• Vestidito nuevo, que me regaló mi amada novia Amanita Ryzenga, es mucho más cómodo, además no me aprieta el vientre, más espacio para mis pequeños jeje.
    Vestidito nuevo, que me regaló mi amada novia [zephyr_salmon_bat_392], es mucho más cómodo, además no me aprieta el vientre, más espacio para mis pequeños jeje.
    Me encocora
    Me gusta
    Me endiabla
    9
    3 turnos 0 maullidos
  • Necesito reducir el tabaco por mis pequeños pero vivo estresada todo el día.
    Necesito reducir el tabaco por mis pequeños pero vivo estresada todo el día.
    Me gusta
    1
    2 turnos 0 maullidos
  • *Intento estrellar mi cabeza a toda velocidad con el cocinero. Pero fallo rotundamente* ¿Funciono?. Algo anda mal... Porque tengo tanta hambre... Oh oh... *observo mis pequeñas patas* Falle rotundamente. Debo salir de aquí antes de que. *el cocinero ve la rata en la cocina y empieza a perseguirme* NOOOO. *corro por mi "vida" a través de la cocina del restaurant*
    *Intento estrellar mi cabeza a toda velocidad con el cocinero. Pero fallo rotundamente* ¿Funciono?. Algo anda mal... Porque tengo tanta hambre... Oh oh... *observo mis pequeñas patas* Falle rotundamente. Debo salir de aquí antes de que. *el cocinero ve la rata en la cocina y empieza a perseguirme* NOOOO. *corro por mi "vida" a través de la cocina del restaurant*
    Me shockea
    Me enjaja
    5
    1 turno 0 maullidos
  • —Saludos, mis queridos y pecaminosos oyentes! Buenos días, tardes o noches... aunque en este rincón del olvido, el tiempo es solo una sugerencia, ¿no creen?
    Aquí su anfitrión, transmitiendo en vivo desde el corazón del caos. Debo admitir que me siento extrañamente conmovido. Recibimos una avalancha de peticiones musicales y deseos tan dulces que casi me hacen olvidar el hedor a azufre. Me halaga que, entre grito y grito de agonía, aún tengan el buen gusto de apreciar mi impecable estilo. ¡Qué detalle tan encantador de su parte!
    Parece que hoy el ambiente apesta a nostalgia. Esa vieja y pesada cadena que arrastran porque sus conciencias —esas pequeñas cosas marchitas— se niegan a soltar el pasado. Pero, ¡vaya!, ¿quién soy yo para juzgarlos? Solo soy un humilde espectador de su decadencia. ¡Jxjxjxjx! ---

    —Hoy cumpliremos el capricho de un alma desventurada del Anillo de la Pereza. ¡Pobrecilla! Tan falta de energía que incluso su elección musical resulta... decepcionante. ¿Algo tan desmotivador? ¡Por favor! Necesitas un poco de fuego en las venas, un ritmo que te haga sentir que tus pecados valen la pena.
    Tengo el tema perfecto para sacudirte el polvo de la tumba. Disfruten, mis pequeños demonios...—

    Me recliné en mi asiento con una sonrisa de oreja a oreja, dejando que la estática del radio llenara el vacío. De pronto, las sombras cobraron vida. Figuras de una existencia más que dudosa emergieron de los rincones más oscuros, atraídas por el compás de la música como polillas a una hoguera.
    Sentí sus garras —frías, afiladas y cargadas de una intención peligrosamente seductora— deslizándose por mi espalda y mi torso, trazando un mapa de deseos prohibidos mientras el ritmo tomaba el control de la transmisión.

    "~~Mantengan la sintonía, queridos... esto apenas comienza a ponerse divertido.~~"





    https://youtu.be/VokRh68b6tI?si=WsNyvN2c32A0-t6n
    🎙️—Saludos, mis queridos y pecaminosos oyentes! Buenos días, tardes o noches... aunque en este rincón del olvido, el tiempo es solo una sugerencia, ¿no creen? Aquí su anfitrión, transmitiendo en vivo desde el corazón del caos. Debo admitir que me siento extrañamente conmovido. Recibimos una avalancha de peticiones musicales y deseos tan dulces que casi me hacen olvidar el hedor a azufre. Me halaga que, entre grito y grito de agonía, aún tengan el buen gusto de apreciar mi impecable estilo. ¡Qué detalle tan encantador de su parte! Parece que hoy el ambiente apesta a nostalgia. Esa vieja y pesada cadena que arrastran porque sus conciencias —esas pequeñas cosas marchitas— se niegan a soltar el pasado. Pero, ¡vaya!, ¿quién soy yo para juzgarlos? Solo soy un humilde espectador de su decadencia. ¡Jxjxjxjx! --- —Hoy cumpliremos el capricho de un alma desventurada del Anillo de la Pereza. ¡Pobrecilla! Tan falta de energía que incluso su elección musical resulta... decepcionante. ¿Algo tan desmotivador? ¡Por favor! Necesitas un poco de fuego en las venas, un ritmo que te haga sentir que tus pecados valen la pena. Tengo el tema perfecto para sacudirte el polvo de la tumba. Disfruten, mis pequeños demonios...— Me recliné en mi asiento con una sonrisa de oreja a oreja, dejando que la estática del radio llenara el vacío. De pronto, las sombras cobraron vida. Figuras de una existencia más que dudosa emergieron de los rincones más oscuros, atraídas por el compás de la música como polillas a una hoguera. Sentí sus garras —frías, afiladas y cargadas de una intención peligrosamente seductora— deslizándose por mi espalda y mi torso, trazando un mapa de deseos prohibidos mientras el ritmo tomaba el control de la transmisión. "~~Mantengan la sintonía, queridos... esto apenas comienza a ponerse divertido.~~" https://youtu.be/VokRh68b6tI?si=WsNyvN2c32A0-t6n
    Me encocora
    Me gusta
    Me endiabla
    12
    2 turnos 0 maullidos
  • —«Bien, mi querido esposo... la noche anterior te permitiste disfrutar de cada placer a tus anchas, entregándote al libertinaje sin reserva alguna. Ahora, espero sinceramente que guardes ese mismo entusiasmo para lo que he preparado especialmente para ti; te aseguro que la diversión apenas comienza».—

    En ese instante, el aire pareció espesarse con una presencia maligna. Mis pequeños y grotescos diablillos emergieron de las sombras, deslizándose con una agilidad antinatural sobre el cuerpo de Dante. Sus risas, agudas y cargadas de una malevolencia maquiavélica, resonaban en la habitación mientras sostenían con fuerza largas y relucientes agujas de acupuntura, buscando los puntos exactos donde el dolor se convierte en arte.
    Al notar el pavor en su mirada, esbocé una sonrisa gélida y añadí:

    —«Oh, no me mires así... No tienes por qué preocuparte excesivamente... ese preciado tesoro que guardas con tanto celo entre tus piernas recibirá una atención... especial. Tendré un cuidado meticuloso para que cada sensación sea inolvidable».—

    Para asegurarme y no ser interrumpido por un intento de huida, mis tentáculos oscuros brotaron como látigos vivos, enroscándose con una fuerza asfixiante alrededor del torso y las extremidades de Dante. Quedó completamente inmovilizado, atrapado en un abrazo de pesadilla, mientras se preparaba para recibir la generosa e implacable dosis de tortura que estaba a punto de desatarse sobre él.
    —«Bien, mi querido esposo... la noche anterior te permitiste disfrutar de cada placer a tus anchas, entregándote al libertinaje sin reserva alguna. Ahora, espero sinceramente que guardes ese mismo entusiasmo para lo que he preparado especialmente para ti; te aseguro que la diversión apenas comienza».— En ese instante, el aire pareció espesarse con una presencia maligna. Mis pequeños y grotescos diablillos emergieron de las sombras, deslizándose con una agilidad antinatural sobre el cuerpo de Dante. Sus risas, agudas y cargadas de una malevolencia maquiavélica, resonaban en la habitación mientras sostenían con fuerza largas y relucientes agujas de acupuntura, buscando los puntos exactos donde el dolor se convierte en arte. Al notar el pavor en su mirada, esbocé una sonrisa gélida y añadí: —«Oh, no me mires así... No tienes por qué preocuparte excesivamente... ese preciado tesoro que guardas con tanto celo entre tus piernas recibirá una atención... especial. Tendré un cuidado meticuloso para que cada sensación sea inolvidable».— Para asegurarme y no ser interrumpido por un intento de huida, mis tentáculos oscuros brotaron como látigos vivos, enroscándose con una fuerza asfixiante alrededor del torso y las extremidades de Dante. Quedó completamente inmovilizado, atrapado en un abrazo de pesadilla, mientras se preparaba para recibir la generosa e implacable dosis de tortura que estaba a punto de desatarse sobre él.
    Me endiabla
    Me gusta
    Me shockea
    8
    5 turnos 0 maullidos
  • —¿Podría ser posible...? ¿Acaso he ganado peso?—

    Observé mi reflejo en el cristal con un disgusto que ni siquiera mi sonrisa habitual lograba disipar.

    —Qué visión tan... deplorable. Me pregunto a qué se deberá este humor tan irritante que me carcome los nervios. Quizás sea esta persistente falta de sueño, una debilidad biológica que detesto admitir.—

    Giré la vista hacia el rincón, donde mis pequeñas crías descansaban tras el festín. Parecían auténticos angelitos, sumidos en un silencio sepulcral después de haber sido alimentados. Una imagen casi pintoresca, si no fuera porque el caos que me espera cuendo esos diablillos despierten.
    Sacudí la cabeza, intentando sintonizar otra frecuencia.

    —Debo ignorar estas inseguridades mundanas; después de todo, uno debe mantener la estampa impecable para sus queridos esposos. No permitiré que el descuido sea parte de mi sintonía.
    Mmm... sí. Esta camisa es mucho más adecuada. La elegancia, después de todo, es la mejor máscara para el cansancio.—
    —¿Podría ser posible...? ¿Acaso he ganado peso?— Observé mi reflejo en el cristal con un disgusto que ni siquiera mi sonrisa habitual lograba disipar. —Qué visión tan... deplorable. Me pregunto a qué se deberá este humor tan irritante que me carcome los nervios. Quizás sea esta persistente falta de sueño, una debilidad biológica que detesto admitir.— Giré la vista hacia el rincón, donde mis pequeñas crías descansaban tras el festín. Parecían auténticos angelitos, sumidos en un silencio sepulcral después de haber sido alimentados. Una imagen casi pintoresca, si no fuera porque el caos que me espera cuendo esos diablillos despierten. Sacudí la cabeza, intentando sintonizar otra frecuencia. —Debo ignorar estas inseguridades mundanas; después de todo, uno debe mantener la estampa impecable para sus queridos esposos. No permitiré que el descuido sea parte de mi sintonía. Mmm... sí. Esta camisa es mucho más adecuada. La elegancia, después de todo, es la mejor máscara para el cansancio.—
    Me encocora
    Me gusta
    Me endiabla
    Me enjaja
    Me shockea
    12
    20 turnos 0 maullidos
  • Que si debería dormir? Porsupuesto!... Pero quién salvará a mis pequeños personajes de videojuegos? Debo saber que va a ocurrir
    Que si debería dormir? Porsupuesto!... Pero quién salvará a mis pequeños personajes de videojuegos? Debo saber que va a ocurrir
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • —Vaya, vaya... ¿pero qué tenemos aquí? Un pequeño extraviado. Qué desafortunado giro del destino, aunque, para ser honestos, tu verdadera desgracia no fue perder el camino, sino cruzarte en el mío. No te lo tomes como algo personal, simplemente naciste bajo una estrella muy mala.—

    *Un enjambre de mariposas negras comenzó a orbitar a la víctima, cerrando cualquier vía de escape antes de introducirse, una a una, bajo su piel.*

    —Vamos, no te resistas, es inútil. Mis pequeñas tienen un hambre voraz y tú resultaste ser el banquete perfecto.—

    *Mientras el dolor interno empezaba a desfigurar las facciones del humano, observé su desesperación con una fascinación casi artística.*

    —Ah, los humanos... tan indispensables para este mundo como irremediablemente inútiles. Veamos si guardas en tu interior ese brillo que tanto busco.—


    *Sin romper la superficie de su ropa ni dejar una sola herida abierta, deslicé mi mano a través de su pecho, navegando entre sus órganos con la intangibilidad de un espectro. Al retirar la mano vacía, chasqueé la lengua con fastidio.*

    —Otro cascarón vacío. Qué pérdida de tiempo... aunque supongo que no todo está perdido; al menos mis pequeñas se darán un festín.—

    *El cuerpo de la víctima comenzó a deformarse con bultos grotescos que se agitaban bajo la piel. De pronto, la carne cedió y una marea de mariposas negras brotó desde sus entrañas, dejando atrás solo un envoltorio de piel marchita y hueca.*
    —Vaya, vaya... ¿pero qué tenemos aquí? Un pequeño extraviado. Qué desafortunado giro del destino, aunque, para ser honestos, tu verdadera desgracia no fue perder el camino, sino cruzarte en el mío. No te lo tomes como algo personal, simplemente naciste bajo una estrella muy mala.— *Un enjambre de mariposas negras comenzó a orbitar a la víctima, cerrando cualquier vía de escape antes de introducirse, una a una, bajo su piel.* —Vamos, no te resistas, es inútil. Mis pequeñas tienen un hambre voraz y tú resultaste ser el banquete perfecto.— *Mientras el dolor interno empezaba a desfigurar las facciones del humano, observé su desesperación con una fascinación casi artística.* —Ah, los humanos... tan indispensables para este mundo como irremediablemente inútiles. Veamos si guardas en tu interior ese brillo que tanto busco.— *Sin romper la superficie de su ropa ni dejar una sola herida abierta, deslicé mi mano a través de su pecho, navegando entre sus órganos con la intangibilidad de un espectro. Al retirar la mano vacía, chasqueé la lengua con fastidio.* —Otro cascarón vacío. Qué pérdida de tiempo... aunque supongo que no todo está perdido; al menos mis pequeñas se darán un festín.— *El cuerpo de la víctima comenzó a deformarse con bultos grotescos que se agitaban bajo la piel. De pronto, la carne cedió y una marea de mariposas negras brotó desde sus entrañas, dejando atrás solo un envoltorio de piel marchita y hueca.*
    Me gusta
    2
    0 turnos 0 maullidos
  • Pese al llanto ensordecedor de mis hijos y al agotamiento acumulado tras dos días de insomnio, logré conservar la serenidad. Me senté al piano y, guiándome por el ritmo constante del metrónomo, comencé a interpretar una melodía. Al escuchar las notas, el llanto cesó de inmediato; en ese momento sonreí con satisfacción, confirmando que mis pequeños poseen una gran sensibilidad musical.



    https://youtu.be/j_PyXJvJ73E?si=NuwWGawaBTLQylIM
    Pese al llanto ensordecedor de mis hijos y al agotamiento acumulado tras dos días de insomnio, logré conservar la serenidad. Me senté al piano y, guiándome por el ritmo constante del metrónomo, comencé a interpretar una melodía. Al escuchar las notas, el llanto cesó de inmediato; en ese momento sonreí con satisfacción, confirmando que mis pequeños poseen una gran sensibilidad musical. https://youtu.be/j_PyXJvJ73E?si=NuwWGawaBTLQylIM
    Me gusta
    Me encocora
    7
    3 turnos 0 maullidos
  • Pensando seriamente en si dejar todo y mudarme junto a mis pequeños a Italia...

    ¿Saben cuándo dicen que una ciudad te llama? Eso siento Sicilia
    Pensando seriamente en si dejar todo y mudarme junto a mis pequeños a Italia... ¿Saben cuándo dicen que una ciudad te llama? Eso siento Sicilia
    Me gusta
    2
    11 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados