ocultándose en Brujaluz realizando el ritual que marcaría su retorno. ¿Podrán evitar el resurgimiento de esta gran amenaza?
    [Jeroaberration0] [fable_ivory_hippo_129] [Starscourge09] [specter_gold_magician_349] [Dragon_blood_witch] [vision_silver_hare_302] La hora ha llegado. La travesía para intentar detener el advenimiento de Alhoon. Bianca y sus poderosos aliados surcan el multiverso en dirección al plano feérico y el territorio llamado Brujaluz. Seguirán la pista que Drizz obtuvo de sus sueños premonitorios: Un templo de cultistas del "Heraldo sin nombre" fieles a Alhoon podrían estar ocultándose en Brujaluz realizando el ritual que marcaría su retorno. ¿Podrán evitar el resurgimiento de esta gran amenaza?
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Tenlo en cuenta al responder.
    El aire en el salón principal de la mansión Romanov se sentía más pesado que de costumbre. El tintineo de la cucharilla de plata contra la porcelana era el único sonido que se atrevía a desafiar el silencio, hasta que Sasha dejó la taza sobre la mesa con una elegancia que Maral reconoció como el preludio de un interrogatorio.

    —La paciencia, Maral, es una virtud en nuestro mundo, pero incluso la mía tiene límites —sentenció Sasha, sin apartar sus ojos gélidos de su hija—. Los nombres han estado sobre la mesa durante semanas. Alianzas que podrían consolidar nuestro imperio o destruirlo. ¿A qué esperas?

    Maral respiró hondo, sintiendo el frío contacto del metal de su daga, la Habibi, oculta bajo la tela de su ropa. Era su ancla, el recordatorio de que, aunque su madre controlara los hilos de la familia, ella aún era dueña de su propio acero.

    —No es una decisión que deba tomarse entre el desayuno y el almuerzo, madre —respondió Maral con una calma estudiada, aunque por dentro sus nervios se tensaban como cuerdas de violín—. Un matrimonio en la Bratva no es un romance, es un contrato de sangre. Y no estoy dispuesta a firmar mi sentencia con alguien que no sepa distinguir la lealtad del miedo.
    Sasha se inclinó hacia adelante, su sombra proyectándose larga sobre la mesa de caoba.

    —Me hablas de lealtad, pero tu silencio parece más bien una rebelión —dijo la matriarca con voz suave, casi peligrosa—. He recibido llamadas de Moscú, de Chicago, incluso de los clanes del sur. Todos preguntan por la joya de los Romanov. Si no eliges tú, elegiré yo. Y te aseguro que mi criterio no tendrá en cuenta tus sentimientos, solo los intereses del apellido.

    Maral sintió el impulso de llevarse la mano a la empuñadura de su daga, pero se obligó a mantener las manos entrelazadas sobre la mesa. No podía mostrar debilidad, ni tampoco una agresividad que su madre usaría en su contra.

    —Entiendo perfectamente lo que está en juego —replicó Maral, sosteniendo la mirada de la mujer que la había criado para ser un arma—. Pero si quieres que esta alianza sea duradera, necesito un hombre que sea un pilar, no una carga. Dame una semana más. Estoy analizando los movimientos de cada candidato. No quiero un esposo, quiero un socio que no me apuñale por la espalda cuando tú ya no estés para protegerme.

    Sasha guardó silencio durante unos segundos que parecieron eternos. Finalmente, se reclinó en su silla y soltó un suspiro imperceptible.

    —Una semana, Maral. Ni un día más —concedió Sasha, levantándose de la mesa—. Pero recuerda: en esta familia, el destino se escribe con sangre, no con dudas.

    Cuando la matriarca abandonó la habitación, Maral soltó el aire que no sabía que estaba reteniendo. Sacó la Habibi por un momento, observando el reflejo de la luz en la hoja afilada. Su madre quería una boda; Maral, por ahora, solo quería sobrevivir a la próxima cena sin que el peso de la corona Romanov terminara por asfixiarla.
    El aire en el salón principal de la mansión Romanov se sentía más pesado que de costumbre. El tintineo de la cucharilla de plata contra la porcelana era el único sonido que se atrevía a desafiar el silencio, hasta que Sasha dejó la taza sobre la mesa con una elegancia que Maral reconoció como el preludio de un interrogatorio. —La paciencia, Maral, es una virtud en nuestro mundo, pero incluso la mía tiene límites —sentenció Sasha, sin apartar sus ojos gélidos de su hija—. Los nombres han estado sobre la mesa durante semanas. Alianzas que podrían consolidar nuestro imperio o destruirlo. ¿A qué esperas? Maral respiró hondo, sintiendo el frío contacto del metal de su daga, la Habibi, oculta bajo la tela de su ropa. Era su ancla, el recordatorio de que, aunque su madre controlara los hilos de la familia, ella aún era dueña de su propio acero. —No es una decisión que deba tomarse entre el desayuno y el almuerzo, madre —respondió Maral con una calma estudiada, aunque por dentro sus nervios se tensaban como cuerdas de violín—. Un matrimonio en la Bratva no es un romance, es un contrato de sangre. Y no estoy dispuesta a firmar mi sentencia con alguien que no sepa distinguir la lealtad del miedo. Sasha se inclinó hacia adelante, su sombra proyectándose larga sobre la mesa de caoba. —Me hablas de lealtad, pero tu silencio parece más bien una rebelión —dijo la matriarca con voz suave, casi peligrosa—. He recibido llamadas de Moscú, de Chicago, incluso de los clanes del sur. Todos preguntan por la joya de los Romanov. Si no eliges tú, elegiré yo. Y te aseguro que mi criterio no tendrá en cuenta tus sentimientos, solo los intereses del apellido. Maral sintió el impulso de llevarse la mano a la empuñadura de su daga, pero se obligó a mantener las manos entrelazadas sobre la mesa. No podía mostrar debilidad, ni tampoco una agresividad que su madre usaría en su contra. —Entiendo perfectamente lo que está en juego —replicó Maral, sosteniendo la mirada de la mujer que la había criado para ser un arma—. Pero si quieres que esta alianza sea duradera, necesito un hombre que sea un pilar, no una carga. Dame una semana más. Estoy analizando los movimientos de cada candidato. No quiero un esposo, quiero un socio que no me apuñale por la espalda cuando tú ya no estés para protegerme. Sasha guardó silencio durante unos segundos que parecieron eternos. Finalmente, se reclinó en su silla y soltó un suspiro imperceptible. —Una semana, Maral. Ni un día más —concedió Sasha, levantándose de la mesa—. Pero recuerda: en esta familia, el destino se escribe con sangre, no con dudas. Cuando la matriarca abandonó la habitación, Maral soltó el aire que no sabía que estaba reteniendo. Sacó la Habibi por un momento, observando el reflejo de la luz en la hoja afilada. Su madre quería una boda; Maral, por ahora, solo quería sobrevivir a la próxima cena sin que el peso de la corona Romanov terminara por asfixiarla.
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  • ¿𝐀𝐦𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐨 𝐄𝐬𝐩𝐞𝐣𝐨? 𝐂ó𝐦𝐨 𝐃𝐞𝐭𝐞𝐜𝐭𝐚𝐫 𝐚𝐥 "𝐍𝐚𝐫𝐜𝐢𝐬𝐨 𝐝𝐞 𝐁𝐨𝐥𝐬𝐢𝐥𝐥𝐨" 𝐀𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐏𝐞𝐫𝐝𝐞𝐫 𝐞𝐥 𝐓𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨 𝐲 𝐮𝐧 𝐓𝐫𝐨𝐜𝐢𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐂𝐨𝐫𝐚𝐳ó𝐧

    ¡Hola, mis reinas de la jungla!

    Hablemos de nosotras. Somos inteligentes, intuitivas y manejamos nuestra vida como queremos, pero, a la hora de elegir un compañero, podemos parecer colegialas deslumbradas por un truco de magia barato. No te castigues, nadie nace con un manual bajo el brazo, pero tampoco hace falta que te rompan el corazón para aprender a no tropezar con la misma piedra.

    Atenta, que aquí te enseño el truco para que no te den gato por liebre.

    Seguro te suena esta escena: conoces a un tipo que te bombardea con palabras bonitas. Te dice que eres "distinta", que "nunca había conocido a alguien como tú", "es tan fácil hablar contigo". Suena bien, ¿verdad? Música para tus oídos. Pero aquí está el detalle: él habla, te busca y se muestra accesible, pero sus conversaciones siempre girar alrededor de un único tópico: él mismo.

    Sus historias, su vida, sus dramas. Tú escuchas y escuchas, esperando que en algún momento lance una pregunta que demuestre que le interesa saber quién eres tú realmente, lo que quieres, lo que necesitas, pero esa pregunta nunca llega. No hay curiosidad, solo un bucle donde él es el protagonista y tú eres el público que aplaude.

    ¿El diagnóstico? No le gustas tú; le gusta cómo se siente cuando está contigo. Le encanta tu atención, tu validación y el espacio que llenas en su ego. Básicamente, eres el escenario para su propio lucimiento y le daría exactamente igual obtener ese combustible de ti o de cualquier otra que esté dispuesta a escucharle.

    Por eso sientes ese "ruido" interno. Hay atracción, sí, pero no hay conexión. Te sientes vista, pero no comprendida, y te queda ese sabor amargo al volver a casa.

    Reina, mi consejo es simple: Si él no invierte en ti, tú no inviertes en él. No permitas que una sanguijuela emocional drene tu energía a cambio de migajas de galantería barata. ¡A correr, que para escuchar monólogos ya está el teatro!

    𝘣𝘺 𝘋𝘳. 𝘓𝘰𝘷𝘦
    ¿𝐀𝐦𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐨 𝐄𝐬𝐩𝐞𝐣𝐨? 𝐂ó𝐦𝐨 𝐃𝐞𝐭𝐞𝐜𝐭𝐚𝐫 𝐚𝐥 "𝐍𝐚𝐫𝐜𝐢𝐬𝐨 𝐝𝐞 𝐁𝐨𝐥𝐬𝐢𝐥𝐥𝐨" 𝐀𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐏𝐞𝐫𝐝𝐞𝐫 𝐞𝐥 𝐓𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨 𝐲 𝐮𝐧 𝐓𝐫𝐨𝐜𝐢𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐂𝐨𝐫𝐚𝐳ó𝐧 ¡Hola, mis reinas de la jungla! Hablemos de nosotras. Somos inteligentes, intuitivas y manejamos nuestra vida como queremos, pero, a la hora de elegir un compañero, podemos parecer colegialas deslumbradas por un truco de magia barato. No te castigues, nadie nace con un manual bajo el brazo, pero tampoco hace falta que te rompan el corazón para aprender a no tropezar con la misma piedra. Atenta, que aquí te enseño el truco para que no te den gato por liebre. Seguro te suena esta escena: conoces a un tipo que te bombardea con palabras bonitas. Te dice que eres "distinta", que "nunca había conocido a alguien como tú", "es tan fácil hablar contigo". Suena bien, ¿verdad? Música para tus oídos. Pero aquí está el detalle: él habla, te busca y se muestra accesible, pero sus conversaciones siempre girar alrededor de un único tópico: él mismo. Sus historias, su vida, sus dramas. Tú escuchas y escuchas, esperando que en algún momento lance una pregunta que demuestre que le interesa saber quién eres tú realmente, lo que quieres, lo que necesitas, pero esa pregunta nunca llega. No hay curiosidad, solo un bucle donde él es el protagonista y tú eres el público que aplaude. ¿El diagnóstico? No le gustas tú; le gusta cómo se siente cuando está contigo. Le encanta tu atención, tu validación y el espacio que llenas en su ego. Básicamente, eres el escenario para su propio lucimiento y le daría exactamente igual obtener ese combustible de ti o de cualquier otra que esté dispuesta a escucharle. Por eso sientes ese "ruido" interno. Hay atracción, sí, pero no hay conexión. Te sientes vista, pero no comprendida, y te queda ese sabor amargo al volver a casa. Reina, mi consejo es simple: Si él no invierte en ti, tú no inviertes en él. No permitas que una sanguijuela emocional drene tu energía a cambio de migajas de galantería barata. ¡A correr, que para escuchar monólogos ya está el teatro! 𝘣𝘺 𝘋𝘳. 𝘓𝘰𝘷𝘦
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  • ¿Quién necesita un novio cuando tienes un helado así de delicioso? Definitivamente, es mi perdición.
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  • ── Luces muy apetitoso, pero no lo suficiente para ser comida, mejor como...huésped.
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  • https://youtu.be/H155iksjHck?si=jReN08TPREOFMhCi *Suena esto de fondo*

    *Esta es la Waifu Jera* *Aparece con un "puff"*

    Jera: "¡Oye esto no es gracioso!"

    *Ahora tendrá que seguir sus aventuras y misiones como chica todo el día.*

    Jera: "¡COMO QUE TODO EL DÍA!" "¡ESTAS LOCO!" *Dije furioso.*

    //"Furiosa" Jerita "Furiosa"~

    Jera: "¡NO ME LLAMES ASÍ! ¡MENTECATO! Y NO COLOQUES MI NOMBRE COMO 'JERA'.....IDIOTA!"
    https://youtu.be/H155iksjHck?si=jReN08TPREOFMhCi *Suena esto de fondo* *Esta es la Waifu Jera* *Aparece con un "puff"* Jera: "¡Oye esto no es gracioso!" *Ahora tendrá que seguir sus aventuras y misiones como chica todo el día.* Jera: "¡COMO QUE TODO EL DÍA!" "¡ESTAS LOCO!" *Dije furioso.* //"Furiosa" Jerita "Furiosa"~ Jera: "¡NO ME LLAMES ASÍ! ¡MENTECATO! Y NO COLOQUES MI NOMBRE COMO 'JERA'.....IDIOTA!" :STK-71: :STK-77:
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